For good
So now it's up to you
For both of us
Now it's up to you
I've heard it said
Morgana & Nimue
Morgana camina apresurada hasta la cabaña de Nimue. Abre la puerta, que está entornada, y busca a su amiga con la mirada. La encuentra con un montón de pergaminos por todas partes, escribiendo sin parar, muy concentrada.
—Me han dicho que me buscabas —le dice nada más llegar hasta ella, interrumpiendo su labor.
—Sí. Me alegro que hayas venido tan rápido.
Nimue se levanta, coge su varita y ordena un poco la habitación. Mete los pergaminos en un cajón y lo cierra con un conjuro silencioso.
—Me tienes en ascuas, mi querida amiga —le insiste Morgana con impaciencia—. ¿Qué es eso que te traes entre manos que me necesitas con tanta urgencia?
Nimue se acerca a la chimenea, le echa un par de troncos y los prende con la varita.
—Verás —comienza a decir—. Después de lo que ocurrió la semana pasada con la muerte de tres druidas a manos de unos muggles, he pensado que podríamos entrenarlas para que se sepan defender sin miedo.
Morgana se queda sin saber qué decir. Sabe que las intenciones de su amiga, pero no sabe si tiene algo más que lo que dice.
—Es algo arriesgado. No sé si sería buena idea ponerse a lanzar hechizos delante de tanto muggle.
—No me has entendido. No sería para entrenarlas a usar su magia, porque para eso ya están lugares como Hogwarts donde tienen sus clases de duelo, sino más bien… saber usar la espada y el escudo. O las flechas. O el hacha. No sé, quiero que se puedan defender sin tener que sacar sus varitas. Aunque sé que podrían hacerlo, pero sería, como bien dices, delatarnos. Y sus consecuencias, ni me las quiero imaginar.
—¿Tienes pensado algún lugar para esto?
—Sí, en el bosque hay un espacio estupendo para poder organizar un campamento para este fin. La verdad es que estoy tan emocionada con empezar que creo que nada ni nadie podrá quitarme la sonrisa de la cara.
Morgana sonríe. Le gusta ver a Nimue tan entusiasmada después de haber estado tan alicaída por los acontecimientos recientes. A decir verdad, no es tan mala idea. Solo es preparar a las chicas para que no les pillen de improvisto y poder vivir para contarlo.
—Siempre he pensado que hay que saber usar algo más que la varita, mi querida Nimue —le dice con tono aprobatorio.
—Sí. No creo que seamos las únicas que hayamos pensado en esto.
—Lo que no entiendo es para qué me quieres.
—Yo no puedo hacer esto sola. Sé que tú eres una buena guerrera, porque te he visto en más de una ocasión luchando para proteger Camelot, por lo que tu ayuda es más que necesaria.
Morgana recuerda por todo lo que ha pasado para poder luchar en las batallas. Todas las burlas que ha tenido que soportar por ser quién es. Siempre ha detestado a toda esa gente que la ha menospreciado por eso. Así que no se lo piensa dos veces al contestar:
—Cuenta conmigo.
NDA: Sé que hasta ahora he usado el tuteo con personajes del medievo, pero en esa época se solían tutear cuando se trataba de personas de confianza como una amiga o una hermana, que es este caso. Por eso no lo he usado. Lo digo porque me acabo de dar cuenta del detalle y no, no me he equivocado al usarlo.
Me gustan tanto Nimue como Morgana, que son dos personajes terriblemente infravalorados por la mitología artúrica. Las ponen siempre como las malas de la historia, cuando yo creo que no lo eran. Más bien unas incomprendidas ninguneadas por culpa del patriarcado de la época. Y claro, si se rebelan contra todo eso, pues son lo peor. Je.
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