For good
That people come into our lives
For a reason
Bringing something we must learn
Queenie & Tina
Tina toma aire antes de llamar a la puerta. Sabe que lo que va a hacer va a ser sorprendente, pero debe hacerlo. Golpea con los nudillos la puerta de madera y solo hasta que escucha el permiso para poder entrar, no lo hace.
—¿Te pillo ocupada? —pregunta un poco nerviosa.
Queenie la mira y sonríe. Está sentada en la repisa de la ventana, viendo las gotas de la lluvia cómo caen. Se levanta y se acerca a su hermana. Sabe lo que le va a pedir. No se lo puede creer, pero es cierto.
—No sabes lo feliz que me haces, Tina. —Está tan entusiasmada que desea abrazarla, pero sabe que ella no lo va a recibir bien, por lo que se reprime.
—Odio que te adelantes a lo que te voy a pedir —refunfuña Tina.
—Lo siento, pero es que hablas muy alto y… —Tina la mira con una ceja arqueada y Queenie menea la cabeza para corregirse—. Me refería a tus pensamientos.
—Bueno, mejor que lo sepas. Así no me siento tan ridícula diciéndolo en voz alta.
Queenie da saltitos de alegría y corre a abrir su armario. Saca de manera compulsiva vestidos, blusas, faldas y más prendas. No se decide por una sola.
—Que sea algo sencillo, Queenie —le advierte su hermana—. No quiero ir provocativa. No te quiero quitar el puesto.
Queenie mira a su hermana mayor por encima del hombro, ignorando sus palabras. Sabe lo que tiene que sacar, pero no lo encuentra. Al fin, localiza una blusa rosa pálido con volantes, una falda de tubo a cuadros fucsia y una chaqueta a juego. Tina arruga la nariz al verlo.
—¿No es un poco estridente?
—Es lo que se lleva ahora, mi querida Tina. Además, tengo el sombrero también a juego —dice, sacando un diminuto sombrero del mismo color que el traje y se lo coloca para que vea cómo le queda; también unos zapatos blancos—. Tienen el tacón bajo, que sé que no te gusta mucho llevarlos.
Al menos tiene la consideración de escoger unos adecuados a sus gustos. Ahora toca lo que menos le gusta a Tina y lo que más a su hermana.
—Tranquila, hermanita —dice adelantándose a las palabras de Tina—. Usaré tonos pálidos en los párpados y rosa claro en los labios. Ya verás lo fabulosa que vas a estar.
Tina se sienta en la silla que hay frente al tocador de Queenie. Cierra los ojos y deja que su hermana haga lo que mejor se le da.
Respira profundamente y su tono de voz es más tranquilo.
—Me han dicho que el aspecto en esta primera reunión es importante, así que necesito impresionarles de algún modo. Ya sabes que soy un desastre y que sola no podría hacer esto.
—Ay, hermanita —suspira la menor de las Goldstein—. Tú los sorprenderías aunque todos fuesen ciegos.
Tina sonríe por el cumplido. Abre los ojos y parpadea para ver el resultado.
Queenie tiene razón: está estupenda.
NDA: Me encanta que, a pesar de lo distintas que son, se lleven tan bien. Me gusta Tina, es un personaje bastante interesante, pero todo el que me conoce sabe que AMO a Queenie en demasía. Y me gusta la relación tan unida que tienen.
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