Notas:

Los personajes no son míos, son del increíble Masashi Kishimoto


Era él…

Era el hombre de esa noche…

Como olvidar un rostro con el que tenía ese hombre, tan inolvidable, tan único…

Hinata tragó grueso, intentó calmar su pulso y siguió caminando.

- Buen día, con permiso.

- Buen día señorita, en breve empieza la clase. – Era ella, estoy seguro

Hinata caminó y se sentó en el segundo asiento junto a la ventana, giró su rostro para ver los árboles de sakura. Intentaba mantener su rostro tranquilo pero que, como diablos él estaba aquí y ahora resultaba que era su maestro, pensó que iba a empezar de nuevo dejando un amor no correspondido atrás y la aventura de una noche que tuvo por despecho. Las personas empezaron a entrar al aula, no se percató hasta que una señorita de ojos jade se sentaba a su lado.

- Buen día, soy Sakura Haruno. Mucho gusto – sonrió queriendo hacer una nueva amiga.

- Buen día, señorita Sakura, soy Hinata Hyuga. El placer es mío – Saludé, agradecí que ella me sacará un momento de los pensamientos que tanto me atormentaban. El salón se terminó de llenar y dieron las 7 am para iniciar la clase.

- Buenos días estudiantes, mi nombre es Sasuke Uchiha, soy docente de reemplazo de la materia de administración. En su hoja de asignaturas tiene el nombre de Hiruzen Sarutobi, el intentará retomar las clases lo más pronto posible, mientras la impartiré yo. Comencemos …

La clase continuó bastante callada, él era una persona bastante seria, pero se entendía lo que él explicaba, escuchaba comentarios de las chicas a mi alrededor sobre la suerte que teníamos con un maestro guapo.

- Hinata-san, es bastante guapo nuestro maestro, no lo crees? – La Haruno la llamó y ella se sonrojo por dicho comentario porque la primera vez que lo vio pensó también en lo guapo que era.

- Si, pero pongamos atención Sakura-san – dijo Hinata sonriendo, lo menos que quería era seguir atormentándose.

La clase se terminó, tomó sus cosas rápidamente y casi huyendo de la clase, sakura imaginó que tenía cosas que hacer o tenía otra clase junta. Hinata fue a su segunda clase del día que eran conceptos básicos de la administración con un maestro ya bastante mayor de nombre Danzo, era realmente atemorizante, pero debía ser la mejor así que tenía que aprender más por su cuenta. Camino a la biblioteca, tomo unos libros de principios básicos de administración y empezó a estudiar, vio la hora y eran las 6 pm, no quiso almorzar por el mal sabor de boca de la mañana. Fue a la cafetería cerca de su edificio, comió unos rollos de canela con chocolate ya que amaba lo dulce, saliendo hacia su habitación cuando alguien la llamó.

- Hinata Hyuga, ¿verdad? – dijo una voz masculina, se giró y era otra vez ese rostro de su memoria, pero ahora tenía una voz.

- Sí, ¿qué necesita profesor? – dijo ella intentando sonar lo más tranquila, ella había decidido que haría como si nada pasó.

- Siento que te conozco de algún lado, no te parece – él intentaba saber si ella recordaba algo.

- N-no profesor, creo que usted esta confundido, m-me retiro, buenas noches. – Hinata se fue como un cohete, estaba huyendo de él. Entró a su habitación y recordó el porqué de esa noche, esa noche donde ella perdió su virginidad…


- Flashback -

Hinata había hecho una carta para su querido rubio de ojos azules, acababan de terminar su educación intermedia y quería confesar su amor. Lo encontró en un parque donde el solía estar, ella llegó y lo saludó, habían sido amigos bastante tiempo y sabía que su amor todo ese tiempo fue unilateral.

- Naruto-kun, tengo algo para ti. – Hinata extendió un sobre hacia el rubio.

- ¿Que es Hinata-cha? – pregunto curioso.

- Le-léelo por favor – dijo la peliazul.

Naruto empezó a leer la carta que su amiga le había hecho donde ella le plasmaba sus sentimientos, por respeto la terminó de leer, la dobló y se la regresó a Hinata.

- Hinata-chan, me halagan tus palabras, de verdad no tenía idea que te sentías así conmigo, pero no puedo corresponderlos porque no siento lo mismo, perdón Hinata-chan. – Naruto se sentía culpable pero no podía aceptar sus sentimientos.

- No importa Naruto, gracias por tu sinceridad, adiós – sin más Hinata se levantó, apretó sus puños y se fue.

Estaba realmente triste, pensó que si él aceptaba sus sentimientos podría tener una opción de quedarse en Tokio y no ir a Estados Unidos, pero se equivocó, su amor de adolescencia la rechazó. Tomó el autobús que iba en dirección a un complejo hotelero que pertenecía a su familia, ingresó y saludó al gerente que era muy familiar ya que su padre cualquier evento de la empresa lo realizaba en ese complejo. Pidió una botella de vino con la excusa que era mayor de edad y quería probar el alcohol, no se lo negaron y le dieron la llave de una de las habitaciones exclusivas para los dueños.

Caminó fuera del hotel, se quitó sus sandalias y camino descalza en la playa, amó esa sensación del viento salado, el mar, la brisa, sin más tomó un sorbo de la botella de vino, era un sabor fuerte pero el gustó, seguía tomando mientras sus lágrimas empezaron a bajar sin permiso, lloraba porque quería liberar el dolor que sentía el amor no llegó, se sentó y cruzo sus piernas para seguir bebiendo, llevaba la mitad de la botella de vino en su sangre. Se empezó a marear, pero se puso cantar en medio de la nada, nadie escuchaba esa balada romántica triste que dejaba expuestos sus sentimientos.

-Fin Flashback -


- Buenas noches – Estaba seguro que ella no escuchó su despedida porque huyó de él. Sasuke estaba dudando si lo recordaba a o no, esa noche ella estaba realmente ebria, y parecía sufrir por algún motivo, pero se fue, el coche estaba vacío estaba seguro que ella al menos conocía su rostro. Sacudió su cabeza, pensó que nunca la volvería a ver, ese día lo abandonó porque normalmente él dejaba a las mujeres, pero nunca nadie se había atrevido a dejar a Sasuke Uchiha, apretó sus puños y recordó cuando la conoció…


- Flashback -

El trabajo de la empresa Uchiha lo tenía estresado, los últimos años se había metido de lleno a recuperar la empresa que su padre fundó junto a su hermano mayor Itachi Uchiha, habían tenido bastantes negocios por suerte su empresa empezaba a resurgir y por eso se encontraba en Tokio, su sede principal se encuentra en Estados Unidos, salió porque quería tomar un respiro de tanto trabajo. Manejó y manejó hasta que encontró el mar, metió su convertible un poco a la arena y se sentó en roca para empezar a fumar, tenía claro que no era saludable, pero lo relajaba o al menos eso quería creer.

Paso una hora en la misma posición, disfrutando la soledad y la tranquilidad cuando algo, mejor dicho, alguien llegó cerca haciendo escándalo. Era una jovencita de piel bastante blanca, cabellera azul bastante poco común, pero más poco común sus ojos perla que parece que te miran con toda transparencia, usaba un vestido lila que se amoldaba perfecto a su hermoso cuerpo, no pudo ignorar que cada curva estaba perfecta en ella. Alcanzó a ver que su mano tenía una botella de vino, ella tomaba deliberadamente, lloraba, reía, era claro que algo la atormentaba para luego escuchar una melodía triste salir de su boca.

Dame solo un beso que me alcance hasta morir
Como un vicio que me duele
Quiero mirarte a los ojos

Luna
No me abandones más
Que tiendo a recuperarme
En la cuna de tus cráteres
Silencio
Se abre la tierra
Y se alzan los mares
Al compás del volcán…

Me acerqué para seguir escuchando su canción, me detuve en seco porque la muchacha se estaba intentando poner de pie, pero no lo logró y estaba a punto de caerse cuando la logre tomar de los brazos, la vi, ella me vio, nuestras miradas chocaron, ella me sonrió de una manera que me causó escalofríos y cerró sus ojos haciéndose liviana en mis brazos.

-Fin Flashback -