Notas:
Los personajes no son míos, son del increíble Masashi Kishimoto
Hinata se despertó y se preparó con ropa cómoda jeans, una blusa holgada color lila y tenis blancos. Se dirigía a la biblioteca nuevamente, quería repasar su idioma extranjero porque aún le cuesta comunicarse y lo necesita por los próximos 5 años que es lo que duraba su carrera.
- ¡Oh! Hinata-chan, que haces por aquí - la voz de la ojos jade la llamó.
- Sakura-san, buenos días - Hinata siempre tan cordial como siempre - Estoy estudiando y tú?
- Quiero leer un libro, ¿no importa si te acompaño? Luego podemos ir a ver los salones para las clases de mañana.
- Desde luego, solo termino de revisar uno temas y vamos. - Hinata se concentró en su sesión de estudio para luego salir de la biblioteca junto con Sakura.
- ¡Hinataaaaa! Holaaaa - grito una voz que conocía.
- Temari, buenos días - sonrió al ver a la rubia con toda la actitud.
- Te vi de lejos, ¿qué tienes pensado hacer este día? - pregunto ya que quería pasar el día con su nueva amiga.
- ¡Estaba de camino, oh! Temari, ella es Sakura. Íbamos a ver nuestras próximas clases, si gustas nos acompañas y podemos almorzar - sugirió la peliazul.
- Seguro, ya terminé mi clase. Podría llamar a Shikamaru y tal vez a Gaara para que nos acompañen al almuerzo - dijo Temari guiñandome un ojo, lo que ocasionó un sonrojo en Hinata.
Encontraron sus salones, esperaban recordar por lo amplio que era el campus de Harvard, pero le agradaba eran unas zonas muy verdes, los alumnos no eran escandalosos, se respiraba tranquilidad en cada área. Llegamos a la cafetería siempre cerca de la facultad de Temari, nos estaba esperando Shikamaru y Gaara.
- Hola bebecito - saludo Temari a su novio, esté solo rodo los ojos.
- Mujer problemática, no empieces - dijo Shikamaru, sabiendo que su novia solo lo estaba molestando. - Hola Hinata y ...
- ¡Oh! Ella es Sakura Haruno, mira Sakura él es Shikamaru Nara, novio de Temari y Gaara el hermano menor de Temari.
- Mucho gusto a todo - saludo Sakura, a Sakura le había llamado la atención el muchacho pelirojo, pero él solo tenía ojos para estar viendo a la Hyuga.
Se sentaron a compartir el almuerzo, hicieron unas cuantas bromas para que Sakura se sintiera mas en confianza con ellos. Hinata se despidió de sus amigos, quería hacer una llamada con su padre y su hermana antes de dormir aprovechando que aún tenía tiempo. Estaba pasando por un salón que llamó la atención, eran un grupo de chicos que usaban una ropa muy peculiar, usaban una capa con nubes rojas.
- Hermana, quieres ser parte de Akatsuki, ¿cierto? - Apareció un hombre bastante alto de piel color azulada.
- Ehhh, n-no, solo observaba - Hinata no sabia que decir, la encontraron con la guardia baja.
- ¿Estas seguras? Si estás buscando una hermandad a la cual unirte, ya sabes. Tenemos bastantes beneficios en esta hermandad - le guiñó el ojo.
- Cállate, idiota la vas a espantar mira que tenemos pocos miembros últimamente. Disculpe señorita - sonrió cálidamente un hombre de cabello naranja.
- Somos Akatsuki, si te interesa te dejo esta información, por cierto, ¿cuál es tu nombre? - preguntó un pelirojo de ojos morados.
- Hinata Hyuga, lo tendré en consideración muchas gracias - se retiró en el pasillo.
- Vaya si es hermosa - dijo Yahiko, sin saber que Konan estaba justo detrás de él. Un aura oscura se posó en Konan, todos sabían que era hombre muerto.
Hinata nunca había pensando en unirse a algo así, pero le parecía interesante ese grupo de amigos, también le llamó la los beneficios de ser parte de una hermandad, pero eso significaba tiempo y es un lujo que no se podía dar porque necesitaba ser la mejor de la clase en todo momento. Los días iban pasando, agradecía que Sasuke Uchiha no se volviera aparecer porque empezaba a sentirse cómoda en sus clases, nunca llegó a pensar que ese rostro que vio en ese verano deberíamos más participación en su vida.
Eran las 6:15 am, quería llegar temprano a repasar porque ese día tenía examen de administración, contaba como 45 minutos de pre estudio. Se sentó en su lugar de siempre, cuando sintió una presencia en el salón.
- Buen día, Hinata - saludó Sasuke, ella tragó grueso no sabía porque él había tan llegado temprano - veo que estás estudiando - se acercó peligrosamente atrás de ella - interesante, nunca había visto que los alumnos vinieran tan temprano a repasar - acercó su cabeza arriba del hombro de Hinata, se sentían ambas respiraciones.
- Ehhh, s-sí, e-estoy e-estudiando - se maldijo por tartamudear, se ponía completamente nerviosa con solo escuchar la voz de él. Sasuke sonrió maliciosamente, quería probar si ella recordaba algo, quería ponerla nerviosa para que recordara o al menos mencionara algo sobre esa noche.
- Esa noche - le susurró en el oído, Hinata no pudo evitar ponerse totalmente roja, tenía que ser firme, no podía aceptar lo sucedido.
- N-no sé de qué habla, U-uchiha-san - dijo Hinata, aun no podía controlar sus malditos nervios, ese hombre la ponía de cabeza.
- Apuesto que sí, haber cuando dejaras de fingir que no me conoces - Sasuke se dirigió a su escritorio esperando los demás alumnos, ella intentaba repasar, pero era casi imposible concentrarse, respiro profundo y puso toda la voluntad en concentrarse en su examen. Sasuke vio la hora y tenía que empezar el examen con la mayoría de estudiantes que asistieron a tiempo, tenía planeado algo con la peliazul.
- Señorita Hyuga, podría hacerme el favor de repartir las hojas de exámenes, por favor - pidió tajantemente.
- Eeeh, claro - tomo las papeletas y las empezó a repartir. Luego de terminar se sentó a realizar su examen, comenzó de último, pero fue la primera en terminar, había contestado todo correctamente y que había pasado varias horas estudiando en la biblioteca. Le entregó su papeleta a Sasuke, su mano estaba temblando al ver esa reacción él solo sonrió maliciosamente, tanto placer le causaba verla tan descontrolada. No podía seguir más tiempo ahí, se fue a su habitación dispuesta a quedarse lo que restaba del día ahí, quería dejar de ir a esa clase, su pequeño desliz le estaba saliendo caro. No era que había olvidado todo, pero tenía algunas lagunas mentales por culpa del alcohol...
- Flashback -
Estaba recostada en lo que parecía ser un auto y tapada con una chaqueta de cuero bastante caliente.
- Reaccionaste - dijo una voz masculina que se aproximaba a la pequeña peliazul.
- Claro que sí, solo me dormí un poquito por el alcohol - empecé a reírme, en realidad no era buena en tolerar el alcohol. - y tu que quien eres, que haces conmigo, porque todo está dando vueltas wiii.
- Te encontré a punto de caerte, deberías agradecer al menos - dijo fríamente, aunque internamente le causaba gracia ver lo ebria que se mejoró.
- ¿Te lo pedí acaso? Deja de hablar y toma conmigo - Hinata sonrió y le extendió el brazo para que tomara lo restante de la botella de vino.
Sasuke dudo un momento, pero para liberar el estrés que tenía, esa pequeña ebria y una botella de vino no le harían mal. Hinata sonreía y decía algunas cosas sin sentido, en realidad no entendía la historia que intentaba contar, mientras que la intentaba escuchar sus ojos se posaron en su cuerpo, esa bella chica tenía un cuerpo con buenos atributos físicos.
- Es desgraciado, podrás creer - dijo con lágrimas en los ojos - es un idiota, dime porque todos los hombres son tan idiotas.
Sasuke frunció el ceño - No todos son así, pequeña - suspiro recordando que no tenía caso discutir con una persona que no se encontró del todo estable, volvió a tomar de la botella. - ¿De esto se trata todo, alguien te dejó?
- Baka, baka - suspiro no tenía caso contar más sobre su amor unilateral - Bien, como digas siempre defenderás a tu especie - dijo riendo.
- Tonta, no deberías ponerte así por alguien - dijo hablando de más el alcohol se estaba haciendo presente.
Se voltio a ver al muchacho, de alguna forma esa pequeña oración logró tranquilizarla. Notó lo guapo que era, alto, cabello azabache, piel blanca y ojos oscuros profundo, se acercó peligrosamente al asiento del copiloto - Eres muy guapo - soltó el agarre de su asiento y le tocó su mejilla.
Sasuke al sentir el contacto de la piel tan suave de la muchacha hizo que su corazón se acelerará, esa muchacha - Tú también lo eres - se sonrojo un poco ya que no era de los que decían lo que sentían.
Hinata tomó la camisa de Sasuke, lo acercó a su rostro, lo miró fijamente a los ojos y lo besó ...
- Fin Flashback -
