CAPITULO 4
Una nueva vida en Konoha.
HOLAAAA, Bueno a partir de aquí comenzamos nuevamente con la historia, ya saben que los capítulos serán publicados cada DOMINGO, y en caso que por fuerza mayor no pudiese traerlos, avisare por el FB la fecha de la publicación, agradecería muchísimo si formaran parte del grupo de FB que es: "Princessa— Milk— Dbz" Fanfictions. Además allí también subiré videos y algunos bocetos para que puedan verlos de primera mano en relación al fic.
Por otra parte quisiera aclarar que este fanfiction lo escribí muchísimo antes de que Naruto shippuden terminara, para ser precisos justo en la aparición de los akatsukis después de la muerte de Gaara. Así que muchas cosas probablemente cambiaran con respecto al final canónico del anime. La edad de los personajes está también entre esos capítulos.
Nuevamente me disculpo por las coincidencias que llegara a tener este fic con el otro, pero como estoy en proceso de edición tratare de esforzarme por modificarlos.
Gracias.
….
Un nuevo día iniciaba en Konoha, el reflejo del alba ingresaba tenuemente por la ventana de aquella habitación, lo suficiente como para despertar a Milk, ella al sentir los pocos rayos de sol golpear sus parpados, fue abriendo lentamente sus ojos y se preparó para levantarse con el cuerpo entumecido, dejando escapar un bostezo y un estirón de brazos en alto. Movió su cuello de un lado a otro para liberarse de la tensión, se levantó y comenzó a tender la cama. Una vez que acabo de hacer aquello, amarró su cabello en una cola de caballo y se dirigió hacia la cocina. Al parecer su forma de despertar se había vuelto una rutina para ella, sin embargo hoy era un buen día, iba a encontrarse con la líder de esa aldea para pedir la autorización de quedarse, pero en caso de negatoria, ¿Qué es lo que haría?
En cuanto llegó a la cocina para preparar el desayuno se encontró con el peliplata de traje completamente azul marino friendo algunos huevos en el sartén.
— Buenos días— saludó la Sra. De son.
— Buenos días Milk, que bueno que ya despertaste… toma asiento por favor — expresó mientras servía los huevos en unos platos planos de porcelana.
— Sabiendo que despertarías a esta hora, me hubiese despertado mucho antes para preparar el desayuno — explicó ella.
— No tienes que apenarte por ello, además anoche tú me serviste una deliciosa cena, era lo mínimo que podía hacer— ese hombre era muy gentil.
— Muchas gracias — Milk sonrió arqueando sus ojos. Y sentándose en la silla que tenía frente a ella.
Sin decirse nada más comenzaron a comer en una mesa para dos, mientras Kakashi leía una revista a lado de su plato, Milk con la mirada perdida en el mesón, comenzó a recordar que su amado Goku nunca, nunca después de tantos años de casados, jamás le había preparado el desayuno.
Ella elevó la mirada disimuladamente y lo oteo con detalle, su cabello plateado, aquel único ojo visible traía algo de atractivo, pero al instante evadió el rostro, porque a pesar que el hombre le ayudaba, ella no podía mirar a otro que no fuera Goku. Aunque a pesar de ello, no podía negar que aquel hombre tenía cierto atractivo y en su innata curiosidad, no dejaba de admirarlo, hasta que de repente sus ojos se chocaron con una pupila negra que la oteaba al percatarse de su interés. Milk ruborizada disimuló mirando a un lado.
Por su parte, él también se sentía extraño en la aparición de esa mujer, porque había algo en ella que le intrigaba y su curiosidad le mantenía muy interesado. Terminando de desayunar Milk se fue a la ducha que él le indicó, pero como era de esperarse ella aun desconfiaba de su casero, por lo que tuvo que ducharse prácticamente vestida dentro de la tina, al final Salió con la ropa que el Hatake le había obsequiado, se secó muy bien la cabellera con la toalla y se peinó lo mejor que pudo con una moñeta alta.
Cuando él la vio, se quedó anonadado, su belleza era especial, no era un atractivo común, ella era diferente porque se veía delicada y fuerte al mismo tiempo. Milk sonrió hacia su casero y él esquivó la mirada como si no la hubiese visto
— Ya estoy lista— expresó la pelinegra.
— Bueno, entonces vamos— al decir eso salió de la casa detrás de ella y cerró con llave.
Era hora de que Milk se presente ante la gran autoridad de aquella aldea, la dichosa Hokage. En el transcurso de los minutos, ya fuera de aquella casa, todos los aldeanos veían muy curiosos a la acompañante del ninja copia, ella muy apenada se preguntaba el porqué de la atención. Pero el Hatake como si nada caminó sin darle mucho interés a la intriga de la aldea.
Llegaron a una casona de cuatro pisos y subieron las gradas exteriores que conectaban con el interior. Siguieron por un largo pasillo y llegaron a una puerta amplia de madera. El abrió la puerta y saludó respetuosamente.
— Buenos días le he traído a la muchacha, yo…. — fue interrumpido el Hatake, al instante
— Gracias Kakashi, por favor déjame por un momento con ella— expresó la rubia pechugona, en ese momento Kakashi se inclinó un poco, demostrando respeto y salió de la oficina en silencio. Milk lo siguió con la mirada como queriendo huir junto con él, estaba nerviosa. Kakashi antes de salir, la miro de perfil y le guiño el ojo. Ese gesto le había dado más confianza así que se enfrentó a la Hokage...
— Muy buenos días tenga usted, mi nombre es Milk…— se presentó la pelinegro inclinándose con respeto y se reincorporo observando lo guapa que era esa mujer como para ser una persona tan importante— ah pero que bonita y joven es usted— añadió, Tsunade se sonrojo levemente, no esperaba que esa mujer tuviera esa arma tan especial — ¡ay! disculpe mi atrevimiento…
— Este bien… gracias por el cumplido— sonrió.
— Eh venido porque quisiera que usted me permita quedarme en esta aldea por favor— suplicó agachando su cabeza— para serle sincera hace muy poco llegué y quede encantada con todo lo que hay aquí, sé que soy una extraña y que por esa razón tenga desconfianza de mí, pero aun así hare lo que sea necesario por quedarme..
— Te diré esto… acepté esta entrevista solo porque Kakashi intercedió por ti, eres agradable pero eso no es suficiente, si quieres quedarte en esta aldea y hacerla tu hogar debes sacrificar mucho por ella… incluso dar tu vida si es preciso— Milk la observaba atentamente— es tu decisión o te quedas o te vas, pero el reto que tendrás que hacer para vivir aquí podría acabar con tu vida si es que no tienes las agallas suficientes, ahora aquí viene tu pregunta ¿eres capaz de dar tu vida por esta aldea?
— ¿Mi...Mi vida?— no comprendía, porque hablaba de su vida, además ¿a qué venia ese tipo de pregunta? ¿Todas las personas que vinieron ante ella, respondieron a la misma pregunta?, ella después de pensarlo por un momento "solo estoy segura que quiero vivir aquí, entonces la respuesta que esta mujer busca, es… si yo daría todo para el beneficio de esta aldea, incluso si tengo que morir..."
— Parece que no estás muy convencida de dar todo por vivir aquí... entonces…
— ¡Si, acepto! ¡Si…tengo que morir por esta aldea lo haré con mucho gusto, la respuesta es que si daría mi vida por esta aldea!— dijo Milk muy decidida dándole afronte a la mirada intimidadora de la rubia.
— Eso es lo que quería oír— sonrió satisfecha— ahora ven conmigo— Tsunade salió de la oficina para ir a otra oficina que se encontraba a lado. Milk solo la siguió sin ningún comentario, al entrar a la oficina pudo notar que había muchos armarios y una gran puerta de metal, Tsunade abrió esta y en su interior se encontraba un gran depósito de dinero, de allí sacó un fajo de dinero y se lo dio a Milk— toma….
— ¿Pero por qué me da este dinero?, no lo entiendo— con cara de confusión.
— Si no lo sabias todas las personas que viven aquí, han recibido una cantidad de dinero para que construyan sus vidas en este lugar, espero que no seas como otros que se lo han gastado en cosas sin sentido— dijo con seriedad.
— Por supuesto que no… muchas gracias por su amabilidad le prometo que no gastare en cosas sin importancia…— dijo sonriéndole.
— El día que la aldea necesite de ti, deberás acudir inmediatamente, nosotros necesitamos gente que no tenga preparación ninja para camuflarse y entrar en otras aldeas, sería como una infiltrada. Lo bueno es que no llamaras la atención, pasarías fácilmente por una aldeana turista, por eso es que te estoy dando esta oportunidad... no olvides de la promesa que hiciste a esta aldea. — Se sienta en su sillón— por ahora es todo, ya puedes irte.
— Muchas gracias. — se inclinó con respeto y salió de la oficina.
Cuando estuvo fuera del edificio buscó a Kakashi con la mirada, pero este no aparecía., entonces decidió ir a pasear un poco, a modo de pasar el tiempo y luego ir a trabajar...
….
Pasaron las horas y Milk ya estaba en el trabajo ayudando al Señor Ichiraku a vender sus deliciosos platillos del menú, cocinando estos mismos y atendiendo a los clientes con mucha cordialidad.
La noche se hacía presente en el firmamento. Ya el primer día de trabajo llegaba a su clímax. Faltando 1 hora para que concluya la jornada laboral, Milk estaba en frente a la estufa muy atenta a que no se queme el asado. De pronto un personaje conocido por ella llegó con sus amigos y se sentaron en el mostrador.
— Hola por favor sírvanos 3 platos de Rammen—dijo de manera aburrida el joven de coleta negra.
— Espero que Chouji no se coma todo del lugar, ya sabes cómo es el, le encanta comer sin límite— con resignación y repugnancia, añadió la rubia de ojos jade.
— Ñam, Ñam deja de hablar y pide la comida pronto…— comentó Chouji, masticando sus patatas empaquetadas.
— Oye Milk por favor atiende a estos muchachos— ordenó con amabilidad el dueño del lugar.
— Esta bien, ya voy— dijo sin mirar a quien atendía— por favor denme su orden... le aconsejo que prueben el Rammen y…. — pero cuando alzo la mirada vio a Shikamaru con 2 individuos más— ¡ah hola! ¡Como estas Shikamaru! Puedes darme tu pedido— sacó su libretita de su mandil blanco.
— H-Hola Milk, ¿estás trabajando aquí?— interrogó sorprendido.
— Quiero tres platos de ramen, y dos shushis— dijo Chouji, mientras ella anotaba en su cuaderno
— ¿Y cómo estas, te está yendo bien?— apoyó su codo derecho sobre el mostrador y la miraba tratando de llamar su atención, mucho más de la que ya tenía.
— jajá si hoy es mi primer día trabajando para el señor Ichiraku y debo decirte que me está yendo muy bien, no pude haber pedido a un jefe más amable que el — con una enorme sonrisa y los ojos arqueados.
— Me alegra oír eso, entonces quiere decir que te quedaras en esta aldea, de ser el caso me gustaría que enseñarte la aldea, el día que tengas disponible— ante ese comentario Milk se sonrojo mucho, pero desvió la mirada para ver a las dos personas que acompañaban a Shikamaru— Ah…. perdona, te presento a Ino y Chouji, son mis compañeros de equipo.
— Hola mucho gusto en conocerlos— se inclinó la pelinegra.
— Hola y ¿dime de dónde vienes? Nunca te había visto por aquí... — dijo con un poco de recelo la rubia.
— Ñam, Ñam mucho gusto, a qué hora estará la comida, porque ya me muero de hambre— dijo secamente el ninja pasadito de peso.
— ¡Ah perdónenme me había olvidado de su pedido enseguida regreso! — yendo a servir la comida con rapidez.
— Tu siempre pensando en la comida, Chouji — le reprochó algo molesto el Nara.
— Si no me equivoco alguien está interesado en ella, ¿no es así?— el pelinegro solo se sonrojo ante el comentario de la Yamanaka — ehhh ya me lo imaginaba jajajaa. — se burló al ver que sus sospechas eran ciertas
— ¡Que no!…. ¡no digas boberías!, eso es mentira Ino—respondió molesto y aburrido el pelinegro.
— Ñam parece que lo que dice Ino es cierto Ñam
— ¡cállate eso no es cierto!…— con mucha seriedad y totalmente fastidiado se levantó y se fue del lugar justo cuando Milk se acercaba con la comida.
— ¿eh? Pero que sucedió, ¿Shikamaru no cenara con ustedes?— cuestionó la esposa de Goku, delicadamente sosteniendo los platos de Rammen...
— creo que no Milk, bueno no importa es hora de comer, muchas gracias…— recibió el plato que le correspondía a la kunoichi.
— Si es hora de comer, hablando de eso yo me comeré el plato de Shikamaru Ñam Ñam.
— jejeje bueno como tú lo digas— luego de unos minutos ellos se fueron y ya era hora de cerrar el negocio.
Apagaron las luces y antes de despedirse. Su jefe le hablo contento.
— Lo hiciste muy bien, sabía que estaba en lo correcto al contratarte, toma aquí tienes un poco de dinero, espero que mañana regreses a la misma hora, pero lo bueno es que mañana nos iremos más temprano ya que no hay mucho cliente…
— No debería molestarse señor... ese dinero no está ligado con mi sueldo... no que…
— Por favor acéptalo... hoy tuvimos muy buena venta, porque tu estuviste allí, además… en cierta forma trajiste muchos clientes varones el día de hoy…
— No diga eso — se burló un poco— los clientes solo vienen porque usted es un gran cocinero...
— JaJa, bueno, eso es cierto... pero aun así, hoy tuvimos más clientes de lo habitual, así que por eso no me molesta darte una bonificación por tu trabajo, me sentiría muy ofendido si lo rechazas, además esto te ayudara a comprar lo que necesites para empezar tu vida en este lugar — volvió a ofrecerle el dinero.
— Esta bien… le agradezco mucho... — tomó el dinero y se inclinó un poco.
— Bueno adiós, Milk. — añadió el anciano alejándose del lugar.
— ¡Hasta mañana señor Ichiraku!… ¡y que le vaya muy bien! — se despidió con la mano y comenzó a caminar con dirección a casa.
Ya era muy tarde y la mayoría de las luces de la calle estaban apagadas
— Todo está oscuro pero ¿qué hora será?, sinceramente este lugar me da mucho miedo y más si esta oscuro— con temor empezó a caminar por las calles vacías y oscuras, que solo estaba iluminada por la hermosa luna llena que había esa noche. Cada que escuchaba algún ruido sus escalofríos se hacían más intensos, de repente sintió una presencia siguiéndola desde hace unos pocos minutos.
Pasaron ya tres cuadras, pero de pronto oyó un ruido detrás de él y enseguida ella asustada volteó dando un gran golpe atrás, haciendo que algo caiga al suelo pesadamente.
— ¡Auch eso si me dolió! — dijo Shikamaru tirado en el piso. — Vaya Milk tu sí que tienes mucha fuerza— mientras se sobaba el rostro.
— ¿shi...Shi…kamaru? Perdóname no sabía que estabas ahí — arrodillándose para limpiarle la poca sangre que le había sacado de los labios— no sabes cuánto lo siento, es que me tomaste desprevenida y para el colmo te saque un poco de sangre por favor perdo...
— Cálmate Milk, no es gran cosa, además fue culpa mía— sellando los labios de ella con su dedo, dándole media sonrisa y levantándose lentamente junto con ella.
— ¿Pero dime que hacías aquí, y a estas horas? ¿No deberías estar en tu casa?—dijo totalmente confundida.
— ehhh bue... Bueno yo… — se rascó la nuca — yo solo pasaba por que estoy de guardia — dijo totalmente nervioso— ¿dime quieres que te acompañe a tu casa?, no está bien que una mujer ande sola a estas altas horas de la noche— Milk suspiró aliviada
— Bueno, está bien por favor acompáñame, la verdad es que no me gusta la oscuridad— muy apenada.
— Después de todo resultó que si eres temerosa para estas cosas— se burló agraciado.
— Vamos, no seas malo… las personas siempre tienen miedo, si no es a una cosa, es a otra... y yo le tengo miedo a la oscuridad…
— Este bien, perdona. Es que me causó algo de gracia porque te ves muy fuerte y no pensé que temieras a algo así… — se disculpó sinceramente y comenzó a caminar a su lado.
Caminaron a la luz de la luna.
Era tanto el nerviosismo de ambos que desviaban la mirada cada que sus ojos se encontraban y durante todo el trayecto casi no se dirigían ni una palabra solo caminaban lentamente bajo la resplandeciente luna llena.
….
Llegando a la puerta de la casa que Milk compartía con el amable sujeto enmascarado, ella volteó a ver a su acompañante dispuesta a despedirse.
— Bueno ya llegue, gracias por acompañarme— le sonríe con ambas manos unidas en su falda.
— ¿Tú vives aquí?— inquirió confundido, ella asintió con la cabeza— ¿pero no es aquí donde vive Kakashi Sensei?— dijo muy sorprendido.
— Si, yo estoy viviendo con él— con una pequeña sonrisa— bueno muchas gracias por a acompañarme... adiós Shikamaru— dijo entrando por la puerta.
— Oye, ¡Milk, espera! — ella volteo a verlo con ojos Inocentes— me preguntaba si mañana quisieras ir a pasear conmigo, creo que si queremos ser amigos debemos conocernos mejor ¿no lo crees?
— Bueno yo…. — miró el cielo y recordó las palabras que Dende le dijo... "usted encontrara un nuevo amor y disfrutara de su juventud a lado de un hombre que realmente la ame". No estaba segura, pero quizás Shikamaru era la persona que estaba esperando para cumplir con aquello. — Esta bien, mañana iré al bosque a traer algunas cosas, no sé si quisieras acompañarme estaré en la puerta a las 9:00 am, te esperare— dijo con una gran sonrisa.
— Milk no puedes salir, absolutamente te lo prohíbo, sabes bien que el bosque es un lugar muy peligroso, Te he dicho que no vuelvas a salir por esa puerta— expresó muy molesto. Ella le miro y sus ojos que estaban llenos de ternura cambiaron a unos de mucha molestia y sin decir nada cerró la puerta sin despedirse del pobre Shikamaru.
— Creo que jamás entenderé a las mujeres— y tras un suspiro se marchó de ahí.
Cuando Milk ingresó toda la casa se encontraba a oscuras, Milk supuso que el Hatake aún no había regresado desde que lo vio en la mañana. A todo esto tampoco es que se hubiese dado la molestia de indagar por el lugar para ver si Kakashi tenía otra habitación en la que estuviese durmiendo. En silencio prendió la luz y camino dispuesta a explorar el lugar donde ahora estaba viviendo. Este tenía una sala con chimenea, un estudio, un comedor grande justo alado de la cocina donde siempre comían sus alimentos, también había un sanitario justo al lado de la habitación que ocupaba. Por ultimo solo quedaba un ambiente por explorar, el lugar tenía la puerta cerrada así que con total sigilo giró la perilla, la penumbra ingresó por el cuarto y se pudo divisar un bulto sobre la cama. Al rato dedujo que se trataba del Hatake quien probablemente estaba durmiendo. Sin emitir sonido retrocedió y volvió a cerrar la puerta.
"Así que Kakashi tenía otra habitación", al menos ya no se sentía que estuviese incomodando totalmente en el lugar. Como aún estaba con un poco de energía, se fue a la cocina y puso un poco de agua para tomar el té. ¿Me pregunto si habrá cenado?
FLASH BACK
"¡Milk! ¡Milk! ¡¿Dónde dejaste las sobras de la cena?! ¡Tengo mucha hambre!" ella recordaba las veces que su esposo se despertaba en la madrugada y preguntaba si había algo para recalentar mientras ella aun dormía. Y como se le había hecho la costumbre, tenía que dejar siempre algo para que comiera, caso contrario el crujir del estómago de Goku no la dejaría dormir durante toda la noche. Sonrió recordando.
FINAL FLASH BACK.
Ella cerró los ojos y se cubrió el rostro para no hacerlo tan evidente el sufrimiento que aun provocaba recordarlo, una lagrima escapó de sus dulces orbes y ahogando un llanto insonoro sintió como una mano se posó en su hombro, ella volteo a verlo entre lágrimas y era Kakashi quien había despertado y se encontró con la morena en ese estado.
— Milk. Si necesitas desahogarte , estoy aquí… puedes confiar en mí... … guardarte lo que llevas en tu interior solo te hará mas daño— Milk no podía evitar de llorar en silencio, hace mucho tiempo que nadie la habia reconfortado con su presencia..
Minutos después...
Milk ya estaba un poco más tranquila, sus ojos estaban hinchados y rojos, su corazón estaba afligido. Kakashi después de que ella cesara el llanto, regresó a su asiento, claro sin antes servirle un poco de té a la mujer.
— Mira Milk no quiero presionarte pero si no lo deseas no me digas nada, yo te en….
— Yo no soy de este mundo Kakashi — sentenció con la mirada perdida— vine de otra dimensión donde yo estoy muerta — el solo la miró muy confundido— desde que era una niña siempre he soñado encontrar alguien que de verdad me ame y cuando al fin creí que lo había encontrado… el hombre al que he amado más que a mi vida, al que he esperado casi toda mi existencia y que me dio un si acepto en el altar. No fue más que una tonta ilusión que me mantuvo sufriendo y alegrándome en muchas ocasiones. Lastimosamente la felicidad con el no duro mucho tiempo… incluso cuando yo estuve embarazada de mi segundo hijo el no estuvo a mi lado, prefirió quedarse muerto y entrenando en el más allá…. no lo se Kakashi por que fui una tonta y perdí toda mi juventud esperándolo. — volvió a quebrarse su voz. — no entiendo, ¿quizás él no me quiso nunca?
— Milk no entiendo muy bien eso de que tú eres de otro mundo pero algo te voy a decir que es la verdad.— ella elevó la mirada con los ojos cristalinos— si tu esposo realmente te hubiese amado, creo que hubiese hecho lo imposible para estar contigo… por lo poco que logré conocerte, creo que eres una gran mujer y la esposa ideal para cualquier hombre... creo que el que te gane seria un hombre muy afortunado._ dijo mirándola con compasion_ pero ahora que estas en este mundo, debes dejar atrás ese pasado que te hizo sufrir y comenzar una nueva vida sin el… por eso, ya deja de llorar por alguien que no supo valorarte.
Ella pensó que gran parte de lo que Kakashi dijo tenía cierta verdad, aunque amara a Goku, este casi siempre prefirió los entrenamientos a quedarse con ella.
— Muchas gracias Kakashi no sabes cómo me ayudan esas palabras— secando sus lágrimas con los dedos— realmente me siento apenada por contarte estas cosas.
— No te preocupes, me alegra que puedas confiar en mi— expresó volviendo a sonreír. Milk un poco más aliviada dió un suspiro y trato de evitar hablar más sobre ese asunto que solo la demostraba débil ante el sujeto enmascarado.
— Te cuento que hoy me fue bien en el trabajo — expresó la pelinegra con una ligera sonrisa, tratando de recomponerse y olvidar su momento penoso.
— Te felicito, lo estas logrando — elevó la mirada pensativo — Tsunade me dijo que te daría la oportunidad para integrarte aquí, y que como no había un lugar disponible para asignarte en cuanto a vivienda, dijo que permanecieras en esta casa hasta que consiga algo para ti..
— Siempre estaré agradecida contigo… me has ayudado demasiado aun siendo yo una extraña...
— No es nada... aveces es bueno ayudar a los que de verdad lo necesitan...
— Eres muy amable— tocó su mano en señal de agradecimiento, lo que provocó que el peliplata se sorprendiera y al instante lo retirara. Se sentía confundido por lo que estaba comenzando a sentir.
— Ahí poco se me olvida, perdona que te pida esto es que mañana vendrán unos conocidos y me preguntaba si tú podrías ayudarme a preparar algo, ¿será que me podrías hacer el favor?
— ¿Ayudarte? No que va, yo preparare los platillos más deliciosos que se hacer — expreso emocionada, levantándose del asiento— y por el dinero no te preocupes yo voy a comprar todo y no quiero objeciones— dijo de manera autoritaria como para que el peliplata no se oponga.
— Esta bien como tú digas, muchas gracias…— suspiro sonriendo gentilmente— mañana a las 9 PM vendrán a cenar, espero que te agraden mis invitados— sonríe luego se lleva una mano a la boca cubriendo el gran bostezo que soltó de cansancio— bueno, creo que me iré a dormir. — se levantó y antes de irse volvió a otearla de pies a cabeza, ella también lo observaba.
Un sonrojo intenso se notó debajo de aquella mascara, él no podía dejar de pensar de que la señorita que se encontraba frente a él era hermosa. Dió unos pasos más y recordó que había llevado un regalo para aquella mujer, él no estaba acostumbrado a ser detallista pero era un obsequio porque ella le había ayudado con el aseo de la casa y no podía evitar avergonzarse, pero sabía que igualmente le iba a entregar, se acercó a un cajón en la entrada de la cocina y al abrirlo encontró lo que buscaba, era un pequeño ramo de flores rojas, se dio la vuelta y dejo ver el obsequio.
Milk las vio y espero que el dijera algo... pero se quedó inmutado y nervioso, no sabía bien que iba a decirle… esas flores eran las mismas que vio el primer día que el Hatake le dejó la llave. El Hatake estaba tan nervioso que se quedó paralizado, sentía como si la lengua se le encogiera y no pudiera decir nada. El pelinegro siguió observándole fijamente, acto que lo volvió más nervioso, se veía la cantidad de sudor que salida de su cien.
Milk se levantó también del asiento y caminó lentamente hacia él, Kakashi la miraba de perfil con un fuerte sonrojo en su rostro. Milk estaba de frente y con delicadeza le rozó la mano para tomar las hermosas rosas rojas. Kakashi pudo sentir la dulce fragancia a jazmín que Expedia su hermoso cabello amarrado en cola. Milk se puso erecta y sonrió amablemente, poniendo las rosas sobre sus brazos.
— Las pondré en agua…— sonrió arqueando sus ojos y él se quedó mirándola callado. — Puedes ir a descansar. — volteó su cuerpo para dirigirse a la fregadera y poner agua en un florero. Kakashi no le quitaba la vista, estaba embobado. Milk sabía que el Hatake aun la observaba lo que provoco que se pusiera un tanto torpe. Y al querer quitarle algunas hojas a las rosas, no pudo evitar pincharse el dedo con las espinas. Un alarido leve de dolor se oyó en la cocina, inmediatamente se llevó el dedo a sus labios y succionó su sangre...
Con la mirada perdida y concentrada en su dolor, no se percató que Kakashi estaba detrás de ella. Milk volteo a verlo con el dedo en sus labios y el la observaba con su ojo negro y despampanante, a la vez de seductor, estaba tan cerca. Ella se quedó atolondrada observándolo, se puso nerviosa como una adolescente.
Con sus manos varoniles tomo su muñeca y sacó el dedo de los labios de la pelinegro comenzando a inspeccionar la herida. Milk sintió un fuerte latido proveniente de su corazón, era tan fuerte que creyó que el podía escucharlo.
— No es... tan grave. — Se levantó de su lado y caminó hacia la puerta de la cocina— espérame un momento…— fue lo último que pidió para luego marcharse.
— "¿Que... que me sucede?, ¿Por qué, porque el solo roce con su piel, provocó que mi corazón se precipite de esta manera?"— Se apretó el pecho confundida — "Goku….."— suspiró metiéndose el dedo nuevamente a los labios para succionar la sangre.
— No me digas que otra vez te estas metiendo el dedo a la boca— Kakashi apareció por la puerta con una frasco y unas vendas pequeñas.
— Es que… no se detiene el sangrado…— le explicó con el dedo aun dentro su boca.
El negó con la cabeza, tomó las manos femeninas, sacándola de su boca, luego se sentó a su lado y rompió un pedazo de venda y la humedeció con un líquido que era desinfectante. El parecía muy concentrado en aquel dedo y a momentos elevaba un poco la cabeza y miraba el rostro del pelinegro, pero al mismo tiempo acaba ruborizado. — "que le sucede", "estará molesto"
— "no puedo concentrarme del todo, tan solo pensar que el dedo que sostengo con mis manos... estuvieron dentro su boca" "yo… también deseo probarlos…"— elevó la cabeza para mirar los labios que se le apetecían, pero por su vergüenza agachaba la cabeza sin disimulo alguno— ya está… como nuevo.— termino diciendo al ver que el dedo estaba vendado, elevó la cabeza y vio como la mujer de ojos negros lo miraba detenidamente al ojo— "¿ qué le sucede?"— estaba preocupado.
— ¿Kakashi… estas… estas… enojado conmigo?— le cuestionó, dejándolo perplejo ¿Por qué creía aquello? — Entonces estas molesto conmigo ¿verdad?… lo siento, discúlpame... por favor dime que hice mal— sus ojos eran cristalinos y reflejaban su imagen en ellos.
— No hiciste nada malo...no te preocupes, solo que me alegra que estés mejor. — fingió una sonrisa para calmarla.
— Entonces no estás enojado verdad…— el acato con la cabeza— me alegro mucho... muchas gracias por curarme...
— Por favor, no quiero que te lastimes otra vez…— ante esa declaración Milk se impresionó y se inmutó— será mejor ir a descansar. Bueno, buenas noche Milk, yo me encargare de dejar todo limpio, debes ir a dormir.
— P-ero…
— Pero nada... ve a descansar...
— B...Buenas noches espero que tu también descanses bien — dijo saliendo por la puerta y un sentimiento de felicidad, confusión y remordimiento.
