CAPITULO 6

Una decisión difícil

Ola a todos, perdonen la demora, el internet últimamente esta terriblemente lento, por eso ahora aprovechando que casi es media noche y la velocidad mejoró , es que vengo a dejarles el capitulo.

Muchas gracias por los Reviews que dejaron para los anteriores capítulos. Tal como mencione en el grupo del FB, aprovechando esta cuarentena podríamos llegar a avanzar mas en los capítulos, con la condicion que al menos me deje comentarios por cap. Solo asi comenzare a avanzar mas rápido con el fanfic. Caso contrario habrá que esperar cada domingo, pero no se preocupen aun voy aprovechando el tiempo para mejorar lo que ya tengo escrito.

Espero que les guste el cap, y nuevamente sorry por el atraso.


Y se adentró a lo profundo del bosque sin darse cuenta que sus amigos le perseguían. Su corazón latía a mil por hora. Mientras más se acercaba a su objetivo más se desesperaba, y al igual que en sus sueños dentro de aquel bosque logro divisar a ese muchacho de cabellos dorados, el mismo que apareció en su sueño. Ella corrió con lágrimas en los ojos y lo abrazó por la espalda. Gritándole ¡Goku….! En llanto, bajo la luna llena que iluminaba tenuemente el interior de aquel bosque

— ¡Milk!— el hombre de cabello alborotado volteó su cuerpo al sentir los brazos de aquella mujer sobre su cintura.

— Goku… — susurraba llorosa observándolo con una sonrisa — después de tanto tiempo, por fin mi deseo se cumplió, no sabes cuánto quería verte!— se aferró más al cuerpo masculino y cerro sus ojos mientras lloraba de felicidad. El también correspondió el abrazo.

El sentimiento de cariño era mutuo, después de años de alejamiento ambos podían sentirse a viva piel. Sin embargo esta escena no pasó desapercibida de aquellas personas que la habían seguido y se ocultaban tras unos arbustos.

La escena era muy romántica que los expectantes se conmovieron a excepción de dos personas que aún no salían de su shock. Shikamaru y Kakashi no podían creer que esa mujer bonita tuviera una pareja, repentinamente una incomodidad les surgía en el pecho. Un sentimiento extraño.

— ¿Goku, como sabias que estaba aquí?— interrogó curiosa pero feliz de verlo.

— hace poco me entere que falleciste en nuestro mundo y que Dende te trajo aquí. Y por esa razón vine, vine para llevarte a casa… — declaró sonriente y muy contento de ver a la madre de sus hijos.

— Goku…. ¡Tus palabras me hacen muy feliz!, — se aferró a su cuerpo nuevamente con mucho amor. Su esposo había ido a ese lugar para llevarla de vuelta y eso para ella significaba muchísimo, pero aun había una duda antes de tomar esa decisión— Volveré contigo Goku, si me prometes que olvidaras la lucha y esta vez te quedaras para siempre a mi lado, ¿puedes prometérmelo? — lo miró con los ojos vidriosos y muy ilusionada mientras su corazón latía a mil por hora. Quizás Goku con todos esos años de ausencia se había dado cuenta del valor de su esposa y esta vez apreciaría mucho más los momentos juntos.

Pero la sonrisa de él se desvaneció y se puso pensativo mirando al cielo.

— Bueno… siéndote sincero, no puedo prometerte algo así…— sentenció con su típica voz de despreocupación.

— ¿Qué? ¿Por qué no? — sentía que toda la emoción de verlo se marchitaba a paso veloz.

— tu sabes que el entrenamiento es parte de mí... me fascina luchar contra sujetos más fuertes y poder demostrar mi poder ante otros. No puedo prometerte que dejare los entrenamientos porque sé que faltare a esa promesa. Lo que sí puedo prometerte es que pasare más tiempo a tu lado, incluso me pondré a trabajar, aunque eso sea muy problemático Milk...

Con ese comentario Kakashi apretó los puños y Shikamaru estaba anonadado aun observando a las espaldas. Ambos tragaron grueso ¿Cómo era posible que ese sujeto no hiciera una promesa tan simple?

Ella sintió su mundo desmoronarse

— ¿Eso quiere que si me voy contigo, tendré que esperarte sola otra vez? — la morena bajo la cabeza y se alejó lentamente de él, estaba convencida de que su esposo no iba a cambiar. Se la llevaría y otra vez tendría que esperarlo. Rememoró ese instante la forma triste y llena de soledad en la que murió.

— No estarás sola... recuerda que tenemos una familia y ellos te acompañaran siempre...

Aunque ella regresara a su mundo, nuevamente reviviría todo aquello... viviría unos pocos años a lado de su esposo y nuevamente él se marcharía dejándola quien sabe cuántos años mas todo por sus malditos entrenamientos. Su vida a lado de Goku era muy incierto y ya estaba cansada de lo mismo ¿acaso los entrenamientos y la lucha valían mucho más que ella? Durante muchos años vivió renegando por la forma de ser de Goku, frustrándola, irritándola todo el tiempo por el hecho que el siempre prefirió irse, aun cuando ella le suplicaba o le impedía hacerlo. Aunque lo sujetara con cadenas... él siempre lo hacía... ¿estaba dispuesta a vivir todo aquello otra vez?

Mientras tanto detrás los arbustos el peliplata sentía que debía interceder, no quería que aquella mujer se marche con ese sujeto, una angustia comenzó a invadirlo pero su cuerpo no se movía. Así que estuvo expectante a la respuesta de aquella mujer.

— Goku... yo... yo... — declaró cerrando sus ojos y desviando la mirada.

— ¿eh? ¿Por qué lo dudas Milk?— cuestionó extrañado— ¿Es que no quieres venir conmigo?— la sujetó de los hombros logrando que ella lo viera otra vez.

Explotar de rabia y llanto en ese momento, no serviría de nada. Goku no cambiaría su forma de pensar ni de ser, así que con pena en el corazón dio un suspiro pesado.

— Goku hemos compartido casi toda nuestras vidas y sé que nunca dejaras tus entrenamientos, por mucho que yo te lo pida o suplique... por esa razón, ya no lo haré más… — elevo su rostro con firmeza— si estoy en este lugar, es porque quiero encontrar a alguien que pueda brindarme lo que tú no hiciste en muchos años... No quiero sentarme a esperar, mientras mi vida se va de mis manos como ya lo hice en nuestro mundo. Quiero vivir, quiero experimentar y quiero llegar a conocer a más personas…

El de cabello alborotado bajo la cabeza por vergüenza, la mujer con la que compartió tantos años le decía que ya no quería estar con él y que ahora buscaba el amor que le negó en alguien más. Era un poco difícil de asimilar esa decisión por parte de ella, aunque también sabía que ella estaba en lo correcto. No podía prometerle algo que no pretendía cumplir.

— Ya recorrí un camino junto a ti, es hora de que yo siga mi propio camino— derramó una lagrimilla mientras lo miraba con fortaleza — Lo siento... yo…yo… he decidido que me quedare en este lugar— dijo sin poder contener sus lágrimas que caían incesantemente y en silencio por sus mejillas.

Goku, el hombre más fuerte de mundo decidió que Milk tenía que ser feliz... aunque no fuera a su lado, estaba dispuesto a dejarle vivir todo aquello. No podía ser egoísta, pues bien ella le brindo todo mientras estaban juntos.

— Milk…. — se acercó a ella para tocarle el hombro— tu sabes que siempre te he querido, a ti y a nuestros hijos…. Me cuesta decirte que prosigas con tu vida... pero si así tu serás feliz… entonces solo me queda perderte perdón… aunque no sé cómo decírtelo, creo que…— expresó conmovido y un poco triste — merezco que te alejes de mi... sé que no soy el esposo que esperabas y que muchas veces te hice sufrir, que descuide mi labor de padre y de esposo... pero a pesar de todos mis errores quiero decirte que de verdad te quiero y si tú quieres comenzar de nuevo en este lugar, lo aceptaré.. No puedo llevarte de vuelta si tú no quieres ir…

Milk volteo su cuerpo para verlo con los ojos vidriosos y aquella deslumbrante luna llena.

— Gracias por comprenderme…— elevó su palma y acarició levemente la mejilla de su esposo.

El abrió sus ojos azabaches y la miró fijamente con mucha dulzura, su corazón se sentía muy triste y solitario en ese momento. "no creí que iba a perderte, jamás lo creí… ahora que te marcharas de mi lado, siento un vacío en mi interior" fue lo que meditó al sentir la cálida mano de su mujer, a la cual no pudo demostrarle su amor.

— Espero que logres ser el hombre más fuerte del universo… — ella cerro sus ojos y se mordió el labio inferior tratando de contener su llanto.

— Si… — afirmó con total aflicción, sin darse cuenta una lagrimilla se escapó de sus ojos negros. Ella se quedó perpleja, esa era la primera vez que su adorado e infantil Goku lloraba por algo. No pudo evitar sentirse culpable y arrepentida de todo lo que había dicho. Comenzaba a dudar sobre sus propias palabras.

— Creo que vine a este lugar solo para despedirme de ti Milk. Siempre te estaré agradecido por haberte quedado a mi lado...— tomo sus manos y las besó observándola fijamente.

— Goku… — susurró dolida— ¿puedo pedirte algo?… — respondió con un eco de voz — ¿podrías darme un último beso?— concluyó con una voz suave y lágrimas de por medio.

Él sonrió levemente con ternura ante la petición de su mujer, con firmeza se acercó más a ella y acaricio su mejilla suavemente. Ella elevo la mirada húmeda y lo detalló por última vez. El rostro de Goku iba aproximándose a cada instante hasta que sus labios rozaron con los suyos, en ese instante ella cerro sus ojos tratando de grabar esa sensación en su corazón.

Un tierno y ligero beso lleno de amor se quedó de recuerdo en las memorias de ambos amantes que decidieron separarse. La mujer estaba derramando un rio de lágrimas silenciosas, mientras que el, sentía su corazón estrujarse.

Luego de un breve momento, ambos se separaron para darse un último abrazo.

— Siempre te querré Goku…— susurró en medio de lágrimas.

— Yo también Milk — declaró observándola fijamente, mientras sus dedos limpiaban sus mejillas— por favor, ya no llores más… recuerda, que te ves más linda cuando sonríes — arqueó sus orbes en una sutil sonrisa y una notable tristeza — Cuídate mucho…— tras decir aquello se elevó en el cielo y emprendió vuelo con rumbo desconocido.

— Adiós, Goku… — musitó con los ojos húmedos "Adiós mi amado Goku". Para el pelinegro la decisión que tomó fue la más difícil de todas, tuvo que cortar el vínculo que los unía.

En medio de lágrimas comenzó a negar con la cabeza, así que comenzó a correr, ingresando más en el bosque. Por el momento no quería regresar a la aldea y mucho menos a la casa de Kakashi, solo quería estar sola. Así que se marchó del lugar como alma en pena y sin rumbo alguno.


…..

Una vez que la mujer se alejó del lugar, las personas que estaban ocultas tras esos arbustos, salieron de su escondite sumamente preocupados. La mujer que acababan de conocer se marchaba con el corazón roto, era muy lamentable su estado como para dejarla sola.

— ¡Debemos ir tras ella!— declaró Naruto muy conmovido.

— Es mejor que la dejemos … por ahora está muy triste y confundida— añadió la pelirosa Haruno — imagino que ese sujeto era su esposo al que amaba mucho, y para cualquier mujer no es fácil dejar ir a quien amas. Por eso es mejor dejarla que asimile esta situación...

Kakashi quien oyó a su alumna, solo se limitó a agachar la cabeza.

— ¡Como puedes decir eso! se supone que debemos apoyarla y consolarla!— explicaba exaltado el Uzumaki.

— ¡Naruto! ¡Tú no comprendes a las mujeres! Lo que menos va a querer Milk es tener a alguien que le interrogue y le pregunte por cosas de su pasado.

— ¡Pero precisamente por esa razón es que hay que estar a su lado! ¡Tenemos que hacerle sentir que no está sola!

Y mientras los dos jóvenes discutían sobre cómo actuar, Shikamaru y Kakashi estaba inmersos en sus pensamientos cada uno separado del otro.

— "¿Qué hago?, si me ofrezco a buscarla y acompañarla, posiblemente terminen descubriendo mi interés hacia ella, pero si no lo hago... no me sentiré bien pensando que algo malo le puede suceder"— meditaba el Hatake— "¿qué hago?, ¿debería ofrecerme para buscarla?"

— ¡¿Entonces quién es el que irá tras de ella, no podemos ir todos?!— declaró Sakura ya muy molesta por que perdió la discusión

— "Creo que soy el único que puede ayudarla, de todas maneras, yo estoy viviendo con ella, entonces debo ser yo quien le ofrezca ayuda" YO… — dijo el Hatake, sin embargo alguien se le adelantó.

— Yo iré a buscar a Milk, no se preocupen la traeré de vuelta— Shikamaru le había arrebatado las palabras. Dejándolo sorprendido.

— ¿Estás seguro que podrás consolar a Milk? — cuestionó el rubio.

— Por favor Shikamaru te lo encargo— dijo Sakura. El Nara no hizo caso a lo que el Uzumaki había cuestionado, por lo que se limitó a acatar con la cabeza y saltó sobre la rama de un árbol y dio inicio al rastreo de Milk.

— Seguro que el la encontrará y hallara una buena manera para que Milk se sienta mejor— explicó Sai— por el momento es mejor que regresemos — todos apoyaron y caminaron dando la espalda al lugar por donde la pelinegro se marchó. Pero Kakashi volteo la cabeza pensativo ¿debería dejar sola a esa mujer? Apretó los puños. Dentro suyo nacía un sentimiento extraño con respecto a ella. Algo que hace mucho tiempo no había sentido.


Mientras en otro lugar, Milk aun derramaba lagrimas sentada en el borde del lago, se cuestionaba si había tomado una buena decisión al dejar que Goku se marchara sin ella, ¿podre encontrar la felicidad sin él? Aun podía recordar las palabras de Dende diciéndole que encontraría el amor en ese lugar... ¿acaso podría amar nuevamente? En esta etapa ella sabía bien que a pesar de amar mucho a su esposo, tenía que darse la oportunidad de ser feliz y de amar a alguien que de verdad la quiera. Ya que este no pudo ser capaz de renunciar a su pasión por ella.

Shikamaru quien logró dar con su ubicación, solo la observaba desde arriba de un gran árbol, era mejor no acercársele mientras estuviera tan deprimida, pero aun así luchaba internamente para no aparecerse frente a ella.

— "¿Goku por qué regresaste?, ¿por qué?"— se cuestionaba a si misma— "¿cuál es el objeto de todo esto?". Aunque siempre supe que tus entrenamientos valían más que yo, al final tenía una leve esperanza de que me eligieras... si me hubieses dicho que volveríamos para estar juntos, lo hubiese aceptado sin dudar... pero tus entrenamientos y tu sed de lucha son mucho más grandes que el amor que tengas por mí... "creo que hice lo correcto al dejarte ir" Abrazó sus rodillas y oculto su rostro en ellos.

De pronto Shikamaru bajó del árbol y se acercó a ella silenciosamente. Milk no se había sorprendido, en cierta forma sabía que él le había estado observando en todo momento desde que se adentró en el bosque. El Nara se quedó sin decir nada y se sentó a su lado.

El silencio reinaba entre los dos, hasta que Shikamaru rompió el Hielo.

— Sé, que te sientes muy mal por separarte de ese sujeto…— expresó con la mirada al frente— imagino que fue tu esposo ¿verdad?— ella acato con la cabeza sin mirarlo— no sé, como fue su separación, pero sé, que decidiste quedarte en este lugar... y eso es por que ya diste el primer paso para buscar tu propia felicidad, sé que no olvidaras fácilmente tu vida a su lado, pero que eso no impida que crees nuevos recuerdos, nuevas relaciones y nuevas amistades.. Tienes solo una vida Milk… y no pierdas el tiempo deprimiéndote o sufriendo… sigue adelante y veras que todo está tristeza que sientes se irá con el tiempo. — Milk lo observó con los ojos cristalinos...

— pero… ¿Por qué?... ¿por qué me duele tanto?— comenzó a llorar.

— es algo normal cuando te despides de alguien a quien quisiste mucho...

Shikamaru se encontraba muy afligido al ver las lágrimas de la fémina quien no podía parar de llorar. En un intento de consolarla la atrajo a su pecho sorprendiéndola.

— Si de algo sirve, puedes llorar y desahogar tus penas, yo te escuchare y te consolare si es posible…— terminando de decir eso, Milk apretó su uniforme y sin poder evitarlo por más tiempo desencadeno un llanto penoso que le dolía expresar.

Las horas transcurrieron casi en un parpadeo, ya eran las 4 am, la mujer después de tantos minutos de llorar de pena, por fin logró cesar su llanto. Ahora solo observaba fijamente el lago con sus brazos cruzados y apoyados en sus rodillas. Mientras la brisa frígida de la madrugada congelaba su cuerpo. Aun así ella no podía sentirlo, porque su corazón aun le dolía junto a los recuerdos de la persona que había dejado ir.

— Shikamaru… muchas gracias por ayudarme, te estoy enormemente agradecida…— le agradeció sin dejar de ver al frente.

— Milk te propongo algo— la observó de reojo y ella también muy atenta a su propuesta — ya que no quiero verte triste, te invito mañana a una salida de amigos por la aldea y no acepto un no por respuesta— ella lo miró fijamente "¿Acaso eso era una cita?"

"Quizás tengo que dejar mi pasado atrás y darme la oportunidad de conocer a alguien nuevo tal como dijo Dende" además… Shikamaru tiene razón... "tienes una sola vida y no pierdas el tiempo deprimiéndote o sufriendo"

— E...esta bien Shikamaru…. como tu digas— terminó limpiandose las lagrimas y sonriendo — Ahora que me percaté, ¿Dónde estamos? — abrió sus ojos desorientada— ¿estamos muy lejos de la aldea?— había caminado durante varias horas sin tener rumbo y no sabía exactamente a donde había llegado.

— Si un poco, pero no te preocupes yo conozco el camino de regreso, pero nos será peligroso ir caminando, así que súbete a mi espalda, yo te cargaré — se puso de cuclillas y sus dos manos en su detrás para hacerle el caballito.

— Pe... Pero yo… — estaba avergonzada, él con la mirada le convenció.

Así Milk se subió a la espalda de Shikamaru y con sus delicados brazos rodeó su cuello, mientras los brazos de él la sujetaban de sus piernas, motivo para que ella se ponga mucho más avergonzada.

— Sujétate fuerte— de un brinco saltó a una rama del árbol más cercano y de ahí se desplazó sobre las ramas de aquellos árboles con dirección a la aldea. Milk pudo darse cuenta que las palabras que Shikamaru le habían aliviado el pesar de su corazón. "Prometo que desde hoy voy a cambiar y olvidar el dolor de mi pasado, porque ¡quiero ser feliz!" Pensó decidida a serlo.

….


Lograron llegar a la puerta principal, sin embargo hasta allí llegó su marcha, debido a que el ingreso a la aldea estaba cerrada y las alarmas nocturnas estaban activas, evitando el ingreso de cualquier persona en horarios inconvenientes. Si ellos intentaban ingresar probablemente alarmarían a los jounins guardias y demás.

— ¡Maldición cerraron la puerta y si entramos por la fuerza podríamos alertar a toda la aldea! ¿Qué podemos hacer? — Dijo poniendo a Milk en el suelo.

— Es mejor no arriesgarse de esa manera… no tenemos más opción que quedarnos afuera, no quiero que tengas problemas con la Hokage por mi culpa. — declaró

— ¿Estas segura de querer quedarte en el bosque?… es algo peligroso— declaró sorprendido por la propuesta de la mujer.

— ¿Crees que soy debilucha?, ¡pues no!… — se rio de manera burlona y valiente — ¡Ahora tengo las fuerzas para enfrentarme con lo que sea! — concluyó con una dulce mueca.

El controlador de sombras quedo maravillado con aquella sonrisa risueña que le regaló la mujer que hace poco estaba triste y llorosa.

— Entonces dormiremos en el bosque, pero estaré a tu lado, así podre protegerte de lo que tú no puedas ok— le sonrió también.

— Esta bien, como tú digas Shikamaru— concluyó sonriendo nuevamente con las mejillas sonrosadas.

Ambos se adentraron un poco al bosque y se sentaron bajo un árbol, Milk apoyó su espalda en el tronco del árbol y bostezó sintiendo como ya el sueño comenzaba a reclamarla.

— Shikamaru ¿Dónde iremos mañana?— cuestionó la mujer.

— Es una sorpresa — respondió el de coleta.

Ella se movió un poco para buscar su comodidad y comenzó a cerrar sus ojos lentamente hasta que sus parpados cayeron como telones pesados. Cuando él se percató que su acompañante había quedado dormida, simplemente sonrió al ver que ella se encontraba de mejor ánimo y podía confiar en el como para quedarse dormida a su lado. Aprovechando el estado de la pelinegra, comenzó a detallarla con detenimiento, a pesar de verse como una mujer fuerte, ella era muy linda, su tez, su frente, el arco de sus ojos y sus labios, eran aspectos tan característicos y singulares de ella, que quedo cautivado, sin darse cuenta, su rostro permanecía cerca de los labios de la durmiente. Se detuvo a pocos milímetros porque de las ramas de un árbol cercano cayeron sobre el suelo, como si alguien hubiese estado observándolo.

"¿Qué me está sucediendo?, por poco termine besándola" oteo el árbol que rompió el hechizo ¿alguien me habrá visto?

Milk se despertó por un rayo de sol que golpeo sus parpados. Al parecer ya era media mañana, ¿Cuánto tiempo había quedado dormida?

Buscó a su acompañante y lo encontró durmiendo a su lado con la boca abierta, y los brazos extendidos. Ella se rio para sí misma, era muy cómico ver la forma en que su amigo descansaba. Sin poder evitarlo recordó la forma de dormir de su esposo en él. Cerró fuertemente sus ojos para evitar derramar una lágrima más y trato de recomponerse, dando un suspiro "Ya no lloraré más por Goku". Luego de proponerse aquello, se aproximó al de coleta y comenzó a mecerlo.

— Shikamaru es hora de irnos.

— No... Media hora más – respondió entre sueños y con mucha pereza.

Milk no quería despertarlo, él se había pasado gran parte de la noche en vela para protegerla así que lo dejó descansar un poco más mientras ella exploraba el lugar.

Después de 15 minutos los gritos desesperados de una mujer habían despertado a Shikamaru que se levantó estrepitosamente y notó que ella no se encontraba cerca. La buscó con la mirada por todos lados y de pronto Milk apareció corriendo hacia él con mucha desesperación ya que un animal salvaje le iba siguiendo con furia

—¡Shikamaru ayúdame! — gritaba, mientras corría de aquí para haya desesperadamente hasta que tropezó con una piedrecilla incrustada en el piso y la bestia se precipitaba furiosamente hacia ella. Inmediatamente Shikamaru dio un gran salto y detuvo mediante su técnica de sombras a la bestia que estaba a punto de pisotearla— ¡Milk, ponte de pie y ven atrás de mí!— ella se levantó rápidamente y fue a donde el, luego de aquello el animal salió huyendo.

— Muchas gracias nuevamente, perdona por hacerte preocupar de esa manera— sonríe con una gota de sudor en su cabeza.

— ¿Porque es que ustedes las mujeres les encanta meterse en problemas? — Cuestionó con pereza, notando como Milk se apenaba y sonreía avergonzada — Esta bien no te preocupes, mejor vámonos rápido— Shikamaru se fue por delante y Milk le siguió en silencio.

Luego de un momento ambos ingresaron por la puerta principal de Konoha y se dirigieron a la casa de Kakashi, durante el trayecto todo era muy silencioso, aunque eso la ponía un poco nerviosa, al menos se distraía viendo el panorama y las calles de la aldea, parte de la ruta que seguían, ella no lo había explorado hasta ese momento.

— Bien Milk estaré aquí a la 13: 30 para ir a pasear— Milk se percató que ya habían llegado a la casa del Hatake y el pelinegro estaba a punto de despedirse.

— Este bien... te esperare... — respondió gentilmente.

— Bueno, adiós — dijo dando un salto por el tejado más próximo y se alejó con dirección desconocida.

"Shikamaru es una gran persona, estar con él me quita esa sensación de tristeza"

Dando un suspiro pesado, ingresó a la casa en la que vive el Hatake, ni bien pasó por la sala notó que Kakashi se encontraba sobre el sofá leyendo sus libros. Quien al notar su llegada, se levantó inmediatamente y con una manta en mano caminó hacia ella.

— ¿Estas bien?, ¿Por qué te fuiste así anoche?— le cuestionó amablemente haciéndose al que no sabía nada de lo que pasó. Y poniendo la manta sobre los hombros de la fémina quien tenía el cuerpo congelado.

— Es que me acuerdo que... que…— agachó la cabeza y volvió a subirla — me acuerdo que deje un collar muy valioso para mi, en medio del bosque... y como lo extrañaba fui a buscarlo, aunque no lo encontré — declaró fingiendo. Ella no entendía porque le daba miedo decirle la verdad y él estaba siendo ofendido con una mentira tan mal articulada como esa.

"¿tan poca confianza tiene en mi como para mentirme?". Sonrió arqueando sus ojos y fingiendo que cree en aquella mentira. Aunque quisiera preguntarle, no podía hacerlo... su grado de confianza aun estaba muy distante a comparación del sujeto que paso la noche con ella.

Desde que regresó del bosque, trajo consigo la escena donde Shikamaru estuvo a punto de besar a la mujer. Y eso le provocó que se desvelara esperándola toda la noche.

— Me alegra que estés bien… deberías descansar un poco— declaró el peliplata.

— Muchas gracias, pero estoy bien… — agradeció gentilmente, pero al instante se percató que el Hatake traía una ojera en su ojo visible. "¿no durmió acaso?" — Espero no te moleste, pero quiero cocinar algo para ti. — esas palabras hacían sido como una flecha que penetro el cuerpo del Hatake quien se quedó sin palabras.

— C-cocinar para mi… ¿Por qué?— estaba confundido.

— Es que… ahora que lo pienso creo que te he provocado muchas molestias y por ahora solo puedo limitarme a satisfacer las necesidades de la casa y de usted…— declaró inocentemente y Kakashi se quedó aún más estupefacto "¿satisfacer mis necesidades?"— prometo que en esta semana conseguiré un lugar para vivir y dejare de incomodarle.

Kakashi se había quedado mudo, se sentía rechazado ¿tanto le molestaba su presencia?, ¿Por qué, porque quiere marcharse de esta casa? Estaba callado y perdido en sus pensamientos. Milk al ver su reacción comenzó a preocuparse y le hablaba pero él no le hacía caso, hasta que lo tomó de la mano preguntándole si se encontraba bien. Kakashi estaba serio.

— ¿No te gusta estar aquí?— Milk se quedó paralizada ante esa cuestionarte— ¿Tan molesto es estar en esta casa? — su voz era suave y algo seductora.

— N-No es… no es mi intención que lo interprete de esa manera... disculpeme si le hice pensar eso — agacho la cabeza apenada— solo que… no quiero ser una molestia para nadie y creo que me estoy aprovechando demasiado de su amabilidad…yo...

— No lo veas de esa manera… no es una molestia tenerte en mi casa, además me has ayudado con la limpieza y has preparando la comida. Así que puedes quedarte el tiempo que creas necesario y siéntete como mi invitada...

— No puedo... no puedo hacerlo…— Kakashi elevó solo sus pupilas y la miró fijamente.

— Entonces, si no quieres como una invitada, ¿te gustaría trabajar para mí? — ella se sorprendió y Kakashi solo utilizaba sus únicos recursos para evitar que se marchara — veras, soy un hombre solo y muy desordenado… necesito que alguien se ocupe de mi casa mientras yo trabajo… desde luego que te pagaría y podrías seguir viviendo en la casa— Milk se quedó pensando y se sorprendió cuando vio que la poca piel de la mejilla del enmascarado estaba roja. "a decir verdad, yo también quiero permanecer aquí... pero…" ella no estaba muy convencida, aun asi era la unica manera de devolverle el favor por permitirle vivir durante esos dias.

— Estebien…— declaró arqueando sus ojos. Kakashi sintió caer una gota de sudor de su frente, una que se había abstenido a caer por el nerviosismo — pero… con la condición de que usted no me pague nada, limpiare y cocinare como pago por la habitación que ocupo.

— Pero… — quiso objetar

— ¡Solo así aceptare quedarme en su casa!— declaro tajantemente dejando mudo al peliplata.

— Bueno, está bien, acepto tu condición…— el Hatake sonrió arqueando sus ojos muy contento. Al menos así tendría más tiempo para conocerla.

— ¡Muy bien! — Arqueo sus ojos feliz — entonces voy a preparar el almuerzo, me voy a esmerar en hacer el mejor platillo que conozco — expreso remangándose las manos y dirigiéndose a la cocina.

Mientras tanto Kakashi se quedó aturdido por la sonrisa de la pelinegro, parecía una ilusión verla tan feliz pese que ayer lloraba amargamente por la despedida de ese sujeto. Aun así, la presencia de esa mujer en su casa, hacía que todo se volviera mágico.

Mientras la carne se asaba sobre el sartén, Milk picaba las verduras con total concentración, mientras lo hacía no pudo evitar meditar sobre lo que acontecía en su vida.

— "Este sentimiento… ¿Qué es?" — Recordaba al peliplata sonriéndole misteriosamente tras haber aceptado quedarse— "aunque dije que me iría de aquí, no quería hacerlo" "¿Pero por qué quería quedarme?"— terminó de cortar las verduras y las puso en el azadón. — "cuando Kakashi sonríe, me hace sentir extraña... ¿podría ser cariño? No... Es demasiado pronto para tener sentimientos por alguien" — apretó su pecho con ternura — "No puedo hacerlo, no puedo encariñarme con nadie aun… Goku, Goku aún es mi esposo y es muy pronto como para querer olvidarlo"


….

Mientras el limpiaba sus armas de batalla, como; sus shuriken y sus kunai. En el estudio de su padre, meditaba sobre aquella sensación que comenzaba a surgir al tener a Milk cerca.

Fue muchísimo tiempo que vivió en soledad, tras la mala experiencia que tuvo con una ex novia, él no quería saber nada de mujeres. Es más, estaba tranquilo viviendo solo sin complicaciones. Pero desde que la morena llego a su vida, esta comenzaba a cambiar de rumbo y eso le agradaba. Por qué esa soledad en la que vivió durante años estaba comenzando a esfumarse y la presencia de ella comenzaba a llenar ese vacío en su interior. Aun así, él estaba consiente que aproximarse rápidamente a ella solo provocaría ahuyentarla.

—"No puedo esperar… mis sentimientos aún no han aflorado lo suficiente como para declarar lo que siento"— seguía limpiando con una gaza con aceite las cuchillas— "sin embargo, esperar a que termine de sentir algo más profundo, solo estaría dejando que alguien más se la lleve"— negó con la cabeza— "debo tratar de conquistarla, pero... hace mucho que no lo hago y eh perdido experiencia..."

De pronto unas manos delicadas se agitaron frente a su pupila, era Milk quien trataba de llamar su atención. Aun cuando ella articulaba algunas palabras, Kakashi no las oía... seguía concentrado en sus pensamientos.

— "No debo permitir que me arrebaten su compañía"….