CAPITULO 10
" Temperatura".
Hola, aquí estoy de nuevo, vamos avanzando muy bien con los capis y es gracias a su apoyo. Muchas gracias :3
¡Sabia que eran uds! :D :D :D shyo está muy feliz de tenerlas de vuelta: Ali, Mons muchas gracias, también a chichi-San34 cuyos reviews llegan casi al instante. Me siento muy dichosa al contar con su apoyo. Espero que este capitulo les guste y me digan que les parece :v besos.. ya saben que vamos a avanzar rápido con los capis si seguimos asi :D :D ¡Sayonara!
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Kakashi se dirigía junto a sus compañeros a la aldea después de cumplir la misión encomendada por la Hokage.
En ese intervalo de tiempo, la imagen de aquella mujer no lo abandono en ningún momento, permanecía muy distraído tanto que incluso sus compañeros se percataron que el ninja copia tenía una rendición baja durante la misión. Pese a ello no dijeron nada por el respeto que le tenían.
En la mente el peliplata solo se limitaba a recordarla; sus labios sonrientes, sus mejillas sonrosadas, su cabello azabache, sus ojos grandes y deslumbrantes. Y también. El hombre cerró los ojos y recordó la espalda delicada de aquella mujer. Durante todo ese tiempo, el incidente de la bañera no lo había dejado dormir. Haberla visto desnuda, despertó un apetito voraz en su ser, algo que ni sus libros, ni mucho menos su ex mujer había logrado estimular.
Llegaron a la entrada de Konoha, allí todos se despidieron y cada quien se marchó a su respectivo hogar. Por fin después de tanto tiempo en soledad, tenía un lugar al cual llamar hogar en la totalidad de la palabra y eso se debía a la presencia de Milk.
Desde que su prometida lo abandonó, él creyó que nunca más iba a encontrar a alguien con quien tener el interés de compartir su vida, por esa razón se mantuvo distante de todo tipo de relaciones amorosas. Sin embargo la aparición de la pelinegro lo había cambiado todo. Ahora se sentía inspirado, motivado y muy feliz.
Era las tres de la madrugada, Kakashi llegó a su residencia, abrió la puerta con suavidad para no interrumpir el sueño de su inquilina que era muy atenta a cualquier sonido, aunque dentro de él quería tanto poder ver su rostro. Pero tendría que esperarse hasta que amaneciera.
Con el uniforme sudado y manchado de sangre , se dirigió al sanitario dispuesto a darse una ducha, quitó su chaleco verde, también su enterizo color azul marino dejando a la vista un cuerpo escultural, sus brazos fuertes, sus pectorales, sus abdominales; de sus piernas blancas y musculosas cayó la última prenda. De esa manera se metió a la bañera y decidido que tomaría una ducha rápida, abrió la regadera completamente pensativa.
Las gotas pequeñas caían en su rostro descubierto y parte de su cabellera platinada, después de un suspiro cerró los ojos y en su mente podía ver a la pelinegro frente a él completamente desnuda, su mano derecha cubría sus pezones y la otra cubría su parte baja. Ella se acercaba provocativamente y con una mirada erótica, sopló suavemente sobre los labios del varón. Kakashi apretó más fuerte los ojos y cuando los abrió se dio cuenta que solo se trataba de una ilusión.
— ¿Por qué su cuerpo provoca estos deseos en mí? — Cerró el grifo y salió de la tina — es mejor que deje de pensar, tuve suficiente de eso durante mi misión — tras un suspiro pesado cubrió su zona masculina con una toalla y caminó descalzo con dirección a su habitación, pero al pasar se detuvo por un instante en la puerta de la habitación de ella. "me pregunto ¿Cómo es que ella dormirá?". Luego de otro suspiro retomó su marcha.
Abrió la puerta de su recamara y en cuanto encendió el interruptor, la luz se extendió en el ambiente, ante aquello se encontró completamente sorprendido, pues su cama estaba ocupada por una mujer semi desnuda.
En silencio la detalló inmóvil. Milk se encontraba de costado con una lencería de encaje color rosa, mismo que permitía ver sus glúteos y parte de su zona femenina enmarcado en aquella tela y sus piernas que abrazaban su almohada. En ese instante Kakashi sintió un calor insoportable que recorrió todo su cuerpo y se detuvo en aquella zona que no tardo en manifestarse bajo la toalla. Avergonzado se cubrió con una mano, si la mujer despertaba en ese instante y lo veía en ese estado, seguro armaría un gran escándalo. Pero extrañamente ella no despertaba.
Dando un suspiro y tratando de auto controlarse lo más que pudo. Caminó hacia el ropero con un temblor sutil debido a su excitación, tomó dos mantas y una muda de ropa. Aunque le encantaría permanecer por más tiempo observándola, no estaba seguro si podría contener ese deseo por tocarla y hacerla suya. Tragó grueso y se acercó a la dormida, aun observándola notó aquellas montañas de placer que eran cubiertas por aquel bracier delgado. Tapó con el dorso de su mano su nariz ya que un poco de sangre se le escapó. La presión era demasiado, tenía que salir de allí cuanto antes o terminaría arrepintiéndose. Cubrió el cuerpo de Milk y se marchó casi corriendo con dirección al sanitario.
Cerró la puerta y se sentó en el suelo pesadamente, con sonrojo en sus mejillas y apretando los ojos, se hizo cargo de su problema con rudeza. Estaba desesperado por explorar aquel cuerpo, aquellas caderas, tocar esos muslos y lograr entrar en ella hasta que sus gimoteos endulcen sus oídos "Deseo a esa mujer, la deseo". Apretó los dientes al sentir que su leve faena terminaba.
…..
Milk despertó con el cabello desparramado, se movió de un lado a otro. Después de mucho tiempo por fin había logrado dormir en total comodidad y se sentía muy satisfecha por eso. Inhalo profundamente y sintió aquel aroma que le había ayudado a dormir como un bebe. Tomó la sabana y la olfateó, el olor era exquisito y bastante embriagante.
De pronto abrió los ojos sorprendida, se sentó sobre la cama apresuradamente y comenzó a detallar la alcoba de arriba abajo, esa no era su habitación sino la de su casero. Estrepitosamente se arrastró por la cama y cayó al suelo, recogió la ropa del suelo y se vistió.
Arreglando su cabello, tendió la cama en la que pernoctó con tal de que el peliplata no se percatase de su intromisión. Sin embargo la manta superior, no recordaba haberla visto antes. Aun así terminó de ordenar y se marchó corriendo a su habitación.
— "¡Qué bueno que Kakashi no llegó!"— se cambió aquellas prendas provocativas y se puso cómoda con un short y la polera que uso el día de ayer. — ¡¿Qué hubiese pensado si me viera en ese estado y en su cama?! Gracias Kamisama porque no me vio...— miro al cielo muy agradecida.
….
Luego del susto, Milk había logrado calmarse pues el Hatake no había llegado a la casa, o es lo que ella creía. Salió de su habitación con dirección al jardín trasero y cuando pasó por la sala, distinguió el cabello plateado recostado en el borde del diván. Milk se quedó estática con los ojos abiertos, tenía muchas ganas de pegar el grito, empero la voz no le salía.
El peliplata comenzó a moverse suavemente, había notado la presencia de la mujer observándolo. Tras un bostezo, fingió despertarse con pesadez dejando caer la manta que lo cubría. Milk quería huir del lugar con dirección a la cocina, pero fue tarde.
— Buen día Milk... — saludó con una voz suave
— ah, Kakashi ¿a qué hora llegaste? — puso sus manos atrás y sonrió nerviosa, mientras apretaba los dientes como niña pillada en plena travesura.
— Llegué temprano... — frotó su ojo
"ENTONCES SI ME VIO" el rostro de la mujer se enrojeció completamente.
— P-Perdona, anoche sin querer me quede dormida en tu habitación… es que anoche salimos con Sakura e Ino y…
— ¿Cómo te fue? — Cuestiono para aligerar el ambiente de lo ocurrido horas atrás y también para evitar recordar lo que hizo después para quitarse la calentura.
— ¡E-Estuvo divertido!.. Pero creo que no es mi punto fuerte esas actividades — respondió ya distraída con menos color en su rostro.
— ¿Por qué lo dices?
— Es que, hice un poco el ridículo al bailar y eso me hizo sentir un poco mal, ¡pero ahora ya estoy bien! — sonrió. — ¿Cómo te fue a ti en tu misión?
— Nos fue bien... por eso volví lo antes posible "porque quería verte"— detallo sus muslos hermosos a través de ese short y eso provocó un leve sonrojo en él. ¿Por qué estaba siendo tan morboso?, aunque no era para menos. Después de ver el cuerpo de la mujer en esa ropa interior, se sentía caliente.
— M-Me alegro que regresaras, Bienvenido a casa...— exclamó con alegría. Pero en cuanto notó el rubor en la oreja del peliplata, supo que él estaba pensando en algo atrevido, quizás estaba así por haberla visto desnuda — E-En unos minutos prepararé el desayuno, trata de descansar un poco más.
Luego de decir aquello salió apresurada al jardín. Se sentía tímida y avergonzada por haber tenido el descaro y la poca decencia de desnudarse anoche ¡todo por esa maldita bebida! Pero, pese a su estado y a lo exhibida que se mostró, él no se atrevió a tocarla. Volteo a ver al peliplata que estaba sentado en el sofá cubriendo su ojo tras la máscara. "él pudo haberse aprovechado de mí, pero no lo hizo" "Kakashi es un buen hombre" Declaró conmovida. Con una leve sonrisa de ternura, se inclinó para tomar el rodillo y así terminar de pintar, el problema es que como ahora él estaba allí, la sorpresa se echó a perder.
— Milk ¿Qué haces?— interrogó el Hatake desde su espalda
— ah, es que…. Quería sorprenderte al pintar un poco tu casa... pero como ayer hizo mucho calor, no pude avanzar — declaro avergonzada — perdóname por no pediste permiso.
— Me sorprendes, no esperaba esa iniciativa tuya
— Pensé que sería bonito darle más vida a tu casa, perdóname si soy atrevida y me tomo estas atribuciones sin consultarte — Kakashi caminaba hacia ella, esa mujer tenía un don para conmoverlo y ruborizarlo al mismo tiempo. Tocó el rodillo por encima de la mano de la mujer, lo que provocó que ella se ruborice y quede en silencio muy sorprendida por la actitud de aquel hombre.
— Muchas gracias por tu intención... me hace feliz que pensaras en ello...— dijo acariciando disimuladamente la mano femenina para apropiarse al final del rodillo — Yo terminaré el trabajo. — una sacudida interna estremeció a la mujer. Ese hombre era muy caballeroso.
El Hatake dejó por un segundo el rodillo en el envase con pintura y con lentitud se quitó la polera de forma intencionada, así Milk podría apreciar su cuerpo. No estaba equivocado, a la mujer le llamo mucho la atención aquel cuerpo, ese hombre despilfarraba su sensualidad. Inconscientemente sin dejar de mirarlo, la fémina mordió su labio inferior, no podía creer que ese hombre le despierte pensamientos impúdicos...
— Milk, ve a tomar asiento, yo terminaré aquí — el Hatake la observaba tratando de descifrar la mirada de ella
— ¡C-claro que no! — puso sus manos en su cintura, saliendo de su transe— ¡yo también te ayudare a pintar! , ¡Así acabaremos rápido! — arqueo sus ojos regresando al interior de la casa para buscar una brocha.
Kakashi se había percatado que Milk sentía algo de interés por él, lo dedujo por todas las miradas que ella le regalaba incluso cuando él se encontraba distraído, cada vez que volteaba la cabeza hacia ella, Milk siempre estaba observándolo. Además... por alguna razón la mujer había dormido desnuda en su cama. Recordar aquella escena solo provocaba que su entrepierna lo delate. "¿Otra vez? ¿Acaso no fue suficiente anoche?". " No tengo remedio" expreso con una mirada de fastidio. ¿Por qué deseaba tanto a esa mujer? ¿Podría ser que haber estado inactivo tanto tiempo le afectó?
— ¡Con esto, podremos comenzar!— la mujer ya estaba a su lado con la brocha en alto y una sonrisa animada.
— Eh, E-Esta bien... continua, en un momento regreso — explicó dándole la espalda en todo momento.
Milk se rio agraciada ¿Por qué estaría actuando así ese hombre?
Unos minutos después el peliplata apareció, traía los ojos un poco hundidos y parecía agotado. Retomó su trabajo con el rodillo sin emitir ninguna palabra y empezó a pintar.
El ninja copia con total paciencia avanzaba con la pintura en el área superior y ella pintaba el área inferior de la pared, así que no se encontraban muy alejados el uno del otro.
Kakashi pensaba que Milk se veía muy linda, pues el sol reflectaba sobre su piel y le daba un matiz anaranjado y angelical.
En cuanto a Milk, trataba de concentrarse en su trabajo lo que menos quería era ponerse nerviosa o avergonzada, pues de ser así, probablemente se podría torpe y arruinaría el ambiente.
En un excelente trabajo de equipo, por fin terminaron de pintar el exterior de la casa, Milk había decido que el color sería un color crema que había ayudado a rejuvenecer el lugar. Satisfechos observaron desde la entrada principal de la casa.
— ¡Quedó muy bien! — expresó orgulloso el Hatake.
— ¡Tada! ¡Somos un gran equipo! — agasajó Milk agitando los brazos bruscamente, sin recordar que aun llevaba una brocha llena de pintura en la mano. Lo que provoco que el excedente de pintura terminara sobre el peliplata. Su pecho y su máscara estaban impregnado con aquel color.
— Lo siento... no me di cuenta— Milk comenzó a limpiar con un trapo sobre el pectoral del hombre, sin tener mucho éxito.
El peliplata frunció el ceño y caminó con seriedad hacia el rodillo sobre el bote de pintura, Milk creyó que estaba enfurecido por el error cometido y no dejaba de disculparse. Sin embargo cuando el Hatake volteo el cuerpo la miró juguetón y desafiante a la vez. Milk se dió cuenta que estaba a punto de ser atacada con pintura y comenzó a huir alrededor de la casa.
— ¡Ya verás!— Kakashi corría a la misma velocidad que la pelinegro, se divertía con aquel acto de venganza.
— ¡perdona! ¡Ya te dije! — se reía a carcajada, en un instante el sujeto desapareció, Milk cautelosamente lo buscaba con la brocha en la mano para contraatacar si era posible sin dejar de reírse. — "¿dónde estará?" cuestionaba sintiendo que su estómago no podía contener tanta risa.
De pronto miró al techo de la vivienda y Kakashi saltó hacia ella desde ese lugar. Milk otra vez corrió hacia el jardín trasero para evadir la pintura que se chorreaba por sus costados. Aquel el juego duró unos pocos minutos, pero todo acabó cuando Milk quiso ingresar a la casa por el cobertizo del patio. Ella tropezó con una piedra y su rostro impactaría con el borde del piso de madera. Kakashi al detectar el peligro corrió rápidamente y justo segundos antes de que su frente impactara con aquel filo, algo amortiguo el golpe.
Milk cerrando los ojos sintió una mano sobre su frente, la respiración agitada de alguien sobre su nuca. Giró completamente su cuerpo con lentitud y se encontró con una pupila negra que estaba muy cerca de su rostro, su mano ahora estaba sobre su nuca. Milk no podía dejar de detallarlo se veía magnífico, una corriente recorrió su espalda provocando que su respiración sonara agitada.
— ¿Estás bien? — interrogó con la voz jadeante.
Afirmó con un leve meneo de cabeza. Sin embargo su corazón comenzó a latir a toda prisa. No dejaba de observarlo al igual que él, no podía moverse, una oleada de calor recorrió su abdomen. Milk abrió levemente sus labios, quería sentir que aquel hombre estrechara sus labios con los suyos, no entendía por qué, pero lo deseaba. Kakashi también se sentía nervioso y el latido de su corazón se extendía por todo su cuerpo.
Aun observándose mutuamente, la distancia entre sus rostros disminuía a cada segundo, el latido de sus corazones se sincronizaron. Kakashi había anhelado tanto poder besarla y tocarla que temía que eso fuera otra de sus alucinaciones. Faltaba solo unos pocos milímetros para poder completar aquel intento de beso misterioso. Sin embargo de pronto el sonido del timbre externo los despertó y provoco que recobraran el sentido.
Kakashi al verse en esa situación tan comprometedora, se levantó en silencio y muy avergonzado caminó con dirección a la puerta para ver quién era el causante de la interrupción.
Milk aún se encontraba recostada con el corazón latiendo bruscamente en su pecho, la sensación de calor en su vientre aun persistía. Estaba atónita, un poco más y hubiese besado al peliplata. Cubrió su rostro, se había excedido ¿Qué es lo que pensaba? Meditó aun con el pulso acelerado y el pecho a punto de explotar.
— Si... entiendo... — agradeció el Hatake a una persona que se encontraba en la entrada. Milk tímidamente apareció en la entrada.
Kakashi se despidió del visitante y en cuanto volteo, se encontró con la fémina parada justo detrás de él. Ambos se miraron avergonzados, no sabían que decirse. El silencio fue bastante incomodo hasta que el Jounin habló.
— Milk... saldré un momento...
— Ah, sí. Está bien... — añadió distraída. Él fue a cambiarse de ropa sin decir nada más
Milk Tomó asiento en la cocina y se puso a meditar
— "¿Por qué quise besarlo?" ¿Qué fue lo que realmente sucedió? — estaba aturdida
En unos pocos minutos, Kakashi se asomó por la puerta de la cocina.
— Llegare un poco tarde... — explicó. Antes de marcharse
— Suerte en el camino. — Ni siquiera volteo a verlo, se sentía muy avergonzada
Ambos se sentían incomodos por lo acontecido. Necesitaban tiempo para pensar y reflexionar sobre sus actos y esa era una de las razones por la que el Hatake prefirió irse.
…..
Las horas transcurrieron rápidamente, Milk tomó una ducha caliente para despejar la mente, sin embargo la imagen de Kakashi a punto de besarla y ella a él, no dejaba de aparecer en su mente al igual que el latido estridente de su corazón.
Mientras caminaba con dirección al trabajo se percató luego de meditar mucho, y auto cuestionarse sobre lo acontecido, que lo que comenzaba a sentir por su casero no era solo agradecimiento. Esa sensación pudo reconocerlo de cuando ella era joven en su otra vida. Recordó que ese sentimiento era el mismo que tuvo cuando volvió a ver a Goku en ese torneo de las artes marciales en el que terminaron casándose. Ese sentimiento era aquel llamado "Amor".
Milk se resistía a creer que ella estuviera enamorada del enmascarado, además apenas se conocían y consideraba que era muy pronto como para sentir aquello. Sin embargo, su corazón latía cada vez que recordaba aquella escena. Estaba preocupada pues no sabía que hacer a partir de ahora, pues la situación en casa sería mucho más incómoda, porque no sabía que iba a decirle al Hatake.
Aun inmersa en sus pensamientos pudo oír una risa femenina a la distancia. Milk detuvo su marcha y volteó a ver hacia esa dirección. Era Kurenai quien se reía en una tienda de dangos y a frente a ella se encontraba nada más ni nada menos que Kakashi. Ella sintió un golpe en la cabeza y en el pecho, había olvidado que Kakashi tenía una novia ¿cómo podría creer que ese hombre iba a corresponderle? Pero si ese era el caso ¿Por qué casi la beso? ¿Acaso Kakashi era un jugador?, era su interrogante.
Con total depresión prosiguió su marcha y llegó a su trabajo. Durante todas esas horas laborales, no pudo evitar sentirse abatida, tenía una tristeza que le absorbía completamente y aunque quisiera fingir estar bien, no podía hacerlo... ver a Kakashi junto a esa mujer le había dolido y ya no podía negarlo. Esos sentimientos eran celos y dolor por no ser correspondida.
— ¿Milk te encuentra bien? — interrogó su jefe
— Si... estoy bien…— declaró sonriendo a la fuerza — ¿Qué platillo quieren probar? — se dirigió a los clientes
— ¡Que belleza de hembra! ¿Tu estas en el menú?— interrogó un hombre que recoció al instante, eran los turistas que querían obligarla a bailar en la fiesta de anoche.
— ¡No señor!… ¡aquí tenemos el menú! — señaló entrecerrando sus ojos, esperaba que no hicieran problema en su trabajo, porque no quería golpear a los clientes y luego ser despedida por ello.
— mmm, el menú está muy bien, pero se me antoja comerte a ti — dijo otro de los hombres que estaba a su lado.
Milk frunció el ceño tratando de tragarse la rabia, no quería quedar mal delante de su jefe, pero tenía muchas ganas de golpearlos.
— ¿Cuánto nos cobrarías a los tres para abrir tus piernas? — Milk, explotó iba a golpearlo, pero alguien le ganó.
— ¡LARGO DE AQUÍ!— su jefe quien había oído el acoso tomó al sujeto de su chaqueta y lo lanzó fuera de la tienda. Milk quedo sorprendida. — ¡Y NO QUIERO VOLVER A VERLOS POR AQUI!
— Jefe… — exclamó anonadada.
— ¡No dejes que ningún cliente, te ofenda de esa manera Milk! ¿Entiendes? — respondió limpiándose sus manos y volviendo al trabajo muy molesto.
— ¡NO NOS QUEDAREMOS ASI! ¡YA VERAS!— gritó el afectado y se marchó con sus dos compañeros casi huyendo.
— Jefe... muchas gracias — Agradeció inclinándose. — no quería defraudarlo, por eso no lo golpee ya que era cliente.
— En mi tienda nos basamos en el respeto, si mis clientes no respetan a los que le proveen la comida, no son bienvenidos ¡así de simple!
Milk arqueo sus ojos y agradeció nuevamente. Gracias a la defensa de su jefe, pudo quitarse la depresión de su pecho, aunque sí quedó preocupada por la amenaza que recibió su jefe por defenderla.
— Jefe... esos hombres lo amenazaron…
— No te preocupes — se rió con la voz madura— antes de ser cocinero yo también era Jounin en la aldea. Así que no podrán hacerme nada. Tranquila... al contrario, me gustaría que tomaras medidas de seguridad para ir a casa esta noche.
— No se preocupe, yo se artes marciales y puedo defenderme — arqueo sus ojos con una mano sobre su brazo para simular fortaleza.
— De todas maneras voy a acompañarte hasta tu casa.
— Ya le dije que estaré bien... — no quería ser una molestia, además ella se sentía autosuficiente para protegerse.
— Bueno Milk… — sonrió su jefe
…
El negocio cerró y su jefe pese a que Milk rechazo su compañía, la escoltó hasta la mitad del camino con dirección a su casa. Milk se despidió agradeciendo nuevamente la amabilidad de Ichiraku. Así que decidió emprender su viaje hacia casa en la oscuridad de aquellos callejones.
No pasó mucho tiempo y sintió la presencia de los hombres siguiéndola. Milk se detuvo y volteo su cuerpo molesta. Necesitaba desahogar su rabia contra esos sujetos.
— ¡Salgan de allí cobardes!, ¡Ya sé que están siguiéndome! — entre las penumbras salieron los tres sujetos que la rodearon.
— ¿Tanto problema por esta hembra?… — declaró un hombre robusto que no lo había detectado antes.
— Pero esta rica, me pregunto ¿qué sabor tendrá? — sonrió maliciosamente uno de ellos que era el ms robusto.
— ¡Bastardos! ¿Creen que me dejaré intimidar por ustedes basuras?— Milk se posesionó con las palmas elevadas.
Al instante los tres hombres se lanzaron sobre ella, Milk ágilmente evadió los ataques y contra ataco con dos patadas en el abdomen al hombre de la izquierda que retrocedió. Al de en frente lo golpeo en el rostro y en sus partes nobles con una patada, provocando que este quedara en transe aguantando el dolor. Aprovechando que ambos hombres estaban tratando de recuperarse, se abalanzo sobre el hombre robusto, dando un giro estupendo de 80 º en el aire lo atacó con puñetazos consecutivos sobre el rostro, lo que provoco que este se enfureciera mucho más.
Milk tenía la confianza suficiente para hacerse cargo de ellos. Tomó del cabello al sujeto robusto y golpeo su rostro con la rodilla, mientras este se sobaba el área afectada. Milk retomó el ataque a los otros sujetos, corrió hacia el primero que apareció y con una plancha baja lo derribó, se puso encima de este y lo golpeo en el rostro con todas sus fuerzas. Sin embargo el tercer hombre la tomó del cuello de la ropa y la lanzó bruscamente contra la pared. Milk resultó lesionada en la espalda pero aun así se levantó e impulsada por la pared dio un salto para atacar con un cabezazo al que le había lanzado, su cabeza chocó con el mentón del hombre dejándolo K.O
— ¡Maldita perra! — el hombre robusto sacó un cuchillo. Y se precipitó sobre Milk. Ella ágilmente se hizo a un costado y tomando su mano, le aplicó una llave que casi quiebra la muñeca del hombre. Sin embargo este lanzo el cuchillo a la otra mano que estaba cerca y en un zarpazo, cortó el muslo de la mujer.
Milk dio brincos hacia atrás con la mano cubriéndose la herida y cerrando un ojo.
— ¡Nunca se los perdonare! — acumuló energía alrededor de todo su cuerpo y se precipitó hacia el hombre armado quien a pesar de estar lastimado de una muñeca aun atacaba con ímpetu.
Ella volvió a golpearlo consecutivamente en el rostro y el segundo sujeto aprovechando que estaba distraída la golpeó en la espalda, provocando que su lesión anterior doliera. Cayó al suelo y el robusto se puso encima de la muchacha apretando sus puños contra su espalda con una sola mano para inmovilizarla...
— ¡Suéltenme, desgraciados! — se resistió apretando los puños y tratando de moverse. El robusto sonrió con malicia y comenzó a apretar los glúteos de Milk sobre su ropa. Ella cerró los ojos con rabia y asco— ¡Suéltame! ¡Te juro que te matare! — gritó mientras un puño se hundió en su mejilla para callarla.
De pronto distinguió los pies agiles de dos personas atravesar frente a su vista. El sonido de varios golpes provocó que la opresión en su cuerpo se desvaneciera, Milk volteó su cuerpo rápidamente para observar que estaba pasando.
Kurenai y Kakashi aparecieron para protegerla.
La mujer de ojos rojos agarró al robusto del cuello y en un movimiento ágil aplicó un genjutsu que logró derribarlo y dejarlo en estado de shock. Por otro lado Kakashi arremetió contra el hombre que había golpeado la mejilla de Milk, y con furia lo golpeo en el rostro una, otra y otra vez, hasta que sus manos se tiñeron de rojo y aun así, su mirada de furia no reducía.
— ¡Kakashi basta! — gritó Kurenai observando como el peliplata casi lo deja medio muerto.
Milk cubrió su mejilla aun impactada por la ferocidad de ataque de Kakashi. Aunque el golpe de su mejilla aun le ardía, no podía declarar nada. Estaba anonadada, jamás pensó que Kakashi podría golpear salvajemente a alguien.
— ¿Estas bien, Milk? — preguntó Kurenai, el Hatake al oír el nombre de la mujer que quería, se detuvo y volteo a verla con el puño ensangrentado esperando su respuesta.
— Si... estoy bien... muchas gracias — añadió observándola con ojos inocentes.
— ¡¿Por qué no pediste auxilio?! — reprochó Kurenai frunciendo el seño
— P-pensé que podía contra ellos.
— ¡No te creas autosuficiente! — gritó el peliplata que llevaba una mirada de furia. Milk quedó aturdida, era la primera vez que veía al Hatake tan enojado, no supo que decir.
— Tranquilo... lo importante es que no ocurrio nada grave — se levantó tras tocar la cabeza de Milk y se dirigio hacia los sujetos. — yo reportaré a estos tres. Llévate a Milk...
— Te lo encargo— su voz era muy ruda. Milk nunca lo había visto así, lo que provocó un poco de temor en su ser.
Kakashi caminó hacia ella y en silencio la levantó por las piernas sin darse cuenta que una de ellas sangraba. Milk quiso objetar, diciendo que ella podía caminar. Sin embargo la mirada furiosa del Hatake, la acobardó.
"¿Por qué esta tan enojado?" "¿será por qué interrumpí su cita?". Pero... el golpeó a ese sujeto con tanta furia ¿por mí?
