CAPITULO 13
Al fin te tengo, tan pronto te vas.
Hola! Muchas muchas gracias por sus comentarios, estaba un poco desanimada con el fic, pero leerlas me alegra el corazón y me da energias para continuar.
Espero que este capitulo les guste y tambien espero que les haya gustado la imagen de Kakashi y Milk que subi en el FB.
Muchas gracias, nos leemos en el episodio 14, no olviden que depende de uds si subimos rápido el fic. Hasta la proxima
Unos orbes negros se abrieron lentamente y observando con pesadez el techo, movió su cuello hacia un costado encontrándose con aquel peliplata durmiendo a su lado, allí rememoro todo lo que aconteció esa noche, pues no se trataba de una ilusión o un sueño. Ella se había entregado al hombre que yacía recostado en la misma cama.
Aun somnolienta se estacionó a detallar aquel rostro tan atractivo, él dormía plácidamente mientras sus manos la abrazaban por la cintura. Ambos estaban desnudos y eso provocó un leve sonrojo en la morena, sin embargo ahora se sentía completamente suya. Se convirtió en su mujer.
Comenzó a moverse con cuidado, pues no quería despertar al peliplata, pero el agarre de su cintura se lo impidió provocando que el varón comenzara a despertarse, Milk al instante cubrió sus pechos y miró al frente tratando de desaparecer su presencia. Pero era un intento vano, el hombre se sentó y la observó con una sonrisa encantadora.
— Buenos días, Milk — habló suavemente mostrando su bien formado pectoral dándole un beso tierno en el hombro.
— Buenos días, Kakashi... — susurró desviando la mirada con un leve sonrojo.
El Hatake sabía bien que ella estaba avergonzada por lo que ocurrió anoche, pero ya no tenía que haber timidez entre ellos, ahora se habían complementado al hacer el amor y no permitiría que otra vez las barreras del desconcierto y la vergüenza se atraviesen en su camino.
Tomó la barbilla de la mujer y la atrajo hacia él, para que pudiera verlo. Ella lo observó con un poco de modestia y el la beso tiernamente con alegría en su corazón. Después de tanta espera, Kakashi estaba muy feliz por haber poseído a esa mujer que se robó su corazón, ahora tenía más confianza en sí mismo para aproximarse a ella. Con lascivia sujeto a Milk por la cintura y la recostó sobre la cama mientras la besaba con dominación, pues ella ahora era suya.
— Kakashi… — separó sus labios del hombre — es mejor darnos una ducha — dijo para bajarse esa calentura que aun permanecía.
— Esta bien... vamos… — respondio arqueando sus ojos mientras le elevaba en sus brazos con la sabana cubriéndola, mientras el estaba completamente desnudo.
— ¿Qué haces? — susurró intrigada.
— Iremos a darnos una ducha como dijiste… — la voz tan suave y melodiosa de ese hombre incitaba a complacerlo en todo lo que quisiera.
Milk sabía que si accedía a entrar a la ducha con él, eso terminaría como lo que aconteció anoche, no la molestaba pero quizás era demasiado para ese día... aunque no podia evitar sentirse halagada al tener un hombre que la deseara tanto como el lo hacia. Al final se dejó llevar sin poner resistencia.
Kakashi comenzó a llenar la bañera mientras colocaba a Milk dentro de esta. Caminó hacia el lavamanos y tomó el bote de champú para poner burbujas, en ese intervalo Milk no había dejado de observar la espalda, los glúteos y las piernas musculosas que tenía. En cuanto el hombre se giró, se encontró con una parte que al instante la hizo ruborizar y desviar la mirada, Kakashi estaba rígido todo ese tiempo.
Se metió a la bañera frente a ella y comenzó a echar el champú en el agua. Una vez que hizo aquello, dejó a un lado el envase y tomó un poco de agua en sus manos para lavar su rostro.
— ¿Por qué estás tan alejada Milk? — ella estaba completamente roja abrazando sus rodillas. — Acércate un poco más, voy a lavar tu espalda— el Hatake sabía bien que comérsela a besos de primera instancia provocaría incomodidad en la mujer. — ven, dame la mano. — extendió su palma.
Milk aun dudosa accedió y al instante el hombre la jaló hacia él y el volteo para que apoyara su espalda en su pecho. Kakashi arqueo sus ojos, pues al parecer ella aun no tenía la confianza de verlo a la cara sin vergüenza de por medio, quizás la sesión de anoche aún no fue suficiente y tendría que ir por más. Comenzó a friccionar la espalda perlada de la fémina con una esponja suave. Milk se avergonzó mucho más, pues aquellos roces provocaban cosquilleos en ella.
El seguía frotando de un costado a otro, con mucha paciencia, observando desde atrás las marcas de chupones en las costillas de la fémina, estuvo tan excitado anoche que no midió su fuerza y sin querer la había marcado. Tan solo recordar aquello provocó que su miembro ya erecto comenzara a palpitar.
Detuvo su acción tragando un poco de saliva, quería y anhelaba entrar en ella como anoche. Milk se extrañó al no sentir las manos tallándola, así que con suavidad giró la cabeza hacia atrás pero al instante los labios del Hatake la aprisionaron, el brazo musculoso la atrajo más hacia él, mientras sus manos comenzaban a recorrer su clavícula, sus senos y parte de su abdomen. En ese momento Milk abrió los ojos pues sintió la masculinidad de ese hombre golpeando su nalga.
— Milk, no sabes cuánto te deseo— su voz era muy seductora y encantadora. — ¿no te molesta si te hago el amor una vez más? — la miró con esa pupila dormilona esperando su respuesta.
Aunque se sentía un poco incomoda por la forma que él se expresaba, accedió estrechando sus labios en su mejilla, dándole un beso tierno. El lanzó una sonrisa libidinosa y comenzó a comerla a besos. Sus lenguas se entrelazaban fogosamente mientras las manos varoniles comenzaban a amasar suavemente las aureolas rosadas provocando un gemido tierno en ella. Su mano derecha se quedó atendiendo aquellos pechos, mientras la mano izquierda fue bajando hasta llegar a la parte más íntima de ella, con suavidad fue estrujándolo al igual que sus labios inferiores. Milk hizo atrás su cabeza abriendo sus labios y gimiendo, Kakashi comenzó a besar su cuello y el lóbulo de su oreja mientras daba mordiscos suaves que incentivaban a la mujer.
El manoseo desmedido del Hatake estaba comenzando a enloquecer a la mujer, pues traviesamente unos dedos comenzaban a ingresar debajo de ella. Mientras ella gemía, Kakashi la volvió a besar sintiendo los suspiros dentro de su boca, con un poco de torpeza su dedo ingresó bruscamente para acariciar su punto G. Milk se quedó inmóvil, tomando mayor atención a aquello, Kakashi sonrió de lado, entonces comenzó a estrujarlo con más demanda, provocando que los gemidos de Milk sean más intensos, ella giró la cara hacia él con mucho rubor y una mirada erótica. El peliplata estaba tan alucinado y embobado que se posesiono de sus labios con pasión, de pronto unas manos comenzaron a aprisionar su miembro. El abrió los ojos ante el contacto y noto que Milk comenzaba a masajear aquella parte estando aun sentada de espalda, solo su mano estaba hacia atrás y apretaba su cabeza inferior provocando que el Hatake comenzara a temblar de placer.
— No seré la única... — dijo jadeante.
Kakashi sonrió motivado y comenzó a penetrarla con los dedos, oyendo como la mujer se retorcía dentro la tina. Pero ella no se quedó atrás, también estrujó el miembro masculino poniéndolo en la misma situación. Ambos gemían ante el contacto.
Fue entonces que el peliplata la empujó hacia adelante y le quito el miembro de sus manos. Milk volteo a verlo y al instante sintió que aquella parte rígida se abría paso dentro de él, con las mejillas ardientes aguantó apoyando las manos dentro de la tina, ese acto era tan placentero que disfrutó sentir que poco a poco iba llenándose. A diferencia de anoche, él pudo entrar con mayor facilidad. Kakashi la lleno toda y cerrando sus ojos sintió esa oleada de placer que lo volvía loco, ella gemía agitada.
No espero mucho tiempo cuando las embestidas cortas del Hatake comenzaron mientras la sujetaba de las caderas y sus dedos se hundían en su piel. Sentir aquello era realmente exquisito, Kakashi era un hombre muy vigoroso. Las estocadas comenzaron con más violencia y profundidad, Milk sentía mucho placer interno con cada ingreso y salida. Sus paredes apretaban aquel miembro y eso generaba que ella gimiera en voz alta.
El Hatake vio el movimiento de aquella espalda perlada junto a ese sonido armonioso que le incitaba a provocarle más placer para que gritara sin medida. Decidido a hacerlo llevo una de sus manos hacia adelante y mientras la otra ayudaba a tomarla por la cintura para ayudar a penetrarla mejor, comenzó a estrujar su clítoris. Ella sintió entonces un placer muy intenso con esa estimulación que comenzó a gemir con más intensidad mientras unas lágrimas de placer se le escaparon, ahora podía comprender que amaba tener sexo con él y su cuerpo ya no podía negarlo. Milk apoyada dentro de la tina comenzó a mover sus caderas hacia atrás provocando que sus nalgas chocaran con la pelvis masculina, quería sentirlo más dentro de sí misma, estaba tan excitada que anhelaba que eso no terminase nunca. Kakashi al notar que la mujer comenzó a descontrolarse, apretó los dientes mientras ella se entregaba a él con brusquedad. Lo estaba volviendo loco.
Luego de unos pocos minutos en esa posición las penetraciones se detuvieron, al parecer ella se había cansado. Pero el Hatake salió de la tina tomándola de la mano, también la saco de allí y la sentó en una plataforma de madera frente a él. Volvió a besarla con pasión mientras su mano tomaba su virilidad y volvía a arremeter contra ella de forma brusca, Ante eso Milk dio un grito de éxtasis.
Kakashi comenzó a penetrarla de frente y sin dejar de besarla, mientras sus manos apretaban las nalgas femeninas para que no se recorriera hacia atrás. Milk se sentía mucho más eufórica, que sin darse cuenta comenzó a clavar sus uñas en la espalda del hombre, sin poder evitarlo el Hatake sintió más excitación con ese acto y los gemidos intensos de ella. Que sus estocadas eran cada vez más profundas y salvajes. La recostó en la pared y levanto su pierna para ayudar a profundizar el encuentro. Kakashi esta vez no se estaba midiendo, cada golpe hacia que Milk gritara y derramara lágrimas de placer, sentía que la iba a partir en cualquier momento.
Sin poder soportarlo gritó y gritó su nombre
— Kakashi...ah... ah
Incluso el comenzó a gruñir de excitación al oírla llamarle, ella se sorprendió, no había oído a Kakashi gemir así, su voz era muy sexy. Al instante sintió que se choreaba, el hombre con más énfasis empujo su miembro haciendo que las estocadas fueran más profundas. Milk ya no podía soportarlo e inconcientemente comenzó a morder el hombro del peliplata, este soporto pues aquello le estaba provocando tanto placer que sintió que su miembro se incho mucho más dentro de ella. Aun embistiéndola se inclinó en el cuello de la mujer y fue chupando su piel con fuerza. Por ultimo sus penetraciones eran brutales y Milk estaba a punto de desmayarse del placer, gritó con la voz jadeante cuando sintió que otra vez expulsaba aquel líquido de su sexo. Kakashi saco su miembro y lo estrujo fuera de sí con rapidez, aquel líquido caliente cayó en sus pechos y parte de su rostro angelical.
— Me manchaste... — dijo agitadamente, limpiándose el rastro de semen con un dedo.
Kakashi no respondió y se aproximó a besarla con pasión, unos segundos bastó para que Milk sintiera nuevamente la masculinidad dentro suyo. "¿acaso no acabo?" se preguntó mientras otra vez sentía una oleada de placer. El Hatake siguió embistiéndola durante tres minutos más, con tanta fuerza y tanta pasión que otra vez expulso su semilla pero esta vez dentro de ella.
Aun con la respiración agitada se observaron fijamente y volvieron a besarse.
— Eres hermosa Milk... te amo más que nada en este mundo…— arqueo sus ojos para terminar besándola en la frente.
Milk quiso responder pero notó que el hombro del Hatake había quedado rojo.
— Lamento haberte mordido... — susurró...
— Estamos igual — dijo señalando tremendo chupón que saco en el cuello de Milk.
Volvió a verlo y esta vez acarició su rostro con amor, ese hombre ahora era suyo. Tras un beso superficial dijo.
— Será mejor bañarnos — su voz estaba aún agitada.
— ok vamos a bañarnos...
— ¡No!, ¡ya no confió en ti!.. Mejor me baño sola... si te quedas, es mas probable que no salgamos de aquí en muchas horas.
— Te prometo que no te tocaré… — dijo seductoramente, mientras besaba la clavícula de la mujer.
— No... No te creo… — dijo con sus ojos pícaramente.
— Tienes razón... — se rió animado— esperare mi turno sentado aquí. Señalo el asiento que había para la ropa.
— ¡No claro que no! — lo tomó de la mano y lo sacó del lugar mientras le cerraba la puerta en la cara — ¡Espera tu turno! ¡Y no entres!
El peliplata aun con su toalla en su cintura arqueó sus ojos muy divertido. Aunque quisiera entrar nuevamente para poseerla, sabía que ella ya se encontraba satisfecha y además era mucho mejor hacerle antojar que complacerla siempre, así comenzaría a desearlo.
…
Milk terminó de preparar el desayuno mientras el peliplata aún se tomaba una ducha. Aunque quería evitar pensar en lo que ocurrió, solo pudo decir que disfrutaba mucho las escenas en las que Kakashi se volvía tan apasionado. Lo habían hecho ya dos veces y su cuerpo se acostumbró ya a sus caricias.
Kakashi apareció en la puerta de la cocina ya cambiado con su uniforme y su máscara habitual. Había leído ayer en uno de sus libros que una de las formas de aproximarse a la pareja es hablarle con cariño e incluso utilizar una palabra de afecto en clave. Se puso a pensar por un momento y cuando ya tuvo la respuesta se acercó a la mujer desde su espalda y le abrazo la cintura.
— Darin... ¿Qué preparas para el desayuno? — susurro en su oído.
— ¿D-Darin? — Cuestionó confundida oteándolo hacia atrás — ¿Quién es?
— Tu lo eres… — Milk frunció el ceño sin comprender. A lo que Kakashi termino riéndose — Darin significa cariño Milk... esa será nuestra palabra secreta — besó la mejilla de Milk y la soltó para ir a sentarse a la mesa.
— Kakashi no entiendo… — Milk nunca había usado palabras de afecto con Goku, así que eso se le hacía algo nuevo.
— Darin... no es difícil... es una palabra sensilla y cariñosa que usare para referirme a ti… ¿o prefieres que te diga mi amor?
Milk sonrió sutilmente con un rubor en su mejilla.
— Me gustan ambos... — declaró. Kakashi se levantó de su asiento y la tomó de la mano para llevarla a sentar sobre él.
— Entonces practiquemos — dijo teniendo a Milk sobre sus piernas. — Milk, Darin, mi amor… ahora dilo tu…
— ¿Yo? Hum... Kakashi... D-Darin... M-mi Amor…— tartamudeo por los nervios.
El Hatake termino riendo gentilmente.
— Así me gusta, viste que no es difícil mi amor… — dió un beso en la mejilla de Milk — Ahora desayunemos…
Aquello a pesar de ser nuevo para ella, se sentía muy lindo tener una palabra que ambos entendieran para referirse con afecto. Kakashi comenzaba a llenar sus expectativas y eso la hacía feliz.
Se sentó en su asiento frente a Kakashi y comenzó a comer uno de los platillos que tenía cerca.
— Darin, de las 2 veces que hicimos el amor ¿Cuál te gusto más? — interrogó EL Hatake provocando que Milk escupiera el arroz y comenzara a toser.
— ¡Ay! ¡No me preguntes eso! — gritó abochornada...
— ¿Pero qué tiene de malo? — respondió como cachorro reprendido.
"¿porque Kakashi es tan atrevido ahora?" "de verdad es un pervertido". "Supongo que ese vocabulario nació desde que hicimos el amor, ahora tiene la confianza de decirme todo eso abiertamente, sin embargo aún estoy nerviosa"
— Vamos... dime. Para que mejore en la próxima... — exigió una respuesta gentilmente.
— ¿Próxima? — Milk abrió los ojos como platos.
— Si… la próxima prometo satisfacerte mejor...
— E-Espera Kakashi… No ¡NO HABLES ASI! — cubrió su rostro con ambas manos, ella estaba muy roja.
— Vamos... dime… — suplicó seductoramente.
Milk bajo sus manos su rostro tenía un gran tinte colorado. Lo mejor era darle una respuesta al Hatake, así dejaría de hablar del tema.
— Me gustó ambos, porque lo hice contigo… — desvió la mirada con timidez.
— ¿Milk, sabias que tu respuesta me incita a besarte y hacerte el amor aquí mismo? — la respuesta del Hatake sorprendió a la mujer, generando una oleada cálida en su interior — pero no lo hare… ya tendremos tiempo después de la misión...
— ¿Misión? ¿Cuál misión? — interrogó preocupada.
— ¿No te lo había dicho? , mañana tengo una misión y saldré al amanecer
— ¿Eso quiere decir que te iras?…— dijo muy afligida.
Al verla se sintió triste, lo que menos quería era dejarla sola, más aun cuando por fin comenzaron a ser una pareja normal.
— ¿Y si te pasa algo malo? — expresó preocupada.
—Debo hacerlo es por el bien de la aldea, ya verás que nada malo me ocurrirá, así que no estés angustiada por mi… te prometo que luego de que regrese, estaremos juntos por más tiempo.
— Kakashi— caminó apresuradamente para abrazarlo arrodillada en su regazo, las palabras de ese hombre habían logrado tranquilizarla — Te esperare el tiempo que sea necesario, pero vuelve pronto sí... — Milk temia que a el le ocurriera algo malo, pues de las mucha veces que despidió a Goku, este, bien había muerto o había decidido abandonarla para ir a entrenar.
Kakashi se conmovió, esa mujer lo quería tanto que estaba angustiada porque algo malo le ocurriera, se sentía muy satisfecho ya que al fin alguien estaría esperándolo, con ternura beso su frente mientras ella elevaba su cabeza
— Soy muy afortunado de tenerte conmigo… Te amo, y mucho — se arrodilló a la altura de la mujer y la abrazo con cariño.
— ¡Darin!— susurró feliz correspondiendo aquel abrazo.
Desde que Goku la dejó, no había recibido tanto amor en un día, se sentía muy agradecida con Dende porque gracias a él tiene la oportunidad de comenzar de nuevo junto a alguien que si la quiere mucho.
— ¿Dime algo, Naruto, Sakura y Sai, irán contigo? — pregunto separándose para verlo al ojo.
— No— negando con la cabeza— solo seré yo y unos colegas— Milk se levantó brusca y rápidamente.
— ¡Muy bien entonces voy a prepararte unos platillos deliciosos y todo lo que necesites para tu viaje! — dijo mientras se marchaba.
— ¡Milk espera!— ella lo observo confundida— muchas gracias pero nosotros no tenemos tiempo para llevar cosas personales a una misión, sería muy complicado, además no estoy yendo de camping.
— ¿Es eso cierto?.. Entonces Hum…— poniéndose pensativa— ¡Ya se! ¡Kakashi vamos, quiero llevarte a un lugar muy lindo! — dijo emocionada jalándolo de la mano.
…..
Esta era la primera vez que Kakashi corría de la mano de una mujer, todos los aldeanos que no los vieron anteriormente quedaron más perplejos. Milk y Kakashi, eran una pareja muy singular para la vista de cualquiera.
No tardaron más que unos minutos en llegar a dicho lugar del cual Milk estaba emocionada. Era el mirador sobre las cabezas talladas, mismo donde fue en compañía de Shikamaru.
— ¡vaya, este lugar es hermoso! ¿Cómo es que lo conoces?—asombrado por la belleza del paisaje
— Vine a este lugar con Shikamaru, ¿no crees que es lo más precioso que hayas visto?— dijo con énfasis y una gran emoción al ver aquel paisaje.
— Tienes mucha razón, pero yo he visto algo más hermoso que esto... — dijo mirando el cielo.
— ¿Eso quiere decir que no te gusta este lugar? — dijo sutilmente desilusionada, agachando la cabeza.
— No... No es lo que quise decir… por supuesto que esta hermoso, pero a lo que yo me refería, es que lo más hermoso que he visto, eres tu Darin… — acercándose a ella para acariciar su mejilla con suavidad.
— No digas eso Kakashi, por tu culpa ya me puse roja— se rió cubriéndose el rostro que estaba rojo como un tomate.
— Muchas gracias por traerme a este lugar... este momento será la mejor posesión que puedo llevar en mi mente — agradeció mirándola fijamente, viéndola con tanta ternura y muy enamorado.
—Eres tan lindo… pero no quiero que te lleves eso, ¡ven conmigo! — Llevándolo del brazo hacia un sector específico del lugar — ¡bueno días señor camarógrafo, nos volvemos a ver!— saludó contenta.
— OH, pero si eres tu niña, ¿qué te trae por aquí?— le preguntó gentilmente aquel anciano.
— Quisiera que nos tome una foto, a mí y a mí novio con el fondo de la aldea— explicó muy jovial.
— Está bien muchacha, pónganse en posición — Kakashi se adelantó y Milk iba detrás de él pero se detuvo al oír la voz del camarógrafo llamándole. — ¿oye niña puedo preguntarte algo?
— Si, por supuesto, ¿dígame que se le ofrece?
— Dices que él es tu novio, ¿y que es del otro joven que vino con usted?, ¿él no era su novio?
— ¿Shikamaru? No... El solo es mi amigo… — explico— bueno mejor me pondré en posición— terminó de hablar y corrió hacia donde se encontraba Kakashi.
— muy bien ahora sonrían— antes que salga el flash Kakashi sonrió mientras la sujetaba de la cintura ante eso ella se sonrojó — ya está ahora solo esperen 5 minutos, ¿quieren que les entregue la foto en un marco enorme o en un relicario? Para que siempre lo lleven cerca de su corazón.
El y ella se miraron a los ojos y como si leyesen sus mentes, ambos respondieron afirmativamente al unísono.
….
Luego de que aquella foto fuese tomada e incrustada en el interior de dos relicarios plateados de tamaño pequeño. Kakashi pagó el precio de estos, y camino hacia la morena que aún estaba observando en las barandas del mirador. En cuanto llego a ella, le entrego uno de los colgantes.
— Con esta fotografía, tu imagen me acompañara a donde quiera que vaya y siempre que tenga tiempo te veré anhelando el instante en que regrese a tu lado — tras decir aquello con una voz suave, se colocó el colgante en su cuello.
Milk sonrió y se posesiono frente a él.
— Yo veré tu imagen cada vez que me sienta sola y eso ayudara a fortalecer el amor que siento por ti… anhelare siempre que estés a mi lado —también se colocó el relicario en el cuello
Con una amplia sonrisa se tomaron de las manos para regresar al centro de la ciudad. Milk ahora sentía que el amor por Kakashi había sido liberado de su caja de pandora. Se sentía tan enamorada que no podía evitar aferrarse al brazo masculino mientras sonreía con felicidad. Kakashi también estaba contento, pues esa mujer lo quería tal como él la quería a ella.
Mientras caminaban por el centro de la aldea, un Jounin se aproximó ágilmente a Kakashi desde el tejado próximo.
— Kakashi san… Lady Tsunade le pide que se presente en su oficina antes de partir a la misión.
— Bueno... enseguida voy... — tomó a Milk de los hombros y la oteó— Milk, ve a casa... probablemente yo me demore un poco.
— Esta bien... te esperare en casa — arqueo sus ojos, viendo como el Hatake se marchaba con el Jounin mensajero.
Milk decidió que antes de ir a casa era mejor llenar comprar víveres, para que no faltasen los alimentos durante la ausencia del hombre, así que se marchó con dirección al mercado.
En cuanto llego al lugar, comenzó a realizar las compras, sin embargo no contaba con la presencia de alguien conocido, muy cerca de donde se encontraba. Cargando sus bolsas de compras, se dirigió hacia el pelirrubio que llevaba una cantidad exorbitante de ramen instantáneo.
— Naruto… hola — el Uzumaki volteo su cuerpo y sonrió enérgicamente
— ¡Hola Milk! veo que estás haciendo las compras... ¿quieres que te ayude?
— No, estoy bien… — arqueo sus ojos— ¿todo esa cantidad de ramen es para ti?
— Si… es que hoy es un día especial y como adoro el Rammen, pues pensé que sería mejor comerlo.
— No deberías comer tanta comida instantánea ¿no te enfermaras?
— ¡Por supuesto que no!— se rió escandalosamente — yo siempre he comido ramen desde que tengo memoria, ¡de veras!
— ¿Y qué tiene de especial este día Naruto? — inclino su cabeza a un lado.
— Ah, es que hoy es mi cumpleaños… — sonrió con los ojos cerrados y su amplia sonrisa.
— ¿Naruto es tu cumpleaños? — se sorprendió — ¡Muchas felicidades! — felicitó con amabilidad.
— Gracias Milk…
— Si es tu cumpleaños déjame que cocine para ti hoy… — se ofreció la mujer a prepararle alguno de los platillos que solía hacer.
— No podría… además
— ¡No quiero que te objeciones! ¡Si lo haces me enojare contigo! — amenazo frunciendo el ceño.
— B-Bueno... esta bien, muchas gracias Milk... con esa mirada amenazante, no podría decirte que no... — añadió temblante.
— Todavía no me conoces, suelo ser peor que esto — se burló recordando que en su otra vida era toda una fiera.
— No quisiera ver ese lado tuyo, tan solo verte así, me haces temer por mi vida — se burló.
Ambos aun entre risas caminaron hacia la vivienda de Naruto. El rubio se sentía muy a gusto con Milk pues le era fácil congeniar o hablar con ella, además se sentía muy contento con que se ofreciera a cocinar para él. Nada sería más valioso para él, que alguien cocinara comida casera en esta ocasión especial. Normalmente siempre comía Rammen en soledad o a veces en compañía de Iruka Sensei quien le llevaba el pastel.
En cuanto ingresaron al departamento de Naruto, ella quedo impresionada, ese lugar estaba muy sucio y el piso tenía una gran capa de polvo junto a los desechables de las cajas de leche y ramen instantáneo. Sin contar con el montón de platos sucios en la cocina. Ese lugar era un cuchitril.
— Perdona Milk... no recordaba que esto estuviera tan desordenado — se excusó con una mano en la nuca y riéndose nerviosamente.
Milk afilo la mirada y tomo uno de los delantales que había en la cocina. Ese lugar no tenía perdón de dios. Dio unos pasos firmes para aproximarse a Naruto con actitud amenazante y con agilidad puso el delantal en él.
— ¡Este lugar está muy sucio!, ¡¿hace cuánto tiempo no limpias?! — Puso sus manos en la cadera con el ceño fruncido — yo me ocupare de limpiar aquí, mientras tu lavas los trastes y la cocina...
— P-pero…
— ¡No aceptaré ningún pero! — le retó, viendo en el a su hijo Goten quien tampoco tenía disciplina para la limpieza— te ayudare a limpiar todo este lugar, pero hoy tendrás que obedecer mis órdenes — dijo con autoridad.
Naruto estaba absortó, Milk le estaba ordenando con tanto enojo que parecía la figura materna que anhelo ver en esa casa. Siempre había oído a sus compañeros y amigos hablar de lo fastidiosas que se volvían sus madres en las tareas del hogar que persistentemente se preguntó cómo era aquello. Con Milk ordenándole sintió que por fin había comprendido un poco.
— ¡Claro que sí! Ahora mismo limpiare según tus órdenes, ¡de veras! — se puso firme y acató con la mano sobre la frente y en paso marcial se dirigió a la cocina.
….
Las horas pasaron y aquel sucio departamento cambio radicalmente a uno de extrema limpieza. Milk obligó a Naruto a lavar su ropa sucia junto a sus sabanas. También le obligó a lavar el sanitario. Ella consiguió que Naruto considerara esas actividades como una forma de entrenamiento. El rubio al verlo desde esa perspectiva se esmeró al 100%
Ya era la hora del almuerzo y aún faltaba un poco para que la comida estuviera lista. Milk se fue a sentar mientras tomaba un jugo que había preparado. Naruto estaba frente a ella bebiendo lo mismo.
— ¡Huele delicioso! — dijo el rubio echando baba por la boca— ya cuento los segundos por probar los platillos que preparaste.
— Naruto, tienes que tener más cuidado con tu casa, debes esmerarte en limpiarlo... ¿Qué sucede si un dia traes a una muchacha a este lugar?
Naruto carcajeo como niño travieso.
— Me reprochas como una madre Milk… — se burló con inocencia.
— a todo esto Naruto... ¿tu mama cocinaba para ti? ¿Cómo era ella?— Ante aquella pregunta, él agacho la cabeza y se puso triste mirando a un lado, Milk notó este estado y rápidamente se disculpó— ¡perdona si fui atrevida con la pregunta!, ¡lo siento mucho!
— No te preocupes, tu no lo sabias — añadió triste— la verdad desde que tengo uso de razón, nunca he conocido a mi padre, ni a mi madre, y tampoco es que alguien me dijera quienes eran… — Milk frunció el entrecejo con pena — siempre estuve solo desde pequeño y aunque me costó mucho salir adelante ahora cuento con el apoyo de mis amigos que llenan ese vacío. Además; Iruka Sensei- Kakashi sensei y Ero senin son como una imagen paternal para mí...— Milk le tomó de la mano delicadamente con aflicción
— Naruto, admiro mucho tu forma de pensar, a veces no es bueno enfocarse en el pasado, tienes que seguir adelante siempre, no importa las dificultades que se atraviesen. Eres muy fuerte…. — sonrió con un aura de ángel.
— ¡Milk!— hablo con los ojos vidriosos y sus labios hacia abajo.
— Me gustaría darte un regalo… — Naruto la observo fijamente con curiosidad. — Estaba pensando, bueno yo sé que no soy tan madura físicamente, pues solo tengo 19 años en este lugar... pero antes de llegar aquí yo tenía esposo e hijos y quería preguntarte si tú aceptarías ser mí….
— ¡Ah! Pero, pero si tú estás con mi Sensei, ¡yo no puedo hacerle eso! Yo creí que amabas a Kakashi Sensei, ¿cómo puedes…? — ella tapó la boca al berrinchudo que malinterpretó todos sus gestos.
— ¡Naruto! ¿De qué estás hablando?, solo quería preguntarte si quieres ser como un hijo para mi…— él se quedó callado y sorprendido— veras, tú tienes casi el mismo carácter de mis hijos, sin darme cuenta te he tomado mucho aprecio y además me encantaría poder brindarte el cariño de una madre ¿qué dices Naruto? ¿Aceptas?
— Yo…. ¿Tener una madre?…. — repitió lentamente con sus ojos muy abiertos— siempre he querido tener una madre, ¡¿harías eso por mí?!— emocionado por la idea. Milk acató con la cabeza y una sonrisa en los labios
— ¿Aceptaras mi regalo entonces?
— Sí, si... acepto, muchas gracias Milk— abrazándola con torpeza y aguantando las ganas de llorar.
El pelirrubio a pesar de ser un muchacho de 16 años, aun se sentía un niño ante la idea de tener una figura maternal, quizás el sabía que no podía reemplazar a su madre biológica, pero quería sentir que alguien lo quisiera sin que le tema por el
Kyubi que lleva en su interior.
— Bien... entonces desde hoy puedes llamarme Mamá o Ma... todo depende de ti…. — dijo muy contenta correspondiéndole el abrazo.
— Si está bien Milk, perdón, mejor dicho mamá…— con algunas lagrimillas en los ojos. — Pero a Kakashi sensei no le gustara la idea— recordó que la mujer ahora le pertenecía a sus sensei.
— No te preocupes, estoy segura que a él no le molestara, además ya tenemos la confianza para hablar sin tapujos. A todo esto, como Kakashi se marcha a una misión mañana ¿te gustaría ir a dar un paseo?
— ¡Si!— sonrió ampliamente.
De pronto el timbre de la puerta sonó y Naruto caminó hacia el ingreso.
— Voy a ver si ya está la comida... — dijo Milk marchándose a la cocina.
En cuanto regreso a la mesa, notó la presencia de dos personas, uno era Kakashi y otro hombre con coleta arriba. El peliplata la oteo sorprendido "¿Qué estaba haciendo ella en ese lugar?" era su interrogante.
— Milk, te presento a Iruka sensei, él fue mi maestro en la academia... además trajo el pastel — expreso muy contento mientras dejaba el pastel en la mesa.
— Mucho gusto — se inclinó al igual que Iruka.
Milk se sentía muy nerviosa pues el ambiente se puso tenso entre Kakashi y ella, a cada instante que ella se dirigía a él, este respondía cortante, Milk no comprendía porque estaba tan brusco y molesto. De todas maneras no dejó que eso arruine el ambiente, así que festejaron el cumpleaños de Naruto sin más contratiempos.
En cuanto terminó la velada Milk se despidió de Iruka quien se quedó a lado de Naruto. Este último agradeció con inocencia, sin comprender la tensión en esa pareja.
Ambos salieron del departamento y bajaron a la planta baja, Milk sintió el estrés del Hatake y cuestiono.
— ¿Por qué estás tan tenso? — habló confundida.
Pero el Hatake no respondía, permanecía en silencio. Milk quiso tomarle de la mano para ponerse melosa, pero intuyo que no era lo mejor en ese momento. ¿Acaso estaba celoso?
…
Llegaron a la casa, en silencio, Milk ya estaba enfurecida, pero no iba a explotar en la calle. Todo ese trayecto el Hatake la ha ignorado y ella estaba muy enojada.
Abrieron la puerta, dejaron las sandalias en la entrada, Kakashi caminaba con su libro en mano hacia su habitación sin decir nada. Milk estaba muy incómoda así que se interpuso en su camino.
— ¡¿No piensas decir nada?!— Gritó muy molesta, sorprendiendo un poco al Hatake. — ¡vienes ignorándome todo el camino! ¡¿Por qué estas así?!
— ¿Que hacías en el departamento de Naruto? — cerró su libro y lo guardo en su bolsillo, para desafiarle de manera calmada.
— ¿Estas dudando de mí? — interrogó con los ojos furiosos.
— Eso no responde mi pregunta...
— ¡Me encontré con Naruto en el mercado!, iba a comprar un montón de Rammen instantáneo para su cumpleaños, como tu pupilo decidí que sería bueno prepararle algo en honor a su onomástico, ¡no pensé que algo así fuese mal visto por ti! ¿Ahora respóndeme dudas de mí? — gritó sobresaltando al hombre que creyó en la explicación que la mujer le dio. — ¡nunca pensé que fueras un hombre tan celoso! ¿Cómo puedes pensar mal de mí y de tu alumno?— volteo su cuerpo con los brazos cruzados. — me siento desilusionada de ti
Kakashi se sentía muy avergonzado, esta era la primera vez que explotaba en celos, ella tenía mucha razón, quizás él estaba exagerando el hecho de verla con Naruto. Pero el temor a perderla comenzó a aturdirle en ese momento.
— P-Perdóname...
— ¡No pienso hacerlo!, ¡¿crees que porque te acepte rápidamente, yo aceptare a otro hombre de la misma manera?! — Camino con pasos firmes hacia su habitación — ¡¿por quién me tomas?!— tras decir aquello cerró la puerta bruscamente.
Kakashi se sintió muy mal, todo eso fue desencadenado por sus celos, esta era la primera pelea que ambos tenían y se sentía terrible.
….
El Hatake espero unos pocos minutos para que la tensión y el enojo se pasaran en Milk. Según lo que había leído en uno de sus libros, lo peor que un hombre podía hacer era enfrentarse a una fiera cuando esta acababa de explotar, lo mejor era darle un poco de tiempo y esperar ese momento. Con pesar se acercó a la puerta y toco, nadie respondió del otro lado. Con pena y algo de temor abrió la perilla e ingresó, Milk estaba recostada con la mirada hacia la pared, no reaccionó cuando él se aproximó silenciosamente, se sentó en el borde de la cama y tras un suspiro tocó el hombre de la fémina.
— Perdóname... soy un idiota— dijo susurrante, mientras ella le escuchaba con lágrimas en sus ojos — nunca pensaría aquello que dijiste... se que apenas nos conocemos, pero te amo mucho... y tan solo pensar que podría llegar a perderte me hizo perder mis estribos... no es que te celara con Naruto por ser Naruto, estaría celoso de cualquier hombre que me haga creer que puede arrebatarte de mi lado... la verdad es que nunca experimente aquello y se que te lastime al explotar de esa manera.. Perdóname Milk, no volveré a reaccionar así.
— Le dije que podría llamarme mamá… — declaró sin mirarlo con una voz melancólica.
— ¿Mamá?
— El me dijo que nunca tuvo una madre, me sentí tan triste por él... que le dije que podría considerarme como su madre… yo tuve mis hijos antes… y el me hizo recordarlos. Por eso le dije aquello... jamas le hubiese visto como un hombre para mi… — comenzó a quebrarse su voz — pero si te molesta eso…
— No... No me molesta… tienes razón... fui injusto contigo y con Naruto... por eso perdóname… ¿podrás hacerlo?— acaricio su cabellera con ternura.
Milk giró su cabeza para verlo, sus lágrimas caían por sus mejillas. Kakashi sintió un puñal en su corazón, lo que nunca quiso hacer es provocar lágrimas en ella. Con suavidad limpio sus mejillas y se inclinó a su cuerpo para abrazarla y ponerla sentada.
— Lo siento…
Milk correspondió el abrazo y se puso a llorar en silencio.
— No quiero que vuelvas a dudar de mi… soy solo tuya… por favor, confía en mí...— declaro provocando una calidez en el corazón de Kakashi, de verdad amaba a esa mujer.
— Confió en ti… — besó el cuello delgado — ¿me perdonas entonces?
— Sí, te perdono — arqueó sus ojos.
Kakashi se quitó la máscara y aun en sus brazos le clavo un dulce beso en sus labios, Milk ahora se acostumbró a los deliciosos besos que él le propinaba, era tan embriagante.
Mientras la envolvía en sus brazos para profundizar aquel beso que poco a poco se volvía apasionado, Milk sintió unas manos apretar sus nalgas. Sorprendida se apartó empujándolo suavemente.
— Kakashi a este paso terminare embarazada… — dijo sonrojada.
— Eso no sería malo...— sonrió — pero tienes razon... seria prudente que mañana vayas al hospital para que te de una píldora anticonceptiva.
— ¿No te gustaría tener hijos?
— Claro que sí... pero aun es muy pronto, me gustaría que cuando tengamos hijos estemos casados y nos hayamos conocido mucho mejor. Además, me encantaría poder hacerte el amor mucho tiempo más, con un hijo de por medio ya no tendría toda tu atención — susurro en el cuello de la mujer.
— Sabes, a mí me encantaría tener muchos hijos...— arqueo sus ojos sintiendo que el ambiente comenzaba a acalorarse.
— Así que muchos hijos ¿qué te parece si practicamos, para cuando llegue el momento de tener nuestros hijos?
— ¿Practicar?
— si... asi…
Kakashi sello los labios de la morena con un beso desesperado provocando que ambos cayeran en la cama. El Hatake estaba sobre ella besándola con desesperación y posesión, su mano comenzó a subir por los muslos bajo aquella falda larga, dando apretones a aquella piel blanca. Milk agitada aparto sus labios de él.
— Darin... pero mañana tienes una misión… ¿Qué sucederá si te agotas?
— Tengo muchas energías...
— ¿Estás seguro de querer hacerlo?— pregunto algo insegura, él se separó y le afirmo con la mirada— está bien…— con una sonrisa estimulante para el siguiente paso.
Aquella noche Kakashi y Milk hicieron el amor dos veces antes de que el Hatake partiera en la madrugada hacia la misión encomendada. Aunque el varón estuvo muy agotado luego de aquella faena, se marchó muy feliz, pues ahora ella le era completamente devota al igual que él a ella.
