CAPITULO 14

AMOR NO CORRESPONDIDO

Ola, shyo saludando, son las 12:50 am y acabo de editar el capitulo, no pensé que tenia varios defectitos que tuve que mejorar :D :D al menos ya terminé y les traigo un cap nuevo, gracias a los comentarios que me llegaron en apoyo :D sin mas que decir me despido, nos leemos en el siguiente cap.

Estimada Mons, tomare en cuenta tu recomendación (shyo hace conejos) ojala me lleguen mas RV :D :D :D


Esa mañana, Milk como lo había prometido anteriormente, se fue con Naruto a una de las aldeas próximas, en las que se realizaba un gran festival; los juegos de azar y de puntería, fueron la mejor forma de fortalecer la filiación que Milk quería crear con Naruto.

Gran parte de la tarde la pasaron divirtiéndose uno a lado del otro y comentando anécdotas de sus vidas. Sin embargo a pesar de lo divertido del lugar y de la compañía, Milk sentía que dentro suyo comenzaba a desatarse una angustia incontenible. Se preguntaba si esto tenía algo que ver con la misión de Kakashi, estaba muy preocupada por esa sensación en su pecho. Aun así, trato de disipar aquellos pensamientos negativos, creyendo que se debía más al temor de ser abandonada, ya que durante muchos años vivió eso una y otra vez por culpa de Goku, pero el peliplata no era como él, él no iba a abandonarla.

Dejando de lado esa tristeza, trató de reanudar su alegría y jovialidad para no afectar los momentos que comenzaban a concretarse en su relación con el rubio.

Ver la sonrisa de aquel muchacho era como rememorar la imagen de sus hijos, aunque los ademanes que a veces tenía el Uzumaki eran más parecido a Goku. A pesar de decidir una nueva vida en ese lugar, ella extrañaba mucho a sus hijos, su Goten y Gohan ¿Cómo estarán? Se preguntaba con algo de nostalgia.

Aun así, ella estaba agradecida con Kamisama porque el momento en que partió del otro mundo, ella ya era una anciana y eso significaba que dejó a sus hijos convertidos en unos hombres de bien, con sus respectivas responsabilidades y familias. Había cumplido su función de madre y ya no necesitaban de su presencia allí. Ahora, quería dar ese cariño al joven que tenía en frente, aquel que creció en la orfandad casi toda su vida y necesitaba desesperadamente del cariño maternal que ella estaba dispuesta a dar.

— Naruto eres muy gracioso— carcajeo con gracia — se supone que debías lanzar el globo a la boca de aquella figura y no al vendedor

— Jajaja verdad que sí, es que me distraje y se desvió la trayectoria del globo — correspondió riéndose escandalosamente — lo siento mucho señor…— se disculpó sinceramente y rascándose la cabeza. Muy pronto el estómago de Naruto empezó a crujir— ¡Vamos a comer algo! ¡de veras!

— ¿Que se te apetece comer, hijo?— le preguntó con mucho cariño.

— Hum haber, ¡ya lo sé! ¡quiero Yokan! (Guminolas dulces de judía) — Expresó muy emocionado señalando el puesto donde los vendían, pero en cuanto vio los precios se desanimó — mejor comamos otra cosa…— dijo pensando en otro platillo mas economico.

— Naruto no te preocupes por el dinero… tu pide lo que quieras yo te invitaré esta vez— regalándole una tierna sonrisa. Afortunadamente las propinas que recibía en el puesto Ichiraku, le permitía darse el lujo de gastar en otras cosas que no fueran gastos de la casa y su subsistencia.

— ¡Enserio! ¡Está bien!, ¡muchas gracias, mamá!— respondió muy feliz e hiperactivo como siempre, con sus ojos brillantes de la emoción— ¡Señor por favor nos vende 2 Yokan y 2 platos de Rammen!

Ambos se sentaron a comer en el puesto de comida y mientras servían, Milk comenzó a hablarle.

— Naruto... ¿la misión a la que Kakashi fue, es muy peligrosa?

— Kakashi sensei es una persona bastante perspicaz y fuerte, y por eso es el Jounin más respetado de la aldea, no creo que él sea herido con facilidad. Así que no te preocupes por el… — dijo tratando de calmarla.

— Gracias… — pese a ello, Milk aun tenía esa inquietud.

Luego de terminar de comer, decidieron que era hora de regresar a Konoha, pues ya se habían divertido con todos los juegos de entretenimiento. Además Milk tenía planeado ir al hospital como le había recomendado Kakashi para poder adquirir algún método anticonceptivo, pues al paso que iban, ese hombre la dejaría embarazada muy pronto con lo fogoso que era. No es que a ella le incomodara la idea, pero al parecer a su pareja no iba a agradarle que tuvieran un hijo tan pronto, tal como ya lo había expresado ayer.

Llegaron a Konoha y Naruto quiso acompañar a Milk hasta su casa, pero ella le rechazo gentilmente, manifestando que debía ir a otro lugar antes de regresar. Así que aceptando aquella explicación. Naruto se despidió muy contento de haber pasado un día maravilloso con Milk.

— Cuídate mucho Naruto, espero que te vaya muy bien en tu misión de mañana y por favor manda mis saludos a Sakura y a Sai

— Está bien mamá, gracias por pasar el día conmigo — la abrazó como un niño pequeño, sintiendo como la mano femenina le acariciaba el cabello con suavidad— Bueno, debo ir a prepararme para la misión, adiós— expresó alejándose brincando por los tejados.

¡Adiós Naruto! ¡Cuídate mucho! — se despidió con la mano en alto y mucha alegría. Después de ver como su hijo adoptivo desaparecía por el horizonte, ella empezó a caminar hacia el hospital, preguntándose ¿cómo estaría en esos momentos su adorado Kakashi?


El paisaje era completamente blanco debido a la nieve, habían llegado a la zona más frígida de la región, la gélida ventisca congelaba los pies y las manos de los jounins que iban en búsqueda de unos sujetos que se habían infiltrado en la aldea, con la finalidad de hurtar un pergamino que pertenecía al cuarto Hokage. Mismo que podía tele transportar a una exorbitante cantidad de personas de un lugar a otro, por esa razón asignaron dicha misión con tal de recuperar el pergamino y asesinar a los implicados antes que estos llegaran a la aldea oculta entre la nieve, ya que de ser así, los jounins de Konoha serían capturados y asesinados al atravesar su frontera.

Kakashi junto a dos compañeros y sus rastreadores caninos, se abrieron paso entre la ventisca que poco a poco comenzaba a soplar con más violencia. A pesar que Pakkun junto a los demás caninos caminaban temblantes entre la nieve tratando de localizar el rastro del enemigo, no pudieron hacerlo, pues sus hocicos comenzaban a congelarse. El único dato que tenían para encontrarlos era suponer que el enemigo se refugiaba en una guarida que había cerca de la frontera. Pero a medida que se acercaban más, la ventisca ya era cada vez más insoportable.

Kakashi se detuvo cubriendo su visión con un antebrazo y logro divisar unas sombras entre la ráfaga del viento.

— ¿Qué sucede?— cuestionó el líder de su manada, Pakkun

— Kakashi sensei...— se detuvo a su lado otro de sus compañeros shinobis.

— ¡Sé que ustedes están provocando esta ventisca y planean agotarnos para luego contra atacar! — afiló la mirada en frente, hasta que el ventarrón desapareció dejando un paisaje semi nublado.

— Kakashi Sempai — señalo al frente, el otro Jounin que lo acompañaba. Allí se encontraba dos hombres robustos, uno de ellos llevaba el pergamino en la espalda y se detuvieron para retar con la mirada al grupo de tres.

— ¿Kakashi ?...— se oyó la voz de una mujer de cabello violeta y ojos celestes desde atrás de ellos, Kakashi junto a sus compañeros voltearon a ver, al instante el peliplata quedo sorprendido.— cuanto tiempo sin vernos...— sonrió de lado con una mirada agresiva.

— Aun te conservas joven… Akio— respondió de la misma manera. — Pakkun, es mejor que se retiren— al instante los caninos acataron la orden y desaparecieron.

— ¿Akio San, no me digas que este imbécil fue quien te…?— habló su compañero robusto.

— ¡Silencio!..— Vio retadoramente a aquel peliplata que correspondia la mirada de manera tranquila— ¡Mitsui, Haru! ¡Llévense consigo el pergamino y sigan con el plan!

— ¡Si señora!— respondieron acatando con la cabeza y luego salieron huyendo con dirección a la aldea de la nieve.

— ¡Kakashi Sempai, están huyendo!— se desesperó uno de los compañeros del Hatake.

— ¡Vayan tras ellos, yo me ocupare de ella!— cuando sus acompañantes quisieron objetar, Kakashi los miró con autoridad, provocando que ambos jóvenes acataran las ordenes de su superior. Y se marcharon tras los que salieron huyendo, dejando solo a esa mujer y al peliplata.

— ¿Qué ha sido de tu vida?— caminó la mujer a su alrededor acechándolo.

— ¿Debería responderte cortésmente?— la siguió con su pupila.

— ¡Pues claro que sí!— elevó la voz— ¡¿después de lo que me hiciste no crees que al menos me debes tener más consideración?!

— ¿De lo que te hice?...— ella se detuvo observándolo con ira — No vine a hablar de nuestro pasado… ¿Qué es lo que pretenden hacer con ese pergamino?…— interrogó..

— No te preocupes por eso... muy pronto lo averiguaras… ¡por ahora voy a hacerte pagar por la humillación que me hiciste!— gritó enfurecida y Kakashi rememoró su pasado…

FLASH BACK

Aquel día se llevaba a cabo una boda modesta con la presencia del tercer Hokage y varios jounins allegados a la pareja. Kakashi y Akio estaban frente al altar expresándose sus votos nupciales. Sus miradas llenas de cariño se conectaban fijamente mientras se tomaban de las manos. Muy pronto serian marido y mujer.

— Akio, aceptas a Kakashi como tu legítimo esposo...

— ¡si! ¡Acepto!— afirmó muy feliz.

— Kakashi, aceptas a Akio para amarla, respetarla y…— de pronto la ceremonia fue interrumpida por un ninja mal herido que corría hacia el altar, sin poder mantenerse de pie, cayendo bruscamente en el suelo con todo su cuerpo ensangrentado.

Kakashi corrió hacia él y lo tomó de la nuca, volteándolo para verlo, todos se habían percatado de ese individuo así que lo rodearon preocupados incluyendo el Hokage.

— Hokage Sama... el... el equipo Hens fue… fue capturado…— explicaba al líder mientras sus palabras se entrecortaban para poder respirar normal. El Hatake se aterró al saber que su amiga de infancia Rin, estaba en ese equipo.

— ¿Dónde están?— preguntó rápidamente interrumpiendo al Hokage.

— Perdimos su rastro... 50 km al norte de la aldea Zao...— terminado de decir eso, el hombre quedo inconsciente.

— ¡Hayate!, ¡Genma! ¡Yamato! ¡Kurenai! ¡Y Asuma! ¡Deben ir al rescate del equipo Hens! — habló con autoridad el tercer Hokage.

— ¡A sus órdenes Hokage sama! — inmediatamente se marcharon desapareciendo del lugar.

— ¡Yo también iré!— dijo el Hatake quien se dirigió al Hokage.

— No Kakashi, hoy es un día…

— ¡Rin estaba con ellos, tengo que salvarla! — expresó angustiado, corriendo con dirección de sus compañeros.

De pronto la voz de su prometida lo detuvo.

— ¡Kakashi! ¡¿A Dónde vas?!— corrió hacia él, el peli plateado solo volteo a verla sin poder razonar lo que haría. Cada minuto que el dudaba era un minuto en la que su amiga podría morir.

— Akio por favor espérame, regresaré pronto— ella lo sujetó del brazo con dominio.

— ¡No, no iras! ¡Siempre es lo mismo!, ¡hoy no puedes hacerme esto Kakashi! ¡Cada vez que tus compañeros están en peligro, siempre me dejas sola!.. ¡No permitiré que me dejes el día de nuestra boda!

— ¡Tengo que ir, mis camaradas me necesitan! ¡Rin me necesita! — estaba cansado de explicarle todo el tiempo que su relación era valiosa para él y que habría oportunidad de casarse luego, pero la vida de sus compañeros solo dependía de ese día. Así que se soltó de su agarre y volteo su cuerpo para marcharse con sus compañeros.

— ¡Rin?!, ¡Todo el tiempo tratando de protegerla! ¡Decide Kakashi… estoy yo o ella! — chantajeó sabiendo que él la amaba profundamente y que ante la situación el Hatake escogería quedarse con ella, grave error.

— Pensé que ya me conocías, no quiero perderte y tampoco a mis camaradas, pero si lo pones de esa manera, creo que tendré que agradecerte el tiempo que estuviste conmigo…— dijo volteándose — lo nuestro nunca iba a funcionar, hubiera sido un error casarme contigo. — dijo mirándola de reojo y ella se quedó muda de la impresión — ¡LO LAMENTO, PERO LA BODA SE CANCELA!— concluyó dirigiéndose al público y luego se marchó saltando por los tejados de las casas aledañas detrás de los jounins que fueron en rescate del equipo capturado.

— ¡Kakashi! ¡Me las pagaras! ¡Te juro que me las pagaras!— gritó llorando, mientras el sentía un dolor intenso en su corazón por dejarla de esa manera.

FINAL FLASH BACK.

— aquellos que son capaces de abandonar a sus compañeros, no son más que basura. Y eso es lo que tú nunca comprendiste... no voy a disculparme contigo por lo que ocurrio— agregó cruelmente.

— ¡Cállate! ¡De todas maneras jamás te perdonaría! …. ¡El hecho, es que me dejaste plantada en el altar como una estúpida!... —dijo enfadada y triste a la vez, pero ese sentimiento cambio rápidamente a uno de venganza — ¡ahora yo te heriré, como tú lo hiciste conmigo! — dijo haciendo sus poses de manos y sacando un chackra muy poderoso de su palma. Y con un ataque parecido a una gran ventisca empezó a destruir el uniforme de Kakashi, él se limitó a protegerse del ataque con su antebrazo.

— Veo que aun tienes esa facultad de atravesar el cuerpo de tu adversario con tu ventisca — dijo percatándose que aquel ataque atravesó su cuerpo como cuchillas que cortaban las redes de chackra — debiste seguir con tu vida…. — su respiración se hacía algo agitada.

— ¡cállate! ¡Cállate!, ¡tu sabias que de verdad esperaba casarme contigo! — Manifestó iracunda — ¡te odio, te detesto por haberme abandonado! — gritó sacando un kunai de su bolso pequeño que llevaba en la cintura.

Rápidamente la mujer de pelo violeta corrió con su kunai hacia el hombre que la había humillado. Kakashi también contraatacó y se dio inicio a un choque de metal a cada segundo, la agilidad que la mujer era sorprendente, estaba casi al mismo nivel que él en Taijutsu. El cuerpo del Hatake estaba casi al descubierto, su ropa estaba rasgada por todos lados, permitiendo que la ventisca que ella creaba para atacarlo comience a congelar sus articulaciones. El intentó cubrir esas partes de su cuerpo con chackra para que así no se congelen con el ataque de la mujer.

De pronto Akio apareció sobre una montaña de nieve que su ataque de ventarrón había creado, tras unas posiciones de manos veloces esta cayó sobre el Hatake como una gran avalancha que aplastaría al peliplata sin contemplación. Al instante Kakashi utilizó una técnica llamada Katon, Goukakyuu no Jutsu (Técnica de la Gran Bola de fuego). Logrando que la nieve se convierta en agua, mojándose completamente, Akio hizo una nueva posición de manos e inhalando mucho oxígeno, comenzó a soplar con fuerza y de su boca salía una brisa muy fría que hizo que el agua que empapaba a Kakashi se convirtiera en hielo, prácticamente estaba inmovilizado dentro del cubo de hielo gigante, solo su rostro estaba libre.

Kakashi intentó moverse para liberarse pero sentía como sus fuerzas eran absorbidas por aquel tempano. Tenía que idear un plan para salir de esa prisión o ella podría asesinarlo al instante.

— ¡Así quería tenerte…!— acotó seduciéndolo con la mirada — sabes, siempre pensé que cuando te tuviera, te mataría despiadadamente, pero ahora que te tengo... — comenzó a acercarse peligrosamente y tomó el borde de la máscara y lo quito de su rostro.

— Solo recibirías desprecio de mi parte…— la miró con el ceño fruncido por el enojo...

— ¡JaJa! Eso es lo que dices ahora... — acaricio la mejilla blanca y comenzó a lamerlo con su lengua. — pronto mi precioso témpano absorvera tu chackra, te dejara agotado y podré disfrutar de ti al máximo... me harás un hijo aunque tu no quieras y luego de hacerlo, te mataré lentamente para deleitarme con tu sufrimiento— lo tomó del mentón y lo besó introduciendo su lengua en la boca del Hatake. Este le mordió el labio con desafió. — ¡Idiota!— lo golpeó en la mejilla haciendo a un lado su rostro, se tocó la zona que estaba sangrando levemente y volvió a verlo con furia.

De pronto un colgante plateado llamó la atención de esta mujer a travez de su ropa rasgada.

Su mano se dirigió al pecho del Hatake y fue descongelando esa parte. Tomó aquel pequeño collar en forma de corazón que colgaba de su cuello, Kakashi expandió sus pupilas al ver que es lo que estaba tocando aquella mujer. Como su sharingan ahora estaba al descubierto por el golpe recibido, tras un soplo potente de la boca del Hatake salió una gran bola de fuego que comenzó a derretir el tempano que lo tenía prisionero. Akio retrocedió unos metros con el collar en la mano.

— Eres bastante astuto...— sonrió maliciosamente con el relicario entre sus manos.

— ¡Akio, devuelvemelo!— respiraba titilante por el frio.

— ¿Qué, temes que lo destruya?— cuando brió el colgante, pudo apreciar dentro de esta la foto de Kakashi junto a una mujer de cabello negro,

— ¡Akio si no quieres que te mate, devuélvemelo!

— ¿Con que ahora tienes una novia?— musitó muy molesta y despechada — así que esta es la clase de mujeres que te gustan ahora ¿verdad?— Kakashi al instante se precipito sobre ella dándole una patada en el abdomen y arrebatándole el relicario de sus manos, ella retrocedió sujetando su abdomen — ¡ ahora sé cómo cobrarte lo que me hiciste!— se rió perversamente.

— No permitiré que le hagas daño, si para eso tengo que matarte aquí mismo, voy a hacerlo— se puso en pose de combate, destapando completamente el sharingan.

Kakashi y Akio comenzaron su batalla a una velocidad increíble, ella aun tenía la ventaja por el clima que hacía en el lugar y su naturaleza de ataque que pertenecía a ese elemento. Kakashi tenia la copia de jutsus del elemento fuego que podia contra atacar sin que esa mujer llegase a congelarlo nuevamente. Pero aun asi ella era muy fuerte, por lo que en un ataque de ventisca lateral, provocó que el kunai que el Hatake llevaba en su mano cayera al suelo, generando un ataque a plan de taijutsu, los puños y patadas golpeaban las piernas y los antebrazos de ambos.

En un momento de distraccion Akio sujetó las piernas del Hatake en su intento d golpearla y con sus manos congeló aquella área. Kakashi cayó arodillado al suelo y aprovechando que el Hatake estaba inmóvil. Akio volvió a posesionar sus manos para crear el siguiente jutsu.

— Hyoton haryu moro— Elemento hiego (tigre feroz)— de pronto del suelo, un tigre blanco hecho de hielo se levantó y corrió hacia el peliplata, este al instante esquivo el ataque del tigre lanzándose a un costado, con su palma aplicó calor para descongelar su pierna.

En cuanto se vio liberado Kakashi corrió hacia ella lanzando el siguiente ataque.

— Katon fushichou no jutsu (ave fénix)— al instante un ave enorme se formaba con el fuego que Kakashi expulso de su boca , este comenzó a atacar al tigre via aérea, mientras era picoteado y el tigre le daba zarpasos provocando que sus patas se descongelaran.

Akio evadia los otros ataques generados por el peliplata

— Katon karyuu endan ( misil llameante de fuego)— de un soplo varias bolas pequeñas de fuego se dirigieron a Akio, quien se defendió al elevar un muro de hielo que fue derretido al instante.

Su tigre fue vencido por aquel ave fénix de fuego, en cuanto acabo con este, se dirigió hacia la mujer quien se vio sorprendida pues Kakashi la atacaba sin parar y no le daba mucha oportunidad de defenderse del ataque de aquel jutsu. Inmediatamente volvió a provocar la gran ventisca que desestabilizo al hombre y provoco que el ave comenzara a apagarse. Akio estaba segura que si seguía de esa manera, el Hatake muy pronto terminaría venciéndola y por consecuencia acabaría con su vida.

Ella no estaba lista para morir, no sin antes expermientar en la mirada de aquel hombre, el dolor de perder a la persona que ama. Pero ella no iba a dejarse vencer tan rápido, aun tenia un as bajo la manga.

En cuanto el ave fénix desaparecio aplacado por la ventisca, esta se detuvo dejando ver al Hatake frente a ella. En cuanto recupero la visión corrió dispuesto a matarla, ella rápidamente hizo una posición de manos y saltó tres metros a la distancia. De pronto un fuerte resplandor blanco iluminó todo el lugar de batalla. Kakashi se cubrió los ojos se había enceguecido. Akio aprovechando la circunstancia, se puso delante de él y sonrió con superioridad.

— ¡Ahora veamos si tienes a una mujer esperándote! — rió escandalosamente, y se marchó dejando al Hatake totalmente enceguecido.

Desesperadamente el peliplata se movió de un lado a otro, no podía ver nada, a pesar que los minutos transcurrían, el no podía recuperar su visión. Angustiado por la amenaza de Akio decidió que tenía que ir de vuelta a Konoha para proteger a su mujer, así que hizo la invocación para que Pakkun apareciera y al instante este apareció.

— Kakashi san… ¿Qué ocurrió?

— te explicare en el camino, ¡por ahora llévame de regreso a Konoha!

El canino más grande de la manada llevó en su espalda al Hatake mientras este se aferraba a su pelaje para no caerse. Tenía que llegar a Konoha para proteger a Milk del ataque de Akio, el imaginaba que en la trayectoria , podría recuperar su visión, esa era su esperanza.

….


Las horas pasaron en un abrir y cerrar de ojos, ya comenzaba a atardecer y el cielo se cubría de un color naranja y rojo a medida que el sol comenzaba a ocultarse. Para entonces Milk salía del hospital con un pequeño paquete que contenía una píldora, según las instrucciones de la doctora, ella tenía que tomar esa píldora esa misma noche, para así evitar un embarazo. Posteriormente Milk tendría que volver para solicitar un paquete de pastillas que las tendría que tomar en todo el mes si seguía así de activa sexualmente.

Ella agradecía que ninguna de las kunoichi conocidas estuviera en el lugar, pues obviamente se percatarían que su sensei y ella habían llegado a corresponderse físicamente y eso era algo vergonzoso.

Ya saliendo del hospital caminó por las calles guardando la píldora en su bolsillo. Aun pensativa sentía esa sensación que la carcomía por dentro, a pesar de las horas, ese temor no había variado en lo más mínimo. ¿Podría ser que algo le ocurrió o le ocurrirá a Kakashi?

— ¡Hola Milk!, ¿Cómo estás?— cuando la pelinegro elevó la mirada, notó que quien la saludaba, era la rubia de ojos aguamarina que arreglaba unas flores de su tienda.

— Hola Ino, estoy bien ¿y tú? ¿Oye, no te enviaron a una misión a ti también?— se acercó caminando, mientras estaba inmersa en sus pensamientos había pasado por la tienda de la Yamanaka.

— La verdad es que ya íbamos a ir a una misión— expresó— pero resulta que Shikamaru no se encuentra bien y como es el jefe de equipo, tiene que recibir las misiones personalmente de la Hokage.

— ¿No se supone que Shikamaru estaba en una misión?— cuestionó ya que la rubia eso le había dicho anteriormente.

— Ah, ¡Es que ya volvió ayer! — Rio nerviosamente, ella se había olvidado de aquella mentira que le dijo a la morena.

— ¿Shikamaru está mal?— dijo preocupada sin percatarse de la mentira — ¿qué fue lo que le sucedió?, ¿porque está mal? …

— No lo sé, desde hace algunos días que está muy deprimido— explicó tranquilamente y Milk quedo callada — "si tan solo supieras que la razón por la que este deprimido es por tu relación con Kakashi Sensei."— suspiró con tristeza al recordar la cara de su compañero afligido.

— Ino... ¿me podrías acompañar a visitarlo? por favor— Milk necesitaba hablar con él.

— ¡Claro que sí! Yo también aprovechare en visitarlo — tomó un ramo de lirios de su mostrarlo y se quitó el mandil— ¡mamá ahora regreso! — anunció su ausencia.

Luego de eso se apresuraron hacia la casa de Shikamaru.

Milk aún no conocía bien al joven de coleta, así que no estaba muy segura de como levantarle el ánimo, así que solo se dejó llevar por las recomendaciones de Ino, quien le entregó el ramo de Lirios para que Milk se las entregara. La rubia estaba segura que si se trataba de la mujer por la que sufría, seguramente el Nara se sentiría mucho mejor y volvería a ser el mismo aburrido de antes.

En el momento que llegaron, Ino tocó la puerta con ligereza y al instante salió un hombre de coleta y con dos cicatrices en el rostro. Milk impresionada por el parecido de ese hombre con su amigo, se quedó muda.

— Buenas tardes señor Shikaku— saludó la rubia— hemos venido a ver a Shikamaru ¿él se encuentra en casa verdad?

— ¡OH pero si es la pequeña Ino!, ¡que sorpresahace mucho que no venias a visitarnos!— saludó alegre, en ese momento una voz del interior de la casa, pregunto que quien era la visita — ¡Querida, es Ino y vino con su amiga!

— ¡Diles que pasen, cariño!— Shikaku sonrió amablemente.

— ¿Quieren pasar?— las invitó y ellas accedieron acatando con la cabeza.

Una vez dentro de la casa, el padre del joven Nara cerró la puerta y les invitó a sentarse en la sala.

— Muchas gracias y perdóneme… me había olvidado presentar a mi amiga... — señaló con la palma a la pelinegro— ella es Milk, es una amiga de Shikamaru también...

— Mucho gusto Señor, mi nombre es Milk... — se presentó rápidamente, inclinándose un poco hacia a delante.

— Siéntete como en tu casa— se rio cordialmente el padre del Nara.

— ¡Ah pero si eres tú, Ino!— de pronto salió una mujer de cabello café con una cacerola y batiendo el contenido — seguro que vienes a buscar a Shika ¿verdad? — su esposo había ido a traer unas bebidas y se las entregó a las dos visitantes, tenía que ser muy amable pues su esposa explotaría contra el de no ser así.

— Muchas gracias— agradeció Milk...

— Si así es… ella es Milk mi amiga y la de Shikamaru— explicó Ino a la señora— Milk, ellos son los padres de Shikamaru, ella es YoshIno y Shikaku Nara

— Mucho gusto— dijo inclinándose— ¿enserio es su mamá?— preguntó susurrante al oído de la rubia.

— ¡¿Qué no parezco la madre de mi Shika?!— estaba alterada la mujer de cabello negro. Shikaku estaba aterrado al ver reaccionar a su mujer de esa manera.

— No es eso, me disculpo... preguntaba, porque usted es muy joven para tener un hijo de la edad de Shikamaru...— ante esa explicación, la mujer sonrió encantada por el halago de la señorita. Al parecer esa mujer tenía el mismo temperamento que ella en su anterior vida, lo que le hizo gracia.

— jajajaa pero que agradable muchacha— sonrió un poco sonrojada.

— "Pero que buena técnica tiene esa niña, para calmar a la fiera de mi mujer" "momentos atrás, mi esposa estaba furiosa conmigo y ahora esta tan tranquila"— con los ojos entrecerrados.

— Ahora mismo iré a llamar a mi hijo, espérenme aquí por favor— arqueó sus ojos la madre de su amigo.

— Disculpe, podría darle estas flores de mi parte por favor— pidió Milk, entregándole las flores que Ino le había entregado.

— Que gentil de tu parte, ahora mismo se los iré a dar — se marchó de la sala de espera con dirección a las escaleras que conectaban con el segundo piso.

Después de un momento Yoshino regresó con las mismas flores en la mano

— Él está de muy mal humor y dice que no quiere recibir a nadie... perdonen a mi hijo está demasiado extraño últimamente — dijo apenada— No quiere recibir ni una visita, supongo que es por lo de Asuma sensei, lo siento mucho Milk, Ino...

Milk al oír eso, se sintió muy triste, tenía la sensación de que el comportamiento de Shikamaru era su culpa y no la de su sensei fallecido.

— Muchas gracias — se inclinó rápidamente y salió de manera apresurada, dejando a Ino en la casa de los Nara.

Comenzó a correr con una pena en el pecho, Tal vez él estaba tan molesto que no quería ni verla, ¿Qué habría hecho como para que se enojara tanto con ella?, entonces recordó aquella salida de amigos que tuvieron, quizas para Shikamaru, esa salida no era solo uno de amigos, si no una cita amorosa. Tal vez inconcentemente habia lastimado al Nara al no corresponderle. ¿O es que ya se entero que Kakashi y ella estaban juntos?. Milk podia cavilar en todos esos aspectos, pero no estaría segura del error que cometió, si no era el mismo el que le explicaba. Asi que decidio volver a la casa de controlador de sombras.


CASA DE LOS NARA

— ¡Pero quién demonios se cree que es Shikamaru para tratar así a sus invitados!— renegó iracunda la Yamanaka, tomando las flores se dirigió a la alcoba de su compañero. Llegando allí, ella tocó la puerta con mucha brutalidad y desde adentro se oyó la voz de Shikamaru.

— ¡Ya les dije que no fastidien! — dijo recostado en su cama con mirada al techo.

Ino ante ese comentario volteó la puerta de una patada y con los ojos de demonio se acercó peligrosamente al hombre. Este al verla, se sentó para echarla de su cuarto, pero no pudo hacerlo porque ella lo sujetó de su chaleco y empezó a sacudirle, agitando su cabeza de adelante hacia atrás. Él se zafó del agarre y respondió muy enojado.

—¡ ¿Qué crees haces?!

— ¡ ¿Así es como tratas a tus amigos que se preocupan por ti?!— Lo miró conteniéndose— ¡Milk y yo vinimos a visitarte! ¡¿Y tú te haces al idiota echándonos de esa manera tan bruta?por tu culpa Milk se sintió muy mal!

— ¿Que? ¿Que Milk estaba aquí?— cambiando su rostro a uno lleno de sorpresa.

— ¡Claro pues que creías!, ahora ella se fue un poco resentida por la actitud que tomaste.

— ¡Rayos!, no puede ser, ¿porque mi madre no me dijo que ella estaba aquí?— murmuró muy enojado— ¡tengo que ir a buscarla!— se levantó de la cama y se aproximó a la ventana de su habitación.

— ¡Shikamaru espera!— con el ramo de flores detrás su espalda, se acercó a él y se los entregó— toma estas flores, ella te las trajo— alcanzándole el ramo y Shikamaru la miró frunciendo el ceño.

— Que problemático… Déjalas ahí, regresaré luego— ordenó para salir y empezar a saltar por los techos de las casas.

Se fue buscando a Milk por toda la aldea. Pero no la encontraba, cada mujer que veía con las características de Milk, resultaban ser personas diferentes, eso aumentó mucho más su exasperación. Luego de tanta búsqueda, aun saltando por los tejados, llegó a un camino de cercas de madera y ahí estaba ella caminando lentamente; su cabello negro y brillante que hondeaba con el viento logró llamar su atención.

Bajó del techo con un leve salto y apareció delante ella.

— ¡Shikamaru ahí estas!… ¡hola!— lo saludó arqueando sus ojos en cuanto lo vio, fingiendo no estar triste.

— Lo siento, no sabía que fuiste a visitarme... mi madre no me lo dijo— rascó su nuca con una mano y con cara de fastidio.

— No te preocupes, para eso estamos los amigos— dijo con una dulce sonrisa.

— ¿Podrías caminar un momento conmigo? — ella accedió esperando tener la oportunidad de hablar de las preocupaciones que lo estaban perturbando.

Al caminar, el recorrido se hacía menos estresante, aunque el silencio de ese momento era más terrorífico. Al parecer Shikamaru comenzaba a dudar si decir aquello que tenía en el corazón o solo omitirlo, pero si lo omitía, eso era solo un acto de cobardía de su parte. Así que dando un respiro profundo detuvo su caminata.

— Milk sé que no debería decírtelo pero ya no soporto más— ella elevó su mirada, — Cuando era pequeño jamás entendí por qué era que un hombre y una mujer llegaban a casarse y vivir juntos por el resto de sus vidas…. A mí siempre me pareció muy problemático el vivir junto a una mujer… es mas a mi padre siempre lo he criticado por que no sabía cómo es que se fijó en mi madre, siendo que ella tiene un carácter horrible cuando se enoja.

— No conocí ese lado de ella, es más cuando la vi sinceramente a mí me agrado... aunque aveces no llegas a conocer a esa persona complemtanete hasta que se contrae matrimonio, allí es donde uno conoce a su pareja de verdad.

— Lo se…— agachó la cabeza — pero ahora entiendo por qué es que un hombre y una mujer llegan a casarse y a formar una familia juntos… — miró el cielo y bajó la mirada con algo de rubor sobre su nariz y parte de sus mejillas — gracias a ti he comprendido, que el amor es lo único que importa en una relación y que si hay ese sentimiento de por medio, nada puede quebrantarlos

— Yo no hice nada para que tuvieras esa conclusión … — respondio con la voz suave.

— No…. — negando con la cabeza— fuiste tú, quien me ha hecho comprender esto. Yo jamás había sentido un amor tan intenso como lo que siento por ti…— declaró sin titubeo, Milk se quedó impactada, a tal punto que no podía hablar— perdóname, la verdad es que te quiero Milk y me gustas mucho — el cerró sus ojos con lastima— debí haberme apresurado a conquistarte, tal vez ahora no estaría sufriendo como lo estoy haciendo.

— Lo... lamento mucho— dijo muy apenada y con la voz quebrada— discúlpame, no creí que tu llegarías a tener ese sentimiento hacia mí, no quise darte falsas esperanzas, lo siento... Perdóname— agachó la cabeza con pesar— nunca quise herirte...

— No te preocupes más por mí, de todas maneras la culpa la tengo yo, debí decirte lo que sentía hace tiempo — la sujetó de las palmas— Sé que ahora estas junto a Kakashi sensei, y solo puedo desearte que seas muy feliz a su lado...

— Shikamaru… — susurro apenada frunciendo el entrecejo.

— Lo único que quiero pedirte Milk, es que me permitas ser tu amigo y que esta declaración, no afecte lo que hemos forjado hasta ahora…— ella se conmovió y lo abrazó con calidez.

— Siempre te estaré agradecida por brindarme tus sentimientos, lamento no poder corresponderte de la misma manera — hablo en su espalda— Tu siempre podrás contar con mi amistad…— se separó para verlo aun estando abrazada de él.

— Cuenta conmigo también... — la miró a los ojos. — Que problemático resulto todo esto — sonrió divertido

De pronto los dos, se percataron que cierta persona estaba observándolos sorprendido. Milk al instante se separó del hombre de coleta, este último se percató de los ojos destellantes y llenos de felicidad de la mujer al ver al peliplata, con un leve empujoncito por la espalda el ínsito a que corra hacia él.

— Ve con él...

Con una gran sonrisa en su rostro, Milk corrió muy feliz con la mano elevada en señal de saludo. La distancia se hacía tan corta y cuando estuvo cerca, la mujer dichosa se aferró a la cintura masculina, estaba muy feliz al verlo de regreso sano y salvo, que sin poder evitarlo derramó unas lagrimillas de alivio.