CAPITULO 16
ALGUIEN DEL PASADO
OLA!!!! SHYO AQUI SALUDANDO CON MUCHAS ENERGIAS. sorry estos días estuve un poco enferma por eso no pude editar, aunque hoy después de leer el capítulo me Di cuenta que le faltaba muchos retoques, así que tuve que reescribir un nuevo capítulo sin perder la escencia ni la idea anterior. por eso me demore en subir.
quiero agradecer mucho su apoyo y sus comentarios: ali, mons.
entiendo que el capítulo anterior fue un poco acelerado y quizás este también lo sea xD pero yo les advertí que íbamos a acelerar con la temática.xD sobre tu pregunta mons, el fic tendrá un número similar de capítulos que el otro fic, quizás unos cuantos capítulos más.. así que tenemos el fic para un buen rato xD xD y no se preocupen que los momentos ricolinos vendrán ya saben como es kakashi \\\\
Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses, pero aun así, ella aguardaba por el añorado regreso de Kakashi, lo extrañaba demasiado y casi todo el tiempo se ponía a llorar en la soledad de la casa en la que compartieron momentos maravillosos. Solo aquel vientre abultado la consolaba y le daba energías para continuar día a día. Milk se preguntaba a veces si su vida se repetiría nuevamente, el de tener que esperar siempre a la persona que ama, pero entendía que si el Hatake no regresaba aun, no era porque la hubiera abandonado, si no que quizás ya no tenía motivos para volver cuando creyó que había muerto.
Pero aun así se resistía a creer que él no regresara por gusto propio, al fin y al cabo tenía una casa y una vida allí, no era posible que el dejara todo atrás solo por creer que ella estaba muerta, quizás algo le habría ocurrido. Por eso todas las semanas desde que el desapareció, iba a la oficina de la hokage a preguntar si sabían algo del peli plata, pero las pocas veces que era atendida obtenía la misma respuesta, " No sabemos donde esta". Sus amigos y allegados tampoco sabían nada al respecto, lo que provocaba que Milk desesperara en muchos momentos. Solo tenía un deseo, que el padre de su hijo estuviera en el momento del alumbramiento y que juntos puedan ser felices con la llegada de su bebé.
Deseo que no se cumplió.
Un 5 de marzo, ella dio a luz a un precioso bebe de ojos negros y cabello plateado como su padre, incluso su nombre era similar al suyo, Milk había decidido nombrarlo Takashi, Takashi Hatake. Aquel niño a pesar de haber nacido prematuramente a los 8 meses, era la luz de los ojos de Milk y aunque la ausencia del peli plata le afecto de sobremanera en el momento del nacimiento, la compañía de Sakura, Shikamaru y Naruto llenaron parte de ese vacío.
Inevitablemente el tiempo siguió transcurriendo y se cumplió un año desde el nacimiento de Takashi y a pesar de ser un bebe, era vigoroso, sano y con una capacidad de comprensión superior a cualquier niño de esa edad. Debido a la hiperactividad del bebé, Milk tuvo que dejar de trabajar para cuidarlo y subsistía utilizando los recursos que la hokage había entregado cuando llegó a la aldea y algunos ahorros que hizo mientras trabajaba gestante.
Aquel día el bebé cumplía ya un año de vida y casi todos los de la generación de Naruto apreciaban muchísimo al infante, podría decirse que era el niño más amado por todos. Así que decidieron festejar el cumpleaños del pequeño en el restaurant de barbacoa donde acostumbraban a ir junto al equipo INOSHIKACHO, Milk estaba muy emocionada pero en el fondo muy triste, porque habían pasado 18 meses y el aun no daba señales de vida.
— Milk... ¿quieres que lleve los regalos a la casa? — cuestionó Sakura con un montón de obsequios en los brazos
— No, al finalizar la fiesta lo llevare con más calma, déjalos sobre aquella mesa por favor… — dijo dando un suspiro y observando a su alrededor.
Todos sus amigos acudieron al lugar para ayudarle a organizar el cumpleaños que se festejaría esa noche, era una reunión pequeña entre amigos pero muy significativa. Por un lado estaba Shikamaru junto a Temari colocando las decoraciones en las paredes, estos dos ya estaban saliendo juntos desde hace tiempo. Ino y Sakura ordenaban los manteles de las mesas discutiendo por la forma de acomodarlas. Yoshino, la madre de Shikamaru y Hinata preparaban los bocadillos en una de las mesas, Rock Lee y Ten ten inflaban los globos y los pegaban en las paredes. Mientras que Naruto cuidaba al pequeño Takashi y jugaba con él.
Ella se sentía agradecida con ellos, no solo por ayudare en esos momentos, sino también por apoyarla en sus momentos dificiles y por sobretodo, amar al pequeño. No podía quejarse, su retoño estaría siempre provisto de amor y eso era lo más importante.
Era las 8 pm y el acontecimiento dio inicio, llegaron algunos invitados como Iruka, Neji, su ex jefe Teuchi y su hija. Todos se divertían y apapachaban a pequeño quien se exaltaba de alegría en los brazos de su madre. Siempre sonriente con su diente de conejo, que causaba una gran ternura en todos verlo al tan feliz y sujetando los regalos que le entregaban.
Trajeron el pastel, era hora que el pequeño soplara sus velitas, pero como aun no podía soplar, Naruto y Milk lo ayudaron dándole al final un beso en cada mejilla de manera simultánea.
La fiesta continuó con risas y alboroto en una que otra mesa, para entonces Naruto arrebató al pequeño de los brazos de Milk, ellos eran muy cercanos pues desde que Takashi nació, el rubio siempre estaba al pendiente de él y siempre lo visitaba. Definitivamente se sentía como si fueran hermanos sanguíneos por la unidad que tenían.
Aprovechando que estaba libre, Milk salió al balcón del segundo piso a tomar aire, mientras miraba al cielo no pudo evitar sentirse triste, al cerrar los ojos una lagrima se escapó de aquellos orbes azabaches ¿Cuándo regresara Kakashi? Era su interrogante. Tragó su llanto y limpio sus mejillas con el dorso de su mano. "solo faltas tú, para que mi felicidad este completa", su corazón se estrujo por un momento.
" Pero hoy tengo que ser feliz por nuestro hijo, asi que no llorare"
Milk desvió la mirada hacia la calle apoyada en el balcón y pudo ver que Temari y Shikamaru salían del lugar junto lado a lado.
— Me alegro mucho que Shikamaru haya encontrado a alguien a quien amar con todo su corazón, solo espero que sean felices — dijo sonriendo con ternura. El joven de coleta fue incondicional y siempre estuvo a su lado cuidándola y protegiéndola incluso intentó donarle el dinero de sus misiones para que nada le faltara, pero Milk era muy orgullosa para aceptar.
Con una sonrisa de satisfacción, regresó a la fiesta, pues ese día era muy especial como para permitir que su llanto arruinara el momento.
……………………
Estaban de camino a la posada que Temari había alquilado temporalmente, mientras asesoraba el siguiente examen chunnin, para ello tenía que quedarse por un tiempo indefinido en Konoha.
Este año a Shikamaru le asignaron ser su escolta nuevamente, lo que género que su relación vaya progresando cada vez más, sin embargo cada vez que Temari intentaba avanzar a la siguiente etapa, el siempre buscaba algún pretexto o excusa para evitarlo. Para la rubia, los besos y caricias tiernas ya no eran suficientes, necesitaba dar el primer paso para avanzar en su relación, caso contrario seguirían en esa situación distante. Por esa razón, decidió que esa noche llegaría más lejos.
En cuanto llegaron a la posada, Temari un poco abochornada trato de incitar a Shikamaru para que se quedara por un momento más.
— Shikamaru... tengo unos documentos que necesito que revises ¿tienes tiempo?— cuestionó moviendo sus manos con nerviosismo y un sonrojo sutil.
— Claro… — respondió desinteresado sin percatarse del estado de la mujer.
Recorrieron el pasillo de madera y llegaron a la habitación, tragando grueso la rubia abrió la puerta.
— Pasa— Shikamaru ingresó
— Que documento es el que qui…— sintió los brazos de Temari rodear su cintura desde atrás. Shikamaru estaba sorprendido. — Temari... — susurró
— No te vayas hoy, quiero estar contigo...— dijo seductoramente la rubia
Shikamaru se puso pensativo por un momento, había evitado acercársele en ese ámbito porque sentía que si lo hacía, estaría renunciando a sus sentimientos por Milk y se resistía a hacerlo, ya que todo el tiempo que estuvo cuidándola, fue enamorándose más de ella y aunque quisiera a Temari, ella no era Milk.
— Comprendo— declaró deprimida la rubia y haciéndose a un lado, pues hoy como anteriores veces el seguramente buscaría un pretexto para irse — "como pude creer que él iba a acceder a mi petición"— lo soltó y paso por su lado con resignación.
Al instante Shikamaru la detuvo.
— Hagámoslo... — susurro avergonzado con cierto tono de pereza en su voz...
A la rubia se le ilumino los ojos, había estado esperando mucho tiempo por él.
— Ha, pero tengo que ir a comprar… tu sabes — respondió desviando la mira al techo el joven de coleta
— No te preocupes, yo tengo aquí… — se aproximó al velador cerca de la cama y en el primer cajón tenía una tira de preservativos.
Aquello provocó un sonrojo color tomate en todo el rostro de ambos. Shikamaru tragó grueso. Temari lo tomó de la mano y lo guió a la cama, estando allí lo empujó contra las sabanas y ágilmente se subió sobre su pelvis, el nerviosismo se sentía en ambos, fue entonces que la rubia se aproximó al rostro del Nara y comenzó a besarlo con ternura, él se limitó a corresponder.
Durante un instante sus labios se intercalaron en unos besos tiernos pero fogosos que comenzaban a acalorarlos. El llevo sus manos a los hombros de la fémina mientras seguía besándola desde abajó, la abrazó por la cintura con dominio y la giro para posesionarse sobre ella, no iba a ser sometido bajó sus encantos, sería el quien diera los pasos siguientes. Observándola fijamente dibujo una sonrisa en sus labios para volver a estrecharlos con los de ella. Juguetonamente su lengua fue introduciéndose y como ella era muy apasionada comenzó a morderle suavemente el labio inferior en cada beso. Mientras sentía como la entrepierna del hombre estrechaba su sexo por encima de la ropa.
Con delicadeza tocó suavemente ambos pechos tras un vestido delgado que dejaba ver su silueta femenina, ante el contacto ella gimió sonrojada y antes que pudiese decir algo, Shikamaru la tomó de la cabeza y la besó apasionadamente, sus lenguas se entrelazaban sin dar tregua a la respiración que les hacía falta en esos momentos. Los dedos de él fueron apretando los pezones rígidos que sobresaltaban de la tela de aquel vestido, la jaló de una mano para sentarla y abrir el cierre de la espalda, provocando que su dorso estuviera al descubierto, de un tirón bajó la parte superior del vestido, luego desabrocho el seguro de su bracear rosado, dejando ver unas moderadas montañas de placer, al instante Temari se las cubrió con un poco de vergüenza.
Con una sonrisa el Nara volvió a besarla y recostarla sobre la cama, comenzó a besar su cuello con devoción y tranquilidad, con un poco de esfuerzo aparto las manos de la fémina dejando ver unas aureolas color rosa, exitado besó ese punto y ella tembló.
Se arrodillo y con rapidez se quitó las prendas superiores de su cuerpo, sus brazos torneados se aferraban al delicado cuerpo femenino, provocando que su cuerpo comenzara a arder de calor y pasión. Retomó su misión de probar sus aureolas apetecibles y sintió como la rubia lo empujaba hacia ella exigiéndole entrecortadamente que las succione, el hombre complació las demandas, así que comenzó a succionarlas con delicadeza y algo de morbosidad. Ella Sentía como su cuerpo comenzaba a temblar por tanta pasión, incluso sentía que su zona intima se estaba desbordando un líquido que era la muestra de todo el placer que aquel joven le estaba propiciando.
— Ah, Shikamaru… hazlo— sus gemidos eran entrecortados.
Shikamaru se reincorporo estando de rodillas y bajó el cierre de su pantalón y también su bóxer. Fue en ese momento que un gran órgano salió de aquella prisión y Temari estremecida de placer abrió sus piernas con cierta vergüenza pero con una gran sed de ser explorada internamente, quería ser penetrada cuanto antes, lo deseaba desde hace tanto tiempo que necesitaba sentirlo dentro suyo para no creer que eso era un sueño. Shikamaru en cuanto se puso el condón no espero más y se enterró en ella de manera brusca, ante ese acto la rubia arqueo su espalda con un fuerte gemido que despertaría hasta el vecino, el también jadeaba inmóvil sintiendo el calor intenso de aquella parte, aquello era muy placentero.
Se recostó sobre ella con los brazos a los costados para evitar aplastarla y fue moviéndose lentamente de adelante atrás, mientras su miembro se embarraba de aquel liquido cristalino que salía de ella con cada empujón. Los gemidos intensos de ella, llamaron la atención de Shikamaru quien aun moviéndose elevo su mirada para ver el rostro de excitación de Temari. Sin embargo en plena acción el rostro de la rubia cambio y se presentó el de Milk. Sus labios abiertos gritando de placer ante sus caricias, provocaron que una oleada de placer recorriera su cuerpo sin medida.
Aun penetrándola se recostó sobre la mujer y comenzó a succionarle aquella piel blanca de su cuello, clavícula y sus senos. Aunque fuera solo una ilusión, una parte suya estaba siendo satisfecha de esa manera. La sujeto de las caderas y las elevo un poco y con fuerza arremetió contra ella de manera brusca. Hacia tanto calor en el ambiente y en su cuerpo que inevitablemente comenzó a sudar mientras no cedía ante sus movimientos. Las estocadas eran mucho más demandantes y se oía la cama rechinar escandalosamente, Temari solo se concentraba en la sensación de tenerlo cerca y cuando sentía que pronto iba a venirse, se aferró al cuello del Nara besándolo con desesperación, escuchándolo gruñir al último mientras se corría.
— Estuviste fantástico — le susurró al oído mientras el volvía a besarla.
quizás ya fue tiempo de seguir adelante junto a una mujer que lo quería.. shikamaru trataba de convencerse de aquello mientras abrazaba a su acompañante.
………….
Luego de la fiesta Milk le permitió a Naruto llevarse a Takashi a su casa. Así que regresó a casa sola y trato de descansar todo lo que pudiera ya que mañana había decidido ir a buscar a la hokage nuevamente para indagar si tenían alguna información sobre el Hatake. Aunque sabía que quizás era un intento vano, no perdía nada con intentar.
A la mañana siguiente la pelinegro se vistió y se marchó con dirección a la oficina de la hokage, tenía esperanza de que ahora obtendría una respuesta. Caminó por el pasillo circular del último piso del edificio y cuando llegó a la puerta de la oficina de la hokage, un golpe sonoro se escuchó provocando un temblor en el piso.
— ¡¿COMO ES POSIBLE QUE CADA SHINOBI SEA CAPTURADO?! — se oyó la voz de la rubia pechugona tras la puerta.
— Tsunade sama cada mensajero que hemos enviamos a esa aldea ha sido interceptado y puesto en prisión mucho antes de que la carta sea entregada, no podemos seguir mandando mas jounins, al enviarlos solo estamos debilitando nuestras fuerzas — explicó Shizune con un cerdito en sus brazos— tampoco es que podamos enviar más aves mensajeras, estas simplemente son asesinadas y las cartas ¿Quién sabe dónde terminan?
— ¡MALDITA SEA! — Golpeó nuevamente el escritorio. — ¿Y qué hay de Kakashi y los demás?
— Solo sabemos que ellos se encuentran prisioneros en sus calabozos, pero esta información es la que Genma pudo averiguar hace tres meses, no tenemos datos actualizados.
— Tenemos que intentar nuevamente enviarle al líder de la aldea una carta con nuestras propuestas de liberación, haremos un intercambio momentáneo de sus prisioneros y los nuestros, al menos hasta que el conflicto político termine — exclamo preocupada de un lado a otro con las manos atrás— tenemos que enviar otra misiva cuanto antes.
— Podríamos intentar enviarla con Izumo Kamikaze, él tiene una gran habilidad para la infiltración.
— No, al parecer el enemigo tiene un listado de todos los jounins, genins y chunnin de Konoha con sus respectivas fotografías, no podemos seguir enviando más soldados para que los hagan prisioneros, necesitamos enviar a un civil
— Tsunade Sama... debe haber otra salida… — refutó Shizune.
— ¡ENVIENME A MI!— Milk quien había escuchado todo eso se precipito al ingresar por la puerta — SI KAKASHI ESTA PRISIONERO, QUIERO AYUDAR A LIBERARLO — se detuvo con firmeza frente al escritorio de la rubia. Quien junto a su asistente se vieron entre sí. — ¿QUÉ ES LO QUE DEBO HACER?
— Milk... no deberías estar aquí…
— ¿QUE ES LO QUE TENGO QUE HACER? — Milk desvió la mirada hacia Shizune como diciéndole que se callara. — hace años me dijiste que si la aldea necesitaba algo de mí, me llamarías… yo me estoy ofreciendo para llevar la carta
— ¿Estas segura?
— Tengo un hijo que necesita conocer a su padre...
— Muy bien... — levantó un rollo café que contenia dicho documento— entonces te explicaré — la aldea de la nieve esta ubicada al norte de aquí, te asignaré a Maito Guy quien te llevara hasta la frontera, desde allí tendras que caminar dos horas hasta la aldea, si alguien te llegara a interceptar, le enseñaras este permiso falsificado — le entregó un papel con sello— diras que vas de la aldea del rayo a visitar a un pariente.
Una vez que logres atravesar sin dificultades, te dirigirás a la oficina del líder de la aldea llamado Daimyo y entregaras esta carta. En caso que esta persona intente arrestarte, le mostraras este otro documento en el que demuestra que tu solo eres una mensajera externa que Konoha te contrato para llevar el documento y que no tienes nada que ver con los conflictos entre ambas aldeas...
— Entiendo... — recibió los dos documentos junto al objeto de su misión.
— Una cosa más, en cuanto entregues la carta, tienes que salir inmediatamente de la aldea, no intentes buscar a Kakashi porque eso levantaría sospechas y te pondría en peligro. Guy te seguirá esperando en la frontera. ¿Entendiste?
— Si, entiendo — dijo con coraje — ¿Cuándo partiré?— al menos debía tener tiempo para preparar todas las cosas para las utilidades de su pequeño hijo y también pensar con quien se quedaría durante este lapso.
— Saldrás hoy en la noche y mañana al amanecer llegaras a la aldea. Guy ira a la casa de Kakashi a recogerte. Ah y lleva ropa abrigada...
— Como usted diga — se inclinó con respeto y salió de la oficina, por una parte se sentía feliz de poder ayudar a la liberación de Kakashi, pero también se sentía angustiada de dejar a su pequeño hijo, esta sería la primera vez que estarían separados.
……..
Llegada la noche.
Milk estaba en la puerta de su hogar, le había pedido a Sakura que le hiciera el favor de cuidar al pequeño mientras ella salía de la aldea, pero el pequeño comenzó a llorar sin cesar, estirando sus manitas hacia su madre mientras la pelirosa trataba de calmarlo.
La morena quería ponerse a llorar al ver los ojos llenos de lágrimas de su retoño, lo que más le dolía era ver esa mirada de tristeza. No quería separarse de él, pero al menos quería ayudar a que Kakashi regresara a casa y pudiera conocer a su hijo.
El bebé aun agitaba sus manitas desesperadamente, ella no se contuvo más, corrió a abrazarlo con unas pequeñas gotas en sus lagrimales.
— Escúchame mi amor…— le hablo dulcemente— mami debe ir a otro lugar, te prometo que volveré muy pronto — besó la mejilla de su hijo con cariño y desbordando lágrimas de sus ojos — no quiero verte llorar, pórtate bien con la tía Sakura… ¿podrás hacerlo?_ el niño comenzó a limpiar las mejillas de su madre con algo de torpeza.
— Ma…ma — dijo él bebe mientras fruncía su frente con tristeza y se aferraba a su cuello.
— Sé que eres un buen niño y te portaras bien — volvió a darle un beso en la frente y se lo entrego a Sakura. Esta vez Takashi dejó de llorar y sonrió con su diente de conejo. — Por favor Sakura, cuida mucho a mi hijo— le suplicó observando a la pelirosa
— No te preocupes, yo voy a cuidarlo mucho…— dijo acariciando la cabellera plateada.
Luego caminó hacia el jounin de corte hongo que la esperaba desde unos minutos atrás, al instante el sujeto se agacho para cargarla. Es una lástima que no hubiera automóviles en ese lugar, inevitablemente el medio más rápido para llegar al objetivo sería siendo llevada en la espalda de ese shinobi. Se subió con un poco de vergüenza y mientras se alejaba del lugar, giro la cabeza hacia atrás viendo como el pequeño hijo se despedía con las manitos.
"Prometo volver pronto hijo mío"
…………………..
Toda la noche recorrieron el camino con dirección a la frontera, a medida que amanecía el paisaje y el clima fueron cambiando drásticamente. Lo que era una pradera, ahora se convirtió en un inmenso panorama helado, por suerte Milk llevaba un abrigo bastante grueso que impedía que se congelara, aunque el rostro apenas podía sentirlo debido a la velocidad de la marcha y el viento gélido.
— ¿No tienes frio? — cuestionó notando que el hombre apenas llevaba una capa blanca
— ¡ El frio no me afecta, Porque fuego interno de mi juventud es implacable! jajajaja— sonrio con un brillo lateral en su sonrisa.
Ante eso Milk sintió una gota de sudor caer por su sien. "este sujeto es un excéntrico, se nota que le gusta llamar la atención". Sin más que decir, Milk prefirió silenciarse, no podía entender a ese sujeto tan extraño.
Toda la noche avanzaron por ese lugar hasta que por fin lograron llegar a la frontera, la mujer se bajó del lomo del hombre cejudo.
— Ya sabes, estaré esperándote aquí mismo, trata de no perderte ni desviarte del camino.
— Muchas gracias por tus recomendaciones— Milk regalo una sonrisa y se marchó por aquel nevado con árboles secos.
…………………….
Las primeras luces de sol irradiaban en el firmamento, los pocos rayos calientes del astro apenas podían calentar el rostro congelado de la pelinegro, quien aun con los pies helados no se detuvo en ningún instante. La misión que le habían encomendado era la única esperanza de volver a ver al padre de su hijo, y por eso ella se sentía muy motivada para caminar, no importaba cuantos kilómetros tenía por delante. Simplemente caminó y caminó. Durante el trayecto fue detenida dos veces por unos shinobi de la aldea de la nieve, y tal cual recomendó Tsunade, ella mostró el permiso falso que le había entregado. Al parecer ellos no sospecharon de su autenticidad y dejaron que prosiguiera con su camino.
Luego de dos horas de caminata desde la frontera, Milk llegó a la aldea de la nieve, El ambiente se sentía pesado en esa aldea, los pocos metros que había avanzado hacia su objetivo, pudo ver varias trifulcas entre aldeanos y guardias en las calles, al parecer la gente estaba fastidiada de la pobreza, hambruna que el líder los estaba haciendo padecer por cortar lazos con varias aldeas. Aun así Milk caminó interrogando a uno que otro aldeano sobre la oficina del líder de la aldea. Tras recibir unas pocas indicaciones ella siguió caminando con un temblor en sus manos por el frio y el temor de ser atrapada. Si la hacían prisionera probablemente no podría volver con su hijo y eso la tenía preocupada.
Luego de unos minutos de caminata, logró encontrar la oficina del líder de la aldea que estaba custodiada por varios guardias. Milk enseño la credencial de mensajera que Tsunade le había entregado, así que la escoltaron hasta la oficina del líder. Tocaron la puerta y desde adentro se oyó una voz sonora autorizando el ingreso.
Ambos guardias la tomaron de los brazos para ingresar, al instante Milk se enfureció
— ¿Qué creen que hacen jalándome de esa manera? — una bofetada les cayó encima sin que lo esperaran.
Sin darse cuenta la puerta estaba abierta y el líder vio la reacción de la mujer.
— Toda una fiera… — se burló un hombre sentado tras un escritorio.
La fémina se zafo del agarre de los dos guardias y observo el rostro del dichoso líder que tiene cautivo a su pareja. Se sonrojo al instante, ese hombre era muy atractivo, tenía el cabello celeste y sus ojos azules junto a su piel un poco pálida.
— ¿Qué puedo hacer por ti? — interrogó con una voz suave
"¿Ese sujeto era el maldito que tiene prisionero a Kakashi?" pero su apariencia era la de un hombre sociable y pacífico.
— Fui contratada para traerle esta carta — se aproximó y entregó el mandado.
El hombre la tomó en sus manos sin dejar de observarla
— ¿Cuál es tu nombre?
— Mi nombre es Milk…
— El mío es Daimyo, toma asiento por favor…
— Muchas gracias… pero debo marcharme... — dijo volteando su cuerpo hacia la puerta, pero los dos guardias la detuvieron
— Veo que vienes de Konoha…— habló el líder enrollando el mensaje que le entregó la mujer — al parecer eres una aldeana común y corriente, ahora dime Milk ¿Cuál fue tu incentivo para arriesgarte a venir sola?
— Ya le dije que fui contratada para…
— Por supuesto... no me gusta que traten de engañarme… eso insulta mi inteligencia — habló con serenidad y cierta malicia en sus ojos — volveré a repetir mi pregunta pero esta vez esfuérzate por sonar convincente ¿Cuál fue tu incentivo?
— Soy una mensajera externa que contrato Konoha, solo estoy cumpliendo mi trabajó al traerle esta misiva, ¡lo que esté ocurriendo entre ustedes y ellos no es mi problema!
— Que lastima… las mujeres mentirosas no me agradan… eso reafirma mi teoría que las mujeres solo sirven para abrir las piernas — Milk se perturbó al oír las palabras de ese sujeto que aparentaba ser bueno, pero resulto siendo un degenerado machista— Kenta, Isamu — llamó en voz alta. Al instante las puertas se abrieron y Milk se sorprendió al ver a esos dos sujetos, fueron los mismos que la atacaron al salir de su trabajó. Al parecer ellos fueron los infiltrados que indujeron el hurto del pergamino que provoco esa batalla en la aldea.
— ¡Lord Daimyo, a sus órdenes!_ se inclinó el hombre robusto que aquella vez la había manoseado.
— Lleven a esta mujer con Hanako y díganle que la prepare... esta noche iré a visitarla. — sonrió de lado con morbosidad.
Milk giró su cuerpo alarmada dispuesta a defenderse, pero un manotazo en la nuca provocó que cayera al suelo pesadamente e inconsciente
…………………
Cuando Milk logró despertar, sentía un gran mareo y cuando llevó la cabeza hacia adelante, noto que tenía los brazos y las piernas amarradas, sus labios estaban con un bollo de tela que le impedía hablar. Observó que se encontraba en una cabaña de madera, bastante amplia y dentro se encontraban muchos hombres con mujeres a su lado bebiendo y riendo en mesas separadas ¿Qué era ese lugar?
Trato de zafarse de las ataduras, pero al instante el hombre robusto con quien había peleado hace tiempo se aproximó a ella con una sonrisa de satisfacción, la levantó por el abdomen sobre su hombro mientras Milk se retorcía.
— Deja de moverte estúpida... cuando Lord Daimyo acabe contigo, yo seré el siguiente— se burló. Ella entendió que ese lugar probablemente era esos donde los hombres buscaban placer por dinero, si era así. Entonces Milk seria sometida.
— ¿A quién capturaste hoy? — cuestionó una voz gruesa de mujer.
— Hanako, no… hoy no fui de cacería… esta mujercita la mandó Lord Daimyo, dice que la prepares, que esta noche pasara por ella.
— ¿Lord Daimyo? Vaya... últimamente esta escogiendo morenas... supongo que será su juguete momentáneo…— sujetó el mentón de Milk y ella le aparto la mirada con asco. Esa mujer era robusta con un gran escote en el pecho, de cabello café y tenía un corte en la mejilla derecha. — Muy bien... la prepararé en unos segundos, llévala al sótano.
— ¡Kenta!, ¿esa es tu captura? — habló otro hombre que acababa de llegar con una mujer en su mismo estado, pero ella tenía un saco en su cabeza. — La que yo capture es mucho más linda que esa mujercita — se jactó con orgullo.
— ¿Haber veamos que me trajiste? — habló Hanako, mientras el hombre giro su cuerpo para mostrar a su presa. La mujer quitó el saco y una cascada de cabello azulado cayó frente a Milk, quien reconoció al instante a la dueña y ella la reconoció también.
Se trataba de Bulma…
