CAPITULO 20

SOY BULMA BRIEF

Ola!!!!!!!! (Shyo grita como el gran rugido de un dragón que acaba de despertar). Gomen Gomen, sé que me perdí mucho tiempo pero me ocurrieron algunas cosillas que me imposibilitaron publicar T— T gomene…

Primero, me fue casi imposible escribir en el celular, me acostumbre a tener un panorama general del texto, que el pequeño celular me dejo frustrada.

Intente avanzar el cap. en el trabajo, pero me tienen agarrada de una xxxx al hacer el trabajo del encargado de almacenes, así que ando a full en el trabajo T— T

.Apenas logre ir al centro para comprar el cargador de la laptop y resulta que me dieron sin el cable del enchufe, allí se fueron varios días. MALDITO VENDEDOR!

,Bueno una vez que conseguí el enchufe. Estaba dispuesta a escribir, pero tuve un accidente en la moto (me estrelle contra la pared) y quede con la pierna moreteada e hinchada, el dolor no me permitía escribir T— T pero gracias a dios no fue de gravedad, solo el susto, además que estuve más preocupada por la moto que por mi XD (la moto era prestada de mi empresa) por suerte esta no se dañó, si no ya me cobrarían reparaciones XD jijijijijijij

Aun así, después de tanto problema logré terminar de escribir el capítulo, que por cierto tuve que modificarlo porque no me gustó mucho como quedo el original. (Gomen Isabel "PrincessaBulmaDbz", pero este capi va en honor a ti mi querida amiga)

Por ultimo quiero decirles que hoy publicare dos capítulos para su mayor deleite: 3:3:3 espero les guste y muchas gracias "Mons", "Ali" por sus comentarios, es por ustedes que regrese después de tanto problema. Espero se encuentren bien y bueno, aguardo sus RV como siempre con mucho entusiasmo. Sayonara.


Han transcurrido dos semanas desde que la pareja que contrajo nupcias aquella tarde de primavera, se marchó a su respectiva luna de miel.

Las cosas en la aldea volvían a ser cotidianas para todos los shinobis quienes ahora vivan en paz incluyendo a la mujer peli azul que trataba aun de adaptarse a su nueva vida en aquella aldea. Como sus conocimientos científicos eran únicos en esa aldea o mejor dicho, en esa época. Tsunade no dudo ni un solo segundo en contratarla para crear todo tipo de electrodomésticos para facilitar la vida cotidiana de los aldeanos, así también la creación de armamentos para sus shinobis. Por esa razón establecerse, fue mucho más fácil para ella porque ya contaba con un departamento pequeño pero acogedor y recibía un sueldo mínimo que le permitía subsistir dignamente.

Aunque tenía muchas facilidades para establecerse, aun se sentía un poco incomoda pues el lugar era nuevo y no conocía a nadie más que al círculo social de Milk, pese a ser una mujer muy jovial y extrovertida aun no había logrado entablar amistad con la gente de la aldea, a excepción de Naruto con quien últimamente tenia más contacto por el pequeño Takashi.

Aquel día era uno muy ajetreado y agotador para la peli azul ya que aparte de cuidar al hijo de Milk, tenía que entregar un nuevo proyecto esa semana, pero por la hiperactividad del infante no había logrado avanzar mucho y para su mala suerte Naruto estaba en una misión, así que tampoco podía entregárselo para ganar tiempo y mucho menos podía dejar al pequeño con las otras amistades de Milk, ya que no confiaba completamente en ellos como para encomendarles el cuidado del pequeño.

Tras un suspiro pesado, terminó de bañarlo y cambiarle la ropa. El niño llevaba una polera blanca y un short corto negro junto a unas sandalias ninja del mismo color. Hacía mucho calor así que ella también opto por un vestido de una sola pieza sin mangas y con minifalda color verde olivo. Se peinó en una coleta alta y con Takashi en brazos salió a caminar por la aldea y así aprovechar hacer la compra de algunas herramientas e insumos que necesitaba para su proyecto.

Mientras caminaba ella comenzó a ver las vitrinas de muchos comercios que había en las calles, el infante también observaba de un lado para otro con un pequeño caballo de juguete en sus manos. La vista era agradable, en ese lugar no había el ajetreo de las personas corriendo hacia su trabajo, no había el congestionamiento vehicular y la contaminación de Satan City. Ese era el lugar perfecto para vivir armoniosamente.

Mientras la mujer cavilaba recordando un poco su anterior hogar, el movimiento exaltado del niño le llamó la atención, Takashi saltaba en sus brazos señalando hacia uno de los caminos próximos. Bulma no le dio mucha importancia así que prosiguió su rumbo, sin embargo el llanto del niño capturo nuevamente su atención.

— Takashi ¿Qué sucede?— mientras lo meneaba para calmarlo, el pequeño seguía llorando señalando el lugar

— Yamen… Yamen…— señalaba dejando de llorar e insistía con la mirada ir por ese camino.

Bulma dedujo que el niño tenía hambre y quería ir a comer a Ichiraku.

— Naruto te tiene muy mal acostumbrado Takashi... el Rammen no es nutritivo — ante la explicación el pequeño comenzó a fruncir su entrecejo como queriendo llorar otra vez.— está bien, está bien iremos a comer rammen — sonrió arqueando sus ojos.

Durante el camino, la peli azul observaba al niño fijamente.

— "Quien iba a pensar que Milk rehízo su vida a lado de otra persona que no fuera Goku y que ahora tiene un hijo" "¿No extraña a su familia?" "es cierto que Goku la descuido demasiado durante toda su vida, ¿pero y sus hijos?" — se cuestionó sin comprender, pues Milk siempre fue muy hogareña y apegada a la familia y ahora ni siquiera daba indicios de recordarlos. "¿podría ser que a mí también me toque hacer una nueva vida en este lugar y termine olvidando mi otra vida? "No, yo no podría hacerlo… tuve una familia a la que ame más que a nada y difícilmente podría compartir mi vida junto a otro hombre. Para mí, Vegeta es el único".

— Buenas tardes Señor Teuchi — saludó al cocinero mientras tomaba asiento en aquella tienda de Ramen— por favor un Rammen doble— pidió amablemente teniendo a Takashi brincando emocionado en su pierna quien había dejado de llorar y ahora estaba muy feliz.

Una de las cosas que podía extrañar en su vida acomodada del otro mundo era los sirvientes que siempre estaban a su disposición, para su lastima ella no era muy buena cocinera, así que tenía que buscar la manera de alimentarse en las tiendas de comida, al menos por el momento.

Mientras comían el plato hondo delicioso y humeante, Bulma notó la presencia de alguien al final de la barra a quien había conocido anteriormente, era el joven de ojos blancos con piel clara y cabello castaño. El mismo que había estado siguiéndole desde que llegó a la aldea y que ella había notado discretamente, Bulma pensó que el sujeto era un acosador en un inicio, no fue hasta que Milk le explicó que probablemente a ese muchacho, la Hokage le había encomendado vigilarla durante ese tiempo. Tras esa explicación no hizo más que seguir con su vida pese a sentir la presencia de este joven en algunas ocasiones.

Ella lo observo fijamente, las pocas veces que ella lo había logrado ver, no pudo detallarlo muy bien, se sorprendió un poco pues ese muchacho era muy atractivo pero bastante tímido, lo pudo deducir por el sonrojo que tenía el joven en sus mejillas mientras ella lo ojeaba.

— "Es un chico muy interesante" — arqueo sus ojos y retomó su vista adelante para alimentar al pequeño hambriento, sin dar mucha atención ni interés a su presencia.

Tras unos pocos minutos conversando con Ichiraku, Takashi comenzó a cabecear por el sueño, era bastante tierno verlo tan enérgico hace un instante y bastante inactivo al otro...

— vaya… en un solo instante Takashi quedó dormido — se rió el cocinero ex jefe de Milk. El peliplata apoyaba su mejilla en el pecho de Bulma con sus ojos cerrados.

— Si... casi siempre ocurre cuando come Rammen aqui— carcajeo— ¿no le pone algún somnífero a sus comidas? — añadió la peli azul burlándose sin malicia, a lo que el hombre carcajeo agraciado— Bueno… supongo que tendré que dejar unas compras que tenía pendiente para otro día, a este paso no acabare nunca — suspiro resignada. El niño le consumía mucho tiempo.

— D. Disculpa...— llamó su atención el joven de cabello castaño que la estuvo oyendo todo el tiempo— si gustas podría ayudarte a cargar al niño hasta que hagas tus compras— dijo el oji blanco muy sonrojado. Bulma lo detalló fijamente a los ojos con ese color azul intenso y hermoso.

— ¿Estarías dispuesto? — añadió, el hombre afirmó con un leve meneo de la cabeza— entonces, muchas gracias — sonrió en señal de agrado, aunque ellos pocas veces pudieron cruzar palabras, ella sentía un poco de confianza hacia el después de haberla liberado de aquella celda. — Está bien... tómalo.

Neji tomó al niño entre sus brazos y lo cargó mientras Bulma pagaba la cuenta.

— No sabes cuánto me ayudaras a ahorrar tiempo en la entrega de mi proyecto, eres muy amable. — agradeció con soltura.

— No es... nada— respondió desviando la mirada. A la mujer le parecía cómico ver la vergüenza y delicadeza en su voz.

— eres bastante tímido ¿verdad, Neji?— habló para romper el hielo, pero el joven solo se sonrojo mucho más.

Ella sonrió nuevamente, le gustaba ver a un hombre sonrojarse. Al menos cuando lo hacía con vegeta este se veía bastante lindo, amaba hacerlo ruborizar, aunque la mayor parte del tiempo era bastante serio y gruñon, las veces que se sonrojaba la conquistaba en un instante.

Casi no hablaron nada durante el trayecto, pero eso a Bulma no le importaba, lo que le interesaba en ese momento era comprar todo lo que pudiese para avanzar en el proyecto y que mejor que contar con la ayuda de un hombre para que cargara las bolsas. Corrió hacia la primera ferretería que vio y comenzó a hacer sus compras mientras el joven se quedó unos metros atrás para darle alcance.

— Señor necesito 6 kilos de pernos de este, también deme de este unos 7 kilos de engranes pequeños — mientras la muchacha se inclinaba en el mostrador comenzó a mover sus atributos de forma inconsciente y eso era bastante provocativo para los expectadores, incluyendo al Hyuga que se limito a mirar al cielo totalmente avergonzado.

— Oye... oye… mira esas curvas — escucho a alguien hablar a un metro de el, eran dos hombres que se quedaron observando fijamente aquella minifalda y los glúteos que se marcaban en ese pedazo de tela. — Esta bastante hermosa…

— ¿A que no te le acercas y le pides su número? — habló el otro hombre.

— Mira y aprende… — con valentía comenzó a caminar hacia ella, sin embargo Neji se interpuso en su camino y cuando el hombre chocó sus ojos con el Hyuga, notó la ira en ellos. Inconscientemente las venas del costado de sus ojos se enmarcaron, ahuyentando al hombre que se sintió bastante intimidado y retrocedió— eh… creo que mejor paso… — dijo mientras su compañero se reía a carcajadas y se marchaban.

Neji giró a verla, esa mujer era bastante atractiva y provocativa. Así que disimuladamente se aproximó detrás de ella para cubrir su retaguardia, al menos así ningún otro sujeto se atrevería a tratar de morbosearla con la mirada.

Mientras ella seguía con las compras, el Hyuga rememoro aquel día en que la conoció.

Sus ojos azules y su cabello tan peculiar le habían impactado en aquella celda tétrica. A pesar de la oscuridad del lugar, su mirada conectada a la de ella ilumino todo su mundo, sintió que ese instante era solo de ellos dos. Podía verla claramente en el suelo amarrada e indefensa pero con una mirada desafiante. Esa era la primera vez que ocurría algo como eso, nunca sintió aquello por ninguna otra mujer, estaba tan aturdido que pensó que solo era la sorpresa de ver a una muchacha muy bonita y nada más. Pero el tiempo le demostró que esa impresión se le quedó en el pecho durante varios días, dentro suyo emergía una ansiedad incontrolable por volver a ver aquellos ojos tan profundos y hermosos. Que incluso podía verla entre sus sueños ¿Qué era se sentimiento?

Indagó en libros, investigo en películas, trató de hallar la manera de determinar lo que sentía ¿acaso era algún embrujo? Los sentimientos que lo abordaban eran indescriptibles, su pecho se agitaba de alegría cada vez que veía su rostro. Trató de consultar a otra persona para saber ¿Qué es lo que le estaba sucediendo? Pero los más cercanos a él eran los miembros de su equipo y su prima Hinata, pero esta última era la persona menos indicada para ayudarle a encontrar una respuesta. Tenten estaba descartada desde un inicio, pues ella trato de todas las formas posibles de ganarse su atención desde hace años atras, pero él siempre la ignoraba. Rock Lee y su sensei eran demasiado intensos para consultar algo tan delicado. Así que la única persona a la que tuvo que acudir era la persona que se había enamorado de alguien similar a ella. Kakashi Sensei…

" Te enamoraste…"— declaró el peliplata después de oír sus síntomas— "probablemente lo tuyo es amor a primera vista, por eso te confunde esa sensación repentina que brota de ti"

Ahora que sabía que aquello se trataba de amor, se sintió inconforme, distraído y bastante confundido. ¿Podría alguien enamorarse así? Para Neji quien no sintió el amor durante su infancia debido a la ausencia de su padre y la obligación de obedecer a las necesidades de la familia principal. Aquel sentimiento era nuevo y no sabía cómo reaccionar ni aproximarse a ella con esa intensión.

Así que durante todo ese tiempo aprovechando su tiempo libre, la siguió y la observó entre las sombras, pero cada vez que veía aquella sonrisa y carcajada, se enamoraba mucho más. Esa era la mujer que quería para compartir su vida, era la mujer de sus sueños.

— Muchas gracias por acompañarme, te agradezco — abrió la puerta de su departamento.

En todo el trayecto Neji no se percató que ahora estaba llevando las bolsas y ella al niño. Caminó hacia adelante invitándolo a pasar. Neji ingresó al departamento notando que todo el lugar tenía partes metálicas y había muchos pernos, llaves, taladros y muchas herramientas sobre los muebles, lucía un poco desordenado.

— Disculpa el desorden, estuve trabajando en un proyecto por eso tengo todo a la vista — se disculpó con una risa nerviosa.

— ¿De qué trata tu proyecto? — habló siguiéndola.

— Sugerí a Tsunade la creación de un satélite artificial, que nos ayudara al avance tecnológico en la aldea, el satélite ya esta listo , pero me falta crear una capsula espacial para poder enviarlo al espacio exterior sin embargo, con las precarias herramientas que tienen en este lugar, me es un poco complejo avanzar al ritmo que estoy acostumbrada.

— Eres impresionante ¿realmente podrás hacerlo? — interrogo sorprendido y admirado.

— ¡Por su puesto que sí! ¡Porque soy una genio! — habló con orgullo — Bueno.. espérame un momento que dejo al niño en el dormitorio— Neji afirmó y en un instante la joven regreso al lugar.

— ¿Dónde quieres que deje estas bolsas? — cuestionó embobado, estaba nervioso por entablar esa conversacion.

— Déjalas allí— señalo un costado de la mesa — oye, de verdad te agradezco mucho, me has ahorrado un día entero al hacer las compras, estoy muy agradecida contigo…— extendió la mano y al instante Neji estrecho su mano con la de ella— mira, no quiero ser descortés, pero necesito empezar a trabajar aprovechando que Takashi está dormido, te prometo que te compensare algun dia por haberme ayudado.

— No es nada, fue un gusto ayudarte con las compras… si necesitas algo, pídemelo cuando quieras — ella sonrió.

— Lo tomare en cuenta, gracias — caminó a lado del joven guiándolo a la puerta para despedirse, pero en el instante que dio unos dos pasos el llanto de Takashi se escuchó desde la recamara. — ¡no…! Takashi despertó — golpeó su frente— a este paso no poder terminar el proyecto.

— Bulma… — una corriente eléctrica recorrió su piel al escuchar su nombre, elevó su mirada— no tengo nada que hacer el día de hoy… ¿te gustaría que cuide a Takashi mientras trabajas?

— Este… yo… — era extraño sentir aquello tan solo escuchar su nombre en los labios del Hyuga. — No... No me molestaría… — añadió confundida.

— Bien... me quedare a ver al pequeño mientras continuas tu proyecto— dijo sonrojado. Bulma comprendió que quizás el muchacho estaba intentando acercarse a ella de otra manera más comprometedora por eso estaba tan ofrecido. Quiso rechazarlo en ese instante pero el llanto del infante no podía ignorarse por más tiempo.

En silencio giró su cuerpo y fue a recoger a Takashi. En cuanto entró al cuarto el niño extendió sus manos hacia ella, lo tomó en brazos y acaricio su cabellera para tranquilizarlo. Hasta que Naruto regrese de su misión ,era evidente que Takashi no la dejaría trabajar y por el momento no había otra persona a quien confiar al niño, al menos teniendo al joven cuidando al pequeño bajo su supervisión, seria mucho más fácil avanzar con el proyecto.

¿Podría ser capaz de utilizar al muchacho para su beneficio propio? Aunque la idea sonaba muy cruel, no tenía más opciones. Además aquello ya lo había hecho en el otro mundo con otras personas ajenas a su familia. "no sería malo aprovechar su interés en mi para lograr concluir el proyecto, al menos hasta que termine esta semana" pensó

Salió de la recamara y encontró al Hyuga quien aún estaba de pie frente a la puerta de salida. Bulma lanzó un suspiro y respondió.

— Agradeceré mucho tu ayuda para cuidar a Takashi… — respondió poniendo una mano en su cadera de avispa.

— Déjamelo a mí — se acercó al pequeño para sostenerlo, aunque estaba muy feliz con la respuesta de la mujer, su rostro reflejaba serenidad.

Desde aquel día, Neji iba a diario al departamento de Bulma antes del mediodía llevándole siempre comida que preparaban en la casona de la rama secundaria de la familia Hyuga. El sabía bien que las dotes de la mujer no eran precisamente de buena cocinera y por eso se ofreció a llevarle el alimento, además con todo el trabajo que tenía, ella iba a descuidar su alimentación y la de Takashi. Este gesto al principio la había incomodado bastante, pues Bulma siempre fue autosuficiente y podía ir a comprar la comida que necesitaba. Pero con el tiempo, se fue adaptando a las atenciones que el muchacho tenia con ella, además la fecha de entrega del proyecto casi terminaba, no podia rechazar su amabilidad. El estrés la aturdía cada día mas y si no fuera porque Neji comenzó a cuidar al pequeño, ella lo tendría muy descuidado en cuanto a la alimentación.

Desde la sala pequeña llena de juguetes, el podía observar a la peli azul trabajar arduamente, a veces ella explotaba en furia y lanzaba alguno que otro artefacto al suelo. Ella era una mujer muy temperamental cuando se enojaba. Sonrió pensando que sería mucho mejor no provocarle nunca.

Transcurrieron así cuatro días desde aquel pacto, durante ese tiempo él pudo conocer varias facetas de ella que lo habían encantado, aunque ella a veces era aterradora, no le quitaba lo dulce y tierna que podría verse. Con los días, su sentimiento en el pecho creció mucho más, ahora simplemente contaba los minutos para poder verla, esos días eran los más felices de su vida.

Sin embargo el sentimiento era unilateral, Bulma estaba tan concentrada en su trabajo que apenas pudo interactuar con él en ese tiempo, no podía evitar sentirse mal pues lo estaba utilizando para su propio beneficio y ese era el único sentimiento que tenía hacia él... el de remordimiento.

— ¡pufff por fin termine! — sonrió muy feliz estirando los brazos desde su asiento.

— ¿lograste terminar?, muchas felicidades— platicó Neji desde la puerta. llevaba una bandeja con dos tazas de te. Takashi por otro lado había quedado dormido en la alfombra de la sala, cansado después de tanto jugar.

— Si... fue bastante complicado, pero nada que no pueda solucionar — añadió contenta recibiendo una de las tazas — no lo hubiese logrado si no fuese por tu ayuda, te estoy muy agradecida…

— Me siento conforme, al ser de ayuda — habló serenamente tomando un sorbo a su taza observándola fijamente, verla tan tranquila, le motivaba a pedirle una cita pero aún no se animaba a hacerlo, aun así sabía bien que si quedaba callado no lograría nada. mordió su labio y se animó a cuestionar. — me gustaría invitarte a una cena para festejar tu logro… ¿aceptarías?

— por supuesto, es lo mínimo que puedo hacer para corresponder tu colaboración...

— ¿corresponder? — repitió con una voz débil.

— Si... me has ayudado bastante y si cenar conmigo te hace feliz... aceptare con gusto… — respondió, Neji bajó la mirada y fruncio el entrecejo con aflicción, todo ese tiempo el único que sintió una conexión con ella fue el, estaba despertando de su ilusión en la que ambos podrían llegar a ser una bonita pareja. — mira... no quiero que me malinterpretes, eres una persona agradable... pero solo podría aceptarte como una amistad... no estoy buscando un romance en este mundo ni mucho menos algo formal…

— ¿Por qué dices eso?— debatió casi desesperado. Ni siquiera intentó algo precipitado para que ella lo rechazara antes de dar el primer paso. — ¿dime, hice algo mal?

El tono de voz que el muchacho tenia sonaba bastante increpante por saber la razón del rechazo. Y Bulma no quería que él se sintiera con el derecho de reclamarle, no por el hecho de que la haya ayudado ese tiempo, le daba esa confianza. Además, la pretensión de ese muchacho la sentía como una osadía y atrevimiento por querer inmiscuirse en su vida, su pasado, su familia, su esposo y en todo lo que le representaba su felicidad del otro mundo. ¡Si Milk había hecho una vida allí, ella no tendría por que hacerlo!

— ¡pues porque tu no me gustas! ¡solo necesitaba que cuides a Takashi mientras terminaba! — gritó furiosa, despertando al niño que comenzó a llorar.

Neji arrugo la frente, se sintió tan humillado que dentro suyo un pequeño dolor incrementaba paulatinamente. En silencio dejó la taza sobre el escritorio y salió del lugar sin voltear atrás. Bulma agachó la cabeza, se sintió muy mal de rechazarlo, era muy triste ver la reacción que tuvo el joven, pero era lo mejor, ella no podría brindarle una vida.

La semana de plazo culminó y Bulma junto a Takashi fueron con la Hokage para lanzar la capsula espacial con el satélite artificial, el proyecto termino de manera espectacular y sin contratiempos. Esa era una nueva etapa en la que la aldea daría el primer paso para mejorar en todo sentido. Como parte del contrato, Bulma recibió una buena remuneración, y ahora tenía mucho más trabajo a futuro, pero decidió darse unos días de descanso, pues el trabajo le había consumido bastante energía.

Mientras caminaba por las calles, la mirada de tristeza de aquel muchacho no la había abandonado en todo ese tiempo, había lastimado su corazón con la finalidad de ahuyentarlo y evitar ilusionarlo. Pero ella se sentía muy mal y ya son tres días que no lo volvió a ver, ¿tanto le habría lastimado como para que el la evitara?, además aunque no quisiera admitirlo, se había acostumbrado un poco a la presencia del joven en su casa y también a los platillos que siempre le llevaba.

"Traje el almuerzo ¿te parece si comemos?" — levantó el empaque colgando de una pequeña cuerda con esa serenidad que lo caracterizaba.

"¿Quieres que te ayude con algo?" — recordó que el siempre que Takashi dormía se aproximaba a brindarle ayuda, muchas veces terminaba levantando las cosas pesadas, sirviéndole el té u ordenando el desorden que provocaba el niño sin quejarse.

"Mira... te traje unos postres, aunque a mi no me gustan, estoy seguro que a ti te encantaran"— esa era la primera vez que lo veía ladear sus labios en forma de una sonrisa sutil.

El muchacho era muy atento, siempre estaba allí cuando lo necesitaba, ya sea para cuidar a Takashi o para ayudarla en cualquier otra cosa, siempre la acompañaba a hacer compras o incluso él iba a comprar cualquier cosa que ella necesitara y no pudiera salir. Siempre estaba allí.

— "Quizás fui demasiado cruel con él, debería disculparme…" — medito con pena.

— ¡¡NARU!! ¡¡NARU!!!— gritó el pequeño Takashi sacándola de sus pensamientos, el niño brincaba en sus brazos muy emocionado observando al frente y estirando sus manitas.

— ¡¡¡TAKASHI!!!— corría Naruto a la distancia con dirección a ellos. — ¡¡TAKASHI!! ¡¡TE EXTRAÑE MUCHO!!— agitaba la mano con alegría.

Bulma caminó lentamente hacia el con una sonrisa de ternura, era bastante conmovedor ver el cariño que el pequeño peliplata sentía por el rubio y viceversa.

— Naruto, ¿Cuándo llegaste?— interrogó suavemente.

— Acabo de llegar, ¡de veras! — arrebató al pequeño de los brazos femeninos y lo hizo girar en el aire, mientras el niño sonreía y pateaba de alegría — Bulma… ¿puedo llevarme a Takashi? ¡Por favor! ¡Por favor!— suplicó hiperactivamente.

— Fafo, fafo… — repitió la voz infantil, robando una sonrisa en la fémina.

— Está bien… pero no le des de comer mucho ramen…— reprochó, mientras ambos se miraban con una gran sonrisa de travesura— mañana pasare a recogerlo a tu casa. — acaricio el cabello peliplata.

— ¡Gracias! — Antes de que se fuera corriendo, Bulma lo detuvo.

— Naruto… quería preguntarte si tu… ¿sabes dónde vive Neji?... necesito hablar con él...

— Neji vive en la casona de la familia Hyuga al norte… pero me acabo de enterar que está internado en el hospital…

— ¿I-Internado? ¿Por qué? — Una preocupación la embargó.

— No lo sé, me encontré con Rock lee en la puerta de la aldea y me dijo que estaba hospitalizado, creo que algo no salió bien en la misión de ayer y ahora está internado, probablemente más tarde vaya a verlo ¿quieres que vayamos juntos?

— No... No es necesario, descuida… más bien diviértete con Takashi, porque te extraño muchísimo — declaró acariciando el cabello peliplata con una sonrisa sutil que disimulaba la preocupación.

— ¡Gracias nos vemos!— se despidió con la mano mientras subio a Takashi en sus hombros y comenzó a correr. — ¡Vamos! — estiro el puño al cielo al igual que el infante que sonreía feliz.

Bulma observó como aquel dúo desapareció en una de las calles. Ladeó sus labios con una sonrisa pequeña, sintiendo como el remordimiento comenzaba a atacarla nuevamente. Había tratado tan mal a ese joven que solo quería ayudarla y ni siquiera se había enterado que él estaba herido en el hospital. Se sentía avergonzada y como una mal agradecida por haberlo ahuyentado de esa manera tan cruel.

Decidida a pedir disculpas, se encaminó con dirección al hospital y cuando ingresó se topó con el sujeto de corte Bob y cejas tupidas que conoció en aquella ocasión de su rescate. Era el maestro de Neji.

— Oh, Pero si eres tu…. ¿Cómo estás?— saludo enérgicamente a la peli azul.

— Bien... gracias. Acabo de enterarme que Neji está hospitalizado ¿Qué ocurrió? — consultó preocupada.

Tenten quien había estado espiando a Neji durante ese tiempo, supo que su compañero y amor platónico estaba interesado en esa mujer, que el cambio en su humor se debía a ella, pasó de ser un tipo serio, a uno jovial y por ultimo a uno muy deprimido, todo por culpa de esa mujer.

— Lo que sucede fue…

— ¡¿Ahora te preocuparas por el?! — habló con una voz agresiva. Sorprendiendo a todos — ¿Qué fue lo que le hiciste para que estuviera así de decaído?... ¡Si Neji está hospitalizado debió ser culpa tuya! — la señaló con una rabia reflejada en su rostro.

— ¡Tenten!… — reprochó firmemente su sensei— no es momento para decir todas esas cosas….

La mujer de moñeta apretó sus puños al ser reprendida por su sensei. Era cierto, ese no era el momento para reclamarle. Pero tenia tanta rabia en su pecho, ¿Por qué tuvo que enamorarse de esa mujer?, mordio su labio y se marchó enfurecida.

— Discúlpala… ella estuvo cerca de Neji cuando ocurrió... no sabe lo que dice… — expresó el cejudo poniendo sus manos en su cadera — en realidad el está bien, solo que por una distracción, cometió un error que casi le cuesta la vida, fue bastante estúpido si lo pensamos... por suerte solo tiene una pierna rota, pero ya le operaron ayer así que se recuperara con un poco de cuidados.

— ¿Podría verlo? — Bajó la mirada con decaimiento.

— Supongo que no habría ningún inconveniente, pero en este momento está descansando...

— Le prometo que no lo despertare…

— Bueno, no veo por qué no... Está en la habitación 303... — tras decir aquello salió del hospital.

Bulma se inclinó en señal de agradecimiento y prosiguió con su marcha. Llego a la habitación 303, dubitativa ingresó cautelosamente para no provocar algún ruido que pudiese despertarlo, allí estaba el, indefenso y durmiente. Su pierna derecha se encontraba enyesada y sujeta a unos artefactos que colgaban del techo, tras un suspiro tomó asiento en una silla que se encontraba a un costado de la cama.

Por varios minutos lo observo fijamente notando la cicatriz que tenía en la frente. Ella se preguntaba ¿Por qué se hizo algo así? ¿Acaso era algún tipo de moda?, su curiosidad la llevó a acercarse, al parecer la cicatriz tenia data muy antigua y el muchacho aún era joven ¿a qué edad se hizo eso?. Con la yema de sus dedos fue palpando la cicatriz con mucha suavidad para no despertarlo

El roce de los dedos cálidos sobre su marca provocaron que el comenzara a despertar lentamente, entre su vista nublada pudo ver unos ojos despampanantes de color azulado. Al percatarse de quien se trataba, intento levantarse rápidamente provocando que su frente choque con la de ella.

— Auch... lo siento— se disculpó Bulma sobándose la frente

— ¿Qué haces aquí? — interrogó tomando su bandana que se encontraba en el velador y comenzando a atarlo rápidamente sobre su cicatriz. Bulma lo observó fijamente deduciendo que esa cicatriz lo había avergonzado.

— Me entere que estabas hospitalizado y me preocupe — el abrió sus ojos "¿se preocupó?" — Ahora que veo que te encuentras mejor... me siento aliviada...

— Te lo agradezco… pero no debiste haber venido — expuso decaído mirando fijamente su pierna enyesada.

— En realidad vine porque quería pedirte disculpas, por las cosas tan crueles que te dije en aquella ocasión, me sentí un poco incomoda cuando me pediste salir a cenar que inmediatamente busque ahuyentarte de alguna manera. Sé que mi reacción no fue la correcta y por esa razón estoy aquí para rectificar mi error.

— Discúlpame a mi… quizás fui atrevido al pedirte ir a cenar...

— ¡no!.. Yo exagere las cosas… — habló apenada — tú, eres una estupenda persona y te trate muy mal… agradezco que tengas interés en mí, pero la verdad es que tengo un pasado que es muy preciado para mí y con tu presencia sentí que eso se alteraría, por eso actué de esa manera...

— No comprendo muy bien a que te refieres con eso... pero sabes… ahora que hablamos con sinceridad... quiero que sepas que tu de verdad me gustas. Yo sé que quizás me cueste mucho aproximarme a ti ahora que sabes la verdad, pero no quiero rendirme…

Bulma lo observo fijamente, su actitud era bastante enternecedora, era un joven que a pesar de no tener mucha experiencia en coqueteo y conquista, estaba dispuesto a enamorarla.

— Por eso yo….

— Tengo un esposo e hijos… — interrumpió, dejándolo impactado— yo tuve una vida antes de este lugar... en esa vida, tuve un esposo e hijos a los que amo mucho… ellos son lo mas importante para mi — explicó con una voz suave— no quería que tu presencia altere ese sentimiento.

Neji se quedó en silencio por un momento, no sabía que responder.

— además… aunque yo quisiera volver a enamorarme y hacer una vida nueva aquí… no sé hasta cuando estaré en este lugar. Mi presencia en esta dimensión está condicionada, cuando mi esposo muera en el otro mundo, yo dejare este para reunirme con el… por eso, no puedo prometerte nada... — a Neji le tomo unos pocos segundos responder, pero al hacerlo hablo con toda su serenidad que lo caracterizaba.

— No tendrías que renunciar a nada por estar conmigo... — respondió sorprendiendo a la mujer— puedo comprender que ames a tu familia y al hombre que fue tu esposo, siempre respetare el sentimiento que tienes por ellos. Pero aunque digas que tu presencia está condicionada, tú no sabes en cuanto tiempo tú esposo morirá, puede que sea en 5 o 10 o 20 años... ¿te abstendrás de querer a alguien más solo por eso? — Bulma se quedó sin palabras— yo sé, que quizás lo que te digo no tenga sentido... pero no quiero rendirme por eso, quiero lograr ganarme tu afecto por que te quiero… y con que tú me quieras aunque un poco... para mi eso bastara.

Bulma lo observo con ternura, esa era una declaración y un sacrificio inmenso por parte de él. ¿Amar a alguien que ama a otra persona? ¿Acaso no será más doloroso?

— Solo te pido que me des la oportunidad de aproximarme a ti, si tú ves que soy alguien a quien vale la pena arriesgarse a querer, entonces permanezcamos juntos… si no te crees capaz en ese tiempo de quererme, dejare que liberes de mí.. — Conversó todo lo que su corazón sentía.

La peli azul meditó por un momento, el muchacho era bastante maduro para su edad. Hacer ese tipo de propuesta podría llegar a ser muy dolosa para el si ella terminaba haciéndolo a un lado. Pero la determinación con la que dijo todo esas cosas, la había cautivado. Ahora tenía que decidir, si seguir los pasos de Milk o quedarse sola en ese lugar hasta el día que parta. Dando un suspiro pesado decidió dar una respuesta.

— Soy Bulma Brief… será un honor conocerte... — extendió su mano con una sonrisa sutil. Neji expandió sus ojos, aquella respuesta le daba esperanzas.

— Mi nombre es Neji Hyuga… el honor es todo mío…— estrechó la mano de la mujer quien le sonreía con los ojos arqueados. El extendió sus labios en señal de alegría.

Ahora que ella había aceptado dar el primer paso para abrir su corazón, el no desaprovecharía la oportunidad. Pues ella era la mujer que quería para compartir su vida, aunque el futuro sea incierto.