LAGRIMAS DE SANGRE
Hola,
Mi estimada Mons, muchas gracias por tu apoyo y por tu review, la verdad es que debido a la falta de lectores ya habia dejado de escribir y tampoco me vi en la necesidad de subir los capítulos, tenia planeado abandonar el fic. Pero mira que leer tu review me animo bastante para continuar.
Te quedo muy agradecida, prometo subir los demás capítulos con más frecuencia.
Solo te puedo agradecer muchísimo y desear que estes bien y que los problemas que tienes se solucionen pronto. Estaré muy contenta de saber cómo te está yendo
gracias.
Kakashi llevó a Naruto en el hospital quien inmediatamente fue auxiliado por doctores y enfermeras, incluida Sakura. Aun con el corazón dolido por la pérdida de su hijo, Kakashi espero que se llevaran a Naruto, y luego que esto sucedió, dando un suspiro se marchó hacia la morgue donde sabía que encontraría el cadáver de su pequeño.
Una vez que llego a aquel frígido y descolorido lugar, observo a través de una ventanilla el lecho de su pequeño hijo quien se encontraba con una manta blanca que cubría su pequeño cuerpo. Frunciendo el rostro de dolor se abrió paso para estar junto a él.
Unas lagrima se desbordaron por su ojo descubierto, el pecho le punzaba como si un puñal lo atravesara sin compasión. Bajó lentamente la sábana blanca que lo cubría y detalló el cabello platinado manchado de sangre y los ojitos cerrados de su niño. Con un llanto ahogado en su garganta comenzó a acariciarlo con cariño y gruesas gotas de dolor que terminaban en el rostro angelical.
— Mi hijo… ¿Por qué tú? – sollozó tomando las manitos del pequeño que estaban gélidas para darle un beso, derramando las lágrimas con más intensidad y aflicción. — Mi pequeño Takashi…— oculto su rostro lloroso en el pecho del niño y desencadeno un lamento penoso que partiría el alma a quien lo escuchara.
El Hatake sintió que su corazón se partía a mil pedazos, pero tenía que ser fuerte, no solo por el mismo, sino por su esposa a quien tenía que anoticiarle sobre esta terrible noticia.
Luego de varios minutos llorando la pérdida de su hijo, Kakashi se limpió el rostro, para emprender la marcha a casa, seguramente Milk aún no sabía la verdad, pero de todas maneras se enteraría y al menos quería estar a su lado cuando eso ocurriese. Aunque no tenía ni la más mínima idea de cómo le explicaría a Milk, decirle que su hijo había muerto, seguramente ese sería un golpe muy duro para ella.
Mientras su marcha hacia casa la distancia se hacía cada vez más corta y durante ese trayecto, no pudo evitar recordar los momentos que pasó a lado de su hijo,
FLASH BACK
— Kakashi…— dijo susurrando a su esposo mientras el leía en el sofá— ven… mira esto — dijo mientras él se levantaba sigilosamente para asomarse por la puerta de la habitación de su hijo. Al estar allí pudo notar que el pequeño se colocaba la banda de su padre y se cubría el rostro con la toalla cubriendo su ojo izquierdo. Tratando de imitar a su padre.
Una sonrisa enorme se dibujó en el rostro de ambos padres. Estaban muy orgullosos de su hijo. Kakashi recordó que ese sentimiento de felicidad era inigualable.
— Gracias por darme un hijo hermoso— agradeció a la pelinegro que se encontraba a su lado, para finalmente besarla en la frente. — los amo mucho… _ añadió agradecido.
El olor del cambio veraniego y la brisa templada de aquel lugar le llevaba una paz interior al pecho, Kakashi se encontraba sentado bajo un árbol observando como Milk cargaba a su retoño señalándole el paisaje.
— Hijo ¿Qué quieres? — escuchó que Milk pregunto a su pequeño que se movía incómodo y señalaba hacia Kakashi. — ¿Quieres ir con papá?
— Shi— respondió su voz dulce y tierna. — Abajo mami— ordenó señalando con sus pequeños dedos hacia el piso.
— ¿Qué sucede? — se levantó Kakashi del suelo caminando hacia ellos.
— NOOO— grito Takashi enojado, a lo que su padre se quedó estático.
Milk lo dejó en el suelo pensando que gatearía hacia su papá, había unos pocos metros que los separaban, Takashi se levantó y se puso en sus dos pies, con dificultad y tambaleante dio sus primeros pasos solo. Provocando una gran emoción en sus progenitores.
— Hijo, ven aquí— Kakashi se puso de cuclillas y extendió sus brazos. Era una gran dicha ver el esfuerzo que ponía el pequeño para acercarse a él. Cuando finalmente llego, Kakashi lo abrazo muy orgulloso y sintió las pequeñas manos sobre su espalda.
En cuanto alejo su rostro para verlo, su rostro cambio drásticamente a uno de dolor. El ambiente se puso gris, y el rostro sonriente que esperaba encontrar, fue reemplazado por el rostro pálido y ensangrentado de su pequeño.
FINAL FLASH BACK
Kakashi estaba frente a la puerta de la casa. Su sufrimiento le impedía dar un paso más. Las lágrimas se desbordaban por sus ojos, provocando un gemido doloroso que salía de su boca. Nuevamente se las limpio con la manga de su uniforme para dar un paso firmemente hacia a delante, trataba de darse fuerzas.
Abrió la puerta con lentitud, e inmediatamente Milk apareció muy agitada, al parecer acababa de llegar de afuera. Al verla Kakashi contuvo la respiración, y se repetía una y otra vez que tenía que ser fuerte por ella.
— ¡¿estás bien?! — le interrogo desesperada al notar algunas manchas de sangre en su ropa, el afirmo con la cabeza para tranquilizarla— Kakashi… tengo miedo… — hablo apretándose el pecho con terror— ¿Qué fue lo que sucedió?, Salí de casa para recoger a Takashi, pero unos guardias me detuvieron y se llevaron a todos al refugio. Pensé que allí encontraría a Naruto y a Takashi, ¡pero no estaban! — Su voz temerosa prosiguió— en cuanto nos dejaron ir, fui corriendo a casa de Naruto pero él no se encontraba allí, Lo único que sé, es que hubo una batalla ¡Pero no sé nada más! ¡Tengo miedo por Takashi y Naruto! — apretó el atuendo de su esposo quien la observaba con el rostro semi fruncido de lastima.
Milk abrió sus ojos impactada por esa mirada tan triste.
— ¿Qué es lo que sucede? — preguntó.
— Milk…. tengo que decirte algo— dijo muy serio y triste a la vez, ella lo observaba con atención.
— Kakashi… me estas asustando — dijo temerosa. Él la tomó de las manos, y bajo la mirada.
— Es Takashi……— ella lo observo con los ojos muy abiertos al escuchar el nombre— alguien ataco a Naruto mientras se encontraba con nuestro hijo… Milk…— dijo con una voz dolida— nuestro Takashi... el… el…— su voz comenzó a quebrarse, provocando que los ojos de ella se volvieran cristalinos— Nuestro hijo…. Murió…— dijo apretando los ojos para evitar llorar. Ella quedo en shock, sus ojos quedaron abiertos y estáticos, no podía creer lo que su esposo le anunciaba. ¿Su hijo estaba muerto?, no… eso tenía que ser mentira.
— Mientes…. — comenzó a negar con la cabeza mientras sus ojos se desbordaban en silencio— mi hijo, no puede estar muerto…— Sentía que le habían dado un puñal en el pecho, un chorro de agua fría congelaba sus pensamientos y el latir de su corazón. De repente un llanto penoso salió de sus labios y comenzó a llorar con gran dolor. — ¡Él no puede estar muerto!— gritó saliendo de la casa a toda prisa.
Kakashi fue tras de ella y la sujeto de la mano, Milk al instante se arrodillo sobre la tierra cubriendo sus ojos. Mientras su esposo se limitaba a abrazarla por la espalda.
— ¡¡NO MI TAKASHI!! — Sus lágrimas corrían por sus ojos sin tregua. — ¡¡NO!! ¡¡NO POR FAVOR!! — observó el cielo en medio de lágrimas y abriendo la boca tratando de ahogar un doloroso grito. — ¡¡MI BEBE NO!!— Kakashi entendía que el dolor que Milk sentía era mucho más fuerte que sus propios sentimientos, tenía que sujetarla para que supiera que no estaba sola, pero no podía evitar llorar en silencio junto a ella. — ¡¿Por qué?! ¿Por qué no estuve a su lado para protegerlo? ¿Por qué? ¡MI HIJO!— La noticia impacto tanto en el corazón de Milk que inevitablemente se desmayó en los brazos de su esposo.
A la mañana siguiente.
Milk apenas abrió sus ojos, se sentía muy mal anímicamente e incluso su cuerpo le dolía bastante. Pero en cuanto se encontró más lucida, recordó que su pequeño hijo jamás regresaría a ella.
— ¡¡¡AH!!!— Gritó sujetándose el pecho, pues el dolor retornó inmediatamente. — ¡MI TAKASHI!— Apretó las sabanas con furia y lloró nuevamente con intensidad.
Kakashi casi al instante ingresó por la puerta con una bandeja de comida y se precipito rápidamente para dejar esta en la cómoda y abrazar a su mujer, ella se aferró a su cuello y lloró desconsoladamente.
— Kakashi ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!
— Lo lamento mucho Milk… amaba a nuestro hijo… pero tienes que ser fuerte… mi amor deja ya de llorar— hablo con la voz quebrada y el corazón partido — hoy es el funeral de nuestro hijo… tienes que comer algo para no decaer…— añadió observándola a los ojos y limpiando el rastro de lágrimas que tenía su esposa— mira te preparé esto para que comas— indicó poniendo la bandeja encima de la cama. Ella al instante tiró a un lado toda la comida con brusquedad.
— ¡Yo no necesito comida! ¡¡Necesito a mi hijo!!!! ¡¡Quiero a mi bebe!! Kakashi por favor dime, ¡¿hay algo que se pueda hacer en este lugar para traerlo de vuelta?! — interrogó desesperada
— Sé que es lo que más quieres Milk, pero traer a los muertos está prohibido en este lugar, muy pocas personas lo han intentado y muchas han fallado... no hay una forma de traerlos a la vida sin que haya un sacrificio de por medio... aun intentándolo y trayendo a la vida a nuestro hijo, quizás solo sea su espíritu, o incluso sería un muerto viviente, no es algo que le desee a nuestro hijo… Milk, yo también quisiera que Takashi este con vida, pero…
— ¡¡maldita la hora en que llegue a este mundo!! — Grito enfurecido, sorprendiendo a Kakashi— ¡me da rabia no poder hacer nada! ¡Ni siquiera pude proteger a mi hijo, todo por darte preferencia a ti! ¡Si tan solo no hubiese aceptado que Naruto se llevara a Takashi, el aun estaría con vida! ¡No debí haberte hecho caso!— reprochó con furia y los ojos llorosos. Las palabras de Milk habían lastimado el corazón de Kakashi, pero no podía decir nada en ese momento, se quedó anonadado— ¡Déjame sola! ¡No quiero verte! — Kakashi cerró su ojo con pesar y salió de la habitación en silencio, sabía que Milk no lo decía enserio, pero aquellas palabras lo estaban cortando lentamente en el interior.
Al cerrar la puerta, Kakashi se deslizo por la pared para quedar en el suelo, con el rostro fruncido dejo caer sus gruesas lágrimas mientras escuchaba los lamentos de su esposa al otro lado de la puerta.
Pasaron las horas.
Ya en el cementerio de Konoha todos los amigos y conocidos de Milk y Kakashi asistieron al entierro del pequeño Takashi. Gracias a la ayuda de Bulma, Milk había logrado salir de la habitación y ahora se encontraba frente al ataúd llorando desconsoladamente. Provocando que muchos de los asistentes también se pusieran a llorar.
Tras el pequeño cristal del féretro, se podía observar el rostro del niño ya completamente pálido. Era una escena desgarradora para Milk quien no dejaba de verlo, tan solo hace poco lo tenía en sus brazos, corriendo, riendo y llamándola con amor. Y ahora todo su ser se marchaba.
El pequeño ataúd blanco era introducido lentamente en la fosa y a medida que este se perdía ante la vista de todos, el dolor se hacía mucho más grande para su madre. Milk en total desesperación corrió hacia el para abrazarlo con todas sus fuerzas, en un intento de retenerlo en este mundo por más tiempo.
— ¡¡NO!! ¡¡Mi amor no te vayas!! ¡¿Que haré sin ti?¡— Kakashi y Shikamaru corrieron hacia ella para apartarla del ataúd, mientras los demás observaban muy dolidos la escena — ¡¡¡suéltenme!!! ¡¡Takashi llévame contigo!! — gritó entre lágrimas que se deslizaban sin parar en sus mejillas. — ¡Mi amor! ¡No! —
El ataúd ahora estaba dentro de la fosa y poco a poco comenzaban a echarle arena.
— ¡¡Kakashi!! ¡¡Por favor no permitas que nuestro hijo se vaya!!!— llorando con más intensidad y peleando por zafarse. Mientras Shikamaru trataba de convencerla pero ella no lo oía, solo quería estar con su hijo por más tiempo.
— Milk ¡por favor contrólate! — Dijo Kakashi sujetándola de los hombros mientras ella lo observaba con los ojos mojados — ¿crees que nuestro se ira en paz, si te ve de esta manera? — le reprocho con la voz quebrada, provocando que ella se enfureciera y se zafara de su agarre.
— ¡TU! ¡TU NO LO AMASTE TANTO COMO YO!, ni siquiera estuviese cuando nació ¿Cómo puedes saber cómo me siento? ¡¡Si tan solo Goku estuviera aquí, el sabría que hacer!! ¡Él no se rendiría tan fácilmente como tú!— dijo de manera frenética sujetando a Kakashi de la ropa y golpeando con sus delicados puños en el pecho. — ¡Me arrepiento de ser tu esposa! ¡Se supone que debías protegerlo!
Kakashi soportó en silencio los golpes de Milk, aquellos que no lo lastimaban tanto como sus palabras, aunque entendía que era su dolor el que hablaba, también comprendía que muy en el fondo Milk pensaba eso de él.
— Milk, no digas cosas de las que puedas arrepentirte después— habló Shikamaru quien se percató del daño que esas palabras le habían provocado al Hatake.
— ¡Ya es suficiente! — discuto seriamente Kakashi, Milk elevo su rostro para verlo y al instante se topó con el sharingan de su esposo, eso le hizo perder la conciencia y quedó desmayada, Shikamaru la sostuvo antes que ella impactara contra el suelo.
Muchos de sus amigos quisieron reclamarle. Pero Kakashi explicó que era lo mejor para ella en ese momento.
El entierro continuo y muchos se quedaron expectantes hasta que la fosa fue llenada por tierra. Aun incluso después de ello, estuvieron presentes durante un momento más.
Cuando ya era hora de partir, Kakashi agradeció la asistencia a todos y se llevó en los brazos a su mujer.
Transcurrieron ya dos días desde el entierro de Takashi y la vida había perdido su color, muchos de los que lo conocieron se sentían muy deprimidos y dolidos al saber que no volverían a verlo nunca más. Aun así, intentaron visitar a Milk para expresarle su apoyo y su pesar. Pero ella estaba tan deprimida que no quería ver a nadie y mucho menos hablar con ellos. La única persona que podía aproximarse a ella era Bulma, quien se ofreció a cuidarla y ayudar a Kakashi con las cosas del hogar para que ella no se sintiera sola.
Por su parte, Kakashi también se sentía muy deprimido no solo por haber perdido a su primogénito, sino que también sentía que estaba perdiendo a la mujer que amaba, ya que ella rechazaba verlo. Siempre encerrada en la habitación de Takashi, apenas salía de ella y cada vez que se cocaban en el pasillo, Milk lo ignoraba y evadía.
Aquel día Bulma los visitaría en la tarde, así que dispuesto a interactuar con su esposa, le llevo el desayuno en una bandeja con la esperanza de que esta vez ella accediera a hablarle.
— Milk, te traje comida… —dijo con ternura y tristeza a la vez, pero ella no contestaba— tienes que alimentarte, hace dos días que no comes nada... — volviendo a tocar la puerta, como nadie contestaba giro la perilla pero esta se encontraba asegurada desde adentro, asi que con un empujon fuerte logro abrir la puerta. Encontrando a la pelinegra sentada en el suelo alado de la cama, al parecer estaba dormida.
Con lentitud se aproximó a ella y noto que entre sus brazos llevaba un cuadro con la foto de Takashi cuando era un recién nacido. Frunció el rostro sintiendo un dolor en el pecho. Sabía que para Milk no era fácil asimilar la muerte de su hijo, así que tenía que comprenderle y apoyarla, ahora mismo ella es la que se encontraba peor de los dos. Dando un suspiro tomo el cuadro y lo puso en la mesita cerca a la cama. Con delicadeza la levanto y la recostó en el colchón. Con una sábana le cubrió el cuerpo y se sentó a su lado.
— Milk…. No sé qué hacer para que nuevamente seas feliz…— dijo con el corazón abatido acariciando la cabellera de su esposa. — te amo mucho... no quiero perderte… — expreso su amor dándole un beso en la frente y salió de la habitación con tristeza.
FLASH BACK
En la sala del hospital se oían los gritos de Milk, esforzándose para que su hijo nazca y pueda estar en sus brazos. Cada pujón que daba le dolía muchísimo, pero gracias a la ayuda de Sakura pudo dar a luz a un niño muy sano y fuerte.
El llanto del bebe llegó hasta sus oídos. Provocando que Milk llorara de felicidad, quería abrazarlo y verlo. El fruto de su amor por Kakashi estaba ahora a su lado. Solo anhelaba estrecharlo en su pecho.
— Felicidades Milk… tuviese un niño precioso— felicitó Sakura trayendo al bebe en una manta celeste— no cabe duda que es el hijo de Kakashi sensei, es idéntico a el— arqueó sus ojos con alegría y puso al bebe en los brazos de Milk quien aún agotada y con dolor, observó el angelical rostro del bebe que la oteaba con esos ojitos azabaches.
— Eres hermoso….— habló mirándolo tiernamente— te pareces mucho a tu padre… estoy segura que él te amara tanto como yo te amo… — arqueó sus ojos en señal de felicidad— te prometo, que siempre estaré para protegerte… no importa cuántos años tengas, siempre estaré allí para ti…— dió un beso en su mejilla con mucho amor.— mi pequeño Takashi… — susurró mientras lloraba de felicidad.
FINAL FLASH BACK
Abrió los ojos en medio de lágrimas, se sentó sobre la cama y pudo percatarse que ya era de noche. ¿Cuánto tiempo había dormido? Giro el rostro a un costado y vio el cuadro que ella había tomado de la pared anteriormente. Lo estrechó en su pecho y con la mirada perdida siguió llorando.
De pronto la puerta se abrió y la mujer peli azul ingreso con una bandeja de comida.
— Milk, que bueno verte despierta… te traje un poco de comida, necesitas alimentarte_ dejo la bandeja a un costado_ Kakashi salió pero volverá en unas horas.
— Por favor déjame sola... — expresó con la mirada perdida.
— Milk… sé cómo te sientes, pero tienes que ser fuerte…
— ¿Sabes cómo me siento?— repitió en tono sarcástico. — ¿acaso alguna vez has visto el cadáver de tu hijo? _ comenzó a gritarle enfurecida_ ¿¡Cómo puedes saber cómo me siento?! ¡Si tú siempre has vivido feliz con tus hijos y Vegeta!
— Milk…
— ¡Lárgate! ¡Quiero estar sola! ¡No lo entiendes!— se levantó de la cama rápidamente y expulso a la peli azul de su habitación.
— Lo lamento mucho Milk… — manifiesto casi llorosa mientras la puerta se cerraba en su cara bruscamente. Con pesar la peli azul retrocedió y se marchó a la sala, sabía bien que Milk la estaba pasando muy mal, así que prefirió evitar una confrontación o reproche.
Milk tomo el retrato de su hijo y lo acaricio lentamente. Los recuerdos la golpeaban suavemente, provocando que la tristeza oscureciera su alma y su vida. Sería muy difícil para ella el superar la muerte de su hijo... ya que para ella sus hijos siempre fueron lo más importante en su vida.
De repente la ventana se abrió intempestivamente, Milk giro rápidamente su cabeza hacia el lugar y al ver lo que le esperaba sus pupilas se contrajeron por la sorpresa.
— ¡¿tu?! ¡¿Pero qué haces aquí?!...— cuestiono muy asombrada por la presencia de esa persona, mientras este la observaba con esa ternura en sus ojos que lo caracterizaba.
— ¡Hola Milk!… — saludó con su típica sonrisa ingenua, dejando a Milk sin poder creer que él estuviera allí.
próximo capítulo el domingo
