CAPITULO 25

ESPERANZA

Ola mi querida Mons, me alegra que ya estes mejor y que me hayas dejado mi preciado oro (Y) muchísimas gracias, lamento mucho haberme perdido. Pero con el tele trabajo mi vista terminaba agotada , por eso no me di mucho tiempo para editar el capitulo en el computador.

Ahora que regresaste yo tambien regrese :D :D :D bueno, el próximo capitulo espero poder traerlo el dia miércoles… aguardo tu RV saludos y besos.


— ¡Hola Milk!… — saludó con su típica sonrisa ingenua, dejando a Milk sin poder creer que él estuviera allí.

Ella solo se limitó a observarlo en la penumbra de la noche, con un pesar en su corazón y una gran sorpresa, extrañamente al verlo pudo rememorar toda su vida pasada junto a él y eso la tenía perturbada, por que hace mucho no pensaba en ello.

Goku terminó de ingresar por la ventana, detallándola fijamente, lucia demacrada, sin esa vida y energía que la caracterizaba. Aquellos orbes preciosos y deslumbrantes color azabache con el que siempre lo reprochaba o se emocionaba al verlo, ahora se veían opacos, se podía distinguir el dolor reflejados en esa mirada casi perdida. Su estado era bastante frágil y eso internamente le dolía. Tenía muchas ganas de abrazarla y decirle que todo mejoraría y que todo estaría bien, que todo se recompondría.

De repente la puerta del dormitorio se abrió, provocando que ambos voltearan a ver a la persona intrusa. Allí estaba Bulma que nuevamente intentaba en animar a Milk, pero en cuanto observo a Goku se sorprendió demasiado dejando caer la taza que llevaba para entregarle a su amiga.

— ¡¿Goku?! — abrió sus ojos muy grande, al instante encendió la luz y en respuesta el saiyajin sonrió.

— No puedo creer que tu también estés en este lugar, Bulma— expresó jovialmente— Hace mucho que no te veía.

— ¡Ah! ¡De verdad, eres tú! — Vociferó entusiasmada de encontrarse a su mejor amigo de infancia — ¿cómo has estado?... ¡vaya, pero que envidia me das! ¡A pesar que paso muchos años sigues viéndote joven!…

— Bulma tú también te ves joven JaJa— manifestó de manera divertida y riéndose un poco — la verdad es que solo vine a visitarles y a otro asunto importante — colocando sus manos sobre su nuca con una irregular sonrisa...

— ¿Así?... oye Goku ¿y cómo esta Vegeta?— cuestionó olvidándose de la presencia de Milk— no me digas que no me lo dirás— frunciendo el ceño, ante esto Goku sonríe y mira al cielo.

— Hum… bueno, hace mucho tiempo que no veo a Vegeta, pero la última vez que lo vi, él estaba entrenando con Trunks... y sigue siendo el mismo gruñon de siempre— sonrio con una expresión infantil...

— ¿Y cómo están Bra y Trunks?

— Bueno… Trunks aun trabaja en Capsule Corp. y Goten junto a Bra ya regresaron de su luna de miel, tengo entendido que últimamente Bra se ha estado dedicando a esas tonterías, ¿Cómo es que se le llama? Hum... ¿como se le dice?— guiando sus manos a su menton en señal de pensamiento— creo que se llama modelaje si no me equivoco

— Vaya, no podía esperar menos de mi hija, ella se ha convertido en una mujer preciosa, espero que pronto podamos ser abuelos — expresó pícaramente.

Milk estaba fastidiada de escuchar su conversación, estaba agotada y solo quería estar sola ¿a qué había ido Goku? Por más que se ponía a pensar solo hallaba una respuesta a la presencia del pelinegro, probablemente el solo había ido allí para burlarse de su pérdida o reprocharle por no haberse ido con él, cuando quizo llevarsela años atrás. ¿Cuál era la verdadera razón de su presencia?

— ¿A qué has venido, Goku? — Afiló la mirada con una ira en su mirada — ¡¿Acaso has venido a burlarte de mí desgracia?! — su voz se fue quebrando paulatinamente, mientras sus ojos se humedecían, pero a pesar de ello su mirada iracunda no mermaba. — ¡¿Aquí has venido, dímelo?! — gritó

— Milk… por favor… no lo malinterpretes… yo creo que Goku solo vino a ver como estabas — dijo tratando de calmar a su amiga, mientras el solo la observaba con lastima— por favor, tienes que dejar de ponerte a la defensiva….

— ¡¡No!! Eso es lo que tú crees. El solo vino a echarme en cara el hecho de que no haya regresado con él en aquella ocacion ¿no es verdad?…— interrogó apretando las sabanas de su cama – Di la verdad Goku…. ¡¿a que has venido?!

— Bueno — comenzó a explicar cerrando sus ojos y rememorando lo que aconteció hace dos días atrás cuando fue a visitar a Dende al templo sagrado.

FLASH BACK

— Oye Dende dime… ¿para qué me has llamado? — cuestionaba aburrido con las manos en la cabeza mientras caminaba tras el hombre verde.

— Señor Goku necesito que me ayude y me haga un gran favor — habló con una voz serena el hombre de color verde— en unas horas se realizara una reunión en la que asistirá los Kaiosamas de las diferentes galaxias y han soltado que los Kamisama tiene que estar presentes en dicha reunión. Por eso quería pedirle el favor si puede vigilar el templo sagrado y fungir como mi reemplazo por dos días.

— ¿Qué, que quieres que me quede a cuidar este lugar? pero… pero Dende no me digas que me tengo que quedar en este lugar tan aburrido, sabes bien que tengo que ir a entrenar, yo ya había quedado en ir a entrenar con Gohan

— Señor Goku, es la única persona a la que puedo acudir solicitando ayuda... no puedo dejar el templo sagrado totalmente abandonado, algún ser maligno podría llegar a causar un caos en el planeta tierra si tiene acceso a los objetos sagrados y muy poderosos que almacenamos aquí _ explicó.

— ¡vaya, entonces no me queda de otra! — renegó como un pequeño niño— está bien, pero por favor procura retornar en esos dos días…

— por supuesto, volveré lo antes posible. — se marchó volando mientras Goku cruzo sus brazos resignado

— ¿y ahora que se supone que hare durante dos días?— renegó para sí mismo.

Con los brazos en la cabeza se adentró al templo y comenzó a caminar explorando el lugar, al parecer Dende hizo una ampliación. Esas nuevas habitaciones no las había visto antes; en muchas de ellas se encontraban archivos y bauleras, pero hubo un lugar que le llamo la atención, mas que habitacion era una gran sala dentro de una habitacion en la que se podia divisar repisas una sobre otra y en cada una de ellas, había pequeñas esferas con imágenes proyectándose. No muy lejos de ese sector se encontraba una maquina parecida a una computadora con un gran proyector sobre la pared.

— ¿Qué será esto? — observó una de las repisas más cercanas, cada una de ellas mostraba las actividades de cada terrícola.

Goku comprendió que cada esfera es una vida humana. Sorprendió abrió sus ojos y comenzó a buscar la de sus amigos. El lugar era tan inmenso que apenas le costó encontrar la esfera de su hijo. Él estaba estudiando y en la imagen se veía que Videl le llevaba un poco de café.

— Vaya... con que esta es la forma en la que Dende vigila a cada habitante del planeta… — retrocedio hacia donde se encontraba el computador y al tocar una tecla el monitor se encendio dirigiendo a una pestaña de buscador. En el que decía "inserte nombre", Goku así lo hizo tratando de controlar su fuerza para no romper el teclado, busco los nombres de sus amigos y al instante la proyección se diviso sobre la pared en pantalla gigante. Vigilarlos era bastante divertido sonrió.

Sin embargo su sonrisa se borró al pensar en una persona en específico ¿será que atraves de esta herramienta podría ver a Milk? con curiosidad apretó bruscamente los teclados e inserto el nombre de su esposa.

En la imagen se proyectaba a Milk llorosa y luchando por aferrarse a un ataúd pequeño. Goku al instante se quedó inmutado. El dolor que manifestaba la pelinegro era tan fuerte que hasta el sintió una punzada en el pecho. Milk estaba sufriendo demasiado y ver que un hombre de cabello plateado utilizo algún poder para desmayarla, le hizo sentir impotente. ¿Quién era ese hombre? ¿Por qué Milk sufría tanto? El dolor que ella sentía en ese momento jamás lo había experimentado cuando estaba con él. ¿Cuál fue la razon para que este asi? ¿Acaso ese pequeño ataúd contenía a alguien especial para ella?

Debido a que él era el suplente de Kamisama no podía dejar el templo sagrado, así que aunque quisiera correr hacia ella, no podía hacerlo. Tenía que esperar a que Dende llegara. Así que durante todo ese tiempo, él no se separó del proyector y observo todo el dolor y la tristeza por la que ella estaba pasando. Verla en ese estado solo resquebrajaba su corazón y le hacia crecer una necesidad interna por protegerla del dolor.

En ese intervalo de tiempo, por fin comprendio que aquel hombre de cabello plateado era el esposo de Milk y que el féretro pertenecía al pequeño hijo que Milk tuvo con ese sujeto. Muy en el fondo se sintió celoso y frustrado debido a que no esperaba que ella tuviera una nueva familia.

Aun así Goku estaba desesperado por ir a verla, aunque tuviera un esposo, eso no le importaba. Pues el sentia que tenia el derecho de estar con ella, apoyándola y protegiéndola. Extrañamente esa sensación de protección destapo los sentimientos que habia olvidado con relación a ella debido a sus entrenamientos extenuantes. Recordó que muchas veces despues de su entrenamiento, regresó muchas veces automáticamente a su hogar en el que compartia con su mujer, sin embargo cuando se daba cuenta que ella ya no estaba esperándolo, una tristeza y melancolia lo embargaba durante un tiempo hasta que nuevamente retornaba a sus batallas.

Finalmente Dende retornó al templo sagrado luego de dos días, cuando llego , no pudo encontrar a Goku por ningún lugar, asi que dejándose guiar por el ki del saiyajin logro encontrarlo en aquella sala gigantesca, se aproximó poco a poco notando que Goku ni siquiera se había percatado de su presencia, pues estaba atento al proyector. Era la señora Milk que lloraba amargamente abrazando un retrato de un hijo.

— Lastimosamente no pude hacer nada para evitar que el hijo de la Sra. Milk falleciera… — habló desde atrás. Goku giró su cuerpo.

— ¿Tú lo sabias?

— Soy Kamisama, es mi deber saber lo que ocurre con la vida de los habitantes de este planeta. — Se puso a lado del saiyajin y observó el proyector— La muerte del pequeño estuvo fuera de mis manos. Desde que intervine en aquella ocasión que la señora Milk fue asesinada, he sido vetado a realizar cambios en otras dimensiones que no correspondan a mi jurisdicción. lo lamento mucho Sr. Goku, pero mis manos estaban atadas.

— ¡maldición!, ¡¿es que acaso no hay nada que pueda hacer?!— expresó molesto golpeando la pared, provocando que este se resquebraje. Dende lo observaba fijamente. — ¡odio ver que Milk sufre asi!

— Quizás haya una manera de ayudarla…— aquellas frases llamaron la atención de Goku que lo mira intrigado— ¿recuerda que hace años pudo ir a ese mundo a través de la montaña de los 9 picos traga luces?

— ¿La montaña de los 9 picos traga luces?— repitió.

— Esa montaña es la única que conecta las 9 dimensiones que están en la galaxia 7. Lo que podría hacer es ir a ese mundo y traer un objeto que contenga la escencia física del niño para que Shenlong pueda revivirlo

— ¡Es cierto! ¡Me olvidaba de Shenlong! Podría buscar a Shenlong y pedirle que reviva al niño…

— No es tan fácil, Sr. Goku

— ¿Que? ¿Por qué?

— El niño no pertenece a este mundo, por esa razón será difícil para Shenlong revivirlo, necesariamente el necesitara algo que contenga su esencia para poder revivirlo, y eso solo lo conseguirá si va con la señora Milk y trae algo que tenga la esencia de su hijo.

— comprendo… entonces iré a traer algo que tenga la esencia de ese niño, seguramente Milk sabrá lo que me pueda proporcionar— muy bien… ahora me voy... adios Dende— se despidio emprendiendo el vuelo con una mirada decidida y entusiasmado por verla nuevamente.

Final flash back

— Cuando estuve en el templo sagrado, vi todo lo que te ocurrio y por esa razon he venido a decirte que hay la posibilidad de que traigamos devuelta a tu hijo

— ¡¿Estás diciéndome que mi hijo podría tener otra oportunidad?! — quiso levantarse rápidamente de su cama pero un mareo la hizo retroceder.

— No te levantes bruscamente, aun estas débil Milk... — dijo Bulma.

— Así es… Shenlong podría llegar a revivir a tu hijo — respondió provocando una ola de esperanza en el pecho de Milk.

— ¡Dime! ¡¿Dime que es lo que tengo que hacer?! — terminó por levantarse y aproximarse al pecho de Goku con sus pocas fuerzas. — hare lo que sea… pero por favor ¿dime que es lo que tengo que hacer? — ella elevo el rostro para verlo llorosa, Goku en ese instante sintió un golpe en el corazón, de ese que no sentía hace mucho tiempo.

Frunciendo la frente con lastima, comenzó a secar las lágrimas de la mejilla de su ex mujer con suavidad. Ahora que pudo tocarla, sintió que había extrañado esa sensación de tener el derecho de acariciarle. De sentir que ella era de él, sin embargo la realidad era muy diferente... ella ya no le pertenecia, pero aun asi no podia evitar sentir que la quería muchísimo.

Motivado por el latir de su corazón, casi inconscientemente estrecho sus labios contra la frente de la fémina, dejándola sorprendida al igual que a la peli azul. La calidez y el aroma de su cabello no habia cambiado mucho, era la misma milk que recordaba.

Al darse cuenta que estaba siendo romántico frente a una expectadora, se aparto rápidamente de milk y la observó con cariño.

— ¿Estarias dispuesta a ir conmigo a nuestro mundo para pedirle a Shenlong que reviva a tu hijo? — preguntó con una voz suave y sincera.

— ¿Cómo podría hacer eso? — cuestionó inmediatamente Bulma.

— No muy lejos de aquí se encuentra una gigante montaña llamada los tres picos tragaluces.

— ¿Tres picos tragaluces? — interrogó Milk esta vez..

— Si… es una montaña que en el centro tiene un gran cráter, lo que tenemos que hacer es lanzarnos al vacío y reflejar algo o a alguien del lugar al que queremos ir. De esa manera podremos llegar a nuestro mundo.

— ¡Iré!... ¡ire contigo Goku! — Milk expresó decidida. — ¡Vamos ahora mismo por favor! quiero que mi hijo reviva y hare todo lo necesario para que eso ocurra, ¡si, vamos ahora mismo! — sus orbes se llenaron de esperanza.

— Milk aun estas muy débil… tienes que recuperar fuerzas — hablo la peli azul.

— ¡Es cierto que estoy débil pero aun así iré con Shen Long!, ¡tengo que pedirle que reviva mi hijo!…— gritó impotente con los puños sobre sus piernas

— Bulma tiene razón… aun estas muy debilitada, es mejor que recuperes tus fuerzas para emprender el viaje

— ¡pero yo puedo!…— reclamó la pelinegra

— Escúchame... — acaricio su cabellera negra con una dulce voz — pasado mañana te esperare a las 11 am en la puerta principal. Trata de comer bien y llenarte de energías para el viaje, el salto de un mundo a otro es muy agotador, si te llevo ahora mismo, podrías morir… y no es algo que quiera ver... — Milk al sentir las caricias de Goku, se aparto un poco pues se sintió confundida.

— C-Comprendo... esta bien... pasado mañana a las 11 estare allí…

— Bueno... por el momento es todo lo que tengo que decirte, nos vemos pasado mañana — se despidió enérgicamente de ambas mujeres...

— ¡Espera! — el voltea a mirarla— quiero agradecerte de todo corazón que me hayas dado esta esperanza, no sabes lo feliz que me hace saber que mi hijo podría revivir— sollozo de alegría y emoción— estoy ansiosa de ir a nuestro mundo para revivirlo, no sabes cuánto — cubrió su rostro para contener sus lágrimas de agradecimiento.

— Sabes que hare lo que sea para no ver más lágrimas en tus ojos — Milk sintió unos brazos cubrir su espalda, era Goku quien volvió para abrazarla.

— Bueno... — se separo rápidamente al ver que Bulma seguía observándolos en silencio, con un poco de rubor se despidió nuevamente y salio por la ventana.

— ¡cuídate Goku!— se despidió Bulma.

En cuanto el hombre más fuerte del mundo se retiró de la habitación, Bulma hechó un vistazo hacia su amiga, Milk tenía su rostro completamente rojo. El abrazo, las caricias, la voz y la esperanza que le llevó Goku, la hizo muy feliz en solo cuestión de segundos.

— Aun no puedo creer que Goku se dio tantas molestias por mi causa— expresó soltando un suspiro de melancolía.

— Pues a mí me parece que tú aun no lo has olvidado completamente— dijo con los ojos entrecerrados.

— ¡No! no digas eso, Goku fue parte de mi pasado, ahora Kakashi y Takashi son mi presente y también mi futuro— a pesar de decir aquello, sus mejillas no perdían ese rubor intenso — No puedo permitir que nadie interfiera en la felicidad de mi familia, mucho menos Goku… por eso prefiero que evites esos comentarios.

— Lo siento, pero aunque tú digas eso, tu rostro dice lo contrario… si tú ya no quieres a Goku... el si te sigue queriendo, hay que ser ciego para no darse cuenta de eso...

— Goku y yo no podríamos volver a estar juntos… porque amo a mi esposo como no tienes idea, a su lado me he sentido muy feliz, encontré la felicidad que busque durante muchos años, solo quiero volver a tener a mi hijo para que nuestra familia este completa nuevamente.

— tienes mucha razón, seguramente Kakashi será muy feliz cuando le cuentes que Takashi podría volver… — arqueo su ojo con alegría.

— No puedo… — declaró Milk sentándose en la cama— aunque quisiera decirle la verdad, sé que él se podría muy celoso y no me permitiría ir con Goku…. Lo que menos quiero es tener obstáculos para ir con él, si Kakashi me impidiera hacerlo seguramente lo llegaría a odiar por quitarme la oportunidad de revivir a mi Takashi, por esa razón… no quiero que él se entere.

— Vaya... no sabia que Kakashi fuera del tipo celoso… aun asi creo que es mejor que le digas la verdad... quizas el llegaría a entender... además iras y volveras despues de pedir el deseo, no habría mucho conflicto con eso.

— Ya lo eh decidido Bulma, mi objetivo es traer de vuelta a mi hijo y no dejare que nadie se interponga en mi camino, mucho menos Kakashi.

— Está bien Milk… si es tu decisión está bien, voy a apoyarte... solo te recomiendo que te disculpes con tu esposo ahora que te sientes mejor, porque durante el entierro de Takashi lo trataste muy mal..

— Lo se… voy a redimirme con el… Gracias por tu consejo… — sonrió mientras se le aproximaba para abrazarla— gracias por tu apoyo y por tu comprensión, lamento si te trate mal…

— Entiendo cómo te sentías Milk, no hay nada que perdonar...

— Gracias…


*

Kakashi retorno a casa después de una reunión que tuvieron todos los shinobis de la aldea durante el día. Se sentía muy deprimido últimamente, no solo le había afectado la muerte de su hijo, sino también las palabras crueles que Milk le dijo. Lo único que lo mantenía distraído eran las actividades en la aldea. A pesar que la Hokage le dio licencia para ausentarse, Kakashi decidió seguir trabajando para no decaer ante la depresión y aun Cuando quisiera estar en casa, Milk lo rechazaba completamente. Entonces se sentía devastado por esa mirada de odio que ella le diría cada vez que lo observaba.

Ingresó a la casa desmotivado, ya era de noche; dejó sus llaves y su chaleco en el perchero cerca de la puerta, se quitó sus sandalias ninja y caminó lentamente hacia el sofá que era el único lugar al que se había acostumbrado durante esos días. Milk siempre permanecía encerrada en la habitación de su hijo y el no podía entrar a su habitación matrimonial si ella no estaba, se sentia muy solo. Su hogar que era tan alegre, se había plagado de un ambiente triste y apagado.

Tras un suspiro de desilusión Kakashi se sentó en el diván con la cabeza hacia atrás, sabía que tenía que soportar todo eso y no decaer para sí poder ser un soporte para su esposa. ¿pero como hacerlo si ella lo odiaba?

El sonido de unas pisadas lo reincorporo, frente a él se encontraba Milk quien lo miró con una gran aflicción y vergüenza. Milk lentamente se arrodillo frente a él y recostó su cabeza en sus piernas. Kakashi estaba anonadado ¿Qué es lo que hacía?

— Perdóname… — suplicó mientras una lagrima cayó en la pierna de su esposo — lamento haberte dicho todas esas cosas horribles… perdóname — elevó su rostro hacia el. — no es culpa tuya... fui muy imprudente al culparte por la muerte de nuestro Takashi… lo siento mucho — comenzó a llorar con gran dolor. — ¿podrás perdonarme?

Kakashi quien la observaba con el rostro fruncido por el dolor se arrodillo igualmente en el suelo y la abrazo con suavidad. Era tan reconfortante tener a la persona que amas dándole palabras que eran como un ungüento a su herida interna. Sin poder evitarlo sollozo en silencio en el cuello de su mujer.

Milk comprendió que lo había lastimado muchísimo con sus palabras y eso añadía algo de tristeza a su pecho, pues lo que menos quería en la vida era dañar a su esposo, a aquel hombre tan bueno, sincero y bondadoso que le entrego su amor incondicional.

— Lamento mucho haberte lastimado... — besó su mejilla cubierta por la mascara — no sabes cuanto te amo Kakashi… te amo demasiado y no quiero perderte… — habló con la voz quebrada.

— Nunca me perderás…. — respondió acariciando la espalda de su esposa con suavidad — pero por favor no vuelvas a repetir esas palabras…

— Te lo prometo… nunca mas volveré a decirlas…. Te amo mucho Kakashi…

— Yo tambien te amo Milk…. siempre lo hare…