CAPITULO 38
UNA HERMOSA VELADA
OLAAAAAAAÁ!!!!! Shyo viene muy apenada por la falta de veracidad en mis palabras…. Lo siento mucho, el no haber cumplido con mi promesa T.T pero gracias al tiempo que me tome para mi misma, es que me siento mucho mejor y hoy les traigo 4 capítulos para compensar el tiempo perdido. Espero que les guste aguardo sus comentarios con ilusión de que sigan aun allí
PD. Espero de todo corazón que el día de Navidad la hayan pasado con las personas que estiman y aprecian y que dios siempre les colme de alegrías y esperanza. Muchas gracias por su apoyo, también a ti mons que me mandaste saludos para ese día, se les aprecia mucho… les mando besos y abrazos.
Abrió lentamente sus ojos cuando sintió las gotas de lluvia caer sobre su rostro, aunque la vista era un poco distorsionada, se percató que el cielo estaba gris y que pronto comenzaría a llover torrencialmente. Se levantó lentamente aun sintiendo un leve mareo, giro su rostro de un lado para otro para distinguir sus alrededores y casi al instante sus ojos comenzaron a brillar de la emoción mientras su pecho comenzaba a latir por la felicidad. Sonrió enormemente, ese lugar era conocido para ella.
— ¡Por fin... por fin volví a casa! — cubrió su rostro para evitar llorar de la alegría, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro...
Había regresado a aquel lugar donde su felicidad existía, su recogido interno era tanto que no sabía cómo serenar el latir de su corazón. Con todas sus esperanzas recobradas, comenzó a correr con dirección a casa y a medida que avanzaba solo podía ver su meta final, su familia.
En aquel sendero logro divisar la puerta principal de Konoha, lo que generó que apretara sus puños por los nervios, solo anhelaba tener a su hijo entre sus brazos y besar a su amado esposo, era un sueño que podía vivirlo despierta y quería llegar a ellos lo antes posible para cumplirlo. Empero cuando atravesó la puerta, inmediatamente uno de los ninjas que resguardaba la entrada fue corriendo detrás de ella.
— ¡Alto!— gritó alguien que la sujetó de la mano y le impidió seguir, ella giro su cuerpo y se encontró con un hombre alto, con cabello castaño caído en picos que cubría uno de sus ojos. Llevaba una pañoleta en su cabeza y vestía el uniforme de la aldea. Al parecer era un centinela.
Por su parte, el hombre se percató de lo bonita que era esa mujer, su cabello azabache que caía hasta su cintura, su cuerpo moldeado, su rostro, sus ojos enormes. Siguió inspeccionándola con la mirada hasta que sus ojos se posaron en dos puntos endurecidos que se veían a través de ese atuendo tan delgado, al instante se sorprendió y se incendió internamente.
— ¿Qué hace una señorita tan bonita sola por este lugar? ¿De dónde eres? ¿Tienes el permiso para entrar a la aldea? — cuestiono atrayéndola por su cintura lo que género que milk se pusiese incomoda.
— ¡¿Oiga que le pasa?! ¡Eres un atrevido!— aparto sus manos con un manotazo.
— Solo estoy atrayéndote un poco para abrigarte — explicó sacándose el chaleco del uniforme para brindárselo. — Por si no te has dado cuenta, tus hermosos senos se ven a través de ese camisón.
Milk quedo impactada ¿a qué se refería con eso? Bajo su vista y noto que sus pezones se podían ver claramente, inmediatamente se sentó de cuclillas mientras sus manos cubrían sus pechos.
— vamos... toma esto y cúbrete… — dijo extendiéndole el atuendo. Milk no tuvo más opción que tomar el chaleco y ponérselo. Había estado tan emocionada con ver a su familia que no se dio cuenta que aún tenía la ropa que hace poco Goku le quitó. — dime algo... ¿tienes el permiso para ingresar a la aldea?— cuestionó aun morboseandola con la mirada, mientras milk se puso de pie sin percatarse.
— Yo vivía aquí... — respondió aun avergonzada— ahora mismo regresaba a mi casa.
— Bueno preciosa, lo primero que tengo que hacer es presentarte ante el Hokage, es parte del protocolo para aquellos que no tienen el pase o permiso, por eso te pediré que me acompañes...— milk al principio dudó de seguir a ese extraño, pero si iban a ponerle problemas para llegar a casa por ese dichoso permiso, era mejor obtenerlo, así nada de esas cosas impediría llegar a su familia. Finalmente no tuvo más opción que aceptar ir con ese hombre.
Mientras caminaba por delante, milk tenía ciertos nervios ya que no sabía cómo debía aparecerse frente a su familia. ¿Estaría bien solo ir a casa, tocar la puerta y decir sorpresa?, aunque parecía algo fácil de hacer, había cierta inquietud.
De repente, unas manos firmes la tomaron por la cadera provocando que milk saliera de sus pensamientos, volteo su cabeza a un costado y se trataba de su escolta, quien la tenía estrechada a su cuerpo. Milk al instante se enfureció por semejante atrevimiento y lanzo un manotazo en dirección al rostro de ese sujeto, pero antes que impactara la detuvo con la otra mano. Milk no comprendía porque ese individuo era tan confianzudo.
— ¡Qué te pasa! ¡¿Por qué haces eso?! ¿Quién te dio permiso para que me toques?— lo empujó bruscamente generando que retrocediera dos pasos.
— Tranquila preciosa… solo estaba protegiéndote de la lluvia — explico extendiendo una de sus manos al cielo y creando una sombrilla de agua sobre su cabeza— ¿no me digas que te pusiste nerviosa por esto? — sonrió encantadoramente con cierto aire de casanova.
— No me está gustando ese atrevimiento que tienes conmigo, es mejor que te limites a tus funciones... ¿o es que acaso eres un acosador?, tienes una actitud bastante confiada ¿crees que las mujeres somos así de fáciles? — dijo prosiguiendo su camino. — ¡si vuelves a tocarme!..¡Te juro que te arrepentirás!
— Wau, eres una mujer agresiva… justo como me gustan — se burló viendo como ella seguía hacia adelante con los puños apretados de la rabia.
— ¡Deja de fastidiar! ¡Si sigues molestándome, le diré a la Hokage que te destituyan por acosador! , supongo que tratas así a todas las mujeres que llegan a esta aldea y no tienen pase ¿te aprovechas de su situación no?
— Bueno… no te enojes preciosa, en primer lugar yo no acoso, solo seduzco. En segundo lugar no trato tan bien a todas las mujeres, solo a las mujeres hermosas como tú... — milk rápidamente giró y quiso golpearlo pero este evadió.
— ¡Será mejor que te calles! ¡Eres un sujeto muy petulante y no me agradas! Jamás tendría algo contigo…
— Eh escuchado a varias decir aquello, ¿y cómo crees que terminaron? — el sujeto se acercó acechándola, tenía su rostro bastante en frente suyo, lo que provocó que Milk se sorprendiera por la agilidad y la cercanía— ya me creerás… — guio el ojo izquierdo y se reincorporo para avanzar — vamos… que tengo que regresar a mi puesto de trabajo… aunque… si gustas podríamos desviarnos a otro sitio— sonrió pícaramente.
— ¡Huy! ¡Eres un idiota! — declaro enfurecida y siguió el camino.
Durante el trayecto el hombre quiso buscarle conversación pero ella prefirió ignorarlo, estaba bastante anonadada de que existiera hombres así de atrevidos y que se aprovecharan de su cargo para buscar citas o mujeres. Ese sujeto definitivamente era uno bastante odioso para su perspectiva.
Fue así que llegaron a la puerta de la oficina del Hokage. El Jounin tocó la puerta con autoridad, pero solo la empleada de limpieza salió a recibirlo, comunicándole que el Hokage aún no había llegado, que si quería podía esperar dentro la oficina. Y fue así que lo hicieron, ambos entraron. Ella se sentó en la silla frente al escritorio y el solo se quedó observándola apoyado en la pared. Milk temblaba debido al frio que hacia pero al darse cuenta de la mirada de aquel hombre se enfadó al instante.
— ¡Que tanto me miras! … ¿no tienes algo mejor que hacer?— mostrando una mirada siniestra.
— Eres una mujer muy temperamental, y presumo que no me perdonaras si te pido disculpas— con un dedo sobre el lateral de su frente.
— ¡Por supuesto que no!.. ¡Eres un sujeto muy pedante y presumido! — Respondió duramente— ya que me escoltaste a la oficina del Hokage ¿Por qué no te marchas?
— Definitivamente eres como las mujeres que me gustan— dijo sonriendo mientras se alejaba con dirección a la salida — lamento dejarte sola princesa, pero voy a reportar tu presencia en este despacho... espero que nos volvamos a ver— tras decir aquello no espero una respuesta de parte de la fémina, simplemente se marchó
— Maldito idiota, como se atreve— con una vena sobresaliendo en su frente y un puño cerrado.
Milk volvió a tomar asiento y comenzó a apretar su ropa delgada de su pierna y al mirarse a sí misma se percató que el chaleco de ese sujeto seguía con ella. Se levantó rápidamente para darle alcance y devolvérselo pero la puerta principal se abrió. Una persona paso a la oficina con una montaña de libros y cuadernos, este no se percató de la presencia de la fémina y siguió avanzando hasta que soltó todos estos libros sobre la mesa provocando que a milk le cayera una gota de sudor por su frente.
— Tenían que mandarme los reportes de todas las misiones de esta semana, hash ahora tengo que revisar todo— comento con fastidio tomando asiento pesadamente con resignación. Ella aun no le había visto la cara a aquella persona así que con timidez se aproximó al escritorio.
— ¿Disculpe? ¿Lady Tsunade?— dijo con la voz delicada.
Al instante Naruto reconoció esa voz quedando en shock. Se levantó de su asiento y volteo su escritorio, cuando se encontró con la morena no pudo evitar derramar unas lágrimas.
— Na...Naruto — ella también estaba sorprendida de verlo en esa oficina, y también se sentía feliz de verlo.
— ¡¡Mama, eres tú!! — Corrió a abrazarla con unas lagrimillas en los ojos — ¡¡eres tú!! ¡¡Si eres tú!!— vociferó con mucha felicidad levantándola por la cintura y haciéndola girar.
— ¡Sorpresa! — exclamo con felicidad y emoción. Una vez que Naruto la dejo sobre el suelo ella lo abrazo con mucho cariño — ¡no sabes lo mucho que te extrañe Naruto!
— Aun no puedo creer que estés aquí— cerrando sus ojos para contener sus lágrimas. — Yo también te he extrañado muchísimo
Milk se percató de las lagrimillas que se escaparon de aquellos ojos cerrados que trataban de contenerlas sin éxito. La morena se sintió conmovida y limpio las mejillas del rubio con delicadeza.
— Me alegra mucho haber regresado…— dijo con una voz dulce — has crecido bastante, estas muy alto.
— ¿Por qué te demoraste tanto en regresar? ¿Por qué no pudiste volver antes?
— Bueno… eso es una larga historia... que ya pronto te contare… por ahora solo quiero hablar con Tsunade para que me autorice un pase y así evitar que algunos guardias se aprovechen de esa situación — dijo con rencor refiriéndose al sujeto que conoció hace unos minutos atrás.
— Pero la vieja Tsunade ya no está... — explicó
— ¿Eh? ¿Y entonces quien está en su cargo? — cuestiono inocente lo que provoco un gran orgullo en Naruto, este puso sus manos en sus caderas en forma de jarrón y sonrió mostrando todos sus dientes. — ¿no me digas que tú?...
— Te lo dije verdad, Que un día seria el Hokage de la aldea — sonrió con orgullo, lo que dejo a milk muy sorprendida por la noticia.
— ¿De verdad? — El acató con la cabeza — ¡Muchas felicidades Naruto! — Lo abrazo para felicitarlo — ¡sabía que lo lograrías, nunca dude de ti!
— Mamá, mamá supongo que ya conociste a Takashi— expreso muy emocionado— ¿cuéntame que sucedió cuando fue por allá?…
— ¡Es cierto, Takashi!…— ese nombre le hizo recobrar toda su gallardía— tengo que darle la sorpresa de mi llegada... — dijo con mucho entusiasmo y caminando hacia la puerta.
— ¡¡Mamá espera!!— ella se detiene en seco para escuchar lo que Naruto le diría.
— ¿Que sucede Naruto?— cuestiono con serenidad.
— No creo que debas darle este tipo de sorpresa, porque… porque— comenzó a titubear por los nervios de decirle que Kakashi estaba comprometido con otra mujer, pero, ¿quién era el para expoliarle sus esperanzas de regresar con su familia? — Tengo una mejor idea— ella voltea a verlo con intriga— voy a organizar una cena, donde todos tus conocidos asistan para que ahí aparezcas ante todos… te aseguro que todos se morirán de la impresión— sonríe nerviosamente.
— Tenía planeado ir a casa y presentarme ante ellos — explico provocando una mirada de lastima en Naruto, aunque ella no se percató — no obstante creo que tu idea sería mejor, así todos sabrán que ya estoy aquí — sonrió convencida — está bien… entonces iremos esta noche
— Está bien, pero primero considero que sería mejor comprarte un atuendo más adecuado para la ocasión — explicó al ver que la morena aun llevaba puesto esa ropa tan delgada. — no puedes presentarte así, además si no te cambias de ropa, seguramente te enfermaras. — caminó hacia un armario y sacó una ropa extra que él solía llevar para cambiarse. — toma... puedes cambiarte en el sanitario que está aquí… así no vas a enfermarte…
— Naruto — sonrió acariciándole la mejilla — eres el mejor... muchas gracias por esto. — tras decir eso camino con dirección al sanitario.
Llegada la noche las invitaciones terminaron de llegar a la casa de los conocidos de Milk entre ellos estaban: la familia Nara, la familia Hyuga, la familia Yamanaka, la familia Uchiha ( Sakura y Sasuke) y por último la invitación para Kakashi y Takashi.
En casa de estos dos últimos personajes, se desataba una pequeña discusión entre padre e hijo. En la sala principal, ante la luz que emanaba la fogata de la chimenea, estaban sentados sobre la alfombra los dos niños peli marrón y peliplata, junto a sus progenitores que estaban abrazados sentados sobre el sofá café.
— Seguramente es otra de esas fiestas que prepara Naruto, por esa razón no iré... voy a quedarme junto a tu madre— dijo serenamente pasando un brazo sobre el cuello de ella y Rin lo observa con una gentil sonrisa.
— "Si claro, como si ella fuera mi verdadera madre" hash— salió de sus labios con un enorme fastidio. Observando a su hermanastro que leía un libro estando cerca de la chimenea— ¿oye Ryusei no dirás nada?.. ¿No quieres que vayamos a esa reunión que está preparando mi hermano?— el muchacho lo mira de reojo y cierra sus ojos con fastidio.
— No me fastidies Takashi, estoy leyendo... me desconcentras con tu desagradable presencia.
— ¡¡Que!!! ¡¿Me estas queriendo decir que soy un estorbo?!— totalmente alterado mostrándole los dientes.
El peli marrón Cierra su libro y voltea a mirarlo con ojos de fuego.
— ¡¡Ya te lo dije, bebe llorón!! — apretando sus dientes y mirando con rabia a su hermanastro. Al igual que el peliplata.
— Ya... ya basta muchachos… tranquilos— dijo Kakashi con los ojos arqueados, dando percibir unos labios arqueados bajo su máscara y las manos en medio de ambos muchachos— que tal si ambos van... y se divierten—sonriendo con amabilidad.
— ¡Yo no quiero ir con el!— explico Ryusei enfadado con los brazos cruzados
— ¡Pues yo digo lo mismo! ¡No pienso ir con el!…— volteando su cuerpo y mirando al techo con la boca inflada de aire.
— Bueno… si los niños no quieren ir— sonriendo con picardía ante la mirada de reojo de ambos niños— entonces, nos quedaremos en casa, demostrando cuanto amamos a esta familia…
— Así es, Nos quedaremos en casa y nos abrazaremos, nos apapacharemos, nos diremos todo lo que nos agrade el uno del otro para mejorar nuestra relación filial, ¿verdad Kakashi ?— expreso Rin, acercándose para darle un beso sobre la máscara.
— ¡¡¡Wacala!!!!! — gritaron ambos infantes al unísono.
— Espero no me causes problemas, Takashi— dijo Ryusei saliendo corriendo por la puerta.
— ¡¡Ryusei!! ¡¡Ryusei!! ¡¡Espérame!!!— corrió detrás de él.
— jajajaa, que buena estrategia para librarnos de los niños ajajay— sonríe divertida.
— Muy bien... ¿y ahora que estábamos?, a si ya me acorde— volviendo a besarla y subirla en sus brazos con delicadeza, para llevarla a la habitación (censurado por falta de inspiración XD).
En el restaurant de barbacoa, mesa número 16... Segunda planta. Los invitados comenzaron a llegar (Sasuke, Temari, Ryusei y Kakashi no asistieron). Todos los adultos se sentaron en esta mesa, mientras los pequeños jugaban por todo el salón (Takashi, Shikari y mikuse). La velada era amena, había mucha diversión y alegría, pero ya todos comenzaban a preguntarse ¿Dónde estaba Naruto? ¿Y por qué los había convocado?
En ese mismo intervalo Naruto subía por las escaleras con Milk que estaba muy bien vestida (un kimono blanco con destellos dorados, con bordes del mismo color, un velo de seda que cubría su cabeza y su rostro, el cabello lo traía peinado con una cola semielevada y un poco de cabello hacia un costado de su frente y unas medias con sandalias estilo samurái).
Al llegar a la puerta corrediza de aquella habitación japonesa, Milk se detuvo frente a esta y comenzó a dudar y ponerse nerviosa.
— No sé si hacerlo, Naruto…— dijo indecisa retrocediendo con miedo— no sé qué voy a decirles, ¿cómo actuare?…
— No tienes por qué actuar, ya verás que las cosas fluirán con naturalidad, además, todos ellos aún no saben que te encuentras aquí... ten por seguro que lo que menos les importara es como te comportes, simplemente estarán muy felices de verte, al menos mi hermano... — puso su mano en el hombro femenino y le sonrió
— Tienes mucha razón — sonrió arqueando sus ojos
— Muy bien, así me gusta — sonrió — ah, me olvidaba ordenar que nadie más suba a este piso, ahora regreso iré a la recepción, procura que nadie te vea así no arruinaremos la sorpresa. — Expreso bajando las gradas a toda prisa.
Milk se apoyó en la pared a las afueras de la reunión, con la mirada perdida y pensativa en el techo, pero sus oídos no pudieron evitar escuchar las voces del interior.
— Oye Takashi ¿Qué sucedió?, ¿por qué tu padre no asistió a la reunión?— cuestionó Ino.
— Este... lo que sucede fue que… fue que…— inmutándose momentáneamente— tenía que ayudar a Rin con algo que le pidió...
— Oh ya veo — lanzando una sonrisa pícara y llena de perversión, con los ojos entrecerrados.
— Ino puerca, deja de pensar en cosas sucias, contrólate que hay niños— dijo Sakura reprochando a la rubia.
— Tienes razón, perdona… es que las mentiras de Kakashi sensei por quedarse con Rin son cada vez más obvias.
— Eso es algo que no nos incumbe, la vida privada de Kakashi sensei tenemos que respetarla y no vengas con tus marranadas
— Bueno... bueno… dejemos de hablar de eso... cuéntame Takashi ¿cómo te fue en tu ultima misión?.. Me dijeron que estuvo bastante difícil…
Milk que se encontraba cerca desde afuera de la sala de reunión, se quedó en shock tras aquel comentario "¿las mentiras de Kakashi sensei por quedarse con Rin son cada vez más obvias?". Una punzada profunda en el pecho provoco que su rostro cambiara radicalmente.
"Así que Kakashi tiene otra mujer eh"
Agacho la mirada hacia el suelo, no podía evitar sentirse devastada con la noticia y tan solo pensar que la tenía a otra le dolía mucho. Tenía muchas ganas de llorar pero ese no era el momento para hacerlo ¿Cómo pudo suceder eso? ¿Acaso estaba tan enojado que se olvidó de mí? Eran sus cuestionan tés.
— ¿Mamá te encuentras bien?— se oyó a sus espaldas, ella se limpió rápidamente unas lágrimas y volteo a verlo con una gran sonrisa afirmando con la cabeza— muy bien, espera entrare a hablar un momento— corriendo la puerta a un lado y entrando a la habitación.
Al instante en que se apareció frente a los demás, una lluvia de reproches cayó sobre su cabeza.
— ¡¡Oye Naruto!! , ¡¿Por qué demonios nos haces esperar tanto?!— Sakura inmediatamente le dio un coscorrón en la cabeza.
— No es bien visto que el Hokage llegue tan tarde a una reunión— manifestó Neji con su hijo en brazos
— Lamento mucho el atraso— mirando a su cabeza el chinchón enorme que salió a causa del golpe— "veo que no hay respeto para le Hokage, siguen tomándome como un niño"
— Naruto... ¿para qué nos pediste que nos reuniéramos?… — cuestiono el Nara con pereza.
— ¡Les cite a este lugar porque quiero darles una gran sorpresa a todos! — gritó con todas sus fuerzas dejando medio sordos a todos los invitados.
— ¿Sorpresa?,¡¡¡sitio adoro las sorpresas!!!— saltando de felicidad el pequeño mikuse.
— Tío Naruto... verdad que para mí también será la sorpresa ¿será un perrito?, ¿o una mascota?— comento emocionada la hija de Shikamaru.
— Bueno... es una sorpresa para las personas que la conocían… sobre todo para ti Takashi— observándolo con mucha ternura, y el muy confundido. Mientras todos lo miraban fijamente...
— ¿Una sorpresa para nosotros y más para Takashi?, ¿a qué te refieres Naruto? Explícate — interrogó Bulma quien llevaba un atuendo gris bastante ajustado y escotado, tal como le gustaba vestir
— ¡Ya lo verán! ¡De veras!— poniéndose a un lado de la puerta corrediza— puedes pasar…
Ella pasó con el velo puesto sobre su rostro, lo que provoco gran curiosidad en todos los invitados ¿Quién sería esa persona que iba vestida con ese hermoso kimono? Milk se aproximó más al centro de la habitación y se inclinó con respeto.
— Me alegra muchísimo verlos nuevamente, estoy muy feliz de estar aquí. — dijo serenamente. Pero bajo aquel velo, milk intentaba con todas sus fuerzas reprimir su tristeza.
Todos se quedaron sorprendidos sin conocer a aquella mujer misteriosa, había pasado demasiado tiempo sin escucharla ni verla, que muchos olvidaron su voz a excepción de una persona, que jamás la olvidaría a esa mujer que fue su amiga, a la cual siempre admiró.
— No puede ser…— susurro con asombro y los ojos muy abiertos, mientras los demás la miraban esperando que la mujer revelara la identidad. Bulma se levantó de su asiento y se acercó. Al estar frente a ella sus manos temblantes de la emoción levantaron el velo que cubría su rostro, al instante sus ojos se pusieron vidriosos— ¡Milk de verdad eres tú!
— Eh regresado a casa— inmediatamente Bulma la abrazo con aflicción mientras ella correspondía amablemente.
Hinata, Sakura, Ino, y por ultimo Takashi se levantaron y la miraban atónitos. Los primeros se aproximaron hacia ella para abrazarla y saludarla. Ella correspondió con afecto a cada uno de ellos, estaba muy feliz de encontrarse con esas personas que formaron parte de su vida y que le ayudaron a establecerse en ese lugar.
Solo Takashi y Shikamaru se quedaron inmóviles, observando lo que parecía ser una ilusión. Si por el Nara fuera, se hubiese lanzado a ella para abrazarla y besarla, pero no podía hacerlo ya que ante los demás ella aún era la mujer de Kakashi. Al mencionarlo inmediatamente recordó que él está comprometido y que pronto se va a casar con Rin ¿Cómo lo tomara milk cuando se entere?
— Takashi… ¿no saludaras a mamá?— cuestiono el Uzumaki percatándose que el pequeño tenia las mejillas empapadas de lágrimas silenciosas.
Milk dio un paso al frente para ver a su pequeño hijo, ella también frunció el entrecejo con aflicción, verlo allí frente a ella, era como un sueño hermoso. Ella se acuclillo y extendió sus brazos, insinuándole que se acerque y la abrace. El peliplata sin dudarlo corrió, mientras las imágenes se presentan con lentitud y las lágrimas caían de la misma manera. En medio camino grandes gotas corrían por sus mejillas blancas, limpiándoselas con ganas de soportar el llanto. Los metros se hicieron centímetros hasta que se abalanzo con ímpetu sobre los brazos de su madre, que al sentirlo lo estrecho contra su pecho y lloró de felicidad.
— Mami... mamita linda — en medio de llanto besó la mejilla de su madre consecutivamente — te extrañe mucho... — acurrucándose en sus brazos.
— Y yo a ti... mi amor… te prometo que esta vez jamás me separare de ti— prometió observándolo a los ojos y limpiándole las lágrimas— me escuchaste… jamás me separare de ti, eh venido a quedarme para siempre a tu lado...
— Pero... pero ¿y el trato que hiciste con Shenlong?— ella pone un dedo sobre los labios del niño mostrándole una sonrisa cálida. Takashi comprendió que ella no quería hablar del tema así que solo sonrió de felicidad por que ahora estaba con él y esta vez no se volverían a separar— te quiero mamá— abrazándola con fuerza— ¿volveremos a ser felices verdad?… ¿seremos nuevamente una familia?— las mujeres que se encontraban viendo toda la escena comenzaron a llorar en silencio con unos pañuelos en las manos.
— Seremos felices mi vida... te lo prometo— tras un abrazo amoroso, ambos, madre e hijo sintieron que su presencia comenzaba a llenar ese vacío que la ausencia dejo en sus vidas.
Durante toda la noche, Takashi no se desprendió de la mano de su madre, la sonrisa tierna y angelical era la más deslumbrante de todas. Y en cuanto a milk, ella también se sentía muy feliz de estar rodeada de los que estimaban y había extrañado. Había un momento de regocijo extremo también para los invitados y gran comprensión por el impedimento que ella tuvo para retornar a casa, empero, ya nada de aquello importaba ahora que estaba junto a ellos.
— ¿Eh?.. ¿Y quiénes son esos niños?— preguntó comedida
— Ella es mi hija... Shikari— explicó Shikamaru con media sonrisa.
— Eso quiere decir que Temari tuvo una hermosa niña— sonriéndole mientras la pequeña se esconde detrás la pierna de su padre— hablando de Temari... ¿dónde se encuentra ella?
— No pudo venir... tuvo que viajar a atender unos asuntos muy importantes a la aldea oculta de la arena— explico con cierto desagrado en sus palabras.
— ¡Hola!! Mi nombre es Shikari... mucho gusto... — apareciendo frente a ella y agachando la cabeza con respeto...
— Oh, pero que niña más educada es tu hija... Shikamaru— dijo admirada.
— Jejeje es que mi mamá me enseño a respetar a la gente viejo— antes de que concluyera Takashi le tapó la boca con rapidez. Lo poco que había entendido sobre las mujeres es que jamás debían llamarlas viejas— mejo fobias sortear— dijo con las manos de Takashi sobre la boca.
— Lo siento— sonríe nervioso soltando a la niña que se fue caminando divertida hacia el área de juegos.
— Hey ¿supongo que el pequeño de cabello marrón es tu hijo verdad Bulma?
— Así es Milk... él es mi querido Mikuse— abrazando a su hijo— ¿mi cielo no tienes algo que decir?
— Hoa mucho gusto,¿ ohe tu sabes soble la solplesa? — cuestionó con Inocencia.
— No.. no lo se pequeño— sonriendo con gentileza— tu hijo es una ternura…Bulma
— Tu, tabien eles muy bonita— con su delicada voz— pelo mi mama tabien es linda— provocando una risita en Milk.
— Estoy tan pero tan feliz de verlos nuevamente— dijo mik acariciando la cabeza de su hijo que estaba cerca— solo falto Kakashi para que este momento fuera completamente feliz ¿ dónde está el? — cuestiono haciéndose a la que no sabía, ya sería muy sospechoso que no preguntara por él. Ante la pregunta todos tomaron silencio.
— Bueno... — tartamudeo de nervios el Uzumaki, mientras los demás bajaron la cabeza.
— Mamá… este... yo…— dijo Takashi apenado— sucede que...
— Es que Kakashi Sensei tiene una misión y fue a cumplirla, no sabía de esta reunión por que el Salió esta mañana— declaro Sakura muy nerviosa. Milk supo que nadie quería decirle la verdad, quizás era lo mejor... apenas logro abstenerse de llorar y ponerse deprimida en un momento de alegría no era lo justo para todos.
— Eso es un alivio, a decir verdad no hubiese sabido cómo actuar en frente de él... por favor espero no le digan sobre mi presencia en la aldea… quiero darme tiempo para aparecerme frente a él...
— No estoy de acuerdo que permanezcas oculta, Kakashi sensei tiene que saber tu regreso lo antes posible, aunque te prometo no seré yo quien se lo diga ni ninguno de nosotros. Él tiene que enterarse por ti...— manifestó Shikamaru.
— Lo sé…— bajo la mirada con pena.
— Aquí el problema no somos nosotros, sino que alguien que te conoce diga algo sobre ti — dijo preocupada Sakura.
— Tendré que permanecer oculta por un tiempo— sonriendo y cambiando de tema al instante. — note que la aldea se ha expandido demasiado, estoy ansiosa por visitarla...
Así fue que continuaron charlando de todo un poco… hasta que dieron las 12 de la media noche, y todos se marchaban. Los pequeños tenían sueño, por lo que Bulma, Neji y Shikamaru junto a sus hijos, se vieron obligados a regresar a casa...
— Milk, ¿tienes donde quedarte?— cuestiono Bulma algo preocupada.
— No te preocupes, ella se quedara en mi casa— dijo Naruto con una irregular sonrisa.
— Siendo así entonces, espero que vengas a visitarme pronto, tenemos mucho de qué hablar... las puertas de mi casa siempre estarna abiertas para ti...
— Muchas gracias Bulma, prometo que iré pronto… tengan mucho cuidado al regresar a casa
— Mamá vámonos — dijo el Uzumaki tomándola en sus brazos para disponerse a marcharse.
— ¡Hermano!.. ¿Yo también puedo ir a dormir a tu casa?…— chocando sus índices delante de el con un gesto de ternura.
— Me encantaría mucho que vinieras a dormir con nosotros — manifestó Naruto
— ¡Gracias hermano!, ¡vamos mamá!— expreso saliendo por la puerta y emprendiendo el viaje a la casa de Naruto.
Los tres partieron saltando por los tejados después de haber pagado todas las cuentas. Llegaron al departamento. Así que Naruto ofreció su dormitorio para su madre y él se fue a dormir al sofá que tenía en la sala lujosa, digna de un Hokage. Y a petición de Milk, Takashi se quedó a dormir junto a ella.
Ya apagadas las luces ella se recostó a lado de su hijo y lo cubrió con sus cálidos brazos, aprovecharon cada minuto, cada hora para hablar. Takashi le conto todas sus experiencias como ninja, sus anhelos, sus combates y muchas cosas más. Milk no se cansaba de escucharlo, estaba tan feliz que quería atesorar ese momento, de esa manera las horas transcurrieron y el sueño comenzaba a reclamarlos.
— Mamita…. No sabes lo feliz que soy al tenerte aquí… aun siento que estoy soñando — susurró adormilado abrazándola por la cintura. — tengo miedo dormirme y no encontrarte el día de mañana... tengo miedo que desaparezcas... No quiero que te vayas mamá...
— Puedes dormir tranquilo Takashi... — acaricio su cabeza— nunca más volveré a dejarte solo… te lo prometo — dio un beso en la frente de su hijo y él se acurruco más entre sus brazos, sus ojitos negros fueron cerrándose con una sonrisa tierna, Takashi había anhelado dormir sintiendo el calor maternal y ahora que lo sentía, solo deseaba que ese instante perdurara por siempre.
