Ese día había trascurrió con normalidad, el joven príncipe se encontraba en los manantiales junto a sus amigos. Kuzimu y Nala estaban a la orilla del lago conversando mientras que Simba jugaba a las luchas con Mheetu y Tama.
Puede que ya casi fueran adultos, pero los tres siempre tendrían algo de cachorros dentro de ellos. Aun así eso no quería decir que el príncipe no estuviera impaciente por ser Rey y que lo trataran como un adulto.
-¡Grrrggg...Graaggg!-Gruño Simba lanzándose sobre Mheetu, haciéndolo caer de espaldas con él encima, pero Tama rápidamente salto hacía él tumbándolo hacia el manantial. Salpicando una gran cantidad de agua.
Simba quedo completamente empapado, sentado sobre el agua que le cubría las patas traseras, miro a Mheetu reír estruendosamente junto a Tama quienes se retorcían sobre el suelo debido al ataque de risa, incluso Nala sonreía divertida observando todo de lejos.
El príncipe frunció el ceño molesto con los pequeños mechones de melena roja cubriendo parcialmente sus ojos para luego sacudir su cuerpo sacándose un poco del agua sobrante. Las risas eran más fuertes y la mueca de Simba más pronunciada pero esta cambió a una pura mirada de curiosidad cuando pudo divisar a su tío a lo lejos, caminando por la sabana. Sonrío de forma inconsciente, formando una sonrisa de bobo enamorado.
Lamentablemente últimamente no había podido pasar mucho tiempo junto a Scar, ya sea por que su tío desapareciera misteriosamente o por que su padre exigía que lo acompañara durante todo el día para que fuera acostumbrándose a los deberes y obligaciones de ser un Rey. Y como detestaba eso, pues adoraba pasar cada momento que podía con su excéntrico tío.
Con mirada atenta lo observo escabullirse entre los matorrales de la sabana corriendo hacia el área donde pastaban los antílopes, Simba decidió averiguar que era lo que acostumbraba hacer Scar durante sus escapadas rutinarias.
Sin importarle que resultara extraño salió corriendo de forma torpe, pasando sin querer encima de Nala y Kuzimu, tropezando con ellos y casi se calló. Pero se recompuso rápidamente sobre sus cuatro patas retomando su camino, apresurándose antes de perder de vista a su tío.
-¡Simba! ¿Qué te pico? ¿Qué no ves que estamos aquí?-Dijo Nala con molestia al verse pisoteada.
-¡Lo lamento! ¡No puedo explicar. Nos vemos después!-Exclamo Simba mientras huía del lugar.
-Qué raro...-Murmuro Kuzimu enarcando una ceja, mirando al príncipe alejarse.
-Es Simba-Dijo Nala antes de suspirar y estirarse sobre el suelo.
El príncipe aumento el paso cuando la figura de su tío se hizo casi imperceptible, sin prestar atención a donde lo dirigían sus presurosos pasos ni a los antílopes asustados que salían corriendo despavoridos al percibir a un león corriendo tan cerca de ellos.
-¡Simba!-El fuerte grito de la Reina resonó en todo el valle. El joven príncipe detuvo su carrera repentinamente.
-Oh...no..-Murmuro Simba bajando las orejas y encogiéndose de hombros, volviéndose hacia donde Sarabi y Serafina venían hacia él junto a un pequeño grupo de otras leonas -Hola Mamá...-Saludo con una sonrisa nerviosa.
-Simba ¿Entiendes lo que acabas de hacer?-Cuestiono Sarabi enarcando una ceja, tomando haciento sobre la hierva -Espantaste lo que estaba destinado a ser la cena y arruinaste nuestra cacería-Dijo la Reina seriamente.
-Lo siento, no fue mi intención-Murmuro Simba bajando la cabeza sintiéndose como un cachorro regañado. Sarabi soltó un suspiro cansado, para luego sonreír y acercarse a su hijo.
-No importa. Pero presta más atención la próxima vez-Dijo la Reina lamiendo la mejilla de Simba de forma cariñosa, este sonrió contento. Entonces Sarabi lo miro una ultima vez, luego dio una señal a las leonas para continuar con su interrumpida cacería.
Simba las observo irse, entonces volvió su mirada hacia el ultimo punto en que había visto a su tío, solo para no encontrar rastro de él. Bufo con frustración para después dirigirse a la Roca del Rey arrastrando las patas.
Simba estaba hecho volita en medio de la roca baja en la que dormía su tío. Era el único lugar en el que sabía que nadie lo molestaría, ningún león iba jamas a esa parte de la Roca del Rey a excepción de él mismo y Scar, además de que se sentía cómodo y a gusto, especialmente por que podía percibir casi perfectamente el olor de su tío impregnado en el aire de la pequeña cuerva.
Simba tenía la cabeza apoyada sobre sus patas delanteras. Soltó un suspiro pesado, había esperado a Scar desde hace un largo rato, pero este aun no llegaba y estaba preocupado, no era normal que su tío se ausentara por tanto tiempo. Levanto la cabeza echándole un vistazo a la parte de la sabana de la que tenía vista desde hay.
Intento pensar en que lugar podría estar, frunció el ceño cuando un repentino olor llego a sus fosas nasales, siempre le resulto raro que su tío tuviera ese, aunque leve, olor a Hiena. Entonces sus ojos rojos se abrieron con emoción cuando la idea de donde podría estar su tío cruzo su mente. Rápidamente se levanto y salió corriendo.
-¿A donde vas Simba?-Pregunto la colorida ave que era el concejero del Rey, volando cerca del joven león. Simba soltó un suspiro alargado mientras se encogía de hombros. Parecía que hoy todo el mundo quería sabotearlo en su misión de buscar a Scar.
-Ah...Hola Zazu ¿Como estás? Mira en este momento estoy algo ocupado, pero luego hablare contigo encantado-Dijo Simba tratando de librarse rápidamente de esa situación.
-¡Heyheyheyhey..! Espera un minuto hay-Dijo Zazu colocándose enfrente del león al ver que este tenía la intención de irse -Has pospuesto tus deberes como príncipe de las Tierras del Reino esta mañana, hay muchos problemas que necesitan de tu atención inmediata-Recordó el ave y Simba emitió un quejido.
-Pero si ya hice muchas cosas el día de ayer-Se quejo el león.
-La vida de un Rey esta repleta de responsabilidades, debes ir haciéndote a la idea-Dijo Zazu seriamente.
-¿De que sirve que vaya a ser Rey si nunca puedo hacer lo que quiero?-Dijo Simba haciendo una mueca inconforme.
-Ser Rey implica mucho más que solamente hacer lo que quieras-Dijo Zazu.
-Y hasta suenas como mi Papá-Señalo Simba frunciendo levemente el ceño. El ave inflo su pecho orgulloso ante la comparación con su Rey. El príncipe hizo una mueca y rodo los ojos, entonces observo a Mheetu acercándose, una sonrisa adorno su rostro.
-¡Hey Mheetu!-Llamo Simba corriendo hacia su amigo.
-Simba ¿Por qué te fuiste? Nos estábamos divirtiendo mucho en el manantial, ya vienen los demás hacia acá-Dijo el león de melena marrón rascándose distraídamente una oreja.
-No hay tiempo, necesito pedirte un favor-Dijo Simba para posteriormente susurrarle algo a su amigo.
-Dalo por hecho-Asintió Mheetu con una sonrisa cómplice.
Entonces cuando Zazu se acerco hasta ellos volando el hermano de Nala salto sobre el pobre pájaro, tirándolo al suelo y sentándose sobre él, dejando solo su colorido pico a la vista, mientras luchaba por respirar debajo del pesado león.
-¡Gracias Mheetu!-Dijo Simba mientras salía corriendo.
-No hay de que. Siempre me ha fastidiado este pájaro-Dijo Mheetu sonriendo tranquilamente.
Sabía que si su padre se llegaba a enterar estaría en graves problemas, pero debía saber si Scar se encontraba bien. Desde lejos, el borde del reino se veía sombrío y tétrico pero ahora que estaba en las Tierras Oscuras, podía decir que hacia honor a su nombre, pero aun así era algo muy emocionante. Camino con cuidado de no llamar la atención hasta que vio los grandes huesos esparcidos por la tierra.
-No puede ser...esto es...¡Un cementerio de Elefantes!-Exclamo con una gran sonrisa impresionada para luego correr colina abano hacía los huesos, acercando la cabeza hasta el cráneo con colmillos -¡Eco!-Grito escuchando como su voz era expandida, sonrío y alentado por su sed de aventuras decidió seguir explorando.
-Por como Papá hablaba de este lugar imagine algo mucho más peligroso-Hablo con sigo mismo observando el paraje -Pero yo me rió del peligro..Jajaja...-Dijo confiado.
Se escucharon una crujidos y el joven león no tuvo tiempo para reaccionar cuando una gran fuerza lo hizo rodar varias veces por el sucio suelo, alborotando la tierra debajo de él para luego hacerlo caer de espaldas, emitiendo un gemido de dolor y sorpresa cuando su cabeza choco contra el duro piso.
-¿Qué haces aquí solo? ¿No sabes lo peligroso que es?-Cuestiono Nala encima de su amigo.
-Nala..¿Eres tú?-Murmuro Simba con los ojos entrecerrados.
-No tonto, soy Mufasa ¡Claro que soy Nala!-Exclamo la leona mientras se apartaba de él.
-¿Qué haces aquí?-Pregunto Simba levantándose.
-Yo pregunte primero-Dijo Nala alzando la barbilla. El príncipe suspiro.
-Estoy buscando a mi tío-Respondió Simba -¿Cual es tu excusa?-Cuestiono.
-Vi cuando Mheetu se le tiro encima a Zazu y cuando corriste supe que planeabas hacer algo que seguramente no deberías hacer-Dijo Nala tranquilamente.
-Ya no soy un cachorro para que me andes cuidando. Seré Rey por si no lo sabes -Dijo Simba cerrando los ojos y subiendo la barbilla de forma presumida.
-Pues cuando el futuro Rey deje de comportarse como uno yo ya no lo cuidare más-Espeto Nala con burla para luego girarse hacia los huesos abandonados -No esperaba que este lugar fuera un cementerio de Elefantes-Comento.
-Si, yo también. Es increíble ¿No?-Dijo Simba sentándose a su lado.
-Por supuesto-Asintió Nala.
-¿Quieres explorar?-Pregunto Simba.
-¿No que venías a buscar a Scar?-Cuestiono Nala arqueando una ceja.
-¿Como lo encuentro sino lo busco?-Pregunto Simba y la leona asintió dándole la razón.
-Bueno, vayamos-Dijo Nala comenzando a caminar seguida de él -¿Qué te hace pensar que Scar esta aquí?-Pregunto volviéndose hacia Simba.
-Es por qué...-Decía el príncipe pero fue interrumpido por el sonido de un fuerte aleteo acercarse.
-¡Simba! ¡Nala! ¡¿Como se les ocurre venir hasta aquí?!-Grito Zazu al borde de la histeria, aterrizando frente a los dos leones.
-Tranquilo, no pasa nada-Dijo Simba con calma.
-¡¿Como me dices que este tranquilo?! ¡No tienen idea de lo peligroso que es aquí! ¡El Rey me matará una vez se entere de esto! ¡Vayámonos de aquí rápido!-Exclamo el ave con mucho pavor.
-Zazu, estás exagerando-Aseguro Simba. Entonces escucharon las risas más macabras que jamás habían oído.
Continuará
