CAPITULO 42

ODIO Y AMOR

Hola mis queridas lectoras, shyo viene con los ojos cansaditos así que seré breve. Les pido disculpas por atrasarme y les agradezco mucho su apoyo.. SiN Uds no estaría aquí, gracias

Por último les Deseo de todo corazón que tengan un feliz año nuevo y que Dios siempre les guíe y ayude a salir adelante, nunca pierdan los ánimos de vivir y siempre afronten la vida con entusiasmo. SE LES QUIERE MUCHO :- * HASTA EL DOMINGO


Una mirada implacable se chocó con sus pupilas, Kakashi tenía mucho odio en su mirar. "¿Por qué me miras con tanto odio?" "no soy yo quien se está por casar con otra persona" recordó aquel sentimiento de odio, tristeza y decepción, eso fue lo que le ayudo a salir del momento tenso.— Kakashi… el gusto es mío — respondió con ira en sus ojos.

Estrecho su mano y ambos se miraron fijamente, no había tregua en sus ataques visuales, ambos tenían razones para resentirse el uno contra el otro.

— Milk… que alegría verte — la voz de la mujer de cabello cortó que llevaba un traje elegante y quien sería la novia, provocó que el momento de tensión fuera interrumpido. Kakashi soltó la mano de su ex mujer y giro a ver a Shizune.

— Shizune... muchas felicidades, me alegra estar presente en tu compromiso — expresó Milk fingiendo no sentir nada, ignorando a Kakashi y su prometida quien se aferraba más a los brazos de su hombre, ante esos actos la pelinegro no pudo ignorarlos más, su rabia interna se expandía paulatinamente en su interior como un fuego incontrolable.

— Muchas gracias... ¿y Cuándo llegaste? ¿Viniste acompañada?— pregunto la asistente de Hokage tratando de apaciguar el ambiente incómodo.

— Llegue hace poco — respondió soportando las náuseas repentinas.

— ¡Preciosa, ya regresé! — se aproximó de repente Izumo poniéndose a su lado.

Kakashi no pudo evitar fruncir su ceño con recelo, entonces rememoro el día que siguió a una mujer de la cual sospechaba que era Milk, esta mujer se aferró a los brazos de Izumo con tanto amor. Lo que provocó que Kakashi la viera como una de las peores mujeres con las que se haya topado, pues desde un inicio ella era una jugadora.

— Shizune, Yamato muchas felicidades — felicitó el Jounin.

— Te agradecemos por tu asistencia — respondió Yamato, observando el aura peligrosa que emitía Kakashi y que nadie más pudo notar.

De pronto Milk se arrodilló en su mismo lugar y apretó su estómago, el aguantar toda la rabia de ver a su esposo con otra mujer había provocado que le doliera el estómago.

— Preciosa ¿estás bien? — cuestiono Izumó preocupado, al igual que los demás. A excepción de Kakashi que prefirió ignorarla con desprecio.

— Milk. ¿Qué tienes? — preguntó Shizune.

— ¿Necesitas que te traiga algún medicamento? — cuestiono Rin que a pesar de estar un poco mareada, sabía que el rostro de dolor del pelinegro era bastante serio.

— No... Estoy bien… solo necesito aire puro — dijo reincorporándose y dando un vistazo más a Kakashi que tenía la mirada afilada en ella.

— Vamos… te llevare al jardín — expresó Izumo sujetándola por un brazo con delicadeza. — Enseguida regresamos — respondió, caminando con ella hacia la salida.

Kakashi se quedó callado, sin expresión alguna, con las manos en sus bolsillos observando como la pareja se alejaba del lugar.

Salieron por aquella puerta elegante y amplia que dirigía al amplio jardín. El lugar era bastante elegante y estaba adornado por lámparas de papel que proyectaban una luz tenue, el olor a rosas era tan profundo que atravesaba las fosas nasales por varios minutos y el lugar estaba rodeado por varias plantas hermosas.

Izumo la ayudó a caminar hacia una banca que había cerca de la entrada, ella se veía un poco mal, comenzó a temblar apretando los puños y cerrando sus ojos. El no entendía por qué de repente Milk se había puesto así de mal. Una vez que la sentó se puso de cuclillas frente a ella con ojos de preocupación.

— Preciosa ¿Qué fue lo que paso allí? ¿Te sientes muy mal? ¿Necesitas que te traiga algo?— Milk abrió sus ojos para verlo en frente, dentro suyo tenia sentimientos encontrados, miedo, rabia, dolor... tenía ganas de llorar pero también sentía que tenía que reprimirse. Solo necesitaba estar sola, quería estar sola para poner sus pensamientos en orden.

— Perdona por preocuparte… — dijo con la voz tenue, sentía muchas ganas de vomitar— ¿podrías traerme agua con hielo? — preguntó y el acató inmediatamente con obediencia.

— Iré a traerte agua enseguida… — se levantó y acaricio su frente para cerciorarse que no tuviera fiebre, hecho que provocó que Milk se quedara inmutada. — No te muevas de aquí... ahora mismo regreso. — tras decir aquello se marchó de nuevo al interior del lugar.

Milk observó la espalda del hombre que la acompañaba y una vez que estuvo lejos, agachó su cabeza y frunció el entrecejo con dolor.

"¿Qué me sucede?, se supone que debo odiarlo, tenía tanta determinación hace un momento para enfrentarlo, pero al verlos juntos eso me quebró por dentro... no esperaba que lo primero que me muestres después de mi regreso, sean unos ojos llenos de odio" "siento que mi estómago quema por dentro, por la rabia que no logra desaparecer" "¿Cuál es tu razón para comportarte de esa manera conmigo? ¿Ni siquiera te alegraste un poco al verme?"

De repente el sonido de una ráfaga de viento se escuchó suavemente, Milk elevo la mirada extrañada y sus pupilas se contrajeron ya que frente al banco apareció Kakashi quien la observaba con ojos llenos de orgullo. Milk trago saliva y desvió su rostro a un costado. Aunque sentía esa incomodidad dentro suyo, también sintió su corazón latir con intensidad. No había duda que a pesar de todo, ella seguía amándolo y que su sola presencia provocaba muchas cosas en ella.

En silencio el peliplata se aproximó y se sentó al otro extremo de la banca sin decirle nada, ni siquiera se dignaba a verla, su mentón con alto engreimiento se desvió hacia el frente. Milk tenía muchas ganas de explotar, de llorar, de abrazarlo, de besarlo, de reclamarle por lo que estaba haciendo, sin embargo, las palabras no salían de sus labios y su cuerpo tampoco reaccionaba

— Así que decidiste volver — se escuchó una voz seria y sonora. — Después de tantos años... ¿recién te animaste a regresar? ¿No te divertiste lo suficiente con ese sujeto que ahora vas tras el idiota de Izumo?

— ¿Qué es lo que estas queriendo decirme con ese comentario? — Milk apretó sus puños y endureció su mirada. — yo no tengo nada con Izumo… ¿Cómo te atreves a cuestionarme de esa manera? Siendo que tú eres el único que está comprometido en esta historia… ¿acaso no estás bien acompañado? Tanto que incluso te vas a casar con ella aun estando casado conmigo. Se ve que no perdiste el tiempo durante mi ausencia — Milk apretó los dientes por la rabia.

— Tu y yo ya no tenemos ningún vínculo que nos una — declaró cruelmente provocando un golpe profundo en el pecho de Milk — nuestro matrimonio fue absuelto desde que te fuiste sin que nadie supiera donde. Además ¿Qué esperabas? ¿Qué me quedara solo esperando a alguien que ni siquiera sabía si volvería? Dudo mucho que tú no hayas estado muy bien acompañada de tu esposo... ¿o me dirás que nunca te acostaste con él?

— "Mi esposo eres tú..." — respondió mentalmente — "¿Qué nunca me acosté con Goku?" — recordó el momento antes de regresar, ella le entrego su cuerpo cuando se resignó a vivir con él. Pero eso no era algo que podía decirle a Kakashi, mucho menos considerando lo celoso que es… si ella le decía la verdad, lo perdería para siempre. Y aunque estuviera enojada con él, no quería perder la esperanza.

— ¡Yo jamás me acosté con Goku! ¡Si yo tuve que irme fue por la necesidad que tenia de ver a mi hijo nuevamente!— grito enfurecida dándole frente. Kakashi frunció el entrecejo.

— ¡No me tomes por imbécil! — se levantó del asiento con furia. Kakashi la conocía demasiado bien como para tragarse esa mentira— ¡sé muy bien que te acostaste con ese sujeto! ¡Lo tienes escrito en toda la cara! ¡No necesito que te pongas de victima! — Dijo con mucha ira, lo que desconcertó a Milk, solo una vez lo había visto en ese estado y fue cuando se peleó con Goku— ¡tu rostro angelical solo es una máscara para ocultar tu verdadera naturaleza, no eres más que una mujerzuela que se va con cualquiera!

El sonido de una bofetada se escuchó en el lugar, Milk tenía la mano en alto y Kakashi tenía el rostro a un costado, el color rojo tiño el área agredida.

Ella se sintió ofendida y humillada. Él se quedó viéndola serio. Ella apretó sus manos y sus dientes, era grande el esfuerzo de contenerse que volvió a mirarlo con ira.

— ¡No tienes el derecho de tratarme así! ¡No sabes cómo me sentí al alejarme de ustedes! ¡Al menos pensé que trayendo a la vida a mí hijo sería suficiente como para que me esperaras! — abrió sus ojos cristalinos provocando que Kakashi aplacara totalmente su rabia, el odiaba verla llorar— pensé, que regresando las cosas podrían ser como antes... ¡que volveríamos a ser una familia! ¡Pero lo único que recibí de ti solo fue tu odio y tus insultos! — apretó sus uñas al punto de incrustárselos en su palma— ¡te olvidaste de todo lo que paso entre nosotros, incluso destruiste nuestro hogar! ¡Fuiste tú quien me fallo! ¡No eres más que un cobarde!

— ¡Deja de decir estúpi...!

— ¡Cállate! ¡Cuando nuestro hijo murió no fuiste capaz de hacer algo por el! ¡Si por ti fuera Takashi aun estaría muerto! ¡No fuiste capaz de hacer nada! — Extendió su mano con violencia — ¡encima me entero que ahora te casaras con otra y que ya no tenemos ningún vínculo que nos una! ¿Cómo crees que me siento al escucharte decir eso? ¿Al menos sabes el estado en el que estuve todos estos años?, no... ¡A ti nunca te importo! Fue tan fácil para ti reemplazarme ¿verdad?

Kakashi no sabía que responder, las palabras de Milk aún estaban perforándolo consecutivamente.

— ¡Te odio!— gritó Milk con furia— ¡Te odio! ¡Y sí, me acosté con Goku, eso me hace una mujerzuela! ¡Pues esta mujerzuela quiere que te vayas al diablo con tu prometida! ¡Si quieres casarte hazlo, ya no me importa!

— ¡Con que cara vienes a reclamarme de mi compromiso con Rin! ¡Si acabas de admitir que te acostaste con otro hombre aun estando casada conmigo! ¡No seas descarada! — Kakashi al saber que su mujer se acostó con otro hombre provoco que su sangre se le subiera a la cabeza y no midiera sus palabras.

— A diferencia de ti, Goku nunca se acostó con otra mujer estando casado conmigo. ¡El aun con sus defectos siempre me respeto! ¡Yo era la única mujer para el!

— ¡Entonces por qué no regresas con el! ¡Nadie te necesita aquí! — Su voz cada vez se volvía más feroz. — ¡por que no te largas! ¡Y te acuestas con todo el que se te cruce en el camino!

Milk quiso darle otra bofetada pero esta vez Kakashi la sujeto de la muñeca con fuerza.

— Escúchame bien... ya no tenemos nada… no te interpongas en mi relación con Rin... — Milk atisbo la mirada con rencor, el también choco su mirada con la de ella, la imagen que tenia de la fémina había sido hecha pedazos al imaginarla acostándose con otro. — No quiero que vuelvas a aparecer frente a mí — lanzo su mano a un costado y se marchó sin voltear atrás.

— Te odio…— susurró para sí misma— ¡Kakashi, te odio! ¡Te odio con todas mis fuerzas! — grito llena de rabia en su sitio, observando como el de cabello plateado regresaba a la fiesta hasta que desapareció de su vista.

En ese momento Milk se derrumbó sobre sus pies y cubrió sus ojos para no mostrar su rostro lloroso. El dolor profundo en su corazón era incontenible, el hombre a quien amaba con locura ahora se había convertido en un ser despiadado e indolente que la odiaba y la veía como la peor mujer del mundo.

A la distancia y desde las sombras, el acompañante de Milk observo toda la discusión que tuvo la fémina con el Hatake. Pudo comprender entonces que la mujer que pretendía, no era más que la ex esposa de Kakashi.

— "ahora comprendo por qué te pusiste mal al verlo" — agachó la mirada con tristeza y camino hacia ella.

Milk aun sollozaba en silencio, no fue hasta que Izumo le toco la cabeza que ella se percató de su presencia. Elevo sus ojos cristalinos y él le sonrió sutilmente con compasión.

— Izumo! — Se aferró a su cuello — quiero irme de aquí... por favor... llévame a casa — cerro sus ojos con fuerza para evitar derramar más lagrimas...

La aparto de si para limpiarle las lágrimas con el pañuelo que tenía en su bolsillo. Con delicadeza le fue secando sus mejillas blancas que se encontraban enrojecidas por la irritación.

— Vámonos. Ya nada tenemos que hacer aquí— dijo con la voz más dulce, ella acato con la cabeza, y caminaron juntos sin mencionar palabra alguna, Milk no quería hablar de lo que sucedió para que se pusiera a llorar, e Izumo tampoco quería preguntar para no incomodarla.

Cuando llegaron a la salida del lugar, Izumo se encontró con un gran domo de madera que capturaba el lugar en su interior. Supo entonces que aunque quisieran atravesarlo, la corteza dura de la madera impediría el paso, por esa razón no había más opción que pedirle a Yamato que los dejara atravesarlo.

— Tenemos que ir con Yamato para que nos deje salir de este lugar — explico Izumo — ¿Milk... serás capaz de regresar a la fiesta? ¿O quieres esperarme aquí?

Ella sabía que si se quedaba a solas podría haber la posibilidad de que Kakashi regresara a humillarla y tampoco es que a idea de quedarse sola fuera lo suficientemente agradable en ese momento. Si había logrado tranquilizarse fue gracias a la presencia de Izumo, solo permaneciendo a su lado pensó que quizás las cosas estarían bien.

— Iré contigo... ya me siento mejor — explicó con una voz tenue.

— Entonces vamos — al sujeto de la mano aprovechando que ella se encontraba deprimida, por lo que no reacciono de forma evasiva.

Ingresaron a la gran fiesta, había demasiada gente a su alrededor y muchos de ellos reían a carcajadas y también se dedicaban a bailar. Milk buscaba con la mirada al peli plata, era mejor evitar verlo por ahora.

— Allá están... — manifestó el peli café.

Milk desvió la mirada hacia el lugar que señalo Izumo, allí estaba Kakashi, la mujer llamada Rin y los novios. En seguida se detuvo.

— No quiero ir allí… — musitó con tristeza.

— Lo sé... pero ¿estás bien demostrándole esa debilidad? — Dijo, sorprendiendo a Milk ¿Cuánto es lo que sabía ese hombre como para decirle aquello?— Milk. No tienes por qué hacerte a las fuertes conmigo

— ¿Aquí te refieres, Izumo?— delicadamente.

— Perdóname... escuche parte de tu conversación con el… — declaró mirándola tiernamente— si te rehúsas a verlo después de eso, el pensara que está en lo correcto y pensara que te ha intimidado… pero tú debes demostrarle que sus palabras no te afectaron en nada... por eso debes seguir enfrentándolo...

— No creo que tenga las fuerzas para eso… — dijo afligida.

— ¿Bromeas?, eres la mujer más fuerte y de carácter que conozco... — la animó — además…— elevo su mano que estaba sujetando la suya— estoy contigo... prometo que no te soltaré...

Milk sonrió levemente y acato con la cabeza accediendo a acercarse a su esposo.

— Así me gusta— sonrió con los dientes y sus ojos arqueados, era bastante agradable verlo sonreír así.

La arrastró de la mano hasta estar frente a los novios, aunque sabía que Izumo tenía razón, su pecho aun le dolía.

— Yamato, Shizune, lo lamento mucho pero debemos retirarnos e ir a casa. Milk no se encuentra muy bien del todo— expresó con la voz seria

— "Regresar a casa"— repitió Kakashi mentalmente, cuando bajo la mirada vio que Izumo la sostenía de la mano. En ese momento su rabia se expandio por todo su pecho.

— ¡Oh! ¿Enserio no te encuentras bien?, es una lástima… que extraño que te doliera el estómago... — en ese momento Rin se sorprendió y elevo sus palmas con emoción — ¿podría ser que esté embarazada? — cuestionó provocando una sensación helada en la espalda del Hatake.

Milk no respondió a esa cuestionarte, estaba bastante estresada por escuchar a la mujer que le arrebato a su esposo. Pero ella sabía que no podía reaccionar mal con ella, ya que el único culpable era Kakashi quien permitió que otra mujer ocupara su lugar.

— Vamos, Rin no le hagas ese tipo de comentarios— expresó Shizune algo molesta.

— Bueno— encoge su hombros— solo digo lo que parece, además ¿qué tiene de malo?, si se ven como una encantadora pareja— comenta muy alegre— tal como yo y mi Kakashi …— lo abraza del hombro, él le serie con amabilidad y los ojos arqueados . Milk apretó sus dientes con celos y rabia, no podía creer como podía ser tan descarado de mostrarle esa sonrisa a otra mujer.

— Bueno, como sea, ¿podrías dejarnos salir?.. — Izumo volvió al tema.

— Quisiera poder hacerlo, pero esta técnica solo se deshabilita cuando los primeros rayos del sol tocan la corteza del domo — respondió Yamato despreocupado.

— ¿No hay alguna manera de que nosotros podamos salir antes? — pregunto nuevamente el Kamizuki.

— Lo siento, solo queda esperar al amanecer, yo creo que en dos horas saldrá los primeros rayos del sol…

"No, no, no puedo quedarme mucho tiempo, todo será muy duro para mi… quiero huir, pero no sé cómo" — medito Milk preocupada

— Está bien, nos quedaremos esas dos horas, ¿verdad que aceptas Milk?— ella lo observa con rabia ¿acaso no estaba entendiendo su situación?, el solo sonrió y le guiño el ojo.

— Siendo así, entonces esperare a que haya una mesa libre para ofrecerles — dijo Shizune con nervios, sabía que el ambiente no era el ideal

— Shizune, no es necesario que esperen. Con gusto podemos compartir nuestra mesa con ellos ¿verdad Kakashi?— pregunto Rin a su prometido.

— Si ellos no tienen inconveniente — respondió frio.

— ¡Por supuesto que no tenemos inconveniente! — respondió Izumo con firmeza.

— En ese caso nos excusan, tenemos que ir a saludar a nuestros otros invitados — dijo Shizune llevándose a Yamato de un brazo— nos veremos luego…

Ya en el lugar, Kakashi estaba sentado en la mesa con Rin a su lado, a su vez la pareja invitada estaba frente a él. Milk permanecía con la cabeza abajo, no quería verlo porque su mirada la delataría. Izumo notó la contemplación de Kakashi por la morena que no dejaba de acosarla ferozmente. La única que no sentía el ambiente tenso era Rin que estaba más distraída viendo a la gente bailar, cuando esta última giro la cabeza para atenderlos, sonrió inocente.

— Izumo… ¿cuéntame cómo fue que te enamoraste de ella?— preguntó tratando de romper el silencio.

— ¿A qué te refieres?— cuestiono, nervioso, con la mirada puesto en ella. Y Milk mirándolo de reojo con confusión.

— ¡Ay por favor!, se te nota a leguas que estás enamorado de ella… — abrió sus ojos con asombro — ¿no me digas que ella no sabía? — cubrió sus labios reprochándose haber sido tan indiscreta…

— Rin… lo que yo sienta o no por ella, a ti no te incumbe— dijo con confianza, no por nada se conocían desde niños

— ¡Vamos Izuzu, no es para tanto!.. Deberías confesárselo ahora mismo antes de que otro te la arrebate… — se burló — ella es bastante bonita como para quedarse sola... ¿o es que él no te gusta Milk? — cuestionó la mujer pasada de copas.

— Solo somos amigos — respondió Milk con determinación.

— Es lo que todas dicen… — expresó Kakashi con la voz burlona y desvió la mirada. Milk agacha la cabeza tragándose su rabia y Rin le da un pequeño golpe en el hombro a su futuro esposo.

— vamos Kakashi… no seas tan duro con ella— sonríe apoyándose en el pecho de Kakashi y este le acoge con sus brazos, observando fijamente a Milk, ella al ver eso siente su corazón partir en mil pedazos.

— Como tú digas Darin…— dándole un beso en la frente con su máscara puesta, y ella cerrando sus ojos con cariño.

— "¿Darin?"— sus ojos se cristalizaron y sus labios permanecían semi abiertos, un temblor en ellos anunciaban que pronto lloraría. Kakashi al ver esa mirada de dolor en ella, sintió cierta satisfacción. — "Quieres herirme, ¿verdad?", "no... yo no tengo nada de que arrepentirme, eres tan cruel, desconsiderado y tan poco hombre"— cerró sus ojos tratando de contener sus lágrimas, Izumo al verla así, se levantó de la silla al instante y extendió su mano hacia ella. Milk abrió los ojos distrayéndose de sus ansias de desmoronarse.

— Milk... vamos a bailar...— ella miró fijamente a Izumo y comprendió al verlo a los ojos, de que se trataba esta repentina petición. Él quería salvarla.

Milk elevó la mano y lo estrecho con las de él, se levantó y sin decir nada se fueron al centro de la pista. Mientras Rin, Kakashi observaban todo, estando sentados encaramelados.

— Que linda pareja hacen los dos ¿verdad Kakashi?— añadió con calidez al recibir el amor de su novio... El peliplata solo se quedó observando la escena sin tomar interés al acto de Rin.

La música era melodiosa, con estilo de vals. Él se paró frente a ella y la tomó de una mano, luego de la cintura y comenzó a moverse de un lado a otro observándola y ella solo cerraba sus ojos tratando de disimular las ansias de sollozar

— Lamento que te sientas así... es mi culpa por haberte presionado de esa manera... perdóname por no haberte escuchado... — se disculpó sinceramente.

— Sinceramente... es mi culpa… — dijo comenzando a morderse el labio inferior para desaparecer ese dolor que no la dejaba pensar con claridad— no debería ser débil y dejar que sus acciones me afecten... pero en cierta forma, te seguí con la ilusión de que a pesar de las cosas horribles que me dijo, pudiera encontrar un poco de ese cariño que me profesaba en sus ojos, pero... me di cuenta que eso ya no existe… el me remplazo fácilmente y ahora ama a otra mujer…— expresó devastada.

— Tú también puedes volver a amar…— declaró provocando que ella eleve su mirada fijamente — pensé que podría esperar un poco más para decirte esto, pero… tú me gustas mucho Milk... y no sabes lo feliz que me haría que me pudieses dar esa oportunidad.— en ese instante ella se detuvo sorprendida. Es cierto que ella sospechaba de sus intenciones pero no considero que el fuera en serio, ahora que él le declaraba su cariño, sentía que había mucha sinceridad en sus palabras.

Los ojos negros del Kamizuki brillaban al observarla, el sería muy feliz si en ese momento Milk terminara aceptando sus sentimientos.

Desde la mesa, Kakashi entendió lo que estaba sucediendo con esa pareja en la pista de baile. Su mandíbula se endureció por la presión de sus dientes, el ceño estaba fruncido y sus puños que se encontraban bajo la mesa se apretaron con fuerza. Ver a esa pareja observándose fijamente provoco una gran rabia en su interior, aunque quisiera explotar solo podía pensar que Milk era una buena jugadora en el engaño y el cayó como un tonto.

— Lo… lo siento mucho, no quiero que te ilusiones conmigo... — declaro con delicadeza — aunque esa ley esa diga que por mi ausencia, Kakashi y yo dejamos de ser un matrimonio… yo sigo pensando que él es mi esposo— concluyo cerrando sus ojos — no quiero que salgas herido... te has comportado de una manera muy gentil conmigo…

— Pero si lo observas, el ya no tiene amor para ti — sujetó la cintura de la mujer y las manos y siguió bailando, mientras ella desviaba los ojos hacia donde se encontraba el Hatake, allí se cercioro que Izumo tenía razón. En esa mirada ya no había señales de amor

— Yo… — no supo que decir. Solo bajo la cabeza con tristeza.

— Aunque me rechaces, me quedare a tu lado lo suficiente como para que comiences a quererme tanto como a el… no permitiré que te haga daño — expresó con determinación y la aferró contra su pecho. Sorprendiendo a Milk y a cierta persona que se encontraba sentado con su pareja.

— Que obstinado eres…— susurró. Y él sonríe con los dientes relucientes.

Transcurrieron los minutos, Milk e Izumo, no se detuvieron ni un instante. La música del ambiente era tan romántico que cualquiera que observara a esa pareja, tendría envidia por la confianza y cariño que expresaban en su tierno baile

Mientras tanto desde la mesa Rin y Kakashi también observaban fijamente a la pareja. Ella con entusiasmo y envidia por el aura tan apacible que emanaban. Y el que solo observaba a la hermosa pelinegro de coleta alta con aquel vestido tan ceñido a su cuerpo, cuerpo que una vez fue suyo y ahora era de otros hombres.

Sentía coraje, como era que ella no tenía ni un poco de vergüenza al presentarse con otro hombre ¿es que acaso quería humillarlo? No lo sabía, pero no se quedaría de brazos cruzados observando como la mujer que una vez conoció y amó, le haga este tipo de escenas con otro hombre y frente a sus compañeros. Así que tomo la mano de su prometida y la llevo al centro de la pista donde se encontraba la otra pareja.

Milk e Izumo se dieron cuenta de que no estaban solos. El Kamizuki oteo desafiante a Kakashi quien lo ignoro y solo veía a Milk con rabia. Con delicadeza el Hatake tomo el cuerpo de Rin y lo estrecho contra el suyo, incitando a que ella apoye su mentón en su hombro. A medida que bailaban la tonada melodiosa y romántica, el no desprendía sus ojos de la morena y ella tampoco de él. Ambos batallaban ferozmente con la mirada y el único que se deba cuenta de ello era Izumo, ya que Rin confiaba plenamente en su prometido y ni siquiera se imaginaba del aura peligrosa de su alrededor.

— "Idiota, ¿crees que me importa que estés acompañada por el perdedor de Izumo?, JaJa por favor no me hagas reír, ¡¡eso no va a pasar!!"— pensó con frialdad, y para hacerle sufrir, tomó a Rin y la apego más a su cuerpo, y con la máscara puesta, la besó en el cuello sin dejar de ver en frente a su ex esposa.

Milk al ver la escena, sentía quebrarse en partículas diminutas. Lo único que quería hacer era salir corriendo para llorar lejos de él, soportar y odiarlo o simplemente pagarle con la misma moneda... sin saber que hacer apoyó su cabeza en el pecho del Kamizuki , su mirada se hallaba dolida aun así no dejo de bailar. Izumo al percatarse de esa acción alevosa del Hatake, decidió ayudarla.

— Milk…— susurro tomándola de la cintura para atraerla más hacia el — bésame…— inquirió con una voz seductora, ella eleva su vista muy sorprendida— sí, tú me besas, podrás saber si el aun siente algo por ti— ella no reaccionó de ninguna manera, cuando comprendió lo que él era capaz de hacer por ella, se conmovió.

— Muchas gracias… eso solo empeoraría las cosas, por supuesto que quiero saber si el aun siente algún tipo de afecto hacia mi… pero no puedo utilizarte de esa manera… de veras te lo agradezco— el la observa fijamente de la misma forma anterior.

— Tontita… yo soy quien te suplica que me utilices… que no entiendes que te quiero — se acercó rápidamente y clavó un beso en los suaves labios de la pelinegra y luego le rodea con sus brazos para estrecharla con su cuerpo con mucho énfasis. Milk se queda con los ojos abiertos como platos, pero luego desvía la mirada para ver a su amado y cerciorarse si el plan de su acompañante había funcionado. El peliplata al instante abrió sus ojos con sorpresa, ni él se lo esperaba. En forma de venganza abrazo más el cuerpo de Rin, dándole un beso con su máscara sobre el cuello y su mano se deslizó por su espalda hasta estacionarse sobre su glúteo.

Milk se apartó bruscamente de Izumo y aun observando a Kakashi, negó con la cabeza en silencio y salió corriendo hacia la puerta del jardín. Izumo quien la beso con los ojos cerrados, no se percató del porqué de su acción repentina, él pensó que la había ofendido con su atrevimiento y por esa razón fue corriendo detrás de ella. Al alcanzarla en el jardín, el sujeto de la muñeca, ella se detuvo sin verlo.

— Perdóname, no debí haber hecho eso — se disculpó muy arrepentido observando la espalda de la mujer que comenzó a temblar.

— No soporto verlo con otra mujer, me duele, me duele mucho saber que es capaz de hacer todo eso, solo para herirme — se escuchó la voz quebrada de la fémina, Izumo camino para estar frente a ella y encontrarse con sus ojos empapadas de lágrimas. Frunciendo el ceño con remordimiento la abrazo para consolarla.

— Mi propuesta sigue en pie… si necesitas a alguien para despertar sus celos… úsame…

Milk agacho la cabeza, ella no podía hacer eso aunque quisiera... no es el tipo de personas que utiliza a otro para conseguir su objetivo. Lo único que podía rescatar de esas palabras, era el sacrificio que Izumo era capaz de hacer por ella al permitir que ella decida utilizarlo.

— No quiero hacer eso… — respondió sobre su pecho.

— Aunque digas eso… mi propuesta sigue vigente, considéralo...

Milk sabía que decirle que no a Izumo no serviría de nada, lo poco que había conocido de él, es que siempre se sale con la suya y era bastante determinado con su propuesta.


Las dos horas transcurrieron y los primeros rayos del sol tocaron la superficie del domo y al instante esta barrera desapareció retornando hacia el suelo. Varios invitados salieron del lugar, la mayoría inconscientes por el jolgorio de anoche.

Milk e Izumo no volvieron al gran salón, solo se quedaron sentados en las bancas del jardín esperando que se hiciera de día, una vez que el domo desapareció. Emprendieron el retorno a la casa de la morena. No hubo despedidas, lo que menos quería Milk era volver a ver a Kakashi con ella.

Caminaron en silencio observando las calles semi desérticas debido al horario, finamente llegaron al barrio Uchiha, subieron unos pequeños escalones de la casa japonesa y al estar frente a la puerta principal, Milk saco su llavero, abrió a puerta y antes de ingresar se detuvo.

— Hoy… fuiste un gran apoyo para mi Izumo... — giro su cuerpo para verlo con agradecimiento — había dilatado demasiado el encuentro con él. Pero gracias a ti, pude superar ese mal momento. Muchas gracias, hoy fuiste mi héroe… — sonrió arqueando sus ojos.

— Gracias a ti preciosa, por haberme acompañado… sabes que desde hoy y para siempre, puedes contar conmigo — sonrió con una sonrisa encantadora. Ella correspondió de igual manera e ingreso a su casa.

El Kamizuki se sintió el hombre más feliz del mundo y se fue saltando por los tejados con mucha alegría.

Milk se quitó las zapatillas en la entrada, lo único que necesitaba era darse una ducha fría para quitarse la tristeza de ese amargo encuentro. Abrió la regadera y deslizo el vestido que traía, con lentitud ingreso a la tina que había bajo sus pies. Y mientras las gotas de agua caían en su rostro al observar fijamente la regadera, no pudo evitar pensar.

— "siento mi corazón muerto"— se toca el pecho, cuando mil gotas minúsculas caían por su suave y delicada piel— "Kakashi, siento que te odio y te amo al mismo tiempo… ¿Qué debo hacer? No creo que pueda perdonar las cosas que acabas de hacer para herirme...— meditó cerrando la perilla de la ducha cuando termino de enjuagarse, tomo una de las toallas para cubrirse el cuerpo y otra para envolver su cabello mojado.

Tras un suspiro salió de la ducha y caminó hacia su habitación, en cuanto llego se escuchó la puerta externa tocar. "¿Quién podría ser?". Aun con la toalla cubriendo su cuerpo salió al exterior para ver quién era, su sorpresa fue grande cuando no se encontró a nadie, en su lugar había una caja negra con bordes rojos en el suelo. Extrañada lo elevo y abrió en ese mismo momento, en el interior encontró un hermoso ramo de rosas, una caja de chocolates en forma de corazón junto a una nota.

Milk ingresa a la casa observando el sobre, dejó la caja sobre la mesa pequeña de la entrada y abrió la carta, en él se encontró una dulce dedicatoria.

"aunque las dificultades te dejen sin fuerzas, aunque tus ojos no contengan tus lágrimas, recuerda que aquí tienes alguien que te quiere y que adora tus sonrisas... secare tus lágrimas y seré tu soporte cuando lo necesites... ya nunca más estarás sola porque yo estaré allí para ti. Te quiero mucho Milk, espero que un día logre ganarme tu afecto. Por ahora espero que recibas con agrado este detalle"

Con cariño

Izumo Kamizuki.

— Izumo…. — milk sonrió con calidez, no esperaba que el fuera un tipo tan romántico. Pero también su sonrisa se borró al instante, al recordar que aun amaba a su esposo y las posibilidades de darle ese cariño a Izumo quizás eran nulas... no era correcto aceptar esos sentimientos, no le estaba permitido hacerlo