¡No estaba muerta! Solo sobreviviendo al final de la licenciatura (?) esta vez, vengo a publicar una historia que esta inspirada en el pasado evento de N en el juego Pokemon Masters EX, donde vemos un reecuentro entre N y el protagonista masculino de B&N, sin embargo, a mi me dio la idea de hacer algo super parecido pero con esta pareja que me encanta y que vive eternamente en mi kokoro shipper. No sé si muchos juegan Masters but espero que igual les guste la historia.

Discraimer: Pokemon no me pertenece, es propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y Game Freak -creo: v -

.

Aclaraciones y / o advertencias

• Posibles spoilers de Pokemon Masters EX

• OoC

• UA (Universo Alterno)

• Contiene FerrisWheelShipping

.


.

Al llegar a Pasio se había dado cuenta que el lugar era especial, no solo por la inexistencia de pokemon salvajes, sino por el aura de compañerismo y amistad que se sentía en cada uno de sus rincones. Si bien, fue una sorpresa verse ahí de repente, no paso mucho tiempo antes de que agradeciera la oportunidad de vivir tal aventura. No obstante, el sentimiento de culpa que se instaló en su corazón opacaba en ocasiones la felicidad que la isla le otorgaba, y es que estar en Pasio significa abandonar la búsqueda que había emprendido hacía poco más de dos años.

Muchas ocasiones miró el cielo estrellado de aquel paraíso, preguntándose si N seguía vagando por el mundo en su pesquisa de un nuevo sueño. Otras ocasiones deseaba que, así como ella había aparecido en Pasio, N lo hiciera de igual manera. Empero, al desconocer las razones que la llevaron ahí, no podía saber si se podría replicar con el chico.

Sin embargo, aquel milagro había ocurrido. Touya fue el encargado de comunicarle el avistamiento de N en las playas de Pasio, después Cheren apareció con la noticia de su encuentro con el Team Break y el vuelo de Zekrom. Claro que como todo en su historia, el reencuentro no había sido fácil, el drama parecía seguirlos pero ahora ambos estaban del mismo lado, luchando codo a codo justo como en sus sueños.

N seguía conservando su esencia y voluntad pero su perspectiva de la relación entre entrenadores y pokemon era completamente diferente, ahora podía vislumbrar aquello que negó en el pasado. Descubrir sus nuevas facetas solo hizo que los sentimientos que tanto intentó negar, resurgieran y la golpearan como una gran ola, por tanto, era imposible volverlos a enterrar en lo profundo de su mente.

Por eso era tan difícil hablar o mirar al chico de cabello esmeralda, incluso sí sus demás amigos les habían dado un poco intimidad. Podía recordar las noches que imagino la conversación que tendrían al reencontrarse, las palabras que le diría, las aventuras que deseaba contarle así como los reclamos que le daría. Sin embargo, las palabras seguían atoradas en su garganta, impidiéndole iniciar la charla.

— Bel me dijo que has estado buscándome. — Su suave voz la sacó de sus cavilaciones, mas no lo miró todavía.

Sintió su rostro enrojecer ante la declaración, sabía que su amiga era una de las más interesadas en su caso pero el que fuera ventilando sus acciones era algo que le avergonzaba, la hacía sentir una chica desesperada por encontrar a su enamorado y pese a que no era del todo errónea la idea, no era algo que quisiese, fuera de dominio público.

— Así es.

De igual modo, no podía negárselo sobre todo si ya era sabedor de la verdad.

— Me he acordado muchas veces de ti durante mi viaje — su tono se tiño de nostalgia — me venían recuerdos de todas las veces que nos encontramos, de nuestros combates —, cada palabra hizo que su corazón se agitara —, y de todo lo que aprendí de ti.

Sintió las lagrimas acumularse en sus ojos empero, se negó a derramarlas en su presencia. Eso solo lo haría sentir culpable por sus acciones y estas no se llevaron a cabo con ese propósito, lo sabía más que nadie.

— Hoy soy el que soy gracias a ti. — La alegría era obvia en su voz, tanto como su noble corazón.

No tenía la necesidad de mirarlo para saber que sus ojos estaban posados en ella, esperando su reacción.

— N... — como siempre, era ignorante del efecto que causaba en ella. Quiso sonreír al percatarse que seguía intacto. — Bueno, es lo normal, ¿no? Al fin y al cabo…

Al fin y al cabo habían sido compañeros en un camino a cumplir como héroes, un destino del que no hubo escape y en el que forjaron los sentimientos que los mantenían unidos. No obstante, decir todo aquello solo la haría descubrir su corazón y seguía sin estar preparada para ello.

— Tienes razón — concedió y eso provocó que lo observara directamente de una buena vez. — Después de todo, somos buenos amigos.

Su sonrisa fue deslumbrante y cálida, tanto que fue capaz de sentirla en su pecho. Tal vez N no estaba listo para profundizar en su sentir por ella, después de todo su crianza lo había alejado de las relaciones humanas y aún ahora era difícil que se percatase del sentir de las personas.

—Cheren mencionó que querías decirme algo — continuó con su sonrisa intacta y la alegría brillando en sus ojos.

— Ah, sí, ¡lo que quería decirte! — los nervios fueron evidentes pero ambos lo pasaron por alto.

— ¿De qué se trata? — preguntó visiblemente curioso.

Se tomó un momento para respirar y encontrar el coraje para decirle todo lo que había guardado en su interior.

— Es que cuando emprendiste tu viaje, me dijiste que mi sueño se cumpliría, que yo sería capaz de cambiar el mundo — en aquel momento no fue capaz de comprender su confianza ciega en ella, una chica normal que tuvo que tomar el papel de heroína. Pero N siempre había sido así, dictando el rumbo que debía tomar para llegar a él. — Y, acto seguido, ¡te faltó tiempo para largarte sobre Zekrom! — En aquel momento se sintió abandonada y herida por su rauda huida, ni siquiera le había dado la oportunidad de pedirle que compartiera su destino y por ello es que su propia búsqueda había sido tan intrincada. — ¿Se puede ser más egoísta?

No deseaba incriminarle pero genuinamente necesitaba sacar esa desazón de su pecho, de lo contrario no sería capaz de superarlo. La risa cantarina de N fue algo inesperada, de todas las reacciones que había considerado, aquella nunca apareció en su mente. Lo miró con reproche, debido a que no entendía porqué reía, ¿acaso su tormento le era divertido?

— ¿Has estado buscándome todo este tiempo solo para decirme eso? — Su risa siguió pese a su habla y entonces su rostro volvió a tornarse rojizo.

Si lo decía de esa manera parecía una cosa insignificante pero para ella era algo vital.

— ¡N-no te rías! — Pidió abochornada para después mirar hacia abajo — Puede que no sea nada para ti pero...

— No, tienes razón, Touko. — Si bien su tono demostraba arrepentimiento, era obvio que no se sentía tan mal. — Fui un egoísta y te pido perdón por ello.

— ¡Fuiste más que un egoísta! — elevó su voz al tiempo que las lagrimas comenzaron a recorrer su rostro sin que fuera capaz de retenerlas. — ¡estuve enojada por tanto tiempo pero no podía dejar de pensar en ti! — Fijó su mirada en el triste rostro de N y continuó — estuve tan preocupada, aún más cuando Ghetsis escapó de prisión pero tú nunca apareciste y entonces… no puede seguir esperando así que fui a buscarte. — Renunció a todo, al título de campeona, a sus amigos y a su familia para ir tras él. — Pero no importaba cuanto te buscase, no podía encontrarte.

El dolor fue creciendo con cada decepción y pesé al apoyo de sus pokemon, hubo reiteradas ocasiones en que sucumbió a la tristeza. Sin embargo, siguió la pesquisa día tras día esperando verle de nuevo.

— Lo siento tanto, Touko. — Limpió sus lágrimas con suavidad, mirándola con aflicción y remordimiento a partes iguales. — No tengo pensado irme de Passio todavía, así que deja que te compense.

— N… yo no…

No podía obligarlo a quedarse con ella, sin importar cuánto creyera en el vínculo que los unía. Después de todo, sus sentimientos no eran iguales. Ella lo amaba y él…

— Se acabaron las despedidas, el decir "adiós" —, la determinación brillaba en su mirada y la confianza envolvía su voz. — A partir de ahora, todo serán "hasta luego".

— Esa es una promesa muy grande — admitió, sobre todo para él, un alma libre que buscaba surcar los cielos cada día. — Y no me debes nada, el buscarte fue mi decisión — así como la suya fue marcharse. No obstante, N negó con la mirada — ¿Estás seguro de querer quedarte?

— Touko. — Había perdido la cuenta de cuantas veces deseó escucharlo decir su nombre, ahora era un sueño hecho realidad. — Quiero quedarme, quiero ver Pasio en su totalidad, ver a los humanos y pokemon vivir en armonía, — su sonrisa volvió a adornar su semblante — y quiero hacer todo eso contigo.

— N…

Aquel fue el golpe que fulmino su reticencia. Al igual que en el pasado, N seguía firme en sus decisiones y ella seguía doblegándose a seguirlo, claro que ahora le proponía un camino mucho más ameno y pese a que sabía que sus sentimientos solo crecerían al estar a su lado, no podía rechazar su petición. Lo único que podía hacer era acompañarlo y esperar que él pudiera llegar a amarla en algún momento.

— Sigues siendo un egoísta — suspiró y le sonrió con felicidad — supongo que no me queda más opción que aceptar su petición, Rey N.

— Touko no es así…

Rió con fuerza ante la vista del chico intentado explicarle nerviosamente lo que ya sabía con exactitud.

Pasio definitivamente era un lugar mágico y si había podido reunirlos otra vez, esperaba que creará la oportunidad para mostrarle su amor y entregarle su corazón, justo como lo había hecho hacía dos años, en medio de un palacio destruido y dos dragones legendarios.

.


.0.

Notas de autora:

Eso es todo! la verdad es corto pero me divertí mucho escribiendo esta historia, espero que a ustedes también les guste.

¿Me regalan un review?