¡HOLA A TODAS Y A TODOS! :D Antes de que se me olvide, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS TOM FELTON! Aquí estoy de nuevo con el capítulo 27 del príncipe durmiente de las serpientes.
Dije que avisaría por facebook en cuanto hubiese publicado el one-shot con la escena perdida, pero para las que no me tenéis agregada a face, os lo digo por aquí. Lo encontraréis en mi perfil y se titula: ''Puta ambición'', de Blaise Zabini. Os recomiendo que lo leáis antes que este capítulo. ¡Es importante!
MUCHAS GRACIAS A: Schatzie0713, Gabriela Cruz, Emma Felton, anguiiMalfoydark, Melody B, Katherine Malfoy, Guest, Circe Cullen, Tess21, Fersha Malfoy, FrancessMalfoy, Lala, Keniie Masen, ian, Daniela Estrada, Giinny Felton, Raquel1292, keki46livecom, Sam Wallflower, Effy Malfoy Reckless, TTaticarri, megagb, LucyTheMarauder, asor, Candice Saint-Just, Viridiana, Shirmione Malfoy, Vale Malfoy, Jean, BiancaDramione, Solunarox, Maglucy, Jane Meyer, mariapotter2002, Saori Haruno, Sandy, Any, miraura21, Adarae, AMY, Romaaa, Hermy Evans Black, seremoon, BereLestrange, Mei Fanel, crazzy76, Violeta15, hanilok, hermii, lolalu, lucii, Alesz, CoposdeHielo, rosee, En Resumen soy un Heroe y DrKpOtTeR.
ADVERTENCIA: VOCABULARIO SOEZ Y ESCENAS CON CONTENIDO SEXUAL.
Contestaciones a las no registradas:
Emma Felton: Hola querida Emma! :D Síí, parece que fue ayer! XDD Me acuerdo cuando te dije por ¿Cuál es tu recuerdo Draco?, que iba a empezar un nuevo fic. Es que la idea no me abandonaba y hasta que no comencé a escribirlo no me quedé tranquila hahahaha por cierto, el verano se acaba ya… pff que mal, por suerte a mí aún me queda una feria este fin de semana que viene, así que voy a aprovechar que luego… empieza la tortura XDD Por cierto, me alegra mucho que te gustase el one-shot de Blaise. Ahora se sabe por qué se comporta así. Y el pobre me da muchísima pena :C desde luego él y Ginny lo van a tener difícil, al igual que Draco y Hermione, sólo que va a ser por unos hechos muy diferentes. Ya sé que en el anterior cap. hubo más Blaise-Ginny hahahaha pero es que todos los personajes tienen que avanzar y a mí no me gusta dejar a ninguno de lado :P Les tengo el mismo cariño a todos hahahahaha ufff no sé si Draco le dirá la verdad a Theo o no… por ahora está más callado que un piojo jajajaja pero… nunca se sabe! Ahora Draco y Blaise con los gemelos… no sabes cómo me reí con esa parte! Jajajajaja desde luego si con Fred y George temblaba Hogwarts, con los cuatro…. El apocalipsis hahahaha! Ahora verás si Hermione cuenta la verdad a las chicas… :P y bueno, Draco… tienes razón, es un pervertido… cada vez está peor… JAJAJAJA no digo nada más, te dejo con el capítulo que creo que te vas a reír! Un besazo guapaaaaa :)
Katherine Malfoy: Hola Katherine! :D jajajja me alegra que te gustase el capítulo! Obviamente Draco tenía que hacer el papel de cobarde y quejica, más que nada porque le iba como anillo al dedo. Él es mucho de hablar pero luego a la más mínima, se asusta! Jajajajajaja Espero que con este nuevo capítulo te rías tanto como con el anterior. Yo me lo he pasado pipa! Ron y Pansy están fatal de la cabeza! Y no quiero ni imaginarme qué ocurrirá si él queda con ella… es capaz de violarlo otra vez. Jjjajajajaja pobre pelirrojo xDDD Ahora verás si Hermione decide confiar en las chicas :P Te dejo con el cap, que tengo muchas ganas de que lo leas! Un besito muy fuerte guapaaa :)
Guest: Holaa! Me escribiste un review en el capítulo 7, pero no sé por qué, no llegó el review, así que no sé lo que me pusiste :C! Espero que te guste el nuevo cap. Un besito!
Tess21: Hola Tess! :D Me alegra que te gustase el capítulo! Aquí he vuelto por fin con el siguiente :B No sabes cómo sufrí con la parte de Blaise, por no hablar del one- shot, que ahí es donde se ve claramente el por qué de su actitud… :( en fin, esperemos que la pelirroja consiga ayudarle aunque sea sólo un poco! Te dejo con el cap. que estoy ansiosa porque lo leas! Espero que te gustee :) Un besazo guapaaaa :D
Lala: Holaaa Lala! :D Sólo te recomiendo que leas en una habitación aislada por si acaso, vaya a ser que tu madre se replantee lo del psicólogo jajajajaja porque con este capítulo en particular, yo me he reído mucho jajajajaja Espero que a ti te guste :D A mí también me da penita Blaise y más ahora que se sabe el por qué de su comportamiento :( Ojalá que Ginny consiga que se olvide de todo y lo saque a la luz. En cuanto a Draco, tenía que hacer el papel de cobarde, porque realmente lo es, por muy difícil que sea reconocerlo jajajajaja es de mucho hablar, pero a la hora de la verdad, es un nenaza XDDD pero lo bueno es que dejó su orgullo a un lado y al final el plan salió según lo previsto :P Por cierto, ¡muchísimas felicidades por tu cumple! Espero que te regalasen muchas cositas ^^ Ahh, antes de que se me olvide! Me alegra que te gustase el one-shot de Blaise! Con respecto a tu pregunta de ''A solas en el bosque prohibido'', sinceramente no tengo ni idea de si haré segunda parte o no. Por el momento, con esta historia es imposible ponerme con otras y ya en un futuro… pues no lo sé :B pero si decido hacer una segunda parte, avisaré, no lo dudes :D Ahora verás si has acertado las preguntas! Te dejo con el cap. que tengo ganitas de que lo leas! Un besito muy fuerte guapaaaa :)
ian: Hola ian :D Espero que estés mejor :) Me alegra que te gustase el capítulo y el one-shot de Blaise. Ahora se sabe el motivo por el que es como es y sinceramente lo compadezco :( Ojalá que Ginny consiga curar sus heridas, porque la verdad es que no se merece estar solo. Ahora verás lo de Hermione… ¿les dirá la verdad a las chicas? Chan, chan… hahaha :P por cierto, yo también espero que Theo hable pronto con Luna :) Te dejo con el capítulo que tengo ganitas de que lo leas, espero que te rías mucho! Un beso muy grande guapaaaa :)
Daniela Estrada: Holaaa Daniela :) Antes de que se me olvide, me alegra mucho que te gustase el one-shot! Te respondo por aquí porque por allí como no voy a actualizar más, no podría hacerlo D: Ahora se sabe el motivo por el que Blaise tiene ese comportamiento tan frío y distante con las mujeres. Es normal que no confíe en ninguna y creo que ha sido un paso importante que se abra un poco con Ginny. Al menos, ahora no está solo :) No sabes cómo disfruté con la parte del ''joder…yo te necesito''. Fangirleé como una loca jajajajaa si es que este Blaise, en el fondo, tiene sentimientos. No es de piedra desde luego. Con la parte que más me reí fue con La Locura Weasley. Pobre Snape, si él fuese consciente delo que está haciendo haaahaha veremos a ver cuando se despierte XDDD Theo y Luna me dan mucha penita, y más después de lo que le ha pasado a él con el tema de los mortífagos. A ver si es capaz de contarle la verdad….Y Draco y Hermione… uff uff han pillado a Pansy y Ron jajajajaja por ahora parece ser que no van a contar nada. Aunque el rubio estaba dispuesto xDDD Pero Hermione lo ha convencido, menos mal. Ahora sabrás si Hermione decide contar la verdad, si Snape confiesa a Harry su pequeño secreto y muchas cosas más…muajajaja! Te dejo con el cap! Espero quete guste guapaa! Un beso muy grandeee :)
Raquel1292: Hola Raquel! :D Muchas gracias! La verdad es que cuando empecé a escribir la historia no me lo imaginaba! Y ahora estoy muy contenta :D Hablando del capítulo! Los chicos de Slytherin… ahora que leíste el one-shot de Blaise, (que por cierto me alegra mucho que te gustase), entiendes por qué tiene ese carácter tan complicado. A mí me ha dado muchísima pena desde un principio, porque… aunque en la familia de Draco y los demás, sus padres sean mortífagos, ellos están tranquilos de que no los van a envenenar, pero Zabini no. En fin… esperemos que Ginny consiga ayudarle de alguna forma. No sabes cómo sufrí cuando él se comportó mal con la pelirroja después de… ya me entiendes XDD pero claro, cada vez que tiene las pesadillas está tan fuera de sí, que reacciona bastante mal. Por suerte, recapacitó, fue a buscarla y le dijo que la necesitaba. *-* Muero de amor (L) Veremos a ver ahora si Hermione les cuenta la verdad a las chicas o se inventa alguna mentirijilla! Draco y Theo tienen el mismo problema, sólo que Lucius es mucho peor que el señor Nott, por no mencionar que también está mucho más unido a Voldemort que el padre de Theo. Veremos a ver por dónde sale esto… pero me da muy mala espina :S No sé si se unirán a la Orden o no, porque realmente Draco se arriesgaría muchísimo, pero nunca se sabe! Ya se irá viendo a lo largo de la historia :) uff uff del plan que han ideado Hermione y Draco no puede salir nada bueno… DIOS MÍO, si él llega a tener el cuerpo de Hermione, a saber qué hace jajajajaja con lo pervertido que es xDDD y pronto sabrás lo que va a regalarle :P Yo también creo que Theo apoyaría a Draco, y realmente me parece que Crabbe y Goyle igual. La cuestión es… ¿él será capaz de contarles todo a los chicos? A saber… Gregory cada vez mete más la pata, parece ser que sus métodos no están funcionando porque Parvati sigue empeñada en que el responsable es Harry! A ver si abre los ojos y se da cuenta de una vez que él está atontado con Cho! Ajjaajjaaja pff hablando de Astoria, ahora que se ha unido a la BI, veremos a ver. Desde luego Umbridge ya está al corriente de lo de las reuniones, aunque claro, no tienen pruebas ni saben dónde las realizan. Esperemos que todo siga como hasta ahora y no empeore! Ahh, a mí también me encanta Draco cuando defiende a Hermione, porque se ve claramente que le importa, y que aunque no se haya dado cuenta todavía, la quiere *-* Te dejo con el cap. Espero que te rías mucho! Un besazo muy grande guapaaaa :)
keki46livecom: Hola keki! :D jajajajja Pansy está loca, pero bueno, yo creo que también… en el fondo Ron le atrae, y odia sentirse atraída por él. Por ese motivo reacciona de esa forma. Los gemelos desde luego son lo que no hay, mira que hacerle algo así al pobre Severus… aunque creo que le han hecho un favor, porque al menos está feliz :) Blaise me da mucha pena, porque se ve claramente que está sufriendo bastante, y más ahora que se sabe el motivo por el que es así. :( Con respecto a tu pregunta de Harry… no puedo adelantarte nada :P Tendrás que ser paciente! OMG vi el vídeo de Texas- in demand, Ohh no me esperaba esa faceta de Severus :P jajajajaja Te dejo con el cap. Espero que te guste :) Un besazo muy grande guapaaaa :D
TTaticarri: Hola TTaticarri! :D No sé que le ocurrió a tu review que se cortó y no me llegaron tus opciones, pero de todas formas te dedicaré el capítulo! Espero que te guste! Un besito guapaaa :D
megagb: Hola megagb! :D No sabes cómo me desternillé con la parte en la que Snape entra en el Gran Comedor con Luna jajajajaja '' pues vale''- JAJAJAAJA típico de la Ravenclaw, reaccionar como si eso fuese lo más normal del mundo xDDD Aunque bueno, ella ve las cosas de otra forma! Jajajja obviamente Dumbledore tenía que darse cuenta de todo lo que estaba ocurriendo, por algo es Albus! Hahahaha no se le escapa ni una! Lo bueno, es que se lo ha tomado bien y no ha dicho nada. Uhmmm lo de matar al padre deTheo no sería mala idea jajajaja aunque hay muchos más mortífagos… porque los padres de Crabbe y Goyle también lo son… por no hablar de Lucius, Bellatrix y un largo etc. Todo esto me da muy mala espina :S Hubo una parte de tu review que se cortó, pero creo que te referías a que Ginny y Blaise eran de tus personajes favoritos. *-* Yo me muero cada vez que recuerdo el ''te necesito''. OMFG. Veremos a ver si Ginny consigue llegar hasta el fondo del asunto y descubre la verdad! Te dejo con el capítulo, que tengo ganitas de que lo leas! Espero que te guste guapaa! Un besito muy grandeeee :)
asor: Hola asor! :D Me alegra que te gustase el cap y me hace mucha ilusión que Blaise y Ginny sean de tus parejas favoritas *-* Yo los adoro! Sobre todo a Zabini, que el pobre lo ha pasado francamente mal :( y no se lo merece para nada. Qué bien que te gustase la parte de Snape! Creo que con este capítulo también te vas a reír, o eso espero! Jajajajaja Te dejo, que estoy ansiosa porque lo leas! Un besazo guapaaa :)
Jean: Hola Jean :D A mí también me recordó a Lockhart, salvo por el hecho de que Snape no es un farsante jajajajaja Me alegra que te gustase la Locura Weasley y el detalle del guiño jajajajjaa Dumbledore obviamente tenía que darse cuenta ;) Draco cada vez es más tierno con Hermione *-* aunque todas sabemos por lo que es. Está enamorado aunque no se haya dado cuenta *-* jijiji Espero que te guste este nuevo capítulo! Un besazo guapaaaa :)
Sandy: Hola Sandy! Me alegra mucho que te gustase el capítulo! Espero que con este disfrutes tanto como con el anterior! Un besito muy grande :)
Any: Hola Any! Te deseo suerte con las opciones! Ahora verás si has acertado o no! Espero que te guste el cap. Un besito :)
AMY: Hola AMY! :D Justo cuando vi tu primer review, dije que coraje… que se ha cortado y no voy a poder ver lo que me había escrito, pero luego volviste a dejarme otro, así que me alegre mucho :) Draco ha ido cambiando a lo largo del fic, y Hermione ha sido la responsable. Sigue siendo un idiota con todo el mundo, menos con ella. Ainss este rubio… espero que no termine siendo un mortífago porque si no, me moriré D: Uff yo también lo pasé muy mal por Snape en las reliquias, porque en el príncipe mestizo llegue a odiarlo y después me di cuenta de que no era como creía. En fin, cada vez que recuerdo la parte del pensadero, me pongo muy triste. Yo creo que en parte era bueno que él se tomase la poción. Así, al menos, será feliz por unas horas :) Por cierto, yo también creo que Pansy y Ron deberían terminar ingresados en San Mungo, vaya a ser que le contagien la locura a alguien jajajajajajajaja Tienes razón, Ginny y Blaise son unos pervertidos, pero está claro que sienten algo, aunque a Zabini le cueste un poco más, pero claro, ha sufrido bastante… :( sólo espero que algún día consiga olvidarse del problema que lo atormenta! Ahora verás lo que ocurre con Snape y los demás! Te dejo con el capítulo! Espero que te guste guapaa :) Un besazo muy grandeee :D
Mei Fanel: Hola Mei! :D Me alegra mucho que te gustase el capítulo! Estaba deseando ver tu review porque sabía que Blaise y Ginny te encantan! :D No sabes cómo morí de amor con la parte de ''te necesito''. Muerte y destrucción hahahhaa He de reconocer que hizo mal diciéndole que se largase después de la parte del lemon, pero claro, estaba muy afectado… era normal que reaccionase así :C y tienes razón, su relación va a ser más difícil que la de Draco y Hermione, porque él tiene un trauma bastante grande. Que por cierto, no sé si habrás leído el one-shot que subí de él, que ahí es donde se sabe por fin el por qué de su actitud. Ahora sabrás si Hermione cuenta la verdad a las chicas :P y si Snape es nombrado el profesor más popular del año ahahahahha ufff si Pansy realmente quisiera algo con Ron, el pelirrojo ya estaría en San Mungo hospitalizado, jajajajajajja aunque a este paso, no sé qué decirte xDDD Espero que te guste este nuevo capítulo! Un besazo muy fuerte guapaaaa :)
Violeta15: Hola Violeta :D Me hace mucha ilusión que te guste la pareja de Blaise y Ginny. A mí me encanta *-* de hecho, no puedo elegir entre ellos y el dramione, porque ambas me gustan mucho ^^ uff si Blaise se pusiese celoso, creo que Hogwarts ardería jajajajajja OMG. Te dejo con el nuevo capítulo! Espero que te guste tanto como los anteriores! Un beso muy grande guapaa :)
hermii: Hola hermii! :D Aquí estoy con el nuevo capítulo! ^^ Espero que te guste guapaa! Te dejo que lo leas que estoy ansiosa porque veas lo que va a ocurrir! Un besito muy fuerteee :)
lucii: Hola lucii :D Me alegra mucho que Ginny y Blaise sean tu pareja favorita en este fic. La relación entre ellos está avanzando poco a poco, aunque va a ser difícil porque Blaise no va a cambiar de la noche a la mañana desde luego… pero bueno, lo importante es que él le ha dicho que la necesita *-* y estoy segura de que Ginny no va a abandonarle. Espero que te guste el nuevo capítulo! Un besazo muy fuerte guapaaaa :)
rosee: Hola rosee! Me alegra mucho que te guste mi fic! Ahora verás si has acertado a las opciones! Espero que te guste el capítulo. Un besito guapa :D
Y ahora... os dejo con la lectura ;)
¡DOBBY MALO! ¡DOBBY MALO!
Ginny no supo con exactitud cuánto tiempo estuvo a su lado. Quizás minutos, quizás horas… hasta que notó que Zabini dejaba de temblar. Ya no se aferraba a ella con tanta fuerza, había aflojado su agarre y su respiración en un principio alterada había vuelto a la normalidad. La pelirroja, poco a poco, fue apartándose y vio que él alzaba la cabeza y la miraba con unos ojos terriblemente tristes y cansados.
— Oye…¿te encuentras mejor?— preguntó Ginny sin soltarle. Blaise por unos momentos se mantuvo en silencio y se llevó una mano a la frente, como si notase una gran molestia. Se sentía agotado, exhausto y tenía la piel fría de haber estado apoyado durante tanto tiempo en la pared.
— Sí,— susurró casi sin fuerzas— pero me duele la cabeza.
Ginny miró por la habitación y se fijó en su cama. Lo mejor era que se tumbase y durmiese un poco. Se retiró para poder levantarse pero algo hizo que se quedase paralizada. Vio que el manillar de la puerta se movía y escuchó el murmullo de unas voces.
— Nos teníamos que haber quedado más rato en el patio— oyó decir a Crabbe.
— Ni de coña, yo no pienso perder más tiempo viendo como Snape hace el ridículo— Draco abrió la puerta de la habitación bruscamente y todas las serpientes entraron estrepitosamente. El rubio parecía estar de muy mal humor— Por cierto, Goyle, ¿por qué narices has metido una carta en la asquerosa caja de cupido? ¿A quién narices le has escrito?
Gregory empezó a balbucear pero antes de que pudiese contestar, los chicos vieron algo que hizo que se olvidasen de todo lo demás.
Theo, Crabbe y Goyle no daban crédito a la escena que estaban presenciando. Blaise con…¿Ginny Weasley? ¿Qué hacían sentados en el suelo…ABRAZADOS? Aunque intentaron decir algo, buscar las palabras apropiadas para romper el hielo en una situación como esa, Draco se adelantó.
— Vaya, vaya— silbó cerrando la puerta de la habitación como si estuviese a punto de hacer algo realmente malo. Estaba jodido. Granger no había bajado al patio de la entrada y no entendía por qué. Se había cansado de esperar así que se había largado con los demás a su habitación y ahora se encontraba… ¿a Blaise con la comadreja? El día no podía empeorar— ¿Qué tenemos aquí? Qué escena tan tierna Blaise. Qué bajo has caído. No me esperaba esto de ti.
Ginny, a pesar de que en un primer momento se sintió cohibida, lo fulminó con la mirada. No entendía por qué Malfoy tenía esa actitud cuando sabía perfectamente que ellos se habían enrollado. Miró a Zabini pero vio que él estaba muy alicaído y no contestaba a su amigo. Lentamente, ella se incorporó pero el rubio siguió metiendo el dedo en la llaga.
— Así que, ¿éste es tu nuevo método, Blaise? ¿Ir de víctima sensiblera? ¿Así consigues ligarte a las tías? Había visto espectáculos patéticos pero éste sin duda se lleva…— Ginny no lo pudo soportar más, se acercó a él, alzó la mano al ver que no dejaba de fastidiar y le dio una bofetada de una forma tan violenta que Draco perdió el equilibrio. Si no hubiera sido por Crabbe y Goyle que lo sujetaron por detrás, seguramente se habría caído al suelo— ¡Qué se supone que haces pobretona!— aulló llevándose la mano a la mejilla. ¡Por Circe, ya bastante había tenido con el puñetazo que le había dado la rata de alcantarilla paupérrima como para que ahora su hermana también lo maltratase!
— Malfoy, cállate— a pesar de que en un primer momento Ginny había querido estrangularle, tuvo que controlarse. En ese instante en lo único que podía pensar era en que Zabini estuviese mejor, y desde luego su estado de ánimo seguía siendo francamente malo porque a pesar de las palabras de su amigo, no se había molestado en discutir con él. Crabbe, Goyle y Theo seguían completamente anonadados, observando la escena con estupor. No entendían nada de lo que estaba sucediendo en aquella habitación.
La pelirroja volvió a acercarse a Blaise y le tendió la mano, ayudándole a ponerse en pie.
— Vamos— Blaise escuchaba a Draco despotricando, soltando maldiciones, pero lo ignoró. Ginny lo llevó a su cama, dejó que se tumbara, se dejó caer a su lado y corrió las cortinas del dosel bruscamente. Ya los habían descubierto… ¿y qué? No pensaba marcharse de allí dijesen lo que dijesen. Él le había dicho que la necesitaba y no iba a abandonarle.
Los Slytherins se callaron de golpe porque querían saber qué ocurría en esa cama, pero no se escuchaba nada. Ninguna palabra, ningún sonido. Solamente silencio. Un incómodo silencio que nadie se atrevía a romper.
Draco se había percatado de que a Blaise le pasaba algo. Estaba muy raro y no le hacía ni puta gracia que la comadreja se quedase allí. Era peligroso, pero… parecía que no iba a cambiar de opinión.
— ¿Alguno de vosotros sabe de qué va esto? — Goyle se rascaba la cabeza, confuso. ¿Quizás todos los demás sabían lo que pasaba y él era el único que no se había enterado?
Draco suspiró exasperado al ver que Theo y Crabbe tenían la misma cara de bobos. Iba a tener que informarlos, aunque… tenía mucho apetito.
— Vamos al Gran Comedor, ahora os lo explico— dijo hastiado y Ginny al escucharle, se asomó entre las cortinas.
— Por favor, decidle a Hermione que estoy bien, que no se preocupe por mí y… que no voy a ir a dormir. Que nos veremos mañana— el rubio abrió los ojos desmesuradamente. ¡¿Mañana?! ¿Acaso pretendía quedarse allí toda la noche? Bueno… ya tenía excusa para hablar con Granger.
En ese momento, Theo carraspeó.
— Está bien. Yo me encargaré.
— Ni hablar— lo cortó el rubio lanzándole una mirada asesina y luego abrió la puerta— Yo hablaré con Granger— al ver que Theo y los gorilas lo miraban extrañados, rápidamente añadió— Ehh joder, tengo que preguntarle algo sobre una poción. Nada más.
Crabbe y Goyle se encogieron de hombros como si nada y Theo enarcó una ceja, algo receloso pero al ver que Draco cada vez parecía estar más enfadado, no se atrevió a abrir la boca y todos salieron de la habitación, dejando a Ginny y a Blaise completamente solos.
La pelirroja escuchó la puerta cerrándose e inmediatamente se relajó. Se quedó de rodillas sobre el colchón y observó a Zabini. Él se había incorporado un poco y estaba desabrochándose los primeros botones de la camisa, o mejor dicho, intentándolo porque no era capaz.
— No te preocupes, ya lo hago yo— musitó ella acercándose a él. Blaise se limitó a sacudir la cabeza en un gesto de frustración. No quería que nadie lo cuidase. Él podía hacerlo perfectamente solo, pero en esa ocasión no le quedaba energía, ni siquiera tenía ánimos para protestar. Ginny oyó que mascullaba por lo bajo pero le quitó la camisa muy despacio y la arrojó a los pies de la cama. Lentamente comenzó a desnudarlo hasta dejarlo sólo en ropa interior pero Blaise no se resistió y volvió a tumbarse sobre las sábanas— Si quieres puedo traerte algo de comer. Yo no tengo apetito pero creo que tú deberías tomar algo.
Blaise, al ver que descorría un poco las cortinas como si tuviese la intención de marcharse, la sujetó de la falda.
— No tengo hambre— prefería omitir la parte ''no quiero estar solo''. Era mejor no decirlo pero vio que ella lo escudriñaba con la mirada— Si vas a quedarte, ponte uno de mis pijamas…si quieres.
Ginny asintió en silencio, se levantó y se acercó a su equipaje. El uniforme comenzaba a molestarle y prefería llevar puesto algo cómodo.
— ¿Están en tu baúl? — preguntó al ver que por mucho que buscaba entre la ropa, no los encontraba.
Blaise se giró hacia un lado y cerró los ojos.
— No, están en el armario— murmuró casi para sí mismo como si estuviese a punto de quedarse dormido— Los míos son los del segundo cajón.
Ginny se levantó, se dirigió al armario y comenzó a buscar hasta que dio con uno que le agradaba. Era rojo, de una seda muy suave.
— ¿Tú necesitas uno? — preguntó mientras comenzaba a quitarse la camisa del uniforme y el sujetador. No le gustaba llevarlo puesto para dormir porque le molestaba demasiado.
Blaise se incorporó un poco y la observó por el hueco de las cortinas entreabiertas mientras se desnudaba. Como Ginny estaba de espaldas no vio que él la estaba mirando.
— Estoy bien así, Weasley— susurró volviendo a tumbarse— De hecho, tengo calor.
Ginny se puso la camisa del pijama de Blaise que le llegaba hasta las rodillas, se quitó la falda y los zapatos, y después cerró las puertas del armario. Se agachó para coger el montón de ropa que había dejado en el suelo y la soltó encima del baúl con las iniciales B.Z. Luego se acercó a la cama muy despacio y cuando se sentó, volvió a correr las cortinas del dosel. Vio que Zabini había bajado los párpados pero seguía despierto porque nada más notar su presencia le echó un brazo por encima y la atrajo hacia él.
— ¿No vas a pasar frío sin los pantalones?— preguntó él al abrir brevemente los ojos y ver que sólo llevaba la camisa.
— No— Ginny notaba que las mejillas le ardían. Desde luego no iba a pasar frío si él la estaba abrazando. En ese momento recordó algo— Oye… acabo de caer en que... si me quedo aquí hasta mañana, ¿cómo voy a salir de la sala común de Slytherin sin que nadie me vea? No tengo la capa de invisibilidad.
Blaise se sobresaltó. Mierda. Estaba tan fuera de sí que no había pensado en ese detalle pero en ese momento le dolía tanto la cabeza que no podía idear ningún plan.
— No te marches— murmuró hundiendo los dedos en su pijama, aproximándola más a su cuerpo. Tenía miedo de que se largase— No me dejes solo.
Ginny cerró los ojos y suspiró, enterrando la nariz en su cálido cuello. No iba a hacerlo. Ya pensaría algún modo de salir de allí por la mañana sin que la viesen, pero ahora, tenía que estar con él. El día de San Valentín había sido algo extraño pero lo importante era ese instante. Aunque...por una parte, se sentía molesta con Malfoy pero por otra, el hurón no tenía ni idea de lo que le pasaba a Zabini. Estaba claro. Otro punto que le preocupaba era la madre de él. No sabía mucho sobre ella… sólo que era una bruja muy famosa y poseía mucho dinero y riquezas. Tenía entendido que se había casado más de una vez pero ya no tenía más información. Ya haría una investigación exhaustiva cuando tuviese la oportunidad. En ese momento no podía concentrarse teniendo a Zabini a su lado, abrazándola.
Por otra parte, en la habitación de Gryffindor…
Hermione no sabía qué hacer. Estaba asustada y las piernas le temblaban. Parvati y Lavender la habían acorralado haciendo que le resultase imposible el hecho de replantearse huir, y Luna se limitaba a observar la escena, algo inquieta.
La leona pensó por unos momentos. ¿Les decía la verdad? Luna no le preocupaba… Lavender y Parvati eran el problema. Siempre habían tenido fama de cotillas en Hogwarts, aunque… habían cambiado. Desde que pasaban tiempo juntas habían demostrado su lealtad.
¡Por Merlín, no sabía qué hacer! Cada vez se pegaba más a la pared, como si tuviese la esperanza de que tarde o temprano se abriese un grieta y se la tragase.
— Dejad a Hermione— murmuró Luna cohibida— ¿No veis que la estáis presionando?
Lavender se giró y miró a la rubia, muy malhumorada.
— ¿Qué pasa Lunita? ¿Tú también sabes la verdad? ¡Primero Ginny con Zabini… y ahora…— en ese momento se apartó de Hermione y comenzó a andar de un lado a otro de la habitación, echando chispas— Aquí todas ocultáis algo y me parece increíble que me hayáis mantenido al margen. ¿Tú también Parvati?
La chica abrió mucho los ojos. ¡Su amiga pensaba de forma equivocada!
— ¿Qué?— graznó confusa— ¡Yo no estoy ocultando nada! ¡A mí no me metas en esto, Lavender! ¡Son ellas las que tienen secretos!
Hermione suspiró exasperada y optó por sentarse en su cama al sentir fuertes punzadas. La cabeza había comenzado a dolerle. Entre el shock de haber visto a la pava de Parkinson con Ronald, el mal rato que había pasado con Ginny, (por no hablar de que también había tenido que mentir a Luna sobre Theo), y ahora los gritos de Lavender y Parvati, iba a volverse loca.
Lavender inspiró intentando relajarse. Si pensaba en los ejercicios de yoga quizás se tranquilizaba. Cuando parecía que había vuelto un poco a la normalidad, se acercó a la cama de Hermione. Luna y Parvati la siguieron.
— Al menos, si no vas a contarnos lo que ocurre…— hizo una pausa y carraspeó. De pronto el tono de su voz cambió. Parecía estar ofendida— Explícanos por qué no quieres decírnoslo.
Hermione cerró los ojos por miedo a admitir que no confiaba en ellas lo suficiente.
— Porque podéis contarlo por ahí, Lavender. Y si alguien descubre lo que pasa, estaré perdida. Bueno, yo no seré la única...
— Ahh— la interrumpió Lavender cruzándose de brazos— Así que se trata de eso. ¿Esa es la opinión que tienes de Parvati y de mí?— había excluido a Luna, por supuesto. Estaba segura de que ella sí sabía algo.
Hermione se quedó callada, sin saber qué responder y sin saber a dónde mirar. Lavender, al ver que no hablaba, decidió continuar.
— Mira Hermione, te voy a ser sincera. Antes no me caías bien. Bueno Parvati opinaba lo mismo…— al ver que su amiga la taladraba con la mirada, se saltó esa parte— A lo que voy. Que siempre te había visto entretenida con los libros, solamente levantando la mano en clase cada vez que algún profesor hacía una pregunta. Si hacíamos cualquier cosa de chicas en la habitación, tú no participabas y te marchabas con el estúpido de Ron y con Harry Potter. Pensábamos que eras aburrida, sosa, y que no solías relacionarte con las chicas, pero… desde aquella noche que fuimos a gastarle la broma a Malfoy y a los demás, has cambiado. Todas hemos cambiado realmente. A partir de ahí, vi que podías llegar a ser simpática y que realmente, podíamos llevarnos bien. Que no éramos tan diferentes. Yo confiaba en ti Hermione, y me ha decepcionado mucho que tú no lo hagas— Parvati asentía como una loca, dándole la razón en todo— Sé que… bueno que me gustan mucho los cotilleos, no te voy a mentir. Me encanta que todo el mundo se entere de las noticias frescas y demás pero…lo que es realmente importante o peligroso, no voy proclamándolo a los cuatro vientos, si no, hubiese contado que somos amigas de Goyle, Crabbe y el resto, y todas nos hubiésemos metido en un lío muy grande. Creo que a estas alturas, después de todos los momentos que hemos pasado juntas, deberías darnos un voto de confianza. Es lo mínimo.
Hermione permanecía con la boca abierta. Jamás había visto a Lavender tan seria. Ni siquiera había empleado ninguno de sus motes y ella en ese momento se sintió realmente mal. Lavender tenía razón. Y no le molestaba que le dijese lo que pensaba de ella en un principio, porque era cierto. No se soportaban... pero todo había cambiado.
Ellas habían cambiado. Sólo habían pasado meses desde que empezó todo y parecía que hubiesen transcurrido años.
— Lavender, creo que te has pasado un poco— susurró Parvati al ver que Hermione tenía la vista clavada en el suelo.
— No Parvati, Lavender tiene razón— dijo Hermione de pronto, con voz firme, atreviéndose a mirarlas. Hizo un ademán con la mano para que todas se sentasen a su lado y luego suspiró, tomándose su tiempo— Pero… no sólo no os lo he contado por miedo a que pudieseis decir algo. Ginny tampoco se hubiese enterado si no me hubiese visto…con él. Y Luna… no se hubiese percatado si no fuese tan…observadora.
Parvati y Lavender se miraron confusas.
— ¿Entonces, ellas se enteraron accidentalmente?— preguntó Parvati con algo de esperanza.
Hermione se metió un mechón de pelo detrás de la oreja, muy nerviosa.
— Sí, digamos que sí— recordaba la conversación que había tenido con Luna en la biblioteca varios meses atrás y el momento en el que le vio el chupetón. Y también recordó la noche que Ginny la pilló con Malfoy en la cama.
Lavender comenzó a tamborilear los dedos sobre el colchón, intentando no perder los nervios.
— Bueno, ¿nos vas a decir quién es él? — se impacientó. ¡La curiosidad la estaba matando! ¿Quizás era Goyle o Crabby, Crabby y por ese motivo no había querido decirlo? Lo entendería si fuese así…
Hermione bufó. Quizás se arrepentía el resto de su vida…
— Está bien, pero tenéis que prometerme que no saldrá de esta habitación— al ver que Parvati y Lavender comenzaban a frotarse las manos emocionadas, frunció el ceño— Lo digo en serio. Si se os escapa, me meteréis en un lío… y no s-sé qué le ocurriría a él.
Luna esbozó una sonrisa, intentando tranquilizarla.
— No te preocupes Hermione, sabes que yo no diré nada. Cuando salga de esta habitación lo habré olvidado. Oníria también sabe guardar secretos— en ese momento alzó la mano para acariciarla. La mariposa llevaba todo el rato posada sobre su hombro, muy quieta.
— Venga, Hermione…— Parvati hizo aspavientos con la mano, intentando no darle importancia— No debe ser para tanto. ¿Acaso es feo? No nos vamos a reír si es eso lo que te preocupa.
Hermione puso los ojos en blanco.
— Dudo mucho que os riáis Parvati, y no. No es feo— al ver que ellas estaban histéricas porque lo soltase, apretó los párpados con fuerza y lo dijo sin rodeos— Malfoy. Es Malfoy. Hay algo entre nosotros desde hace…t-tiempo.
Silencio… Un largo silencio que se convirtió en una tortura para Hermione. Asustada, levantó los párpados poco a poco y miró a las chicas. Luna se limitaba a sonreír tan tranquila pero Lavender y Parvati la observaban con la boca abierta.
— ¡Qué!— gritó frustrada— ¡Decid algo!
En ese momento, Lavender no pudo contenerse más y estalló en carcajadas haciendo que la risa se le contagiase a Parvati y también rompiese a reír.
— ¡Todo esto… ¿por Malfoy?!— exclamó Lavender alzando la mano para secarse las lágrimas que habían comenzado a brotarle de los ojos.
Hermione se levantó muy enfadada y apretó los puños.
— ¡Yo no lo encuentro divertido, Lavender! ¡Esto es serio!
Parvati se había llevado la mano al estómago por el dolor que sentía de tanto reírse. ¡Por Merlín, Hermione Granger con Draco Malfoy! ¡Era absurdo!
— ¡Pues yo sí le veo la gracia!— dijo haciendo que Hermione bufase, furiosa— Bueno, ya en serio. ¿Qué problema hay? Si es uno de los chicos más guapos del colegio. Vale, es idiota. Pero… no sé, creo que también ha cambiado… aunque sea un poco, ¿no?
Hermione se relajó y suspiró antes de volver a sentarse en la cama.
— Sí, supongo que ha cambiado… algo. Pero, pensaba que os enfadaríais. Después de todo es el hijo de Lucius Malfoy. Sigue siendo de Slytherin y…
— ¡Tonterías!— exclamó Lavender aguantándose la risa, pero inmediatamente se puso muy seria— A ver, hemos pasado mucho tiempo con él… bueno con todo el grupo. Ellos también han cambiado. No son tan malvados en realidad. Y entiendo que te preocupes por lo que vayan a pensar los demás, bueno y mayormente su padre. Seguramente lo encarcelaría, lo sacaría del colegio, o algo peor… pero no tienes por qué preocuparte. No vamos a decir nada. Además, últimamente los de Slytherin no me caen tan mal— en ese momento recordó a los miembros de la Brigada Inquisitorial— Rectifico, algunos de Slytherin. Creo que el sombrero seleccionador tenía razón con la canción que recitó a principio de curso.
Hermione abrió mucho los ojos. Le sorprendía que Lavender hubiese estado atenta y hubiese escuchado la canción del sombrero seleccionador el día que llegaron a Hogwarts. Juraría que no dejaba de hacer tonterías en la mesa de Gryffindor con Parvati.
— El sombrero dijo que ahora más que nunca, todas las casas debíamos estar unidas por el peligro que se avecinaba y creo que al menos nosotras, Malfoy y el resto… bueno, en fin, que lo estamos. Si siguiésemos llevándonos mal con ellos, no hubiesen aceptado la invitación de tu madre en Navidad, ni tampoco nos hubieran invitado a una fiesta en su habitación.
Hermione frunció el ceño. ¿Por el peligro que se avecinaba? Sabía que a principio de curso, Lavender al igual que otros alumnos había estado en contra de la palabra de Harry y no había creído en lo que decía sobre el señor Tenebroso.
— ¿Ahora piensas que… Vo-Voldemort ha vuelto? ¿Ya no crees que Harry miente?— dijo enarcando una ceja, casi con ironía.
Lavender se puso tiesa. Desde que había visto lo que salió en sus cartas del Tarot, en Nochebuena, se había replanteado muchas cosas y estaba segura de que algo malo iba a pasar y que tenía que ver con…el dichoso innombrable.
— Ehh sí, además, sino tampoco hubiese ido a las reuniones del GCTMM, ¿no?— musitó roja como un tomate— En fin, volviendo al tema. Te juro que no vamos a decir nada, ¿verdad Parvati?
Su amiga asintió.
Hermione notó como una languidez la embargaba. Estaba segura de que no iban a traicionarla.
— Por cierto…— dijo de pronto Parvati, esbozando una sonrisa picarona— ¿Desde cuándo estáis enrollándoos? Y… ¿hasta dónde habéis llegado? ¿Besa bien?
Hermione se ruborizó de golpe y se levantó como un resorte.
— Ehh, esta noche después de la cena os lo cuento— al ver que la Ravenclaw ponía ojitos, añadió— Luna, puedes quedarte a dormir si quieres.
— ¡No es justo!— Parvati se moría de curiosidad— No voy a ser capaz de esperar tanto tiempo. ¿Por qué no nos lo dices ahora?
Lavender asintió haciendo un gesto suplicante y Hermione rodó los ojos.
— Os recuerdo que Zabini se ha llevado a Ginny prácticamente a la fuerza, que ella aún no ha vuelto y que lo más apropiado es que vayamos a buscarla— y de paso quería echar un vistazo por el patio para ver si Malfoy seguía allí, para qué iba a engañarse. Rápidamente se acicaló un poco y se acercó a la puerta de la habitación— ¿Os venís o os quedáis?
Todas se levantaron rápidamente de la cama.
— ¡Espera! ¡Vamos contigo!
Durante el camino hacia el vestíbulo, las chicas cuchicheaban por lo bajo, pero de vez en cuando Lavender soltaba una risita al imaginarse a Hermione besando a Malfoy. ¡Por Merlín! ¡Tendría que estar más atenta para pillarlos! Ahora entendía por qué Hermione había bebido tanto en el ''yo nunca''. ¡No había mentido! ¡Había besado a Malfoy y… lo había tocado! ¡No podía creer que la mojigata de Hogwarts hubiese llegado más lejos que Parvati y ella!
—¡Para Lavender!— le espetó Hermione avergonzada al ver que ella y Parvati volvían a soltar una risita— Si seguís así usaré un Obliviate y no recordaréis nada de lo que os he contado.
Parvati se puso muy seria.
— No, no. ¡Tranquila! ¡Ya dejamos de reírnos! Es que… nos hace gracia.
Luna iba canturreando y dando brinquitos con Oníria revoloteando a su alrededor. Ya se había animado un poco. Aunque Theo estuviese algo distante, quizás acababa diciéndole lo que le pasaba. Tenía que seguir el consejo de Hermione y ser paciente. Además, estaba muy feliz porque esa noche se enteraría de toda la historia de Malfoy. Aunque se hubiera percatado de algunas cosas, no comprendía cómo había surgido todo entre ellos y tenía muchas ganas de saberlo.
Cuando llegaron al patio, vieron que había oscurecido un poco. De hecho, la hora de la cena se acercaba, pero el profesor de pociones seguía allí, mientras un gran círculo de alumnos le rodeaba. Hermione se desilusionó al ver que no había rastro de las serpientes. Aunque habría jurado que ya había alumnos en el Gran Comedor cuando ella y las demás pasaron por el vestíbulo. Quizás estaban cenando.
— ¡Mira! — gritó Parvati de repente. Hermione se fijó donde señalaba su amiga y vio que Snape estaba sentado en un banco y que una chica de Hufflepuff no dejaba de hacerle trencitas por toda la cabeza. Fred y George también estaban a su lado y leían cartas sin parar, amenizando la velada.
— ¡Anda!— exclamó George— ¡Parvati! ¡Queríamos verte! ¡Hay una carta para ti!
Todos los alumnos, rápidamente centraron la atención en la chica, haciendo que se ruborizase. Parvati no se esperaba una carta. ¿Quizás era de Harry? Miró entre el gentío hasta que lo vio al lado de Ron Weasley, sin dejar de contemplar al profesor, anonadado. ¡Era probable que fuese de él! Muy nerviosa, se hizo paso entre la multitud para arrebatarle la carta al gemelo antes de que comenzase a leerla en voz alta, pero George que la vio venir, se la pasó a su hermano muy rápido.
Fred carraspeó antes de comenzar a leer.
'' Querida Parvati. Espero que te gustasen las rosas que dejé en el alféizar de tu ventana. Si te soy sincero, necesité la ayuda de alguien para decidir cuál iba a ser el regalo que iba a darte. Estas cosas no se me dan muy bien, porque…bueno, prácticamente no tengo experiencia. No sé si algún día podré decirte todo lo que siento por ti en persona, porque ahora mismo no estoy preparado, pero… al menos lo estoy intentando…
En ese momento, Parvati, roja como la grana, le arrancó la carta a Fred de las manos. Todo el mundo la miraba. Los alumnos se habían olvidado por completo de Snape. ¡Y ella quería que la tierra se la tragase! Buscó a Harry con la mirada y vio que la observaba como si nada. ¡Por Morgana, qué bien sabía disimular!
— Chicas, vámonos de aquí, rápido— masculló acercándose a las demás y apretó tanto la carta que la arrugó sin querer.
Luna soltó una risita al ver lo arrebolada que estaba Parvati. Desde luego había hecho bien en ayudar a Gregory Goyle.
— No entiendo cómo Harry no es capaz de venir a hablar conmigo a solas. Qué vergüenza— musitó Parvati, cabizbaja.
Luna frunció el ceño.
— ¿Harry?
— Sí, Harry— contestó Hermione por ella— Desde que la besó el día de la fiesta, no deja de enviarle notas, rosas y demás.
Luna carraspeó, intentando no parecer sorprendida. ¡Ohh no! ¡Tenía que hacer algo! Si no, no serviría de nada todo el esfuerzo que estaba haciendo Goyle. Tendría que hablar con él…
— Ehh, chicas— Lavender se detuvo de pronto— Yo voy a quedarme un rato con Cormac. Id vosotras al Gran Comedor. Nos vemos en la cena.
Las demás vieron que McLaggen se había acercado a ella y la había cogido de la mano. Sabían de sobra que Lavender llevaba toda la tarde queriendo pasar un rato con él, así que no dijeron nada. Además, era el día de San Valentín. Era normal que quisiese estar con su novio, así que sin más se apresuraron a entrar en el castillo.
Durante largo rato, los alumnos continuaron sacándose fotos con Snape y haciéndole peinados raros, algo agazapados por temor a que terminase el efecto del hechizo mágico que lo mantenía en ese estado, despertase y los castigase a todos, pero por suerte, no sucedió. Hubo una votación masiva, gracias a la ocurrencia de los gemelos Weasley y nombraron a Severus el profesor más popular del año. Incluso le habían puesto una banda de la cual, él alardeaba con orgullo por haberla conseguido.
Poco a poco, el patio de la entrada fue quedándose vacío. Había oscurecido y era la hora de cenar.
— Ohh, venga Harry. No aguanto más— bufó Ron al ver que su amigo permanecía clavado en el suelo, observando como Snape terminaba de guardar cuidadosamente todas las cartas en la caja. Incluso Fred y George se habían marchado.
— Vale Ron…— contestó completamente abstraído, sin dejar de mirar a Snape— ¿No te parece raro? ¿Quién lo habrá hechizado?
Ron notó como le rugían las tripas y lo cogió de la camisa para arrastrarlo al interior del castillo.
— Seguro que han sido Fred y George— sus hermanos le habían quitado las pociones. Estaba claro que habían sido ellos— Vamos a cenar, que estoy muerto de hambre.
Harry se encogió de hombros y comenzó a seguir a su amigo, pero en ese momento notó que alguien lo sujetaba del brazo.
El Gryffindor se giró algo asustado. Sabía que era Snape. Sólo faltaba que al profesor se le pasase el efecto de lo que fuese que le hubiesen dado y creyese que él era el responsable de lo que le había ocurrido, pero gracias a Merlín, Severus lo miró esbozando una sonrisa soñadora.
— Potter, tengo que hablar contigo.
Ron resopló y se cruzó de brazos.
— Venga Harry, no le hagas caso. Seguro que quiere que escribas una cartita.
Harry dudó por unos momentos pero cambió de opinión.
— Es sobre tu madre.
— Ron, ve tú. No tardaré mucho— el pelirrojo suspiró hastiado, pero al escuchar de nuevo el rugido de su estómago, entró en el castillo. Además, con el mal rato que había pasado con la loca de Parkinson, le había entrado mucho apetito. Necesitaba reponer fuerzas.
Harry por su parte, miró al profesor de pociones confuso. ¿Qué era lo que tenía que decirle sobre su madre? Seguro que era algo malo…después de todo seguía siendo Snape.
— ¿Y bien?— preguntó impaciente y se quitó las gafas para limpiarlas al ver que las tenía algo empañadas por la humedad.
Severus se llevó una mano a la boca, como si sintiese mucha vergüenza de lo que estaba a punto de decirle.
— Nunca te he contado la verdad... sobre Lily. Lo que significaba para mí.
Harry cerró los ojos cansinamente. Definitivamente, era algo malo.
— Mira, si vas a decirme que la odias como a mi padre…
— ¡No, no! ¡Yo nunca he odiado a Lily! A tu padre sí, Potter. Pero a ella…
Harry quería marcharse. Ya había escuchado suficiente y Snape no estaba en sus cabales. Quizás todo era una fantasía suya.
— A ella la quería.
Harry se quedó atónito y no supo si tomárselo en serio o en broma.
— ¿Cómo?— inquirió acercándose a él, ansioso por obtener información.
Severus se puso muy nervioso.
— Estaba enamorado de ella, Potter. Tu madre era una mujer extraordinaria. A veces me siento un miserable por haberla llamado sangre sucia una vez. Cada minuto... cada hora que pasa, me arrepiento más. Pero ese día estaba tan furioso…y me sentía tan impotente...
Harry abrió los ojos como platos. ¿Que la quería? ¿Que estaba enamorado de ella? ¿Y si era verdad? ¿Y si a pesar de que estuviese hechizado, no estaba inventándose cosas? ¿Quizás por esa razón… odiaba tanto a su padre? ¿Y por qué había llamado a su madre sangre sucia?
— ¿Sigues queriéndola?— murmuró en un hilo de voz.
Snape se mantuvo en silencio por unos momentos, cogió la caja llena de cartas y emprendió rumbo al castillo. Al ver que el chico no lo seguía, se giró y lo miró muy serio.
— Siempre.
Harry se quedó inmóvil, notando como la fría brisa le cortaba la piel, pero no dijo nada. Aunque lo hubiese intentado, no hubiera podido hacerlo. Así que sólo se mantuvo allí, quieto, observando como el profesor de pociones se marchaba y entraba por las grandes puertas del castillo. No estaba seguro de cuánto tiempo tardaría Snape en volver a la normalidad ni de si recordaría todo lo que había sucedido, pero ahora, él había averiguado algo… Severus Snape quizás no estaba mintiendo y amaba a su madre.
Además, durante las clases de Oclumancia... siempre se había preguntado por qué estaba el pensadero del despacho de Dumbledore dentro del aula de pociones y por qué Snape, cada vez que había una sesión, metía dentro sus recuerdos. ¿Quizás ahí estaba toda la verdad?
Por otra parte…
La mayoría de alumnos y profesores estaban disfrutando de la suculenta cena. Minerva McGonagall seguía preocupada por el estado de Severus, y más en ese instante que Umbridge estaba allí, sentada, con una de sus sonrisas melosas y podía tomar represalias. Pero gracias a Merlín, el profesor Snape no apareció por el Gran Comedor esa noche. Nadie supo por qué.
Hermione no dejaba de dar vueltas a su tenedor, preocupada. Ginny no aparecía. Había mirado varias veces a la mesa de Slytherin y se había dado cuenta de que Zabini tampoco estaba.
— Oid, ¿qué vamos a hacer con Ginny?— susurró Parvati, dándole un sorbito a su jugo de calabaza. Luna también estaba con ellas, pero Lavender se había sentado junto a Cormac esa noche.
— No lo sé, Parvati. Estoy preocupada, han pasado varias horas. ¿Y si Zabini le ha hecho algo? Estaba muy alterado cuando entró en la habitación.
Luna las miró muy tranquila.
— No creo que haya pasado nada. Zabini sólo es un poco…
— ¿Borde, imbécil, terco?— terminó Parvati por ella y Luna soltó una risita.
Hermione volvió a mirar a la mesa de Slytherin y se fijó en que Malfoy hacia un gesto con la cabeza, intentando decirle algo. Quizás quería hablar con ella después de la cena…
En la mesa de las sepientes, Theo observaba como Draco movía la cabeza hacia un lado. Parecía que tenía un tic nervioso.
— Oye, ¿estás bien?— preguntó confuso. Draco inmediatamente dejó de hacer señas y se enderezó.
— No me pasa nada— le espetó llevándose una mano a la nuca, intentando aparentar que le dolía el cuello.
Crabbe y Goyle continuaban anonados por la noticia.
— Yo aún nog me creog lo de Blaiseg y Weasley— balbuceó Crabbe con la boca llena de lechuga— ¿En serio los pillasteg entrandogg en la habitación?
Malfoy sonrió ladinamente, haciéndose el interesante. Menuda trola les había contado… Les había dicho que los pilló devorándose la boca y arrancándose la ropa, pero no había mencionado que él estaba desnudo en la cama con Granger. Sólo había explicado que estaba durmiendo tan tranquilo, cuando se llevó un susto de muerte y se sobresaltó al ver a su amigo enrollándose con la comadreja. Y gracias a Circe, todos se lo habían creído como buenos retrasados que eran.
— Quién lo hubiese dicho— Goyle seguía en trance. Nunca se lo hubiese imaginado— ¿Creéis que habrán…tenido sexo?
Draco casi escupió la bebida que estaba saboreando y estalló en carcajadas.
— Lo dudo mucho. Blaise últimamente está fallando. Mira el tiempo que tuvo que esperar para tirarse a Daphne Greengrass. Con la comadreja va a ser peor. Sólo hay que ver a las medidas tan melodramáticas que ha tenido que recurrir.
Theo permanecía atento a la conversación, pero no apartaba la vista de Luna que estaba comiendo junto a Hermione y Parvati. Esa noche no estaban cenando juntos como de costumbre y la echaba de menos.
— Pues yo creo que sí están funcionando porque Ginny se ha quedado allí con él. Quizás ahora mismo están…— no pudo terminar la frase sólo de imaginarlo— Ohh no. ¿Qué vamos a hacer esta noche si ellos dos…ya me entendéis? ¡Yo no podría dormir!
Draco sintió un escalofrío recorriéndole el cuerpo. No había pensado en ello.
— Joder, relájate Theo. Ya me encargaré yo de que no puedan hacer nada— musitó soltando una risa maliciosa. Desde luego no pensaba pasar una noche oyendo los gemidos de la pobretona Weasley en su habitación. No estaba preparado para experimentar algo tan desagradable.
Goyle continuaba mirando a Parvati, totalmente ensimismado. Era raro que Blaise estuviese viéndose con Weasley pero… al menos estaba con ella. ¡¿Por qué él no era capaz de atreverse a contarle la verdad a Parvati?! En ese momento, miró a los chicos.
— Oíd, q-quiero contaros una cosa— los demás lo miraron interesados y bajó un poco más la voz para que nadie lo escuchase, aunque gracias al tintineo de los platos y el murmullo que había en la estancia, estaba seguro de que no podrían oírle— Ya que todos nos hemos enterado de lo de Blaise… bueno...— carraspeó— En fin, hay algo que deberíais saber de mí.
Draco abrió mucho los ojos.
— No estarás enrollándote con Millicent Bulstrode, ¿verdad Goyle?
Gregory puso una mueca de aversión.
— No, por Dios Draco. No estoy enrollándome con nadie.
— Ya lo suponía Goyle. Estaba de coña, lo raro sería que lo hubieses hecho— se mofó el rubio. Era evidente que el gorila no se había enrollado en su vida. No sabía lo que era eso.
— Pero he besado a alguien.
Todos lo miraron atónitos y dejaron los cubiertos encima de sus respectivos platos, como si con ese simple gesto pudiesen estar más atentos a la conversación. A Crabbe se le había caído la lechuga de la boca y se le había esparcido por el regazo.
— ¿En tus sueños, Goyle?— se cachondeó Malfoy.
Gregory lo miró desdeñosamente e ignoró su comentario.
— Fue precisamente el día de la fiesta. Cuando me fui de la habitación...— haciendo acopio de todo su valor, soltó las palabras atropelladamente— Pues me encontré a Potter por uno de los pasillos del séptimo piso y le ataqué. No estoy muy seguro pero creo que era porque no recordaba como volver a la sala común de Slytherin y quería que me ayudase a buscarla.
Malfoy hizo un gesto de repulsión.
— No me digas… que besaste al cara cortada, Goyle. No me lo digas, que me desmayo aquí mismo— Theo y Crabbe comenzaron a reírse pero al ver que su amigo se ponía muy serio, se quedaron callados.
Goyle apretó los puños.
— ¡Cómo voy a besar a Potter! ¡Qué asco! Deja que termine de contaros la historia. Bueno, como iba diciendo… que le lancé un hechizo y accidentalmente nos intercambiamos los cuerpos.
Theo y Crabbe enarcaron una ceja, pero antes de que pudiesen preguntar, Draco soltó una carcajada.
— Vaya, vaya. Esto sí que no me lo esperaba. ¿Y qué tal la experiencia en el cuerpo de Potter, Goyle? Es raro que sobrevivieras y no acabases en la enfermería. Dinos, ¿te dolió la cicatriz?
Theo suspiró y le dio un codazo a su amigo.
— Deja de reírte. Que nosotros estamos interesados.
— Gracias Theo— sonrió Goyle y continuó con su relato— En fin, que yo estaba muy borracho y algo asustado por tener el cuerpo de… ese. La cuestión es que Potter me dijo que iba a ir a la biblioteca para buscar el contrahechizo y me exigió que no me moviese de donde estaba, así que me senté en el suelo para esperarle.
Crabbe se extrañó.
— Pero cuando Lavender, Parvati y yo te vimos, no tenías el cuerpo de Potter.
Goyle cogió un par de fresas de una bandeja y comenzó a comérselas.
— Ya, porque Potter ya había encontrado el contrahechizo y habíamos recuperado nuestros cuerpos. Pero… antes de eso, Parvati me vio y creyó que era Potter.
— ¿Y qué pasó?— Theo cada vez estaba más interesado.
Goyle se comió las fresas nerviosamente y bebió un poco de jugo para no atragantarse. Luego respiró profundamente.
— Pues que… se me fue un poco la cabeza y la besé.
— ¿QUÉ?— graznó Draco pero inmediatamente bajó la voz al ver que captaba demasiada atención— ¿Por qué coño besaste a Patil? Ahh entiendo, no me lo digas. Lo sé. Tener el cuerpo de Potter te afectó. Te contagió su inevitable necesidad de llamar la atención.
Goyle se cubrió el rostro con las manos, avergonzado. Crabbe y Theo no salían de su asombro, sobre todo el gorila, porque él y Gregory eran uña y carne y nunca llegó a pensar que se sintiese atraído por Parvati.
— No fue eso, Draco. Aproveché que estaba dentro de su cuerpo para poder besarla y que no se asustase, porque me gusta… y sé que no tengo nada que hacer. Pensé que si ella creía que era el supuesto niño que vivió, no se negaría.
Draco soltó una fuerte carcajada.
— Tú eres gilipollas, Goyle. En menudo lío te has metido. Es decir que la carta esa que has escrito hoy, ¿era para Patil?
Goyle tragó saliva al ver que cada vez se pegaban más a él, comenzando a agobiarlo.
— Ehh, s-sí.
Theo no sabía si reír o llorar. Ahora lo entendía todo. El día que él y Luna lo ayudaron con el ramo de rosas… la chica misteriosa… era Parvati.
— Deberías decirle la verdad. Ella y tú os lleváis bastante bien. Creo que lo entendería.
— Precisamente no puedo contárselo por ese motivo— masculló nervioso— Ya no volveríamos a ser amigos y no quiero perderla.
Crabbe le dio un par de palmaditas en el hombro intentando alentarle.
— Pero, a lo mejor… le gustas.
Goyle suspiró entristecido.
— Lo dudo mucho. El otro día le dejé un ramo de rosas en su ventana pero creo que no sabe que son mías. Y hoy la carta, pero no estaba en el patio, así que no creo que se haya enterado…
Draco hizo un gesto teatral, intentando quitarle dramatismo al asunto.
— Desviando el tema a cosas más interesantes. ¿Cómo fue el beso, Goyle? ¿Con lengua? Dejarías en buen lugar a los de Slytherin, ¿verdad?
Goyle apretó los párpados, queriendo desaparecer.
— Sólo fue un roce, porque… me asusté y salí corriendo.
— Estupendo, Goyle, fantástico— sonrió Draco con cierto deje de sarcasmo en la voz. Ninguno dijo nada más.
Cuando todos terminaron de cenar, se levantaron de la mesa y se marcharon del Gran Comedor para ir a su habitación a descansar. Aunque tenían ciertas dudas sobre lo que iban a hacer con Blaise y la pelirroja. El rubio se quedó atrás y les dijo que tenía que avisar a Granger de lo de Weasley, así que no lo esperaron y él se escondió en un recoveco, impaciente porque ella saliese al vestíbulo. Cuando la vio, le siseó discretamente intentando que sus amigas no se percatasen y Hermione, haciéndose la tonta, se apresuró a esconderse con él.
— ¿Qué ocurre? No tengo mucho tiempo, Malfoy— Hermione se sentía algo inquieta porque le había contado la verdad a Parvati y Lavender, y estaba segura de que a él le molestaría.
— Yo tampoco, Granger. Y menos ahora que la Brigada Inquisitorial está incordiando a todas horas— en ese momento vieron que Astoria y Montague pasaban por el pasillo y le quitaban puntos a una alumna de tercero— Por cierto, no te preocupes por Weasley. Está en mi habitación.
Hermione apoyó la espalda en la pared y suspiró aliviada por saber que su amiga estaba bien y porque notó que él la abrazaba.
— Menos mal, ¿sabes algo de lo que ha pasado con Zabini?
Draco negó con la cabeza un par de veces.
— No tengo ni idea. Cuando entré en mi habitación, estaban abrazándose como dos imbéciles. No sé, Blaise parecía encontrarse mal y la comadreja…
— Ginny— puntualizó Hermione frunciendo el ceño.
— Bueno... Weasley, pues que dijo que... volvería mañana a tu habitación.
Hermione abrió mucho los ojos.
— Maldita sea, ¿y qué van a decir los demás si la ven allí?
Draco suspiró.
— Ya lo saben Granger. Venían conmigo cuando los pillé— al ver que se alarmaba, la tranquilizó— pero relájate. No van a decir nada. Mira, no tengo mucho tiempo, pero… mañana por la tarde, ¿puedes venir a mi habitación? Hay algo que quiero enseñarte. Ya me ocuparé de que estemos solos.
Draco todavía no le había comprado ningún regalo a Granger. Ni siquiera había pensado en qué iba a regalarle y disponía de poco tiempo, pero ya se le ocurriría algo. Después de todo, era un Malfoy. Tenía una mente privilegiada.
Hermione sonrió. Había pensado en dedicarle una tarde al estudio intensivo de los TIMOS, pero ya lo haría por la mañana, entre clase y clase. Además, tenía prácticamente hechas todas las tareas que los profesores le habían mandado esa semana y sintió una curiosidad repentina por averiguar qué era lo que Malfoy quería enseñarle.
— Está bien, iré sobre las seis. ¿Te viene bien?— Draco asintió y se acercó a sus labios, mordisqueándolos sutilmente, muy despacio.
— Perfecto— susurró contra su boca y se apartó de ella a regañadientes. Había escuchado la dichosa vocecilla de la asquerosa cara de sapo en el pasillo. Tenía que volver rápidamente a la sala común. Si hubiera dispuesto de más Locura Weasley, Umbridge no se hubiera librado— Granger, no quiero… pero tengo que irme.
Hermione alzó la mano y le acarició la mejilla.
— Yo también, Malfoy. No podemos arriesgarnos a que Umbridge nos castigue. Mañana ya tendremos tiempo para estar solos— susurró poniéndose de puntillas para besarle.
Draco se despidió de ella, sin ganas de marcharse, pero lamentablemente tuvo que hacerlo. Salieron sigilosamente del recoveco aprovechando que Umbridge acababa de desaparecer por el pasillo y ambos se marcharon a sus respectivas salas comunes. Durante el camino, Malfoy comenzó a pensar en el regalo.
Ramo de rosas… ni hablar.
Bombones… ni de coña.
Anillo… ya se lo había regalado en Navidad.
Por si fuera poco, él no había regalado nada a ninguna tía, nunca. Incluso el palurdo de Goyle había enviado cartitas y ramos de flores, pero bah… ya se le ocurriría algo. Cuando entró en la sala común de Slytherin y abrió la puerta de la habitación se encontró con que Theo, Crabbe y Goyle estaban muy callados, con los pijamas puestos y no dejaban de observar curiosos la cama de Blaise.
— ¿Qué coño pasa?— dijo aflojándose la corbata.
— Shhhh— Crabbe se puso el dedo en los labios— Creo que están haciendo cosas.
Draco pegó la oreja pero no oía nada. Si estuvieran follando, él lo sabría. En ese momento se fijó en el baúl con las iniciales B.Z. y vio que había un montón de ropa tirada encima. Había un sujetador… el sujetador de la pobretona.
— Ohh, por Circe, qué asco— susurró mientras continuaba desabrochándose la camisa— ¿Habéis escuchado algo anormal?
— Eso es lo que estamos intentando averiguar, pero contigo hablando no podemos— le espetó Theo acercándose cada vez más a la cama.
Draco terminó de quitarse la camisa, suspiró cansado y sin más dilación se aproximó a la cama de Blaise.
— Esto se soluciona así de rápido— dijo descorriendo bruscamente las cortinas del dosel de la cama.
Lo que no se imaginaba era que Ginny Weasley estuviera sentada, con una expresión poco amigable en el rostro y un montón de cojines en las manos, como si esperara que aquello fuera a suceder.
— Cierra las cortinas ahora mismo— masculló arrojándole los cojines al rubio a la cara. Crabbe, Goyle y Theo comenzaron a reírse al ver a Draco esquivando cojines, almohadas y demás, algo sorprendido.
— ¡Já! ¡Ya no te queda nada pobretona! ¡Qué vas a tirarme ahora!— se mofó al ver que ya no tenía nada que arrojarle. En ese momento miró a Blaise y vio que estaba tumbado de lado, dormido. A saber qué coño le pasaba.
Ginny, exasperada, hizo ademán de levantarse pero Draco se echó hacia atrás rápidamente.
— Como volváis a molestarnos, os lanzaré un maleficio que os aseguro que no olvidaréis en vuestra vida— en ese momento cogió la varita de Zabini, de su mesita de noche.
— Oye que nosotros no hemos sido— dijo Theo levantando las manos de forma defensiva— El culpable es Draco.
Ginny no dijo nada, los fulminó con la mirada y volvió a correr las cortinas del dosel de la cama.
— Esperemos que la comadreja no ronque. Seguro que en el tugurio en el que vive suele hacerlo— cuchicheó Malfoy mientras comenzaba a quitarse los pantalones.
— Te he oído hurón asqueroso— Ginny sacó la varita entre las cortinas, de forma amenazante y Malfoy no volvió a hablar. Se quedó callado y comenzó a ponerse el pijama.
No tenía nada de sueño. No es que no le apeteciese ir a la cama, pero…claro, no solo. Quería hacerlo con Granger y sólo de pensar que iba a tener que aguantar hasta el día siguiente, se ponía de mal humor. La tenía tan dura que creía que se volvería loco antes de que terminase la noche. Pero… tenía que pensar en el regalo. Vio que los demás se acostaban y desganado se tumbó en su cama y corrió las cortinas, intentando aislarse del resto del mundo.
JRRRRKKKKK...
Efectivamente la dichosa comadreja había comenzado a roncar… ¿o era Crabbe? Quién sabía, pero no podía concentrarse, así que tuvo que cubrirse la cabeza con la almohada.
Cada vez se sentía más cansado y aún no se le había ocurrido lo que podía regalarle a Granger. Estaba pensando en ello y casi tenía una solución cuando el agotamiento lo venció por completo y se quedó profundamente dormido.
Hay veces en las que las personas se olvidan de cosas que han vivido, de situaciones, de momentos, pero siempre, esas vivencias permanecen grabadas en el subconsciente.
Y esa noche, Draco Malfoy recordó algo en particular.
Vagaba por una de la calles del Londres muggle. No tenía ni idea de donde se encontraba, pero hacía frío. La nieve cubría las aceras y los árboles, y Granger estaba a su lado. Llevaba un jersey rojo, parecía bastante enfadada y no dejaba de quejarse.
— ''¿Pero qué estás diciendo Malfoy? ¿Prefieres comprar regalos a Harry y Ron que venirte conmigo a la cama?''
Draco enarcó una ceja. ''¿Irme con ella a la cama?'' Estaba teniendo un comportamiento muy raro...
— ''Además, ¿cómo piensas comprar regalos si tú no tienes dinero muggle?''
Draco no supo por qué, pero metió la mano en el bolsillo de su abrigo y sacó unas cuantas libras. Era como si supiese que estaban ahí.
— ''Fui a Gringotts antes de venir. No sabía si lo iba a necesitar, así que por si acaso…— al ver que no dejaba de bufar añadió— Venga Granger te compraré algo a ti también.''
Curiosamente, al decir aquello, se dio cuenta de que a ella se le iluminaba la mirada.
—''¿Un vibrador? Por favor, que sea XXL''.
En ese momento, Draco despertó sobresaltado. Su respiración era muy agitada y vio que estaba algo acelerado. Por no hablar del bulto que se percibía a simple vista en sus pantalones.
— ¡Joder!— exclamó apartando las mantas bruscamente y descorrió las cortinas del dosel. Ya había amanecido y él… lo había recordado.
Lo había recordado absolutamente TODO.
Rápidamente, comenzó a ponerse el uniforme y observó que los demás seguían durmiendo. Aún tenía tiempo. Más tarde iría a desayunar. Cuando salió de la habitación cerró la puerta. Blaise se despertó de pronto y se dio cuenta de que la pelirroja seguía allí, completamente dormida. Ya no le dolía la cabeza y podía pensar con claridad, pero sobre todo podía recordar.
''¿Qué he hecho?''— se llevó la mano a la cara, cansado. La había cagado. ¿Qué iba a decirle a Weasley? Bueno, aún le quedaba la opción de irse a desayunar antes de que ella se despertase. Con sigilo, se levantó de la cama y comenzó a vestirse. La habitación de Slytherin estaba más iluminada de lo normal, así que seguramente el día sería muy soleado. Se fijó en la cama de Draco, pero vio que no estaba. Cuando estuvo listo, se marchó del dormitorio y atravesó la sala común de Slytherin. Era muy pronto, así que todavía no había nadie. Estaba completamente vacía.
Ginny se despertó al cabo de un rato y se giró de lado con los ojos cerrados. Para su sorpresa, no notó la presencia de Zabini. Rápidamente se incorporó y vio que las cortinas del dosel estaban descorridas. Se sintió furiosa de pronto. ¿Por qué narices se había largado? ¿Quizás iba a volver a las andadas? ¿O acaso tenía miedo de enfrentarse a ella? Algo confusa, comenzó a desabrocharse la camisa y cuando la dobló, la dejó sobre la almohada. Luego se puso su ropa antes de que los demás se despertasen y salió de la habitación. No llevaba la capa de invisibilidad y estaba asustada, pero gracias a Merlín todo estaba desierto. Sólo escuchó un pequeño ruido justamente cuando iba a salir de la sala común de Slytherin, pero fue lo suficientemente veloz como para esfumarse sin ser vista. Tenía que pasar por su dormitorio antes de ir a desayunar. No sabía si los chicos de Slytherin habían avisado a Hermione y estaba preocupada. Ya pensaría en Zabini más tarde…
Mientras tanto…
Malfoy iba caminando por uno de los pasillos del séptimo piso, emocionado. Por Circe, se moría de la risa. El sueño había sido una revelación. Había recordado cada momento, desde que Granger entró en un puticlub de mala muerte hasta la paja que le había hecho. ¿Por qué narices se había tenido que tomar él la poción? Joder, podría haberse aprovechado de la situación y haber disfrutado como nunca. Aunque bueno… lo importante en ese momento era el tema del vibrador. Era lo que ella le había pedido y él se iba a asegurar de que lo tuviera. Comenzó a pasar tres veces cerca de la sala de los menesteres y apareció la puerta en una de las paredes. Eufórico, la abrió sin rodeos, pero para su desgracia, estaba completamente vacía.
Cojonudo… desde luego no lo iba a tener tan fácil. ¿Cómo se le había ocurrido pensar que allí habría lo que necesitaba? Seguramente el viejo había realizado algún encantamiento para que los alumnos no pudiesen sacar objetos sucios de la sala. Ya le resultaba raro que pudiese conseguir algo así en Hogwarts...
¿Entonces cómo coño lo iba a conseguir? La única opción que le quedaba era ir al Londres muggle, a un sex shop. Tenía entendido que la tienda donde vendían ese tipo de artilugios se llamaba así, pero…no podía viajar por la red flu, porque tenía entendido que Umbridge estaba controlando todas las chimeneas del castillo, salvo la de su despacho. En definitiva, no saldría de Hogwarts. Y aunque hubiese aprendido a aparecerse y desaparecerse, estando en el castillo no podía hacerlo. Nadie podía hacerlo.
— Un momento— murmuró deteniéndose en seco cuando volvió a salir de la sala de los menesteres— Los elfos domésticos… sí pueden.
Hmm, no le hacía mucha gracia pedir ayuda a uno de esos bichos. Seguía odiándolos, pero no tenía otra opción. Además, el elfo que había trabajado para su familia estaba allí y él sabía que con Granger se llevaba bien. Si le decía que necesitaba un regalo para ella quizás le ayudaba… Por Circe, sólo de pensar en pedir ayuda al sucio elfo, se ponía enfermo.
— Ehh, Dobby, necesito tu ayuda. Quiero que vayas al mundo muggle y me traigas un regalo para Granger… Ni de coña— Draco comenzó a ensayar las frases, moviéndose de un lado a otro del pasillo— Tú, sucio elfo, quiero que vayas al mundo muggle y como me desobedezcas… No, no, tampoco, entonces no irá a por el vibrador.
Una niña de primero de Ravenclaw que pasaba por allí se asustó al verle hablando solo y salió corriendo.
— ¡Qué miras estúpida!— le espetó frustrado, sin dejar de cavilar. ¡Qué mierda importaba! Lo mejor era improvisar en el mismo momento. No pudo esperar más y salió disparado hacia las cocinas. Cuando llegó, vio que había un montón de elfos trabajando. Dobby estaba dándole un poco de cerveza de mantequilla a Winky, una elfina.
— ¡Tú!— ladró acercándose a él con ímpetu pero inmediatamente se vio obligado a calmarse cuando se dio cuenta de que el elfo lo miraba algo asustado. Sólo tenía una oportunidad y no podía cagarla.
Dobby se olvidó de Winky por unos momentos y lo miró muy extrañado. ¿Qué hacía el señor Malfoy allí? Parecía muy alterado.
— Mira…— dijo suavizando la voz— Necesito tu ayuda. Sé que ahora no tienes la obligación de obedecerme porque el dichoso San Potter de las narices te liberó…— al ver que se iba por las ramas, se apresuró— En fin, que necesito conseguir un regalo para Granger y yo no puedo salir del castillo e ir al mundo muggle. Si me lo traes te daré lo que quieras.
Dobby abrió mucho los ojos y se mantuvo en silencio. ¿Un regalo…para la señorita Granger?
— Dobby piensa que el señor Malfoy odia a la señorita Granger y a sus amigos— comentó confuso.
Draco suspiró exasperado.
— A Granger ya no— prefirió no decir nada de Weasley Pis y San Potter y continuó— Y me gustaría regalarle algo. ¿Vas a ayudarme o no?
Dobby se puso muy contento. Siempre había admirado mucho a Harry Potter y a sus amigos. Si se trataba de un regalo para la señorita Granger no le importaba ayudarle.
— Dobby ayudará al señor Malfoy pero señor Malfoy debe prometer a Dobby que no le hará daño a la señorita Granger ni a Harry Potter.
Draco negó un par de veces con la cabeza, aburrido. Menudo coñazo de elfo.
— Joder está bien, lo prometo pero necesito que tengas el regalo para esta tarde. Voy a dárselo a las seis...por...favor— sus últimas palabras sonaron como un chirrido.
El elfo de pronto chasqueó los dedos y apareció un bolso en su mano, algo maltrecho por el uso. Luego se lo puso.
— Dobby puede ir al mundo muggle, pero señor Malfoy debe decir a Dobby qué es lo que quiere. Cuando Dobby regrese, dejará el regalo en la habitación del señor Malfoy.
Draco hizo aspavientos con la mano.
— Está bien, está bien. A ver…necesito un vibrador.
Dobby puso cara de desconcierto y el rubio resopló. Ya se imaginaba que algo así iba a suceder.
— Dobby no sabe lo que es un vibrador. Dobby necesita más detalles.
Draco se quedó en silencio. Precisamente prefería no darle muchos detalles…
— A ver, tú busca una tienda en el mundo muggle que se llame sex shop, y ahí lo encontrarás. Por cierto, ¿qué es lo que quieres a cambio?
Dobby comenzó a dar saltitos.
— Dobby no necesita nada. Dobby es feliz sabiendo que señor Malfoy quiere hacer un regalo a la señorita Granger.
Draco sonrió maliciosamente.
— Bueno, tú asegúrate de traérmelo antes de las seis. Recuerda, está en un sex shop. Y procura que nadie te vea.
— Señor Malfoy no debe preocuparse. Dobby será discreto— y nada más terminar, hizo un chasquido con los dedos y desapareció.
Draco, inquieto se marchó a desayunar. Sólo tenía que esperar a que fuesen las seis…
Cuando transcurrió la mañana y parte de la tarde, Malfoy volvió a su dormitorio y se tumbó en su cama. Había conseguido que los demás se largasen y ahora estaba solo. Se sentía muy nervioso porque el sucio elfo aún no había aparecido y faltaban menos de diez minutos para las seis. Se levantó de la cama y comenzó a dar vueltas de un lado a otro, con los nervios a flor de piel. ¿Y si el elfo no llegaba a tiempo? Lo descuartizaría sin duda…
En ese momento escuchó un sonido extraño y vio que Dobby aparecía repentinamente, agotado.
— Dobby ha vuelto. Dobby creía que no llegaría a tiempo.
—Ya veo que has vuelto— le espetó Draco— ¿Lo has conseguido?
Dobby se encogió y comenzó a dar pasos hacia atrás asustado. A Malfoy no le gustó ni un pelo su reacción.
— Dobby ha encontrado la tienda, por suerte cerrada, sin muggles que pudieran ver, pero Dobby no sabía qué era un vibrador…— Draco estuvo a punto de gritarle cuando vio que de repente, abría su asqueroso bolso y metía la mano— así que Dobby ha traído todos los objetos de la tienda.
Draco se quedó pasmado.
— ¡¿Cómo?!— graznó— ¡¿Que has hecho qué?!
Dobby comenzó a sacar objetos de aquel bolso en miniatura.
— Dobby cree que esto es un vibrador— murmuró indeciso, con unas bolas chinas en la mano.
Draco se apretó el puente de la nariz, exasperado.
— Joder, eso no es un vibrador. Es...otra cosa.
Dobby volvió a meter la mano en el bolso y sacó una gran caja con una muñeca hinchable.
— Dobby ahora está seguro, señor Malfoy. Esto sí que es un vibrador.
Draco negaba con la cabeza una y otra vez al ver que el sucio elfo no dejaba de sacar objetos del bolso y que había de todo menos vibradores. Dobby, desesperado, comenzó a lloriquear.
— ¡Dobby ha fallado! ¡Dobby no ha conseguido el regalo que señor Malfoy quería para la señorita Granger!— de pronto, volvió a meter la mano en el bolso, cogió un objeto de gran tamaño, negro y alargado, y comenzó a aporrearse la cabeza con él— ¡Dobby malo, malo! ¡Dobby malo!
Draco no podía más. Su paciencia había llegado al límite y el puto elfo de las narices lo estaba volviendo loco.
— Eso con lo que te estás zurrando, es un vibrador, elfo estúpido.
Dobby se quedó inmóvil con el objeto en las manos y se alegró al ver que después de todo, lo había encontrado.
— ¿Señor Malfoy puede explicar a Dobby para qué sirve un vibrador?
Draco bufó mientras se aflojaba el nudo de la corbata y la arrojaba al suelo.
— Joder, ¡Granger va a venir! ¡Lárgate antes de que te vea!
Dobby dejó el bolso sobre la cama, volvió a chasquear los dedos y se esfumó rápidamente. El vibrador cayó al suelo dando un golpe sordo, Draco lo cogió, observó el bolso y todas las cosas que el elfo había dejado sobre su cama, y empezó a echar un vistazo a todos los artilugios pero antes de que pudiese inspeccionarlos debidamente, la puerta de la habitación se abrió con un chirrido. Draco inmediatamente corrió las cortinas del dosel de la cama, se giró sobre sus talones y ocultó el vibrador detrás de su espalda.
Hermione, casi sin aliento, irrumpió en la habitación y se quitó la capa de invisibilidad. Parecía que había ido corriendo. Tenía las mejillas muy rojas y la respiración acelerada.
— Harry y Ron no me han visto de milagro en su habitación pero al final he conseguido la capa— Hermione estaba preocupada. Quería contarle a Malfoy que le había dicho la verdad a las chicas. Esperaba que no se enfadase mucho. Por si fuera poco, cuando había cogido la capa de invisibilidad, Harry y Ron entraron en la habitación. Si no se hubiera cubierto rápidamente con ella, la hubiesen descubierto. La dobló con cuidado, la dejó sobre una silla y al ver que el rubio se mantenía inmóvil en el mismo sitio, se acercó— Malfoy, ¿te encuentras bien?— Hermione se extrañó al ver que estaba algo rojo y tenía las manos detrás de la espalda como si estuviese ocultando algo— ¿Qué tienes ahí?
Draco comenzó a apartarse para que no viese el vibrador.
— ¿Es lo que querías enseñarme?— insistió ella, rodeándole para que dejase de ocultar lo que tenía detrás de la espalda—Venga, no seas estúpido.
Malfoy sonrió de forma indescifrable.
— Como quieras Granger— musitó apartando las manos de su espalda para enseñarle… el objeto.
Hermione por unos momentos se mantuvo en silencio, escudriñándolo, hasta que su mente tuvo el valor de admitir lo que era aquello. Cuando lo hizo, no pudo evitar que se le escapara un grito.
— ¿PERO QUÉ DEMONIOS, MALFOY? ¡De dónde lo has sacado!— bramó escandalizada.
Draco soltó una risita y se acercó a su cama.
— Eso ahora es irrelevante, Granger— en ese momento descorrió las cortinas del dosel, dejando a la vista algunos de los objetos eróticos.
Hermione se puso roja como un tomate.
— ¡Eres…— chilló— un completo…— masculló enfadada— depravado!
Draco comenzó a acercarse a ella con el vibrador en la mano pero Hermione se mantuvo firme, sin moverse y sin apartar la mirada de la suya, desafiante.
— Esta noche he recordado lo que nos pasó cuando nos tomamos Cambiatio Personalitas, Granger. Tú me suplicaste que querías que te regalase uno de estos. Además, especificaste claramente que tenía que ser XXL. Pues aquí lo tienes.
Hermione rechinó los dientes.
— Eres un c-cerdo— le espetó al ver que se lo ofrecía insistentemente— No pienso tocar e-eso.
En ese momento se dio la vuelta y se acercó a la silla para coger la capa.
— ¿A dónde vas, Granger?— Malfoy de repente sacó su varita y lanzó un hechizo para cerrar la puerta y que no pudiese escapar— Venga, no seas mojigata, ya verás como te gusta.
Hermione se asustó al ver que se acercaba a ella con esa cosa en la mano. Le veía las intenciones al muy pervertido, así que algo atemorizada, comenzó a alejarse de él.
— No seas imbécil, Malfoy. Te recuerdo que ese día no era yo. No sabía lo que decía ni lo que hacía. No quiero que te acerques a mí con esa… cosa.
Draco la ignoró, continuó persiguiéndola y Hermione comenzó a esquivarlo como podía, por toda la habitación.
— No me obligues a correr detrás de ti— murmuró Malfoy agitando el vibrador como si fuese una porra, pero Hermione inmediatamente comenzó a correr y Draco la siguió intentando atraparla.
No supieron durante cuanto tiempo estuvieron corriendo como dos idiotas por la habitación hasta que Hermione lo encontró divertido y comenzó a reírse.
— Granger, no te resistas— silbó Draco sin aminorar la carrera. Ya casi la tenía, pero… joder… estaba mareado de tanto correr.
Hermione rompió a reír.
— ¿Te das cuenta…— jadeó— ...de lo absurdo y bizarro... — añadió entre risas—...que es esto, Malfoy?
Draco no la dejó continuar, la sujetó de la muñeca y la empujó contra una de las paredes. Hermione comenzó a forcejear casi sin aliento de tanto reírse y Malfoy arrojó el vibrador al suelo para poder retenerla mejor. Durante unos momentos, ambos forcejearon midiendo sus fuerzas, sin parar de reír y sin dejar de mirarse a los ojos, hasta que el forcejeó fue disminuyendo poco a poco y Draco sólo se limitó a sujetarla de los brazos mientras la observaba. Sus suaves jadeos, su melena que caía seductoramente sobre sus hombros, sus labios. Sus jodidos labios. Todo en ella lo estaba tentando.
Hermione fue a decir algo pero Draco la estrechó entre sus brazos y tomó posesión de su boca con un beso tan intenso y apasionado que ella se derritió contra él.
— Todos estos días…— murmuró Hermione entre beso y beso, sin apartarse de sus labios, abrazándole con fuerza— He echado de menos esto, Draco. A ti.
Malfoy se excitó al instante cuando escuchó su nombre, volvió a besarla, y ella, al notar el roce de sus labios, comenzó a moverse contra él.
— Yo también. Estaba desesperado por tenerte en mi habitación, Hermione— susurró deslizando las manos hasta su trasero y presionándolo ligeramente. Hermione pasó las manos temblorosamente por su camisa y comenzó a desabrocharle los botones uno a uno, hasta dejar su pecho al descubierto. Después, sutilmente deslizó las manos por su piel, acariciándole y volvió a abrazarle. Draco le aflojó la corbata, le desabrochó los primeros botones, agarró la camisa por el dobladillo y tiró de ella para quitársela por encima de la cabeza. Cuando sintió la tela de su sujetador contra su pecho desnudo no pudo evitar que se le escapase un gemido de placer. Sus tetas eran perfectas y sus pezones estaban tan jodidamente duros que se podían apreciar a través de la tela. Por Circe… tenía la piel tan delicada, tan suave que le preocupaba que sus manos le resultasen incluso ásperas, pero los gemidos que a ella se le escapaban de sus labios le hicieron saber que la sensación no le resultaba en absoluto desagradable.
Sin dejar de besarla, se desabrochó el pantalón y se lo bajó un poco al mismo tiempo que los calzoncillos. Metió las manos debajo de la falda de Hermione, deslizó las bragas por sus piernas hasta conseguir quitárselas y la sujetó firmemente de las nalgas.
— Agárrate a mí. No quiero que te caigas— murmuró haciendo que ella le rodease la cintura con las piernas y le pasase los brazos por el cuello. Draco la pegó más a la pared. Nunca había deseado tanto dar placer a alguien como en ese momento. Pero era ella… y tenía que hacer todo lo posible para que disfrutara. Poco a poco había conseguido que ella no estuviera tan reacia como en un principio. Cada vez se dejaba llevar más.
Hermione por su parte, enterró la cara en su cuello, aspirando su aroma. Por Dios, había perdido totalmente el control. Pero es que él…él le importaba demasiado. Tanto que se asustó. Maldita sea, hasta ella misma sabía que aquello no era una simple y pasajera atracción entre ambos. Era algo mucho más fuerte. Algo que le daba pánico admitir.
En ese momento, Draco rozó su entrada con sus dedos, dejándola prácticamente al borde del colapso y acarició su sexo muy despacio, haciendo que se le escapase un apasionado gemido de sus labios. Continuó acariciándola más profundamente, hundiendo su dedo en ella y descubrió casi al instante que él no era el único que estaba desesperado. Granger también estaba preparada.
— Hermione— murmuró apartando la mano de su sexo, volviendo a agarrarla para que no se cayese— Sujétate fuerte.
Muy despacio se acercó a sus labios, capturó su boca con un beso, acarició su trasero haciendo movimientos sinuosos y lentos, se hundió en ella con una larga y lenta caricia que la hizo gemir y arquearse contra él necesitando la plenitud de su encuentro, y comenzó a moverse.
El calor del interior de Granger estaba a punto de hacerle perder el control, pero fue capaz de contenerse. Sus movimientos eran firmes, seguros, y en cuestión de segundos, la respiración de ella se volvió entrecortada, agitada, rápida. Hermione comenzó a retorcerse contra él buscando la plena satisfacción y Draco estuvo encantado de proporcionársela.
Malfoy estaba jodidamente cachondo y era lo que más deseaba así que presionó con más fuerza haciendo que ella se estremeciese. Cuando sintió las contracciones de su orgasmo y la oyó gemir, aumentó la intensidad de sus movimientos y la presión que ejercía sobre ella. En aquel momento de ciego placer, Hermione le mordió el labio inferior, provocándole el más dulce dolor.
Draco volvió a cubrir los labios con los suyos al darse cuenta de que no le quedaban fuerzas. Hasta ese momento había hecho un esfuerzo de voluntad casi sobrehumano para no correrse, pero ya no podía más. Cada uno de los suspiros, de sus gemidos, lo inundaban de placer. Ella parecía incapaz de permanecer quieta y aquello alimentaba su entusiasmo. En ese momento sintió como los músculos de sus hombros y su espalda se tensaban, y se abandonó, llegando al clímax dentro de ella.
Poco a poco notó como los espasmos que sentía alrededor de su sexo iban cediendo lentamente. Los gemidos de Hermione se convirtieron en suaves jadeos y la pasión de su boca, en besos dulces y sutiles. Draco notó que ella se debilitaba pero continuó abrazándola con fuerza y saboreó su boca temblando todavía después del orgasmo.
Cuando dejó de besarla y la miró a los ojos, Hermione ocultó la cara en su cuello. Su respiración cada vez era más acompasada, pero Draco se extrañó al escuchar que se reía. Lentamente la soltó y dejó que se pusiese en pie.
— ¿De qué te ríes?— susurró confuso.
Hermione volvió a aproximar los labios a su cuello y cerró los ojos.
— De nada...— ahora lo entendía. Después de tantos meses. Era una obviedad que había tenido frente a sus ojos durante largo tiempo.
Tenía ganas de reír pero también de llorar.
Claro que era importante para ella. Claro que aquello no sólo era una atracción pasajera que culminaba cuando ambos se hubiesen desahogado. Hermione lo entendió en ese momento.
Le quería.
Quería a Draco Malfoy.
Tal y como era. Con sus defectos, con sus celos y con sus estupideces para conseguir llamar la atención. Sentía el pánico corriendo a través de sus venas. Era como si hubiese estado andando con los ojos cerrados, hubiese pisado en un lugar donde no existía suelo y hubiese caído al vacío.
No podía quererle. ¿Cómo iba hacerlo sin que saliesen perjudicados? Había demasiados obstáculos. Lucius Malfoy…Harry…Ron…los demás…incluso Voldemort.
— Granger, ¿qué narices te pasa? Me estás preocupando— Draco se apartó al notar que estaba temblando y se subió los pantalones rápidamente.
Hermione no podía decirle que le quería. Tenía ganas de llorar pero…debía ser fuerte. Si le confesaba sus sentimientos, probablemente él saldría corriendo. Lo malo era… que no había sido cuidadosa y Malfoy ya sabía que le pasaba algo.
— Ehh, t-tengo que hablar contigo sobre las chicas, Malfoy— tartamudeó cabizbaja. La voz le temblaba mucho— Pero por favor, no te enfades.
Draco la cogió de la mano, la llevó a su cama para que se tumbase, apartó bruscamente los objetos eróticos que había encima y se recostó a su lado.
— No voy a enfadarme.
Hermione suspiró, sin saber por dónde empezar.
— De acuerdo. Pues...estaba leyendo un libro tranquilamente cuando Ginny entró en la habitación llorando y…
Mientras Hermione le contaba lo sucedido a Malfoy desde un principio, en la habitación de los chicos de Gryffindor…
Harry aún estaba en shock por las palabras de Severus. Ese día, a pesar de no tener clase de pociones, había ido al despacho de Snape para indagar, pero desgraciadamente, el profesor había vuelto a la normalidad y estaba de un humor de perros. Aunque… ¿a quién en su sano juicio iba hacerle gracia despertarse sin recordar nada, llevando puesta una túnica naranja y con toda la cabeza llena de trencitas? A Snape desde luego que no. Harry se había dado una ducha en su dormitorio y ahora hablaba con Ron. Neville también estaba allí, pero Dean y Seamus se habían ido al Gran Comedor a picotear antes de la cena.
— ¿Vamos a tomarnos algo, Harry? Estoy hambriento— Ron solía tener un apetito voraz pero últimamente con la ansiedad de recibir noticias de Parkinson comía mucho más de lo habitual.
— Concuerdo con Ron— añadió Neville ajustándose la corbata— He estado practicando hechizos toda la tarde y estoy agotado, Harry— Longbottom se había tomado muy en serio las reuniones del GCTMM y practicaba cada vez que tenía ocasión. Harry se sorprendía de lo que había mejorado en unos cuantos días, pero Neville, desde que había visto en el periódico que Bellatrix Lestrange había escapado de Azkaban, se sentía furioso. Era la culpable de que sus padres hubiesen perdido la cordura y hubieran acabado en San Mungo. Si algún día tenía la oportunidad de enfrentarse a Bellatrix, quería estar preparado.
Harry, en ropa interior, comenzó a buscar algo que ponerse en su baúl, pero se extrañó.
— Ron— su voz sonó entrecortada— Mi capa de invisibilidad no está aquí. ¿Tú la has visto?
El pelirrojo se encogió de hombros.
— Venga Harry. Seguro que la has dejado en cualquier sitio. Vamos a tomarnos algo y ahora cuando volvamos, te ayudo a buscarla.
Harry estaba tan cansado que asintió. Él también necesitaba comer y seguramente cuando recuperase fuerzas, podría pensar con claridad. Quizás la había dejado en el armario, o a lo mejor Seamus la había visto y la había escondido por tal de fastidiarle. Aunque, en esos días Finnigan le había pedido perdón y le había dicho que le creía porque veía que la versión del Profeta no se sostenía… Además, esa noche había vuelto a soñar con aquel oscuro pasillo...con la puerta negra de hierro y con la inmensa sala llena de estanterías y esferas de cristal, pero justo cuando se aproximaba a la estantería noventa y siete y giraba a la izquierda se despertaba. Lo que no entendía era... ¿por qué soñaba con lo que había en el Departamento de Misterios? Quizás... ¿El arma que buscaba Voldemort y de la cual le había hablado Sirius, estaba allí?
Realmente, cada vez se sentía más confuso.
Cuando estuvo listo, se marchó con Ron y Neville al Gran Comedor.
Por otra parte, en la habitación de Slytherin…
— ¡¿Cómo?!— gritó Draco molesto y se incorporó al saber que Hermione les había dicho la verdad a las demás— ¿Has perdido el juicio, Granger? ¿Tan difícil era quedarte en silencio?
Hermione bufó intentando no perder el control.
— No tenía opción, Malfoy. A Zabini se le escapó y ellas me acorralaron. No tuve más remedio que decirles la verdad.
Draco se pasó la mano por el cabello, muy ansioso. Mierda.
— ¿Y tú crees que Lovegood, Brown y Patil podrán estar con la boca cerrada?
Hermione asintió rápidamente.
— No te preocupes en serio. Mira, Luna por ejemplo me vio el chupetón la primera noche que...tú y yo nos besamos, y no dijo nada. De hecho fue muy discreta.
Draco se tranquilizó un poco.
— Lovegood no es la que me preocupa. Son Brown y Patil, que siempre están contando todas las gilipolleces que ocurren en el colegio.
— Ya pero... esto es diferente, Malfoy. Me han jurado que no dirán nada.
Draco comenzó a abrocharse la camisa del uniforme, nervioso.
— Bueno, mientras no se enteren de lo de mi padre… y de todas formas, aún podemos recurrir al Obliviate.
Hermione puso los ojos en blanco.
— No creo que sea necesario, Malfoy— murmuró soltando una risita. Al menos ya estaba un poco más relajada, pero su mayor problema seguía latente en su pecho y él no debía saberlo— Por cierto…—carraspeó intentando apartar ese pensamiento de su mente y se levantó para coger parte de su ropa que estaba en el suelo— ¿Qué vas a hacer con todos estos... trastos?
Draco sonrió maliciosamente.
— ¿Tú qué crees, Granger? Quedármelos por supuesto. Pienso darles utilidad. Además, podríamos usar algunos la próxima vez.
Hermione sintió un escalofrío al ver unas esposas y unas bolas chinas tiradas por el suelo.
— No, no. Será mejor que no— murmuró mientras terminaba de ponerse la ropa. Luego volvió a tumbarse en su cama— Ahh y no pienso llevarme el vibrador. Me moriría de vergüenza si alguien lo ve en mi habitación, Malfoy.
— Como quieras— Draco se tumbó a su lado y la abrazó— Sé que tarde o temprano volverás a buscarlo.
Hermione le dio un pequeño golpe en el hombro. Prefería desviar la conversación para que no insistiese más.
— Por cierto, esta mañana Harry me ha dicho que probablemente habrá reunión del GCTMM antes de que termine la semana. ¿Has conseguido poción multijugos?
Draco chasqueó la lengua. Con el tema del regalo se había olvidado por completo de la poción. Rápidamente, se levantó de la cama y comenzó a buscar por los cajones de la mesita de noche de Theo. Había un montón de frascos pero gracias a Circe todos estaban etiquetados.
— Aquí está— dijo cuando dio con el frasco— Poción multijugos. Será mejor que te la quedes tú, Granger.
Hermione se levantó, se acercó a él y cogió el frasco con mucho cuidado. Luego miró su reloj y vio que era muy tarde.
— Maldita sea, creo que voy a irme antes de que vuelvan los demás. Cuando Harry me confirme el día de la reunión te avisaré.
— Estaré ansioso, Granger— dijo con sarcasmo— Aunque creo que no me resultará muy difícil imitarte.
Draco comenzó a levantar la mano desesperadamente como si fuese Hermione intentando responder una pregunta en clase.
— Eres un imbécil— resopló dándole un empujón, haciendo que cayese sobre la cama, pero Draco la arrastró con él. Hermione sujetó con fuerza el frasco y luego vio que tenía a Malfoy a escasos centímetros de su boca.
— No voy a dejar que te largues sin despedirte— murmuró contra sus labios.
Hermione sonrió, bajó los párpados despacio y fundió su boca con la suya.
'' Le quieres''— murmuraba una voz en su cabeza y lentamente se apartó de él.
— Será mejor q-que me vaya— tartamudeó ruborizada— Nos vemos en la c-cena, Malfoy.
Antes de que él pudiese replicar o decir algo, Hermione se apresuró a coger la capa, y sin soltar el frasco, se cubrió, deshizo el hechizo de la puerta y se marchó como una exhalación de la habitación.
Draco se sintió confuso. Estaba muy rara… Parecía bastante avergonzada, aunque… seguramente se debía a todos los artilugios que había en su dormitorio. En ese momento, se incorporó bruscamente. Los artilugios. Tenía que sacar todos los que quedaban dentro del bolso del sucio elfo para saber qué más había. Además, quería darle una sorpresa a los demás cuando volviesen a la habitación. Ellos no se imaginaban lo que iban a encontrarse cuando regresasen. Lo más seguro era que aún estuviesen dando vueltas como retrasados por el castillo.
Hermione por su parte, llegó a la torre de Gryffindor, entró en la habitación de Harry y cuando hubo guardado la capa en su baúl, se marchó apresuradamente a su dormitorio. Conforme iba subiendo las escaleras hacia su habitación escuchó la voz de Harry y Ron en la sala común y suspiró aliviada. Menos mal… si hubiese tardado un poco más, ellos la habrían descubierto. Aunque en ese momento lo que más le preocupaba eran sus sentimientos hacia Malfoy. Estaba claro que no podrían estar juntos para siempre. Todo empeoraría tarde o temprano ...era inevitable. No quedaban muchos meses para las vacaciones y Malfoy debería volver a su casa. ¿Qué iba ella a hacer en verano cuando no lo viese? Se volvería loca… Además, que ella se hubiese dado cuenta de que estaba enamorada de Malfoy, no implicaba que él sintiese lo mismo, ni mucho menos.
En cuanto a Harry, al ver que Ron se quedaba en la sala común tan tranquilo, hablando con Neville, se apresuró a llegar a su dormitorio. Estaba inquieto. Tenía que encontrar la capa, pero… ¿y si se la habían quitado? ¿Y si no podía recuperarla? La capa de invisibilidad le había ayudado en innumerables ocasiones y no sabría qué hacer sin ella. Cuando entró en su dormitorio, buscó por el armario, por los cajones de las mesitas de noche, en los baúles de los demás, incluso miró en el cuarto de baño, pero nada. Cada vez se sentía más ansioso, hasta que desesperado, volvió a mirar en su equipaje. Para su sorpresa, la capa estaba allí.
— Qué raro…— murmuró casi para sí mismo. No lo entendía. Había mirado bien y no estaba… era demasiado extraño. ¿Quizás alguien se la había cogido para gastarle una broma? Desde luego, no le hacía ninguna gracia. Iba a estar más atento por si acaso. Si Seamus quería tomarle el pelo, no iba dejar que se saliese con la suya. Tarde o temprano, lo pillaría con las manos en la masa.
Después de la cena, Draco volvía con los demás al dormitorio.
— ¿Qué es lo que quieres que veamos?— Crabbe había hecho esa pregunta más de cien veces pero Malfoy no respondía. El rubio estaba emocionado. Se había tirado más de una hora sacando objetos del bolso del sucio elfo y ellos aún no habían visto todo lo que había en la habitación.
— Ahora, Crabbe. Relájate de una vez. No es comida, así que no te ilusiones.
El gorila entrecerró los ojos.
— Ya he dejado los dulces y los pastelitos, así que me da igual— le espetó.
Goyle estaba algo nervioso por averiguar qué era lo que Draco tenía tantas ganas de que viesen. Theo y Blaise, en cambio, se sentían muy abatidos.
Theo estaba muy preocupado porque no sabía cómo explicarle a Luna el tema de los mortífagos. No le apetecía hablar con nadie así que se arrebujó en su túnica y se cubrió la cabeza con la capucha.
Blaise por su parte, había estado evitando a Weasley durante todo el día. Si la veía por algún pasillo salía corriendo antes de que ella pudiese decirle algo y en las comidas ni siquiera había sido capaz de mirarla. Sin duda, ella pensaría que era patético y lo peor de todo era que Malfoy y los demás lo habían visto cuando estaba tan afectado, aunque le extrañaba que no le hubiesen preguntado nada. Mejor... prefería que pensasen que era una nueva táctica para follar y se cachondeasen de él que la verdad. Pero aún así, había metido la pata con la pecosa. Ahora ella sospechaba algo.
Cuando llegaron a la habitación, Draco abrió la puerta de par en par.
Todos los chicos entraron en tropel, ansiosos y expectantes por averiguar qué era lo que el rubio quería enseñarles. Los Slytherins se quedaron pasmados al ver lo que había en la habitación.
— ¡Pero qué narices!— Blaise que hasta ese momento parecía un zombie, se emocionó de pronto. Había juguetes eróticos por todas partes. Sobre las camas, en el escritorio, encima de las mesitas de noche, incluso en la chaise longue. No sabía dónde acudir. Había una infinidad de objetos, entre ellos: vibradores, bragas comestibles de distintos sabores, esposas, disfraces eróticos, antifaces, bolas chinas, látigos… y un largo etcétera.
Crabbe, confuso y algo emocionado, se aproximó a su cama, al ver que sobre ella había un montón de cajas con la imagen de unas féminas muy atractivas. Las observó detenidamente antes de abrirlas y comenzó a leer lo que había escrito en ellas.
— ''¿Quieres saborear una noche de placer con Naomi Campbell?'' ''¿Te apetece un revolcón con Julia Roberts?'' ¿Qué es esto?— murmuró comenzando a abrir las cajas de las muñecas hinchables con nerviosismo.
Theo no salía de su asombro. Se había aproximado a su mesita de noche y estaba echándole un vistazo a unos frascos etiquetados en los que ponía: ''Sex machine: es un producto afrodisiaco para hacer el amor apasionadamente. Inmediatamente después de haber tomado esta bebida, hasta la chica o el chico más frío se pondrá caliente con unas gotas de Sex Machine.''
Hmm, aunque sabía de su existencia, nunca había tenido la oportunidad de poder utilizar algo así. Theo siguió inpseccionando las pequeñas cajas, hasta que vio una que le llamó la atención.
''Viagra sex; Actúa dilatando los vasos sanguíneos del pene, permitiendo la afluencia de sangre. Sólo le ayudará a conseguir una erección si se encuentra sexualmente estimulado. No debe tomarla si no tiene disfunción eréctil y su uso no está indicado en mujeres.''
— Draco, no es por nada, pero…¿de dónde has sacado todo esto?
Crabbe por su parte, emocionado, había leído las instrucciones de las cajas, había sacado las muñecas y había empezado a inflarlas con entusiasmo.
Draco hizo como si nada mientras le echaba un vistazo a todas las cosas que se había reservado para él.
— Digamos que me apetecía probar algo nuevo— dijo cogiendo unas esposas para averiguar cómo funcionaban. Desde luego el sucio elfo había hecho un gran trabajo— Me los ha traído el elfo que servía a mi familia.
Goyle, rojo como un tomate se había acercado a Blaise, al ver que estaba sacando unos trajes muy raros de una caja.
— ¿Y con quién vas a usar esto, si ya no estás con Pansy ni con Astoria?— musitó Gregory sin apartar la vista de los trajes en los que ponía…'' super bombero: apagaré tu fuego y marine sexy: mi metralleta está a tu disposición.''
A Draco le dio un vuelco el estómago. Sus amigos no debían sospechar de lo de Granger.
— Bueno, tarde o temprano les acabaré dando utilidad. Ya encontraré con quien.
Blaise entrecerró los ojos al escucharle, porque sabía muy bien lo que tramaba y Theo movió la cabeza, cansado, sobre todo cuando le echó un vistazo a un látigo y a una mordaza. Él no pensaba usar algo así con Luna. Aún así, tenía mucha curiosidad y empezó a ojear unos antifaces plateados que había sobre la chaise longue. Cuando se puso uno y se acercó a un espejo de la habitación, no pudo evitar ahogar un grito.
— ¡Qué pasa!— exclamó Crabbe eufórico, sin dejar de abrazar a las muñecas, que por fin había conseguido inflar. ¡Naomi Campbel y Julia Roberts iban a ser sus nuevas amigas a partir de esa noche! ¡Podrían tomarse el té, bañarse juntos...! ¡Encima, había muchas cajas con más muñecas!
Theo, que aún llevaba la capucha puesta, se había quedado paralizado frente al espejo.
— ¡Oh no… parezco…parezco un puto mortífago!— dijo quitándose rápidamente el antifaz plateado y arrojándolo al suelo.
Draco soltó una carcajada.
— Pareces un gilipollas que no es lo mismo, anda y deja de hacer idioteces— dijo acercándose a él para darle un consolador de goma— Deberías usarlo con Lovegood, seguro que le gusta.
Theo se quitó la túnica y buscó su pijama por los cajones del armario.
— Creo que Luna se asustaría si me viese con eso.
En ese momento, Crabbe, muy callado, se tumbó en su cama con sus nuevas amigas y corrió las cortinas del dosel.
Blaise por su parte, se puso el traje de bombero y convenció a Goyle para que se vistiese con el de marine.
— ¡Ehh, Draco, Theo! — exclamó Goyle y los chicos se fijaron en ellos.
Zabini sonreía con aire triunfante. Nunca se hubiese imaginado que los sangre sucia se vistiesen así para follar. Desde luego si Weasley lo veía con ese traje, se volvería loca.
Weasley… ¿cómo iba a dirigirle la palabra después de lo que había sucedido sin que ella lo viese como a un pusilánime? Sacudió un par de veces la cabeza intentando olvidarse de lo había pasado. Aún estaba un poco afectado y no quería volver a montar una escenita.
Gregory, en cambio, se sentía extraño con aquella ropa.
— Estoy incómodo con esto— dijo quitándose el casco de marine, pero Draco le echó un brazo por encima del hombro.
— Vamos Goyle, no digas gilipolleces. Ahora deberías ir a ver a Patil con ese traje. Seguro que no se resiste, se olvida de la tragedia de haber besado a Pipipote y se acuesta contigo.
Gregory comenzó a tartamudear y se quitó el traje rápidamente, muy enrojecido. Nunca había pensado en acostarse con Parvati… ¡Por Salazar! Si ni siquiera era capaz de decirle que él era el que la había besado, ¿cómo iba a…?
— ¡AHHH!— gritó tapándose el rostro, abochornado. Nunca había llegado a replantearse algo así… en el caso hipotético de que ella se sintiese atraída por él…¿cómo iban a acostarse? ¡Si él no sabría por dónde empezar!— ¡Ohh no! ¡Drac-co, Draco!
— Qué pasa ahora— le espetó Malfoy molesto. Había comenzado a ponerse el pijama pero el tonto de Goyle no lo dejaba tranquilo.
Gregory se frotó las manos, nervioso.
— ¿Y si Parvati ya lo ha hecho? Yo… creo que no ha salido con nadie, pero no estoy seguro… y…
Draco se encogió de hombros.
— Tú primero dile la verdad y luego ya hablaremos. Blaise y yo podemos aconsejarte. Ya sabes, somos expertos en la materia— se regodeó.
Blaise, que ya estaba al corriente de la historia de Parvati Patil, lo miró molesto.
— A mí no me metáis en esa mierda. Goyle es lo suficiente mayor como para experimentar por su propia cuenta.
— ¡Podríais darme algún consejo por lo menos!— replicó Gregory cruzándose de brazos.
Theo intentó calmarle.
— Bueno, si quieres yo puedo explicarte…
Pero antes de que terminase de hablar, se escuchó un sonido muy extraño. Un sonido que provenía de la cama de Crabbe.
PRFF PRFF.
Silencio.
PRFFFFFF PRFFFFFF.
Silencio.
PRFFFFFFFFFFFF PRFFFFFFFFFFFFFFFFFFF PRFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF.
Silencio.
Blaise enarcó una ceja y bajó la voz.
— ¿Qué coño es eso?
Theo se mantuvo dubitativo por unos momentos.
— No sé, juraría que parece…¡OHH!
Draco, que justo en ese momento se dio cuenta de lo que pasaba tras aquellas cortinas, sintió arcadas. ¡POR CIRCE! ¡Qué narices estaba haciendo el gorila con las muñecas!
— ¡QUÉ ASCO! ¡SE ESTÁ FOLLANDO A LAS MUÑECAS!— bramó cogiendo un cojín de su cama y lanzándolo contra sus cortinas— ¡CRABBE! ¡DETENTE AHORA MISMO!
En ese instante se escuchó un gemido estrangulado.
— ¡Dejadme en paz!— se escuchaba su voz jadeante— ¡Estoy ocupado con Julia y Naomi...y no voy a abandonarlas!
Blaise, Theo, Goyle y Draco empezaron a lanzar cojines contra sus cortinas hasta que consiguieron que se quedase en silencio.
— Bien, y ahora que Crabbe ha dejado de hacer cosas desagradables— dijo Draco pasándose una mano por el cabello— ¿Cómo vamos a esconder todo esto?
Theo se llevó una mano a la barbilla.
— No sé, podríamos repartirlos por los baúles pero de todas formas, a mí no me interesa nada de lo que he visto. No pienso usar ninguna de esas cosas con Luna.
Blaise y Draco se miraron esbozando una sonrisa maliciosa al ver que su amigo no decía nada más y se metía en su cama. En ese momento volvieron a escuchar los gemidos de Crabbe.
— Joder— bufó Draco hastiado— Goyle, encárgate tú. Quítale las muñecas si es necesario. No pienso dormir escuchando esa porquería toda la noche.
El gorila asintió pero antes de que pudiese hacer algo, se escuchó una fuerte explosión.
¡PLAFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF!
— ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!— se oyó el grito desgarrador de Crabbe seguido de…— ¡REPARO! ¡REPARO! ¡Mierda arréglate! ¡REPARO! ¡REPARO! ¡Uff, menos mal!
Draco exhaló intentando no perder la calma.
— ¡Qué asco por Circe!— exclamó tapándose los oídos.
— Shh, Draco— siseó Blaise acercándose a él— Olvídate de Crabbe. ¿Y si le gastamos una pequeña broma a Theo? Ha dicho que no piensa usar ninguno de estos objetos con Lovegood, pues… se me ha ocurrido algo.
El rubio vio el brillo malicioso en sus ojos negros y esbozó una sonrisa mordaz.
— Hmm...he de admitir que no es mala idea. Cuéntame el plan, Blaise.
Blaise y Draco comenzaron a cuchichear, Crabbe continuó la fiesta con sus nuevas amigas, Theo cayó en un profundo sueño y Goyle se paseó de un lado a otro de la habitación, histérico, sin saber cómo iba a decirle la verdad a Parvati.
Malfoy se sentía muy satisfecho. Siempre se había aburrido en esa mierda de colegio pero a partir de ahora, todo iba a ser diferente.
Ahora disponía de aquellos objetos eróticos, y desde luego, iba a asegurarse de darles un buen uso.
¡TARÁN! :D
¡DIOS MÍOOOOO! ¿Qué hará el rubio con todos esos artilugios? Miedo me da... ¿y qué planearán él y Blaise? :B Pobre Theo, lo compadezco xDDDDD Me imagino a Blaise vestido de bombero y a Goyle de marine... y me muero de la risa. Por no hablar de las nuevas amigas de Crabbe! JAJAJAJAJA
Ahora... no tenía sentido que Draco encontrase los objetos en la sala de los menesteres. Dudo mucho que conceda cosas... de este tipo a alumnos adolescentes. Sería algo bizarro xDD Además, la idea de Dobby me parecía mucho más divertida jajajajaja
Hermione ha confiado en las chicas (gracias a Merlín), y les ha dicho la verdad. Creo que después de todo lo que han pasado juntas, Lavender y Parvati se merecían un voto de confianza :) En fin, yo también espero que no digan nada.
¡OMG, Harry ha descubierto que Snape amaba a su madre! *-* La cuestión es que aún duda de ello... veremos a ver por dónde sale este asunto. Por si fuera poco ahora se ha dado cuenta de que la capa de invisibilidad desaparece misteriosamente :C
¡HURRAAAAAAAAAAAAA! ¡Por fin Hermione se ha dado cuenta de que quiere a Malfoy! ¡ME MUERO DE AMOR! *-* ¡A VER CUÁNDO SE DA CUENTA EL RUBIO!
Blaise me da mucha penita, pero creo que Ginny es lo suficientemente fuerte como para lidiar con este asunto.
ESTE CAPÍTULO VA DEDICADO A LAS QUE DIJISTÉIS QUE SEVERUS SERÍA NOMBRADO EL PROFESOR MÁS POPULAR DEL AÑO Y QUE DRACO TENDRÍA UN SUEÑO MUY ESCLARECEDOR: Schatzie0713, Emma Felton, anguiiMalfoydark, Melody B, Katherine Malfoy, Tess21, FrancessMalfoy, Lala, Keniie Masen, ian, Daniela Estrada, Giinny Felton, Raquel1292, Sam Wallflower, TTaticarri, megagb, LucyTheMarauder, asor, Viridiana, Vale Malfoy, Jean, BiancaDramione, Maglucy, Jane Meyer, Saori Haruno, Any, AMY, Romaaa, Hermy Evans Black, seremoon, BereLestrange, Mei Fanel, crazzy76, hanilok, lolalu, Alesz, CoposdeHielo, rosee, En Resumen soy un Heroe y DrKpOtTeR.
P.D: ¿QUIÉN ESTARÍA DISPUESTA A COMPRAR UN MUÑECO HINCHABLE DE DRACO MALFOY?
