¡Hola a todos/as! ¡Aquí vuelvo por fin con el capítulo 29 del príncipe durmiente de las serpientes! ^^ ¡Me gustaría que supieráis que la historia ya cuenta con más de 100.000 visitas! ¡Muchas gracias por vuestro entusiasmo! ^^

ADVERTENCIAS: VOCABULARIO SOEZ Y CONTENIDO SEXUAL.

MUCHAS GRACIAS A: Gabriela Cruz, merylune, Maglucy, Romaaa, Emma Felton, Akame Malfoy, FrancessMalfoy, miraura21, shironeko black, Raquel1292, ElaSalvatoreCM14, Circe Cullen, asor, CazadoraDeSombras, Negrilu, Katherine Malfoy, seremoon, Alice Marie Fray, Mi mejor arma es el amor, jeny3329, seddielovenathan, keki46livecom, angelotaku99a99taioAZ, Sam Wallflower, iana acirema, Guest, Giinny Felton, TTaticarri, dreapls, Ishiro Shizuka, Mei Fanel, Chakemate, mariapotter2002, Effy Malfoy Reckless, Viridiana, Daniela Estrada, AMY, marleen, Lucii, anaradcliffe, megagb, GaLu Stark, Shirmione Malfoy, Saori Haruno, BereLestrange, CamiNf, AlizBMcFly, LucyTheMarauder, lizz hatu79, yo, Lala, princess-alice-malfoy-granger, Candice Saint-Just, Alesz, sweetmandarina, Jean, Drakness Malfoy, UshieVictoria, natalie malfoy, Solunarox, isabel, Guest, joss-12, Kary lupin, Betsy Black, HikariGoth, CoposdeHielo, hanilok, rosedrama y mybookslover.

Contestaciones a las no registradas: (Por favor a todos los Guest, no olvidéis poner vuestro nombre, porque cuando contesto no sé a quién me estoy dirigiendo).

Emma Felton: Hola querida Emma! :D Pues sí la verdad es que el capítulo anterior fue uno de los más complejos para mí hasta ahora, porque tenían que pasar muchísimas cosas, buenas y no tan buenas... como que Umbridge los haya jodido xDDD pero al menos, ahora ha recibido su merecido! Y eso es lo que importa muajajajajaja! *tyna se ríe malévolamente* Lo bueno es que Draco les ha contado la verdad a los chicos! Yo creo que al saber que Hermione se lo dijo a Lavender y el resto, él se puso las pilas hahahahaha! Ahora está celoso del pobre de Neville. Mira qué tener celos de Longbottom xDD En fin, esto demuestra que realmente Hermione le importa mucho, vamos que la quiere, aunque aún no se haya dado cuenta! XDDD Una de las partes que más me gustó del capítulo fue cuando Draco voló hasta la habitación de Hermione por la noche para verla *-* Estos pequeños detalles son los que lo delatan, pero el pobre chico no se entera! jajaajajajja en fin, poco a poco, después de todo, sigue siendo Draco Malfoy xDDD Hablando de Theo ahora, pfff no tengo ni idea de si su padre llegará a enterarse o no! D: Esperemos que no! Blaise y Ginny por fin han hablado *-* Soy feliz, porque los adoro hahahahhaa! Ahora a esperar que él confíe en ella y le cuente lo de su madre, pero me da a mí, que no va a ser nada fácil. Hmm Astoria, Astoria... he de decir que también estoy empezando a odiar a Montague hahahahaha! Estos dos son bastante peligrosos. A ver qué ocurre ahora! En cuanto a tus opciones, nunca se sabe lo que va a ocurrir hahahahaha ahora lo verás! Te dejo con el cap! Un besito guapaaaa :D

Akame Malfoy: Hola Akame! jajajajaj es que cuando Draco se pone celoso... no hay quién lo pare xD A saber lo que le hace ahora al pobre de Neville! :B Te dejo con el capítulo! Espero que te guste. Un besito guapaaaa :D

Raquel1292: Hola Raquel! :D He vuelto! ^^ Esta vez he tardado un poquito más en actualizar, pero es que entre que he empezado las clases y demás, tengo menos tiempo para escribir u.u pero aún así, sigo aquí jojojojo! Hablando del capítulo anterior... Blaise por fin ha sido capaz de ir a hablar con Ginny. La verdad es que ha sido un paso importante porque él ha sido el que ha cedido y ha ido a buscarla :) (es que si no lo hace, yo, al menos, lo hubiese matado jajajajaja). Todavía falta para que confíe en ella, pero yo sé que lo hará *-* o eso espero! :B Ahora... Draco jajajajjaja en el anterior capítulo fue todo un gilipollas, pero yo pienso que realmente, cuando vio a Ginny y Blaise abrazados, también tuvo celos JAJAJAJJAA porque realmente a él le gustaría estar así con Hermione, pero no lo reconoce! En fin, la cuestión es que ahora Blaise se la ha devuelto. Desde luego no iba a quedarse callado, ya bastante que en su momento no le dijo nada xDDD Lo bueno es que ahora, tanto las chicas como los chicos saben la verdad, menos mal, aunque... Hermione no tiene ni idea de que Draco les ha contado todo a sus amigos, chan, chan, chan... veremos a ver muajajajaja! Por otra parte, si te dijese todo lo que tengo en mente, ay ay ay, de verdad no sé cómo no me ha explotado la crisma xDDD De verdad, cada vez que escribo un capítulo y lo termino, Dios, un peso que me he quitado de encima, porque cuantas más ideas retenía en la mente, más loca me estaba volviendo jajajajaja sobre todo al principio, cuando lo empecé, por Circe, locura total. No sé cómo he retenido todo esto tanto tiempo. (La libreta menos mal jajajajaja). Por cierto, Draco... con lo de ''estamos enrollándonos y algo más'', se refería a que estaban acostándose pero de eso al final no dijo ni pío jajajajajaj aunque bueno, Blaise lo sabe xDDDD pff en cuanto a Blaise, espero que le cuente la verdad, pero a los demás... pff si con ella le cuesta, imagínate con el resto. No tengo ni idea de si se lo contará a los demás! Bueno, realmente sí lo sé, pero no puedo decírtelo! JAJAJJAJA Era evidente que no me había olvidado de Umbridge. No sabes cómo llegué a odiarla cuando leí la Orden del Fénix y cuando vi la película. Creo que ha sido uno de los personajes de la saga que más he detestado y sinceramente disfruté como una loca cuando escribí la escena de Filch y ella porque se lo merecía. Umbridge puede llegar a ser muy sádica. Le encanta hacer sufrir y torturar a los alumnos, así que pensé, que le vendría bien un poco de su propia medicina! jajajajajaja a ver qué pasa ahora! pff mira el momento en que Draco se dé cuenta de que quiere a Hermione, si es que se da cuenta porque a este paso... XDD En fin, que cuando llegue ese momento, moriré jajajajaja no sé que va a ser de mí sinceramente XDDDD Hablando de la transformación de Draco... JAJJAJAJA Bueno ni te imaginas lo que pude llegar a reírme con esa parte. Draco rascándose los huevos! XDDD por no mencionar la parte del sujetador y cuando se cayó rodando por las escaleras. Menos mal que al final no lo descubrieron, y la verdad es que el resto de las chicas fueron muy discretas :) Otros a los que odio bastante son Astoria y Montague. Ambos han estado desde el principio del fic incordiando y está claro que van a seguir dando por saco. Ahora Astoria sospecha de Draco por el tema del uniforme y lo va a tener más vigilado, veremos a ver, veremos a ver. Montague, otro que tal baila, todavía recuerdo cuando le dio un puñetazo a Blaise en el Gran Comedor, al principio del fic. En fin, este chico además de ser imbécil es agresivo. A saber qué ocurre :C Por ahora parece que Umbridge le ha dado una oportunidad a Theo. Gracias a Salazar que es de Slytherin. Pero no va a poder acercarse mucho a Harry, aunque después de lo que ha ocurrido con Filch... hmmm jajajajaa sin comentarios, yo creo que se habrá olvidado hasta de Theo xDDD Bueno guapa, te dejo con el capítulo que tengo muchas ganas de que veas lo que va a ocurrir con Neville y más cosas que van a pasar! hahahaha Espero que te guste! Un beso muy grandeeee :)

ElaSalvatoreCM14: Hola Ela! :D Me alegra que te divirtieses con el capítulo! :D yo me reí mucho cuando tuve que escribir la parte de Draco suplantando a Hermione jajajaja Espero que este nuevo te guste! Un besito guapa :D

asor: Hola asor :D No sé qué opciones pusiste porque se cortó el review, pero no importa! Te dedicaré el cap. igualmente :D por cierto, menudo Draco pensando que Neville quiere algo con Hermione… está fatal de la cabeza jajajajaja Te dejo con el cap. que tengo ganitas de que veas todo lo que va a pasar! Espero que te guste ^^ Un besito :D

Katherine Malfoy: Hola Katherine :D al final la broma que le gastaron Blaise y Draco a Theo, lo benefició porque hizo las paces con Luna… y algo más ^^ Astoria piensa que Draco es gay, pero vaya… ahora ha visto que llevaba puesto un uniforme de Gryffindor y ha empezado a sospechar. Veremos a ver qué pasa D: Te dejo con el nuevo cap! Espero que te guste guapaaa :D Un besito muy fuerte ^^

keki46livecom: Hola keki! :D Menos mal que me pusiste luego otro review diciéndome quién eras, porque estaba comiéndome la cabeza! Jajaajjaja Como ves, Draco ha confiado en sus amigos y les ha contado la verdad. A mí también me dio muchísima pena en el libro de Rowling, sobre todo en el sexto, porque se ve claramente que no estaba preparado para el berenjenal en el que lo metieron D: y yo sé que realmente no hubiera sido capaz de matar a Dumbledore, a pesar de todo :) por cierto, la película nueve semanas y media me encanta, la vi hace mucho tiempo así que sabía cuál era el tema de cocker! Hahahaha la verdad es que no estaría nada mal un striptease! A ver qué pasa jajajajaa ya era hora de que Umbridge recibiese un escarmiento! Jajajajajaj a ver si es verdad y se queda embarazada! Hahaahaha :P Espero que te guste el nuevo cap! Un besito guapaaa ^^

Guest: Hola Guest :D Yo hay veces que me asusto porque pienso, los capítulos cada vez me salen más largos, pero es que antes no podría cortarlos porque suceden tantas cosas… jajajajaa pff desde luego lo de Filch y Umbridge fue ''las cincuenta sombras de Argus Filch'' OMFG qué trauma, prefiero no imaginarme esa escena tan desagradable! Jajajaaja Espero que te guste el nuevo capítulo! Un beso muy grande guapaaaa :D

TTaticarri: Hola TTaticarri :D a este paso Draco y los demás van a tener que ponerse un nombre! Obviamente los gemelos estarían metidos en el ajo! Hahahaha cada vez que se juntan arrasan con todo! A saber qué es lo próximo D: uff algún día tengo que hacer un one-shot en el que Voldemort baile flamenco! Jajajajaja no sabes lo que adoro el género parody! Jajajaaja me encanta lo absurdo! XDDD por cierto, a mí también me cae bien Pansy. Siempre me ha caído bien, a pesar de ser una Slytherin, porque después de todo es humana :) de hecho, cuando ocurrió lo de Luna, ella se arrepintió, no como Astoria, que estaba disfrutando D: en fin, te dejo con el nuevo cap, que tengo ganitas de que lo leas ^^ Espero que te guste guapaa! Un beso muy grandeee :D

Mei Fanel: Hola Mei :D Blaise desde luego no iba a quedarse calladito! Jajaajja se la debía al rubio, por haberse reído de él! :P A Neville ahora le espera una buena, porque conociendo al rubio… quién sabe lo que estará tramando! Hahahaha yo creo que ha sido fundamental que Draco confiese lo que estaba ocurriendo entre él y Hermione porque ahora todos lo saben. Bueno Hermione y sus amigas aún desconocen que él les ha dicho la verdad a los demás jojojojo a ver qué pasa! Esperemos que al menos, Goyle sea capaz de decirle la verdad de una vez a Parvati. Por cierto, sobre la madre de Blaise… jajajaja mis labios están sellados! :P pff, lo de escribir tanto. Si te soy sincera, cada vez que tengo que empezar a escribir un capítulo me llevo las manos a la cabeza porque pienso que no voy a ser capaz, que me voy a bloquear o lo que sea, pero luego una vez me pongo va saliendo :) De hecho, la trama de la historia la tengo escrita desde un principio y hasta ahora no he modificado absolutamente nada :P y espero seguir así hasta el final, porque se va a ir poniendo muy interesante… o eso pretendo xDD jajajajaa Espero que te guste el nuevo cap. Un besazo muy grande guapaaaa :)

Daniela Estrada: Hola Daniela :D Creo que lo mejor que ha hecho Draco hasta ahora es pedirle ayuda a Dobby jajajaja porque si no, no podrían disfrutar ahora de todos esos juguetes eróticos! Hahahaha Blaise y él se pasaron con ''el sex machine'', pero gracias a eso Theo consiguió hacer las paces con Luna *-* ya era hora! Pff Draco de Hermione, mira que desabrocharse un poco la camisa para ir provocando y pintarse los labios de color carmín… xDD este rubio es de lo que no hay! Jajajaja pero por ese motivo todas le queremos! ^^ Blaise es bastante cerrado, ya sabes por qué D: así que va a tardar en abrirse, pero lo bueno es que ha dejado de evitarla y ha ido a verla porque estaba preocupado por ella. Eso ya ha sido muy tierno por su parte ^^ Evidentemente, yo no me había olvidado de Umbridge. Iba a recibir su merecido tarde o temprano jajajaja durante todo el fic he estado ansiosa por llegar a ese momento, porque cuando me leí el libro y vi la película de la Orden del Fénix, la odié con toda mi alma. De hecho, es uno de los pocos personajes de la saga Harry Potter, que detesto jajajajajaja en fin, el lado positivo de todo esto, es que Draco ha contado la verdad a sus amigos y yo estoy muy contenta ^^ Veremos a ver qué ocurre ahora! Te dejo con el cap. que estoy ansiosa porque lo leas! Espero que te guste! Un besito muy fuerte guapaaa :D

AMY: Hola AMY :D uff la fiesta del té fue mítica! Jajajaa un té imaginario con unas muñecas hinchables! Aquello parecía el feliz no cumpleaños! Jajajaja sólo faltaba el señor conejo y el sombrerero loco para completar la fiesta xDDD Blaise fue un borde porque se lo debía a Draco más que nada jajajajaja después de todo, Draco lo fastidió de lo lindo cuando él estaba tirado en el suelo abrazando a Ginny! Y esas cosas, Blaise no las olvida jajajajaja Lo bueno es que ahora todos han hecho las paces ^^ Theo le ha contado la verdad a Luna sobre su problema y Blaise ha dejado de evitar a la pecosa xDDD Por otro lado… tenemos a Draco celoso, nada más y nada menos que de Neville Longbottom! Jajajajaa ¡pero cómo puede pensar que el pobre Neville quiere enrollarse con Hermione! Si no siente nada por ella jajajajaja en fin, este rubio se ha creado su propia película en la cabeza xDDD Astoria sigue pensando que Draco se ha cambiado de bando, pero ahora sospecha por el tema del uniforme de Gryffindor. Hmmm, esto me da muy mala espina D: por cierto, no sabes cómo llegué a reírme con lo de Aragog JAJAJAJAJAJA la verdad es que no sería mala idea. Desde luego él no puede negarle la comida a sus hijas! Con respecto al tema de Umbridge, quién sabe… podría llevar a un bebé de Filch en su interior! Me muero sólo de pensarlo! Jajajaja pero la verdad es que ahora mismo estoy satisfecha porque ha recibido lo que se merecía! Hahahaha Te dejo con el capítulo, que tengo ganitas de que lo leas! Espero que te guste :D Un besito guapaaa ^^

marleen: Hola marleen :D Me alegra mucho que te gustase el anterior cap. Yo también me reí mucho cuando Crabbe se cayó encima de Umbridge! Tendría que haber recurrido al Obliviate inmediatamente para olvidarse de semejante trauma! XDDD Espero que te guste el nuevo cap. Un besazo guapaa :D

Lucii: Hola Lucii :D Me alegra que te gustase el anterior cap. ^^ Te deseo suerte con las preguntas! Un besito muy grande :)

megagb: Hola megagb :) hasta ahora ninguna se ha ofrecido voluntaria para ser la madrina del bebé D: no puedo creerlo! Jajajajajaa aunque, no me extraña xDDD Hablando del cap. menos mal que Draco les ha contado la verdad a todos ^^ sinceramente estoy muy contenta porque eso significa que siente algo muy fuerte por Hermione aunque aún no se haya dado cuenta ^^ Por otro lado, Blaise ha dejado de evitar a Ginny, yupi! Ya era hora, que estos dos me encantan *-* a ver cómo evoluciona su relación! :P Y Theo, a pesar de que tuvo que sufrir por culpa del sex machine, ha hecho las paces con Luna, y eso es lo que importa :D Esperemos que las cosas sigan como hasta ahora y no empeoren (yn). Te dejo con el nuevo cap. guapa! Espero que te guste! Un beso muy grandeee :)

CamiNf: Hola Cami :D Me alegra mucho que te gustase el capítulo! Espero que éste te guste tanto como los anteriores! Un besito muy fuerte :)

yo: Hola yo :) Ahora verás si has acertado. Te dejo con el cap. :D

Lala: Hola Lala :D no te preocupes, hay veces que los reviews se cortan, no sé por qué D: Me alegra mucho que te gustase el capítulo y que te rieses tanto! Jajajaja yo me lo pasé pipa, sobre todo con la parte de la poción multijugos hahahaha! Espero que el nuevo cap. te guste! Te dejo que tengo ganitas de que veas todo lo que va a ocurrir jijijiji Un beso muy fuerte guapaa :D

sweetmandarina: Hola sweetmandarina :D Me alegra mucho que te guste mi historia! ^^ Con respecto a lo de Draco y Hermione, no puedo adelantarte nada, sólo puedo decirte, que yo también tengo la esperanza de que acaben juntos… pero con Voldemort y los mortífagos dando por saco, nunca se sabe… :C crucemos los dedos ;) Espero que te guste el nuevo capítulo! Un besito muy grande guapa :D

Jean: Hola Jean :D ¡Sí! ¡Hurra por los chicos de Slytherin! ¡Theo por fin le ha dicho la verdad a Luna, Draco ha confesado a sus amigos que está enrollándose con Hermione y Blaise ha dejado de evitar a Ginny ^^ Soy feliz jijiji esperemos que todo siga igual :D ni te imaginas cómo llegué a reírme con la escena de Dolores y Argus, jajajaja creo que la profesora no olvidará lo sucedido en toda su vida xDDD Bueno guapa, te dejo con el cap. que tengo ganitas de que lo leas! Un besazo muy grande :D

Drakness Malfoy: Holaaa :D Me hace mucha ilusión que te guste mi fic! ^^ Espero que este cap. te guste tanto como los anteriores! Un besito muy grande ^^

natalie malfoy: Hola natalie :D Espero que te vaya bien en el nuevo instituto, por cierto, yo Death Note aún no la he visto. La tengo en lista de espera, así que por favor no me cuentes nada que tengo muchas ganas de verla! Jajaajajajaja Hablando del capítulo…. Bueno, la parte con la que más me reí fue con Draco transformado en Hermione, aunque he de decir que cada vez que los gemelos hacen su aparición me parto jajaajajajaja pff con Ron y Pansy nunca se sabe lo que va a suceder, porque Parkinson está como una veleta jajajaja ahora sabrás si vuelven a tener uno de sus encuentros :P Espero que te guste el nuevo capítulo! Un beso muy grandeee guapaaa :D

isabel: Hola isabel :D cómo ves en este capítulo, las serpientes han avanzado bastante en sus relaciones porque Draco ha confesado todo a sus amigos, Theo le ha dicho la verdad a Luna y Blaise ha dejado de evitar a Ginny ^^ Qué monos son los tres jijiji Espero que el nuevo capítulo te guste! Un beso muy fuerte guapaaa ^^

Guest: Hola Guest de Venezuela :D pff, cómo va a terminar… es algo que tengo planeado desde el primer capítulo pero no puedo adelantarte nada jajajajja Me hace mucha ilusión que te guste la pareja de Blaise y Ginny, son de mis favoritas tb ^^ y a pesar de que Zabini sea un poco gilipollas, está claro que la pelirroja le gusta :P Bueno y ya con Draco y Hermione ni te cuento jejejeje Te dejo con el nuevo capítulo, que tengo ganas de que veas lo que va a pasar! Un besito muy grande guapaaa :D

Kary lupin: Hola Kary :D Me alegra mucho que te guste mi historia y las parejas que se han formado ^^ Espero que este nuevo capítulo te guste tanto como los demás! Un besito muy grande guapaaa :)

...y ahora... os dejo con la lectura ;)


CAPÍTULO 29: LA CENA

Draco Malfoy y sus amigos llegaron a la sala común de Slytherin procurando hacer el menor ruido posible, aunque no podían evitar que Crabbe canturrease eufórico— ¡Muerte a la cara de sapo!— y que de vez en cuando sollozase— ¡Qué asco! ¿Por qué he tenido que caerme encima de sus pechugas? ¡Qué asco! — Una vez que entraron en la habitación, se quitaron los antifaces plateados y las túnicas que cubrían sus pijamas. Blaise tuvo la brillante idea de coger la botella de Whisky de Fuego que aún tenía a medias y los Slytherins se sentaron en la mesa para celebrar la exitosa victoria contra Dolores Umbridge.

Aún así, Draco no dejaba de darle vueltas a un asunto.

El tema de Longbottom. Ese puto retrasado. Había estado pensando en lanzarle algún maleficio, en torturarlo, incluso en dejarle calvo, pero… quería ponerle en evidencia. Necesitaba que pasase un mal rato y que no supiera que él había sido el responsable.

— ¿Qué narices haces Draco?— al escuchar la voz de Blaise perdió el hilo de sus pensamientos. A pesar de que todos habían empezado a beber, Malfoy estaba distraído.

— Estoy pensando Blaise, pero escuchándote a ti, dudo mucho que me concentre— en ese momento dedujo que quizás sus amigos podían ayudarle. Después de todo ya les había contado la verdad sobre él y Granger.

Crabbe, que había cogido a sus queridísimas muñecas y las había sentado a su lado para que se emborrachasen con ellos, hizo un ademán con la mano.

— ¡Venga Draco! ¡Bebe un poco! ¡Esto hay que celebrarlo!— exclamó triunfante mientras se echaba un poco de Whisky de Fuego en la taza con forma de teta de la cual sobresalía un enorme pezón. Tenía que admitir que necesitaba beber para olvidarse del horrible trauma de las tetillas flácidas de Umbridge. Inconscientemente acarició con el pulgar el exuberante pezón de la taza y al darse cuenta de lo que estaba haciendo, sintió un escalofrío.

— Necesito darle una lección al retrasado de Longbottom— dijo Draco de pronto.

Blaise enarcó una ceja extrañado.

— ¿Qué pasa con ese tonto? ¿Te ha hecho algo?— a Zabini no es que le cayese bien Longbottom, simplemente le era indiferente.

Draco se puso nervioso. No sabía por dónde empezar. Desde luego sus amigos creían que la que había ido a la reunión de esa tarde había sido Granger. Prefería no contarles que él la había suplantado.

— Bueno, me parece que quiere algo con Granger— carraspeó intentando no parecer muy afectado— No es que…me importe, pero estamos hablando de Longbottom. No pienso dejar que se salga con la suya.

Los chicos se mantuvieron en silencio hasta que Blaise soltó una risa malévola.

— Ah, ya… no te importa. Y una mierda. Tú estás celoso— se mofó dando un trago de Whisky de Fuego. Zabini estaba seguro de ello, sólo había que ver con la ansiedad que Draco se mordía el labio. Le faltaba bien poco para hacerse una herida.

Malfoy se rió con ironía.

— ¿De Longbottom, Blaise? ¡Ja! ¿Por qué iba a estar celoso de ese zopenco? Si no tiene nada que hacer con Granger.

Theo, que hasta ese momento había estado muy callado, no pudo evitar que se formara una sonrisa en sus labios.

— Pues si según tú no tiene nada que hacer con Hermione, ¿por qué te molesta tanto? Si ella está enrollándose contigo… pues…

Crabbe y Goyle empezaron a soltar risitas por lo bajo pero Draco parecía cada vez más molesto. Sabía de sobra que sus amigos se estaban cachondeando de él y en el fondo, por muy duro que fuese, tenía que admitir que estaba celoso de ese retrasado, pero no quería que se le notase. Hubiera conseguido disimular pero Blaise empezó a cantar— ¡Está celoso! ¡Draco Malfoy está celoso del tonto de Longbottom!— Todos los demás se unieron en coro y Draco sacó la varita de forma amenazante, logrando que cerrasen la boca inmediatamente.

— ¡Callaos de una puta vez! — en ese instante su voz adoptó un tono aterciopelado— Blaise, deberías estar callado. Quizás un día de estos ese retrasado se acerca a Weasley. No creo que te hiciese mucha gracia.

Blaise chasqueó la lengua. No. Desde luego no le hacía ni puta gracia que ocurriera algo así y se sorprendió al darse cuenta de lo mucho que le había molestado sólo de imaginarlo.

— A mí me da igual lo que haga Weasley— soltó mostrando indiferencia— Como si quiere estar con ese tonto a todas horas. No voy a pillar una rabieta como otros…

Draco lo taladró con la mirada.

— ¿Qué estás insinuando, Blaise?

Theo, hastiado, se levantó de la mesa. ¡Ohh no, ya empezaban otra vez! Se sentía acalorado pero esa vez sabía que no se trataba de ninguna estúpida bebida erótica. El Whisky de Fuego había empezado a afectarle un poco y prefería no seguir bebiendo.

— Bueno, dejad de discutir de una vez— dijo alzando las manos intentando suavizar la tensión que se percibía en el ambiente. Luego miró a Malfoy— Vale Draco. Te ayudaremos a lo que sea que planees hacer con Longbottom. Aunque… no sé, yo lo veo inofensivo y sinceramente... a mí no me cae mal. Además, hoy Hermione en la reunión le ha lanzado un Tarantallegra al pobre. No sé qué le pasaba pero parecía muy enfadada.

Draco contuvo la risa sólo de recordar el espectáculo que había formado Longbottom mientras sus piernas bailoteaban a toda velocidad.

— Yo he estado pensando en lanzarle algún maleficio, pero es evidente que se merece algo más que un estúpido hechizo— en ese momento se fijó en la mesita de noche de Theo, vio que había un montón de frascos de los que había traído el sucio elfo y se acercó como si hubiese sido atraído por un imán. Desde luego no iba a poder utilizar Sex Machine porque Blaise lo había gastado todo, así que tendría que buscar otra cosa. Los demás lo observaron en silencio mientras él leía las etiquetas de los frascos, pero ninguna le llamó la suficiente atención hasta que vio un bote lleno de pastillas.

''Viagra sex: Actúa dilatando los vasos sanguíneos del pene, permitiendo la afluencia de sangre. Sólo le ayudará a conseguir una erección si se encuentra sexualmente estimulado. No debe tomarla si no tiene disfunción eréctil y su uso no está indicado en mujeres.''

Draco esbozó media sonrisa ladeada y Theo se asustó. Cada vez que veía a su amigo sonriendo de esa forma, ocurría algo malo.

— ¿De qué coño te ríes ahora?— le espetó Blaise, sin levantarse de su silla mientras continuaba saboreando el Whisky de Fuego. Se sentía algo mareado pero se encontraba bastante bien.

— Oh, sí, esto puede funcionar— Draco releyó un par de veces la etiqueta del frasco y cada vez se emocionaba más. Aunque había un problema. La única solución que se le ocurría era darle una de esas pastillas a Longbottom mientras estuviese comiendo. Pero… ¿cómo? — Hay un problema. Tendríamos que darle la pastilla a Longbottom y no sé cómo vamos a hacerlo. Y sinceramente, prefiero no tener que pedirle la capa a Granger para esto.

Crabbe y Goyle intentaron buscar una solución pero el alcohol había comenzado a hacer estragos en ellos y no podían concentrarse debidamente. Blaise parecía estar en las mismas y él único que podía pensar con claridad era Theo.

— Hmm, como no se la dé alguien de la mesa de Gryffindor mientras estemos desayunando o almorzando… no sé yo…aunque, ¿a quién podríamos recurrir?

A Draco se le iluminó la mente en ese momento.

— A la familia de Blaise— se mofó pensando que su amigo lo miraría con desprecio pero Zabini se limitó a soltar una risita mientras bebía de su taza.

Theo enarcó una ceja.

— ¿A los gemelos? ¿Crees que ellos querrán ayudarnos con algo así?

Draco hizo una mueca.

— Es probable. Si hasta ahora nos han ayudado un par de veces, no creo que se nieguen. Ellos suelen hablar de vez en cuando con ese retrasado. Podrían meterle la pastilla distraídamente en la comida, sin que se dé cuenta.

— Hmm, quizás— al ver que su amigo volvía a ponerse la túnica y el antifaz plateado preguntó— por cierto, ¿qué haces? ¿A dónde vas?

Draco suspiró cansado.

— ¿Tú qué crees, Theo? A buscar a los pobretones, y me importa una mierda si están durmiendo.

— ¡¿Ahora?!— exclamó Theo incrédulo.

—Sí, ahora. ¿Tienes algún problema? ¿Quieres que me acueste aquí tan tranquilo mientras ese retrasado intenta confraternizar con Granger?

Theo, que aún se sentía un poco mareado, no reschistó y comenzó a vestirse de nuevo.

— Está bien, voy contigo. Quiero tomar un poco el aire— y era cierto. Necesitaba despejarse, sobre todo después del mal rato que había pasado cuando Umbridge le dijo que iba avisar a su padre si lo pillaba hablando de nuevo con Harry. Tendría que tener mucho cuidado.

Draco terminó de vestirse.

— De acuerdo, prefiero que vengas tú conmigo. Desde luego estos palurdos no van a poder ir a ninguna parte tal y como están— en ese momento Theo se fijó en sus amigos y vio que continuaban bebiendo, ajenos a todo lo demás.

— Sí, será lo mejor.

Malfoy se guardó las pastillas en el bolsillo de su túnica. Cuando ambos salieron de la habitación con sus escobas, cerraron la puerta y se apresuraron a llegar al vestíbulo. El silencio era sepulcral por los pasillos. Draco no pudo quitarse de la cabeza la imagen de Umbridge y Filch durante todo el camino. ¿Qué estarían haciendo? ¿La señora Norris habría sufrido un infarto? Intentando olvidarse de la imagen tan desagradable que persistía en su mente, salió al exterior del castillo con Theo y se montaron en las escobas. Después de largo rato buscando la habitación de los gemelos, dieron con ella y Draco susurró un hechizo para abrir la ventana. Cuando entraron, vieron que los chicos de séptimo estaban roncando profundamente, pero no había ni rastro de las comadrejas.

Draco masculló por lo bajo.

— Mierda, qué vamos a hacer— desde luego si los estúpidos de Gryffindor se despertaban y los veían allí, se armaría un escándalo— Será mejor que nos larguemos, Theo. Mañana los buscaremos después del desayuno.

Pero antes de que Theodore Nott pudiese responder, la puerta de la habitación se abrió con un chirrido y los gemelos Weasley entraron con las escobas en la mano.

— ¡Anda!— susurró Fred soltando una risilla y dejando su escoba apoyada en la pared— ¿Qué hacéis aquí vosotros?

Draco lo ignoró y apretó los dientes.

— ¿Dónde coño os habíais metido?

George, tan tranquilo, se acercó a él y se quitó la ropa.

— Hemos tenido que pasar antes por el cuarto de Harry para dejar la navaja donde estaba. ¿Por qué habéis venido?

Theo, intentando no hacer mucho ruido, se quitó el antifaz y se bajo la capucha de la túnica. Luego miró a su amigo.

— Draco, díselo. Eres tú el que quiere vengarse. A mí me da igual.

Fred enarcó una ceja.

— ¿Vengarse?— en ese momento se frotó las manos entusiasmado— ¿De quién quieres vengarte ahora huroncillo?

Draco lo miró por encima del hombro.

— Un respeto a tus superiores, comadreja— pero al ver su expresión se contuvo— Eh…del tonto de Longbottom. Necesito…vuestra ayuda.

George le echó un brazo por encima.

— Bien, bien— murmuró tranquilamente al ver que sus compañeros de habitación continuaban roncando como si nada— Pero, ¿por qué quieres vengarte de Neville?

Draco frunció el ceño. No podía decirles bajo ningún concepto nada de Granger.

— Eso no es asunto tuyo— le espetó nervioso y le dio el bote de pastillas. George lo leyó detenidamente, fascinado y luego se lo pasó a su hermano para que le echase un vistazo— En fin, necesito que se tome una de esas pastillas. Evidentemente cuando todo el mundo esté comiendo no voy a acercarme y decirle''Hola palurdo, tómate esto. Verás qué divertido''. Creo que os resultará fácil sentaros junto a él, distraerle y darle esa bazofia.

Fred se cruzó de brazos, dubitativo.

— Hmm, no sería mala idea, pero…— Draco rechinó los dientes. ¿Por qué cojones las comadrejas tenían que dar tanto el coñazo?

— ¿Pero qué?— le escupió con menosprecio.

Fred no dijo nada y miró a su hermano.

— George, esto es justo lo que necesitamos. Se me ha ocurrido que...

— ¡Oh, sí Fred! Me hago una idea...— ambos se rieron con sorna y guardaron el bote de pastillas en su baúl. Draco fue a replicar pero ellos no dejaban de cuchichear. De pronto, Fred carraspeó— Este es el trato. Nosotros te ayudaremos y le daremos una pastilla a Neville Longbottom.

— Pero nos quedaremos con el resto de las pastillas— terminó George por su hermano.

Theo asintió conforme con el trato, pero antes de que pudiera estrechar la mano con uno de los gemelos, Draco se adelantó.

— Y una mierda. ¿Para qué narices queréis vosotros esas pastillas?— dijo pero de repente su tono de voz se volvió mordaz— Ah, ya… os hacen falta, supongo. No conseguís que se os ponga dura y vais a tener que recurrir a esa porquería. Qué triste...

— Draco…— masculló Theo inquieto, dándole un codazo pero los gemelos hicieron como si nada.

Fred se rió divertido.

— No es para nosotros, huroncillo. Últimamente estamos experimentando con nuevos productos y queremos ver qué puede ocurrir si les añadimos alguna de estas pastillitas. Ya sabéis, para animar a más de un profesor en Hogwarts. Imaginaos, podríamos mezclar la Viagra sex con una poción vigorizante. ¡Sería genial!

Theo sintió un escalofrío recorriéndole la espina dorsal. Compadecía a los pobres que tuviesen que soportar aquel experimento.

George usó un hechizo para beber agua de una copa que había sobre su mesita de noche y luego se sentó en su cama, sin dejar de sonreír.

— O también podríamos usar esa mezcla con Filch, George. Imagínate que se la damos en uno de sus encuentros con Umbridge. Seguro que a partir de esta noche, se ven más a menudo— no pudo evitar soltar una carcajada y en ese instante uno de sus compañeros de habitación se despertó, algo adormilado.

Theo y Draco palidecieron y rápidamente, se montaron en sus escobas y salieron por la ventana.

— ¿De qué os estáis riendo? ¿Queréis dormiros de una vez?— balbuceó el chico con los ojos medio cerrados, volviendo a tumbarse.

Los gemelos no contestaron y se metieron en sus respectivas camas. No tenían ni idea de dónde había sacado Malfoy ese tipo de pastillas pero en ese momento aquello era irrelevante. Ahora tenían un ingrediente estupendo para hacer una nueva poción. Una poción que desde luego elaborarían en cuanto estuviesen descansados y con la mente despejada.

Draco y Theo por su parte, llegaron a la sala común de Slytherin y antes de abrir la puerta de su habitación, oyeron que en el interior del cuarto se escuchaba demasiado estruendo. El rubio, algo preocupado, abrió la puerta y se encontró con que Blaise estaba tumbado bocabajo sobre la chaise longue medio desnudo, Goyle había comenzado a bailar un vals con Naomi por todo el cuarto exclamando— ¡Parvati! ¡Mi amor! ¡Bailemos juntos de nuevo! ¡Toda la noche!— y Crabbe había corrido las cortinas del dosel de su cama y no dejaba de gemir y hacer cosas asquerosas. Julia no estaba por ninguna parte y Draco y Theo dedujeron al instante lo que estaba sucediendo en aquella cama. Sin embargo, ninguno de los dos se quejó ni dijo nada. Draco se acercó a la mesa donde todavía quedaba un poco de Whisky de Fuego y empezó a beber directamente de la botella. Estaba eufórico porque ahora tenía la seguridad de que Longbottom iba a recibir lo que se merecía.

— ¡Dejad de hacer gilipolleces y venid aquí!— alzó la voz exigente, sentándose en la mesa. Blaise, como pudo, se levantó en calzoncillos de la chaise longue y se tambaleó hasta conseguir sentarse junto a su amigo. Theo sujetó a Goyle para que dejase de bailar con la muñeca y lo llevó hasta la mesa, y Crabbe a regañadientes, dejó a su amada en la cama esperándole y se puso algo de ropa interior.

— ¡Quég pasa cosa feag!— dijo Blaise soltando una risita— ¡Estás celosoff, no lo niegueff!

Draco suspiró y volvió a darle un trago a la botella. No tenía sueño. No sabía por qué se sentía tan contrariado. Durante el camino, no había dejado de pensar en Granger. Tenía ganas de verla.

— Aún no le he dicho a Granger que vosotros lo sabéis todo— comentó suavemente— Y me gustaría…gastarle una pequeña broma.

Theo era el único que parecía prestarle atención porque los demás estaban en las musarañas y no dejaban de hacer estupideces. Goyle había sentado en su regazo a Naomi y no dejaba de restregar su cara contra el brazo de plástico. Blaise se había inclinado y había pegado la mejilla a la mesa como si esperase que la madera le refrescase algo la cara y Crabbe había comenzado a lloriquear, ansioso por volver con su querida Julia.

— ¿Qué planeas ahora? — preguntó Theo.

Draco volvió a dar otro trago y empezó a sentirse mareado.

— Pues… podríamos cenar con ellas en la sala de los Menesteres. Como si hubiésemos quedado para… no sé, celebrar la victoria frente a la cara de sapo por ejemplo. Si le meto mano a Granger cerca de vosotros, seguramente se pondrá histérica. Obviamente luego le diría la verdad.

Blaise soltó una carcajada e hipó.

— Estág mal de la cabezaff. ¿Y quég pazaf con Umbridge? Seguroff que ahora vigila la salaz esaf.

Draco se mordió el labio. Mierda, no había caído en ese detalle. Y aún no tenía ni puñetera idea de lo que iba a suceder al día siguiente.

— Blaise tiene razón, Draco— murmuró Theo animándose y bebiendo también de la botella— Umbridge podría pillarnos. Y ya no está Dumbledore para impedir que nos expulsen.

A Draco le daba lo mismo que el viejo se hubiera ido del colegio, pero tenía que admitir que hubiera preferido que él se quedase a que estuviese Umbridge.

— Bueno, podríamos ver qué sucede a lo largo de la semana. Si vemos que Umbridge está controlando la sala de los Menesteres, le diré a Granger que venga aquí con las demás. Si no, cenaremos allí.

— ¿Y quégg pasa con la comidaff? — preguntó Goyle— La sala no la concedeff.

Draco se pasó la mano por el cabello.

— No soy imbécil, Goyle. Tendremos que coger algo de las cocinas y llevarlo allí.

A Theo le pareció buena idea. Así podría cenar junto a Luna, tranquilamente, sin tener que aguantar las miradas de desprecio de la mayoría de alumnos en el Gran Comedor. Crabbe y Goyle, al ver que la conversación había terminado, se levantaron de la mesa y ambos se fueron con sus muñecas. Blaise por su parte, se levantó a trompicones y como pudo, se tumbó de lado en su cama. Prefería no estar bocarriba porque sentía que su habitación daba vueltas y prefería no vomitar. Se maldecía por haber bebido, porque si ya tenía ganas de por sí de follar con Weasley, ahora iba a morirse. Sólo se contentaba con el hecho de que en la cena que había sugerido Draco, podrían estar juntos y la magrearía sin preocuparse por lo que pensaran los demás.

Malfoy y Theo, en cambio, continuaron sentados, disfrutando del poco Whisky de Fuego que quedaba en la botella. Eran cerca de las cuatro de la mañana pero no le dieron importancia. Aún no sabían si Umbridge descubriría que habían sido ellos, pero ya tendrían tiempo de preocuparse al día siguiente.

Ahora iban a celebrar su victoria.


Al cabo de unos días, la situación en Hogwarts había vuelto prácticamente a la normalidad, salvo por el hecho de que no se le veía el pelo a Dolores Umbridge. A pesar de que había sido nombrada nueva directora de Hogwarts por el Ministerio de Magia, no se había trasladado al despacho de Dumbledore. Estaba encerrada en el suyo durante todo el día y ni siquiera acudía al Gran Comedor a la hora de las comidas. La mayoría de alumnos pensaban que después del incidente con el GCTMM, estaría más estricta que nunca. Sin embargo no había sido así. Había todo tipo de rumores y Hannah Abbott había sido la que había empezado a difundirlos por la escuela. Aseguraba que una de las tardes en las que había ido a la enfermería para que Pomfrey le diese una poción para calmarle los nervios que tenía por culpa de los malditos TIMOS, había visto allí a Umbridge hablando discretamente con Poppy.

— ¿Qué dices Hannah? ¿Cómo narices va a estar embarazada?— le preguntaba una de sus amigas en la mesa de Hufflepuff, sin salir de su asombro. Ni siquiera había podido terminarse las tostadas del desayuno porque se le había quitado el hambre.

— No estoy bromeando— masculló nerviosa mientras bebía un poco de agua— Ese día me dio un ataque de ansiedad y fui a buscar a Madame Pomfrey, pero cuando llegué a la enfermería, Umbridge estaba allí. Me escondí y escuché parte de la conversación. Estaban hablando en voz baja así que no me enteré muy bien, pero lo que sí sé es que Poppy la examinó, se escandalizó y le dijo que estaba embarazada. Imagínate la cara de Umbridge. Quizás esa sea la razón por la que no se la ve por ninguna parte. He oído que incluso le ha pedido a los elfos domésticos que le lleven la comida a su despacho.

Su amiga enarcó una ceja.

— ¿Y Umbridge no es algo vieja para quedarse embarazada? Además, si es cierto…¿lo habrá hecho con algún profesor? ¡Buaggg! ¡Qué asco!

Hannah puso una mueca de desagrado.

— Bueno, no es tan mayor, a lo mejor aún sigue teniendo la regla... A saber con quién lo ha hecho… quizás con el ministro. Al parecer la noche en que Dumbledore huyó, Fudge estuvo aquí. Puede que para celebrarlo, ya sabes, se tomaran unas copas de más y... — no pudo terminar. Sólo el hecho de imaginarlo le hacía tener dolor de estómago.

En definitiva, desde que Hannah Abbott había escuchado esa conversación, se la había contado a un par de amigas, que a su a vez lo habían hablado con más alumnos, y al final, todo Hogwarts se había enterado de la noticia. Los chicos de Slytherin no dejaban de reírse mientras desayunaban.

— Quién iba a decir que Filch todavía tenía la escopeta cargada— se mofaba Blaise. Después de la noche en la que ató a la cara de sapo a la cama había estado algo inquieto por temor a que al final los descubriesen y los expulsasen. Después de todo, no quería volver bajo ningún concepto a su mansión— ¿Creéis que Umbridge tendrá al bebé, o mejor dicho... esa cosa?

Draco se encogió de hombros y continuó mordiendo una jugosa manzana.

— Hmm, prefiero no saberlo, Blaise. Aunque…si es así, tarde o temprano se le notará la barriga, ya me entiendes— en ese momento miró a Filch, que estaba plantado en las puertas del Gran Comedor con la señora Norris en brazos. La gata no dejaba de arañarle pero él estaba muy sonriente. Draco, a pesar de que estaba satisfecho porque ahora sabía que la sucia vieja iba a procrear con un squib, se sentía impaciente. Ya había transcurrido parte de la semana y los gemelos pobretones aún no le habían dado la Viagra sex al retrasado de Longbottom así que estaba al borde de sufrir un ataque de histerismo. Por si fuera poco, ese día precisamente era el día que habían organizado la cena. Desde luego estaba tranquilo porque con lo que le había pasado a Umbridge no estaría vigilando la sala de los Menesteres, pero aún no le había comentado nada a Granger. De hecho, llevaban días sin hablar porque pese a que la vieja se había encerrado en su despacho, la Brigada Inquisitorial seguía dando el coñazo a todas horas.

— ¿Has hablado con Hermione?— le susurró Theo discretamente al oído— Yo ya le he comentado lo de la cena a Luna.

Draco lo miró muy serio.

— No, aún no. Supongo que después del desayuno hablaré con ella.

Crabbe y Goyle, en cambio, no dejaban de darle vueltas al tema de Parvati.

— Oye, ¿por qué no le cuentas todo esta noche, en la cena?— sugirió Vincent emocionado.

Goyle, por su parte, se sentía cada vez más angustiado. Las manos incluso le sudaban y ni siquiera había probado bocado en el desayuno.

— No, no, no. Vamos a estar todos. Algo así debería hablarlo con ella a solas.

La conversación se vio interrumpida cuando Blaise les hizo un gesto para que se fijasen en algo. Los chicos se quedaron en silencio al ver que los gemelos Weasley entraban en el Gran Comedor para desayunar y se sentaban nada más y nada menos que al lado de Neville Longbottom. Fred los miró y les guiñó un ojo discretamente.

Draco esbozó una sonrisa maliciosa.

— Oh, sí. Ya era hora. Esperemos que ese retrasado caiga en la trampa.

Nadie dijo nada más. Los chicos se mantuvieron en silencio, expectantes, observando con atención la mesa de Gryffindor. Neville continuaba desayunando felizmente hasta que George le echó un brazo por encima y empezó a decirle algo consiguiendo distraerle con éxito. Fred, aprovechando el momento, machacó muy rápido la pastilla con una cuchara y la esparció por su plato de huevos revueltos nerviosamente. Al ver que Neville lo miraba, escondió las manos debajo de la mesa a la velocidad del rayo.

Draco tragó saliva pero Longbottom se limitó a sonreír, se encogió de hombros y continuó desayunando.

Blaise soltó una carcajada de pronto.

— Draco, deberías haber dejado que los gemelos le diesen más de una pastilla.

Theo, que había leído el prospecto el día que vio los objetos eróticos por primera vez en la habitación, se horrorizó.

— Podría sufrir un infarto— comentó asustado.

Draco hizo un gesto de arrepentimiento.

— Mierda— masculló frustrado, lamentándose por no haber leído todas las advertencias— Si lo llego a saber les hubiera dejado claro a las comadrejas que le diesen todo el frasco.

Theo, Crabbe y Goyle lo miraron asustados, pero Blaise se rió con regocijo.

— Eres un cabrón— musitó entre risas. Draco fue a contestarle, pero estaba tan pendiente de Longbottom que se olvidó de todo. Con cada bocado que aquel retrasado se llevaba a la boca, más se divertía. Era evidente que Longbottom jamás habría tenido una erección. Probablemente se asustaría y empezaría a lloriquear como una niña. Además, se le pondría dura. ¿Sabría lo que tenía que hacer con su polla? Nahh, bueno... dipondría de unas cuantas horas para aprender. Ese retrasado Iba a ser el hazmerreír del colegio.

Hermione, por su parte, estaba desayunando junto a Ginny que no dejaba de hablar sobre el tema de Umbridge.

— ¿Tú también lo has oído?— preguntó la pelirroja atónita— ¿Crees que es verdad?

Hermione la miró preocupada.

— No lo sé Ginny, pero pienso que Malfoy y los demás han tenido algo que ver. El día que ella descubrió lo de las reuniones, Malfoy vino a verme por la noche y me dijo que todos iban a ir a su despacho. Desde entonces, Umbridge no ha vuelto a salir de allí.

Ginny se quedó en silencio por unos momentos.

— Puede ser… Zabini también me dijo algo, pero… ¡¿cómo narices se ha quedado embarazada?! Quizás han obligado a Crabbe o a Goyle a que…

Hermione le tapó la boca al ver que estaba hablando demasiado fuerte.

— No creo que sean capaces de hacer algo tan drástico, aunque, sinceramente Ginny, prefiero no saber la verdad.

La pelirroja frunció el ceño.

— Pues yo sí— dijo soltando los cubiertos en su plato. No había terminado de desayunar pero se le había quitado el apetito. Llevaba días sin hablar con Zabini y no tenía ni idea de lo que había pasado realmente. La curiosidad la estaba matando. En ese momento, sus pensamientos se esfumaron al escuchar que alguien gritaba cerca de donde ellas estaban sentadas.

Neville Longbottom se había puesto rojo como un tomate y parecía algo nervioso. Todo el mundo lo había escuchado y la mayoría de alumnos de la mesa de Gryffindor se habían quedado observándolo en silencio. Neville, casi fuera de sí, se levantó de la mesa como un resorte, cubriéndose la parte delantera con la túnica y salió disparado del Gran Comedor. Ginny y Hermione se miraron extrañadas, pero no le dieron importancia y continuaron charlando.

Draco y los demás, por su parte, estallaron en carcajadas.

— ¡Joder!— exclamó Malfoy llevándose la mano al rostro, intentando contener la risa— ¿Habéis visto lo sorprendido que estaba? Seguro que es la primera vez que se empalma.

Blaise puso un gesto de insatisfacción.

— Pero no se le ha visto nada. Nadie se ha dado cuenta.

Draco soltó una risita, encantado.

— Es evidente, Blaise. La tiene tan pequeña que es difícil de ver.

Crabbe y Goyle empezaron a descojonarse pero Theo, que seguía serio, prefirió no decir nada. Ahora que sabía que Draco era capaz de tomar represalias contra cualquiera, no quería estar en su punto de mira.

— Bueno, ¿qué vamos a hacer con el tema de la cena?— le susurró Theo.

Draco, que se había olvidado por completo de la cena, se levantó bruscamente. Tenía que planear muchas cosas y no disponía de mucho tiempo. Granger acababa de levantarse de la mesa con la pobretona y las demás y tenía que interceptarla por los pasillos antes de que fuese demasiado tarde. Los chicos vieron que se largaba sin decir nada pero ellos continuaron desayunando como si nada.

Mientras tanto, Neville Longbottom iba escondiéndose por los recovecos, intentando atravesar los pasillos cuando no veía a nadie. No entendía lo que le estaba pasando. Estaba tan tranquilo, disfrutando de su desayuno, cuando su miembro de pronto se había puesto duro. Tan duro que incluso le dolía. Jamás le había pasado algo así, tan de repente, sin ni siquiera estar excitado. ¿Quizás le habían lanzado un maleficio? No, no imposible. Si todo el mundo estaba desayunando tranquilamente. No tenía sentido. Por otra parte, a pesar de que quería ir a la enfermería, le daba vergüenza. ¿Qué iba a decirle a Madame Pomfrey? Era mejor no ir. En ese momento, salió del recoveco en el que estaba escondido y dio media vuelta. Lo más apropiado era que se marchase a su habitación a la espera de que su cosa se calmase. Pero…¿y si se quedaba así para siempre? Vio a un alumno al fondo del pasillo, así que rápidamente se cubrió lo máximo que pudo con la túnica y aceleró el paso.

Sólo pensaba en llegar a su habitación lo más rápido posible, intentando pasar desapercibido.

Lo más rápido posible.

Iba tan absorto que cuando giró a la derecha por uno de los corredores, se estampó bruscamente contra alguien. Hannah Abbott acababa de salir hacía escasos minutos del Gran Comedor e iba en dirección a la biblioteca para repasar un poco y de paso, para calmar los nervios que sentía cuando de pronto, notó algo muy duro impactando contra su ombligo.

— ¡Ay!— exclamó dando varios pasos hacia atrás, sintiéndose un poco dolorida. Desconcertada miró a quién tenía delante y se fijó en que era Neville Longbottom. Extrañada, lo observó de arriba abajo.

Neville, que se había quedado rígido como una estatua y su cerebro no era capaz de procesar acción alguna, soltó su túnica, dejando al descubierto el problema que lo estaba volviendo loco.

Hannah se fijó en el bulto que se percibía a simple vista en sus pantalones y parpadeó un par de veces, intentando reaccionar. En ese momento se dio cuenta de que aquello tan duro que había sentido contra su estómago había sido…

— ¡AHHHHHHHHHHHH!— exclamó enrojeciéndose violentamente y le pegó un fuerte empujón para que se apartase. No podía creer que Neville la hubiese atacado con...aquello— ¡QUITA DE EN MEDIO PERVERTIDO!

Neville, desesperado, intentó retenerla porque quería explicarle que él no tenía la culpa de lo que le estaba sucediendo. ¡Por Merlín, su pene actuaba por sí solo!

— ¡No, no! ¡Hannah! ¡Esto…no es lo que parece!

— ¡Suéltame!— forcejeó nerviosa hasta que consiguió apartarle. Avergonzada, lo miró a los ojos por un momento y salió corriendo hasta que se esfumó al final del pasillo.

Neville volvió a cubrirse rápidamente con la túnica e intentó tranquilizarse. Debía conseguir llegar a su habitación cuanto antes. Quizás, si se tocaba un poco… se le pasaba. ¡Pero por Dios! ¿Qué iba a hacer con Hannah? ¡Ahora creía que era un pervertido!

— Lo que faltaba— masculló por lo bajo mientras iba subiendo las escaleras hasta llegar al séptimo piso. Cuando murmuró la contraseña de la sala común de Gryffindor, la Señora Gorda se escandalizó al verle tan enfadado. A pesar de que quiso que escuchase su nueva canción, él la ignoró y atravesó el retrato como una exhalación. Subió las escaleras hasta llegar a su habitación y cuando entró vio que Ron, Harry, Seamus y Dean estaban hablando sobre el tema del embarazo de Umbridge. Cuando los chicos vieron lo enfadado que estaba, le preguntaron qué le ocurría, pero él los ignoró y se metió en el cuarto de baño. Desde luego no pensaba salir de allí hasta que la erección que tenía desapareciese.

La cuestión era… ¿cómo iba a conseguirlo?


Después de la hora del almuerzo, las chicas habían vuelto a su habitación y Ginny se había tumbado en su cama para leer un libro. Aunque no podía concentrarse porque las demás no dejaban de hablar. Luna se había ido con ellas y todas estaban comentando algo sobre una cena.

— Malfoy habló conmigo esta mañana, después del desayuno— dijo Hermione nerviosa— Me ha dicho que estemos sobre las ocho en la sala de los Menesteres.

Luna esbozó una sonrisa.

— Sí, a mí también me lo dijo Theo ayer. Desde Navidad no cenamos todos juntos y la verdad es que sería muy bonito.

Hermione, a pesar de que le gustaba la idea, se sentía incómoda.

— Sí, tienes razón Luna, pero… recordad que ni Crabbe, ni Goyle ni Theo saben que nosotros estamos…juntos. Así que por favor, no seáis descaradas— en ese momento miró a Lavender y Parvati al ver que soltaban risitas— Lo digo en serio. Por favor…

Ginny estaba atenta a la conversación pero se sentía molesta. No entendía por qué Zabini no le había dicho nada. Hizo como que no estaba prestando atención y continuó leyendo.

Lavender hizo aspavientos con la mano.

— Tranquila Hermione, no vamos a decir ni a hacer nada. No te preocupes— justo entonces, suspiró entristecida— Aunque… es injusto. Me gustaría que Cormac viniese.

Parvati le dio un par de palmaditas en el hombro.

— Lavender, ya sabes que es imposible. Cormac no sabe nada de nuestra amistad con Malfoy y el resto. Y creo que le caen mal, como a todos… ya sabes. Seguramente se enfadaría.

Lavender respiró profundamente, desanimada.

— Lo sé, Parvati, pero… me gustaría que pudiese venir. No sé… Hermione va a estar con Malfoy…Lunita con Theo…y Ginny con Zabini.

La pelirroja cerró el libro de golpe y se incorporó un poco.

— A mí no me metáis en esto. Zabini ni siquiera me ha avisado. Entre nosotros no hay absolutamente nada.

Hermione enarcó una ceja, incrédula e ignoró su comentario. Parvati carraspeó.

— No es por nada, Lavender. Pero… tú no vas a ser la única que esté sola. A mí también me gustaría invitar a Harry y hablar con él de una vez por todas, pero no puede ser. Y la verdad, no me quejo.

Hermione se rió con ironía. Desde luego invitar a Harry era un suicidio. Le daba pánico el hecho de pensar que algún día él y Ron llegasen a descubrirla con Malfoy. No se lo perdonarían en la vida.

Luna comenzó a brincar por la habitación canturreando una canción y Ginny, cansada, se levantó y cogió su libro. En ese momento quería estar sola. No le apetecía hablar con nadie, ni siquiera con sus amigas. Llevaba días sin poder concentrarse, en las clases permanecía en las nubes, durante las comidas apenas probaba bocado y no se sacaba a Zabini de la maldita cabeza. Le frustraba el hecho de que él tuviese un problema y que no quisiera contárselo. Una opción era robarle un frasco de Veritaserum a Snape y usarlo con él, pero sabía que jamás se lo perdonaría. Así que, no podía hacerlo.

Con parsimonia, salió de la habitación sin dar explicaciones. Escuchó la voz de Hermione diciéndole que fuese a las ocho a la sala de los Menesteres, pero ella no tenía ganas. ¿Una cena aguantando a los Slytherins? Desde luego no le apetecía ver a ninguno de ellos y le molestaba enormemente que Zabini no le hubiese comentado nada, aunque…no habían podido hablar durante esos últimos días.

Vagó por los pasillos del castillo, totalmente desganada y ni siquiera se molestó en mirar en la biblioteca. Allí tampoco iba a poder leer tranquila porque los últimos días había estado a rebosar de alumnos. Además, necesitaba tomar el aire. Cuando llegó al vestíbulo, salió por las grandes puertas, atravesó el patio de la entrada donde había mucha gente, se dirigió a los terrenos de Hogwarts y se sentó en la hierba intentando que la falda no se le arrugase. No llevaba la túnica puesta porque se sentía demasiado agobiada. Se tumbó con el libro cerrado y comenzó a observar las nubes que había en el cielo. El sol ya no molestaba tanto y la temperatura del exterior era agradable. Cerró los ojos e inspiró profundamente intentando relajarse. Era viernes. El maldito viernes más aburrido que había vivido desde que estaba en Hogwarts. En ese momento, dejó de notar la calidez del sol y abrió los ojos al percibir la cercanía y el aroma de alguien que le resultaba demasiado familiar.

— ¿Qué haces aquí?— espetó sin levantarse al ver a Blaise Zabini mirándola muy serio, de brazos cruzados— Lárgate antes de que nos vea alguien. El patio está lleno de gente.

Blaise ignoró su comentario.

— Te he llamado cuando has pasado por el vestíbulo pero estabas tan jodidamente distraída que ni siquiera te has dado cuenta— murmuró tendiéndole la mano para que se levantase.

La pelirroja, a regañadientes, lo sujetó con fuerza y se levantó ágilmente. Luego se colocó bien la falda y cogió su libro.

— Bueno, ¿qué pasa?— en ese momento intentó suavizar el tono de voz. Quizás había ido a buscarla para avisarla de lo de la cena.

Blaise esbozó una sonrisa enigmática.

— Pues que… Draco y los demás no están en la habitación y en la sala común de Slytherin no hay absolutamente nadie. La mayoría o están en la biblioteca o están por ahí dando vueltas.

Ginny enarcó una ceja.

— ¿Qué estás insinuando?

Blaise la miró de arriba abajo.

— Lo sabes muy bien, pecosa. Que follemos— dijo tajante— Tú y yo… ahora.

Ginny se rió con sarcasmo.

— A ver, déjame pensar...hmm lo siento, hoy no me apetece— en ese momento desvió la mirada. Era una maldita orgullosa. Claro que le apetecía hacerlo con él, pero se sentía furiosa.

— Mientes de puta pena, Weasley— le susurró cogiéndola de la mano— Mira, si estás molesta, ya te dije el otro día que no tenía que haberte evitado. Aunque no te lo creas, me arrepiento…un poco.

La expresión de Ginny no cambió, sin embargo, se dejó llevar y siguió sus pasos.

— No es eso… ¿por qué no me has dicho lo de la cena que ha organizado Malfoy?

Blaise se detuvo de pronto y la soltó de la mano. Mierda… Se había olvidado por completo de la dichosa cena.

— Me he olvidado.

— Sí, ya...— musitó Ginny.

Blaise la miró a los ojos.

— Es cierto, pecosa. Se me había olvidado. Cuando Draco lo habló con nosotros…yo estaba… borracho.

Ginny dejó de sentirse molesta repentinamente. Quizás porque vio la sinceridad reflejada en sus ojos negros.

— Bueno…— carraspeó cabizbaja— ¿Estás seguro de que no hay nadie en tu sala común?

Blaise asintió en silencio.

— Acabo de venir de allí. Draco y los demás no han dicho a donde iban, pero ahora que lo dices, seguramente están organizando la cena, así que dudo mucho que aparezcan por la habitación. ¿Tú sabes a qué hora va a ser, pecosa?

Ginny, al ver que empezaba a caminar de nuevo, lo retuvo.

— Sí, a las ocho ha dicho Hermione, pero…¿cómo piensas que pasemos juntos por el patio? Será mejor que entres tú antes en el castillo y me esperes en las mazmorras. Yo iré en un rato.

Blaise hundió las manos en los bolsillos de sus pantalones, contrariado.

— Está bien.

Ginny se quedó en silencio, lo observó mientras se alejaba y esperó a que entrase en el castillo. Una vez lo hizo, agarró fuertemente el libro que llevaba en la mano y emprendió el rumbo hasta llegar al patio de la entrada. Cuando lo atravesó, ignorando las miradas despectivas de algunos Slytherins, entre ellas la de Warrington, (uno de los miembros de la Brigada Inquisitorial), entró por las grandes puertas. Atravesó el vestíbulo rápidamente y fue hacia las mazmorras. Cuando empezó a bajar las escaleras, vio que al fondo, en una de las paredes estaba apoyado Zabini. Ginny se acercó a él y juntos, continuaron andando hasta llegar a la entrada de la sala común de Slytherin.

Durante todo el camino, Blaise no había dejado de mirarla de soslayo.

— Por cierto Weasley, ¿qué hacías fuera tú sola?

Ginny suspiró cansada.

— Quería leer pero en mi habitación era imposible porque las demás no dejaban de hablar— al ver que él no murmuraba la contraseña, exclamó— ¡Serpiente Venenosa!

La entrada de la sala común se abrió y ambos entraron, esfumándose en la oscuridad de aquel frío pasillo. Cuando llegaron a la habitación y Blaise abrió la puerta, a Ginny se le desencajó la mandíbula.

— ¿Qué narices es esto?— dijo con estupor al ver que había objetos eróticos esparcidos por la habitación.

Blaise soltó una carcajada y cerró la puerta.

— Es una larga historia. Y esto no es todo. La mayoría están guardados en nuestros baúles y en el armario. Lástima que ahora los látigos los tenga Filch.

Ginny, sin salir de su asombro, se acercó a la chaise longue y apartó una muñeca hinchable para sentarse.

— ¿Filch?— preguntó soltando el libro.

Blaise comenzó a aflojarse la corbata y la dejó sobre su baúl.

— ¿Qué crees que le ocurrió a Umbridge, pecosa? Llevamos a Filch borracho a su dormitorio, la aturdimos, la atamos a la cama y le dimos algunos de estos objetos al conserje. Luego los dejamos solos y nos fuimos.

Ginny sintió repelús sólo de pensarlo.

— No me digas que Filch y Umbridge…

— Sí— contestó secamente— Así que los rumores... puede que sean ciertos.

La pelirroja ahogó un grito y al ver que él se tumbaba en la cama, se levantó de la chaise longue, se quitó los zapatos y se sentó a su lado, cruzando las piernas.

— Qué asco. ¿Y no sospecha nada de vosotros?

Blaise sonrió de forma sibilina y le rodeó la cintura con el brazo, acercándola a él.

— De momento no… olvídate ahora de eso. De aquí a las ocho sólo tenemos tres horas— murmuró y sus palabras se fundieron en su boca. Ginny notó la caricia de su lengua hundiéndose lentamente hasta encontrar la suya pero lo apartó un poco sujetándole del cuello de la camisa y lo miró con vehemencia.

— No voy a poder soportarte durante tanto rato— dijo con sarcasmo— Tres horas es mucho tiempo.

La respiración de Blaise era pesada y sentía como si su cuerpo estuviese en llamas.

— Para mí no es suficiente, Weasley.

Ginny lo miró por unos momentos en silencio y tiró del cuello de su camisa para volver a atraerlo a sus labios. Blaise, poco a poco fue moviéndose hasta quedar tumbado encima de ella. Sentía la suavidad de su piel cada vez que sus yemas la acariciaban. Estaba jodidamente caliente, igual que él. Habían transcurrido muchos días desde la última vez que estuvieron a solas. O eso le parecía a él… Lentamente deslizó las manos por su cuerpo, desabrochando uno a uno los botones de su camisa mientras la besaba y acarició sus pechos por encima del sujetador. El corazón le latía desbocadamente de lo excitado que se sentía y conforme le iba acariciando todo el cuerpo con sus manos, notaba lo dura que se le estaba poniendo. Muy despacio, metió las manos bajo su falda y comenzó a deslizar sus bragas de una forma tan lenta que Ginny no dejaba de gemir contra su boca. Sus gemidos hicieron que Blaise se riese para sí mismo.

Pero su excitación se esfumó cuando la puerta se abrió ruidosamente.

— ¡Vaya, vaya!— exclamó una voz tras ellos— ¡Blaise, podrías haber corrido las cortinas del dosel de tu cama! Creo que después de esto, no podré dormir durante mucho tiempo. Qué desagradable, por Circe.

Blaise cubrió a Ginny con su cuerpo y ella se subió las bragas con manos temblorosas y se abrochó los botones de la camisa como pudo. Cuando estuvo lista, Zabini se apartó y miró al rubio furioso.

— ¡Joder Draco! ¡Vete a la mierda!— exclamó levantándose de la cama— ¡Lárgate ahora mismo!

Malfoy, a pesar de que vio que su amigo se acercaba demasiado a él, ni se inmutó.

— Ni de coña. Llevo buscándote más de media hora. Tienes que venir conmigo. Los demás están en la sala de los Menesteres. Tenemos que prepararlo todo.

Ginny, despacio, se sentó en el borde de la cama y empezó a ponerse los zapatos, pero Blaise no quería colaborar.

— Tú eres el que quiere cenar con Granger. Yo me quedo aquí.

Draco le clavó la mirada de forma amenazante.

— Blaise…

Ginny suspiró.

— Malfoy tiene razón, Zabini. Ve a ayudarle. Yo iré a mi habitación para ver que están haciendo las demás.

Draco, al ver que Blaise volvía a acercarse a la comadreja y se sentaba en la cama junto a ella, salió de la habitación. Prefería no seguir observándolos juntos porque además de que le resultaba bastante bizarro, le provocaba náuseas.

— Te espero allí, Blaise. Por tu bien, espero que no tardes— y tal como terminó, dio un portazo. Estaba bastante nervioso por la cena y no entendía por qué. No era la primera vez que comía con Granger pero en el castillo nunca lo habían hecho juntos y la idea le atraía demasiado.

Blaise, cuando vio que Draco se había ido, suspiró hastiado y posó su mano sobre el muslo de Ginny.

— Me parece…— dijo rechinando los dientes— que en esta mierda de castillo nunca vamos a poder tener intimidad.

Ginny se llevó la mano al rostro y cerró los ojos. Sólo el hecho de sentir el tacto de su mano en su pierna, le provocaba tal cosquilleo que no quería marcharse de allí.

— Lo sé. El hurón asqueroso siempre está incordiando. Y vayamos a donde vayamos, es arriesgado.

Blaise se quedó callado, observando el suelo, sin apartar la mano de su pierna. Había una opción, pero no estaba seguro de si era buena idea.

— ¿Qué pasa?— preguntó ella.

Blaise dudó en un principio si era apropiado contarle la idea descabellada que había pasado por su cabeza, pero al final decidió que después de todo, era la única solución.

— Pronto serán las vacaciones de Pascua.

Ginny lo miró fijamente a los ojos, sin entender lo que estaba insinuando.

— ¿Y?

Blaise carraspeó. Aunque se había quitado la corbata, sentía un gran nudo en la garganta.

— ¿Te quedarás aquí o esa semana volverás a tu casa, pecosa?

Ginny se tensó. En su casa… no iba a estar. Faltaban pocas semanas para Pascua y su madre le había escrito. Seguramente tendría que volver al cuartel general de la orden del fénix, pero era mejor que Zabini no supiese eso.

— Volveré a m-mi casa— tartamudeó acalorada y añadió rápidamente— ¿Por qué?

Blaise respiró profundamente.

— Porque quiero que te vengas a mi mansión— musitó en un hilo de voz. No podía creer que esas palabras hubieran salido de sus labios. Desde luego se le había ido la cabeza. Aunque estaba tranquilo porque había recibido una carta de su madre en la que le decía que estaría toda la semana en Francia de vacaciones, con su padrastro y con unos amigos de Fudge— Voy a estar solo.

Ginny frunció el ceño.

— ¿Solo? ¿Y qué pasa con tus padres?

Blaise se rió amargamente.

— ¿Padres? Yo no tengo padres, pecosa. Sólo madre, bueno y mi…nuevo padrastro, pero no van a estar esa semana.

Ginny vio que de repente parecía sentirse incómodo y prefirió no hacer hincapié en ese tema.

— Bueno… la verdad es que para salir de…mi casa…lo tendría bastante complicado.

— Usando polvos flu todo es fácil, Weasley.

Ginny se mordió el labio, frustrada.

— No es eso. Es…mi madre. Se volvería loca si me largo, y más ahora que está muy preocupada por mí y mis hermanos, después de lo que le sucedió a mi padre…en fin, que tendría que inventarme cualquier excusa— en ese momento comenzó a cavilar. No estaba muy segura de si Hermione iba a pasar Pascua con su familia o también iba a ir a casa de Sirius. Desde luego, si se quedaba con sus padres, podía decirle a Molly que se iba con ella unos cuantos días como en Navidad. Así no se enteraría— Hmm, se me ha ocurrido algo, pero todavía no es seguro. Podría decirle que me voy un par de días con Hermione, o con Lavender… o con Luna…

— ¿Piensas que tu madre se lo tragará?

Ginny se encogió de hombros.

— No sé, eso espero, ya te avisaré cuando sepa algo— murmuró cohibida al ver que él volvía a acerarse a sus labios. Tenía dos opciones. Dejarse llevar y luego lamentarse porque se había quedado con ganas de acostarse con él o apartarse, levantarse y marcharse para no caer en la tentación— Me vuelvo a mi habitación, Zabini. No puedo estar aquí…contigo.

Blaise vio que se levantaba bruscamente y se acercaba a la puerta. Él la siguió. Ya mataría a Draco cuando lo pillase.

— Espera, voy a mirar si hay alguien en la sala común— muy despacio abrió la puerta sin dejar de observarla de arriba abajo y salió de la habitación. Cuando vio que no había amenazas de peligro por la zona, la instó a que saliese de su dormitorio rápidamente.

Cuando ambos se marcharon de la sala común de Slytherin, atravesaron las mazmorras, el vestíbulo y subieron las escaleras hasta llegar al séptimo piso.

— Bueno— murmuró Ginny cabizbaja, sintiendo cada vez sus mejillas más calientes— Me vuelvo a mi habitación. Nos vemos a las ocho.

Blaise se quedó en silencio. Quería despedirse pero justo cuando fue a decir algo, ella desapareció al fondo del pasillo.

— Mierda— masculló por lo bajo mientras daba vueltas de un lado a otro a la espera de que surgiese la entrada de la sala de los Menesteres. El hambre sexual se estaba apoderando de él y lo único que le tranquilizaba era saber que quizás, con un poco de suerte, ella se iba con él a su mansión, pero todavía no era seguro. No debía emocionarse tan pronto. Realmente se sorprendía por haberla invitado de improvisto, pero ahora estaba ansioso. Sólo conseguía pensar en una cosa. Podrían follar a todas horas y no estaría Draco ni ningún otro para joderles la fiesta.

Mientras tanto…Crabbe y Goyle habían ido al Gran Comedor para picotear algo durante la merienda aprovechando que Draco se había largado de la sala de los Menesteres para ir a buscar a Blaise. Theo era el único que se había quedado en la sala.

— Gregory, vamos rápido— dijo Crabbe levantándose de la mesa de Slytherin, comiéndose a toda prisa un plátano— Seguro que Draco se enfada si ve que nos hemos escapado sin avisarle.

Goyle asintió nerviosamente. Desde luego ese día Draco estaba muy estresado. ¿Quizás porque quería que todo saliese bien en aquella cena? Pero… ¿tanto le importaba Granger? Aún no comprendía por qué habían terminado juntos. Si se odiaban a muerte...

— Realmente…— musitó mientras atravesaban los pasillos a paso ligero, dirigiéndose al séptimo piso— tengo envidia de Draco, Vincent.

— ¿Por qué?— Crabbe terminó de comerse el plátano y lo miró a los ojos.

Por los corredores no se escuchaba ningún ruido, pero aún así Goyle bajó la voz.

— Por lo de Granger. Al menos él ha sido capaz de hablar con ella y han terminado enrollándose. La verdad es que se ha arriesgado bastante. Si Lucius descubre lo que está ocurriendo lo desollará vivo, pero aún así…lo envidio, porque ha sido valiente. ¿Tú crees que la quiere?

Crabbe suspiró pero ninguno de los dos se detuvo. Desde luego que Draco fuese valiente era algo raro porque a la más mínima señal de peligro, era el primero que salía corriendo pero bueno… ¿Quizás su cambio se debía a que realmente la quería?

— Pues, no sé. Pero si la quiere… va a ser muy infeliz. Lucius no lo va a tolerar.

Goyle se llevó la mano a la nuca.

— En fin, lo que decía antes, que Draco está siendo muy valiente. A mí me gustaría tener coraje para hablar con Parvati.

En ese momento giraron uno de los pasillos a la izquierda y empezaron a subir escaleras. Crabbe se rió con ironía.

— Por Salazar, Gregory, pues entonces hazlo de una vez. ¿Cuándo vas a contarle a Parvati la verdad? Tampoco es tan difícil… no sé, dile... el que te besó no fue Potter, fui yo. Siento no habértelo dicho antes...y bla, bla, bla...

Goyle, frustrado, fue a contestar pero se quedó sin palabras. Iba tan ensimismado con la charla que no se dio cuenta de quién estaba bajando las escaleras. Parvati iba con Lavender a merendar al Gran Comedor pero se detuvo inmediatamente al escuchar lo que había dicho Vincent Crabbe. Goyle se quedó mudo de asombro y Crabbe le dio un par de codazos para que reaccionase pero él no era capaz. Lavender por su parte, estaba en estado de shock.

— Fuiste tú…— susurró Parvati dolida. Le costaba respirar y parecía que se había quedado sin aire en los pulmones. No entendía qué hacía Gregory en el cuerpo de Harry pero aquello era lo de menos. Había sido él. Eso explicaba por qué Harry la ignoraba y hacía como si nada hubiese pasado. En ese momento se sintió completamente ridícula y fuera de lugar— Eres un imbécil, Gregory.

Goyle tenía muy mala cara. Su rostro había adoptado un color verdoso y desde luego no era capaz de hablar. Crabbe intentó dar explicaciones.

— Ehh, ehh Parvati, no te enfades por favor— balbuceó nervioso— Él iba a decírtelo, de verdad... pero, pero… no sabía cómo hacerlo.

Parvati miró a Goyle a los ojos, totalmente decepcionada. Había llegado a confiar en él y a tenerle cariño, pero al fin y al cabo, era un Slytherin. Seguramente había querido burlarse de ella.

— Sí, ya… Lavender vámonos— le espetó fríamente y se sujetó del brazo de su amiga porque no estaba segura de poder sostenerse por sí sola. Lo único que quería era llegar a su habitación cuanto antes. Notaba cómo los ojos le escocían y no quería ponerse a llorar delante de ese idiota.

Lavender aún no había podido procesar toda aquella información. Tenía un poco de hambre… y ahora, ¿cómo iba a ir a merendar? ¿Y qué iba a pasar con su Cormy que estaba esperándola en el Gran Comedor? No podía dejar a Parvati sola con lo que acababa de ocurrir.

Goyle, en cambio, al ver que se alejaban, gritó.

— ¡Parvati espera! ¡Deja…que te lo explique!

Pero ella hizo como si no lo hubiese escuchado y continuó rumbo a su dormitorio. No podía soportar ni un minuto más la vergüenza que sentía. Su primer beso... no había sido real.

Cuando Parvati y Lavender llegaron a la torre de Gryffindor y entraron en su habitación, Ginny ya estaba allí y tanto ella como Luna y Hermione se asustaron al ver lo decaída que estaba su amiga.

— ¿Qué te ocurre, Parvati?— preguntó Hermione mientras ordenaba varios libros que había cogido de la biblioteca.

Parvati se sentó en su cama, se llevó las manos al rostro y comenzó a sollozar débilmente. Las chicas se sintieron incómodas de pronto y Lavender, a pesar de que siempre había sido capaz de consolarla, estaba tan anonadada que sólo permanecía sentada a su lado, sin decir absolutamente nada. Las demás se acercaron preocupadas.

— Venga, cuéntanoslo— dijo Ginny.

Parvati continuó sollozando.

— No puedo...me da vergüenza.

Lavender se cruzó de brazos y suspiró cansada.

— O lo dices tú o lo hago yo.

Parvati bufó, se apartó las manos de la cara algo abochornada y se secó las lágrimas rápidamente.

— Bueno… está bien— dijo sin poder evitar que la voz le temblara— ¿Recordáis las notas de Harry, las rosas y…su beso?

Todas asintieron en silencio.

— Cuando Lavender y yo íbamos al Gran Comedor, hemos visto a Vincent y Gregory en las escaleras. Iba a saludarlos cuando…— hizo una pausa poniéndose roja como un tomate— he escuchado a Vincent y al parecer Gregory ha sido el responsable de todo. Él fue quién me besó.

Hermione abrió los ojos desmesuradamente.

— ¿Qué? ¡Eso no es posible!

Parvati se sacó un pañuelo de la túnica al notar que volvían a caerle las lágrimas por las mejillas.

— Lo sé, no tiene sentido. La noche en que Harry me besó, yo…

— Yo sabía que era él, Parvati— dijo Luna Lovegood de pronto.

Parvati, atónita por la confesión de su amiga, la taladró con la mirada.

— ¡¿Y por qué no me lo habías dicho Luna?! ¿Puedes llegar a hacerte una idea de lo tonta que me siento ahora?

Luna puso una mueca de tristeza.

— Lo siento, Parvati, pero… creo que él era el que debía contarte la verdad.

Lavender le acarició la espalda a su amiga intentando que se calmase.

— Lunita tiene razón, Parvati. ¿Por qué no hablas con él? Mira…hoy en la cena…

— ¡NO! — chilló enfadada— ¡No pienso ir a la cena! ¿Cómo quieres que hable con él? ¡Me da vergüenza! — en ese instante se sentía más confusa que nunca. El responsable de todo había sido Gregory Goyle y jamás había pensado que ella pudiese gustarle a él. Por no hablar de que realmente había empezado a sentirse atraída hacia Harry por el beso. Pero ese beso había sido de Goyle. Entonces…aquello quería decir, ¿que le gustaba Gregory?— No voy a perdonarle en la vida.

Ginny la miró incrédula.

— Ya se te pasará. Vosotros sois buenos amigos. Sería una pena que terminaseis de esta forma— la pelirroja no estaba muy sorprendida. Desde un principio había visto que era demasiado raro lo de Harry. Si estaba con Cho que no vivía y jamás había mostrado signos de que pudiese sentirse atraído por Parvati. Además, eso explicaba por qué la había besado estando borracho. Esa noche fue la fiesta en la habitación de Slytherin y Goyle estaba ebrio. Quizás había usado poción multijugos… aunque no estaba segura. Era un misterio sin resolver.

Parvati dijo una y otra vez que no pensaba dirigirle la palabra en lo que le quedaba de vida, pero ninguna de sus amigas la creyó. Sabían que estaba muy enfadada y confusa por haber descubierto algo que no esperaba, pero creían que con el tiempo se le pasaría. Cuando consiguieron que dejase de llorar, todas se acicalaron un poco y se marcharon a la sala de los Menesteres. Parvati insistió en que no quería ir a esa estúpida cena pero las demás no le hicieron caso y se la llevaron a regañadientes. Eran cerca de las ocho y no debían llegar tarde a su cita con las serpientes.

Por otra parte…

En la habitación de los chicos de Gryffindor…

Harry se había quitado la túnica y sólo llevaba puesto el uniforme. Estaba terminando de ajustarse la corbata porque justo a las ocho tenía que estar en el despacho del profesor Snape para otra clase de Oclumancia. Desde que había descubierto la verdad sobre su madre, tenía ciertas dudas… ¿todo habría sido a causa de la poción o realmente Snape estaba enamorado de Lily? Tenía que averiguarlo y no sabía cómo.

Ron, en cambio, estaba más nervioso que nunca. Ese mismo día por la mañana, Pansy Parkinson lo había acorralado en uno de los pasillos cercanos al vestíbulo para decirle que fuese a su sala común sobre las ocho. Las manos le sudaban y las orejas se le habían puesto más coloradas de lo normal. Sabía que si llegaba tarde, esa loca lo mataría, pero necesitaba la capa de Harry. Así que ahí estaba él, totalmente arreglado, sentado en su cama cruzado de brazos, ansioso porque Harry se fuese de una vez con Snape. Sabía que últimamente estaba algo paranoico con el tema de la capa porque creía que Seamus se la cogía, así que debía tener cuidado.

— Ron, me voy ya…volveré en un rato— dijo cabizbajo. No le había contado nada a Ron sobre lo que Snape le había dicho, pero por ahora prefería guardarlo sólo para él.

— Que te sea leve, Harry— murmuró el pelirrojo, notando como la ansiedad crecía en su pecho conforme transcurría el tiempo. Cuando vio que su amigo salía por la puerta, aprovechando que Neville seguía encerrado en el cuarto de baño y Seamus y Dean estaban en la sala común jugando al ajedrez mágico, abrió apresuradamente el baúl de su amigo.

Harry, por su parte, bajó a las mazmorras y llegó al despacho de Snape. ¿Quién le hubiera dicho que al final acabaría teniendo ganas de ir a Oclumancia? Pero sentía demasiada curiosidad. Cuando abrió la puerta y vio al profesor cruzado de brazos, con la varita en la mano, se sintió incómodo. Después de todo, apenas había practicado a cerrar su mente.

— Potter, llegas… tarde— Severus no había pasado unos días buenos precisamente. Desde el percance de la poción, los alumnos se acercaban a él demasiado simpáticos y aún no había pillado al canalla que lo había embrujado. Aunque todo apuntaba a Potter y Weasley...

— Lo siento, señor— musitó Harry cabizbajo y en ese momento se fijó en el pensadero. Vio que Snape volvía a sacar algunos recuerdos de su mente y los dejaba allí. Debía averiguar qué era lo que estaba ocultando. Si realmente era algo sobre su madre, tenía que saberlo.

—Saca tu varita, Potter— dijo Snape arrastrando las palabras. Harry asintió en silencio y obedeció. Prefería no cabrearle mucho ese día. El profesor de pociones alzó la suya y dijo— Espero que hayas practicado…¡Legerem…

Pero antes de que terminase de conjurar el hechizo, la puerta de la clase de pociones se abrió estrepitosamente y Astoria Greengrass entró jadeando, apenas sin resuello. La chica abrió mucho los ojos al ver allí a Harry Potter, pero en ese momento estaba tan furiosa que no le dio importancia.

— ¡Profesor Snape! ¡Lamento interrumpirle, pero no consigo hablar con la directora Umbridge y no sabía a quién recurrir!

Severus guardó rápidamente la varita en su túnica.

— ¿Qué ha ocurrido, Greengrass?

Astoria lo miró muy seria.

— Graham Montague y yo hemos confiscado unas pastillas a los gemelos Weasley cuando los hemos pillado en uno de los pasillos del cuarto piso intentando venderlas y…bueno…Graham se ha tomado una y no deja de vomitar. Necesito que me ayude a llevarle a la enfermería y… que castigue a esos dos cretinos— en ese momento miró a Harry por encima del hombro porque sabía que él era muy amiguito de los gemelos, pero Harry no se amedrentó y le sonrió cínicamente. Desde luego sabía que tanto Montague como Greengrass iban a recibir su merecido por haber informado a Umbridge sobre lo del GCTMM.

Severus suspiró cansado. Ya bastante tenía con ayudar a Potter como para preocuparse por problemas que debía solucionar la directora. Aún ni siquiera sabía el motivo por el que se había encerrado en su despacho y a pesar de que había oído ciertas historias… estaba seguro de que no podían ser ciertas.

— Potter, la clase de...pociones curativas ha concluído— dijo tajante —Continuaremos mañana por la noche.

El profesor Snape no hizo más comentarios y se marchó del despacho con Astoria Greengrass, que parecía bastante intranquila por haber dejado a Montague en el pasillo, poniéndolo todo perdido de vómito.

Harry se quedó clavado en el suelo como una estatua. Snape había cometido un grave error. Lo había dejado solo y no había recuperado sus recuerdos del pensadero. Seguían estando allí. A pesar de que tenía pánico porque Snape regresara, sabía que no iba a tener una oportunidad como aquella y necesitaba averiguar la verdad. No sabía si lo que iba a ver sería la respuesta a lo que estaba buscando, pero al menos debía arriesgarse.

Mientras tanto…

Ron se había puesto la capa de invisibilidad y estaba plantado frente a la entrada de la sala común de Slytherin. Aunque sabía que nadie podía verle, estaba muy nervioso por encontrarse con la loca de Parkinson. ¿Lo violaría? En teoría le había dicho que sólo iban a aclarar lo que estaba sucediendo, así que no tenía por qué preocuparse.

Serpiente Venenosa— murmuró armándose de valor y cuando atravesó el pasillo oscuro, sintió como su pulso se aceleraba. La sala común estaba igual que cuando se coló allí por primera vez con Harry en segundo curso para averiguar si Malfoy era el heredero de Slytherin. Sólo que ahora él no estaba transformado en el tonto de Crabbe y no había nadie en la sala. Nadie a excepción de Parkinson, que permanecía sentada en uno de los sillones cruzada de piernas, muy enfadada.

Ron se quitó la capa rápidamente y se la enrolló un poco en el brazo.

— Llegas tarde comadreja— le espetó Pansy levantándose, alisándose la falda y acercándose a él. Luego lo agarró del brazo bruscamente— He perdido diez valiosos minutos de mi vida esperándote.

Ron la miró con una mueca de desagrado.

— Qué quieres, he hecho lo que he podido. Necesitaba la capa para venir, ¡Ay!— Pansy le tiró un pellizco y lo llevó casi arrastras a donde se encontraban las habitaciones. Ni siquiera se molestó en preguntarle qué narices era aquella capa. No le interesaba en absoluto porque estaba más preocupada por otro tema.

— Hay un problema, rata de cloaca— dijo bajando la voz— La tonta de Daphne sigue en la habitación y no he conseguido que se vaya. Vamos a tener que improvisar porque aquí puede vernos alguien— en ese momento fue a la parte donde estaban los dormitorios de los chicos y se acercó a una de las puertas.

Ron se escandalizó.

— ¿Te has vuelto loca? ¿Qué piensas hacer?

Pansy se puso nerviosa.

— Comprobar si Draco y los demás están aquí. Antes los vi marcharse y al menos, desde que he estado esperándote no han entrado en la sala común. Tú vuelve a ponerte ese asqueroso trapo y cierra la boca.

Ron asintió y la miró con odio. Prefería que Malfoy y los demás no lo viesen allí. Podrían expulsarlo y su madre lo mataría. Pansy, algo intranquila abrió la puerta muy despacio, pero al ver que la habitación estaba vacía, dejó escapar un suspiro de alivio.

— Venga, entra— dijo quitándole la capa y dándole un empujón. Cuando cerró la puerta, lanzó un hechizo contra el picaporte, dejó el trapajo sobre una silla y luego observó nerviosa la habitación asegurándose de que no había nadie. Hasta ese momento, no se había dado cuenta de que…¡Por Salazar!

Ron gritó al ver unos cuantos objetos eróticos sobre una chaise longue y unas tazas con forma de teta sobre una mesa. Por no hablar de las muñecas hinchables. Jamás llegó a imaginarse que Malfoy fuese tan depravado y que tuviese esas porquerías en su cuarto.

— ¡Qué asco! ¿A dónde me has traído?— dijo poniendo una mueca de repulsión.

Pansy, que estaba tan sorprendida como el pelirrojo, no podía ni parpadear.

— ¡Ehh, no sé… la última vez que vine, Draco no tenía estas cosas!— la chica comenzó a curiosear por la habitación. Todo aquello le resultaba algo raro pero le daba morbo ver objetos de ese tipo. Quizás encontraba algo interesante. Aunque había jurado que jamás volvería acostarse con aquella comadreja paupérrima. Sólo iban a hablar. Muy despacio, se acercó al armario y lo abrió.

Ron se sobresaltó al escuchar que soltaba un grito. Se acercó para ver lo que había descubierto y vio unos trajes eróticos colgados en unas perchas.

— ¡Por Merlín! ¿De dónde narices han sacado todo eso?

Pero Pansy no respondió. La verdad era que no tenía ni idea de cómo Draco había conseguido todo aquello, aunque a lo mejor… no era de él. Blaise tenía la mente muy sucia y teniendo en cuenta que había cortado con Daphne… quizás todo lo que les había contado Astoria era cierto y tanto él como Draco se habían pasado al lado oscuro. ¿Si no… por qué tenían disfraces de conejita sexy y demás? En ese momento se le ocurrió algo.

— Comadreja, siéntate en una de las camas— dijo con voz suave.

Ron se asustó.

— ¡Qué dices! ¡Yo me voy de aquí! Estás mal del tarro. Si vuelve Malfoy y me ve en su habitación...

— Por ese motivo, siéntate de una vez en cualquier cama. No tenemos mucho tiempo. Será mejor que no me enfades.

Ron frunció el ceño.

— Ni hablar. No pienso dejar que me violes otra vez.

Pansy soltó una carcajada y continuó ojeando el armario.

— ¡¿Violarte?! Te dije que jamás iba a volver a tener sexo contigo. ¡Siéntate de una vez!

Ron se sobresaltó al oírla gritar y se sentó en la cama más cercana. Que ella le dijese que no iba a violarle lo tranquilizaba, pero no lo suficiente.

— Bueno, tengo una sorpresa para ti— carraspeó Pansy poniéndose de puntillas para sacar uno de los trajes del armario— Ponte esto.

Ron vio como le arrojaba violentamente uno de los trajes a la cara y cuando lo cogió, pudo ver que era de gatita sexy. ¡Un traje de tía!

— ¡Y una mierda!— bramó poniéndose en pie.

Pansy sacó la varita.

— Venga póntelo comadreja. Antes me has hecho perder diez minutos. Te lo mereces por impuntual.

— Ya te he dicho que…

— ¡Me da igual tontaina! ¡Ya puedes ponértelo o te lanzo un maleficio! ¡Tú decides!

Ron comenzó a soltar maldiciones. Odiaba a esa loca. Quizás se ponía cachonda viéndolo disfrazado de mujer. Desde luego tenía problemas mentales.

— Que sepas que como cuentes algo de esto, diré que me violaste.

Pansy se rió con regocijo.

— Nadie te creerá comadreja. Además, prefiero reservarme este momento para mí.

— Estás como una cabra— masculló encerrándose en el cuarto de baño.

Pansy, a pesar de que estaba nerviosa porque Draco regresase, no podía parar de reír. Ver al pobretón con un disfraz de gatita sexy no era algo que se viese a menudo, por no decir nunca. Al cabo de un rato, cuando casi había perdido la paciencia vio que la puerta del cuarto de baño se abría muy despacio.

— No quiero que me veas— se escuchaba la voz de Ron temblorosa.

— ¡Sal de una vez!

Ron bufó y apretando los ojos con todas sus fuerzas, salió del cuarto de baño. La ropa le quedaba tan ajustada que apenas podía respirar y desde luego las carcajadas de la loca esa no ayudaban.

— ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!

— ¡Estás enferma!

Pansy ignoró su último comentario y volvió a acercarse al armario para sacar un traje de cuero rojo de diablesa sexy.

— ¡Con ese no me gustas! ¡Prefiero que ahora te pruebes este! ¡Seguro que te queda de escándalo, comadreja! ¡Fíjate, hasta combina con el color de tu pelo!

Ron entrecerró los ojos y la miró con ira. ¡Por Morgana! ¿Por qué narices había tenido que dejarse la maldita varita en su habitación? ¡No tenía escapatoria!

Al cabo de un rato, estaba harto de probarse modelitos de gatita, diablesa, vampiresa, hasta que le tocó el turno al de enfermera. Ron salió del cuarto de baño en calzoncillos, hastiado.

— Mira, estoy harto. No pienso ponerme más trajecitos.

— Hazlo pobretón— lo advirtió Pansy apuntándole con la varita pero Ron negó con la cabeza.

— He dicho que no, loca— le espetó acercándose más. Estaba tan cansado de ella que le importaba bien poco que le lanzase un maleficio. Si lo dejaba inconsciente, terminaría con su sufrimiento.

Pansy dio varios pasos al frente hasta estar muy cerca de él. Podía verle claramente las pecas y se dio cuenta de que tenía las orejas muy coloradas de lo enfadado que estaba.

— Ponte el puto traje de enfermera, asqueroso.

— ¿Y por qué narices no te lo pones tú?— le soltó sin ser consciente de lo que acababa de decir.

Pansy se ruborizó inmediatamente y su voz flaqueó un poco.

— Ehh, ni hablar. Te excitarías seguramente al ver lo bien que me queda.

Ron soltó una carcajada cargada de sarcasmo.

— Sí, claroooo… Lo que ocurriría es que tendrían que ingresarme en San Mungo porque me traumatizaría de por vida.

Pansy se aproximó más. Podía verse reflejada en sus ojos.

— Retira lo que has dicho— dijo alzando la mano y tirándole fuertemente del pelo.

Ron esa vez no gritó. ¿Ella quería tirarle del pelo? ¡Pues él iba a hacer lo mismo!

— ¡AY! ¡Suéltame comadreja!— graznó Pansy sorprendida al notar el dolor en su cuero cabelludo y tiró más fuerte del cabello del pelirrojo.

— ¡Suéltame tú!— Ron estaba al borde de perder el control. Aquella loca lo estaba sacando de quicio. Sin embargo, jamás pensó que iba a reaccionar como lo hizo. Probablemente había perdido la cabeza porque se sentía frustrado y sin comprenderlo, acortó la distancia entre sus labios y la besó lenta y profundamente. Cuando fue capaz de ser consciente de la locura que acababa de cometer se apartó de ella como si se hubiese quemado.

Pansy no dejaba de jadear y no se podía diferenciar quién estaba más rojo de los dos.

— Yo…— murmuró Ron nervioso— No debía haber hecho eso…

Pensaba que Pansy iba a volver a tirarle del pelo y lo hizo, pero para atraerlo hacia ella.

— Cállate— murmuró atrapando su boca para que dejase de lamentarse. Ron podría haberla apartado de un empujón y haberse dado a la fuga, pero por algún motivo no lo hizo. Era como si el calor que sentía en su entrepierna hubiese tomado el control. Con los ojos cerrados notó que Pansy metía la mano en sus calzoncillos y comenzaba a tirar de su miembro, como si estuviese intentando guiarle a alguna parte hasta que lo empujó sobre una cama. Ron cayó encima de ella y muy despacio, se apartó un poco y la miró a los ojos. En ese instante se olvidó hasta del lugar en el que estaba. Ya no existían ni Malfoy, ni Crabbe ni Goyle, ni el hecho de que podían meterse en un lío muy grande. Sólo estaban él y ella. Pansy lo sujetó con fuerza de las caderas y le hizo rodar bruscamente por la cama hasta quedar encima de él. Después de todo, sabía que la comadreja tenía poca experiencia. Era mejor que ella fuese la que tuviese el control. Muy despacio, se quedó sentada a horcajadas sobre sus muslos y empezó a quitarse la corbata de una forma tan lenta que Ron comenzó a desesperarse. Pensaba que seguramente lo estaba haciendo a propósito para fastidiarle, así que con manos temblorosas intentó desabrocharle los botones de la camisa pero ella le pegó un manotazo— Quédate quieto— musitó mientras continuaba quitándose la ropa.

Ron tragó saliva y se quedó inmóvil. Era la primera vez que la veía en ropa interior y le sorprendió que tuviera el pecho tan bonito. Bueno… de hecho, era el único que había visto. La noche en que ella lo violó en la enfermería, estaban prácticamente a oscuras y ella no llegó a desnudarse del todo.

Pansy arrojó la camisa al suelo, se apartó un poco de él para quitarse la falda y los zapatos, volvió a sentarse sobre sus muslos a horcajadas y al fijarse en sus calzoncillos, vio que estaba empalmado.

— ¿Te gusta lo que ves?— musitó acariciándole suavemente la entrepierna, haciendo un poco de presión para estimularlo más de lo que ya estaba.

Ron asintió nerviosamente.

— Sí, pero…— en ese momento señaló su sujetador, cohibido.

Pansy apoyó las manos en su torso y lo arañó con fuerza, haciendo que se le escapase un grito de dolor.

— ¿Quieres que me lo quite?— musitó con voz seductora.

Ron la miró de arriba abajo. ¡Para qué iba a engañarse! Estaba en ropa interior y sentía curiosidad por verla totalmente desnuda.

— Pues sí... quítatelo— murmuró con los ojos abiertos como platos. Se sentía algo nervioso porque no es que tuviese experiencia pero… al menos en ese momento ella no lo estaba maltratando mucho— Mejor…quítatelo todo.

Pansy se rió en voz baja y comenzó a desabrocharse el sujetador muy despacio. Ron se enrojeció aún más (si es que eso era posible), al notar que ella le cogía las manos y las ponía sobre sus pechos desnudos, animándole a que los tocase.

— Acaríciame comadreja— murmuró soltándole las manos y dejándole que lo hiciese él solo. Ron no tenía ni idea de por dónde empezar así que comenzó a tocar sus pechos muy despacio, sintiéndose torpe. Le resultaban muy suaves y notó que tenía los pezones muy endurecidos.

Pansy, sorprendida de que lo hiciese mejor de lo que pensaba, se inclinó para besarle en la boca e inmediatamente sintió que él hacia una presión más intensa en sus pechos. No podía creer que estuviese a punto de hacerlo con un traidor a la sangre, con el amigo de Potter y la sangre sucia, pero… se sentía cada vez más a gusto. Ni siquiera con Draco se había sentido nunca de esa forma.

Ron percibió cómo la caricia de la lengua de Pansy dentro de su boca, en un principio suave, poco a poco se volvía más apasionada. Podía notar su respiración jadeante. En ese momento, Pansy se apartó de sus labios y lo miró a los ojos. Necesitaba sentir a la comadreja en su interior por mucho que lo odiase. Muy despacio, y con gran dificultad, se apartó de él, comenzó a bajarse las bragas y miró a la puerta. Se estaba arriesgando tanto… pero le daba igual. No podía pensar con claridad mientras siguiese sin ser aliviada, así que volvió a sentarse sobre los muslos del pelirrojo y empezó a bajarle los calzoncillos.

Ron casi perdió el conocimiento al verla totalmente desnuda sobre él. Se sentía mareado y aunque le resultase muy duro admitirlo, ella era guapa. Sabía que hubo un tiempo en el que estuvo saliendo con Malfoy pero no entendía por qué él la había dejado. Quizás… porque estaba loca, después de todo.

Pansy se deshizo de sus calzoncillos y vio que estaba totalmente empalmado así que no espero más y ansiosa, se sentó sobre su miembro dejando que la llenase por completo. Por unos momentos se quedó quieta y luego volvió a inclinarse para besarlo mientras se movía. Tenía tiempo para maldecirse a sí misma, para arrepentirse durante el resto de su vida, pero ahora… no iba a hacerlo. Ahora prefería olvidarse de quién era él y de quién era ella. Actuaría como si fuesen dos completos desconocidos teniendo sexo.

Ron cerró los ojos al sentir como ella le devoraba la boca y lo cabalgaba con fuerza. Instintivamente deslizó las manos por su cuerpo y las dejó en su suave espalda. Ella era agresiva, casi violenta… pero aún así se estaba excitando mucho. Aunque intentaba reprimirse, de vez en cuando se le escapaban gemidos. Unos pequeños gemidos que indicaban que estaba sintiendo placer, porque…que ambos se odiasen, no significaba que no pudiesen disfrutar de lo que estaban haciendo.

Pansy se sujetó firmemente de sus hombros mientras lo embestía con fuerza y continuó besándole, mordisqueándole, siguiendo un recorrido por su piel hasta detenerse en su cuello. Cada vez que sentía como su miembro entraba en ella, notaba un sin fin de sensaciones. Él estaba muy duro. Tan duro y caliente que empezó a jadear intensamente porque no era capaz de coger el aliento suficiente.

— Ahh— gimió suavemente, y cuando llegó al punto álgido, continuó moviéndose, sintiendo una oleada interminable de puro placer y estremeciéndose al notar como los músculos de su sexo se aferraban alrededor de su miembro.

A Ron se le escapó un pequeño grito cuando sintió que ella se corría y arqueó las caderas de forma instintiva para liberarse en su interior. ¡Se había vuelto loco, pero necesitaba hacerlo!

— Sí— gimió con voz ronca, tratando mantener desesperadamente la voz en un tono bajo. Sintió como el placer que lo estaba devorando lo sacudía y lo estremecía por completo, agitando su miembro dentro de ella hasta llevarlo al orgasmo.

Ron nunca había sentido algo parecido a lo que le estaba sucediendo. Durante unos instantes experimentó tal placer que pensó que en algún momento iba a explotarle la cabeza, pero no lo hizo. Aquella sensación tan intensa fue desvaneciéndose poco a poco, hasta que se quedó completamente laxo. Pansy, cuando sintió que los últimos temblores se habían disipado, se apartó sudorosa de él y se derrumbó a su lado, enterrando la cara en la almohada. Notaba lo caliente que tenía el sexo y se rió sardónicamente.

Con la comadreja.

Había follado con la comadreja, en la cama de Draco Malfoy.

Ron se quedó en silencio durante unos momentos hasta que su respiración se calmó un poco. Con algo de miedo giró el rostro y vio que Pansy seguía ocultando la cara en la almohada. Estaba tumbada bocabajo y aún respiraba agitadamente. Se fijó en las pequeñas gotas de sudor que resbalaban por su espalda y por su trasero. En ese momento fue capaz de reaccionar y recordó el lugar en el que estaba.

— ¡No, no, no!— se maldijo a sí mismo y se incorporó rápidamente para coger su ropa y largarse de allí cuanto antes. Luego se encerraría en su habitación y no saldría en un mes. Se suponía que sólo iba a aclarar con esa loca lo que estaba pasando y…

Pansy, al notar que se levantaba, lo sujetó con fuerza del brazo y lo miró con cara de pocos amigos.

— ¿A dónde crees que vas comadreja?

A Ron se le puso el vello de punta.

— ¿Quieres que Malfoy nos pille aquí?— le espetó nervioso intentando apartarse de ella, pero en ese momento Pansy lo soltó y la expresión de su rostro se volvió triste.

— Sólo un minuto— dijo casi en un susurro.

Ron enarcó una ceja.

— ¿Qué? ¿Sabes que eres muy rara?

Pansy frunció el ceño.

— Que te quedes sólo un minuto. Luego nos marchamos.

Ron la miró no muy convencido pero al ver que parecía estar deprimida, obedeció. Sin embargo prefirió no preguntarle qué le pasaba porque le daba miedo cómo pudiese reaccionar.

Pansy volvió a tumbarse en la cama y fijó la vista en el techo. No era la primera vez que estaba tumbada en esa cama y siempre que lo había hecho con Draco, se había sentido utilizada. Él le exigía que se largase en cuanto terminaban. Siempre. Y esa vez no pensaba marcharse tan pronto, así que no iba a consentir que la comadreja le hiciese lo mismo y la dejase allí sola.

Mientras tanto…

Las chicas entraron en la sala de los Menesteres y se sorprendieron al ver en el centro una gran mesa de roble con lujosos candelabros, repleta de todo tipo de comida. La estancia estaba iluminada por cientos de velas que le daban un ambiente íntimo y acogedor. Dobby estaba allí y Malfoy no dejaba de discutir con él.

Hermione se quedó atónita. Sabía que Malfoy odiaba a los elfos domésticos y en ese momento supuso que Dobby había ido porque él le habría pedido ayuda. No pudo evitar esbozar media sonrisa disimuladamente. Blaise se había sentado en una de las sillas y cuando vio a Ginny hizo un gesto con la mano para que se acercase a él y se sentase a su lado. Luna y Lavender también se acomodaron en los sitios más cercanos a la chimenea, que daba una increíble calidez a la estancia.

Parvati, por su parte, se cruzó de brazos al ver a Goyle y lo miró resentida. Gregory intentó decirle algo, pero ella hizo como si no existiese y se sentó junto a sus amigas.

— ¿Por qué no vas y le dices algo?— sugirió Crabbe que acababa de entrar por el pasadizo que daba a las cocinas con Theodore. Ambos llevaban dos bandejas repletas de dulces para el postre. Esa noche Crabbe iba a saltarse un poco la dieta.

Goyle bajó la mirada, avergonzado.

— Me odia, Vincent. No va a volver a hablarme en la vida.

Theo, que ya estaba al corriente de lo que había pasado, lo animó.

— Venga, seguro que tarde o temprano se olvida de que está enfadada contigo. Si no haces nada, será peor.

Goyle asintió desanimado.

— Está bien— murmuró y se acercó a Parvati. Al ver que estaba sentada entre Lavender y Luna, decidió ponerse frente a ella.

Draco, que ya había terminado de pedirle a Dobby todo lo que necesitaba, iba a exigirle que se marchase pero al ver que Granger estaba demasiado cerca, se tragó su orgullo y fue un poco amable.

— Puedes irte— masculló sonriéndole forzadamente.

Hermione puso una mano en el hombro del rubio y lo escrutó con la mirada.

— Dobby está muy feliz porque señor Malfoy y señorita Granger son amigos.

La leona se puso roja como un tomate y se apartó como si hubiese recibido una descarga eléctrica. Se le había olvidado por completo que los demás estaban allí, y ella como si nada se había acercado demasiado a él. Lo que le extrañaba era que Malfoy estuviese tan tranquilo…

El elfo doméstico chasqueó los dedos y desapareció.

— Lo s-siento Malfoy, yo… no me he dado cuenta— musitó nerviosa.

Draco se rió para sí mismo.

— Deberías tener cuidado, Granger. Menos mal que todos están distraídos— carraspeó. Sus amigos llevaban clavándoles la mirada desde que los habían visto juntos— Vamos a sentarnos con los demás.

Hermione fue a sentarse entre sus amigas pero se dio cuenta de que sólo quedaban dos sillas vacías y estaban juntas. ¿Por qué demonios esa noche iba a tener que cenar justamente al lado de Malfoy? Tenía pánico de que sus amigos empezasen a sospechar.

Blaise vio que ambos se sentaban juntos y esbozó una sonrisa maliciosa. Cogió una botella de Whisky de Fuego que había en la mesa, la abrió y se sirvió un poco en su copa.

— ¿De qué te ríes?— murmuró Ginny al notar que parecía estar tramando algo.

Zabini vertió Whisky de Fuego en otra copa y se la dio.

— Ahora lo verás, pecosa. Tú observa.

La mayoría comenzaron a comer, a charlar o a reír. Sin embargo, había una parte de la mesa en la que se podía percibir claramente la tensión. Goyle no dejaba de mirar a Parvati con la esperanza de que le hablase, pero ella se reía exageradamente cada vez que Lavender o Luna hacían comentarios de lo más estúpidos y luego lo fulminaba con la mirada.

— ¿Me pasas la bandeja del pan?— dijo Gregory en un susurro. No es que la tuviera muy lejos pero ya no sabía qué excusa inventarse para hablar con ella.

Parvati esbozó una falsa sonrisa.

— Claro— dijo cogiendo la bandeja bruscamente y faltó poco para que se la arrojase a la cara pero en ese momento, lo miró a los ojos y por un momento se quedó en blanco. Cuando fue capaz de reaccionar, se arreboló— Toma.

E inmediatamente continuó hablando con sus amigas. Prefería no pensar mucho en él. Se sentía furiosa, idiota, como una tonta, pero a la vez, estaba confusa, perdida. Porque después de todo, él era el que le había mandado las rosas, el que le había escrito en San Valentín y el que la había... besado. Se había empezado a obsesionar con Harry por algo que había hecho Gregory Goyle.

En el otro extremo de la mesa, Hermione había comenzado a comerse una costilla de cerdo, muy nerviosa. Quizás eran imaginaciones suyas, pero sentía que Malfoy estaba demasiado cerca.

— ¿Te pasa algo, Granger?— en su voz se percibía un tono burlón— Te veo algo nerviosa.

Hermione entrecerró los ojos.

— Cállate estúpido— murmuró estresada mientras continuaba comiendo pero notó que él empezaba a pegar demasiado la pierna a la suya y comenzaba a acariciarle el muslo lentamente, metiendo la mano bajo su falda— Malfoy, para.

Draco se rió con diversión.

— No se van a dar cuenta— le susurró al oído.

Todo aquello hacía que Hermione cada vez estuviese más histérica. ¿Cómo no iban a darse cuenta? ¡Si lo tenía prácticamente encima!

— Te lo digo en serio, Malfoy. Apártate un poco. Es d-demasiado arriesgado— la voz le temblaba, se le había quitado el apetito y tuvo que beber un poco de zumo para que se le quitase el nudo que tenía en la garganta. Cuando volvió a dejar la copa sobre la mesa, sintió como Malfoy apartaba la mano de su muslo y se retiraba un poco. Suspiró aliviada pero en ese momento notó que él la cogía firmemente de la barbilla y le giraba el rostro para que lo mirase.

Todos se quedaron en silencio.

— ¿Q-qué haces?— murmuró Hermione sintiendo los latidos de su corazón cada vez más fuertes.

— Algo que me apetece hacer desde que has entrado por la puerta, Granger— y tal como lo dijo, se acercó a su boca y estampó los labios contra los suyos.

Hermione ni siquiera pudo cerrar los ojos. No podía moverse. Notaba el silencio alrededor de ellos y cómo los demás los observaban. ¿Qué narices iba a hacer? Totalmente fuera de sí, se apartó y no se le ocurrió otra cosa que darle una bofetada.

— ¡¿Qué narices estás haciendo Malfoy?!— graznó jadeando roja como un tomate— Ehh, ehh ¡¿has bebido Whisky de Fuego?!— no tenía ni idea de qué excusa inventarse.

Draco la miró muy serio, se frotó un poco la mejilla y luego soltó una carcajada. Hermione no entendía absolutamente nada y menos cuando vio que Zabini, Theo, Crabbe y Goyle empezaban a desternillarse.

Ginny, que había contemplado la escena con los ojos muy abiertos, comprendió en ese momento lo que sucedía.

— ¡De qué os reís!— gritó Hermione levantándose de su silla pero Draco la cogió de la muñeca y volvió a sentarla— ¡Suéltame Malfoy!

— Granger, ya lo saben— dijo entre risas— Les conté todo la otra noche. No te preocupes.

Hermione, que aún continuaba roja como la grana, no asimilaba aquella información. ¿Qué les había contado la verdad? Entonces, ¿lo veían bien?

— ¡Eres un imbécil!— dijo comenzando a golpearle— ¡¿Te haces una idea…— jadeó más fuerte— del mal rato que me has hecho pasar?! ¡Vete a la mierda, Malfoy!

Draco la ignoró y volvió a dejar la mano en su muslo.

— Venga Granger. No te enfades. No van a decir nada, además necesitaba quitarme un peso de encima. Ahora podemos estar tranquilos.

Hermione lo miró enfadada pero al notar sus caricias por debajo de la mesa, fue relajándose.

— Eso espero…— murmuró ruborizada.

Blaise, que ya se había bebido más de dos copas, le hizo un gesto a Ginny para que se sentase en su regazo.

— ¿Qué?— dijo ella sorprendida.

Blaise, al ver que no reaccionaba, la cogió de la mano y la sentó directamente en su regazo. Luego le apartó el cabello hacia un lado y enterró la nariz en su cuello. Los demás, en cambio, estaban más pendientes de Draco y Hermione en ese momento que de otra cosa.

Lavender estaba tan ensimismada pensando en Cormac que no los había visto besándose.

— ¡Porras! ¡Besaos otra vez! ¡Quiero verlo!— dijo haciendo un gesto compungido.

Parvati la apoyó. Había estado tan distraída con Goyle que ni siquiera se había percatado. Luna por su parte, no dejaba de charlar con Theo que estaba frente a ella, con Oníria en el hombro.

Hermione rodó los ojos.

— No pienso hacerlo.

Lavender insistió. Encima que no había podido invitar a su Cormy, ahora tenía que destrozarle la diversión.

— Venga… sólo un besito. ¡Por favor!

Parvati comenzó a canturrear— ¡Que se besen! ¡Que se besen!— y la mayoría se unieron a ella.

Draco sonrió de forma indescifrable.

— Granger, no querrás desilusionar a tus amigas.

— Ni hablar, Malfoy— pero al ver que volvía a acercarse a sus labios se quedó rígida y notó como él se fundía en ellos. A pesar de que le daba vergüenza que todos los estuviesen observando, poco a poco fue bajando los párpados.

Por otra parte…

Ron se había marchado de la sala común de Slytherin con la capa de invisibilidad y se sentía algo desorientado. Estaba nervioso por Parkinson, porque después de todo, no estaba tan loca. No dejaba de pensar en su cuerpo desnudo, en sus labios, en lo suave que tenía los pechos... Era un poco brusca pero merecía la pena... Por otra parte sentía una gran ansiedad. No sabía si Harry habría vuelto a su habitación y desde luego si estaba allí y aparecía él con la capa, tendría que inventarse una buena excusa para explicarle por qué la había cogido.

Y ahí estaba el problema. No dejaba de dar vueltas de un lado a otro de uno de los pasillos del séptimo piso, intentando encontrar una excusa creíble. Jamás podía contarle lo de Pansy porque no volvería a hablarle. Y ahora que no estaba muy bien con Hermione… sólo faltaba que también lo perdiese a él.

Hermione…¿dónde se habría metido? No la había visto en toda la tarde, ni a ella ni a Ginny. A saber dónde se habían metido… En ese momento tenía que pensar en el problema que lo atormentaba, pero después de haber tenido sexo con Parkinson, las malditas tripas no dejaban de rugirle y estaba hambriento...desfallecido. ¡Por Morgana, necesitaba comer algo si quería concentrarse! Ya iría a hablar con Harry más tarde.

Antes de que pudiese dar media vuelta, vio que de repente surgía una puerta en la pared. Era la sala de los Menesteres y no pudo evitar extrañarse porque sabía que no concedía comida y él llevaba pensando en eso durante largo rato. ¿Entonces por qué aparecía? Decidió echar un vistazo, enrolló un poco la capa y abrió la puerta de golpe. En el momento en que lo hizo se quedó pálido como el mármol.

¡Hermione estaba besando a DRACO MALFOY! ¡Su hermana estaba sentada encima del imbécil de BLAISE ZABINI! ¡Lavender, Parvati, Crabbe, Goyle, Theo, Luna también estaban allí... todos juntos cenando y riendo...como si fuesen amigos de toda la vida!

Ron no entendía absolutamente nada.

— ¡QUÉ Q-QUÉ ES ESTO!— graznó sintiendo como las orejas se le ponían coloradas.

Hermione se apartó bruscamente de los labios de Malfoy al escuchar la voz de Ron y vio el miedo reflejado en los ojos del rubio. Ginny por su parte, se levantó rápidamente del regazo de Blaise y se sentó a su lado, como si aquello pudiese solucionarlo todo.

Ron no podía creer que estuviera viendo aquello con sus propios ojos. Se sentía traicionado, enfadado, estafado...

— ¡Cómo habéis podido!— gritó mirando a su hermana con odio y en ese momento entendió demasiadas cosas. Recordó el chupetón que le vio a Hermione antes de las vacaciones de Navidad. ¿Quería decir que todo ese tiempo...había estado enrollándose con Malfoy? ¿Todos esos meses los había estado engañando a él y a Harry? ¡¿Y qué narices hacía su hermana con un Slytherin?! ¡Y peor aún...con Blaise Zabini!

Ginny se levantó y se acercó a él intentando calmarle.

— Ron, esto… verás…

— ¡No hace falta que me expliques nada, traidora! — bramó dando media vuelta y sin más salió corriendo. Tenía que contarle a Harry lo que había pasado inmediatamente.

Hermione sintió el pánico corriendo por sus venas cuando vio a Ron esfumándose rápidamente.

— ¡Maldita sea, tenemos que detenerle!— gritó histérica— Si no…

— ¡Si no, todo se irá a la mierda!— añadió Malfoy.

Todos se levantaron apresuradamente y salieron a la caza de Ronald Weasley. Hermione tenía ganas de vomitar. Debían detenerle antes de que fuese demasiado tarde.

Si no, ella y Malfoy estarían perdidos... perdidos para siempre.


!ESTO ESTÁ QUE ARDEEEE! ¡RON LOS HA PILLADO CON LAS MANOS EN LA MASA! ¡LA QUE SE VA A LIAR! ¡MIEDO ME DA! D:

No sé ni por dónde empezar xDD Primero, Neville continúa encerrado en el cuarto de baño con el problema que tiene ''con su cosita'', que no quiere bajar xDD La pobre de Hannah Abbott ha sufrido una lesión en su ombliguito y se ha quedado un poco trastocada... por otra parte, Umbridge al parecer SÍ se ha quedado embarazada D: OMFG, tengo miedo. ¡Pobre criatura! XD

Ahora... ¡A Blaise cada vez se le ve más el plumero! Ha invitado a Ginny a su mansión. Aún no puedo creerlo *-* La quiere sólo para él... ^^ Me muero de amor...

Tenemos a Harry completamente solo en la clase de pociones con el pensadero, con el secreto que guarda Snape a su disposición. Veremos a ver, veremos a ver...

Por otra parte, Pansy, a pesar de que ha sido muy malvada obligando al pelirrojo a ponerse los trajes, ha tenido un momento de debilidad y no quería que el pelirrojo la dejase sola. Esperemos que tenga algo de humanidad en ese negro corazón... :) por el bien de Ron xDD ¡Por cierto, OMG, lo han hecho en la cama del rubio! ME MUEROOO XDD

Goyle y Parvati... OMG OMG, ¡pobre Parvati! ¡Qué confundida está! ¡Y qué penita me da Gregory, que ansía que ella lo perdone! Crucemos los dedos para que así sea... (yn)

Y con respecto a la cena ''romántica'', me ha hecho mucha gracia, el estrés y las molestias que se ha tomado Draco durante el día para que todo fuese perfecto *-* Suerte que contaba con Dobby, que lo ha ayudado :) Bueno, su idea romántica de una cena, porque no ha dejado de fastidiar a Hermione jajajajaja

SPOILER: En la historia de Rowling, Draco Malfoy era el que entraba en la clase de pociones cuando Snape estaba dándole clases de Oclumancia a Harry, para avisarle de que habían encontrado a Montague en un servicio del cuarto piso, (si mal no recuerdo, anteriormente los gemelos lo habían encerrado en el armario evanescente), pero aquí ha sido diferente :D

EN ESTE CAPÍTULO, CASI TODAS LAS OPCIONES ERAN VERDADERAS, ASÍ QUE VA DEDICADO A: Gabriela Cruz, merylune, Maglucy, Romaaa, Emma Felton, Akame Malfoy, FrancessMalfoy, miraura21, shironeko black, Raquel1292, ElaSalvatoreCM14, Circe Cullen, asor, CazadoraDeSombras, Negrilu, Katherine Malfoy, seremoon, Alice Marie Fray, Mi mejor arma es el amor, jeny3329, seddielovenathan, keki46livecom, angelotaku99a99taioAZ, Sam Wallflower, iana acirema, Guest, Giinny Felton, TTaticarri, dreapls, Ishiro Shizuka, Mei Fanel, Chakemate, mariapotter2002, Effy Malfoy Reckless, Viridiana, Daniela Estrada, AMY, marleen, Lucii, anaradcliffe, megagb, GaLu Stark, Shirmione Malfoy, Saori Haruno, BereLestrange, CamiNf, AlizBMcFly, LucyTheMarauder, lizz hatu79, yo, Lala, princess-alice-malfoy-granger, Candice Saint-Just, Alesz, sweetmandarina, Jean, Drakness Malfoy, UshieVictoria, natalie malfoy, Solunarox, isabel, Guest, joss-12, Kary lupin, Betsy Black, HikariGoth, CoposdeHielo, hanilok, rosedrama y mybookslover.

¡Hasta la próxima! ¡Un beso a todas, tyna fest! :D

PD: ¿QUIÉN QUIERE TENER UNA CENA ROMÁNTICA A SOLAS CON DRACO MALFOY?