¡HOLA A TODOS! ¡HE REGRESADO DE ENTRE LOS INFERI! XD

¡Y HOY, PARA CELEBRAR QUE ES EL CUMPLEAÑOS DE J K. ROWLING Y HARRY POTTER, OS TRAIGO UN REGALITO!

Ya avisé por facebook de que iba a actualizar esta semana porque había terminado el capítulo-POR FIN- y sólo me quedaba revisarlo y contestar los reviews. ¡Muchísimas gracias a todos y a todas por haber sido tan pacientes! Este año apenas he tenido tiempo de respirar y no encontraba el momento para ponerme a escribir, pero ahora que por fin es verano y dispongo de algunas horas libres, he aprovechado para retomar mis fics. De hecho, también he acabado el tercer capítulo de ''Manual sexual'', el siguiente capítulo de ''¿Cuál es tu recuerdo, Draco?'' y he escrito un drabble de Scorpius/Albus (sí, he empezado a shippear a estos dos so hard xDD), A ver si los edito y los subo dentro de poco.

Volviendo al príncipe…este capítulo en concreto ha sido cabrón. Demasiado. Pero he conseguido terminarlo. Debía tener muchísimas cosas y detalles en mente, y a eso se le suma que la historia cada vez se va complicando más, y sobre todo, se va volviendo más dark. *Miedito* No me voy a entretener mucho porque sé que tendréis ganas de leer, así que aquí os dejo cerca de 70 páginas de Word, que espero que disfrutéis de todo corazón.

En Potterfics ya he avisado de que no voy a seguir subiendo el fic allí, por el momento. Porque no dispongo de tiempo como para estar actualizando en los dos sitios. Sólo en subir el capítulo aquí- en releerlo (porque el programa siempre se come frases), en comprobar que no se ha borrado ningún nombre a la hora de dedicar el capítulo, etc, etc- tardo cerca de cuatro horas. Imaginaos cuando lo tengo que subir en las dos webs T.T Me es imposible ahora mismo, de verdad.

Así que esta vez os lo voy a dedicar a todas por haber tardado tantísimo tiempo en actualizar. ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR VUESTROS MARAVILLOSOS, PRECIOSOS Y ALENTADORES REVIEWS PORQUE SON LOS QUE ME ANIMAN A SEGUIR CON ESTE FIC!

Raquel1292, Epshilon, CazadoraDeSombras, Maglucy, Alesz, megagb, Romaaa, Katherine Malfoy, Lucibaza, astridgmzz, LizzyGranger-74, mariapotter2002, Galu Stark, Daniela Estrada, Sam Wallflower, BlackRose2797, miraura 21, joss-12, lalita1934, Ttaticarri, Tess21, Karla Thomas, Emma Felton, haru-vale chan, BereLestrange, May Mudblood, AMY, ClaireBerlin93, Jorge 4, Shirmione Malfoy, seremoon, yeglith, princess-alice-malfoy-granger, Guest1, Persephone Vulturi Uchiha, Mitorolas, Dani Felton Lerman, liliscamander4ever, Lily Potter Olsen, lizzhattu79, Klaes13, Viridiana, Jazzy Twilight, Alecto, aizer86, Mandy, Zhirru, rbensach, elbiinhaa, Lexy Pyrocant, crazzy76, Effy malfoy, yo, AngelCarol30, Valkyria15, Maru Doblas, AliciaBlackM, Luladark, Gaby, SparksRose, rosedrama, ligia73, TaniaMalfoyFelton, shavelita90, Chakemate, Circe Cullen, johasmiles, Raquel46, sweetmandarina, Pilar, Jean, MioKathx Malfoy Granger, Lola Cruz, Jane Meyer, Guest2, Hogy, hanilok, Saori Haruno, Samaria Reed, Candice Saint-Just, GabaNora, KaaryAlexMaslow, Itziar, Guest3, Astra-Kaira, Duhkha, HikariGoth, Bubalu, barbara malfoy, Amy, nativs, lunajackson, hazemalfoy, mili, Caipiroska, Guest4, dreapls, stefzabinni, janetoso, Dahalma Megara, Idelle, Papelylapiz, Chiaki Suzuki, cannismalfoy, coni, Levicorpus, Borboleta, Effy0Stonem, ldk, emi, RocioLugo, CIELO PERU, Lunajely, Vanne, Akari-chan610, minie potter, AKAmart, SrtaPoetry, Karmele, minako marie, Lucii, Mfoy Peverell, Gabriela Cruz, MeriAnneBlack, ESTRELLA SOLAR22, Piequinn, Sly-Li, selene lizt, vaale lagos, Cignus Black, AndreaWeasley, Keniie Masen, Reva4, SilvanaLuci, Jackie Sly, Cinthya Lotewen, pottermaniaca, Nana, Guest5, Guest6, neah20, roseweasley, SrtaRiddle, Blubloster, joyce, PatriciaDaLuz, Geovanna Pena, bestsellerwriter, samantha, GabiLime14, denissemiranda, riseweasley5431, RoseSyrenne, Rocio Felton, CaroBlack, Shenna95, ana, BadBitchAndRealest, AgusdiAngeloMalfoy, VickyMtz, Guest7, Nymphadora Black, denia23, Isabella Potter, Cassiopea Malfoy, DulCe aMoR, dicasmor, la-7ma-hija, Annima, cacarosa, Cuchufleta, Rufina, Looney Malfoy09, DamaNegra90, EveTH, Monse Alex, Albace25, Monii Lee, kanasahotome, Kuchiki's, kendall malfoy, hello kitty, Limaru, Zolani, anguii_malfoy, evoret17, kalenn16, Kathyta Black 689, mimis, Dahian Evans, sally28, Dana21, viky Malfoy, carol2319, conny tatito, rakel_malfoy, HermioneGinnyGW, Cindy Malfoy92, carla-viritzhia, DarthSirena, crespi_88, blankita_89, mary_evans, I M Redondo, ALEJANDRAMALFOY, La_Loba_Negra98, Guest, Nanaly21 y Saucellorn.

Y TAMBIÉN QUERÍA HACER UNA MENCIÓN ESPECIAL A: Klaes13 y Duhkha. Por haberse detenido a comentar en todos y cada uno de los capítulos del fic. ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS CHICAS! *-*

Contestaciones a las no registradas:

megagb: ¡Hola megagb! Por fin estoy de vuelta ^^ Este capítulo ha sido un infierno con todas las letras pero ya estoy aquí. Si sigues ahí, espero que te guste éste nuevo. Hablando del anterior…. Bueno, Malfoy no tiene remedio, ya se pone celoso por cualquier gilipollez pero yo me harto de reír cada vez que se desquicia de esa forma jajajaja veremos a ver si ahora tiene lo que hay que tener para coger la copa! Muchos besitos ^^

Katherine Malfoy: Hola Katherine! Siento haber tardado tanto pero aquí estoy :D Aquella noche que estabas esperando el capítulo te leí los pensamientos muajajajaja ok, no! XDD Bueno ya en serio, si sigues ahí, espero que te guste este nuevo cap. Me ha costado escribirlo pero lo he conseguido :) Por cierto, en la anterior actualización me preguntaste cuál era mi fic favorito… hmm difícil, difícil. Uno favorito en concreto no tengo porque siempre, a la hora de elegir entre varias opciones, me cuesta mucho (con los animes me pasa igual), pero los que más me gustan son Lija y terciopelo (que fue el primero que me leí y el que me enganchó al dramione XDD, que gracias a Dryadeh me animé a publicar), Muérdago y mortífagos (aunque esté sin terminar ¬¬) y también… Mi vida como Draco Malfoy (es un drinny que lamentablemente está sin terminar, pero es super gracioso, lo flipé la primera vez que lo leí, porque tenía mucho humor absurdo, cosa que me encanta y guiños a los diarios de Giorgia Nicolson, que los he adorado siempre). Pues eso, que no me enrollo más. Te dejo con el nuevo capítulo. ¡Muchos besitos! :D

LizzyGranger-74: Hola Lizzy! He vuelto! Espero que este capítulo te guste tanto como el anterior y si sigues ahí… muchas gracias por esperar! ^^

Daniela Estrada: ¡Hola Daniela! :D Siento haber tardado tanto, pero por fin he vuelto. He estado muy agobiada últimamente y estresada, pero ahora me encuentro mejor y sobre todo… tengo más tiempo para escribir (al menos hasta que empiece el curso voy a aprovechar al máximo). Me alegra mucho que te gustase el anterior capítulo. Fue Blinny totalmente con un poquito de dramione, pero es que la trama lo requería así. Habrá capítulos en los que unas parejas tendrán menos protagonismo que otras (imagínate que me centrase en todas), de las 200 páginas de word no me bajaba nadie y probablemente perdería el juicio, como Malfoy suele decir. Pero vaya que luego se compensa porque van turnándose las parejas. Que si llevan varios capítulos sin aparecer mucho, más tarde volverán a ser el centro de atención :) De todas formas, la historia cada vez va a ir poniéndose más tensa porque se está acercando al punto culminante y hay subtramas que tienen que quedar cerradas. Espero que te guste este capítulo. Me ha costado mucho escribirlo pero aquí está! ¡Muchos besitos guapa! ¡Y gracias por estar siempre ahí, apoyando con cada review! *-*

TTaticarri: ¡Hola Tatiana! Espero que todo te esté yendo bien que últimamente no sé nada de ti! Me alegra que te rieses en el anterior capítulo con la parte de Draco. El pobre está cada vez peor con los celos. Ya de por sí fue una locura que se pusiese celoso de Neville. Y ahora de Theo… si es que el amor le está afectando, lo quiera ver o no xDD Ya verás en este capítulo… Espero que te guste! Muchos besitos :D

Tess21: Hola Maria Teresa! Muchas gracias por lo de la tesis ^^ Qué difícil fue, acabé hasta las narices jajajaj el último año de carrera es el peor. Espero que te guste este nuevo capítulo. Ha sido bastante complejo porque debía tener muchísimas cosas en cuenta, y hay veces que una se vuelve loca con tanto lío. Y más ahora con los Horrocruxes D: Te dejo con el cap, que supongo que tendrás ganas de leer! ¡Muchos besosss! :)

Karla Thomas: Hola Karla! Me alegra mucho que te guste mi fic! Por cierto, cada vez que escribo sobre Pansy con Ron me harto de reír. Pobrecito, cada vez que lo viola, aunque seamos sinceras… a Ron le gusta, lo quiera reconocer o no muajajajaa! Espero que te guste este nuevo cap! Un beso muy grandeeee :D

Emma Felton: ¡Hola Emma! ¡Cuánto tiempo sin poder hablar contigo! T.T Lo peor de todo es que al no estar registrada no tenía ninguna manera de ponerme en contacto contigo y las demás para avisaros de que no os preocupaseis, que estaba escribiendo el capítulo. Uff lo de Madrid, no hace tiempo ya de eso… es que una amiga mía quería ir a Madrid al festival de famosos éste que hubo, pero sucedieron unos imprevistos familiares y tuvimos que cancelarlo. De todas formas ahora en octubre voy a Barcelona al salón del manga, que ya tengo la entrada, los billetes del ave y todo comprado :D, así que si por alguna casualidad te gusta el manga o el anime y vas a ir o lo que sea, me avisas, que yo estaré por allí (uno días más o menos). Me alegra que te gustase el capítulo anterior. Tanto ése como éste han sido horribles. Muy difíciles. La historia cada vez se complica más porque ya se va acercando al punto culminante. Con respecto a lo de Jane y los vídeos… bueno no puedo decirte nada, pero es un tema que no está zanjado del todo, así que quién sabe ;) Tendrás que ser paciente. Ya mismo desvelaré algunas cosillas. Por cierto el cap de manual sexual también lo he terminado así que caerá prontito, y a ver si continúo con el one-shot dramione/blinny que comenté hace tiempo, que lo tengo apunto. Te dejo con el cap que tengo ganitas de que lo leas! ¡Muchos besos guapa! :D

AMY (con mayúsculas): ¡Hola AMY! :D Siento mucho haber tardado tanto en actualizar T.T Los estudios y el trabajo me tenían consumida. Pero ahora que estoy de vacaciones he aprovechado para ponerme a escribir como una loca. No sabes lo que me llegué a reír con tu comentario. Tienes razón, el móvil trollea mucho a veces. Doy fe de ello xDD Ahora verás si has acertado o no las opciones, a pesar de que el capítulo os lo he dedicado a todas por la tardanza. La madre de Zabini se merecía ir a Azkaban y mucho más por todo lo que hizo. De verdad, qué pena me da Blaise. Y a saber lo que ocurre ahora con él, porque desde luego solo no se puede quedar T.T Al menos él y Ginny se han sincerado! Wiii! Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besitos :D

yeglith: ¡Hola yeglith! :D Ya estoy de vuelta! ¡Muchas gracias por lo de la tesis! El último año de carrera siempre es el peor. Aunque tampoco sé que decirte, porque yo lo pasé fatal en tercero de carrera. Me alegra mucho que te gustase el capítulo anterior, a pesar de que hubiese mucho angst. Tenía muchísimas ganas de llegar a esa parte de Blaise y Ginny. Sobre todo a la declaración. Se lo merecían ya los pobres, con todo lo que habían sufrido. Espero que te guste este nuevo capítulo. Ahora verás todo lo que va a pasar! Muchos besitos guapa! :D

Guest1: Hola Guest! Me alegra mucho que te guste mi fic ^^ Ahora sabrás todo lo que va a pasar, si Goyle y Parvati tienen una conversación, o por el contrario continúan sin hablar. Espero que te guste el cap! Un beso muy grande :)

Mitorolas: ¡Hola Mitorolas! Hoy te contesto por aquí, porque me dejaste review como no registrada! Espero que lo leas :D Me alegra mucho que te gustase el capítulo anterior. Ahora sabrás si Draco es capaz de coger la copa o no. Como bien dices, siempre ha sido muy cobarde, pero ahora hay personas que le preocupan y que no quiere perder (Hermione), así que quién sabe, quizá se le haya contagiado un poquito del valor de Gryffindor! Muchos besos! :D

DaniFeltonLerman: ¡Hola Dani! :D Siento la tardanza! ¡Todas queremos que la madre de Blaise se pudra y sufra como buena zorra que es! xDD Me relajo, que yo también me altero hablando de esta mujer jajajjaa Me alegra que te gustase el capítulo, la confesión de Blaise y Ginny, y la carta de Draco. Menudo celoso está hecho, primero celoso de Neville y ahora celoso de Theo. Se le va la cabeza al pobre, xDDD Espero que te guste este nuevo capítulo. Van a pasar muchas cosas! ¡Muchos besos guapaaa! :D

Alecto: ¡Hola Alecto! :D He tardado mucho en actualizar, lo sé T.T Espero que sigas ahí. Cruzo los dedos (yn), que además tenía mucha ganas de contestaros a todas! Me alegra mucho que te haya gustado la historia, cómo se ha ido desarrollando y que estuvieses 4 días sin dormir para leerla *-* Qué feliz me hace engancharos jajajjaja (L) Lo de las risas… por eso cada vez que hago advertencias, os recomiendo que cojáis un cojín por si acaso… que nunca se sabe lo que puede ocurrir jajajaja Aunque creo que el peor momento para leer un fic es en el autobús (que a mí me ha pasado esto de estar leyendo, ocurrir algo wtf y empezar a descojonarme delante de todo el mundo). Una vez me pasó en la parada y dios mío qué vergüenzaaa, lo peor de todo es que me dio un ataque de risa y no podía parar. Creo que fue leyendo un dramione precisamente xDDD En fin, espero que te guste este nuevo capítulo! ¡Muchos besoss y abrazos!

Mandy: ¡Hola Mandy! Me alegra mucho que te haya gustado el fic y que la relación entre Pansy y Ron te haga gracia! ^^ Yo, a veces, tampoco la entiendo. Se les va mucho la cabeza. A los dos. Pero pegan, todo hay que decirlo jajajaj Espero que te guste este nuevo cap! Un besito guapa :D

Lexy Pyrocant: Hola Lexy! :D He vuelto! No sé si seguirás leyendo, pero me alegra muchísimo que te gustase el capítulo anterior. Me costó un huevo escribirlo (huevo de Buckbeak, imagínate hahahaha), y éste por el estilo, o incluso peor, no sé qué decirte xDD He estado muy agobiada estos últimos meses porque no paraba. Apenas tenía tiempo para escribir por culpa del trabajo y la escuela de idiomas. Por cierto, muchas gracias por lo de la tesis, aprobé el examen final y todo salió bien :D y ahora que por fin me he comprado un portátil (y que puedo escribir tumbada, gracias a Merlín, que en la silla me iba a morir xD), me he puesto a darle caña a todos mis fics, así que espero que te guste este nuevo capítulo del príncipe! Muchos besitos! :D

Effy malfoy: ¡Hola Effy! :D Por fin estoy de vuelta! Ohh gracias por el halago, me hizo mucha ilusión que me dijeses eso porque me dio un subidón de autoestima *-* Espero que todo te esté yendo genial! Te dejo con el nuevo capítulo :P Muchos besitosss guapaa!

yo: oki ^^

Valkyria15: Hola Valkyria! :D ¡I come back con otro capítulo recién salido del horno xDD! Siento haber tardado tanto en actualizar. Es que de verdad, apenas tenía tiempo para escribir. Pero ahora, entre que he tenido unos días de descanso y que me he comprado un portátil, imagínate el vicio que he pillado muajajaja pues eso, ahora verás si has acertado con las opciones a pesar de que os voy a dedicar el cap a todas! Y menos mal que por fin Blaise y Ginny soltaron todo lo que llevaban dentro porque madre mía lo que sufrieron, sobretodo Zabini *-* Espero que te guste este nuevo cap! Un besazo guapaaa! :D

AliciaBlackM: Hola Alicia! Por fin he vuelto! Me alegra mucho que te guste mi historia y que te animases a comentar! Y bueno ya que estamos, me hace mucha ilu que tu pareja favorita del fic sea Blaise y Ginny ^^ Espero que te guste este nuevo cap! Un beso muy grandeee :D

Gaby: ¡Hola Gaby! :D Aquí traigo por fin el nuevo capítulo! Bueno, tú no sabes la gracia que me hace a mí ver a Draco celosillo. Es que de verdad se pone super tontis y no se da cuenta xDD Ayy el amor qué bonito es jajajajaj En fin, no me entretengo que supongo que tendrás muchas ganas de leerlo! Un besazo muy grande guapa! Y muchas gracias por lo de la tesis y el examen! Todo salió muy bien al final ^^

Pilar: Hola Pilar! :D Me alegra mucho que te gustase el capítulo anterior, y sobretodo que hayas esperado todo este tiempo, porque me he retrasado un huevo u.u he tenido un agobio impresionante estos últimos meses, pero ya lo comenté. Por mucho que tardase en actualizar, no dejaría la historia sin acabar. Vamos, aunque esté ya con bastón y el tacatá la continúo como me llamo Laura jajajajajaja Por cierto, también he terminado el siguiente capítulo de Manual sexual así que lo subiré pronto :P Espero que te guste este nuevo capítulo! Y de verdad, ¡muchas gracias! Un besazo muy grande guapaaa! :D

Jean: Hola Jean :D ¡Por fin he vuelto! T.T Ya dije que no iba a abandonar la historia por mucho que tardase en actualizar. Es que este año he estado muy liada entre unas cosas y otras y cuando ya por fin llegaba a mi casa lo único que quería era acostarme a dormir de agotamiento xDD Bueno, lo importante es que estoy aquí y que voy a seguir hasta el final! Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besos guapaaa! ^^

Maru Doblas: ¡Maruu! Te contesté por mensaje privado, porque vi que te habías hecho una cuenta y allí te dejé todo el testamento. Espero que lo hayas leído! De todas formas te lo voy a pegar por aquí también, por si acaso. Me hizo mucha ilusión que siendo tú más de leer fics de Snape (también lo adoro), le dieses una oportunidad al dramione *-* yo en realidad no llevo mucho tiempo por aquí. Empecé a leer en fanfiction… si no me equivoco creo que me registré en enero de 2013 y lo descubrí 2 meses antes, así que no hace mucho de eso. Me quedan muuuchos fics por leer aún xDD Me alegra un montonazo que te haya gustado la historia y cómo se ha ido desarrollando. Por cierto me iba a descojonar cuando leí lo de la feria y los rebujitos y te compadezco por ser de Sevilla porque ahora mismo allí tiene que estar haciendo un calor de cojones D: Sólo de pensarlo me muero (que a todo esto soy de Málaga, que me preguntaste, así que sí, soy andaluza jajajaja), y aún así estoy pasando calor, por eso te digo… no quiero ni pensar en Sevilla o Córdoba. *Se encoge de miedo*¡Muchos besitos guapaaa y ya mismo seré yo la que me tome los rebujitos a tu salud, que se acerca la feriaaaaa! :D

Lola cruz: Hola Lola :D Me alegra mucho que te guste mi historia! No sé si seguirás ahí, pero si es así, gracias por esperar! ^^ Buaa no sabes cómo me río yo cada vez que Draco se pone celoso. Madre mía es que no aprende. Y lo de Theo no viene de ahora porque en casa de Hermione ya le jodió que Jane se fijase más en Nott que en él. Ay si es que es un puto desastre XDD Espero que te guste este nuevo capítulo! :D Muchos besos guapaaa!

Guest2: Hola Guest, tus opciones se cortaron, pero no te preocupes que dedico el cap a todas! Muchos besos y espero que te guste el siguiente! :D

Hogy: Hola Hogy! :D Me alegra que te guste el fic y sí, Blaise y Ginny. Siempre me han encantado juntos. Ojalá hubieran terminado como pareja en la historia original *-* y que conste que no tengo nada en contra de Harry, que lo adoro, pero no me gusta con Ginny T.T La pecosa es de mi Blaise. (ya me gustaría a mí xDD ) En fin, te dejo con el nuevo cap! Muchos besos!

KaaryAlexMaslow: Hola Kaary! :D He tenido una risa tonta todo el rato que he estado leyendo tu review, porque me has hecho recordar alguno de los momentos más wtf del fic, como el de Snape-cuervo. Dios cada vez que me viene esa escena a la cabeza, me muero de la risa en serio jajajajajajajaa y bueno de la diarrea de Pansy y Astoria ya ni hablemos XDDD Si es que me pongo a pensar y han pasado tantas cosas desde el principio… Me entra la nostalgia T.T Como digo siempre, por mucho que tarde en actualizar, la voy a terminar, porque si no, sería una pena. Por cierto, ya que me mencionaste que te habías quedado picada con Manual sexual. He terminado el siguiente capítulo así que lo subiré uno de estos días. I promise! ^^ Que además se va a formar una… OMG! XDD En fin, espero que te guste este nuevo capítulo! Un besazo muy grande guapaaaa!

Itziar: Aquí estoy de nuevo Itziar :D espero que te guste este nuevo capítulo!

Guest3: Hola Guest! :D Aquí estoy de vuelta ^^ No sé si sucederá lo de Astoria, porque ya bastante por saco ha dado últimamente y quién sabe, puede que cambie aunque sea un poco. Espero que te guste este nuevo cap! Muchos besosss :D

Amy: Hola Amy! :D Tranquila que aunque tarde en actualizar, lo pienso terminar :) Mi facebook lo puedes encontrar en un enlace en mi perfil de aquí de fanfiction. Agrégame y dime que eres tú para aceptarte! Espero que te guste este nuevo cap! Muchos besos :D

Nativs: ¡Hola Nativs! :D Me alegra que te hayas unido a la historia ^^ Aquí traigo el nuevo capítulo, que espero que te guste mogollón! Muchos besos guapaa! :D

lunajackson: ¡Muchas gracias lunajackson por tu review! La verdad es que he puesto mucho esfuerzo en todos los capítulos! Espero que te guste el nuevo cap! Un besazooo! ^^

hazemalfoy: Hola hazemalfoy! :D Qué bien que te gusten Theo y Luna ^^ Ojalá te agrade el nuevo cap! Muchos besoss!

mili: Aquí traigo el nuevo cap! Besitos!

Caipiroska: Me alegra que te gustase Caipiroska! Te dejo con el nuevo! Un besazo!

Guest4: Hola Guest! Me alegra montonazo que te gusten Blaise y Ginny, y si hasta yo lo pienso. Son la ostia estos dos. Ya me gustaría a mí tener un Zabini en mi vida que me dijese que me necesita *-* Fangirling in 3, 2, 1… kyaaa! Bueno ya en serio, espero que te guste el nuevo cap y siento haber tardado tanto, pero aquí seguiré hasta el final! Un beso muy fuerte guapaaa!

stefzabinni: He vuelto stefzabinni! Muchos besos!

janetoso: Hola janet! Me alegra mucho que te gustase la historia! ^^ Ahora verás lo que va a pasar! Espero que disfrutes con este nuevo capítulo! Un besazooo muy grandeee!

Dahalma Megara: Hola Dahalma! Siento haber tardado tanto, pero por fin estoy aquí! Espero que te guste este nuevo cap y ahora verás todo lo que va a pasar! Un beso muy grande :D

Idelle: ¡Hola Idelle! Antes de nada, muchas gracias por comentar! ^^ Me hace mucha ilusión que te guste mi historia y tranquila que no la voy a dejar aunque tarde en actualizar. Es que últimamente no daba abasto con todo lo que tenía y no encontraba tiempo para ponerme a escribir T.T pero aquí estoy. Si sigues ahí, espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besos guapa! :D

coni: ¡Hola coni! :D Me alegra mucho que te guste mi historia! Me he esforzado mucho por relacionar en todo lo posible este fic con el quinto libro, para hacerlo lo más creíble posible ^^ Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besoss!

Levicorpus: ¡Hola Mar! :D Me alegra mucho que te haya gustado el fic hasta ahora a pesar de que tenga escenas subiditas de tono (yo por eso lo advierto siempre, por si acaso jajajaja), y siento mucho haber tardado en actualizar tanto tiempo! Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besos guapaa! :D

Borboleta: ¡Hola Borboleta! Me alegra que te esté gustando el fic! Aquí traigo el siguiente capítulo! Un besazo!

ldk: ¡Hola ldk! :D Me alegra mucho que te guste mi fic! Lo del método anticonceptivo lo dejé en una nota de autora en uno de los capítulos, explicando que no lo mencionaba por el hecho de que se haría super pesado tener que describir una y otra vez lo mismo. Está en la nota de la parte de abajo del capítulo 26. Échale un vistacillo! Espero que te guste este nuevo cap! Muchos besos guapaa :D

emi: ¡He vuelto emi! Espero que te guste este cap ^^

CIELO PERU: ¡Muchas gracias cielo peru! :D Aquí traigo el nuevo capítulo! ^^ Un beso muy grande!

Vanne: Ya estoy de vuelta, Vanne! Te dejo con el nuevo cap! :D

minie potter: Hola minie potter! :D Me alegra mucho que te hayas decidido a comentar y que te esté gustando la historia ^^ Con respecto a la pregunta de Umbridge y Filch, no puedo adelantarte nada, pero en un futuro se sabrá. Sólo puedo decirte eso. Aunque todavía falta… Espero que te guste este nuevo cap! Muchos besos guapaaa :D

Srta Poetry: Holaaaa Srta Poetry! :D Me alegra un montonazo que te esté gustando el fic y que adores a Blaise y Ginny. God, un día de estos Blaise me va a matar *-* Pues fíjate a mí me pasa como a ti, que Ginny no me hace gracia con Harry. Es que no sé… lo vi tan forzado en los libros… más que nada por parte de él, que no sintió nada nunca y de buenas a primeras, BUM! Fue un por la cara. Pero que conste que Harry me encanta. Es sólo que con Ginny no pega. Tan simple como eso. Y no sé, como Ginny siempre me ha molado mucho dije: ostia, con Zabini haría buena pareja. La idea me la dio la frase que dice él en el sexto libro, cuando menciona que no le pondría la mano encima a una repugnante traidora a la sangre por muy guapa que fuese. Y pensé omgg qué borde, qué Zabini *-* Y una cosa llevó a la otra y ala, así ha surgido todo este love (L) Dios mío si Daphne se tomase la poción de Animi motus acrescere con las hormonas alteradas sería K.O. xDDD En fin, te dejo con el nuevo capítulo que supongo que tendrás ganas de leerlo después de tanto tiempo, si es que sigues ahí T.T ¡Muchos besoss guapaaa! :D

MeriAnne Black: ¡Hola MeriAnne! :D Cuánto tiempo sin aparecer por aquí… u.u el otro día intenté contactar contigo por PM pero luego me di cuenta de que los habías bloqueado. No sé si llegarás a leer esto, pero aún así quiero ponértelo. ¡Muchísimas gracias por el apoyo y por estar ahí desde el principio! Te conocí en Potterfics y al final has acabado aquí :) Parece mentira que hayan pasado ya dos años… como vuela el tiempo, en serio. Espero que todo te esté yendo super bien. ¡Muchos besos guapísima!

AndreaWeasley: ¡Hola Andrea! He vuelto! :D Tranquila que no voy a dejar la historia, por mucho que tarde en actualizar, así que no te preocupes, que voy a llegar hasta el final :) Por cierto, ¿me agregaste en face? D: ¿Quién eres? ¿Me mandaste privado para decirme que eras tú? Es que no acepto a gente si no sé si es de fanfiction, porque no me fío. Por favor, mándame un mensaje o dime tu face para que te agregue yo! Con respecto a las preguntas de que… qué opinaba del Sevmione y el Sirmione. Pues mira, Severus me encanta. Sirius también, pero no los shippeo con Hermione. Aunque nunca me he puesto a leer un fic de ellos juntos, así que tampoco sé qué decirte porque a lo mejor si leo algo que esté bien escrito, me acaban gustando :) En fin, espero que te guste este nuevo cap! Un beso muyyy fuerteeee! ^^

Jackie Sly: Hola Jackie! Aquí traigo el nuevo capítulo por fin! Me hizo mucha gracia que mencionases lo de la advertencia en tu review, mira que el que avisa no es traidor XDD Espero que no acabases muy traumatizada! XDD Por cierto, lo del pánico escénico… uff si te dijera a todo lo que he recurrido para intentar controlarlo. Una vez hasta me imaginé que mis profesores se habían convertido en animales y que la pianista que me acompañaba se había transformado en oso panda jajajajajaja yo y mis paranoias en el escenario xDD En fin, te dejo con el cap! Muchos besosss! :D

pottermaniaca: ¡Hola pottermaniaca! No me he olvidado de vosotras, no te preocupes! Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besos ^^

Nana: ¡Hola Nana! ¡Anda, géminis, como yo (y como Draco Malfoy jiji)! Espero que te guste el nuevo cap! Besoss!

Guest5: Aquí estoy de vuelta! Y no te pongas triste, que por mucho que tarde la voy a terminar! :) Espero que te guste este cap! Un besazo! :D

Guest6: ¡Holaa! Uff la escena de Titanic… si aún no has visto la película, descárgatela! Es muy bonita T.T Me hace mucha ilu que te gusten mis lemons! Son las escenas que más me cuesta escribir, así que muchas gracias! Un beso muy fuerte!

roseweasley: ¡Hola rose! :D Ni te imaginas el agobio que he tenido encima T.T por si fuera poco, yo funciono fatal bajo presión. Me quedo en blanco, siempre. Pero ya estoy aquí de nuevo! :D Espero que te guste el nuevo capítulo! Muchos besos guapaa!

joyce: ¡He vuelto Joyce! Espero que te guste este nuevo cap! Muchos besoss :D

Samantha: ¡Hola Samantha! :D Me alegra mucho que te guste mi fic. Aquí dejo el nuevo capítulo. Pobre Blaise, qué horror tener una madre así, pero bueno, al menos ahora está con Ginny. Eso es lo que importa :) Muchos besos!

denissemiranda: ¡Hola denisse! :D Siento haber tardado tanto T.T es que apenas disponía de tiempo para escribir, pero tranquila que no me he olvidado de la historia. Y la voy a terminar, aunque a veces tarde en actualizar. Me alegra muchísimo que te guste el fic, la relación de Blaise y Ginny y todo lo que se está formando ahora. A ver qué te parece este nuevo cap! Un besazo muy fuerte guapaaa!

riseweasley5431: ¡Hola riseweasley! :D He vuelto! Muchas gracias, sí aprobé todo! :D Me alegra un montón que te guste mi fic y que te haya hecho reír. Espero que te guste este nuevo capítulo! Un beso guapaaa! ^^

RoseSyrenne: ¡Hola Rose! Ya estoy de vuelta con el siguiente capítulo del príncipe! Al final lo que es descansar… descansé bien poco porque entre las clases y la escuela de idiomas… no he parado hasta ahora! xDDD pero bueno, estoy aquí, viva, eso es lo que importa. Y que la historia va a continuar! Muchos besos guapaa!

Rocio Felton: Muchas gracias Rocio! Aquí dejo el nuevo capítulo, que espero que te guste tanto como los demás! Un besito ^^

CaroBlack: ¡Hola Caro! Me hace muy feliz que te guste mi historia y si sigues ahí, gracias por haber esperado. Tranquila que Goyle y Parvati tendrán su momento :P Ya lo verás… lo que pasa es que a veces no pueden salir todas las parejas en cada capítulo si no escribiría la Biblia xDDD Te dejo con el nuevo capítulo, que espero que te guste! Un besazo guapaaa! :D

ana: Tranquila ana, que no lo he abandonado! Ya estoy de vuelta, espero que te guste este cap! Muchos besos!

Guest7: Sí! Voy a seguir con la historia! Aquí estoy de nuevo :)

Nymphadora Black: Hola Nymphadora :) No llores como una mandrágora que ya estoy de vuelta y no te preocupes que la voy a terminar ^^ Muchos besoss!

Isabella Potter: Hola Isabella! :) Me alegra muchísimo que te guste el fic y las parejas que se han ido formando, y sobre todo, que no parases de leerlo hasta el final! Espero que te guste este nuevo capítulo ^^ Un besazo muy fuerte!

Cassiopea Malfoy: ¡Hola Cassiopea! :D Me alegra mucho que te hayas enganchado a la historia, y tranquila que la voy a terminar! Te dejo con el nuevo capítulo, que espero que te guste un montón! Besoss! ^^

Annima: ¡Hola Annima! :D Siento haber tardado tanto pero aquí estoy de vuelta! Me alegra un montón que te guste el fic :D A ver qué te parece este nuevo capítulo y no te preocupes que la historia la voy a terminar! Muchos besos :D

cacarosa: jajajajajajajaja ya estoy! Ya estoy aquí xDDD

Cuchufleta: Hola Cuchufleta! :D Me alegra que te guste tanto Ron y Pansy. Yo me río un montonazo cada vez que tengo que escribir una escena de ellos. Y no te preocupes por Harry que a él, tarde o temprano le llegará el amor. Es cuestión de tiempo. Espero que te guste este nuevo capítulo! Muchos besos ^^

Rufina: Hola Rufina! Volverán a Hogwarts, tranquila! :D Espero que te guste este nuevo cap! ^^ Un besazo!

EveTH: Hola EveTH! Qué bien que te haya gustado el fic! ^^ Aquí estoy de vuelta! Muchos besoss!

Monse Alex: ¡Hola Monse! Estoy de vuelta :D Me alegra muchísimo que te guste mi historia y que te haya provocado todas esas sensaciones :) Es algo que me hace muy feliz, de verdad *-* Espero que te guste este nuevo capítulo. Un besito guapa! :D

Monii Lee: Hola Monii! :D He vuelto! Siento haber tardado tanto, si por mí fuera hubiera subido el capítulo hace mucho pero es que apenas tenía tiempo de escribir T.T Suerte que ahora estoy de vacaciones y voy a aprovechar! :D Me alegra mucho que te guste mi historia! Te dejo con el nuevo capítulo! Muchos besitosss ^^

kendall malfoy: Hola kendall! :D Ya estoy de vuelta con el nuevo capítulo! Siento la tardanza! Muchos besos!

Guest: Hola Guest! No vas a tener que esperar mucho porque ya estoy aquí! :D Muchos besitoss!

Saucellorn: Justo cuando iba a publicar el capítulo he visto tu review! jajajaja espero que te guste :D

…y ahora… os dejo con la lectura :)


¿QUIÉN VA A MORIR?

-FLASHBACK-

Una mañana te despiertas antes de lo habitual. Por algún motivo, el cuerpo te lo pide. Te lo exige desesperadamente. Porque tienes la extraña sensación de que algo va a ocurrir. De que algo va a cambiar. Para bien o para mal, y es que en una décima de segundo, la vida que vivimos puede dar un vuelco inesperado. Puede que incluso, momentos que llevábamos mucho tiempo deseando experimentar se conviertan en una maldita pesadilla. O simplemente, puede que los deseos que anhelábamos, acaben destrozados frente a nuestras narices como si fuesen un viejo, roto y desgastado espejo.

Y eso fue lo que le ocurrió a Astoria Greengrass aquel día. El día que cumplía nueve años. El día que esperaba ansiosamente ser el centro de atención de su familia.

Desde el momento en que se levantó de la cama, los nervios habían estado presentes en su organismo. Atormentándola pero al mismo tiempo haciéndola feliz. Y es que realmente esperaba encontrarse el salón abarrotado de regalos. Repleto de zapatos y vestidos caros.

Pero cuando una persona piensa que vive rodeada de la absoluta perfección y cree tenerlo todo en su vida, algún detalle hace que caiga en picado. Que quede atrapada en un vacío del que no puede escapar.

Astoria aún seguía en su habitación cuando escuchó el crujido de la puerta principal abriéndose, y entonces no dudó. Terminó de vestirse con rapidez y salió de su cuarto atropelladamente. Cuando atravesó el pasillo y pasó por la habitación de Daphne vio que la puerta estaba abierta y que no había nadie. Volvió a sonreír porque dedujo que habría ido con sus padres a comprar sus regalos. Sin embargo, cuando bajó las escaleras y se detuvo frente a la puerta principal, su sonrisa se apagó.

Sus padres estaban allí. Daphne también. Llevaban un montón de paquetes envueltos impecablemente, adornados con vistosos lazos de colores.

Pero no eran para ella.

Y no sólo lo supo por el vestido y los zapatos nuevos que llevaba puestos Daphne, sino por las primeras palabras que salieron de los labios de su padre al verla plantada frente a ellos.

— Astoria, ¿no le dices nada a tu hermana? ¿Podrías, al menos, comportarte y elogiarla aunque sólo sea por educación? — espetó el señor Greengrass a su hija, con toda la frialdad que pudo transmitir.

Astoria se quedó en silencio, asimilando las palabras que había escuchado y entonces apretó los puños iracunda, dio media vuelta y subió corriendo las escaleras sin dar una respuesta.

—¡ASTORIA! ¡Regresa aquí inmediatamente! — gritó con rabia el señor Greengrass— No la soporto. No voy a tener más remedio que castigarla de nuevo— murmuró bastante enfadado pero rápidamente, su rostro adquirió una expresión cálida y amable— Daphne, tu madre y yo vamos a dar un paseo por el jardín antes de la fiesta. ¿Quieres venir o prefieres quedarte?

Daphne, que recordaba claramente que ese día era el cumpleaños de su hermana, suspiró cabizbaja. No era la primera vez que sus padres lo olvidaban. No le alegraba en absoluto que su madre se despreocupase totalmente de Astoria y no entendía por qué su padre era tan cruel con ella a menudo.

— No debería ser mi fiesta— repuso en un hilo de voz.

— ¿Has dicho algo, cariño? — inquirió su madre.

— Que voy a echarme una siesta— añadió— Así que prefiero quedarme aquí.

— Está bien— comentó el señor Greengrass encaminándose hacia la salida con su mujer enganchada del brazo— Volveremos pronto. Descansa. Esta tarde van a venir muchos invitados y tienes que estar perfecta.

Daphne permaneció allí de pie, sonriendo falsamente hasta que sus padres se marcharon y después, desesperada, soltó los paquetes en el vestíbulo y subió corriendo las escaleras.

En cuanto a Astoria, había vuelto a su cuarto y había empezado a romper todo lo que encontraba a su paso, intentando calmar su frustración, pero no lo conseguía por muchos objetos que destrozase. Las lágrimas caían por su rostro humedeciéndole la piel y se sentía vacía. Era como si absolutamente todo hubiese sido un estúpido sueño. Una ilusión. Una utopía que nunca estaría a su alcance.

Acababa de despertar, estrellándose de bruces con la insoportable realidad. Para darse cuenta de que lo que anhelaba era algo imposible.

Pero al menos, durante un momento, había creído que su falsa fantasía era real. Que sus padres no se habían olvidado de ella. Aunque...Astoria sabía que las personas suelen idealizar a otros. A los que aman. A los que idolatran. Y sus padres adoraban a su niña. A su tan preciada Daphne. Ella creía que con el tiempo acabarían decepcionados. Que se percatarían de que Daphne no era tan perfecta. Ni tan buena. Ni tan inocente. Pero no lo habían hecho ni lo harían nunca. Jamás verían sus defectos por muchos que tuviese.

Jadeaba fuertemente, contemplando el caos que había ocasionado a su alrededor cuando se fijó en el escritorio y recordó que en uno de los cajones guardaba un diario. Casi sin fuerzas y abatida por completo se acercó, retiró la silla, se acomodó y cogió el libro, dispuesta a escribir pero en ese momento la puerta de su habitación se abrió.

— ¡Qué haces aquí! — chilló al ver a su hermana— ¡Lárgate ahora mismo!

Daphne la ignoró y se acercó a ella.

— Astoria, yo… yo no me he olvidado de que hoy es tu…

— ¡Cómo te atreves a entrar en mi cuarto! — gritó colérica— ¡¿Es que aún no tienes suficiente?! ¡Tienes que venir aquí, al único sitio donde puedo olvidarme de tu asquerosa cara por unos segundos!

A Daphne le dolió demasiado aquel comentario. Sabía que estaba muy enfadada, pero no se dio por vencida y continuó insistiendo.

— ¡Yo no tengo la culpa de que nuestros padres se hayan olvidado de tu cumpleaños!

Astoria, que parecía que iba abalanzarse sobre ella de un momento a otro, suspiró, destensando los músculos y soltó una risa. Una risa apagada.

Irónica.

— Pero no has dicho nada, Daphne… ¿o no es cierto? Te has ido felizmente con ellos y has dejado que compren todas esas cosas sólo para ti, ¿verdad? Es lo mismo que cuando ves como papá me castiga pero te quedas en silencio. Todas las veces. No haces nada por impedirlo. Es más, creo que disfrutas.

— ¡No es cierto! — exclamó Daphne exasperada— ¡Quiero que sepas que tú eres muy importante para…mí! ¡Yo te quie…!

— Márchate— se apresuró a decir con tono cortante— Tú…me das asco.

Daphne, que no esperaba escuchar esas palabras viniendo de su hermana, sintió que ya nada de lo que dijera tendría sentido. Lo vio en sus ojos, que habían perdido el brillo que siempre los había caracterizado, y entonces rompió a llorar, salió corriendo de su habitación y dio un portazo.

Astoria sentía aversión hacia ella. Y…tenía razón. Nunca había sido capaz de protegerla. Ni tampoco se había atrevido a impedir que su padre le pusiese la mano encima. Porque era una maldita cobarde. Porque en el fondo, tenía miedo de que sus padres acabasen tratándola como a Astoria si les echaba en cara todo lo que realmente pensaba.

Se sentía despreciable. Su hermana estaba en lo cierto.

Y lo único que había logrado con su cobardía era que Astoria acabase apartándola. Sabía que su relación no volvería a ser la misma por mucho que ella quisiese. Había tantas heridas que ya no podían ser curadas…

Esa tarde tendría lugar una fiesta. Una fiesta que sus padres iban a dar para ella y no para Astoria.

La vida era injusta y ella una pusilánime. Debería ir a esa maldita fiesta y fingir porque sabía que no tendría el valor suficiente para decir a sus padres que no quería acudir, así que sin poder reprimir las lágrimas, se marchó a su cuarto, cerró la puerta y lloró.

En cuanto a Astoria, furiosa y notando como el corazón le bombeaba con fuerza, cogió una pluma.

No sabía por dónde empezar. Llevaba tantísimo tiempo sin abrir su diario... Sin siquiera recordar que estaba ahí, guardado bajo llave… Desde un principio, ella había escrito para una amiga. Para una hermana. Para su Daphne.

Pero lo irónico de la situación le hacía reír. Le hacía mascullar. Le hacía querer gritar.

Daphne nunca llegaría a leerlo simplemente por el hecho de que ella ya no quería mostrárselo.

Porque sabía que aquel diario con el tiempo se había convertido en algo que sólo ella podía leer.

Para recordar. Para saber lo que fue y lo que ya no era.

Porque ahora, era tarde. Había caído una y mil veces y ya no podía sonreír. No podía recuperar la alegría e inocencia que había perdido. La felicidad que le había sido arrebatada por aquellos desconocidos. Por aquellos Greengrass. Por aquellos que decían ser sus padres.

Sólo quería desahogarse escribiendo sobre Daphne. Para humillarla a través de aquellas páginas que nadie leería nunca. Para despreciarla en aquellas hojas rasgadas y amarillentas que sólo serían de ella.

De nadie más.

—Mis padres nunca cambiarán— se reprendió a sí misma repentinamente— Ni tampoco el favoritismo que sienten hacia Daphne.

Estaba cansada de haberse sentido decepcionada una y mil veces. Agotada de haber sido tan ingenua. Había quedado atrapada en un laberinto del que era incapaz de encontrar una salida pero pese a ello, la seguía buscando. Como una tonta. Como una estúpida. Como una cría fácil de engañar.

¿Cuándo iba a darse cuenta de que no existía una salida? Se aferraba desesperadamente a la idea de que sí la había pero debía abrir los ojos.

No existía. Nunca lo había hecho.

— Astoria, ¿me estás escuchando? — la llamó Daphne al darse cuenta de que su hermana seguía sentada en la cama, con la mirada perdida, totalmente abstraída y con el equipaje revuelto. Las vacaciones de Pascua habían concluido y los alumnos acababan de regresar a Hogwarts— Oye, ¿estás bien? Tienes mala cara.

— No me pasa nada— espetó fríamente y se levantó, dispuesta a marcharse de allí. No sabía por qué le había venido ese recuerdo a la mente pero era molesto. Quería olvidarlo y deshacerse de él. Lo mejor era salir y despejarse un poco. Ahora que las cosas iban mejor con Daphne prefería que no volviesen a estropearse— Voy a dar una vuelta.

Daphne fue a decir algo pero ya era demasiado tarde. Su hermana se había esfumado de la habitación. La chica y Pansy Parkinson se miraron extrañadas pero no le dieron mucha importancia.

Mientras tanto, Astoria, que tenía la intención de ir al Gran Comedor para comer algo, se paró en seco cuando vio que Graham Montague la llamaba desde uno de los sofás de la sala común.

La chica, con parsimonia, se acercó a él.

— Qué quieres, Graham— dijo con desdén. No le apetecía charlar con nadie en ese momento, aunque se tratase de Montague.

— Hablar— comentó el Slytherin haciéndole un hueco en el sofá pero Astoria se limitó a quedarse en pie— ¿Cómo te han ido las vacaciones?

Ella se cruzó de brazos y lo miró sin expresión alguna.

— Bueno, teniendo en cuenta que detesto estar en mi casa, no muy bien, pero por suerte ya han terminado. ¿Eso era todo lo que tenías que decirme? — preguntó con desgana y al no obtener respuesta, se giró sobre sus talones— Adiós.

Montague la agarró rápidamente de la muñeca y tiró de ella, logrando que Astoria se cayese en el sofá.

— Yo también detesto estar en mi casa. Te entiendo perfectamente.

— No sabes de lo que estás hablando, Graham— Astoria forcejeó con él porque quería marcharse pero Montague era bastante fuerte y terminó doblegándola—Tú no me entiendes en absoluto. Ni tú ni nadie. ¿Podemos cambiar de tema?

Graham, al ver que la chica parecía estar cada vez más incómoda, asintió.

— En fin, hace un rato… en el Expreso de Hogwarts, cuando estaba con Pansy comprando grageas a la bruja del carrito, he visto a Potter y compañía y he escuchado algo que te podría interesar— comentó con malicia.

Astoria lo miró indecisa.

— El qué.

Graham sonrió.

— Al parecer creo que van a hacer otra reunión. Ya sabes, como Umbridge se largó, planean volver a las andadas. Potter estaba comentándoselo a unos palurdos de Gryffindor. Tenemos que pararles los pies.

— Y qué pretendes, Graham— espetó aburrida.

— Vamos a hablar con Severus. Él es el director ahora y estoy seguro de que no va permitirlo. Odia a Potter después de todo.

Astoria se quedó callada, sin saber qué responder. No tenía ganas de volver a perder tiempo intentando fastidiar a la asquerosa sangre sucia y a sus amiguitos. ¿Para qué iba a hacerlo? Al final, ellos saldrían victoriosos y ella terminaría siendo una vez más la mala del cuento. La última pelea con su hermana la había hecho despertar de aquel letargo. Seguía estando enamorada de Draco, seguía odiando a la maldita Granger y seguía teniendo unas ganas casi incontenibles de destrozar su relación. Pero por otra parte, no iba a servir de nada. Acabaría sufriendo de nuevo.

— No me apetece— contestó al fin.

— ¿Cómo? — Graham no pudo ocultar su expresión de sorpresa.

— Lo que oyes— espetó Astoria mirándole fijamente a los ojos— Estoy cansada, Graham. Demasiado cansada— y era cierto. Durante toda su vida había sido segundo plato. De sus padres. De Draco. De cualquier persona que a ella realmente le hubiera importado— Tanto Graham... que no tengo energías para seguir. Si ese grupo de idiotas quiere reunirse para convencerse de lo geniales que son, pues que lo haga. ¿Que quieren convocar reuniones? Que las convoquen. Y si a ti te apetece avisar a Severus, hazlo. Pero yo…no tengo ganas.

—Pareces cambiada, ¿te ha pasado algo últimamente? — se atrevió Graham a preguntar— Te veo… triste.

Astoria no fue capaz de responder, sólo se mantuvo quieta, fijando la mirada en el suelo de la fría sala común. Oía aquellas palabras retumbando incesantemente en su cabeza. Las últimas palabras que Draco le había dedicado. ''Déjame de una vez, puta desgraciada'' ''Pero he cambiado y me enorgullezco de no ser como tú porque me das asco'' ''…juro que te mataré''. Era irónico. Theodore Nott también le había dicho algo parecido.

Claro que se sentía triste.

Y sola.

Y totalmente incomprendida.

—Uno puede llegar a vivir aceptando muchas cosas, Graham, por muy difíciles que sean. Lo bueno y lo malo. Y supongo que en mi situación lo que se ha impuesto, lo que realmente ha vencido, ha sido lo malo— soltó de pronto, evadiendo su pregunta— Y aunque no hubiera sido así, ese veneno que fluye por mi organismo, seguiría estando presente. Escondido. Acechando. Esperando cualquier bache para volver a salir, pero ya no me importa. Lo he aceptado porque al fin y al cabo, forma parte de mí. Yo soy así.

Hubo un largo silencio en la sala. No había nadie más allí, a excepción de ellos dos. Graham no entendió muy bien qué era lo que le había ocurrido a Astoria pero prefirió no hacer hincapié en el tema. Aún así carraspeó y la cogió del mentón para que lo mirase.

— Pues… a mí me gusta cómo eres— confesó.

Astoria lo apartó de un manotazo y se rió falsamente.

— Porque tú eres un cabrón— repuso— También tienes veneno.

— Y qué —espetó— Eso no quita el hecho de me gustes.

Astoria ignoró lo último que él había dicho.

— Soy Astoria a quien tienes delante. No a Daphne. ¿Eres consciente de ello?

— Tu hermana nunca me ha gustado— comentó acercándose un poco más a la chica y le echó un brazo por encima del hombro, arrastrándola hacia él a lo que Astoria respondió empujándole, o más bien, intentando alejarle sin éxito— Me gustas tú.

— Tú eres imbécil— murmuró sonrojándose— Ella es más lista. Más noble. Más guapa. Siempre cae bien a todo el mundo.

— Pero ya te he dicho que a mí me gustas tú— susurró aproximándose a su rostro— Tu hermana y yo no congeniamos, es diferente a mí. Además, tú y yo nos parecemos. Somos igual de retorcidos. Y no digas que Daphne es más guapa, estúpida. Tú eres… ¡Eh, qué haces!

Astoria, abrumada e incapaz de escucharle, se levantó del sofá a toda prisa, zafándose de su agarre, lo miró frunciendo el ceño y se marchó de la sala común de Slytherin sin decir una palabra y sobre todo, sin mirar atrás. No debía tener en cuenta las palabras de Montague porque lo conocía lo suficiente como para saber que estaba bromeando. Sin embargo, el corazón le latía demasiado rápido y la cara le ardía.

¡¿Por qué, joder?! ¿Por qué se había alterado tanto? No estaba acostumbrada a que le dijesen cumplidos, después de todo.

Definitivamente, iba a darse un atracón en el Gran Comedor para olvidarse de todo.

Mientras tanto, en la habitación de las chicas de Slytherin…

Daphne ya estaba lista y dispuesta a salir a dar una vuelta pero había algo que la inquietaba. Durante todo ese rato no había hablado apenas con Pansy, pero se había limitado a observarla detenidamente y había notado cosas extrañas. Como por ejemplo…¿por qué Pansy llevaba más de media hora emperifollándose frente al espejo? O, ¿por qué Pansy se había comprado más conjuntos que de costumbre y se había cambiado de ropa más de treinta veces? O… ¿por qué Pansy no dejaba de sonreir o de canturrear?

— Oye, Pansy… ¿acaso tienes una cita con el pecoso Weasley? — preguntó entre risas desde su cama, a lo que Pansy saltó de inmediato.

— ¡¿Quién ha dicho que yo vaya a tener una cita con ese engendro?! ¡Que me haya acostado con él un par de veces no significa que vaya a ser mi novio! ¡Además, no me gusta! Es estúpido, feo, un poco retrasado, pobretón… ¡Joder Daphne, es un Weasley! ¿Cómo quieres que me guste esa zanahoria andante?

— ¿Entonces por qué estás roja como un tomate?

— ¡Porque tengo calor! — se apresuró a decir mientras volvía a cambiarse de camiseta.

— Ahh— respondió Daphne incrédula— Y tienes calor porque… estás pensando en Weasley, ¿no?

Pansy, totalmente histérica, la fulminó con la mirada.

— ¡Te he dicho que lo dejes ya! Lo que sucedió entre ese Weasel asqueroso y yo ha pasado a la historia. ¡Las vacaciones me han hecho reflexionar y ser consciente del grave error que cometí, ¿sabes?!

— ¿Entonces a qué se debe tanto maquillaje y tanto arreglo, Pansy? ¿Vamos a una boda y no me he enterado?

La chica se quedó muda. Por alguna razón la palabra boda hizo que se imaginase irremediablemente un enorme convite en el que la comadreja y ella eran los protagonistas. La familia Weasley al completo estaba presente, los gemelos lanzaban bombas fétidas sin cesar intentando fastidiar al resto de invitados y la asquerosa rata de cloaca llevaba un anticuado, viejo y sucio traje…U-n m-o-m-e-n-t-o. ¡Pero en qué demonios estaba pensando!

— Bueno…— carraspeó intentando olvidar aquella imagen tan perturbadora que le había venido a la mente— En teoría no debería decirte esto pero… voy a acudir a una de sus estúpidas reuniones. Antes de llegar a Hogwarts, en el expreso, cerciorándome de que nadie me veía, por pura casualidad me he encontrado con el estúpido de... Potter y he hablado con él.

— ¿Con Potter? ¿Por pura casualidad? ¿Seguro que no ha sido con otro? ¿Y cuál es tu papel allí Pansy? Además, ¡¿ellos aún siguen haciendo reuniones?! ¡Ah! — exclamó bastante sorprendida e interesada al mismo tiempo— No me lo digas. ¡Va Weasley y por eso quieres ir!

— ¡Cállate ya! — gritó enfurecida. Lo peor de todo era que en realidad a quien había sonsacado información en el tren había sido a la comadreja pero si le contaba ese detalle a su amiga, Daphne le haría la vida imposible— Mira, si quieres ven conmigo a la reunión. Así te demostraré que esa comadreja misérrima ya no me interesa en lo más mínimo.

— ¿Ir contigo a la reunión? ¿Te has vuelto loca? Yo no tengo nada que ver con ellos. Y dudo que sea bien recibida— comentó algo incómoda. Era consciente de que probablemente Blaise estaría allí con Weasley y aún no lo había superado del todo. Le dolería verlos juntos.

— ¿Y crees que yo sí? La mayoría de los que están allí me odian, pero la comadreja me ha dicho… digo Potter, ¡no te rías!... Potter me ha pedido que vaya— Mentira tras mentira. Ronald Weasley ni siquiera la había invitado a ir ese día. Había sido ella quien lo había agarrado del cuello de la camisa, casi lo había estrangulado para sacarle información y después, sin saber por qué, le había tirado un mordisco del labio justo antes de salir corriendo.

Daphne enarcó una ceja.

— ¿Potter te ha pedido que vayas? ¿Estás segura?

Pansy desvió la mirada, alterada.

— Pues claro. ¿Por qué no iba a estarlo? ¡Y si tanto dudas de mí, acompáñame!

Su amiga la observó de pies a cabeza. Por una parte sabía que no iba a ser buena idea ir a aquella reunión, pero por otra, se moría por ver la reacción de Pansy cuando se encontrase con Ronald Weasley. ¡No podía perderse algo semejante!

— Por nada, por nada— carraspeó conteniendo una risita, dificultosamente— Está bien, te acompañaré… pero si me siento incómoda, me iré.

Pansy suspiró al ver que su amiga parecía haberse calmado un poco, así que se dispuso a cambiarse de ropa una vez más antes de salir de la habitación. Sin embargo, al final optó por llevar el uniforme de Slytherin para que Daphne dejara de incordiarla.

Eso sí, se había maquillado tanto que la cara se le había quedado rígida.

Una vez que estuvieron listas— Pansy sin decir ni una palabra y Daphne riéndose cada vez que la miraba— se marcharon de la habitación y se encaminaron hacia la sala de los Menesteres.


Por otra parte… en la habitación de las chicas de Gryffindor…

— ¡Ginny! — insistió Hermione, algo ansiosa—¿te encuentras bien? Harry y los demás nos están esperando. ¡Ya casi es la hora!

Ginny, que aún continuaba en la cama, con todo el equipaje patas arriba, se removió un poco.

— Es que…— comentó en un hilo de voz— estoy muy preocupada por Blaise.

Hermione asintió en silencio. Luna, Parvati y Lavender, que también estaban impacientes por marcharse la miraron sorprendidas.

— ¿Qué es lo que ha pasado durante las vacaciones? — indagó Lavender curiosa. Y es que Hermione y Ginny no habían dicho absolutamente nada de lo sucedido en la Noble y Ancestral casa de los Black. Habían mencionado algunos detalles, entre ellos el guardapelo que había encontrado Harry, pero habían omitido que Blaise había estado allí el resto de las fiestas, que su madre había intentado asesinar a Ginny y que ahora la mujer estaba presa en Azkaban. Por no hablar de que durante los últimos años se había dedicado a matar a todos sus maridos.

El Profeta aún no lo había hecho público pero tarde o temprano la bomba estallaría.

En cuanto a Ginny, se encontraba un poco mejor pero aún no se había recuperado del todo.

— No es nada, de verdad. Es que llevamos mucho tiempo sin vernos— carraspeó, incorporándose. Durante los últimos días habían sucedido demasiadas cosas en el número 12 de Grimmauld Place. Aún recordaba la bochornosa conversación que sus padres habían tenido con Blaise y ella durante el desayuno.

Estaba castigada hasta el fin de los tiempos, según Molly. Y no era la única que había recibido un sermón por parte de su madre. Blaise y Hermione tampoco se habían librado.

Hermione por cubrirla. Y Blaise por ser el hijo de la psicópata que la había intentado asesinar.

Algunas frases aún continuaban martilleándole las sienes:

'' —Bueno— carraspeó Arthur Weasley sin dejar de fruncir el ceño, con una taza de café en la mano. Ginny y Blaise permanecían sentados junto a la mesa, sin mover ni un músculo de su cuerpo—Me gustaría saber qué es lo que habéis estado haciendo los dos durante este fin de semana. Y con saber, me refiero a saberlo todo.

Molly estaba de pie, con los brazos en jarras y el pelo totalmente enmarañado. Se notaba que no había pegado ojo en toda la noche.

— ¡Papá! — gritó Ginny sintiendo como le hervían las mejillas. Quería que la tierra se la tragase pero lamentablemente aquello no iba a suceder.

— Ginny, limítate a contestar. Tu padre os ha hecho una pregunta— espetó Molly furiosa y luego miró a Blaise— ¡Espero que no se te haya ocurrido poner un dedo encima de mi hija!

Blaise no sabía a dónde mirar, pero nunca lo había pasado tan mal como en ese momento.

— Yo…un dedo…a la pecosa… no exactamente…uno no…— murmuró para sí mismo. ''

Ginny sacudió la cabeza para volver a la realidad. Desde luego habían sido días muy duros. No había podido pasar mucho tiempo con Zabini, principalmente porque Molly y Arthur les habían prohibido que estuviesen cerca el uno del otro hasta nueva orden. Por si fuera poco, habían estado a punto de echar a Blaise de la casa de los Black, pero al ver lo mal que se encontraba, la fiebre y las heridas que tenía, y los vómitos que no cesaban de la angustia y la culpabilidad que sentía por todo lo ocurrido, terminaron- en su mayor parte gracias al consejo de Severus Snape- cediendo, así que acordaron que se quedaría con ellos hasta que volvieran a empezar las clases. Ginny no tenía muy claro qué era lo que iba a suceder cuando terminase el curso, pero esperaba convencer para entonces a sus padres y que así Blaise, en las vacaciones de verano, al menos pudiese ir a visitarla a la Madriguera. Aunque veía como un sueño imposible que sus padres lo permitieran.

Otro problema era que el Wizengamot no había acordado fecha para el juicio debido a todos los problemas que habían surgido durante los últimos meses: la fuga de Albus Dumbledore y la desaparición de Dolores Umbrdidge, entre ellos. Además, se desconocía quiénes iban a ser los nuevos tutores de Blaise. Teniendo en cuenta que era menor de edad, no podía vivir solo. Tampoco se sabía si le quedaba algún pariente cercano con vida, así que Severus Snape había enviado una lechuza al primer Ministro, explicándole que él se encargaría del chico hasta final de curso. Y al parecer, Cornelius Fudge- que no quería más preocupaciones en las que pensar en ese momento- no había puesto impedimentos.

De todas formas, Ginny estaba feliz y ansiosa porque por fin iba a poder verle y a hablar con él, sin su madre pululando alrededor o acechándolos durante todo el rato.

— ¡Por cierto! — exclamó Parvati— ¿Qué tal vuestras vacaciones? Yo os he echado mucho de menos. Estaba deseando que empezasen las clases porque me he aburrido mucho en casa.

Lavender se emocionó de inmediato. Estaba a punto de estallar. Al parecer llevaba largo rato queriendo que alguna sacase ese tema.

— ¡Pues yo me lo he pasado muy bien porque he estado en contacto con Cormy, y bueno, quedamos un día y…!

Luna esbozó una pequeña sonrisa.

— Yo también he tenido noticias de Theo, ¿sabéis? Aunque no hemos podido vernos, pero aún así me ha escrito casi todos los días, ¿verdad, Oníria? – la mariposa sobre su hombro, aleteó de pura felicidad.

Ginny por su parte no dijo ni una palabra y continuó cabizbaja. Hermione, en cambio, se quedó en silencio y Lavender, al ver lo callada que estaba, le dio un codazo para llamar su atención.

— ¿Y tú qué, Hermione? ¿Alguna noticia sobre tu queridísimo Draco? — dijo en tono de burla.

— No te burles, Lavender— espetó Hermione sonrojada pero inmediatamente se rindió al ver que no pensaba dejarla en paz hasta que le contase lo sucedido— Está bieeen. Recibí una carta suya. Y no. No pienso contaros lo que decía.

Lavender entrecerró los ojos.

Hermione suspiró. Tenía tantas ganas de volver a ver a Malfoy…

Tantas...

Aún así ya habían tenido un breve encuentro en uno de los vagones durante el trayecto en el expreso de Hogwarts, en el que por fin se habían besado, habían podido charlar y Draco le había contado discretamente que había encontrado la copa de Hufflepuff en su mansión entre las pertenencias de su tía Bellatrix Lestrange. Al parecer, mediante el hechizo Geminio había logrado duplicar la copa y de momento ni Lucius ni el mismísimo Voldemort se habían percatado de que la había cogido.

Por el momento, ella era la única que lo sabía y se sentía bastante emocionada y aterrorizada al mismo tiempo.

— En fin— la voz de Parvati había adquirido un tono cortante y bastante hostil. La chica, de mala gana, abrió la puerta de la habitación, esperando que las demás la siguiesen— ¿Podéis dejar de hablar de chicos? Llegamos tarde a la reunión y ahora mismo creo que deberíais estar más atentas al problema que se nos viene encima, en vez de pensar en tonterías.

A Lavender se le desencajó la mandíbula.

— Parvati, ¿pero qué es lo que te pasa? Si has sido tú la que nos ha preguntado.

Parvati apretó los dientes.

— Lo siento—masculló—Hoy no tengo un buen día.

Y es que Parvati se había sentido repentinamente excluida en todo ese asunto. Hermione estaba con Draco Malfoy. Ginny con Blaise. Luna con Theodore y Lavender con Cormac. La ecuación perfecta.

Pero ella tenía la sensación de que pronto… sobraría ahí.

Durante las vacaciones de Pascua no había dejado de pensar en Gregory Goyle. Aún no se dirigían la palabra pero había llegado a una conclusión.

El beso le había gustado. Demasiado. Eso quería decir que le gustaba Gregory, ¿no? Pero no sabía cómo enfrentarse a él después de lo sucedido, por no hablar de que continuaba molesta por el hecho de que él le hubiera mentido, así que tenía que reconocer que sentía un poco de envidia por sus amigas. Ellas eran tan felices… viviendo la vida como si todo fuese de color de rosas…

— Quizá Parvati está tan deprimida por Goyle, ¿no crees? — murmuró Luna a Ginny en voz muy baja cuando por fin salieron de la habitación. Ambas se habían quedado un poco rezagadas.

— Seguramente sea eso, Luna — dijo en un susurro— De todas formas, hoy tendrán que verse cara a cara en la reunión. A ver si hacen las paces de una maldita vez.

Parvati las miró de soslayo.

— Os estoy escuchando— espetó sin detenerse— Y por si os interesa, estoy perfectamente. Además, no pienso dirigirle la palabra.

— ¡Oh, venga vamos, Parvati! No seas así— replicó Lavender dándole un empujón en el hombro— Hermione, di algo.

Hermione resopló, exasperada. En ese momento tenía demasiadas cosas en la cabeza como para preocuparse por nimiedades.

— Déjalo, Lavender. En serio. No nos va a escuchar. Es demasiado terca.

Pero ni siquiera el comentario de Hermione afectó a Parvati, pues las ignoró a todas por completo y continuó caminando entre quejas y provocaciones hasta que por fin llegaron a la sala de los Menesteres.

Una vez allí, las chicas se detuvieron en seco al ver la imagen que tenían frente a ellas.

Todos estaban apiñados junto a la puerta. Y en el centro de aquel barullo se encontraban: Pansy Parkinson, Daphne Greengrass y Harry, que no dejaba de discutir con Ron.

Hermione, al ver a Draco sin dudarlo se acercó a él.

— ¿Qué está pasando aquí, Malfoy? — preguntó bastante confusa. Ella sabía que Pansy Parkinson iba a acudir a las reuniones, pero no recordaba que Ron hubiera mencionado a Daphne Greengrass.

— La comadreja ha traído a su novia— siseó sin apartar la vista de los cuatro susodichos y como todo el mundo estaba atento a la discusión y nadie se fijaba en ellos, aprovechó el momento para coger a Hermione de la mano— No me esperaba que Pansy y Daphne apareciesen por aquí.

— No confío en ellas— murmuró Hermione intentando escuchar algo de la conversación— Podrían arruinarlo todo. A veces no sé qué estupideces pasan por la cabeza de Ronald.

Draco suspiró y esbozó media sonrisa ladeada.

— Es Weasel. Qué esperabas, Granger. ¿Que pensase en algo lógico e inteligente por una vez en su vida? — inmediatamente bajó un poco la voz— Por cierto, tenía…ganas de verte. Aquí contigo me siento más aliviado. No te haces una idea del infierno que he tenido que vivir estos días.

— Me imagino, Malfoy. Yo también te he echado mucho de menos y he estado muy preocupada por ti. Tenía unas ganas increíbles de regresar a Hogwarts porque las vacaciones han sido…horribles. En serio, prefiero no hablar de ello… — Hermione optó por el momento no mencionar nada de Zabini.

Ambos se sostuvieron las miradas con intensidad. Draco sonrió. Las vacaciones habían sido horribles. Evidentemente era porque ella no había estado con él.

— Por cierto, Granger— carraspeó adoptando un semblante serio— Llevo la copa en el bolsillo de la túnica. Aún no se lo he dicho a Potter. Y ahora que están Pansy y Daphne aquí, me parece que no es el momento adecuado para hacerlo.

Hermione le dio la razón y ambos decidieron prestar atención a la conversación.

— ¡Te digo la verdad, Harry! — exclamó Ron, desesperado, haciendo un esfuerzo sobrehumano por esquivar las patadas que Pansy le daba de vez en cuando en la espinilla disimuladamente — ¡Yo no he dicho nada a Greengrass! ¡Se lo habrá contado ella! — señaló con dedo acusador a Parkinson.

La chica se mantuvo firme.

— Pues sí, Potter. Yo le he dicho a Daphne que me acompañe. ¿Algún problema? ¡Y vosotros, dejad de mirarnos! — exclamó al ver que Crabbe, Goyle y Zabini se burlaban de ellas.

— ¿Y para qué queréis venir vosotras a las reuniones? — se atrevió a preguntar Neville Longbottom, que también se encontraba entre el tumulto.

Pansy vaciló. ¡¿Para qué?! Pues para ver al pobretón. Para hacerle la vida imposible. Para propinarle todos los golpes que se merecía por haberla llevado por el mal camino. Pero no podía decirlo en voz alta. Debía inventarse cualquier otra excusa.

— No vamos a decir nada a Snape, ¿contentos? — dijo en un tono poco amigable— Sabemos que practicáis hechizos de Defensa contra las Artes oscuras y…nos aburrimos. Queremos mejorar para sacar buena nota en los TIMOS. Creo que no es muy difícil de entender.

Harry la observó sin creer ninguna de sus palabras. Sabía que ocultaban algo y se sentía bastante receloso al respecto. No supo qué hacer hasta que finalmente Pansy comenzó a discutir con Ron y Daphne se aproximó a él.

— Potter— murmuró por lo bajo.

— No me creo nada de lo que decís — espetó Harry cruzado de brazos.

Daphne suspiró.

— Y tienes todo el derecho del mundo para hacerlo. Aunque… en realidad Pansy está aquí por tu amigo. Creo que le gusta. Yo sólo la he acompañado porque quería confirmar mi teoría.

Harry la miró a los ojos, dubitativo. En parte, sabía que aquello tenía sentido porque Pansy había violado más de una vez a Ron y era consciente de la obsesión que tenía la chica con él, pero aún así seguía sintiendo cierta desconfianza, así que llegó a la conclusión de que lo mejor era dejar que se quedasen un rato, practicar algunos hechizos hasta que se marchasen y no mencionar nada de los Horrocruxes.

— ¡Está bien! ¡Tranquilizaos! — exclamó alzando las manos para que todos lo escuchasen — ¡Voy a dejar que se queden con nosotros sólo por hoy, durante un rato! — luego miró a Daphne con cierta amenaza — Pero si hacéis o contáis algo, pagaréis las consecuencias.

La chica asintió algo asustada y una vez que Harry abrió las puertas de la sala de los Menesteres, todos entraron — la mayoría quejándose y en desacuerdo porque aquellas Slytherin estuviesen allí.

Durante la reunión, Harry estuvo dando una charla a la que muchos no prestaron demasiada atención, entre ellos: Blaise, que se había acercado a Ginny y no dejaba de manosearla cada vez que alguien no miraba; Lavender que estaba eufórica porque Cormac hubiese decidido aportar su ayuda y acompañarla a las reuniones a partir de ese día; Luna, que se aferraba a la mano de Theo con intranquilidad, pues haberse encontrado a Pansy allí le había hecho recordar lo que sucedió meses atrás en el cuarto de baño; Hermione que regañaba a Draco cada vez que se reía y se burlaba de Ron; O Parvati, que estaba más atenta a los movimientos de Gregory Goyle que a lo que pudiera salir de los labios de Harry.

— ¡Creo que hoy deberíamos empezar por practicar hechizos defensivos! ¡Llevamos todas las vacaciones sin poder hacer magia, así que es lo mejor! ¡Voy a ir nombrándoos por parejas! A ver…— durante unos segundos, se quedó pensativo— ¡Hermione… irás con Theodore!

Draco frunció el ceño. Puto Potter.

Puto Potter.

¿Por qué cojones emparejaba a Granger con Theo?

Al ver que Hermione se separaba de él, reaccionó.

— Ni se te ocurra— masculló sujetándola fuertemente del brazo— Que le den al cara cortada. Te vas a poner conmigo.

Hermione se zafó de su agarre.

— Oh, por favor, Malfoy. Harry lo ha hecho con la intención de que practiquemos con diferentes compañeros. Es mejor de esta forma, créeme— repuso pero al percatarse de lo alterado que estaba, esbozó una pequeña sonrisa— Malfoy, ¿estás… celoso?

Silencio por parte de Draco.

— ¡Malfoy… tú irás con Ron! — gritó repentinamente Harry, y el rubio, a pesar de que no le hacía gracia estar junto al pobretón no puso ninguna pega, porque aprovechó rápidamente la situación para evadir la pregunta de Hermione Granger y huyó de su lado, como buen Slytherin que era.

La chica puso los ojos en blanco pero no dijo nada más, se encogió de hombros y se aproximó a Theodore Nott. Harry continuó nombrando a todos los presentes. A la única que no había vuelto a mencionar nada de las reuniones era a Cho Chang, así que no se hallaba allí. Últimamente ya ni siquiera hablaban y había decidido que lo mejor era borrón y cuenta nueva.

— ¡Neville… irás con Hannah! ¡Zabini… con Goyle! ¡Parvati… irás con Ginny! ¡Lavender… con Cormac McLaggen! ¡Luna… tú irás con Parkinson!

Theo se quedó mudo y sintió como si alguien le hubiese echado un vaso de agua helada en la cara. ¿Acaso Harry había perdido el juicio? Estuvo a punto de ir a pedirle explicaciones pero Hermione lo sujetó del brazo.

— Theo, cálmate. Harry tendrá algún motivo para poner a Luna con Pansy. No te preocupes, en serio.

Theo bufó. No entendía cómo Harry, sabiendo lo que sucedió entre ellas, las había puesto juntas. Esperaba que no volviera a ocurrir algo grave, porque si no, no se lo perdonaría nunca.

Y efectivamente, Hermione no se equivocaba. A Harry se le había ocurrido una idea. La primera, emparejar a Luna con Pansy. Era arriesgado pero si Parkinson intentaba hacer algo, tendría la excusa perfecta para echarla de las reuniones. Además, estaría muy atento para que no le ocurriese nada a Luna. En cuanto a Daphne…

— Greengrass, tú irás conmigo.

Daphne abrió mucho los ojos.

— ¿Contigo, Potter? ¿Por qué?

— Es obvio, quiero tenerte cerca para poder vigilarte— espetó pero enseguida adoptó un tono más amable— Además, es la primera vez que vienes y quizá tenga que ayudarte un poco. ¿Has conseguido invocar alguna vez un Patronus?

Daphne lo miró indecisa.

— No. Nunca lo he intentado.

— Bueno— carraspeó acercándose a ella para cogerle la mano— Por cierto, ¿tienes algún recuerdo que sea muy feliz? Para poder invocar el Patronus lo necesitas. Cuanto más feliz sea tu recuerdo, más poderoso será el Patronus. Tienes que levantar la varita así y alzar la muñeca, sí, así, muy bien, ahora relaja la mano mientras pronuncias: ¡Expecto Patronum!

Daphne se quedó en silencio, escuchando cada una de sus palabras, sin dejar de observarlo. Era la primera vez que hablaba con Harry Potter y hasta ahora no había podido apreciar lo claros que eran sus ojos. Las gafas que llevaba siempre hacían que pasasen desapercibidos. Incluso se había olvidado de Blaise.

— Eh, sí, supongo…— murmuró algo alterada e intentó obedecer todas las instrucciones que el chico le dio, haciendo un esfuerzo por olvidar sus últimos pensamientos. Últimamente tenía las hormonas revolucionadas. Sería eso— Eh, vamos a continuar.

Y así, durante largo rato, todos los alumnos continuaron practicando hechizos hasta que comenzó a oscurecer.

Draco se sentía furioso y desde luego, lanzar una gran cantidad de maldiciones a Weasel no había ayudado porque cuanto más se fijaba en Hermione y Theo, y veía las sonrisas que se lanzaban el uno al otro, más furioso se sentía. Encima había escuchado alguna que otra palabra que no le había hecho ni ninguna gracia.

Theo… ¿te he hecho daño? ¡Oh! ¡Theo! ¡Lo siento!

Theo, Theo, Theo.

¿Cuándo cojones iba a empezar a llamarlo a él por su nombre? ¡Por qué le sonreía tanto a Theo, joder!

— ¡Harry, por favor! ¡Hagamos un cambio de parejas! ¡Malfoy no deja de lanzarme maleficios! ¡Se ha vuelto loco! — gritó Ronald Weasley, agotado.

— ¡Es que estar junto a tanta pobreza y ver tu cara de comadreja me saca de quicio! — exclamó Draco, cada vez más furioso, con el pelo alborotado y el rostro algo congestionado por la cólera.

Pero todos los ignoraron y continuaron invocando sus respectivos Patronus.

En el extremo contrario de la sala, se podía palpar claramente la tensión en el ambiente.

— ¿Cuándo piensas lanzarme alguna maldición, Lunátic… digo Lovegood? Quiero mejorar mis hechizos defensivos pero si no me atacas, no vamos a avanzar nunca.

Luna, asustada y temblando como un flan, centró la mirada en el suelo.

— Yo…ehh…

Pansy suspiró. Sabía el motivo por el que Lovegood estaba así y la entendía perfectamente. Ella misma se había sentido muy mal durante esos últimos meses debido a lo que sucedió aquel día en el cuarto de baño de las chicas. Se fijó en el bicho que aleteaba sobre su hombro. Era el mismo que pisoteó Astoria. ¿Cómo podía estar vivo? Juraría que…¡bah! ¿Qué más daba?

— Mira, sé que quieres hacerlo. Tienes todo el derecho del mundo después de lo que Astoria y yo te hicimos. Aunque no te lo creas, después le estuve dando vueltas al tema y llegué a la conclusión de que ambas nos habíamos propasado. No me caes bien, Lovegood, ni lo harás nunca, pero reconozco que lo que te hicimos Astoria y yo no estuvo bien, y… me arrepiento. Así que puedes lanzarme un maleficio si te da la gana. No voy a defenderme.

Luna por fin reaccionó al escuchar sus palabras, se relajó un poco y esbozó una triste sonrisa.

— Tranquila. Prefiero invocar mi Patronus, ¿sabes? Ya estoy un poco mejor y… lo que ocurrió ese día, yo… ya lo había olvidado.

— ¡Es imposible que lo hayas olvidado! — espetó Pansy furiosa— ¡Te dimos una paliza y te dejamos tirada en el suelo! ¡¿Es que acaso no me odias?! — al ver que estaba alzando la voz demasiado, captando la atención de los demás, se contuvo.

— No te odio— suspiró Luna— Y me alegra que me hayas dicho que lo sientes. Aunque nunca seamos amigas, a partir de ahora podremos llevarnos mejor, ¿no crees?

Pansy comenzó a mirar en todas direcciones, sin saber muy bien qué responder. Definitivamente no comprendía qué narices pasaba por la mente de Lunática. Nunca la entendería.

— Sí, claro— tosió nerviosamente— ¡pero lánzame un maleficio de una vez!

Ellas no eran las únicas entre las que había algo de tensión. Neville Longbottom, que no había tenido más remedio que ponerse con Hannah Abbott, no sabía qué decir o qué hacer para que la chica no lo mirase horrorizada.

— Hannah…— insistía.

Ambos se escrutaban el uno al otro, sin lanzar ni un solo hechizo.

— ¡Vamos a limitarnos a hacer lo que nos ha dicho Harry, ¿vale?! — espetó Hannah Abbott.

— Pero es que yo quería hablar sobre lo que ocurrió hace…

— ¿Sobre qué? ¿Qué? Hah, no recuerdo nada… últimamente me duele demasiado la cabeza, olvido cosas y…— repuso cubriéndose los oídos. No podía creer la mala suerte que había tenido. ¡¿Por qué Harry la había puesto con ese vicioso?!

— ¡Yo no tengo la culpa de lo que pasó ese día… con mi… ya sabes!

Con su pene.

Hannah estalló. Pene, pene, pene. La palabra no dejaba de zumbar en sus oídos. La sensación de notarlo contra su cuerpo seguía estando ahí. Se iba a volver loca.

— Me lo restregaste. ¡Cómo quieres que lo olvide!

Neville suspiró, exasperado.

— Pero tú te estrellaste contra mí. Yo no pude hacer nada. Además, eso no me pasó al verte a ti. Yo…ya estaba así.

La expresión de Hannah cambió.

A peor.

— ¡Así que eres uno de esos que esta todo el día tocándose y pensando en guarradas! — Hannah, por un momento, se imaginó a Neville completamente desnudo, envuelto siniestramente en una capa, agazapado en algún rincón del castillo, buscando alguna pobre desgraciada a la que traumatizar.

Parecía que la situación empeoraba con cada palabra que salía por la boca de Neville Longbottom.

— ¡No! ¡De verdad! ¡Tienes que creerme! ¡Te lo explicaré todo desde el principio! ¡No huyas de mí! ¡Espera!

Y así fue transcurriendo la tarde hasta que Harry, agotado y hasta las narices, dio por finalizada la horrorosa práctica. Pansy, viendo las miradas hostiles que les lanzaban los demás a Daphne y a ella, y siendo consciente de que no conseguiría acercarse a la comadreja— que era lo que había pretendido desde un principio—decidió que ya era hora de largarse de aquella estúpida reunión. Ya pillaría a la rata de cloaca cuando no hubiera nadie cerca. Si montaba un espectáculo delante de todos, seguramente pensarían que ella era la que estaba loca, así que después de que Daphne se despidiera de Harry, se marcharon. Ambas de mala gana, Daphne porque se lo estaba pasando muy bien practicando con Potter y Pansy porque no había logrado arrancarle un mechón de pelo a Weasel para hacerle vudú y necesitaba desahogarse.

Harry suspiró aliviado al ver que no sólo ellas, sino otros alumnos como: Dean Thomas, Seamus Finnigan o Hannah Abbott se iban de la reunión porque se había hecho tarde y tenían que hacer algunos ejercicios de Transformaciones. Hasta el momento no había podido mencionar nada de los Horrocruxes, pero había llegado la hora. Los pocos que quedaban en la sala de los Menesteres estaban al corriente de la situación y había hecho un breve resumen a McLaggen y a Neville de todo lo sucedido durante el viaje en el expreso de Hogwarts.

— ¡Escuchadme! — exclamó en voz alta— Con respecto a los Horrocruxes... me gustaría proponer algo. Durante las vacaciones de Pascua, Ron, Hermione y yo llegamos a una conclusión. Creemos que pueden destruirse mediante el veneno de basilisco, como sucedió con el Diario de Tom Ryddle— hizo una pausa y tomó aire— Por ahora… tenemos la diadema perdida de Ravenclaw y el guardapelo. Lo encontré durante las vacaciones y se me ha ocurrido…

— Potter—lo interrumpió Draco, adoptando una pose altiva. Sí, joder. Ahora él iba a ser el centro de atención. Era su oportunidad. Pansy y Daphne por fin se habían largado. Y él… iba a conseguir quedar como el héroe por una vez. Carraspeó intentando crear expectación en vano— Tengo noticias que pueden interesarte.

No dijo nada más. Haciendo un gran gesto teatral como si fuese un mago a punto de sacar un conejo de una chistera, hizo aparecer la copa de su túnica y la alzó en el aire.

Crabbe, Goyle y Blaise lo miraron boquiabiertos pero no fueron los únicos.

— ¡¿Cómo la has conseguido?! — graznó Ron con las orejas coloradas— ¡Harry! ¡Ya sé! ¡Seguro que la tenía durante todo este tiempo y no nos ha dicho nada! ¡O quizá nos está tomando el pelo y es falsa!

— Cierra la boca, Weasel— escupió Draco con desprecio— No os imagináis el riesgo que he corrido y que estoy corriendo ahora mismo por traerla aquí. La encontré en Malfoy Manor. ¿Cómo y por qué? No pienso dar más explicaciones. O la tomas o la dejas, cara cortada.

Harry se mantuvo en silencio, impresionado y cuando Malfoy le dio la copa, la escudriñó con cierto recelo. Parecía la auténtica, pero no estaba seguro al cien por cien, así que tenía que comprobarlo. Además, de esa manera sabría, de una vez por todas, si Draco Malfoy estaba realmente de su parte.

— ¡Apartaos todos! ¡Reducto! – exclamó señalando la copa con la varita, pero se mantuvo intacta— ¡Bombarda!

Nada de nada.

Draco dedicó una mirada petulante a Ronald Weasley y el pelirrojo no tuvo más remedio que cerrar la boca y tragarse su orgullo.

Harry sonrió, aliviado. Tenía que admitir que Malfoy lo había sorprendido y no pudo evitar alegrarse, pues parecía que la copa era realmente la auténtica, así que no hizo preguntas.

— Bueno, ¡pues mejor aún! ¡Ahora tenemos tres! — dijo en tono triunfante. No podía creer la suerte que estaban teniendo. Todos comenzaron a gritar de pura euforia— De todas formas, esto no afecta a mi plan. Necesitamos los colmillos del basilisco para comprobar si realmente podemos destruir los Horrocruxes con su veneno, así que no tenemos más remedio que bajar a la cámara de los secretos para conseguirlos…

Algunos se horrorizaron nada más escuchar aquellas palabras— entre ellos Neville Longbottom y Vincent Crabbe— pero Harry alzó las manos para que se calmasen y lo dejasen continuar.

— ¡Tranquilizaos! Os recuerdo que el basilisco está muerto. Sólo sería para recoger los colmillos. Sus restos deberían seguir ahí— hizo una pausa— Aunque… lo he pensado y es mejor que no vayamos todos. Armaríamos demasiado jaleo y Snape podría enterarse. ¿Quién quiere acompañarme? ¡Necesito… dos voluntarios!

Silencio en la sala.

Absoluto silencio.

Ninguna reacción.

Hasta que la persona que menos hubiera esperado Harry, levantó la mano.

— ¡Yo! ¡Yo quiero ir contigo, Harry! — exclamó Parvati Patil lanzándole inmediatamente una mirada cargada de hostilidad a Gregory Goyle.

El chico hirvió de rabia y sin poderlo soportar, se olvidó de su cobardía y también alzó la mano. Llevaba semanas queriendo hablar con Parvati y no iba a tener otra oportunidad como esa. Además, no pensaba dejar que fuera sola con Potter a la cámara de los secretos.

Precisamente con Harry Potter. El origen de todos sus males.

Harry pensó que Hermione y Ron serían los primeros en levantar la mano pero no puso objeciones y después de sugerir a sus compañeros que los esperasen allí, se dirigió con Goyle y Parvati a la cámara de los secretos, sin dilación.

El camino transcurrió en tensión y el sonido de los pasos de Harry hizo eco en medio de aquel incómodo silencio. Goyle no despegó ni una sola vez los labios y si Parvati decía alguna palabra iba dirigida a Harry. No fue hasta que por fin se encontraron en la cámara de los secretos que Gregory se atrevió a hablar.

— ¿Crees que usar los colmillos va a funcionar, Potter? — inquirió nervioso. Nunca había estado en un lugar tan húmedo y lúgubre, y debía reconocer que sentía escalofríos.

Se hallaban en el extremo de una gran sala apenas iluminada, en la que reinaba una verdosa penumbra. Goyle, conforme se adentraban cada vez más en aquella angustiosa oscuridad, se fijó en que las columnas, a los lados, eran de piedra, talladas con serpientes de un aspecto tan realista que parecía que cobrarían vida de un momento a otro. Aterrorizado, miró a Parvati y se percató de que también estaba bastante asustada a pesar de que hacía un gran esfuerzo por aparentar lo contrario.

Harry, por su parte, confirmó con alivio, al llegar al último par de columnas, que los restos del basilisco aún seguían estando junto a la gigantesca estatua adosada al muro del fondo.

Se acercaron con cautela al esqueleto de la bestia y Harry no dudó en arrancarle unos cuantos colmillos y guardarlos en el bolsillo de su túnica. Luego se puso en pie y le lanzó una mirada sombría a Gregory.

— Bien, ahora sólo falta comprobar si el veneno del basilisco funciona con los Horrocruxes— dijo Harry— Y lo vamos a hacer aquí y ahora.

— ¿Cómo? — Parvati dio un paso hacia atrás, angustiada.

Harry se ajustó las gafas.

— Lo mejor es que los destruyamos nosotros, aquí. En este lugar es más difícil que nos descubran y es muy arriesgado intentarlo en otra parte del castillo. Además, no sabemos lo que puede pasar.

El rostro de Goyle adquirió un tono verdoso.

— ¡Te has vuelto loco, Potter! ¡Tenemos que largarnos de aquí cuanto antes! ¡Este sitio no me gusta nada!

Harry negó con la cabeza.

— Slytherin tenías que ser, Goyle. Tampoco podemos arriesgarnos a hacerlo en la sala de los Menesteres. Alguien podría salir herido. Además, quiero que tú seas el primero en destruir uno de los Horrocruxes.

— ¿Yo? ¿Por qué tengo que ser yo? ¡Hazlo tú, que eres el Elegido!

— No, Goyle. Lo vas a hacer tú. Es hora de que demuestres de qué lado estás— repuso en tono exigente. Y es que Harry había consentido muchas cosas durante esos últimos meses. Había dejado que Malfoy y sus secuaces acudiesen a las reuniones, había soportado que Hermione, Ginny y las demás fuesen amigas de ellos—o algo más—, pero… tanto Goyle como el resto seguían siendo alumnos de Slytherin. Eran astutos. Cobardes. Siempre pensaban en su seguridad antes que en la de otra persona y podían traicionarles en cualquier momento si la situación se complicaba, así que si Gregory Goyle se atrevía a destruir uno de los Horrocruxes, las pocas dudas que tenía acabarían desapareciendo.

— Yo no…no sé… — Goyle comenzó a boquear como un pececillo.

— Sí, tú, Goyle— espetó fríamente, poniéndole de sopetón uno de los colmillos en la mano— Hazte cargo del guardapelo. Si funciona, yo intentaré destruir la diadema. Y Parvati— añadió mirándola— tú si quieres encárgate de la copa de Hufflepuff.

— Está b-bien— tartamudeó ella— Pero deberíamos esperar a ver qué sucede con el guardapelo.

—Sí— corroboró Harry— Debemos tener mucho cuidado. ¿De acuerdo?

Goyle asintió y notando como un sudor frío le recorría la espalda, se agachó y dejó el guardapelo en el suelo junto a los restos del basilisco, pero durante unos minutos, se quedó inmóvil, muerto de miedo, con el colmillo que Potter le había dado en la mano.

— ¿Estás listo, Goyle? Por tu bien, espero que así sea—Harry, impaciente, se aproximó al Horrocrux para pronunciar algo en Pársel. En cuanto se abrió el guardapelo y se esparció una bruma negra y oscura, se apartó alarmado, se puso delante de Parvati para protegerla con su cuerpo y dejó el resto en manos de Goyle.

Gregory, totalmente aterrorizado, vio como aquella bruma negra lo engullía. Tenía miedo.

Nunca había tenido tanto.

El corazón le latía tan rápido que no podía ni respirar, se le había formado un nudo en la garganta y tenía ganas hasta de vomitar.

''Eres un cobarde, ¿eh? ¿En serio crees que vas a ser capaz de destruir un Horrocrux? ¿Tú? ¡Já! No me hagas reír. Si ni siquiera puedes sacar más de una T en los exámenes. ¿De verdad eres tan ingenuo? Reacciona de una puñetera vez. Eres un inútil. Me haces sentir vergüenza ajena. Mírate al espejo, Gregory. Das pena—una familiar, cruel y sarcástica voz sonó repentinamente en su cabeza, dejándolo paralizado, torturándolo, hundiéndolo cada vez más — Vamos, ¿qué te pasa? Mírate. Si no vales nada. Resultas patético. Ni siquiera eres capaz de sujetar la varita con firmeza''

Goyle tomó aire, pero no el suficiente. La necesidad de respirar le quemó los pulmones. ¿Por qué tenía que recordar a su padre en un momento como ese?

''Tengo que destruirlo''
—se dijo a sí mismo— ''No puedo rendirme ahora'' ''¿Qué pensará Parvati si no lo hago?''

Que eres un don nadie. Que no sirves para nada. Que eres un cobarde de mierda.

Goyle apretó el colmillo con todas sus fuerzas pero aún continuaba escuchando la voz de su padre.

Sólo sirves para incordiar y para humillarme.

Estaba bloqueado, no podía moverse e incluso tuvo que hacer un gran esfuerzo por no ponerse a llorar. Y justo cuando pensaba que no podría sentirse peor, algo ocurrió. De aquella oscura bruma surgieron dos siluetas. Dos siluetas que reconoció al instante.

Parvati y Potter.

Ambos estaban desnudos. Abrazándose, tocándose y besándose apasionadamente mientras lo miraban, burlándose de él con toda la crueldad del mundo.

No lo comprendía.

¿Por qué?

¡¿Por qué?!

'' Porque eres un inútil. Tú no eres como Harry Potter, el Elegido. Él es admirado por todos. Es el niño que sobrevivió. Y tú eres un don nadie. Un don nadie que ni siquiera será recordado después de su muerte. Sólo serás polvo y cenizas, como si nunca hubieras existido''— canturreó la Parvati que había surgido del guardapelo mientras el Harry que permanecía desnudo a su lado continuaba riéndose de una forma sumamente mordaz.

Goyle notó como irremediablemente las lágrimas que llevaba largo rato intentando contener, comenzaban a resbalar por sus mejillas.

Ellos tenían razón.

Al igual que su padre.


— ¡Gregory! ¡No dudes! ¡Hazlo de una vez, por favor! — gritó Parvati al ser consciente de que algo iba mal.

Al parecer ni ella ni Harry veían lo que había entre la bruma pero sospechaban que el Horrocrux estaba jugando con la mente de Goyle porque el Slytherin se había puesto muy pálido y no dejaba de temblar y murmurar incoherencias.

Parvati, sin preocuparse por su propia seguridad, se acercó a él, se agachó, lo cogió por los hombros y lo zarandeó fuertemente para que reaccionase.

El chico no respondió. Tenía la mirada perdida y parecía estar ausente. Un miedo repentino invadió a Parvati.

Miedo a perderle.

Tenía la sensación de que si no hacía algo en ese momento, él acabaría siendo consumido por el Horrocrux y entonces… sería demasiado tarde.

— ¡Gregory, despierta! ¡Qué te ocurre! ¡Contéstame!— gritó sujetándole el rostro con sus manos, notando como se le humedecían las palmas con sus lágrimas.

Goyle seguía sin reaccionar. Estaba totalmente ido.

— No debería estar vivo, no sirvo para nada— murmuró por lo bajo— Sólo soy un don nadie. Un estorbo.

— ¡Reacciona de una vez! ¡Gregory! ¡Oh, Harry! ¡Está muy mal!

¿Harry?— musitó Goyle— Sí, Potter. Eso es. Es mejor que estés con él que conmigo. Yo no te merezco…

Parvati, furiosa por aquellas palabras y desesperada porque no quería perderle, le dio una bofetada que hizo eco en la gran sala.

— ¡Gregory, tienes que luchar! ¡¿Me oyes?! ¡Hazlo por mí!

Harry, muy asustado, corrió hacia ellos, dispuesto a intervenir. No iba a tener más remedio que destruir él mismo el guardapelo. Sin embargo, Parvati alzó la mano para que se detuviese.

— ¡No, Harry! Espera. Tienes que confiar en Gregory. ¡Yo sé… que él puede hacerlo!— dijo e inmediatamente le sujetó el rostro a Goyle intentando que la mirase a los ojos— ¡¿Cómo puedes decir que no deberías estar vivo?! ¡Eres imbécil! ¡Si no estuvieras vivo, nunca nos hubiéramos conocido ni hubiéramos pasado tantos momentos juntos…! ¡Esos inolvidables recuerdos nunca hubieran existido! ¡¿En serio no te importa?!

Parvati rompió a llorar con desesperación.

''No nos hubiéramos conocido. Esos recuerdos nunca hubieran existido.''

Las palabras de Parvati fueron poco a poco fueron calando en la mente de Goyle y al escuchar su llanto, reaccionó y despertó de golpe.

Un sinfín de imágenes pasaron por su cabeza como si se tratase de una película. La noche que fue al Londres muggle y accidentalmente acabó en Coco Loco. Allí se encontró a Parvati y bailaron juntos. El vestido verde que ella llevaba y lo guapa que estaba. Las tardes que pasaban juntos en su habitación… y el beso.

Nunca olvidaría su primer beso con Parvati.

Su inseguridad se esfumó y miró atentamente las siluetas que se encontraban entre la bruma.

Parpadeó dos veces.

Aquella chica desnuda no era Parvati. Aquel chico que la besaba no era Potter.

Comprendió que nada de aquello era real.

Así que, apartando las lágrimas de sus ojos con furia, sostuvo el colmillo del basilisco con todas sus fuerzas y lo clavó en el mismísimo centro del guardapelo. Inmediatamente se produjo una explosión y la bruma negra se evaporó, pero cuando todo por fin parecía haber vuelto a la normalidad Goyle perdió el conocimiento abruptamente y se desplomó en el suelo, junto a Parvati.

— ¡Gregory! ¡Por favor! ¡Gregory!

— ¡Goyle! ¡Aguanta!

Todo se volvió negro.

Y vacío.

Y no quedó nada.

Y cuando Goyle por fin recobró la conciencia se dio cuenta de que Parvati, nerviosamente, le pasaba los dedos por el cabello. No sabía cuánto tiempo había transcurrido pero tenía la sensación de que había estado así largo rato.

— ¡Harry! ¡Menos mal! ¡Se está despertando!

Harry, agotado, se acercó a ellos y Goyle, aturdido y con un dolor de cabeza insoportable, lo escrutó detenidamente y se percató de que parecía realmente cansado. Tenía un arañazo en la cara y la ropa hecha jirones. ¿Qué narices había pasado?

— ¿Estáis bien? — preguntó en un hilo de voz.

— Sí, Goyle. Estamos…bien. Ya ha pasado todo— Harry, viendo el peligro al que había sometido a Goyle, no había tenido más remedio que encargarse él mismo de destruir la diadema y la copa. Mientras tanto, Parvati había estado cuidando de Gregory. No podrían haberse marchado de todas formas hasta que despertase porque…¿cómo iban a sacarle de allí estando inconsciente? — Tenemos que irnos de aquí cuanto antes. ¿Puedes andar?

— Sí, creo que sí.

Con ayuda de Parvati, Harry lo sujetó y entre ambos lo ayudaron a levantarse. Muy despacio comenzaron a andar intentando ir al paso de Goyle y se encaminaron a la salida de la cámara de los secretos.

—Potter, ¿he conseguido destruir el guardapelo? ¿Qué ha pasado con los Horrocruxes? — preguntó Gregory, confuso—¿Los habéis destruido?¿Estás…bien, Potter? Tienes mal aspecto.

Harry, procurando mantener el equilibrio, lo soltó al ver que ya se tenía en pie. Parvati, en cambio, continuó sujetándolo de la cintura.

— Sí, más o menos— repuso Harry, casi sin fuerzas— No te preocupes por el guardapelo. Lo has conseguido, Goyle. Yo me he encargado de la diadema y de la copa mientras Parvati cuidaba de ti, pero… estoy agotado. La cicatriz ha empezado a quemarme de nuevo. Estoy muy preocupado.

— ¿Crees que… él se habrá dado cuenta, Potter?

— No lo sé, Goyle. No lo sé. Al menos Voldemort no se ha introducido en mi mente, por ahora.

— Por cierto, ¿cuánto tiempo he estado inconsciente? — preguntó Goyle cuando por fin salieron de la cámara de los secretos. Iban caminando por uno de los corredores cercanos al vestíbulo y Goyle se sentía muy confuso. Apenas recordaba lo que había sucedido, pero no se había olvidado de las palabras de Parvati.

La chica sonrió de puro alivio.

— Quince minutos, más o menos. Nos has preocupado mucho, Gregory. Vamos a llevarte a la enfermería ahora mismo.

Goyle se enderezó inmediatamente. ¿Ir a la enfermería? Ni hablar. No iba a desperdiciar la oportunidad de hablar con Parvati. Tenía que decirle lo que sentía. No pensaba quedarse tumbado en una camilla ni aunque le lanzasen la Cruciatus.

— No, no. Estoy bien. Volvamos con los demás. Sólo ha sido un simple desmayo. Ya estoy recuperado.

— ¿En serio? — preguntó Harry incrédulo al ver que se tambaleaba un poco.

Pero Goyle asintió enérgicamente y continuaron caminando, despacio, hacia la sala de los Menesteres.

Cuando finalmente llegaron, Harry explicó a todos lo sucedido, y cuando mencionó que habían logrado destruir los tres Horrocruxes con éxito y enseñó los colmillos de basilisco, todos empezaron a gritar de emoción.

Hermione no cabía en sí de alegría. Rápidamente corrió a los brazos del rubio.

— ¡Malfoy! — exclamó emocionada— ¡Ya sólo nos faltaría la serpiente y el anillo! ¡Te dije que podíamos conseguirlo! ¡Es posible, después de todo!

A Draco se le formó una sonrisa en la comisura de los labios. Empezaba a ver la luz al final del túnel. Si destruían todos los Horrocruxes, acabarían con Voldemort. No tendría que convertirse en un mortífago. Podría olvidarse de todo ese asunto para siempre. Podría ser feliz de una vez por todas.

Aunque… seguía sintiéndose intranquilo. Había algo que se le escapaba.

Y no sabía el qué.

Harry, magullado y maltrecho, se dirigió a todos. Quería terminar con la reunión de una vez porque necesitaba irse a descansar.

— ¡No debemos confiarnos todavía! ¡A partir de ahora tenemos que investigar todo lo que podamos para encontrar el anillo! ¡Y la serpiente… no va a ser nada fácil! ¡Hasta ahora hemos tenido mucha suerte pero eso podría cambiar! ¡Será mejor que nos marchemos a nuestras respectivas salas comunes! ¡Mañana nos veremos aquí a la misma hora!

— Vamos, Potter. ¡Tenemos que celebrarlo! ¡Aunque sólo sea un rato! ¡No seas aguafiestas!— exclamó McLaggen y Lavender se abrazó a él, eufórica.

Harry se negó. Seguía inquieto por algo… ¿Por qué su imagen se reflejó en el espejo aquel día? Acababa de darse cuenta de que no era porque él fuese el único que podía destruir los Horrocruxes. Imposible. Si hubiese sido así, Goyle jamás habría logrado destruir el guardapelo.

Inmediatamente, las punzadas de la cicatriz se volvieron más intensas. No debía relajarse. Tenía que hablar con Snape para seguir practicando Oclumancia. No podía retrasarlo más. Si Voldemort conseguía entrar en su mente ahora, todo se iría al traste. Ya pensaría en lo del espejo cuando tuviese la mente más despejada. A primera hora de la mañana iría a pedir ayuda al profesor de pociones.

— Quedaos vosotros si queréis. Yo necesito darme una ducha y descansar— dijo y se despidió de Hermione y Ron, insistiendo en que no se preocupasen por él y en que podían quedarse en la sala de los Menesteres si les apetecía pasar un rato con los demás.

Hermione asintió. Le encantaba la idea de poder estar un poco más de tiempo con Malfoy.

— Bueno— carraspeó Blaise, acercándose a Draco y a Hermione. Ginny iba con él— ¿Queréis que nos colemos en las cocinas y le quitemos a los elfos un poco de Whisky de Fuego? Hoy… lo necesito. Más que nunca.

Su comentario no pasó inadvertido para Hermione pero ella no dijo nada. Ahora veía a Zabini con otros ojos. Entendía más su comportamiento. Toda esa fachada que se había creado de imbécil, de chulo, de mujeriego… todo aquello era una farsa. Un mecanismo de defensa para poder soportar el infierno en el que había tenido que vivir. Blaise, de hecho, no había mencionado nada de lo sucedido a Draco y a sus amigos y Hermione respetaba su decisión. No era algo que pudiese contar de buenas a primeras. En parte, se sentía incómoda por conocer su secreto.

— ¿Qué te parece la idea, Granger? Podemos pedirle a Filch que se una a la fiesta— bromeó Draco.

Hermione y Ginny, horrorizadas, se miraron.

— ¡No, gracias! — exclamaron y los chicos se rieron. Sin embargo, se quedaron muy callados al ver que Goyle se había acercado discretamente a Parvati para charlar con ella.

Todos pusieron sus cinco sentidos en la conversación.

— Me gustaría… hablar contigo, Parvati— propuso Goyle, llevándose la mano a la nuca, un poco cohibido— Pero… en privado.

— Sí, vale. Yo también quiero decirte…algo.

Goyle exhaló para calmarse.

— ¿Te parece bien que nos vayamos a mi habitación? Vincent y los demás van a quedarse aquí. No creo que nos molesten.

Malfoy soltó una risita por lo bajo.

— Ya habéis escuchado— murmuró— Esto tenemos que verlo. ¿Os imagináis al imbécil de Goyle declarándole su patético amor a Patil?

Hermione rodó los ojos.

— Se supone que tendrías que alegrarte, Malfoy. Es tu amigo. Además, creo que deberías dejarlos solos y no meterte en lo que no te llaman.

— Tranquila, Granger. Ellos no van a saber que estoy en la habitación. Me esconderé en el cuarto de baño. ¿Quién se apunta? Tenemos que llegar antes que ellos.

Ginny y Blaise, sin decir ni una palabra, se dieron media vuelta y se marcharon, ignorándolo por completo. Hermione sonrió satisfecha y se enderezó, pero su alegría si disipó en cuanto escuchó a Crabbe a sus espaldas.

— Yo — susurró Crabbe, echándole un brazo por encima a Draco, a lo que el rubio respondió dándole un manotazo para que quitase la sucia mano de su impecable túnica— Quiero saber si Gregory va a ser capaz. Creo que se pondrá a llorar.

Hermione bufó exasperada.

— Por favor, lo vais a estropear todo — dijo indignada.

— Yo también voy — de repente, Theo, se unió a la conversación.

Hermione enarcó una ceja.

—Me lo esperaría de Crabbe pero de ti, ¿Theo? Por cierto, ¿dónde está Luna?

Theo hundió las manos en sus bolsillos.

— Se ha ido con Lavender y Cormac McLaggen al Gran Comedor, Hermione. Y ya sé que no está bien que nos metamos en esto pero Gregory es nuestro amigo y… quiero ver si todo se arregla entre ellos. De todas formas no creo que suceda nada fuera de lo normal…

Draco lo cortó inmediatamente.

— Tranquilo, que no van a hacerlo, Theo. Dudo que Goyle tenga el valor de bajarse los pantalones y…

— ¡Parad de una vez! — exclamó Hermione, molesta— Y para vuestra información, no os pienso dejar solos. Voy a ir con vosotros para asegurarme de que no hacéis nada raro porque no pienso consentir que estropeéis el momento.

Draco esbozó una sonrisa algo torcida.

— Sabía que te acabarías uniendo a la fiesta, Granger. Vamos a mi habitación ahora mismo— repuso adoptando un tono travieso pero por algún motivo inexplicable, la expresión de su rostro cambió inmediatamente y frunció el ceño, bastante molesto— ¡Crabbe, Theo! ¿Acaso sois retrasados? Reaccionad de una puñetera vez.

Theodore y Vincent asintieron al ver que despertaban sus viejos hábitos. Todos salieron de la sala de los Menesteres sin levantar sospecha alguna. Eso sí, Hermione no dejó de refunfuñar en ningún momento. Aunque… debía admitir que sentía curiosidad. Sabía que Parvati lo había pasado mal durante las últimas semanas y tenía muchas ganas de que la relación entre Goyle y ella volviese a ser como antes. Además, si iba con ellos podría evitar que arruinasen el momento. No obstante dedujo que Theodore Nott había decidido acompañarles por la misma razón que ella.

Lo conocía demasiado bien a esas alturas.

Y el discreto y tranquilizador guiño que le había lanzado unos instantes atrás no había pasado desapercibido.

Ni para ella.

Ni para Draco Malfoy, que había empezado a caminar a grandes zancadas, furioso.

''Y ahora el desgraciado le guiña un ojo. Primero la llama por su nombre. Después le sonríe. ¿Qué mierda está pensando en hacerle a Granger? ¿Es que no tiene suficiente con la loca de Lovegood?''

La mente de Malfoy trabajaba a toda velocidad, deduciendo cosas que hubieran sido fáciles y simples hasta para un troll, pero estaba tan cegado por los celos, que no veía más allá.

Hermione se percató de lo que le ocurría, pero se limitó a dejarlo por imposible y se encaminó a la sala común de Slytherin junto a los demás. Cuando llegaron, aprovecharon que no había nadie para colarse en la habitación a toda prisa. Aunque la mayoría de alumnos de la casa estuvieran al corriente de la relación entre Hermione Granger y Draco Malfoy, no sería muy bien recibida por aquellos lares. Y por otra parte, debían ocultarse en el cuarto de baño antes de que Goyle y Parvati entrasen en la habitación.

Una vez dentro, Draco cerró la puerta bruscamente y apoyó la espalda contra la pared. Ya ni siquiera le interesaba escuchar la conversación que pudiera tener el palurdo de Goyle con Patil, porque lo único en lo que podía pensar era en Theo.

Apretó los puños con todas sus fuerzas. Siempre había estado ahí, siendo tan amiguito de Granger, tan simpático. No es que lo viera como una amenaza, joder. Él era un Malfoy. Y Theo no tenía nada que hacer contra él, pero… que Granger mostrase un comportamiento tan afable con su ''amigo'', lo sobrepasaba. Con él nunca había sido tan agradable. Ni le sonreía de esa forma. Ni lo llamaba constantemente por su nombre.

— Malfoy, ¿qué te pasa? — Hermione empezó a preocuparse— ¿Puedes tranquilizarte de una vez?

Draco frunció el ceño. Miró a Theo y se dio cuenta de que el chico estaba con la oreja pegada a la puerta junto a Crabbe, lo que significaba que no le estaba prestando atención ni a Granger ni a él.

Molesto, agarró a la chica del brazo.

— Cómo quieres que me tranquilice, Granger— siseó de malagana— Te está empezando a gustar, ¿verdad? Es eso, ¿no?

Hermione abrió mucho los ojos.

— ¿De qué narices estás hablando, Malfoy?

Malfoy.

Draco se puso aún más furioso al volver a escuchar su apellido.

— ¿Ves? Ahí tienes la prueba, Granger. Malfoy. ¿Qué cojones tiene ese retrasado que no tenga yo? ¿Más riquezas? No. ¿Más atractivo? Imposible. ¿Así que por qué narices lo llamas a él por su nombre con tanta naturalidad? ¿Desde cuándo sois tan íntimos? Ah, sí. Desde que estuvimos en tu casa en navidad. Pasó algo aquella noche, ¿verdad, Granger? Aprovechaste el momento en el que me quedé dormido para irte con él, ¿no es cierto?

Hermione, sorprendida e irritada, le apartó la mano de un manotazo.

— Oh, por favor. No pensaba que fueses tan estúpido, Malfoy— hizo mucho énfasis en su apellido para fastidiarlo— Te recuerdo que aún sigues llamándome Granger. Y yo no estoy molesta por ello. Ni celosa.

— No estoy celoso.

— Para tu información, sí lo estás.

— No.

Theo suspiró.

— ¿Podéis dejar de discutir de una vez? Callaos. Hemos escuchado un ruido. Creo que Gregory y Parvati ya han entrado en la habitación.

Draco lo taladró con la mirada.

— ¿Tú me mandas a callar? ¿A mí? ¿Sabes a quién te estás dirigiendo?

Theo lo ignoró y continuó con la oreja pegada a la puerta. Crabbe no dejaba de reírse por lo bajo.

— Por favor, deja a Theo— suplicó Hermione— Y no seas idiota. No me importa llamarte Draco. Es sólo que siempre hemos usado nuestros apellidos y supongo que el hábito no desaparece de la noche a la mañana. ¿Puedes dejarlo de una vez? Sabes perfectamente que Theo es nuestro compañero. ¡Por favor, está con Luna! No te comportes como un niño pequeño y consentido al que acaban de quitarle un juguete.

Malfoy se apretó el puente de la nariz para calmarse. Finalmente fue consciente de que estaba haciendo el ridículo y supo que ella tenía razón. Él también seguía llamándola Granger y Hermione no se había molestado por ello ni se había puesto celosa.

Sí, joder, lo estaba.

Estaba celoso.

Tenía que admitirlo de una puñetera vez. ¿Y qué?

— Bueno, lo dejaré… estar— dijo rechinando los dientes sin apartar la mirada de Theo— Con una condición.

Hermione rodó los ojos.

— Cuál.

— Que me llames más veces por mi nombre y que a Theo no lo vuelvas a llamar por el suyo.

Ella resopló.

— Eso son dos condiciones, Draco—repuso con retintín— Y para que lo sepas, no voy a dejar de llamar a Theo por su nombre.

Malfoy hizo una mueca de reproche. Observó a Theo de soslayo y vio que estaba intentando contener la risa, así que no pudo soportarlo y actuó. Quería salirse con la suya de algún modo, joder a su compañero de habitación así que en un impulso y aprovechando que tenía a Hermione bastante cerca, la agarró de la cintura, aprisionó sus labios con fuerza comenzando a toquetear su cuerpo con vehemencia y resbaló la lengua dentro de su húmeda boca.

Ahogando un suspiro contra sus labios, se aferró totalmente a ella y con las manos, apretó su trasero con descaro.

Es mía.

Era lo que quería dar a entender. Se sentía orgulloso, por Circe. Sabía que algo así fastidiaría a Theo, sin embargo, Hermione, avergonzada, lo apartó de un empujón, casi sin resuello.

— ¡Q-qué haces, Malfoy! — tartamudeó abochornada. ¡Por Dios, Theo y Crabbe estaban presentes y él no había dudado en devorarle la boca! Nunca la había besado tan apasionadamente frente a otros ni le había tocado el trasero en público— ¡Ni se te ocurra volver a hacerlo! — espetó con las mejillas encendidas.

— Nos van a escuchar— replicó Theo— Estáis alzando demasiado la voz.

— Lo haré las veces que me dé la gana, Hermione— insistió Malfoy con una sonrisa ladeada intentando volver a abrazarla.

Theo, preocupado, les puso las manos en la boca para que se callasen pero ya era demasiado tarde. Goyle se había acercado a la puerta del cuarto de baño y no había dudado en abrirla.

— ¿Qué hacéis aquí? — preguntó pasmado. Después de lo que había sufrido para tener un momento a solas con Parvati, no iba a dejar que sus amigos lo fastidiasen.

Draco inspiró.

— Lo habéis jodido todo.

— ¿Lo habéis? ¡Tú eres el que ha empezado! —se quejó Hermione, bastante incómoda por el hecho de haber sido descubierta junto a los demás— Lo siento mucho, Goyle. Ya nos vamos.

Parvati, alarmada por todo el jaleo que estaba armándose en el cuarto de baño y sin saber qué era lo que sucedía, también se había acercado a Gregory.

— ¡¿Hermione?! ¿Qué está pasando aquí?

Hermione desvió la mirada.

— Nada, en serio, Parvati. Ya nos íbamos, ¿verdad, Malfoy?

El rubio se quedó en silencio, con la espalda apoyada en la pared y de brazos cruzados. No tenía intenciones de moverse hasta escuchar lo que él quería oír.

Hermione apretó los puños.

— Vámonos, Draco.

Malfoy sonrió, dándose por satisfecho.

— Sí, ya nos largamos— y agarró a Crabbe y a Theo de la túnica.

Hermione se aproximó mucho a Parvati y le susurró al oído.

— Tranquila, no pretendíamos quedarnos.

Parvati la miró incrédula y algo enfadada.

— ¿Ah, no? Pues yo juraría que sí.

Hermione se rió con nerviosismo.

— Eh, lo siento, de verdad. No os vamos a molestar más. Tenéis muchas cosas de las que hablar. Mucha suerte, Parvati— la alentó esbozando una fugaz sonrisa.

Parvati, que hasta entonces había estado hecha un manojo de nervios, se tranquilizó de algún modo, suspiró y decidió no sentirse importunada por el hecho de que sus amigos hubieran estado espiándolos.

Cuando todos se fueron— Hermione y Draco discutiendo, Theo harto de escucharles y Crabbe replicando porque quería quedarse un poco más— el silencio se hizo en la habitación.

Por unos momentos Parvati y Goyle no fueron capaces de mirarse. Se sentían avergonzados, sin saber qué decir o cómo actuar. Parecía que ninguno se atrevería a hablar nunca hasta que al fin, ambos lo hicieron al mismo tiempo.

¡Lo siento!

Parvati, ruborizada, alzó la mirada para toparse con sus ojos oscuros.

Siento haber estado tan borde estas últimas semanas prosiguió ella.

Y yo siento no haber sido sincero contigo añadió él—, pero tenía miedo de que nuestra amistad se estropease.

¿Por qué tendría que haberse estropeado?

Por unos breves instantes, Goyle se mantuvo callado.

Porque te besé. Y sabía que si te lo decía te sentirías incómoda porque creías que había sido Potter. Y bueno, todos lo admiráis. Hubiera sido cruel romper tus fantasías.

Parvati masculló de rabia.

Es decir, ¿que no pretendías contármelo nunca y hacer como si nada?

Gregory no dio una respuesta inmediata. Había hablado muchas veces con Vincent sobre el tema. Juraba día tras día que diría la verdad a Parvati, pero en el fondo de su corazón sabía que si ella no hubiera escuchado la conversación en las escaleras, se hubiese mantenido en silencio para siempre.

Eh, sí, bueno… pero no encontraba el momento y…

Fue mi primer beso confesó Parvati ásperamente ¿Sabes lo tonta que llegué a sentirme cuando me enteré de todo?

Goyle tragó saliva.

También fue el mío. Y supongo que sería decepcionante averiguar que había sido yo en vez de Potter.

Parvati, colérica, dio un paso al frente.

¿Decepcionante? ¡¿Decepcionante?! exclamó agarrándolo de la corbata A mí nunca me ha gustado Harry. ¡Nunca! Sólo me sentí atraída por él por ese beso. Me empecé a interesar por él porque me gustó como me besaste, Gregory. Y me sentí como una estúpida por haber estado perdiendo el tiempo con Harry cuando él ni siquiera tenía ni idea de lo que tú habías hecho.

Goyle comenzó a balbucear.

Pero, pero entonces, ¿yo te gusto? preguntó incrédulo ¿Pero cómo te puedo gustar?

Parvati lo soltó inmediatamente al ser consciente de que había invadido su espacio y que estaba a escasos centímetros de su rostro.

Sí, claro que me gustas. ¿Por qué no ibas a gustarme?

Porque Potter es mejor en todo. Es un Gryffindor como tú, no es un cobarde, es popular y muy inteligente. Es el Elegido. Yo…en cambio, soy estúpido. No destaco en nada. Siempre he sido la sombra de Draco y…

Parvati no le permitió continuar. Toda la vergüenza fue consumida por la rabia que sentía en ese momento. Se aproximó, se puso de puntillas y sin dudarlo, unió sus labios con los de él en un cálido y suave beso. Se quedó inmóvil contra su boca. Sin moverse. Sin respirar. Con los ojos cerrados y notando como le latía el corazón con fiereza. Incluso notaba el pulso en las yemas de sus dedos, pero aún así no se movió. Durante unos segundos el tiempo pareció detenerse y cuando por fin se apartó de Gregory, se dio cuenta de que él permanecía con los ojos abiertos, mirándola como si fuese la primera vez que la contemplaba.

Me has besado susurró él, sin creer lo que acababa de ocurrir.

musitó ella, empezando a sentirse avergonzada por el arrebato de coraje que acababa de tener. Después de todo era de Gryffindor. Llevaba el valor en la sangre.

¿Puedo hacerlo yo ahora? — se atrevió a preguntar Goyle, con cierto miedo a que ella se negase, pero Parvati sonrió, dándole a entender que podía besarla cuantas veces quisiera.

Y entonces, toda la inseguridad y falta de autoestima que lo había acompañado durante tanto tiempo comenzó a desaparecer en cuanto dio el primer paso hacia ella y volvió a acariciar su boca con la suya.

No sé si voy a hacerlo bien esta vez. El día de la fiesta estaba borracho y… me dejé llevar susurró contra sus labios, empezando a bajar los párpados.

— No te preocupes. Yo tampoco soy una experta, Gregory ella terminó de acortar la distancia que los separaba y ambos se fundieron en un largo y dulce beso.

Al principio sólo se quedaron quietos, inmóviles, acariciando sus labios y disfrutando del momento. Goyle se sentía demasiado nervioso al respecto. Ansiaba deslizar las manos por el cuerpo de Parvati pero no se atrevía así que decidió dejarlas en su cintura, rozándola ligeramente. Sin embargo, cuando notó que ella resbalaba la lengua dentro de su boca, inconscientemente se aferró más a su cálido y reconfortante cuerpo, y ambos se movieron a ciegas por la habitación sin separar sus labios hasta dejarse caer sobre la chaise longue.

Goyle permaneció tumbado, con la corbata un poco aflojada y la camisa por fuera del pantalón. Cuando notó que Parvati caía sobre su cuerpo, se dio cuenta de lo pequeña que era ella y lo grande que era él. Apenas pesaba y tenía la sensación de que la rompería si la abrazaba con demasiada fuerza. Aún así no pudo evitarlo. Se sentía débil y brutal, y el deseo fluyó a través de él.

Parvati ahogó un gemido contra sus labios al sentir la dulce suavidad de sus labios, el calor embriagador de su lengua y se retorció de satisfacción cuando sintió que él hacía más presión contra su boca. Sólo un poco. Fue un beso sutil. Breve. Vaporoso. Y parecía que se fundía y desaparecía.

Y es que Goyle se detuvo, se apartó para mirarla a los ojos y volvió a empezar de nuevo. Porque él no pensaba ir deprisa. Porque tenían todo el tiempo del mundo. Porque ahora por fin… podían estar juntos.

Juntos.

Ellos solos.

Nadie más.

Aún estaba un poco mareado y algo aturdido por todo lo sucedido con el guardapelo, pero al mismo tiempo se sentía tan sumamente afortunado que se fue olvidando de todos sus problemas.

Parvati estaba feliz. Tenía incluso ganas de llorar, porque ahora… ahora todo volvía a funcionar.

Todo volvía a ser como antes.

No.

Mejor que antes.

Así que de nuevo, sonrió mientras lo abrazaba, lo acariciaba y lo besaba hasta el punto en que ambos se sintieron tan bien que se olvidaron de que tenían que ir al Gran Comedor a cenar. Y sólo se quedaron allí, tumbados, disfrutando de aquel maravilloso momento que tenían a solas, como si tuvieran miedo de no poder vivir algo así nunca más.


La cena había concluido y el reloj marcaba las doce. Harry era el único que aún permanecía despierto a pesar del cansancio que tenía debido al día tan ajetreado que le había tocado vivir. Sentía los músculos entumecidos y el hecho de haber destruido dos Horrocruxes lo había dejado destrozado aunque intentase aparentar lo contrario frente a sus amigos. La cicatriz le ardía. Nunca le había quemado tanto como en ese momento. Y el temor a que Voldemort descubriese lo que estaban haciendo crecía cada vez más dentro de su pecho.

Observó a sus compañeros de habitación.

Ron dormía con la boca abierta, Neville y Dean descansaban plácidamente y Seamus Finnigan había arrancado las sábanas mientras dormía y las había desparramado por el suelo.

Harry suspiró. A veces deseaba ser cualquier otra persona. Tener una vida más fácil. Sin Voldemort. Sin muertes. Sin cicatriz.

Pero no era así. Y por mucho que cerrase los ojos y los abriese ansiando despertar de esa pesadilla, sabía que no iba a ocurrir un milagro.

Era un hecho.

Lo que más le preocupaba en ese instante era no encontrar los Horrocruxes restantes antes de que Voldemort volviese a introducirse en su mente.

Bostezó, somnoliento.

Debía descansar. Al día siguiente, con la primera luz del alba ya pensaría en todo con calma, así que muerto de sueño, corrió el dosel de las cortinas de su cama, se tumbó y cerró los ojos.

Oscuridad.

Frío.

Y ahí estaba el mismo largo y siniestro pasillo con el que había soñado meses atrás.

Él, en pijama, volvía a vagar por aquel lugar.

La cicatriz le dolía. Ardía. Un intenso pinchazo lo alarmó así que se masajeó la frente para aliviar el dolor.

Descalzo, continuó andando. El suelo estaba helado. La puerta de hierro se encontraba al fondo.

La misma puerta de hierro.

Departamento de misterios.

La abrió muy despacio, sabiendo ahora lo que encontraría en su interior.

Profecías. Más y más profecías. Pero Arthur Weasley no estaba ahí en esa ocasión. Ni él era una serpiente.

Continuó caminando entre las estanterías, notando como la angustia crecía dentro de él.

—Lumos— murmuró entre la oscuridad e inmediatamente vio dos siluetas al fondo de la estancia.

No, tres.

Instintivamente aligeró el paso. No podía respirar. La ansiedad crecía en su garganta, ahogándolo, asfixiándolo, porque sabía que no le gustaría lo que iba a encontrar.

Estantería noventa y siete.

—Necesito esa profecía— siseó Voldemort. Una enorme serpiente reptaba a su alrededor, esperando órdenes. No estaban solos— Aún no, Nagini. Aún no.

Harry vio a una persona arrodillada en el suelo pero no pudo distinguir bien quién era, así que se acercó más. Le faltaba aire, como si sus pulmones de repente hubieran dejado de funcionar. Voldemort reía y disfrutaba, y caminaba en círculos sin dejar de contemplar con satisfacción a la persona que yacía en el suelo, jadeando y sufriendo.

— Tendrás que matarme— murmuró una voz que a Harry le resultó dolorosamente familiar.

No, no, por favor.

—Oh, lo haré, pero antes tú la cogerás para mí— repuso Voldemort con voz aterciopelada y rápidamente, alzó la varita — ¡Crucio!

Y entonces Harry lo vio. Lo vio claramente. A Sirius. De rodillas, retorciéndose de dolor.

— ¡Crucio! — gritó Voldemort una vez más.

Sirius hizo un esfuerzo por contener los gritos que amenazaban con salir de su interior, pero era demasiado tarde.

Moriría. Voldemort se encargaría de que así fuese.

Harry despertó gritando y sudando a chorros. Tal era el escándalo que había formado que sus compañeros se habían despertado muy asustados.

¡Ron! ¡Es Sirius! ¡Voldemort lo ha capturado! apartó las sábanas de su cama, se vistió rápidamente y cogió los colmillos del basilisco. En ese momento no podía pensar con claridad ¡Tenemos que avisar a Hermione!

Harry, ¿qué ocurre?Ron se horrorizó. La última vez que su amigo había soñado con Voldemort y su padre, Arthur había terminado en San Mungo. Y sabía que aquellos sueños recurrentes que atormentaban a Harry, no eran un buen augurio ¿Estás seguro? ¡Qué vamos a hacer! –añadió buscando algo de ropa que ponerse. No supo por qué pero intuyó inmediatamente que iban a tener que salir del castillo Espera, ¡no podemos largarnos! Si Snape se entera…

¡Me da igual! ¡Lo he visto! ¡A Sirius! ¡Estaba con él y si no hacemos algo va a morir! ¡Tenemos que ir al Ministerio inmediatamente!

— Espera, espera. ¿Al Ministerio?

Neville se aproximó a ellos para intentar hacer entrar en razón a Harry. Dean y Seamus, en cambio, estaban muy callados, sin saber qué decir al respecto.

¡Harry, cálmate! gritó Neville ¿Y si todo es mentira? ¡¿Y si quién-tú-sabes lo está haciendo para provocarte y llevarte a una trampa?!

Harry se quedó en silencio. Esa posibilidad había pasado por su mente durante una fracción de segundo pero la había descartado de inmediato.

Porque…no podía perder a Sirius.

Sirius era la única familia que le quedaba.

Obnubilado totalmente, abrió con estrépito la puerta de la habitación y fue en busca de Hermione. Como no podía subir por las escaleras del cuarto de las chicas se vio obligado a llamarla a gritos, sin importarle lo más mínimo que el resto de alumnos se despertasen.

¡Harry! ¡Qué ocurre! Hermione y las demás salieron de la habitación y se angustiaron nada más ver lo pálido que estaba. Y no sólo él. Neville y Ron lo acompañaban y no tenían buena cara. Seamus y Dean, en cambio, habían decidido que lo más sensato era quedarse en su habitación.

Harry contó todo lo que había soñado a Hermione, cada detalle, intentando no soltar las palabras atropelladamente. Cuando bajaron a la sala común y se detuvieron junto a los sofás, Hermione lo sujetó por los hombros.

Relájate, Harry. Mira, Umbridge ya no está en Hogwarts.

¡Y qué me quieres decir con eso, Hermione!

¡Harry! ¡Tranquilízate y escúchame, por favor! ¡Las chimeneas de Hogwarts ya no están siendo controladas! Al menos desde que Umbridge se fue. Podemos ponernos en contacto con el número 12 de Grimmauld Place. Si Sirius está allí, sabremos inmediatamente que es una trampa. ¡Es muy arriesgado salir del castillo sin tener ni idea de si es cierto lo que has visto, Harry! ¡Y más ahora que estamos tan cerca de acabar con él! Ni siquiera hemos destruido todos los Horrocruxes ni sabemos dónde encontrarlos. ¡Es un suicidio!

Pero, ¡¿y si es cierto?! ¡¿Y si Voldemort tiene a Sirius de verdad?! — preguntó sin bajar la intensidad de su voz ¡He visto a la serpiente! ¡A Nagini! ¡Estaba con él!

Algunos alumnos de primero y segundo se habían asomado al final de la escalera para averiguar qué diantres ocurría pero al ver que se trataba de Potter, dieron media vuelta y se fueron a sus habitaciones. Después de todo, Harry seguía siendo un mentiroso para la mayoría. Porque El Profeta aún no lo había desmentido. Según Fudge, que hubiesen escapado mortífagos de Azkaban no significaba que Voldemort hubiera vuelto.

Hermione se metió un mechón de pelo detrás de la oreja.

Si es cierto que él tiene a Sirius, no tendremos más remedio que ir al Ministerio esta noche aunque… ¿qué vamos a hacer con el anillo? en ese momento tosió. El anillo era lo de menos. Había algo que la atormentaba mucho más Bueno, tú intenta ponerte en contacto con Sirius, Harry. En la cocina del cuartel general debe de haber alguien. Quizá Tonks o Molly. Yo… esto… hay algo que debo hacer.

¿A dónde vas? ¿A buscar a Malfoy? — preguntó Ron con cierta molestia en la voz.

Eh, sí. Ginny, ¿puedes acompañarme? preguntó a la pelirroja. Luna, Parvati y Lavender la miraron en silencio y ella no tuvo más remedio que ser más precisa Sólo Ginny. Es mejor que vosotras os esperéis aquí.

Lavender se cruzó de brazos.

¿Por qué?

Snape estará vigilando comentó y se apresuró a salir por el retrato de la Dama Gorda con la pelirroja En serio, ¡volveremos rápido!

La Dama gorda las dejó pasar a regañadientes, no muy conforme porque volviesen a salir a esas horas y cuando por fin se quedaron solas en el corredor, Ginny detuvo a Hermione.

¿A dónde piensas llevarme, Hermione? susurró en la penumbra No vamos a buscarlos, ¿verdad?

Hermione carraspeó y continuó andando con cierta impaciencia.

Claro que vamos a ir a buscarlos, Ginny. Pero antes quiero comprobar algo con lo que llevo muy inquieta desde hace semanas.

La chica la siguió sin comprender a qué se refería hasta que se detuvieron frente a la sala de los Menesteres.

¿Por qué estamos aquí, Hermione? ¿Se te ha olvidado algo en la reunión de hoy?

Hermione la ignoró y sólo deseó. Deseó una y otra vez hasta que la puerta se formó. Después, entraron.

Ginny su voz sonó temblorosa ¿Recuerdas lo que nos contó Lavender antes de las vacaciones de Pascua? Lo de las cartas del Tarot.

Ginny sufrió inmediatamente un vuelco en el estómago. Claro que lo recordaba. Nunca había creído en esas tonterías pero cuando estuvo a punto de morir, recordó lo que habían augurado las cartas y pensó que ella sería la víctima. Aunque… no había sido así.

¿Podría tratarse de casualidad? ¿O en realidad… era cierto que alguien iba a morir?

Lo sé, Ginny.

¿El qué sabes?

Que vamos a tener que salir esta noche. Que vamos a tener que ir al Ministerio. Y que alguien va a morir. Una voz me lo dice, constantemente. Y la ansiedad con la que cargo es cada vez mayor. Tengo que saber si es cierto. Y en el caso de que así sea, a quién se refieren las cartas de Lavender. Al principio pensaba que se trataba de una sarta de bobadas. Pero ahora… ahora no lo veo de la misma forma.

Ginny comprendió en ese momento lo que pretendía.

¿S-se lo vas a p-preguntar al espejo? ¿Y crees que te lo dirá? No siempre responde a todo. Esta tarde cuando te fuiste con Malfoy, se me ocurrió la idea de preguntarle por la ubicación de los Horrocruxes pero no pasó nada tartamudeó aterrorizada. ¿Y si la víctima era… alguno de ellos? ¿Y si… y si era Blaise? Se mordió el labio, haciendo un esfuerzo por serenarse. No quería saberlo. No quería conocer la verdad ¿No tienes miedo?

Hermione apartó la mirada.

Claro que tengo miedo, Ginny. No te hubiera pedido que me acompañases si no lo tuviese. Cuando la madre de Zabini te envenenó me sentí culpable por haber dejado que te fueses a esa mansión con esa bruja. Entonces recordé la conversación con Lavender y la idea de que fueses tú la víctima me aterrorizó. Y ahora… ahora…

Ginny asintió en silencio. Ahora sabía porque Hermione había insistido en que el resto de sus amigas se quedasen en la sala común. No podría haber sacado el tema de la madre de Blaise estando ellas presentes.

Tienes razón. Necesitamos saberlo comentó después de una larga pausa Pero, ¿y si no nos gusta lo que vamos a ver?

Hermione no contestó y avanzó unos cuantos pasos hasta estar frente al espejo porque tenía la sensación de que si no se decidía pronto, acabaría vacilando, daría media vuelta y saldría de la sala de los Menesteres sin atreverse a averiguar la verdad.

Ginny se situó a su lado y las dos, sin decir ni una palabra observaron el cristal.

'' ¿Alguien va a morir esta noche? '' — preguntó Hermione.

Al cabo de unos segundos comenzaron a formarse dos sílabas en el cristal.

'' Sí''

Ambas contuvieron la respiración.

'' ¿Quién va a morir? ''

La espera se hizo interminable. Cada segundo se volvió eterno. Tanto para Hermione como para Ginny. Ninguna de las dos lo había pasado tan mal nunca y cuando empezó a aparecer poco a poco la imagen de la víctima en el espejo, Hermione sintió tal terror que como acto reflejo, tuvo que cerrar fuertemente los ojos. Ginny, en cambio, se quedó muda, blanca como la nieve, sin apartar la mirada del cristal.

Silencio.

Respiraciones agitadas.

Silencio.

Ginny jadeando, al borde de las lágrimas.

Silencio.

Hermione levantando poco a poco los párpados.

Silencio.

Hermione sin sentir. Sin respirar.

Sin escuchar nada que no fuese silencio.

Silencio al ver la silueta de Draco Malfoy reflejada en el cristal.


Sé que, ahora mismo, más de una querrá matarme. Lo sé, pero el capítulo debía terminar ahí, porque lo que viene ahora… tiene tela.

Os recomiendo que os vayáis preparando para el siguiente porque vais a sufrir. Yo ya estoy sufriendo y aún no lo he escrito. Y aviso de antemano… que puede pasar CUALQUIER COSA. El que avisa… no es traidor.

Espero que os haya gustado este capítulo. Ha sido muy complejo, en serio. Ya me contaréis qué tal. Esta vez no me voy a poner a comentar pareja por pareja porque si no, no termino nunca. Lo que sí quería aclarar… porque ya me lo habéis preguntado muchas veces pero hasta ahora no podía decir nada… en ciertas ocasiones he recibido reviews preguntándome sobre la edad de los personajes. ¿Por qué hay tanto lemon y todos tienen 14 y 15 años? Sí, lo sé. Son muy jóvenes. Yo soy la primera a la que le hubiera gustado basar el fic en séptimo curso, que hubiese sido más apropiado. Pero si hubiese hecho eso, Sirius estaría muerto. Dumbledore también. Etc, etc, etc. Además, que lo que deseaba fervientemente era que todos fuesen al Ministerio. Y eso sólo podía hacerlo si orientaba la historia en quinto curso, pero no quería decirlo hasta ahora para no haceros spoilers, así que ya lo sabéis. ¡Como volváis a preguntarme por este tema OS MATO! Nah, es broma, pero un par de Cruciatus sí que caerán XDD

Por otra parte, esta fase del fic se está acercando al punto culminante, clímax, como queráis llamarlo, pero eso no quiere decir que la historia vaya a terminar, porque todavía me queda muuucho que contar. Hay subtramas que aún están sin cerrar, y tranquilas, que no me he olvidado de ninguna de ellas. Tendréis que ser pacientes :)

En fin, creo que no me dejo nada. Dentro de unos días empezaré a escribir el siguiente capítulo. No os imagináis las ganas que tengo. Eso sí, veremos a ver lo que me ocupa porque normalmente siempre me hago un esquema de 700 u 800 palabras antes y esta vez me ha abarcado prácticamente 3.000 palabras, así que estoy aterrorizada xDD Voy a necesitar mucha paciencia y sobre todo, mucho ánimo.

¡MUCHOS BESOS A TODOS! :D

PREGUNTA PARA EL SIGUIENTE CAPÍTULO: ¿QUIÉNES VAN A IR AL MINISTERIO DE MAGIA PARA LUCHAR CONTRA NUESTRO QUERIDO ''SIN NAPIA''? (PODÉIS ELEGIR 2 OPCIONES PERO SÓLO UNA ES CORRECTA)

A) Nick Casi Decapitado, Peeves, Aragog, Hagrid y la profesora Trewlaney.
B) Hermione, Draco, Ginny, Blaise, Ron, Pansy, Luna, Harry, Neville y Theodore.
C) Parvati, Goyle, Gilderoy Lockhart, Lavender, Umbridge, Cormac, el profesor Quirrell (sí, ha resucitado por la cara xD), Crabbe y Daphne.
D) Harry, Ron, Hermione, Draco, Blaise, Ginny, Neville, Theo, Luna, Lavender, Parvati, Crabbe y Goyle.

PD: ¿QUIÉN QUIERE QUE SEVERUS SNAPE ADOPTE A BLAISE ZABINI Y SE CONVIERTA EN PAPÁ?

PD2: El otro día se me olvidó decir que... tengo preparado un one-shot Draco/Hermione/Theodore. Sí, sí, últimamente me ha dado por hacer experimentos xDD En fin, que ya está terminado y lo voy a dedicar exclusivamente a la que sea el review 2.000, así que ya lo sabéis. Lo subiré para entonces :D