"Munr."

Por B.B. Asmodeus.


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Fandom: How to Train Your Dragon, 1 & 2, Dragons: Riders/Defenders of Berk, Novelas de Cressida Cowell. (Sí, por fin he caído.)

Parejas: Hiccup/Toothless. Eventualmente, habrá: Eret/Stormfly, Tuffnut/Snotlout, Ruffnut/Cloudjumper, y Astrid/Camicazi. Están advertidos.

Rating: Mature por violencia.

Categorías: Romance, Humor, Drama, Suspenso, Temas Espirituales, Hurt/Comfort, Semi-Fusión con los Libros, Acción/Aventura. Lemon, en algunos capítulos, pero no de una manera tradicional. Uso de mitología y lenguaje Nórdico.

Sinopsis: Post-HTTYD 2. Justo cuando Hiccup y Astrid están a punto de contraer nupcias, un ritual de una vieja espiritista vikinga expone una dura realidad a la pareja—el alma de Hiccup ya le pertenece a alguien más. Sin embargo, el aceptar Hiccup este hecho, tan sólo será el inicio de su nueva aventura.

Nota sobre la crisis de sexualidad de Hookfang en el capítulo anterior: Ya lo había discutido en FB, pero debido a la conmoción que Hookfang causó con su cambio de genero expliqué que para mí era hembra por el especial El Regalo del Night Fury, pero en sí Dreamworks es un experto en mandar señales contrarias. A veces lo consideran macho, a veces no. Había decidido dejarla hembra porque honestamente así es mi head-canon, pero luego me fijé que en capítulos anteriores ya la había establecido como macho. Para dejar las cosas en paz, edité el capítulo anterior y lo dejaremos como hombrecito. xD Quien sabe, tal vez por la noches, Hookfang sacas sus pantimedias y se va a divertir.


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XIV.

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"Lo único en mi mente es la cuestión:

¿Quién estará a cargo del pueblo esta noche?"

-Rihanna ft. Jay-Z.

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Meatlug y Hookfang fueron reclutados por Toothless en las afueras del Gran Salón. Los dragones indicaban que tendrían una reunión propia, y Toothless vistió su rol de Alfa con limpia ejecución desde el techo de la choza de los Haddock. Cloudjumper lo acompañaba, al igual que Stormfly, Barf y Belch, y un grupo de dragones recién agregados a su círculo de compañeros cercanos. Era raro contemplar tan poblada escena, puesto que era bien conocido el hecho de que el Night Fury tenía límites muy estrictos sobre su espacio personal. Nunca había sido el dragón más social de Berk.

Ser líder cambiaba muchas cosas, al parecer.

Fishlegs se despidió de Meatlug con una cariñosa caricia en su ancho vientre. "Por favor, no la alteren si no es necesario. Está en estado delicado."

Toothless gorgoreó una afirmación, sus alas extendiéndose en acuerdo.

Fishlegs fue el primero en llegar y el primero en darse una idea de la atmosfera de la sala de juntas. La silueta de Hiccup estaba enmarcada por el atardecer frente al ventanal, dándoles las espaldas a todos en asistencia. Astrid y Eret jugaban con una canica, pasándosela a través de la mesa principal, como niños pequeños. Ruffnut, nunca interesada en juntas largas y demasiado serias, estaba distrayéndose con su daga y un trozo de madera, moldeándolo en una forma que todavía no se consolidaba. Sólo para sacarla de su concentración, Fishlegs se le acercó por las espaldas. Le resopló en la nuca. La chica se estremeció, pero sonrió cuando se percató de quien se trataba. A escondidas, Fishlegs dejó caer un dulce de leche en el regazo de la gemela. Ambos se guiñaron en confabulación, Ruffnut metiéndose el dulce a la boca lo más rápido posible.

Al ver a Snotlout y a Tuffnut por fin llegar a la entrada, Valka fue la que les indicó pasar, sonriendo, mientras terminaba de encender un grupo de velas.

Fishlegs tocó tenuemente la nueva vaina colgando de la cintura de Snotlout, mientras el Jorgenson menor se vio obligado a pasar a lado suyo. Fue un impulso sencillo, inmedible. Tan fácil como el despertar de su curiosidad, y la necesidad de investigar. La reacción que recibió fue totalmente disimilar a la de Ruffnut. Al sentirlo, Snotlout se congeló, e inmediatamente alejó su persona del alcance de Ingerman.

Rechazo. Era lo único que lograba obtener del muchacho últimamente, cuando se trataba de ellos dos a solas, dentro de una dimensión más personal que simples compañeros vikingos.

Fishlegs no lo comprendía.

"¿Estamos todos?"

Abandonando sus juegos, Astrid fue la encargada de cerrar los portones de la sala. Cuando volteó a ver a Hiccup, respondió a su incertidumbre con una inclinación de su mentón. Fishlegs no podía creer que tan fácilmente esos dos podían volver a sus roles de cómplices. Astrid había estado tan enojada con Hiccup y ahora… Fishlegs sacudió su cabeza. Aquella furia se sentía tan lejana, ahora que lo pensaba. Aquella Astrid lastimada todavía no había presenciado la masacre en las Islas Bog-Burglar. No era la misma Astrid la que había regresado.

Desde su posición en unos de los asientos de la mesa de planes, Eret levantó una mano. "¿Es estrictamente necesario que yo también lo esté? Yo ya di mi informe a Valka."

Astrid entre-torció sus ojos. "No es como si tuvieras mejores formas de aprovechar tu tiempo."

"De hecho—"

"Te necesito aquí, Eret." Hiccup intervino, mientras se situada entre los dos. Estaba sonriendo. "¿Qué? ¿Te tratamos tan mal?"

Eret fue tan innegablemente lento en responder al brillo picarón de Hiccup, que la batalla estuvo ganada desde antes de abriera su boca. "…Está bien. Seré su niñero por un rato más."

"No eres tan viejo." Astrid rodeó a Hiccup para acomodarse a las espaldas de Eret. Le dio un manotazo a uno de aquellos enormes hombros, pero no hubo malicia real entre los dos, a diferencia de cuando Astrid solía atosigar a Snotlout. "Oh, Hiccup, todavía falta Camicazi."

"Está descansando. Hablaré con ella después."

Fishlegs se unió al ceño fruncido de Astrid. "Pero, Hiccup, si esto involucra la batalla de su hogar, ella debería estar aquí también."

Hiccup no respondió a la primera. Les dedicó una mirada intensa a ambos defensores. Antes de ceder a sus demandas, tomó asiento sobre la antigua silla de Stoick, situada a la cabeza de la mesa rectangular. Entrelazó los dedos de ambas manos para después acomodarlas bajo su mentón en dura contemplación. Sobre el tablero de juntas, distintos tipos de mapas del Archipiélago estaban extendidos y sostenidos con drakkars diminutos de madera. "No es de las Islas Bog-Burglars de lo que hablaremos, chicos."

Ah. Fishlegs se apresuró a situarse en el flanco izquierdo de la mesa, cerca de Hiccup. De su morral, extrajo los pergaminos y libros que había tomado prestado de la Biblioteca. "¿Se trata del Seadragonus?"

Un gruñido aprensivo de Snotlout cortó, lo que fuera que su primo había estado a punto de contestar. "¿Por esto nos citaste? ¿TODAVÍA no le cuentas a tu madre sobre cómo Furious hizo un malvavisco derretido de la Isla Berserk?"

Oh, bueno. Adieu al suspenso.

Astrid lució confundida al igual que Eret, mientras que Hiccup masajeó sus sienes en busca de paciencia. Fishlegs envidió su ignorancia, porque a pesar de la falta de tacto de Jorgenson, en ocasiones su falta rodeos era necesaria. Hiccup tenía la mala costumbre de aferrarse a sus secretos con demasiado capricho.

Ante el fatal silencio que prosiguió a la revelación, Valka fue la que levantó sesión oficialmente. "Así que, es como lo sospechaba. Liberaste a Furious, Hiccup."

Hiccup dejó caer su mano hacia los mapas. "Sabías que lo haría."

Madre e hijo se intercalaron con una mirada que sólo ellos podían comprender. La mujer estaba vistiendo una máscara tan inmutable como el de su hijo. Cuando Valka pareció indicar que estaba punto de expresar todas las formas en la que su hijo estaba castigado, Hiccup la frenó con una palma extendida.

"Pero, Ma', antes de llegar al tema de malvaviscos derretidos, necesito saber algo de ustedes."

"¿Nosotros?"

"De ti, Gobber y mi padre." Hiccup apuntó a cada uno—con excepción de Stoick—con cierta aura de acusación. "Honestamente, no creo que tú estés al tanto de la verdad, pero no puedo meter las manos al fuego por mi padre. Odín sabe que antes de que fuera convertido con mi punto de vista, la herencia Hairy Hooligan lo tenía cegado como búfalo. Si es que sabía la verdadera historia, puedo imaginarlo tratando de esconderla."

Valka volteó a mirar a Gobber, al igual que todos los que estaban en la sala. Al descubrirlo roncando, Eret lo picoteó con uno de los lápices de carbón. "¿Eh? ¿Qué? ¡Muerte gloriosa para los Hairy Hooligans!" Gobber despertó entre tartamudeos y espasmos poco coordinados de su cuerpo. "Ah. Lo siento. Largo día. ¿Qué me perdí?"

Los dos Thorston compartieron una risilla burlona, y hasta Valka sonrió. Hiccup se ablandó instantáneamente al tratarse de Gobber. Aunque, algo de su estricto tono todavía permaneció. "Gobber. Tú fuiste el que me contó aquellas historias increíbles sobre el Rey Hiccup I. ¡Sobre cómo había sido este grandioso guerrero!" Hiccup exclamó con exagerado énfasis, batiendo sus manos a su alrededor. "Cada noche, me mandabas a la cama con historias de sus aventuras. Historias de cómo había aniquilado a los dragones que habían intentado invadir las Primeras Tierras de nuestros antepasados. ¿Recuerdas? Porque yo nunca las olvidé."

"Claro que sí. ¡Rey Hiccup I, hijo de Ragnar IV! ¡Lideró la Batalla de 45 días contra los Histéricos!"

"Y como buen Hiccup que era, también formó una amistad con un dragón."

Todas las cabezas se tornaron hacia su líder, con excepción de Eret. Campante con la atención, la sonrisa de Hiccup se alargó.

"¿Qué?"

"¿Cómo sabes eso?"

Hiccup batió los reclamos con un giro de su mano. "Me falta por averiguar los detalles del asunto, pero ahí lo tienen. Tengo evidencia de que Hiccup I formó una alianza con los dragones y sospecho fue así como la Guerra terminó hace 1000 años. Sin embargo, no es en ese Hiccup en el que quiero enfocarme. Ésta es tan sólo una muestra de cómo la historia de nuestros antepasados ha sido modificada hasta volverse poco confiable."

Gobber refregó su mentón. "Mmm. Si lo que estás insinuando es verdad, eso querría decir que algo sucedió para que la historia fuera torcida de esta forma."

"Exacto." La mesa recibió un puñetazo victorioso, al escuchar al consejero.

"Déjame adivinar, estás a punto de iluminarnos con tu sabiduría sobre lo que realmente sucedió." Snotlout sacó una manzana de entre sus bolsillos secretos, tan impaciente como Fishlegs se sentía. "¿Te molestaría apurarte? Tengo Berserkers que decapitar."

Para su sorpresa, fue entonces que Hiccup se dirigió a Fishlegs. "¿Me permites el libro de Genealogía?"

Fishlegs ya estaba preparado. Extendió el tomo a través de la longitud de la mesa. "Pagina 604. La marqué."

Hiccup asintió. Abrió el libro aproximadamente a un cuarto de su longitud total, sus ojos y su dedo anular buscando desesperadamente por los pasajes indicados. Cuando dio la vuelta a la siguiente página, Fishlegs sabía lo que encontraría. Hiccup, sin embargo, fue rebasado con el asombro. "Vaya. En verdad heredaste aquellas facciones matadores de la realeza, Snot." Y plantó el libro frente a las narices de su primo. "Grimbeard El Ghastly."

Ruffnut y Tuffnut se asomaron por encima de los hombros de un curioso Snotlout, ambos silbando con acierto, cuando obtuvieron un buen vistazo. "¡Ja! Hasta la misma narizota y las cejas de gusano quemador. Casi idénticos."

"Casi, siendo la palabras clave." Ruffnut empujó a su hermano, acercándose lo más posible al retrato hecho a mano de Grimbeard. "Porque este Snotlout es mucho más sexy. ¡Mira esa barba! Esa es una barba decente. Augh, nada que ver con esa ridiculez a la que llamas vello facial."

Dichas cejas de grosor similar al de una oruga onicófora, se arrugaron en profunda ofensa. "No recuerdo que te hayas quejado de mis masculinos vellos faciales cuando—"

Gracias a los Dioses, Eret vino al rescate de la castidad de los oídos del resto de los presentes—Aunque, Fishlegs admitía tener buenos recuerdos de aquellos vellos, por igual. "¿Hablan en serio? ¿Jorgenson es de la realeza?"

Astrid resopló ante la suspicacia de Eret. Asintió con extremo pesar. "Comprenderé si después de saber esto, tu fe en la humanidad disminuye. Hiccup y Snotlout comparten los mismos ancestros."

"Sí, sí, ya sabemos que mi belleza ha perdurado a través del tiempo, ¿pero qué hay con eso? Esto sólo comprueba que yo debería ser Jefe, y no tú—Oh, ¿de eso se trata esta junta? ¿Secretamente anunciaras mi coronación?"

Hiccup esperó a que los dedos de Snotlout estuvieran en el libro para cerrarlo fuertemente de un sólo golpe. Ante el retumbante "¡Ow!" todos se carcajearon. "No te emociones de más, Snotlout." El chico esperó a que el breve lapso de comedia se apaciguara por su cuenta, para entonces proseguir. "Grimbeard fue… un asesino. Aparte de ser apuesto, no hay mucho más de que sentirse orgulloso."

Con algo de su suave risa todavía desvaneciéndose, Valka parpadeó en sorpresa. "Dioses, ¿a quién mató?"

Delineando la cubierta del antiguo tomo con sus palmas, Hiccup pareció viajar a otro punto lejano en su memoria, una mezcla de emociones abroncando su voz. "Hiccup Horrendous Haddock Segundo, su propio hijo."


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Toothless sentía comezón en su pecho.

La ignoró. Un Alfa rascándose, no aspiraría respeto. "No puedo exigirles venir conmigo."

"Puedes." Cloudjumper giró su cabeza, presionando a Toothless por todos los ángulos. "No estás acostumbrado a tu poder. Esa es otra cuestión."

Cloudjumper era bastante mandón, cuando se lo proponía. Toothless se apresuró a dar su primer mandato que consideraba seguro y sensato. "Meatlug permanecerá en Berk. Pase lo que pase." Al no ver oposición, continuó. "Ella y cualquier dragona preñada."

"Sabes lo que tienes que hacer." Cloudjumper insistió.

Toothless analizó a la banda de dragones frente a él. Hasta ahora, sólo Hookfang lucía molesto con el prospecto de ser atado a más batallas durante el invierno. Meatlug dormía en una inevitable siesta, arrullad por los murmullos de las discusiones de su líder y su Segundo en Comando. Barf y Belch se peleaban por perseguir una luciérnaga que había parado a tentarlos con su iluminación natural. Toothless meditó su siguiente decisión. Cuando los Berkianos se dirigieran a las Islas Bog-Burglar, la villa necesitaría una defensa de protección.

"Ustedes se quedarán también."

Los Zippleback rebotaron su atención de regreso al Night Fury. "¡Mi humano—"

"—me necesitará!"

Toothless gruñó. "Se quedarán. Así como Stormfly."

Un refunfuño completamente indignado surgió de la Deadly Nadder. Aquellos ojos amarillentos se dilataron, y fuego brilló en nacimiento desde su hocico.

Toothless estaba preparado. "Tu hija está lastimada más allá de lo físico. Te necesita tanto como este pueblo para que los mantengas a salvo de cualquier enemigo sorpresa."

"¡Si Astrid va a regresar a enfrentar a Berserkers de nuevo, debo de estar con ella!"

"Parece que se les ha olvidado que sus jinetes son capaces de cuidarse a sí solos. No son niños. Son Vikingos. Los mismos Vikingos que solían cazarnos y asesinarnos. Astrid, así como Tuffnut y Ruffnut, no irán a la guerra solos. Tendrán un ejército con ellos. Permanecerás en Berk, Stormfly. Es una orden."

"Ni uses a mi hija en mi contra." Stormfly se dio la media vuelta y le alzó la cola de espinas a los cielos, dejándole claramente lo que pensaba de su orden. "Inténtalo de nuevo."

Cloudjumper le dio un empujón al lomo de Toothless.

Toothless gorgoreó con incertidumbre interna que no se permitió mostrar. Pensó rápido. Cloudjumper le había aconsejado ser más cercano a sus compañeros dragones por esta misma razón, puesto que conocer sus fortalezas y debilidades, llegaría a ayudarle en cómo convencerlos a respetar sus decisiones. Por un momento consideró mencionar la estancia de Eret, hijo de Eret, en la villa como arma de persuasión… Pero, no. Hiccup tenía planes para el hombre. Planes del que Eret no estaba enterado. Stormfly, Stormfly. ¿Cómo llegarle a una Princesa como ella? Mmmm.

Tragando saliva, el Alfa asumió una pose menos demandante. Se relajó hasta volver a su papel de amigo y compañero de juegos. "Eres una de mis mejores guerreras."

El pavoneo malhumorado de la cola de la Nadder, pausó.

"Eres rápida, inteligente. Sabes cómo salir de problemas rápidamente porque te atreves a tomar riesgos. Eres…" Piensa-Piensa-Piensa. "Versátil." Sí, eso sonaba acertado. "Ni siquiera Astrid te puede impedir seguir tus instintos. Son esas cualidades las que me aseguran que mantendrás a Berk a salvo." Toothless no había recurrido a pensar tan estratégicamente desde que había vivido en la sombre de Muerte Roja, donde se había visto obligado a ser calculador con sus decisiones. Sabía que el hecho de que Valkyria estuviera atada en el pueblo impulsaría a que Stormfly diera todo de sí, a la hora de enfrentarse a posibles amenazas. Nunca debían sobreestimarse los instintos sobreprotectores de un dragón. "¿Y para mantener a todos en raya aquí? Sólo confío en ti para lograrlo. ¡Ni Cloudjumper puede con tantos!"

Toothless no mentía. Cloudjumper era impaciente con los dragones más jóvenes, y su naturaleza reservada solía confundirse con engreimiento. Si los otros dragones solían obedecerlo, era por intimidación, no exactamente por confianza. Stormfly era otra historia. La Nadder era tan social que conocía a todos, y tan encantadora y persuasiva, que sin importar la edad o personalidad de los dragones habitando Berk, la seguirían. La escucharían. La respetarían lo suficiente para seguir sus órdenes.

"Vamos… Eres mi otra Segunda en Comande, amiga."

¿Otra de las características de la Deadly Nadder? Su famosa vanidad. Después de esta buena alimentada, seguramente crecería al doble para el final de la noche.

Lentamente, Stormfly viró de regreso al frente. El nivel de satisfacción en su protuberante rostro colorido, contó más como veredicto final que las mismas palabras. "Haz estado trabajando en tu lengua de plata, Toothless. Bien por ti."

Toothless sonrió orgulloso, aunque por dentro brincó de alivio. Si podía ganarle a la testarudez de Stormfly, lo demás sería dragon-nip comido.

O eso esperaba.

El cosquilleo en sus escamas, continuó.

Esta ocasión, Toothless cedió a la comezón.

A pesar del breve alivio, ésta no se apaciguó del todo.


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Fishlegs no tenía suficientes hojas de pergamino para contener tanta nueva información.

¿Hiccup Horrendous Haddock Segundo nunca fue quien se pensó? ¿En vez de ser la pobre víctima de un malévolo dragón, fue asesinado por su propio padre? ¿Hiccup II ni siquiera fue criado en el reinado de Grimbeard, pero abandonado en las montañas a su suerte?

Hasta Valka no aparentaba tener la capacidad de absorber toda la información, tan súbitamente. Cuando la mujer se dejó caer en la cabeza opuesta a la de Hiccup, su mano tapaba su boca en continuo shock.

"¿Así que Hiccup II fue adoptado por dragones?" Astrid sacudió su cabeza.

Fishlegs plantó sus manos en la mesa. "¿Qué clase de dragones?"

Hiccup abrió su boca, sólo para ser frenado por el ego dañado de Snotlout. "¿Por qué deberíamos creerte? ¿De dónde sacaste todas estas patrañas, Hiccup? ¡Grimbeard fue un héroe! ¡Mi padre lo considera el mejor ejemplo de un Vikingo! Demonios, ¡hasta tu padre nombró los Miércoles de Barba en su honor!"

Fishlegs estaba a punto de repetir su pregunta al ver la distracción momentánea de Hiccup. No obstante, Gobber trajo al debate otro interesante tema. "Eso significaría que Stoick, Hiccup y Snotlout no son descendientes de las personas que creíamos."

"¿De qué tan explícito estamos hablando aquí, Hiccup? ¿Hubo vísceras saliendo de Hiccup II, o fue un corte limpio? Apuesto a que fue asqueroso. De seguro hubo sangre por todas partes."

Todos se solidificaron. Voltearon hacia una risueña Ruffnut al unísono, y hasta Tuffnut lució perturbado. Tanto que puso un paso de distancia entre los dos. Ruffnut, sin embargo, se encogió de hombros. "¿Qué? ¡Todos lo estábamos pensando!"

Eret se puso de pie con determinación. Ágilmente se entremetió entre Astrid y Snotlout, representando la mejor muralla que Hiccup podría encontrar. "¿Podrían guardar silencio y dejarlo acabar con la historia? Juro por Odín, que al siguiente que abra la boca sentirá mi puño en su cara."

Mientras pucheros fueron realizados, sólo Ruffnut lució impresionada por la amenaza. Por su parte, Hiccup rio con forzada ligereza. "Gracias, Eret. Pero no creo que vaya a ser necesario recurrir a tan violentas tácticas, ¿cierto chicos?" Hiccup sostuvo un antebrazo del muchacho para obligarlo a retroceder. Ante el silencio culposo que se formó, el pelirrojo giró sus ojos. "Como sea. No hay mucho más que contar, a decir verdad. Hiccup II fue criado por dragones—No, Fishlegs, desconozco todavía de cual clase—junto con el huérfano llamado Furious. El mismo dragón Seadragonus Giganticus Maximus que residía capturado por Dagur en la Isla Berserk. Crecieron juntos, como hermanos. Trataron de vivir en paz, pero Grimberad no lo permitió por mucho tiempo. A lo que se me fue permitido ver, los dragones eran considerados esclavos, y era legal cazarlos. Furious y Hiccup II trataron de rebelarse, de pelear contra el mandato de Grimbeard, y fue así como se reencontró con su familia humana de nuevo. Para intentar evadir una guerra entre humanos y dragones, Hiccup II intentó negociar con su padre… y fue durante esas negociaciones, que todo se tornó hacia lo peor."

"Pero, matar a tu mismo hijo…" Valka endureció sus labios en un respingo de repulsión. "No puedo comprenderlo. ¿Por qué matarlo? No tiene sentido."

Hiccup parpadeó. "¿No lo tiene? Pensé que ver a su gobierno amenazado sería motivación necesaria."

"Dices que una guerra estaba a punto de desatarse, Hiccup. ¿Por qué tentar la muerte segura con un ejército de dragones, cuando podrías evitarlo? Fuera como fuera, y tal vez por las razones equivocadas, pero Grimbeard tenía la reputación de ser un rey inteligente. Aún con un acuerdo de paz, Grimbeard pudo haber asegurado su lugar como Rey. Algo no concuerda."

Hiccup relamió sus labios. "Lo vi suceder, Ma'. Lo vi atravesar el pecho de su hijo con su espada. Lo hizo. Aunque se miraba tan… chiflado, que tal vez tienes razón y una fuerza exterior lo impulsó a cometer esa atrocidad. Quién sabe." Aclaró su garganta. "Después de lo sucedido, Furious fue capturado, y Grimbeard se encargó de tapar el asesinato con sus propios inventos. Supongo que a partir de entonces la historia se fue torciendo hasta la versión actual, que pinta a Furious como el asesino de Hiccup II. Sólo agregó más leña al fuego en contra de los dragones." El chico se abalanzó por el libro de Genealogía de nuevo, abriéndolo en la partidura guardada por Fishlegs. "¡Aquí está! Grimbeard tuvo tres hijos listados: Tugheart, el mayor. Chucklehead, el mediano. Y Hiccup, el menor de todos. Me imagino que para respaldar su versión de que Hiccup no había sido abandonado en las montañas, utilizó la vida de algunos de sus otros hijos para basarse en sus mentiras. ¿Gobber? ¿Qué piensas? ¿Suena razonable?"

"Siempre fue conocimiento general que los Haddock venían de Grimbeard y punto. Nunca se cuestionó de quien exactamente." Gobber se encogió de hombros. "Ya sabes, nosotros los Vikingos no somos muy fanáticos de los libros, chiquillo."

Triste, pero una dura realidad. Fishlegs se postró sobre las páginas que Hiccup tenía en su poder. Ahora que los hechos estaban expuestos, era posible examinar que la tinta con el que se había escrito el nombre de Hiccup III era más remarcada que la de sus hermanos, apuntando a una posible actualizando de datos, posteriormente a la creación del libro genealógico de Grimbeard El Gastly. "¿Dijiste que habías visto esto suceder, Hiccup? ¿A qué te refieres con eso?"

"Ah." Hiccup sonrió con misterio. Le guiñó un ojo. Alzó su dedo y lo colocó… directo en su pecho. "Ya sabes. Beneficios de tener una conexión espiritual con otros dragones centenarios."

Fishlegs sacó otra hoja de pergamino, carbón afilado entre sus dedos. "¿Te comunicaste con el Seadragonus Sál a Sál?"

Hiccup asintió. "Más que eso. Hiccup II y Furious fueron… Munr. Y se puede decir que heredé algunos beneficios de aquella conexión. Furious me mostró todo para desmentir a Grimbeard."

Ooooh. Wow. Fishlegs traspasó el material de la hoja, con su intenso entusiasmo y el filo de su lápiz. Ups.

Snotlout resopló escandalosamente. "Huh, otro Hiccup casado con un dragón. ¿Tú y Astrid siempre estuvieron destinados a fracasar, entonces?"

Silencio. Valka tosió delicadamente. Gobber fingió buscar por pulgas en su corto mechón de barba.

Hiccup, simplemente talló sus sienes de nuevo, resignado. "En serio, Snotlout. ¿No hay límites para tus golpes bajos?"

"Esa estuvo buena, Snotlout." Ruffnut chocó puños con su ex con un inmenso respeto. "Justo en el blanco, hombre."

Snotlout se infló como pavo real. "Gracias, preciosa. Son mi especialidad."

Tuffnut se inclinó hacia Jorgenson de manera menos notable, aunque con una opinión igual de irreverente. "Sí. Lástima que no tendrás testículos después de este día."

Sorpresivamente, Astrid se mantuvo en silencio e impávida, recargada en la pared opuesta a los gemelos, Hiccup y Fishlegs, brazos cruzados. Eret, por su parte, se ocupó por capturar la atención de Snotlout con un exagerado trueno de sus nudillos.

Snotlout tragó saliva, más no se doblegó. "Bueno ya basta de las metidas de pata de mi Gran-Tío-Abuelo, Hiccup. ¿Qué tal si proseguimos a las tuyas? Estoy seguro de que hay varias, a pesar de que no estuve despierto para presenciarlas."

El atine de Snotlout estaba en su mejor momento el día de hoy. Al oírlo, Hiccup lució tan culpable, que ni la grosera imprudencia causó molestia.

Fishlegs suspiró, y cuando rodeó las espaldas de Snotlout, no se olvidó de tumbarle el casco de su cabezota. Era más allá de frustrante lidiar con la naturaleza dual de Jorgenson en un día normal, ahora más que nunca, estaba causando estragos con la tensión entre el grupo. Fishlegs sabía muy bien, que debajo del exterior bruto de Snotlout, yacía una sensibilidad bien desarrollada. ¡Sería bueno que el vikingo comenzara a sacarle provecho más seguido!

"Ah." Hiccup intercaló sus dedos entre sí, sólo para enredarlos y desprenderlos de manera frenética. "Sobre esa parte. Sí. Debo de llegar a ella. Eventualmente."

"¿Qué sucede?" Suavemente, Astrid por fin rompió con su silencio, acercándose de regreso a la mesa de juntas. "Vamos, sabes que estaremos contigo, pase lo que pase."

"Astrid." Hiccup encajó una conmovida mirada con la chica. Cuando se volcó hacia su madre, la mujer vestía el mis nivel de mudo apoyo maternal. Asintió en su dirección, alentándolo a continuar. "Primero que nada, chicos, lo siento. Lo siento por haberlos involucrado en este desastre. En segunda. Nunca podría arrepentirme de haber liberado a Furious. Nunca. Él no merecía ser prisionero de Dagur, ni de sus dementes ancestros, durante estos últimos cien años. No merecía haber perdido a su Hiccup de esa manera tan horrible. Les pido que cuando lo juzguen, lo hagan por sus acciones a partir del momento de su liberación. No antes."

Lastimosamente, a lo que Fishlegs recordaba todavía, habría mucho material del cual juzgar al Seadragonus Giganticos Maximus. El olor a carne humana y cuero reptiliano, todavía hostigaban sus fosas nasales. Viendo las muecas llenas de perturbación en los mellizos, Fishlegs consideró seguro asumir lo mismo de ellos. Pudiera ser que Ruffnut había estado bastante penetrada en la batalla, y pudiera ser que Tuffnut había estado muy ocupado custodiando a Snotlout—pero el olor había sido inescapable. Había estado en todas partes.

"Sentimos los temblores." Astrid compartió, en voz baja. "Hasta acá sentimos los temblores, Hiccup. Los causó… ¿Furious?"

"Como su nombre lo atributa, Furious es un dragón de colosal tamaño. Cuando lo liberé de su prisión, se llevó la Isla Berserk con él. Pensé… No sé qué pensé. ¿Qué todavía Furious podría confiar en un humano? Ahora que lo pienso, es lo más ridículo que pude haber esperado."

"Quiere todo lo contrario, ¿cierto?" Eret estableció, con la misma solemne y quietud. Estaba mirando la mesa, pero aun así, Hiccup asintió en su dirección.

"Quiere venganza. Así que, en un año, regresará a Berk y hará su mejor esfuerzo por extinguir la raza de los hombres."

"Por supuesto que sí." Gobber suspiró. "Claro, que después de desobedecer las órdenes de tu madre, irías derechito a hacer lo que tu habías prometido NO hacer. Y por supuesto, que tendrían que haber serias repercusiones por tus floridos actos de independencia, ¡Hiccup Horrendous Haddock III!" Antes de que Hiccup tan siquiera comenzara a tratar de justificarse, un gancho alzado resplandeció con las mechas de velas encendidas. "Y por supuesto, que cuando el año termine, y ese tal Giganticus Lagartijanus venga a buscarnos pleito, estaremos preparados. Porque si es guerra lo que Furious quiere, guerra será lo que le daremos."

Si Hiccup no había esperado tal reacción, mucho menos Fishlegs y los demás. Astrid todavía se mostraba en shock, sus enormes luceros digiriendo las palabras proféticas que se acababan de confesar. La promesa de Furious había retumbado por toda la isla, así que los mellizos, Fishlegs, la mayoría de los dragones—y hasta Alvin y sus hombres—la habían escuchado claramente. Snotlout, una de las excepciones más notables, había hecho sus propias conjeturas desde que había despertado, y aunque había preguntado sobre lo que había sucedido, Hiccup les había prohibido divulgar sobre lo transpirado, hasta futuras ordenes de lo contrario.

Así que, fue junto con el shock de Astrid, la desolación de Valka, el ceño fruncido de Eret y el siempre-presente humor de Gobber, que el peso de la verdad hizo efecto en Snotlout. Y Fishlegs no lo perdió de vista.

Fishlegs no había sabido que esperar exactamente. Tal vez culpa, probablemente emoción, por verse involucrado en un futuro tan lleno de futura batalla y eterna gloria—quizás, hasta sincero y vulnerable miedo por la inmensidad de la amenaza…

...muchos escenarios, y ninguno que hubiera involucrado a un Snotlout agachándose sobre sus rodillas, mientras una de sus manos viajaba hacia su abdomen.

Hacia su más reciente herida.

Por sobre el hombro de Jorgenson, Fishlegs unió miradas con Tuffnut, quien también se había percatado del raro encorvamiento. Lo que Fishlegs añoró hacer, pero que ahora le sería imposible realizar, fue materializado por el joven Thorston. La mano de Tuff se enganchó del hombre de Snotlout más cercano, actuando de ancla y sutil cómplice.

Cuando la respuesta de Snotlout fue apoyar ligeramente su cabeza descubierta en la dirección del mellizo. Fishlegs no pudo observar más. Pasmado, se fijó en la nueva determinación, ahora cementándose en las facciones semi-oscuras de Valka.

"Por esta razón no nos asistirás en las Islas Bog-Burglar. ¿Cierto, hijo? Tienes otros planes ya."

Hiccup posó sus manos sobre el roble de la mesa. Por primera vez, la severa seriedad de su semblante rebasó la esbeltez de su cuerpo. Por primera vez, Hiccup lució imponente como Stoick El Vasto. "Así es. Para ganar una guerra, necesitaremos todos los números posibles a nuestro favor. Furious está reclutando hermanos y hermanas dragones justo mientras nosotros hablamos. No veo una gran defensa viniendo de Dagur, honestamente. Está escondiéndose en las Islas, más que nada. Camicazi podrá con él. Por todos los dioses, con ustedes y el apoyo de la Princesa UG, ¡Camicazi hará confetti con sus calzoncillos! Pero, mientras tanto… yo tendré que ocuparme de llevarle la delantera a Furious."

"¿Cómo?" Valka se levantó de su lugar para acercarse a su hijo.

Hiccup destapó una cortina de mapas viejos de la mesa, para extraer uno de textura más nueva. Cuando lo desdobló escrupulosamente sobre la dura superficie, Fishlegs alcanzó a divisar el titulo Mar Sullen. "Terminaré lo que Camicazi comenzó con los romanos. Rescataré a todos los dragones que tengan en su poder en el Fuerte Sinister, y los convenceré de unirse a nuestro lado."

"¡Eso es suicidio! ¿Tú solo contra los romanos?" Eret rio con completamente incredulidad. "Tratar de convertirlos a tu punto de vista resultará tan bien como cuando lo intentaste con Drago, Hiccup. Créeme, he lidiado con esas escorias. Sé de lo que son capaces."

"Oh, sí. Te creo, Eret. Sé que solían ser parte de tu clientela." Y una de las sonrisas más dulces y manipuladoras enrolló los labios de Haddock, cuando éste se tornó hacia el otro hombre. "¿Qué conveniente, no crees?"

La caída en cuenta, fue rápida e inescapable para el pobre expirata. "Oh, no, no, no, no."

"¡Oh, sí, sí, sí, sí, !"

"¡Ni siquiera lo pienses, Haddock!"

Hiccup suspiró con fingido pesar. "Tienes que, Eret-Maestro-de-los-cuatros-Mares. Sólo tú conoces tan bien las rutas del mercado negro. ¡Eres vital para esta operación!"

"¡Tengo que quedarme aquí! Berk no puede quedarse desprotegido y los niños huérfanos de las Islas están bajo mi cuidado. Valka, habla con él. ¡Esto es una locura! Dejó escapar a un dragón del tamaño de una isla que ahora quiere hacernos brochetas, cuando especificaste que no lo hiciera. ¡No puedes levantarle el castigo tan pronto!"

Valka miró entre su hijo y el suplicante navegante, genuinamente indecisa. Astrid tapó su boca cuando un sospechoso sonido—muy parecido a una risita—quiso salir de ella. "Bueno. Berk no puede quedarse desprotegido. No podemos olvidarnos de que los dragones pronto se retiraran—"

"Oh, se me olvidó mencionarlo: Toothless, por así decirse, les ha cancelado las vacaciones. Hasta nuevo aviso, no apareamientos." Hiccup rascó su nuca con actuada pena. "Ups. ¿Cómo se me pudo olvidar mencionarlo? Pero, sip, es verdad. A estas horas, ya les debió haber dado la noticia. No habrá Snoggletog para nadie, hasta que regresemos de nuestras respectivas operaciones suicidas."

"Entonces, está decidido." Valka se reincorporó rápidamente. "Eret, Hijo de Eret, me veo en la penosa necesidad de pedirte que acompañes a mi hijo."

"No creo que fuera necesitar insertar el calificativo penosa a la frase…"

"Debes comprender. Me sentiría mucho mejor, sabiendo que tú lo acompañas."

"…Oh, está bien. Es parte de mi castigo, ¿verdad? Seré invisible de hoy en adelante."

Valka posó una mano en la nuca de su hijo. "Cuando todo esto termine, y el tiempo esté en nuestro favor, créeme Hiccup, sabrás cuando estés siendo castigado, hijo."

Hiccup no tuvo más que decir con tan bello prospecto.

Eret abrió su boca para seguir alegando, pero al ver los ojos reclamantes de una madre temerosa por la estupidez de su hijo adolescente, reconoció su derrota. "Ach. De acuerdo. Pero, ¡necesitaremos más gente! Tú y yo todavía no seremos suficiente."

"Yo le entro."

Fishlegs regresó hacia la dirección de Snotlout con la celeridad de una flecha. Sin embargo, los ojos engrandecidos de Snotlout, le dijeron que él no había sido el responsable de la fresca declaración.

Tuffnut avanzó hacia Hiccup y Eret, y tras echarse un vistazo al mapa del territorio romano, prosiguió a colocar su trasero arriba de él. "¿Cuándo nos vamos?"

"Ah, duh. No puedes." Porque así era la eterna danza de los Thorston, Ruffnut persiguió el rastro de su hermano, jaloneándolo de uno de sus brazos. "Vamos a ir a las Islas Bog-Burglar, ¿recuerdas? No seas tonto."

Tuffnut suspiró. Miró la mano de su hermana sobre su brazo. La capturó con una propia, con el objetivo de retirar el contacto. "No, Ruff. irás a las Islas Bog-Burglar. Y eso es genial. Patearás trasero, y sé que de recuerdo me traerás un collarín de orejas de Berserkers. Pero, irás sola."

"¿Qué? ¿Por qué?" Resultaba tan incomprensible para la chica asimilar la separación, que rápidamente el momento se tornó incomodo de presenciar. Fishlegs huyó hacia Snotlout en completo instinto. Ambos contactaron sus miradas. Snotlout lucía igual de descentrado. Era difícil oír a Ruff tan afectada, cuando por un buen rato, Fishlegs se había encargado de consentirla y procurar su bienestar. "¿Todavía sigues pensando en aquellas tonterías de hace rato? ¡No puedes irte con Hiccup por una razón tan ridícula!"

"No se trata de—Agh, ¿podrías tranquilizarte? Simplemente…No quiero ir. Quiero ir con Hiccup. Quiero matar Romanos." Fishlegs percibió la siguiente pausa, como sofocante. Se trató de distraer con sus previas anotaciones, ordenando las notas en orden cronológico. Diablos, ¿por qué Valka había prendido tan pocas velas?

"Me están abandonando."

"Dioses, no se trata de abandono. Sólo quiero… hacer algo que tú no quieres. Algo diferente. ¿Por qué es eso tan sorprendente? ¡No hagas tanto alboroto por nada!"

"¿Qué hay de Barf y Belch?"

Esta vez, fue Hiccup quien interfirió. "Sólo tomaremos los dragones que Toothless haya escogido para esta misión. Él se está encargando de estructurar la seguridad del pueblo en nuestra ausencia. No podré interferir con sus decisiones. Sin embargo, si los Zipplebacks no podrán ser manejados por ustedes dos, recomendaría que los dejaran aquí."

"¡Grandioso! Ahora no podré llevarme a mi propio dragón a mi propia misión porque este niñito aún sigue con sus celos estúpidos. Ya te lo dije, no hay nada—"

"Ruff." El inesperado sonido de un impacto de cuerpos, hizo a Fishlegs brincar. Miró a Snotlout levantarse de inmediato, antes de él mismo sumar las agallas de darse la vuelta.

"Oi, oi." Eret se había interpuesto entre los dos mellizos para entonces, Hiccup luciendo preocupado en el fondo. Astrid estaba sosteniendo los hombros de Ruffnut.

Ambos Thorston se contemplaban en silencio, jadeando. No había pista de dónde, ni cómo, había sido el impacto entre los dos.

Finalmente Ruff sacudió a Astrid de su persona. "Como quieras. Quieres acompañar a Hiccup en sus aburridas aventuras, mientras yo me divierto, ¡adelante!" Cuando la chica se atravesó entre Fishlegs y Snotlout entre la búsqueda por la salida, la piel de Fishlegs se estremeció. La ira que Ruff le aventó a Snotlout fue enigmática, pero de potencia aniquiladora. "Si termina matándose por culpa de los romanos, sabes con quien me las cobraré."

Y con eso, dejó la junta, y la boca de Jorgenson, partida en confusión.


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Fin de Parte XIV.

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NdA: Lo siento si este capítulo estuvo muy cargado de bla bla bla. ¡Pero tenía que hacerlo! Si se percataron de que Hiccup aun esconde varias piezas de información, fue intencional de su parte. Ya lo conocen. Así mismo, me encanta dejar esta bronca entre los mellizos ambigua y dispuesta a la especulación. Sabemos que se trata de Snotlout. Sabemos que se trata de la antigua relación entre Ruff y él. Y sabemos que Tuff está celoso. (Tambien sabemos que Snot está en negación). El resto sólo lo saben ellos :B Mentira. Lo exploraré después. Me estoy cayendo dormida, así que me despido por ahora. Ya estoy empezando el otro capítulo, porque las vacaciones se me acaban esta semana T_T. Gracias por sus maravillosos reviews, y denme maaaaaaaaas, muajajajaja.

Spoilers del siguiente capítulo: CAMICASTRID. (Por algo ando bien emocionada *.*).

TRIVIA: ¿Qué tendrá Toothless? ¿Sarna o una enfermedad venérea? ¿Necesitará antibiótico para esa terrible comezón? O caso Furious le echo el mal de ojo con su promesa "Ya hora de que ganes tu marca, hermano." TUN TUN TUN.