"Munr."

Por B.B. Asmodeus.


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Fandom: How to Train Your Dragon, 1 & 2, Dragons: Riders/Defenders of Berk, Novelas de Cressida Cowell.

Parejas: Hiccup/Toothless, Tuffnut/Snotlout, Astrid/Camicazi, Ruffnut/Cloudjumper, y Eret/Stormfly.

Rating: Mature.

Categorías: Romance, Humor, Drama, Suspenso, Temas Espirituales, Hurt/Comfort, Semi-Fusión con los Libros, Acción/Aventura. Lemon. Uso de mitología y lenguaje Nórdico.

Sinopsis: Post-HTTYD 2. Descubrir que su alma no le pertenece a Astrid, será tan sólo el primer capítulo en la nueva etapa de vida de Hiccup III. Entre auxiliar a una amiga cazada por Berserkers y Romanos, causando una Rebelión de Dragones en el proceso, Hiccup y Snotlout serán obligados a enfrentar los pecados de sus ancestros.

(¡) NOTAS IMPORTANTES ANTES DE LEER:

(1) La primera parte de este capítulo transcurre antes de la última escena del capítulo anterior, donde Berk se dispone a viajar a las islas Bog-Burglar.

(2) He modificado contenido del "Capítulo 15 – Jefe", referido a los territorios que Hiccup I gobernó. Creo que la historia tiene más sentido, ahora.

(3) Aunque me baso principalmente en los mapas de Cressida Cowell, a veces, yo también tengo que meterle de mi cuchara.

(4) La historia de los antepasados de los Hairy Hooligans—incluyendo los gobiernos de Hiccup I, Grimbeard, los Berserkers y los Uglithug—es ligeramente basada en los libros. Sin embargo, la información que se expone a continuación ha sido manipulada a mi gusto. Me he alejado de la verdadera fuente para hacer mi propia versión de los hechos.

(5) LO MISMO DIGO DE MI REPRESENTACIÓN DE WODENSFANG. A partir de la fuente, yo moldearé mi propia versión de su personalidad. Y ya que estamos en el tema: el Wodensfang de este capítulo ha cambiado desde aquellas dulces épocas de Soul-Sex en el "Interludio II." Han transcurrido 1000 años, gente.

Algo de Geografía para ustedes.

Fiordo: es una estrecha entrada de mar formada por la inundación de un valle excavado o parcialmente tallado por acción de glaciares. Una característica de los fiordos es su forma en U, aunque la parte inferior no es visible ya que está bajo el nivel del mar.

Y algo de música para disfrutar este capítulo: "Uncharted Worlds", de Audiomachine.


¡Ahora sí, disfruten el Final de Temporada de Munr, Primera Parte!


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XXII.

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"Podemos ser pequeños en cantidad,

pero representamos algo importante.

Algo más grande, que cualquier obstáculo

que el mundo nos pueda arrojar."

-Hiccup III, How To Train Your Dragon 2.

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Berserk estaba desolado.

Hiccup no inspeccionó el lugar muy de cerca, al pasar por la isla.

Todo había comenzado en Berserk.

No. Más bien, todo había comenzado más allá de Berserk. En la larga península de tierras selváticas que los esperaba.

"Wow. Pensé que Nariz del Dragón sería más pequeña."

Hiccup sonrió. "En verdad deberías dejar de dormirte cuando Gobber intenta educarnos con cultura general. Nariz del Dragón es tan sólo un fragmento del territorio Uglithug. Es la punta de un extremo, para ser exactos."

"¿Cómo puede ser que esos piratas tengan más territorio que todos nosotros? ¡Mira nada más! ¡Esta tierra es interminable!"

"Vine una vez. Con mi padre." Dagur había estado allí también, más pequeño pero igual de irritable. La tribu Uglithug y la tribu Berserker habían firmado tratados de paz con los Hairy Hooligans, después de una década en guerra. "Puede lucir enorme, pero la isla sólo es habitable en un tercio, justo en el punto opuesto a donde nos dirigimos."

"Que desperdicio."

Hiccup respiró hondo. "UG Uglithug siempre se ha referido a estas tierras como 'malditas.' Les perteneció a los Hairy Hooligans desde antes de que Hiccup I gobernara, pero no fue hasta que Grimbeard perdió la Guerra con los Uglithug, que los Hairy Hooligans fueron exiliados a la Isla de Berk. Los Uglithug siempre desearon dominar este territorio, por años casaron a sus princesas con nuestros príncipes por lo mismo, y no descansaron hasta salirle con la suya."

Snotlout y Hookfang se le acercaron. "¿Acabas de decir que Hiccup I gobernó aquí?"

Hiccup rodó sus ojos. "¡Sí, Snotlout! ¡Nos lo enseñaron desde que éramos pequeños! ¡Es parte de nuestra historia!"

"Huh. Eso explica por qué el trono debe estar aquí."

"¿El trono?"

"Sí. Wodensfang dijo que nos esperaría, en la vieja Sala del Trono de Grimbeard."

Las estrellas de la noche no serían iluminación adecuada para un tipo de búsqueda de esa escala. Hiccup frunció su ceño. "Es un locura. Las ruinas de la aldea de nuestros antepasados fueron abandonadas desde hace tanto tiempo, que puede no haya una forma de descubrirlas. Por lo menos, no con tan corto tiempo en nuestras manos, y tan pocos recursos para explorar…"

"Tu sangre será el único requerimiento, Hiccup Tercero."

Hiccup inhaló bruscamente. Tocó su frente. Notó que Snotlout hizo lo mismo. "Uh… ¿Wodensfang?"

"Le gusta hacer eso." Snotlout apuntó a su casco. "Ni siquiera saluda primero."

No hubo una afirmación, a la curiosidad de Hiccup.

Lo que hubo, fue una imprevista rapidez en el vuelo de Toothless. Hiccup se sujetó del arnés, y jaló de él, pero no obtuvo respuesta. Hookfang fue la misma historia. Ambos dragones ondularon su trayectoria hasta rozar el mar en súbita caída, su previo cansancio por el enfrentamiento con Furious, olvidado. Pavonearon entre columnas de piedra, hasta encontrar el acantilado de Nariz del Dragón. Las olas del océano eran salvajes, turbulentas al golpear la piedra. Hiccup se abrazó del cuello de Toothless, mientras que Snotlout se adhirió a los cuernos de Hookfang a gritos.

Rodearon la longitud del acantilado a toda velocidad.

En la Bahía del Corazón Roto, Hiccup no pudo encontrar alguna señal de vida cotidiana.

Ningún animal. Ningún dragón. Ningún hombre.

Según la historia del Reinado previo al primer Hiccup, aquellos tiempos habían sido más modestos. Los Hairy Hooligans habían sido, principalmente, granjeros. Cuando los dragones habían comenzando sus ataques, había tomado tiempo para recuperarse de cada asedio. Los vikingos de la tribu habían estado al filo de la extinción en muchas ocasiones. Si, eventualmente, los Hairy Hooligans no se hubieran aliado con los Berserkers para ganar armamento y protección, ni Hiccup I hubiera tenido oportunidad de ser concebido en primer lugar.

Grimbeard El Terrible, sin embargo, había sido conocido por su opulencia. Había sido un derrochador. Con él, los Hairy Hooligans habían conocida la fortuna, el avance en construcciones dentro de su territorio. Las aldeas habían crecido a villas de prestigio.

Y ahora, poco quedaba de sus grandes logros.

Porque con Grimbeard, la capital había conocido el punto más alto, pero simultáneamente, el más bajo.

-El viento se vuelve más helado. Hiccup se acurrucó al calor del Night Fury. -¿Toothless? La conexión de su Sál a la del dragón era brumosa. No estaban desconectados, pero sí con una tempestad de sensaciones interponiéndose entre los dos. Hiccup sintió el objetivo de Toothless, sintió la claridad de su deseo por encontrar a aquel Alfa…

Hiccup achicó sus ojos.

¿Alfa?

¿Wodensfang era un Alfa?

Tendría lógica. Si aquella fuerza invisible, guiando a Hookfang y a Toothless, se trataba de un llamado de ese tipo…

La vista de acantilados cambió. Al terminar de rodear la isla, la embocadura de un fiordo se reveló del otro lado. Hiccup consideró el descubrimiento como majestuoso, un producto de belleza bruta envuelta en montañas semi-nevadas, condensada niebla, y el frenesí de la marea. La agitación le hizo olvidar el frío, y los pesares de su cuerpo.

Hiccup aflojó sus manos de la silla de Toothless. Viró su cabeza hacia Snotlout.

"¡Esto es increíble! ¡No creo que esta parte de la isla haya sido visitada en cientos de años!"

Snotlout estaba sobando sus brazos descubiertos. "¿Por qué? ¿Qué tiene de especial?"

UG Uglithug, Stoick El Vasto, hasta el mismo Gobber, habían considerado este territorio como intocable. Una parte del pasado que no debería ser reconquistado. Hiccup apuntó hacia el camino que el fiordo estaba tendiéndose a las alas de sus dragones. "¡Estamos dirigiéndonos a las Primeras Tierras, Snotlout!"

Las Primeras Tierras.

¡Por todos los Dioses!

Aparentemente, en aquella lección de historia, Snotlout había permanecido despierto. Su rostro combinó con el de Hiccup, ambos sonriendo como infantes.

Hiccup Primero había nacido en estas tierras.

Hiccup Segundo había perecido en estas tierras.

Ahora, Hiccup Tercero, las conocería por primera ocasión.

-¿Lo sientes, Toothless? Hiccup acarició la cabeza de su Munr, no importándole el estado hipnótico que lo cegaba. -¿Lo sientes como yo?

Desde la primera vez que Hiccup había colocado su palma en la trompa del Night Fury, desde que Hiccup había enfrentado a Muerte Roja encima de su amigo, desde que Toothless había saltado sobre Hiccup con aletas coloreadas de plasma, retando a un Bewilderbeast; desde aquella noche, en donde las Sáls de vikingo y dragón habían sido extraídas de sus pechos para desnudar un innegable lazo de amor-familia-amistad-hermandad…

…desde que Hiccup había besado a Toothless por primera ocasión, en alma y cuerpo.

Desde todos aquellos acontecimientos que habían marcado la vida de ambos, Hiccup había considerado faltante en la cadena de eventos, cierto aspecto de entera comprensión del porqué de las cosas. Durante sus Comuniones, aquellos recuerdos mezclados entre la euforia y el clímax, sólo habían traído más preguntas, más dudas.

La liberación de Furious había causado estragos inesperados, y Hiccup se había perdido en su propia culpa. Había perdido dirección, respecto a cómo afrontar las amenazas del Seadragonus. No había tenido una verdadera solución para proteger a su gente de la guerra que se aproximaba. El miedo lo había paralizado en Sinister, mientras había caído a la nada encima de Hookfang…

"Lo percibo." Toothless respondió, en un ronroneo vocal, de regreso a su jinete. "Lo siento, Hiccup."

En este momento, en este instante, no hubo dudas. La comprensión, fue una soga que Hiccup tomar con ambas manos.

Regresar a sus raíces, le entregó a Hiccup un tipo de tranquilidad que sólo la presencia de su padre, le había podido otorgar hasta ahora.

Hiccup sabía que pertenecía en este lugar.

"¡Uh, Hookfang, vete más despacio, amigo!"

Hiccup salió de sus meditaciones ante el pánico en la voz de Snotlout. El pánico no tardó en ser compartido. "¡Toothless! ¡Tú también! ¡Estamos acercándonos a la playa!"

Con la forma de U del fiordo recorrida hasta su inminente centro, la orilla de tierra inferior se podía distinguir. Habían llegado a la villa que Hiccup I había gobernado, tendrían que aterrizar, no seguir volando con tanta velocidad. "¡Toothless, vamos, reduce tu velocidad! Seguramente, Wodensfang no nos quiere estrellados, ¿o sí?"

Ni Toothless, ni Hookfang, atendieron a sus órdenes.

Snotlout comenzó a gritarle a los cielos. "¡¿Oye, tú, nos quieres vivos o muertos para recibir tu grandiosa sabiduría?!"

"Snotlout, no te alteres."

"¡Tengo que hacer algo!"

"¡Toothless, alto!"

Las ruinas del fuerte de piedra que Grimbeard había mandado construir hace cien años, se convirtieron en polvo, ante una serie de plasma-blasts de Toothless. Llegaron en tan cercano contacto con la obra, que la nube de piedra pulverizada tocó a Hiccup y a Snotlout directo en sus caras.

"¡Hiccup, tu estúpido Night Fury está haciendo mierda nuestros antepasados!"

Toothless no le dio a Hiccup la oportunidad de regañarlo. Atravesó la congregación de polvo para introducirse en la caverna que había creado sobre las ruinas. Hookfang los siguió, todavía ignorando a Snotlout. Fuego se encendió en su cuerpo, en voluntad propia.

"Por Thor." Hiccup respiró, conociendo el interior del palacio de antiguas generaciones. El emblema de antaño de la tribu Hooligan atrapó su mirada en suaves deslizamientos de vuelo. El emblema estaba en todas partes. En banderas incompletas, quemadas parcialmente. En ornamentos oxidados. En columnas de madera tallada.

Toothless y Hookfang descendieron dos pisos más dentro de la fortaleza, luego la luna en resplandeciente gloria, los deslumbró por un momento.

Ambos jinetes gruñeron.

"¿Tanto cavar, para salir de nuevo a la superficie? ¡Grandioso plan, Toothless!"

Hiccup destapó su rostro con cautela.

Toothless se había plantado en un superficie plana y segura. A su lado, Snotlout brincó del Nightmare. Estaban, en lo que alguna vez, había sido un aposento de algún tipo. No había techo porque había sido derrumbado, junto con las paredes laterales, dándole abertura a la vegetación del lugar. La noche se asomaba desde lo alto.

Hiccup reconoció más banderas reales colgando de la pared frontal. Sus puntas arañadas, flotaban por la corriente de aire frío.

Hiccup persiguió la extensión de los pliegues de tela con su mirada. Cuando sus ojos encontraron el trono descansando en el centro de la cámara de piedra, tragó saliva.

Toothless sacudió su cabeza. "Dijo que era Atajo."

"¿Quién? ¿Wodensfang?" Hiccup desmontó. Una fina capa de hielo había comenzado a nacer en el suelo, y Hiccup lo averiguó en pleno resbalón de su gancho. "¡Uh!" La cabeza de Toothless instintivamente lo sostuvo. "Gracias… ¿Estás bien, frigg?"

"Creo." Toothless alzó su garra para frota su torso, una vez que su jinete estuvo a salvo de romperse la cara. "Comezón, de nuevo. Mucha comezón."

"Oh, Toothless, ¿otra vez?" Sin embargo, su atención divagó brevemente del malestar de su dragón, para enfocarse en lo que tenía frente a sus ojos.

Snotlout caminaba hacia el trono, sin esperar por Hiccup. Una hilera de peldaños aún permanecía reconocible, para su buena suerte, inmortales al paso del tiempo y la decadencia que los rodeaba.

Ante la insistencia de Toothless y sus gimoteos, Hiccup se hincó para inspeccionar el pecho del dragón. Lo que encontró, lo paralizó. Sus dedos se posaron sobre la piel necrosa, delineando el par de líneas entrecruzadas que se habían abierto.

"Bueno, querido, por una parte, podemos descartar el caso de sarna." Los dos cortes estaban frescos. Cuando los dígitos de Hiccup presionaron, sangre de Toothless brotó a la superficie. "¡Dioses! Es una marca." Y Hiccup la había visto antes. "Justo como la de…"

"Es una marca que nos distingue de los demás dragones."

Toothless gruñó a la dirección que Hiccup ignoraba con su espalda. El jinete no despegó su mano del pecho del Night Fury, mientras giró hacia el trono.

Snotlout tenía su mano extendida hacia el asiento. Las sombras eran engañosas, pero Hiccup juró ver movimiento genuino en ellas. "Toothless ha sido marcado justo como Furious, ¿por qué?"

"Como Furious, como yo. Como todo dragón, que esté enlazado a un Hiccup."

La voz ya no provenía de la cabeza de Hiccup. Sospechó, que tampoco de la cabeza de Snotlout. Era un tenor de noruego, no dragonese. Una voz madura, y más refinaba que la de Toothless. Tenía una fonología perfecta. No tuvo siseos, como los enunciados de Furious. Hiccup imaginó un dragón monumental, tal vez con la gracia de un Windwalker, pero con la imponencia ya conocida de un Seadragonus.

Lo que no imaginó, fue una trompa pequeña asomarse de las tinieblas, extendiéndose temblorosamente hacia los dedos de Snotlout.

"Indica… dónde reside nuestra mayor debilidad."

Snotlout retrocedió, entre más hocico arrugado se fue revelando. Hiccup se apresuró al trono, jadeando con la mera emoción del encuentro. A tres escalones de distancia de Snotlout, su cuerpo fue frenado en seco. Un par de ojos verdes parpadearon en su dirección. La tropa se curvó en las palmas de Snotlout, rebuscando el contacto… como si no hubiera sido tocado en un largo tiempo.

-Y no lo ha sido. Hiccup insertó un cartucho a Inferno, ya que Hookfang había cesado de brindar flamas. El fuego iluminó el trono por completo.

Wodensfang no era monumental. Su cuerpo podría compararse al de un Terrible Terror. Sus escamas estaban partidas con resequedad, espolvoreadas con la tiza del tiempo. Sus alas, apenas dos hojuelas de piel, no estaban perforadas como las de Furious. Lo demostró al estirarlas con flojedad. Su trompa era alargada, con dos diminutos colmillos saliendo de sus lados. Dos cuernos enroscados sobre sí, residían arriba de su cabeza. Su cola estaba cimbrada alrededor de sus patas frontales, espinas filosas todavía incrustadas en el apéndice.

Todo indicaba que Wodensfang era un Seadragonus en anatomía básica, solamente que… reducido. Bastante reducido.

"Soy Hiccup Horrendous Haddock Tercero."

Wodensfang separó su hocico de Snotlout. Bostezó. Luego sumió su estómago, para ensanchar su pecho. La marca de X yacía en el lado izquierda de éste. "Eres único, Hiccup Horrendous Haddock Tercero. Me gusta. Cada Hiccup ha sido único en su propia manera. Lo encuentro fascinante."

Hiccup encendió otro cartucho. Cuando el fuego ardió de nuevo, Toothless se les había añadido, dientes desnudos. Wodensfang extendió su cuello hacia él. "Me disculpo por manipularte, Alfa Night Fury."

Toothless siguió gruñendo.

"Y por haber manipulado la mente de tu Beta Monstruos Nightmare."

Toothless recubrió su dentadura. Resopló por sus narices. "Hueles como Furious."

-Aquí vamos. Hiccup frotó su frente.

Wodensfang giró su cabecita en consideración. Pareció estar tomando la opinión de Toothless en serio. Alzó una de sus garras frontales. La olfateó. Revelación pareció manifestarse en su ser. "¡Oh, pero no soy yo, Alfa Night Fury!"

Toothless, Hiccup y Snotlout compartieron vistazos entre ellos.

"Mi sangre es diferente. Soy más de la tierra que del mar, a decir verdad." Mientras conversaba, el dragón se levantó en sus cuatros patas, estirando su torso de una manera que lució dolorosa. El crujido de sus garras, sin embargo, le avisó a Hiccup del nido de arbustos que se encontraba en el asiento del trono. "Oh sí, de la tierra. Y del cielo. Pero no de los árboles. Odio a los árboles. Es una larga historia—Pero, odio los árboles."

"Lo captamos." Snotlout interceptó, casual y airoso. "¿Oye, sabes que odio yo? Tener tu voz en mi cabeza día y noche, ordenándome viajar a esta axila del Archipiélago."

"¡No he terminado, Señor Jorgenson!" Wodensfang le aventó una mirada ofendida. "Estaba respondiendo a la pregunta de Alfa Night Fury."

"Pues, podrías apurarte—"

"Por el amor a Thor, Snotlout—"

El potente gruñido que resurgió de la garganta de Toothless, borró toda frustración de ambos vikingos. Automáticamente, Hiccup y Snotlout se tensaron en alerta, buscando por alguna señal de peligro. Hiccup se rigió por la mirada del Night Fury para averiguar la razón de su descontento.

Y encontró, que detrás de Wodensfang, había permanecido en espera un tesoro.

Bueno, técnicamente, dos tesoros.

Snotlout chifló en apreciación. "Linda corona."

Wodensfang voló hacia el brazo derecho de la silla. "Esto es lo que 'huele a Furious', Alfa Night Fury." Como si el mentón de Hiccup no estuviera colgando del shock, el dragón comenzó a rascarse la oreja, inalterado. "No la Corona Real, claro. Pero, la Cría, sí, sí. Porque es un Seadragonus, por supuesto. Un Seadragonus Giganticus Maximus de Sangre Pura. Nacido en el Mar Sullen."

En efecto, había un dragón bebé en el trono, acurrucado dentro de la corona. La criatura aparentaba estar profundamente dormida.

"¿Está… vivo?" Hiccup le acercó Inferno. El dragón pequeño ni se inmutó. Se atrevió a tocarlo, sólo para inmediatamente retirar sus dedos. "¡Está helado!"

"Es de esperarse, el crío se encuentra en hibernación."

Snotlout tronó sus nudillos. "Estoy perdiendo mi paciencia, Hiccup. Hazlo hablar, o yo lo haré."

"Está bien, está bien. Todos mantengan la calma. Nadie va a golpear a nadie. Nadie va a gruñirle a nade, ¿cierto Toothless? ¡Todos estamos en el mismo bando! Estoy seguro que Wodensfang tiene una excelente explicación… a todo… esto." Hiccup gesticuló al trono por entero, las llamas de su espada danzando junto con sus manos energéticas. Ante el silencio que transcurrió, Hiccup gimió. "¡Por favor, Wodensfang, ten una buena explicación para todo esto!"

Wodensfang miró a Hiccup fijamente. A pesar de compartir tonalidad, los ojos de Wodensfang eran totalmente diferentes a los de Toothless. -"Gracias." Se le fue susurrado a su Sál. -"Había olvidado la calidez de la Comunión. Me despertó justo en el tiempo correcto."

Hiccup se ruborizó. -"¿N-n-nos sentiste?"

-"En cien años, no había existido una unión de Sáls tan singular. Me hizo recordar el Pasado." En voz alta, Wodensfang se dirigió a Snotlout. "Tiempo es limitado. Tienes amigos que ayudar, ¿sí? Hay muchas explicaciones que necesitan ser contadas, pero sólo una puedo darte ahora: eres el único que puede liberarme de mi Guardia."

"¿Guardia?"

"Cien años atrás, Speedfast Grimbeard hizo algo horrible. Algo, de lo que se arrepintió el resto de su vida. Para evitar que se repitiera la misma atrocidad, me pidió cuidar este trono para que nadie se auto coronara Rey, después de su muerte. Por cien años, he matado usurpadores, tal y como lo prometí."

El bufido incrédulo fue de esperarse. "¿Tú? ¿Tu haz asesinado pobres ilusos desde esta vieja silla?"

"Snotlout." Hiccup frunció su ceño. "Le hiciste una promesa a Grimbeard, y sólo el descendiente directo podría libertarte de ella. ¿Eso es lo que intentas decir? ¿Por eso necesitas a Snotlout?"

"Ésa, es una de las explicaciones. Por ahora. Porque el tiempo es limitado. Snotlout probó ser libre de la crueldad de sus antepasados. Snotlout Jorgenson es el elegido. Snotlout Jorgenson puede acabar mi Guardia."

"De acueeeeeerdo." Snotlout tronó sus dedos. "¡Ta-da! Guardia terminada. ¡Ahora, vámonos! Este lugar me da escalofríos."

Ante la expresión suspicaz del dragón, Hiccup se encogió de hombros.

Wodensfang no se movió. "Debes recoger tu tesoro."

Snotlout, quien había comenzado a caminar hacia Hookfang, se detuvo ante la palabra mágica. "¿Tesoro? ¿Cuál tesoro?"

Wodensfang apuntó hacia la Corona Real con su trompa. Hiccup se ahogó en su propia saliva.

"Whoa, whoa, ¿estás seguro que es buena idea darle algo tan importante a alguien cómo—?"

"¿Cómo quien, Abadejo? Termina esa pregunta—"

"Si yo he sido liberado de mi promesa, alguien más tendrá que encargarse de cuidar la Corona. Alguien que no permitirá que caiga en la cabeza equivocada."

Era la Corona de Grimbeard El Ghastly. El peso de la revelación dejó a Hiccup estupefacto. Era la Corona que podía convertir a cualquiera en Rey del Archipiélago, si así lo quisiera. De reojo, observó la silueta de Snotlout regresar. Pensó rápido.

Cinco años atrás, Hiccup hubiera considerado a Jorgenson como la peor de las opciones para cuidar de este tesoro. Honestamente, un año atrás, todavía lo hubiera rechazado como opción—aunque más que por maldad, egocentrismo y su general mala actitud—lo hubiera hecho por falta de madurez.

Snotlout se detuvo frente al trono. Agachó su torso. Hiccup miró sus manos acercarse a la corona…

"¿Qué piensas ahora?" Toothless le preguntó. "¿Mala Idea?"

Hiccup mordió su labio inferior. Snotlout levantó la corona con desdén, como si fuera una tarea, en vez de una recompensa. Cuando la elevó por sobre su cabeza, espanto entró en Hiccup y Toothless, pero el muchacho se carcajeó de sus caras.

"Que par de tontos. ¡Ni siquiera me he quitado mi casco! ¡Me miraría ridículo!" Siguiendo con sus risas, Snotlout utilizó la corona de pulsera, haciendo con el objeto, malabarismos.

Hiccup tuvo que desviar su mirada del espectáculo, para no entrar en histeria, ante el maltrato. -Déjaselo a Fishlegs. Déjaselo a Fishlegs. Él pondrá a Snotlout en su lugar sobre el manejo de artefactos delicados que podrían, o no, darte el poder de gobernar este mundo.

Suspiró. "Bueno, no puedo decir que este viaje no haya resultado interesante—"

"Guarda la esperanza, Hiccup Horrendous Haddock Tercero." Wodensfang se impulsó al cielo ahora que podía disfrutar de la libertad. No se fue muy lejos. Aterrizó en la cabeza de Toothless. "Tienes que confiar en tus amigos, y esperar por lo mejor."

Esperar por lo mejor. Hiccup había perdido la cuenta de las ocasiones que tal línea se había escurrido por sus sueños. "¿Eso te lo enseñó Hiccup Primero?"

Otro mirada penetrante. Wodensfang apuntó hacia el trono. "El Crío todavía no despertará. Necesitará estar en un lugar cálido, para lentamente, salir de hibernación."

Cuando Hiccup se acercó para tomar al dragón bebé en sus brazos, Toothless refunfuñó. Hiccup giró sus ojos en blanco. El Seadragonus siguió helado. Fue desconcertante cargarlo, y sentirlo muerto. "¡Snotlout! ¡Deja de jugar y alcánzame mi morral de lana!"

Snotlout dejó colgando la corona en uno de los cuernos de Hookfang.

"¿Huh? Sí, ya voy." Después de ayudar a Hiccup a meter al dragoncito al morral, Snotlout se percató de lo que albergaba la cabeza de Toothless. "¡Áh, áh, Wodens! No te liberé para que te juntaras con los plebeyos. Volarás conmigo, amigo mío. Tú y yo tenemos muuuucho de qué hablar."

Cuando Snotlout ofreció su brazo, Wodensfang no titubeó en acomodarse en él. "Si me atrevo a decirlo, ser hosco no es una característica que compartas con tus ascendencias familiares."

"Mn. Espera a que conozcas a mi padre."

Toothless brincó lejos de Hiccup cuando quiso montarlo junto con el morral. "¡Toothless! ¿Podrías actuar como un dragón maduro?"

Toothless gorgoreó incoherencias llenas de desaprobación, antes de ceder, y dejarlo subir. "No Confío en Él."

"No lo había notado."

Toothless esperó hasta que estuviera de regreso en vuelo para continuar. "Es manipulador. Huele raro."

"Dos puntos excelentes. Aunque nada relacionados."

"Hablo Seriamente."

Hiccup acarició su oreja para tranquilizarlo. Estaba comenzando a amanecer. "Lo sé, grandote." -"Y tienes razón."

A pesar de que en ningún momento el dragón Wodensfang se había presenciado como tal, era indiscutible su identidad. Era más viejo que aquel dragón atorado en un árbol, al cual su antepasado había rescatado, pero la Sál de Hiccup lo recordaba. La Sál de Toothless también. Wodensfang era un eco, retornando una nota musical que era familiar para ellos. Además, la marca en el pecho del pequeño (así como sus incómodas insinuaciones de haber espiado en algo tan íntimo como su Comunión) no dejaba duda al respecto.

Toothless tenía razón, sin embargo.

Wodensfang, fácilmente, podría ser otro Furious.

La evasión de Wodensfang a dar respuestas concretas, no dejaba la mejor impresión. ¿De dónde había salido el dragón que cargaba Hiccup en su espalda? ¿Quién era, o a quién le había pertenecido? ¿Por qué estaba en hibernación? Preguntas, preguntas, preguntas, y más preguntas.

¡Arg! ¿A dónde se había marchado aquella dulce tranquilidad?

"Mantén a tus amigos cerca, pero aún más a tus enemigos." Hiccup recitó, mientras recorrían el fiordo por segunda ocasión, ahora en sentido contrario. "No es necesario confiar en él, Toothless. Pero, confía en mí cuando te digo, que no podemos dejarlo ir. Podría tener información invaluable. Información que podría ayudarnos contra Furious."

Después de todo, ¿quién mejor que Wodensfang, para compartirles las debilidades de su propia especie?


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Tuffnut aprovisionó los arcos y las flechas.

Eret había vaciado el morral con los juguetes personales que Skullcrusher había considerado favoritos, y los accesorios de vuelo del Rumblehorn. Los artículos los había colocado en uno de los drakkars.

"No puedo creer que esté haciéndolo de nuevo." Fue lo que Eret murmuró cuando Tuffnut le dio el arco. Ambos observaron el barco entrarse al mar.

Tuffnut se estaba acostumbrando. No sabía cómo, pero ya se estaba acostumbrando a ver a sus amigos caer. Desde la muerte de Stoick, los cambios no habían cesado. Nueva Jefa, Nuevas Reglas, Nuevo Matrimonio para Hiccup, Nuevos Dragones Peligrosos, Nuevos Enemigos, Nuevas Batallas, Nuevas Pérdidas… No había fin a la lista.

Cuando flexionaron sus flechas, Tuffnut pensó en algo digno qué decir sobre el dragón que había traído el cuerpo de Eret a bordo. ¿Serviría de algo contarle a Eret, que durante la batalla con Muerte Roja, Stoick se había arrojado al mar por Hiccup, en un acto similar de valentía?

Al final, guardó silencio. Le cedió las palabras a Eret.

Observaron el fuego acrecentarse dentro de la pira.

Eret suspiró. "Adiós, amigo."


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La última vez que Astrid había puesto ojos sobre las Islas Bog-Burglar, habían estado hecho cenizas.

Con esta tormenta en apogeo, imaginaba que las tierras encontrarían bautizo. Un nuevo comienzo para que la tierra comenzara a sanar.

"¡Woo-hoo!" Fue el jubiloso grito de Ruffnut, mientras rozó con su drakar desde arriba de ellos. Cloudjumper daba vueltas en el cielo, infectado con la locura de su segunda jinete. "¡Thor está emocionado de matar Berserkers también!"

Fishlegs estaba abrazado del dragón en la proa del barco. Estaba empapado, pero no se rendía en intentar distinguir tierra con el artefacto de Hiccup. Astrid, por su parte, estaba agarrada de la borda derecha, rezándoles a todos los Dioses porque la tormenta dejara de torturar su pobre estómago. "Extraño volar." Gimió, entre tragos de su propia bilis. Los continuos vuelcos del drakar eran insoportables. Agua salada entraba y salía del barco, y los demás vikingos gritaban hilarantes, disfrutando de las bendiciones de Thor, en vez de temerlas.

En momentos, Valka los acompañaba, brincando de dragón en dragón, para visitar todas las naves. Cuando miró a Astrid por tercera vez, le otorgó unas extrañas semillas. "Cómelas, te ayudarán con los mareos." La mujer no sufría del mismo mal. Valka estaba reluciendo con la tormenta, amando cada detalle de las fuerzas caóticas de la naturaleza.

Las semillas no sirvieron. Astrid las vomitó también.

"¡Fishlegs! ¿Ves algo?"

"¡Todavía no! ¡Pero, vamos en el curso correcto, Comandante! ¡La tormenta no nos ha sacado!"

Comandante. ¡Hah! ¡Qué buena broma! Astrid no se sentía como una Comandante en estos momentos. "Extraño… Mmmgh… A Stormfly."

Otro tumbo. Otro baño de agua salada. Para su sorpresa, Fishlegs se unió a las vociferaciones de Ruffnut, inducido por la conmoción del fenómeno natural.

Astrid no podía comprenderlo. ¿Cómo podían Camicazi y Eret sobrevivir estar en el mar? ¿Cuántas tormentas similares, habían atravesado en sus propios barcos, mientras crecían?

"¡Vamos, Astrid, suéltate de allí!" Ruffnut apareció a su lado, la cabeza de Cloudjumper sacudiéndose de interminable agua. "¡Disfruta del momento!"

"¡Fácil para ti decirlo, estás montando a un dragón! ¡Intercambiemos lugares por un rato, Ruff!"

Truenos. Más lluvia.

Astrid escupió agua. Se puso de pie cuando la nave se neutralizó de tantas curvas. Se movió hasta donde Fishlegs se encontraba. Se sostuvo del dragón tallado en madera. "Le cuentas a Hiccup sobre esto, Fishlegs…"

"Aye, aye. Me rostizarás con la ayuda de Stormfly, lo sé. ¡No te preocupes, tu dignidad se mantendrá intacta!"

El barco de Tantrum O'Ugerly era el más grande del grupo. Cortaba la marea con filo de espada. No muy lejos, eran visibles dos barcos medianos de su armada. Faltaban números, pero la tormenta los escondía. Los drakkars de Berk estaban esparcidos con más amplitud sobre el mar, luchando sin cesar para no perderse de la caravana. En el cielo, Valka manejaba a los pocos dragones seleccionados para acompañarlos. Un Hobblegrunt, un Submarripper, y un Thunderclaw.

Entonces, otro tipo de sonido se unió a la tormenta. Un sonido delatador.

Astrid colocó una mano en la boca de Fishlegs para callarlo.

SPLASH. SPLASH. SPLASH.

"¡Ese el sonido de las olas impactándose contra rocas!"

La niebla, y las oleadas de la lluvia no ayudaban en esclarecer el panorama. Fishlegs miró por su monocular. "¡Pero, no veo nada—Oh, mierda de yak!"

"¡Vamos, remen en dirección contraria!" Al mismo tiempo que Astrid dio el comando a su tripulación, ella misma se sentó con un remo. "¡Tenemos que frenar la nave antes de que nos estrellemos! ¡REMEN!"

"¡TIERRA!" Fishlegs avisó a los demás drakkars. Jaló a Ruffnut de una coleta cuando la tuvo cerca. "¡RUFFNUT, DILES QUE ESTAMOS CERCA DE TIERRA! ¡TIENEN QUE FRENAR O LA MAREA LOS ARRASTRARÁ A LAS ROCAS!"

"¡AWWW! ¡MI OÍDO!"

"¡FISHLEGS, PODRIAMOS USAR UN PAR DE BRAZOS MÁS!"

"¡Oh, cierto!" Apenado, Ingerman soltó a una sorda Ruffnut para sentarse a lado de Astrid. "Santos Dioses. Casi llegamos. Casi llegamos."

Astrid gruñó con el ejercicio. "Así es."

"Nunca me había sentido de esta forma, ¿sabes?" A comparación con el esfuerzo de Astrid, Fishlegs manipuló los remos con una facilidad que logró el cometido de retroceder de las rocas, en un santiamén.

"¿De qué forma te refieres?"

Fishlegs le sonrió. "¡Emocionado de pelear! Quiero decir, nunca fui aficionado de combate cuerpo-a-cuerpo, ¡lo sabes!"

"¡No deberías preocuparte! ¡Eres bastante mortal con una hacha!" Entrenar con el chico lo había dejado claro. Algo de la ferocidad de Thor Bonecrusher podía ser extraído de la dulzura de su amigo, sin tener que trasplantar toda su personalidad. "¡Recuerda lo que te dije!"

"¿Imaginar que todos los Berserkers están desnudos?"

"¡¿Qué?! ¡No! Me refería a—¡Ah, olvídalo!" Carcajeándose, Astrid le estiró su puño, y Fishlegs le contestó con el propio, chocándolos.

Los dragones de Valka auxiliaron a los drakkars a cambiar de dirección para anclar, jalando los barcos con sus garras hacia la playa inofensiva. Entre las maniobras, Astrid perdió de vista las naves de la Princesa Tantrum, y con ellas, a Camicazi.

En cuanto se vararon los drakkars en terreno seguro, guerreros vikingos y escuderas saltaron hacia el agua baja de la playa, múltiples botas chapuzándose.

"¡Todos, tomen sus escudos!" Astrid ayudó a pasarlos a su tripulación. "¡Estén alertas! ¡Tomen sus escudos! ¡Fishlegs, háblame!"

"¡Sí, jefa! Todo indica que nos encontramos en la isla principal. ¡Puedo ver el monumento a Freyja en el punto más alto de la villa desde aquí! Según mis cálculos, hhhmmmm... ¡estamos cerca del puerto!"

Astrid comenzó a adentrarse al bosque con los pasajeros de los demás cuatros drakkars. Valka voló hacia la dirección donde los barcos de Uglithug habían desaparecido. No había señal de Ruffnut o Cloudjumper. La tormenta continuaba liberando su furia, complicando la visión de muchos. Fishlegs se colocó detrás de Astrid, después de armarse con escudo y espada.

Caminaron.

Los árboles forestales chirriaron con la fuerza del viento, aunque fue más difícil ser empapados por la lluvia. Astrid se sintió sorprendida por ver esta área inafectada por los pasados incendios, pero conforme más terreno cubrió el grupo, las señales de desforestación se fueron descubriendo. Poco a poco, la vegetación disminuyó, y las botas de tantos vikingos y vikingas pisaron suelo desnudo.

"Necesitamos esperar por Valka." Una de las escuderas dijo entre el coro de la lluvia. "Ella nos indicará cómo proseguir. ¡Necesitamos refuerzos!"

Astrid levantó su vista hasta la única montaña que dominaba el centro de la isla. En su cubre, había existido la aldea de Camicazi. "No podemos esperar."

Su compañía se descontroló con murmullos de protesta. "Seremos blanco fácil si nos quedamos aquí. ¡Estamos abiertos a cualquier tipo de ataque!"

Fishlegs tomó un hombro de Astrid, seguramente, viendo la incertidumbre en su rostro. Le asintió con mentón.

Astrid respiró hondo. "Ése es el plan." De su cinturón, descolgó un cuerno con el emblema Hooligan. Lo sopló con todas fuerzas.

Fishlegs le imitó, sacando su propio cuerno. Lo hizo cantar, el mensaje claro:

Vengan por nosotros.


[+][+][+]


"Están dedicándonos dulces melodías."

Con dientes en el conejo de su desayuno, Dagur giró su ojo bueno. Masticó de mala gana. "¿Qué esperas? Ve a defender tus preciosas islas recién adquiridas, con tus bonitos soldados."

Al considerar concluida su propia pierna de pollo, Drago lanzó el hueso a sus espaldas. De la entrada de la cueva chorreaban cascadas de agua, y cuando Drago estiró su mano para lavarse la grasa animal de sus dedos, el agua alcanzó a salpicar al Berserker. Dagur gruñó.

"Yo no los guie hasta acá. Tú y tu falta de discreción es la culpable de esto. Tú te encargarás de deshacerte de esta pestilencia."

Dagur fingió repugnancia por la orden. No fue trabajo duro, por más que deseara estar lejos de este hombre. Detestaba recibir órdenes. "Necesito más soldados si no quieres que haga el ridículo allá fuera."

"Te daré más hombres."

La rapidez con la que Drago cedió, fue otra razón para sospechar. Dagur abandonó los restos de conejo para recoger su casco. Los sonidos de cuernos se multiplicaron afuera de su asilo. "¡Oh, qué día tan glorioso, donde me reencontraré con mi querido hermano!"

Drago le mandó una expresión desconcertante.

Dagur rio. "Hiccup, ¿recuerdas? ¡Te dije que vendría! Es de esperarse. Siempre ha tenido debilidad por doncellas vengativas—¿Te he contado de mi desquiciada hermanita? Oh, bueno, será otro día—Debe de estar acompañando a todas aquellas amazonas, dejándolas llorar en sus hombros, susurrándoles que todo estará bien… Oh, no te preocupen, yo me encargaré de ese feo Dagur por ustedes, ya verán. Después las llevaré a volar encima del Señor Night Fury, y todos podremos celebrar mi victoria con un orgía a la luz de la luna—"

"Por tu bien, espero sea verdad."

"¡Por supuesto que lo está!" Se acercó a Drago precipitadamente. Alzó el parche de su ojo derecho. "Lo he visto. Siempre lo veo. Ahora dime… ¿cómo lo quieres? ¿Vivo, muerto, desmembrado?"

El puño de Drago se enterró en su nuca. Dagur conoció el mal aliento del hombre a nivel más personal. "Lo quiero acompañado del Seadragonus Maximus que me prometiste."

"¡Y lo estará!" Drago podía ser fuerte, pero Dagur mostró serlo aún más, al retirar el puño enterrado en su pescuezo, con uno propio. "Mi Bestia es su Bestia, aunque a la hora de compartir, Hiccup no regrese el favor con su Night Fury." Apretó los nudillos de Drago hasta sentirlos tronar. Ninguno apartó su vista del otro por un largo momento, desafiándose en silencio. "Ahora, será tu Bestia también." Soltó la mano ajena para dirigirse a la salida de la cueva. "¡Llévame a tus hombres!"

El agua de la cascada, fue un refrescante baño, que calmó la furia de su interior. Dagur peló sus dientes, ahora que no pudo ser visto, pausando en la corriente para ser empapado.

En su mente, revivió su visión del futuro. Reconstruyó la sensación de ser atravesado en el pecho por un arma filosa. Recordó ser traicionado por las espaldas.

Furious era su Bestia. Hiccup era su hermano.

Dagur no compartía.

Drago lo aprendería de la manera dolorosa.


[+][+][+]

Continuará…

[+][+][+]


Notas finales: Sí, sutil insinuación de que Hiccup, Tantrum y Dagur comparten ancestros, no es tan sutil. Explica porque son pelirrojos, ¿no? Además… ¡Doble Toothless, friggs! ¡Tenemos doble Toothless in the house! *sale corriendo a continuar con la segunda parte*