"Munr."
Por B.B. Asmodeus.
[+][+][+]
Fandom: How to Train Your Dragon, 1 & 2, Dragons: Riders/Defenders of Berk, Dragons: Race to the Edge y Novelas de Cressida Cowell.
Parejas principales: Hiccup/Toothless, Tuffnut/Snotlout, Astrid/Camicazi, Eret/Sorpresa, Ruffnut/Cloudjumper y más.
Advertencia general: Relaciones románticas entre dragon/humano.
Advertencia en este capítulo: Turbulencias fuertes involucrando un amado OTP por todos nosotros. Preparen sus corazones sensibles. No siempre es posible un final feliz.
Rating: Mayores de 15 años.
Categorías: Romance, Humor, Drama, Suspenso, Temas Espirituales, Hurt/Comfort, Semi-Fusión con los Libros, Acción/Aventura. Lemon. Uso de mitología y lenguaje Nórdico.
Sinopsis: Post-HTTYD 2, Pre-HTTYD 3. Temporada 2 de Munr. Wodensfang había visto el futuro, y Wodensfang sabía que el más grande enemigo que Hiccup Horrendous Haddock III tendría en su vida, no sería ningún Seadragonus Giganticus Maximus.
[+][+][+]
Parte
XXV
[+][+][+]
"En la batalla, no nos arrastramos detrás de un escudo
antes del estruendo de las armas."
-Poema nórdico.
[+][+][+]
La pausa que prosiguió al encuentro de sable y fuego los tuvo a todos suspendidos. El tiempo se arrastró, en lugar de correr. Y los previos alaridos de gloria y sed de muerte, fueron apagados por un tornado que solía apellidarse Horrendous Haddock.
Hiccup miró a Camicazi directo a los ojos, a través de las cálidas llamas.
"Oh, lo siento. ¿Interrumpo algo importante?"
Empujó con Inferno, aprovechando el elemento sorpresa. Desvinculó a Camicazi de su persona en segundos, y por siguiente la alejó del mismo Dagur.
"¿Hiccup?"
A Hiccup no le agradó ver el tono de traición enmarcar las facciones de su amiga. Abrió su boca. La cerró en el mismo instante一Camicazi se movió rápido en contraataque, cortándole el hilo de ideas de su cabeza. Hiccup no se consideraba el mejor de los espadachines, pero hizo todo en su poder por alargar la danza entre los dos, buscando aislar a la Bog Burglar aún más de Dagur.
"¡Hiccup, conozco esa expresión!"
"¡Entonces, ya sabes que voy a pedirte que me escuches!"
Evadiendo una estocada de Hiccup, Camicazi se reincorporó con gracia. Sable alzado en la dirección del pecho de su oponente, la chica jadeó su veredicto: "Sólo lo diré una vez, Hiccup: Quítate de mi camino."
Hiccup respiró hondo. Alzó a Inferno. "Lo siento… No puedo permitir que acaben con la vida de Dagur."
Emoción explotó de la joven, al unisono que los gemidos de sorpresa y cuchicheos de su público inundaron el altar. "¿Qué en todo el Hel estás diciendo?"
"¡Oh, vamos!" Hiccup rodó sus ojos. "Es algo exagerado, ¿no crees? ¿Qué hay de malo en sacrificar seis ovejas y dos vacas, como en los viejos tiempos?"
"¡Es lo que he estado diciendo, hermano!"
"Dagur. Cierra. La. Boca."
"¡Hiccup tiene razón!" De repente, una voz resaltó de todas las demás y Hiccup giró hacia el público con ansias. Se sintió grandioso reconocer la cara rechoncha de su viejo amigo.
Fishlegs tumbaba gente a diestra y siniestra fuera de su camino, sus brazos gigantes levantados para llamar la atención de todos. "¡Dagur se dio por vencido al final de la batalla y pidió por tu misericordia, Cami! ¡Sería un deshonor comportarte de manera tan sanguinaria!"
Decir que el rostro de Camicazi estaba poniéndose morado del coraje, era poco. "¡Asesinó a la mitad de mi tribu!"
Fishlegs golpeó el podio con su puños desde el piso inferior. "¡Que sufra en vida, entonces! Algo de buena penitencia vikinga一"
"¡Quemó mi hogar!"
"¡Y lo acabas de recuperar!"
Con un gruñido que hizo temblar el podio entero, la rubia se le echó encima al blanco más cercano.
Hiccup.
Hiccup hizo una mueca de manera inevitable ante el asalto, su cuerpo resintiéndolo hasta las hebras de su cabello. La herida de su estómago se quejó con una punzada de dolor, al endurecer su porte y aguantar el ataque de Camicazi.
"No tienes derecho en meterte en la vieja tradición de nuestra gente." El murmullo fue liberado entre dientes apretados. "Tengo que hacerlo, Hiccup. Es lo que mi gente quiere."
"¿Qué hay… lo que tú quieres?"
Fueron apenas unos segundos, pero Hiccup pudo jurar ver la verdadera incertidumbre en la cara de su amiga. La máscara de guerrera cayó para recordarle de la chiquilla aventurera que conocía lo que era correcto y lo que no. No duró, sin embargo. Camicazi no era la misma persona que había dejado en Berk.
"De acuerdo." En un parpadeo, la Princesa le soltó, escogiendo caminar en dirección contraria, volteando hacia la muchedumbre. "¿Lo quieres tanto? Vénceme en combate por su pellejo."
Hiccup tragó saliva. "¿Combate? ¡No puedo! Eres mi一Quiero decir, ¡somos amigos!"
"¡Bah! Me limpió el trasero con tus sentimentalismos, Haddock." Camicazi sonrió por primera ocasión desde su llegada. Hiccup sintió escalofríos ante la gula que la chica emitió. "No estuviste aquí para pelear como un verdadero vikingo. Demuéstrame que no eres una gallina, después de todo."
Sonidos de gallinas no tardaron en manifestarse a todo su alrededor. Bog Burglars. Uglithugs. Exiliados. Todos se pusieron de lado de la Princesa, disfrutando del espectáculo. Hiccup quiso jalarse los pelos de la frustración. Su gran plan de una extracción veloz y discreta rápidamente se estaba yendo al pozo donde los yaks dejaban sus desperdicios diarios.
"¡Ca-cá!" Un resoplido sobre su hombro le provocó rodar sus ojos ante la insolencia.
"¡Oye, estoy tratando de salvar tu trasero, Dagur!"
"Oh, cierto." Dagur le sonrió desde su posición todavía en cuclillas. Lucía -y olía- al mismo Inframundo. "Tienes que admitir que tiene razón, Abadejo. ¿Donde estabas cuando mi armada hacía puré de Bog Burglars? Te perdiste toda la diversión, amigo."
Por un segundo, Hiccup sintió coraje por las obvias heridas y moretones a la vista del prisionero. Luego, la realidad le golpeó con el impulso de la cola de un Monstrous Nightmare. ¿Cómo podía sentir empatía por un monstruo, considerando que Dagur había sometido a Camicazi a peores torturas?
"No soy tu amigo." Hiccup gruñó. Sintió ojos sobre su persona, como si fuera un pedazo de bistec. "Y bueno… Es complicado…"
"¡GA-LLI-NA!" Vino del público.
"¡Cu-cá! ¡Cu-cá!"
"¡Típico de un Hairy Hooligan!"
"Oh, vamos." Hiccup renegó, sabiendo muy bien que no estaba en ninguna condición para luchar contra nadie. No habría manera en que podría ganarle a Camicazi. Sus heridas no lo aguantarían. Le echó un vistazo a Fishlegs, buscando por su ayuda. El chico sobaba su barbilla, pensativo.
"Tsk. Tsk." Dagur produjo más sonidos de desaprobación desde la cercanía de su gancho. Tuvo éxito en atraer la atención de Hiccup con su extremo aire dramático. Y al hacerlo, Dagur le mostró sus dientes poco aseados en una sonrisa misteriosa. "No puedo creer que hasta para mi propio rescate tenga que ayudarte, Hiccup."
Hiccup frunció su ceño. "No estás en la mejor posición para criticar mis métodos一"
Dagur brincó del piso con más fuerza de la que Hiccup había imaginado que podría conservar. El Berseker sostuvo las dos cabezas del par de guardias Uglithugs que lo habían estado custodiando y las golpeó juntas dolorosamente. Hiccup observó los cuerpos caer al podio.
Y con eso, al caos nacer.
"¡Atrápenlo! ¡No lo dejen escapar!"
Camicazi se abalanzó contra Hiccup en su intento por llegar al mismo Berserker. Hiccup sumó el resto de su energía para empujarla en dirección opuesta. Lo logró, y cuando Camicazi chocó contra el cuerpo de Fishlegs, su amigo se encargó de inmovilizarla con sus brazos. En shock, la chica le arrojó una mirada que pudo haber derretido icebergs.
-De acuerdo. Plan A se ha ido oficialmente a la mierda. Hiccup comunicó con urgencia, rasgando a la conexión con cierto Nightfury. -¡Plan B, Toothless! ¡Plan B!
"¡No te muevas, o te rostizo lo que te queda de cabello." Ordenó a Dagur con Inferno de nuevo en llamas. "Ya has causado suficiente daño."
Dagur levantó sus brazos para indicar que se daba por vencido, pero aun así, Hiccup le tomó de la muñeca más cercana para actuar de escudo ante la manada de Bog Burglars enfurecidas que se encontraban escalando el altar.
Hiccup arrojó al piso una bomba de gas, cubriéndolos en humo denso.
Toothless fue un ardor que fue subiendo-subiendo-subiendo desde su nuca hasta la parte central de su cabeza, fuego azul quemándolo por dentro cerca-cerca-cerca.
Súbitamente, su bota y su gancho fueron despegados del suelo.
"¡Whoo-hoo!" Dagur gritó extasiado al ser llevado por la corriente, directo a los aires. Hiccup se sujetó de la garra de Toothless con todas sus fuerzas, viendo las figuras de Camicazi y Fishlegs desaparecer de manera precipitada.
"¡Brillante idea, Hiccup! ¡Enfurece a la tribu de mujeres asesinas!"
"¡Estaba desesperado, Snotlout! Dioses, ¡Camicazi me matará!"
"¡Oh, sí, eso fue sucio, Hiccup! ¡Definitivamente mi Pajarito está imaginando nuevos usos a su amado sable, hermano mío!"
Hiccup bajó su mirada al pelirrojo, colgando de parte de su mano y la otra pata de Toothless. "¡Una palabra más, Dagur y te juro que一!"
"¿Me salvarás la vida de nuevo?"
"¡No estoy salvando tu vida!"
El aterrizaje sobre la borda del barco le cortó la inspiración. Hiccup sabía que Toothless se encontraba exhausto después del encuentro con Furious y el viaje a Nariz de Dragón, así que su usual gracia se vio afectada y Hiccup rodó por la borda junto a Dagur como saco de patatas. Su cuerpo no se lo agradeció.
"Supongo que por la piraña humana que Toothless quiere cocinar con su plasma, ¿podemos decir que tu misión fue un éxito?"
Efectivamente, al recuperarse de la caída y levantarse de la borda, Hiccup divisó a Toothless con una pata encima del esternón de Dagur, gruñendo de manera amenazante. No que Dagur se mostrara muy afectado.
Hiccup suspiró.
Se dejó caer de nuevo al piso.
"Encargense de él. Necesito desmayarme por cinco minutos."
Flechas se clavaron sobre la borda.
"¡Oh, vamos!" Hiccup rotó se torso justo a tiempo para evitar ser perforado. "¿Están bromeando?"
"¡Mujeres Asesinas, Hiccup!" Snotlout se había bajado de Toothless y ahora estaba sometido al mismo baile que su persona, evadiendo flechazos por todo el barco. "¡Es lo que pasa cuando les robas su sacrificio humano!"
Era increíble la estamina Bog Burglar. Cuando antes habían sido resistentes en usar dragones para mejorar su estrategia de combate, ahora demostraban que estaban evolucionado con el tiempo. Siguiendo su rastro, ahora múltiples guerreras montadas en Gronckles -que el mismo Hiccup había prestado para ayudar a la tribu en primer lugar- daban todo de sí para flechar el trasero de Hiccup directo al fondo del mar.
"¡Ridículo!" Toothless, enviando plasmas en toda dirección para carboniza flechas, se quejó escandalosamente por su incorpórea unión. "¡Planes de Hiccup nunca funcionan!"
"¡Oye!" Hiccup dio un manotazo ligero al lomo del Nightfury, en cuanto lo tuvo a su alcance para montarlo. "De acuerdo. Ya tuve suficiente. ¡Eret!"
Eret ya estaba en el control de la catapulta lateral de la nave, calculando la distancia perfecta para lanzar las redes. Hiccup las observó volar hacia los cielos instantes después, atrapando a una de las cinco Bog Burglars volando sobre ellos. Hiccup acarició la oreja de Toothless, no ocupando palabras para compartir el comando necesario.
En instinto, Toothless brilló azul. Saltó a lo alto de uno de los mástiles, sus escamas liberando señales biológicas designadas a domar.
"¡PAREN!"
El Alfa liberó su influencia. Los Gronckles no tardaron en verse atolondrados, pausando en pleno vuelo para parpadear con reconocimiento.
"Bien hecho, cariño." Hiccup susurró, preocupado por los esfuerzos extra que su Munr estaba realizando. Recibió una extraña mezcla de jadeo y bufido.
Para enriquecer la victoria, Eret arrojó más redes, trabajando efectivamente en tumbar a las Bog Burglars restantes.
Hubo una oportunidad de receso del caos, donde todos suspiraron de alivio casi al unísono.
Luego, Dagur tenía que arruinar el momento, recargado sobre la base del mástil. "¡Phew! Estuvo cerca. Casi me sacan el ojo que me queda."
Hiccup gruñó, indicándole a Toothless regresar a la borda de un salto. "¿Alguna vez cierras la boca?"
"Uuuh." Dagur fingió sentir escalofríos. "Alfa Hiccup es nuevo para mi. Grítame con más enjundia, mi señor."
Hiccup sólo pudo palmear su propia frente en respuesta. Dioses. ¿En qué lío se había metido?
"¿Algo de ayuda?" Eret llamó su atención, todavía a cargo de la palanca que jalaba de regreso a sus presas capturadas. Snotlout, muy a fuerzas, se le unió al hombre para empujar de la palanca.
Hiccup bajó de Toothless, y caminó directo hacia la figura de Dagur. "Deja de lucir tan casual y haz algo útil."
Con la intención de jalarle del hombro para dirigirlo hacia la otra palanca, Hiccup olvidó que tan peligroso todo contacto con Dagur podía llegar a ser. Sus dedos fueron capturados en pleno movimiento, con Dagur de repente eliminando hasta la última pulgada de distancia entre sus rostros.
"Sabía que vendrías por mí." La convicción de Dagur fue firme. Igual de perturbadora que siempre.
Hiccup tragó saliva, no pudiendo desviar su propia mirada.
Dagur sonrió. "Se volvió realidad, ¿cierto? ¿Aquella visión que te mostré en Berserk? Viste a mi Bestia en todo su esplendor, disfrutando del sabor de Marginados y de Romanos…" Un gemido suave ronroneó de la garganta del Berserker. "Apuesto que fue hermoso."
Hiccup arrancó su muñeca del amarre de sus manos, su estómago retorciéndose por dentro. "Entonces, debes saber que no salvé tu pellejo porque sienta compasión de ti, Dagur." Sobre su hombro, Hiccup divisó a Snotlout quejándose del olor a pescado crudo que salía de uno de los Gronckles rescatados encima de la borda. "Lo que sea que le hiciste a Snotlout, lo arreglarás."
Dagur parpadeó. "¿Snot-quién?"
Toothless fue el primero en perder la paciencia. Le aventó un pequeño pulso de plasma al Berserker para que moviera el trasero y se pusiera a trabajar. Hiccup trató de no sentir decepción al recibir la respuesta tan desinteresada. -Dagur y sus juegos. Hiccup se lo reiteró. -Eventualmente se aburrirá y con tal de tener la atención de todos, hablará.
Hablaría.
Hiccup lo garantizaría.
"Uuuuh..."
Hiccup volteó hacia la dirección de los camarotes del barco, al escuchar la nueva voz uniéndose a la borda. Un Tuffnut adormilado se les unía, rascando su cabeza sin casco, cero preocupaciones por las Bug Burglars que ahora Eret ataba juntas alrededor del mástil.
"¿Qué? ¿Me perdí de algo?"
[+][+][+]
"¿Qué están haciendo? ¡Dejenlo ir!"
"¡Órdenes de la princesa!" Brihnna la Amazona, le bloqueó el camino a Astrid cuando la vikinga quiso entrometerse para ayudar a Fishlegs. Su amigo estaba siendo escoltado hacia la misma celda donde habían tenido encerrado a Dagur. Era asquerosa. Astrid no podía creer lo que estaba viendo.
Alzó su hacha con la intención clara de amenazarle. "Dije que lo dejaran ir. De inmediato."
La Comandante Brihnna, alguien con quien había recién peleado lado a lado, ahora fue una frondosa barrera, empujándole hacia atrás con firmeza. "Y yo dije que son órdenes de la Princesa Camicazi. Por ahora, es considerado un traidor."
Astrid no escondió su risa incrédula. "¡Están locas! ¡Fishlegs no lastimaría ni a una mosca! No traicionaría a Camicazi. ¿Dónde está? ¡Todo esto es un malentendido, estoy segura!"
"Aquí estoy."
Astrid se tornó en su eje. Frente a sus ojos, la otra rubia se extrajo de la vegetación sin realizar ningún tipo de sonido delatador. "¿Qué está pasando, Camicazi?"
Aparte de agitada, Camicazi lucía enfurecida, una llamarada de fuego interno encontrando su perfecta contrincante en Hofferson. Amban avanzaron una a la otra, Astrid nunca soltando su hacha.
"Debes de haber escuchado ya lo que sucedió. Sobre Hiccup."
Astrid rodó sus ojos. Hiccup. Por supuesto que se trataba de otra locura de Hiccup. "No sé la historia completa. Escuché que interrumpió su Ceremonia."
"¡Robó a Dagur de mi custodia! ¡Frente a todos!"
"Estoy segura que tenía una razón."
Camicazi gruñó a los cielos, puños alzados. Astrid la observó hacer berrinche justo frente a sus ojos, pateando el mismo pasto para dejar salir parte de su enojo. "Sabía que lo defenderías."
Astrid se obligó a respirar hondo. A no perder los estribos, para no empeorar el encuentro. Suavizó su voz. Bajó el hacha para clavarla en el suelo fértil. Tomó los pasos necesarios para entablar una sutil conexión entre sus manos. Cuando Astrid acogió uno de los puños de la Princesa, acarició los nudillos. "Conoces a Hiccup, Camicazi. Es tu amigo. Si tomó a Dagur, debe ser por una razón importante. Libera a Fishlegs, es cruel encerrarlo en ese lugar. Lo sabes."
Los ojos de Camicazi siguieron la trayectoria de la mano de Astrid. Su puño no se abrió como Astrid esperó. Al contrario, la rubia despegó sus manos, suspirando. "No puedo. No hasta que Hiccup muestre su cara de nuevo y me devuelva a Dagur."
Astrid dejó su mentón colgar. "¿Qué estás diciendo? ¿En serio nos consideras tus enemigos? ¿Después de lo que hemos pasado juntos como tribus?"
Camicazi frotó la mitad de su rostro, produciendo más gemidos de impaciencia. "¡Claro que no! Pero…"
"Estás comportándote como cabeza dura, y lo sabes. Madura. Sí, Hiccup te robó tu juguete preferido frente a la mitad de tu gente, pero no olvides que cuando perdiste todo… y enfatizo la parte de todo… Hiccup fue quien te ayudó a recuperarlo. Rescató a Valkyria de las garras del Dragón Furious, y les dio refugio a toda tu gente en Berk. ¿O ya se te olvidó?"
"Pues sí lo olvidé, estás haciendo un excelente trabajo en recordármelo." Camicazi resopló por sus narices, peinando su flequillo sudado de su frente al volver a levantar su rostro. Su pintura oscura estaba embarrada por su párpados. Astrid estiró sus dedos de nuevo, limpiando una franja de su ojo derecho suavemente.
Brevemente, Camicazi cerró sus ojos, disfrutando del gesto. Fue un tipo de momento que ambas no habían tenido oportunidad de experimentar desde la batalla. Para Astrid, por lo menos, se sintió más íntimo que su último beso.
Camicazi atrapó su mano entre la suya, alejándola de su rostro para colgar entrelazadas a sus costados. "Astrid… No sabes lo que Dagur me hizo cuando fui su prisionera. Pero, Hiccup sí. Por eso, lo que hizo no puede ser arreglado con su sonrisa boba. Hay límites, Astrid. Hiccup necesita aprenderlos."
Astrid desenlazó su mano. Endurecer su cuerpo fue algo automático. Se sintió lista para el combate, y no sólo uno físico. "¿Entonces? ¿Qué harás?"
Camicazi fue robada de la oportunidad de exponer más de sus ideas locas, puesto que en ese preciso instante, un dragón mensajero apareció desde el firmamento, gorgoreando para llamar la atención de ambas. Camicazi se apresuró a ganarle a Astrid el motín, brincando para arrebatar el pergamino de las patas del dragón.
Astrid luchó por arrebatárselo, pero Camicazi, ahora riendo, logró estirar el pergamino en parte con sus dientes frontales y sus dedos.
Por sobre el hombro de la Princesa, Astrid leyó parte del mensaje, reconociendo la letra.
"Acepto tu reto.
Mañana después del amanecer en el Templo de Uppsala te devolveré a tu gente.
-H."
[+][+][+]
Valka miró a los guardias a sus espaldas, pisándoles los talones.
"Algo sensibles."
A su lado, Astrid sonrió. "Creen que escaparemos a la primera oportunidad."
"Prometimos lo contrario. Hasta permití que me separaran de Cloudjumper por la misma razón. Esto es infantil."
-Infantil como Camicazi. Astrid hizo una mueca, pateando una pequeña piedra para desquitarse. "¿Quien lo diria? Ayer éramos consideradas grandes guerreras, ¿y hoy? ¡Rebajadas a rehenes!"
Valka se limitó a producir un sonido meditativo al respecto. El camino hacia el Templo fue corto. Al llegar, sin embargo, ya estaban Bertha y Camicazi esperándolas junto con Ruffnut y Fishlegs, atados de las muñecas.
"Se tomaron su tiempo." Camicazi, en el centro del templo, hizo una mueca al verlas llegar. "¡Dije al amanecer, no al medio dia!"
"Tenía que ducharme." Astrid estiró sus brazos hacia arriba con frescura. "Y nada mejor para mi piel que agua pura de manantial."
"Un baño de lodo no te haría mal, chiquilla." Bertha masculló desde su trono, situado frente al monumento de Odín. "¡Tal vez te llenaría de más color esa piel reseca y desabrida!"
Ruffnut se carcajeó. "Oh, sí, Astrid. ¿Por qué tan blanca? ¿Viste un fantasma? ¿A Hiccup montándose a Toothless? Y por montar me refiero一"
"¡Sabemos a qué te refieres, Ruffnut!" Fishlegs adquirió una tonalidad verde en su mejillas, con la imagen mental.
Astrid se cruzó de brazos frente a Camicazi. "¿Para qué apresurarse? Hiccup no es conocido por su puntualidad."
"Resiento esa declaración."
Astrid sintió su pecho revolcar.
Enseguida, se dirigió hacia el origen de la voz integrándose de manera inesperada.
Lo encontró en la parte superior del templo, donde un Nightfury muy conocido estaba trepado entre los soportes de madera del techo.
De un salto, Toothless aterrizó frente al trono de Grandísima Bertha.
De su lomo, Hiccup fue rápido en bajarse, brazos abiertos en dirección de su madre.
Astrid presenció a Valka inundar a su hijo con besos en la cabeza y frente, agradeciendo a los Dioses por haberlo regresado sano y salvo. Astrid se acercó lentamente, todavía incrédula de tenerlo tan cerca, después de la larga ausencia.
"¡Oye, oye!" Una vez liberado de su madre, Hiccup estiró una mano hacia ella, torpe, pero igual de infectuoso de carisma. "¡Hola, extraña!"
Astrid parpadeó rápidamente, fingiendo que la humedad se debía al polvo del templo. "Tonto." Le golpeó el hombro, ganándose una mueca de exagerado dolor.
Luego, Astrid lo abrazó con todas sus fuerzas.
"Gran tonto." Murmuró con dificultad. "¿Ahora qué hiciste?"
"Lo arreglaré." Fue el murmullo que obtuvo de vuelta entre sus cabellos. "¡Wow, miren esas cicatrices nuevas! ¡Luces como una Valkiria, Astrid!"
"¡Oigan! ¿Qué hay de mi? ¡Perdí la mitad de mi cabello! Genial, ¿no ven?"
Hiccup se dirigió hacia Ruffnut y Fishlegs con una risa en su boca.
El humor se esfumó, sin embargo, al verlos atados.
"Dioses, Camicazi. No es necesario tomar represalias contra mis amigos. Iba a aparecerme de nuevo, tarde o temprano. ¡Desátalosya!"
Camicazi rodeó a Toothless, para llegar hasta Hiccup a una distancia cautelosa. "Lo haré cuando regreses a mi gente."
"Están a salvo." Hiccup apuntó hacia la salida del templo, prosiguiendo con un agudo chiflido.
Acto seguido, Eret Hijo de Eret entró al Templo, jalando detrás de él a tres de las guardianas del escuadrón de patrullaje de la Isla Uppsala一gente que la misma Astrid había asignado cerca de la bahía. Se mostraban bien. Aunque el ego dañado de una Bog Burglar podía desconocer límites.
Astrid sintió sus labios estirarse sin pedirle permiso a su cabeza. Ver a Eret fue como el baño de manantial que había tomado. Le liberó de un peso invisible. Astrid fue capturada por un profundo alivio al verlo completo, con brazos y piernas donde debían ir.
Esperaba que Tuffnut y Snotlout estuvieran igual de enteros.
Sus miradas se encontraron por un rápido momento, mientras Eret liberó una daga de su bolsillo. Al reconocerla entre el público que tenía bien entretenido, le guiñó un ojo.
Rompió las sogas de las muñecas de sus rehenes.
Entonces, Hiccup se giró hacia Cami. Le levantó una ceja.
Camicazi rodó sus ojos. Levantó su mano para dar la señal necesaria.
"¡Por fin!" Ruffnut estiró sus brazos sobre sus cabeza con placer. "¿Cuando nos vamos de este lugar tan aguafiestas?"
"Buena pregunta." Ahora sonriendo con cierto placer que Astrid sólo podía asociar con hambre por batalla, Camicazi caminó hacia Hiccup. "Depende de que tan rápido Hiccup me devuelva lo que me pertenece."
"Áh, áh. Me ofreciste la opción de vencerte en duelo, ¿recuerdas?"
Sucedió demasiado rápido para que Astrid tuviera tiempo de poder intervenir. En un parpadeo, Hiccup tenía a Inferno afuera y encendida一en el siguiente, Camicazi ya tenía su sable desenvainado en igual manera.
CLICK.
La fricción de ambas armas produjo rechinidos en la primera estocada.
"¿Hiccup peleando? ¿Quién pensó en este estúpido plan?" La incredulidad de Astrid hizo eco por el Templo. Pronto se tornó a la persona más próxima que podría otorgarle explicaciones.
Para su suerte, resultó ser Eret. El hombre, en cuanto leyó sus intenciones, levantó su palma en signo de protección. "¡Oye, oye, no fue mi idea! ¡No me mires a mi!"
"No hay manera que pueda ganar." Astrid masculló. "No han visto a Camicazi pelear. No en verdad."
Eret evadió su mirada. "Sabemos que Hiccup tiene muchos recursos."
Frunciendo su ceño, Astrid regresó al duelo.
Hiccup y Camicazi se rodeaban. Apenas comenzaba la pelea, y Astrid distinguió a Hiccup agitado, favoreciendo su lado derecho. Algo andaba mal.
-Está lastimado. Astrid conocía a Hiccup demasiado bien. Sabía cómo leer sus movimientos. La chica buscó por Toothless, pero el dragón había regresado a trepar la parte alta del templo, observando a su jinete en otra de sus misiones suicidas.
Camicazi jugó sucio al patear el gancho de su oponente para intentar derribarlo. Astrid no pudo evitar su deseo de intervenir.
Dio el primer paso en la dirección de la batalla. "¡Hiccup!"
Astrid sintió una mano ajena frenarla del brazo. Resultó ser Valka.
"No temas, Astrid." Aunque preocupada, la mujer le otorgó una sonrisa diminuta. "Esta batalla no te corresponde."
"¿Por qué importa quién se quede con la custodia de Dagur? No entiendo… ¿Por qué le importa a Hiccup tanto? Dagur siempre nos ha causado problemas. ¡Camicazi nos haría un favor al sacrificarlo a los Dioses!" Aun dándole voz a sus consternaciones, la misma Astrid sabía que debía haber una buena razón. Hiccup siempre tenía una razón…
… ¿Cierto?
Las llamas de Inferno se apagaron al ser el arma pateado fácilmente de las manos de Hiccup. El pelirrojo no dejó que eso afectara su entusiasmo, sin embargo. A la siguiente estocada que Camicazi dirigió a su costado, Hiccup giró en dirección opuesta fácilmente, escabulléndose por el piso para quedar a las espaldas de ésta en cuestión de segundos.
Astrid quiso golpear su propia frente al leer la intención de Hiccup de rodear la garganta de Cami con su brazo. No funcionó como lo esperado, porque lo que Hiccup carecía en masa muscular, Camicazi lo compensaba con fuerza física. Hiccup fue levantado del piso como costal de frijoles. El estruendo de su delgado cuerpo al estrellarse contra el piso de madera, causó a todos torcer sus rostros con muecas de simpatía.
Y unos cuantos chiflidos.
Sobre ellos, Toothless comenzó a resplandecer indigo.
"¡Espera!" Hiccup levantó un brazo, aunque no fue claro si para detener a su oponente o a su dragón.
Como fuera, cierta Bog Burglar ya no tenía paciencia. Se le echó encima al chico caído, sentándose encima del torso de Hiccup para acorralarlo. "No tienes escapatoria, Haddock! ¡Ríndete!"
Hiccup torció su cabeza lejos del filo de la espada de Camicazi. "¡No tienes que ponerme eso en la cara! Sé cuando me han pateado el trasero."
Obviamente ya satisfecha con su victoria, la Princesa lentamente alejó el sable del cuello de Hiccup, arrojando el arma a unos centímetros de sus cuerpos. "¡Ríndete, Hiccup!" La chica repitió, ahora acosando al pelirrojo con su propio cuerpo, sus puños clavándose alrededor de la cabeza de Hiccup, cerrando todo espacio entre los dos.
Astrid suspiró. "Vaya sorpresa, Hiccup de nuevo humillado por alguien cinco pulgadas más enano que一"
Su voz se le fue para adentro. Astrid pudo jurar que su propia lengua se le fue por la garganta en shock, al registrar lo que estaba presenciando.
El cuerpo de Camicazi había cambiado de una guerrera confiada a una completa tabla tiesa de incomodidad, en cuestión de un parpadeo.
Y no era para menos, considerando que no todos los días era besada por Hiccup Horrendous Haddock.
"Ohhh siiii. Siempre supe que había tensión sexual entre esos dos." Ruffnut le picoteó el brazo a Astrid. La vikinga apenas lo sintió. Siguió con ojos adheridos a la bizarra escena frente a ella.
Su mandíbula no se pudo abrir más, sólo porque fue físicamente imposible. Hasta contó los segundos. 1, 2, 3, 4…
Camicazi forcejeó para despegar su boca de la de su rival, pero en algún momento, Hiccup había apretado sus propias manos alrededor del cuello de la chica. Astrid no comprendió porque, de repente, Camicazi no fue tan fuerte para patear a Hiccup en la ingle y dejarlo infértil.
Todo el contrario, Astrid notó que la Princesa pareció estar luciendo sus energías, entre más tiempo su boca permanecía contra la de Hiccup.
"Oye, pero qué… ¿Qué está haciendo?" Esta vez, cuando Astrid decidió intervenir, nadie la pudo detener. Trotó hacia el par, comenzando a sospechar las intenciones de Hiccup. "¡Hiccup, déjala ir!"
Hiccup no ocupó hacerlo. Para cuando Astrid se hincó a lado, Camicazi ya estaba inconsciente en los brazos del jinete.
Escuchó pasos detrás de ellos. Sus amigos. Astrid tocó la espalda de la otra rubia, sintiéndola respirar de manera profunda.
"Estará bien. No luzcas tan petrificada." Hiccup estaba haciendo muecas propias, luciendo más traumatizado que su público. "En fin, Camicazi está fuera, queridos jueces. ¿Significa que ya gané este duelo?"
"¡Hooligan tramposo!" Grandísima Bertha gritó desde su trono. Todas las cabezas se dirigieron a la mujer en suspenso, incluida Astrid.
Astrid tragó saliva.
Una larga sonrisa alargó los gruesos labios rojos de la mujer. "Aunque estupendamente… ingenioso. Por lo menos, este duelo fue algo entretenido. Hiccup Haddock, eres el ganador de esta contienda."
"¡Wuju!" Fishlegs levantó a Hiccup en sus brazos, haciéndolo brincar en el aire en festejo. El pelirrojo no dejó torcer sus rostro en diferentes muestras de dolor, pero por su amigo, forzó una sonrisa para compartir su alegría. "¡Hip hip, hurra! Hip hip, hurra! ¡Hiccup es el ganador!"
"¡Buuu! Que aburrido." Ruffnut interceptó. "Ni siquiera vimos algo de sangre! ¿Donde están las tripas? ¿Los gritos de agonía? ¡Esto fue patético!"
"Te lo dije." Eret susurró cerca de Astrid. "Hiccup siempre tiene algún truco a la mano."
Astrid acomodó la cabeza de Camicazi en su regazo. Sonrió con alivio al escucharla roncar ligeramente. Así que se había tratado de otro truco. Otro invento de Hiccup.
"Honestamente, creo que besar a Camicazi fue peor que ver mis órganos tirados por el Templo, Ruffnut. ¡AGH!" Ya reincorporado en el suelo por su cuenta, Hiccup sacó una trapo de seda de uno de sus tantos compartimientos, y limpió su boca con todas sus fuerzas. "Ugh. Primera y última ocasión que recurro a esta táctica." Tras limpiarse, el jinete caminó hacia su abandonada Inferno y prosiguió a quemar el trapo en cenizas.
Valka se posición a lado de su hijo, y se inclinó en dirección de su anfitriona principal. "Gracias por tu misericordia, Grandísima Bertha一"
"No tan rápido, Haddock. Eh... bueno一Haddocks."
"Aw, ¿ahora qué?"
El gruñido de su hijo fue súbitamente interrumpido por la mano de Valka palmando su boca.
"¿Sí, Bertha?"
"Se les olvida que nos dejaron sin Sacrificio Humano para presentar a los Dioses. Que tu chiquillo haya podido engañar a Camicazi con esas niñerías, no significa que no haya enmienda que hacer para apaciguar el honor Bog Burglar."
"Por supuesto, por supuesto." Valka mostró su mejor disposición, puliendo unas mejoradas habilidades para negociar. Otro aprendizaje obligatorio al convertirse en Jefa. "En toda sinceridad, Bertha, lo último que quiero es amargar nuestra buena alianza. Mucho menos, quisiera que se arruinara la larga amistad entre nuestros hijos. Dinos, ¿de qué forma crees que podríamos llegar a un acuerdo, donde ambos lados queden… satisfechos?"
"Mn." Bertha sobó su mentón redondo, casi una papada a estas alturas. Astrid se sintió examinada de pies a cabezas por la Jefa de la tribu y temió lo peor. "Sólo una cosa podría satisfacerme."
"¿La cual es...?" Valka enunció, cautelosa.
A continuación, Bertha mostró que al igual que todo lo que la constituida físicamente, también era capaz de una grandísima sonrisa malévola…
[+][+][+]
"DEJEN DE REIRSE."
Ruffnut y Fishlegs se mantuvieron estoicos por el total de dos segundos. Luego, estaban muriendo de la risa de nuevo.
Eret gruñó al firmamento, aventando una roca a la distancia. Para su mala suerte, terminó rebotando en una de las carpas de la tribu vecina.
"Es solo una noche." Hiccup estaba algo ebrio. Lo podía admitir. Ebrio y relajado. Cubierto en curaciones que olían sospechosamente a hierbas alucinógenas. "¡Vamos, Eret! Encantar bellas doncellas es tu especialidad, ¿que no?"
"¡Me regreso al barco! ¡Ya tuve suficiente!"
"¡No!" Hiccup renegó desde su lugar en el pasto, cerca de sus amigos. Toothless dormía a sus espaldas, brindándole calor corporal. "¡Hicimos un pacto! No puedes dejar Uppsala esta noche hasta que se acabe el último festín!"
"¡Es una locura! ¡No puedo creerlo! ¿Cómo permito que me sigan metiendo en estos disparates? ¡Malditos Haddocks!"
"Sólo admítelo." Hiccup recargó su cabeza de regreso a estómago del Nightfury. "No puedes decirle No a mi madre, te agrada demasiado. No entiendo cuál es el alboroto. ¿Qué tan difícil puede ser servir de Consorte a la Jefa Bertha esta noche? Bailarás, comerás, tomarás vino bendecido por Freyja. ¡Deberías considerarte afortunado!"
"¿Estas bromeando, cierto? ¿En verdad crees, que eso es todo lo que hace un Consorte?"
Hiccup carraspeó su garganta. Se tomó un momento antes de responder. "Bueno. ¿Qué si la mujer probablemente quiere lamer cada parte de tu cuerpo? ¡Piensa en el bien mayor!"
"Come mierda de yak, Haddock."
"¡Detuviste una guerra civil! Eres un héroe, Eret Hijo de Eret!... ¡Oye, hablo en serio! No te alejes demasiado del campamento, cobarde!"
Lo que recibió fue una señal bastante particular一así como vulgar一del dedo medio de la mano derecha del navegante. Hiccup estaba tan ebrio que no lo tomó personal. Se disolvió en carcajadas al igual que Ruff y Fishlegs.
"Eso pasa cuando no sabes reconocer a una buena vikinga cuando la tienes enfrente!" Ruffnut arrancó carne de su pierna de pollo con sus dientes. "¡Ahora Eret tendrá que lidiar con las miserias! ¡Ja!"
Fishlegs de repente lució pensativo. "¿Se imaginan que Bertha decidiera quedárselo? Camicazi perdería la razón al enterarse de que tendría nuevo papi!"
"Oh, pero qué Papi." Ruffnut mordió su labio inferior en deleite.
-En efecto. Hiccup suspiró internamente. (Ebrio y relajado, ¿recuerdan?)
Pensar en Camicazi le recordó a Hiccup de Astrid, y en la extraña manera en la que Hofferson se había comportado después del duelo. "Entonces, chicos. ¿De qué me he perdido? ¡Cuéntenmelo todo!"
"¡Oh, Hiccup! ¡Fue SALVAJE! ¡Fishlegs estaba gruñendo con su hacha! Hacía GRRRRR y luego AAARRRGH por todas partes! ¡Debiste ver a la Princesa Tantrum! ¡Mataba hombres con sus melones! ¡FUE IN-CREÍ-BLE!"
"¿Qué tal tú, Ruffnut?" Hiccup sonrió.
"Ooooooh, debiste verla, Hiccup." Fishlegs estiró una mano para sobar la cabeza de la rubia. Un gesto tierno. "Estaba cubierta de sesos de pies a cabeza y aun así, esta desquiciada no se detenía. ¡Literalmente tuvimos que arrastrarla lejos del campo de batalla!"
Hiccup sintió una opresión en su pecho. Le tomó tiempo reconocer el sentimiento como orgullo. "Wow. Suena a que… tuvieron su propia guerra que sobrevivir, chicos. Debo admitirlo. Pensé que usarían a los dragones para tener más ventaja sobre el campo de batalla."
"Oh, no nos malentiendas." Fishlegs gruñó. "¡Fue aterrorizante no usarlos! ¡Sabes que pelear cuerpo a cuerpo no es algo que me guste!"
"Pero, lo hiciste." Hiccup sonrió. "Todos ustedes lo hicieron. Es impresionante. Lucharon como los vikingos legendarios que mi padre solía contarnos de pequeños, ¿recuerdan? Sigan así, y se convertirán en los nuevos héroes de Berk."
"Quiero mi propia estatua entonces. Tamaño real, por favor. Uhhh, ¿puedes ser construida en la entrada de la aldea? ¿Sí, sí, sí? ¡Así todos podrán admirar mi belleza desde el alba al amanecer!"
Hiccup rascó su nuca. "Eh. Ya veremos, Ruff."
"¿Qué hay de ustedes, Hiccup? ¿Qué sucedió en Fuerte Sinister?"
La sonrisa en su rostro se endureció. Un frío incómodo le envolvió. Toothless despertó detrás suyo, atado a lo que Hiccup sentía. A lo que aún sufría por dentro por culpa de Furious.
"Se los dije, chicos." Hiccup tragó saliva. "Les contaré todo una vez que regresemos a Berk."
"Uh-oh." Ruff eructó.
Hiccup desvió su mirada.
El semblante de Fishlegs cambió a uno preocupado. "¿Todos están bien, cierto? Nos dijiste que Snotlout y Tuffnut...?
"Están bien, Fishlegs. Se los dije, Tuffnut permaneció cuidando a los dragones rescatados y Snotlout está a cargo de vigilar a Dagur en la nave."
Fishlegs rió con ciertos nervios. "¿Estás seguro que esos dos son los más adecuados para tareas tan importantes?"
"Estarías sorprendido." Hiccup bostezó. "Ustedes no son lo únicos marcados y cambiados por un campo de batalla…" Antes de que Ingerman insistiera con más preguntas, Hiccup levantó una mano para frenarlo. "¡Además, no podría despegar a esos dos aunque quisiera! Ellos mismos se voluntariaron para permanecer en la nave con Dagur."
En el momento, Hiccup no había tenido objeción con que Dagur sufriera con la imparable marea de hormonas por la que Tuffnut y Snotlout estaban atravesando ahora mismo. Bien merecido lo tendría el bastardo.
"¿A qué te refieres?"
Hiccup parpadeó, su mirada más pesada que antes. Toothless había vuelto a dormir, y parecía que su Sál deseaba arrastrar a Hiccup al mismo descanso. "¿Huh?"
"Dijiste no podrías despegar a esos dos aunque quisieras… ¿A qué te referiste?"
"Oh." Hiccup cerró sus ojos completos, posando sus manos sobre su estómago. "Ya saben…"
"¡¿Saber qué?!"
Hiccup trató de responder. Únicamente, un profundo ronquido salió de sus labios.
[+][+][+]
"¿Ya terminaste de hacer rabietas?"
No recibió una señal de haber sido escuchada.
Astrid suspiró. Levantó el velo que rodeaba la cama de paja de la Princesa Bog Burglar para observar mejor la espalda de la figura acostada.
"Lo siento. No quise burlarme de la situación. Tienes derecho a sentirte molesta."
Nada.
"Oye." Astrid se sentó en la orilla. Impaciente, empujó del hombro de la chica. "Hazme caso. Sé que ya no duermes. ¡Di algo!"
"Ve… te."
Astrid frunció su ceño. "¿Qué?"
"Vete, Hofferson. Vete de aquí."
Astrid permaneció inmóvil por un momento, pronto sintiéndose incómoda. Desconoció la frialdad del tono de Camicazi. La falta de respuesta. Camicazi siempre había sido fuego, provocado fácilmente por cualquier insulto que Astrid le lanzara.
"Camicazi… Zarparemos a Berk por la mañana. Pasaremos el resto del dia aqui con ustedes para el festín de despedida, pero… Lo que quiero decir es…" Por las barbas de Odin. ¿Porque era tan difícil producir oraciones ahora mismo? Astrid no solía estar corta de ellas. -Lo que quiero saber es qué pasará.
Camicazi permaneció perdida en sí. Demasiado orgullosa para darle la cara. Astrid gruñó, odiando sentirse tan insegura. No iba con ella. Astrid podría ser muchas cosas pero no insegura.
"¡De acuerdo!" Astrid se levantó, puños enroscados. "No te rogaré, Princesita." Tomó dos pasos lejos de la cama, para luego detenerse y regresar, pronto furia controlandola. "¿Sabes qué? ¡Todo este es muy ridículo! ¡Si en verdad quieres ganarte el respeto de tu gente, ganatelo de la manera correcta! ¡No cortando cabezas de enemigos para crear un espectáculo sangriento! ¡No importa que Hiccup haya hurtado a Dagur, te hizo un favor! ¡Te salvó de cometer una gran tontería!"
El puño que voló hacia su rostro fue bloqueado por su propio brazo. Astrid apretó sus dientes con la fuerza que Camicazi aplicó al ataque.
"¡Hiccup, Hiccup, Hiccup!" Camicazi chilló. "¿En serio quieres hablar de ridiculeces, cuando tú misma no te puedes controlar cuando lo ves?"
"Hiccup es parte de mi familia." Astrid no tuvo dificultad para admitirlo. Por primera vez, hablar de su cariño por él no fue un peso, sino una liberación. "Siempre lo amaré, pero no de la forma que tú estás insinuando. Hiccup nos unió a todos一Fishlegs, Snotlout, a Eret y a los mellizos. No tienes idea de lo que hemos pasado juntos todos nosotros. Lo siento一Me gustas, pero siempre estaré del lado de mi familia."
Camicazi le empujó, pero no logró tumbarla al piso como había planeado. Astrid, al contrario, fue una fuerza gemela que la Bog Burglar no pudo desequilibrar. "Hiccup no es el salvador que todos quieren que sea. Seguirlo como perrita faldera no te llevará a ningún camino glorioso. Hiccup es demasiado ingenuo para llenar las botas de Stoick el Vasto."
"Piensa lo que quieras." Astrid por fin se separó de la Princesa. Fingió que la dificultad para respirar se debió al polvo del campamento. Probablemente algo se le había atascado en el pecho.
"Tú podrías hacerlo."
Astrid retornó su atención al cuerpo ahora extendido sobre el lecho.
"Tu podrías ser Jefa. Los Dioses saben que podrías hacer un mejor trabajo que los Haddock."
Astrid inhaló con brusquedad.
"Pero, tienes miedo de lastimar los pequeños y lindos sentimientos de tu querido Hiccup. ¡Bah! ¡Que desperdicio!"
Astrid supo cuando Camicazi había cruzado un límite. Rodó sus ojos. "Búscame cuando hayas terminado de sobarte tu ego."
Salió de la carpa hecha una fiera. Pateó una piedra y luego una olla que habían dejado tirada en el cesped. Cuando eso no bastó, liberó un alarido a los cielos.
¡Camicazi era tan obstinada como una cabra!
Resultaba irreal, pero le recordaba a Astrid a sí misma años atrás. Cuando cazar dragones había sido una razón de gloria y humillar a Hiccup y a Snotlout su pasatiempo. La crueldad de la Bog Burglar se sentía como un reflejo, un espejo que Astrid que había olvidado haber poseído.
-Es una niña, ¿qué esperabas? Una niña capaz de asesinar como Valquiria, pero una chiquilla al final. Su mal humor era resultado del pésimo control de sus emociones. Astrid no podía exigirle crecer, de la noche a la mañana. Camicazi no podía darle, lo que no tenía para ofrecerle.
Abrazándose a sí misma, la Hooligan trazó su camino de regreso al Templo Uppsala, pensativa. La ira pronto se fue menguando a algo triste y frío.
En la entrada del Templo uno de los sacerdotes bendecía el área con carbones a fuego lento dentro de su incensario, mezclados con hierbas que desprendían un aroma extrañamente relajante. Al verla titubear, el sacerdote estiró su brazo para invitarla a entrar.
Astrid se introdujo al Templo. Sus botas la dirigieron directamente al pilar perteneciente a Freyja.
"Te rindes ante el Dios equivocado."
Astrid retiró su mano antes de que ésta lograra tocar la piedra. "Es la única a quien puedo acudir."
"Eres una guerrera, As-trid Ho-ffer-son. La soledad es el mejor escudo contra perturbaciones del alma."
"Pero no quiero… No deseo estar sola."
"Mm."
"¡Digo la verdad! Quiero una… conexión sincera con alguien. Una conexión que no tenga que forzar, o que no sea tan complicada de comprender. ¿Es acaso mucho pedir de los Dioses?"
El Sacerdote sólo murmuró "Ceguera, tsk, tsk. Ceguera mortal", haciéndola sentir como el objeto de una broma privada entre el sujeto misterioso y los mismos Dioses.
"¿Ceguera? Mis ojos funcionan perfectamente bien一"
"¿Quieres, dices? ¿Anhelas, dices? ¿Qué deseas, As-trid Ho-ffer-son? ¿Ser amada incondicionalmente? ¿Ser deseada de lejos, o ser alabada por un pueblo? Piensa cuidadosamente antes de responder."
Astrid bajó su mirada, tocando el centro de su pecho.
"En ocasiones deseamos lo que no nos pertenece."
Astrid mordió su labio inferior.
"A veces confundimos lujuria con cariño. La enmáscaramos. Nos cegamos. A veces ya tenemos lo que deseamos al alcance, pero nos frenamos por miedo. Miedo a desear algo desconocido. Así que nos cegamos. Nos aferramos a lo familiar. Y confundimos lujuria con amor."
Astrid sintió una lágrima nacer en la comisura de su ojo. "Lo hacemos para proteger a nuestros seres queridos… Quiero decir… Nunca fue mi intención… Amaba a Hiccup con todo mi corazón…"
"Ceguera."
Fue como ser atravesada por el sable de Camicazi. Astrid sentía la voz del sacerdote similar a un temblor dentro de su cabeza, obligándole a darle la cara a los sentimientos que nunca había querido admitir que existían.
-"¡En verdad estás lleno de sorpresas!"
Astrid apretó sus dientes con fuerza con el primer eco en su memoria. Le avergonzaba reconocerlo. Que desde entonces, Astrid había sentido tan potente atracción por alguien más, ajeno a Hiccup.
Desde entonces…
A veces ya tenemos lo que deseamos al alcance, pero nos frenamos por miedo. Miedo a desear algo desconocido.
Camicazi le recordaba a Hiccup. Igual de impulsivos. Tercos. Valientes.
Nacidos para ser Líderes.
Tontos, pero nobles. Imanes de problemas, pero a la vez dispuestos a corregir sus errores.
Así que nos cegamos. Nos aferramos a lo familiar. Y confundimos lujuria con amor.
Desde el primer momento…
Dándose por vencida, Astrid desbloqueó su mente y su corazón lo suficiente para admitirlo. Suspiró con aliento entrecortado.
Desde el primer momento, Eret Hijo-de-Eret, había sido un caso diferente a todos los demás.
[+][+][+]
Continuará…
[+][+][+]
NdA: Pueden aventarme tomates si quieren. Adoro el Camicastrid y el Eretfly, pero a veces es bueno dejar la trama fluir. Yo sólo estoy dejando que Astrid se conozca a sí misma, y oh vaya, no todo es perfecto y bonito, ¿verdad, Hofferson? Por lo que realmente quieres, tienes que pelear para obtenerlo. ¡Todo es complicado con estos chavos! XD
En nota más seria, Friggs, para motivarme a escribir más rápido, tengo de meta poder llegar a los 400 reviews para cuando haya alcanzado el Capitulo 30 (vamos en el 25, oficialmente)! Así que si quieren más contenido de manera mas rápido, sean bienvenidos a jalarme las orejas por reviews.
Tip: acepto peticiones sobre parejas/situaciones que les gustaría ver en la trama. Puede que no tome todas las ideas si afectan la trama central, pero eso no quita que las analice! Así nació el Ruffjumper y el Snotuff.
Besitos!
