"Munr."

Por B.B. Asmodeus.

[+][+][+]


Fandom: How to Train Your Dragon, 1, 2 & 3, Dragons: Riders/Defenders of Berk, Dragons: Race to the Edge y Novelas de Cressida Cowell.

Parejas principales: Hiccup/Toothless, Tuffnut/Snotlout, Astrid/Camicazi (menciones), Eret/Sorpresa, Ruffnut/Cloudjumper y más.

Advertencia general: Relaciones románticas entre dragon/humano.

Advertencia en este capítulo: Orgias vikingas. Ellos saben cómo divertirse.

Rating: Mayores de 17 años.

Categorías: Romance, Humor, Drama, Suspenso, Temas Espirituales, Hurt/Comfort, Fusión con los Libros, Acción/Aventura. Lemon. Uso de mitología y lenguaje Nórdico.

Sinopsis: Post-HTTYD 2, Pre-HTTYD 3. Temporada 2 de Munr. Relaciones serán puestas a prueba para decidir de cual lado estará cada Tribu en el Archipiélago Vikingo en la Guerra contra Furious. Con sus aliados contados, Hiccup y Toothless se verán obligados a trabajar junto al alquimista Grimmel para encontrar debilidades en cierto Seadragonus.


[+]+[+]

Parte

XXVI

[+]+[+]

"Porque llevas en la sangre

ansiedad por abrazarme."

-Thalía ("Sangre").

[+][+][+]


Cloudjumper comenzó a escuchar los susurros. En el mar. En la profundidad de las selvas de las Islas Bog-Burglar.

En todo hocico de dragón vecino, no perteneciente a la manada de Alfa-Toothless.

"¡Pinta tus garras de rojo!"

El dragonés se deslizó por la noche con la facilidad de un hilo de viento.

"Pinta tus garras de rojo con sangre humana. ¡Destruye la suciedad humana! ¡Quema a los humanos como madera…!"

Cloudjumper gorgoreó ante el dramatismo de los cuchicheos.

"¡La rebelión se aproxima!"

Bajo su punto de vigilancia, observó al Humano-Hijo-de-Valka despertar de manera súbita. Hiccup-Haddock.

El humano sostuvo su pecho en malestar. A su alrededor, el campamento de Hairy Hooligans había sido vaciado para disfrutar de cerveza apestosa y bailes sudados.

Cuando Hiccup Haddock se levantó de su nido de escamas de Night Fury, Cloudjumper descendió del árbol que había usado de punto de vigilancia.

"¡Oh! Hola, amigo."

Cloudjumper hizo algo poco común. "¿Escuchar? ¿Escuchar la Promesa?"

Hablar con Hiccup-Haddock.

El Jinete Omega mostró sorpresa.

"S-Sí. Pensé que sólo estaba teniendo una pesadilla pero… Sigo escuchando los mismos susurros en dragonés en mi cabeza. Aún estando despierto." El humano sostuvo su cabeza, produciendo gruñidos parecidos a cabras. "Maldito Furious. Ni durmiendo puedo escapar de él."

"Lo ataste a Promesa, Hiccup-Hijo-De-Valka. No lastimará Archipiélago en un año." Cloudjumper reconoció la consternación contaminando tristeza de Valka, ahora en su sangre descendiente. Gorgoreó suavemente para tranquilizar. Algo que humanos apreciaban. "Alfa-Toothless debe empezar propios Susurros."

"¿Cómo? ¿A qué te refieres?"

Cloudjumper estiró sus alas, inflado con energía. "Cuenten la verdad."

Hiccup-Haddock fue solemne a su consejo. Inclinó su cabeza pequeña. "Es lo que planeo hacer. Sin embargo, decir la verdad traerá consecuencias… La verdad es muy probable que nos lastime. Separará a nuestra gente. Separará a los dragones. A cada vikingo y vikinga que no quiera morir a las garras del Dragón Furious."

"Sabrás entonces." Cloudjumper giró su cabeza de un costado a otro. "Sabrás entonces quienes Leales a ti. Sabrás Verdaderos Amigos, Humano y Dragón."

Hiccup-Haddock sonrió. Un gesto humano perteneciente a Valka.

"Gracias por tu consejo, Cloudjumper."

Detrás de Hiccup-Haddock, Alfa-Toothless levantó su cabeza con curiosidad. Vestía heridas de batalla que apestaban a Alfa-Furious.

Cloudjumper creía en Alfa-Toothless. Pero temía de su juventud aún. De su naturaleza testaruda.

Al verlo despierto, Hiccup-Haddock volvió a su dragón con apertura, burlándose de su expresión dormilona. Borró la preocupación de su rostro, más permanecería en su corazón.

Cloudjumper decidió volar. Buscar a Valka para compartir los Susurros.

Para prepararse para la Rebelión.


[+]+[+]


"Por fin despiertas, enorme lagartija." Hiccup rió al ser empujado por la cola de Toothless. "¿Oh, de mal humor? ¿Por qué te desquitas conmigo? No es mi culpa que hayas escogido la piedra más picuda para tu larga siesta."

"No te callabas. Podía escucharte hasta en Sueños." Toothless gorgoreó a lo bajo, estirando su largo cuerpo para despojarse de efectos somnolientos. "Hiccup nunca cierra boca."

Hiccup le sacó la lengua. "¡Boo-hoo! ¡Pobre de mí! ¡Un flacucho vikingo no me deja retozar! ¿Qué será de mi?"

Toothless le aventó una mirada de sospecha. "Mucha energía en ti. ¿De donde salió?"

"¡No lo sé!" Hiccup estiró sus brazos al cielo con exaltación. "Bueno, tengo una sospecha. Involucrando hierbas medicinales-altamente-analgésicas que puede o no sean además alucinógenas. Pero, no importa. ¡Me siento genial! Con ganas de… de… de ¡bailar! ¿No sientes ganas de bailar, Toothless? ¿Eh? ¿No? ¿Qué tal comer? El festín ya debió haber empezado. Toda la pandilla se dirigió al centro del campamento para el último festejo. ¡Deberíamos unirnos!"

Toothless continuó observándolo con suspicacia.

Luego…

"¿Habrá Salmón en Festejo?"

Hiccup guiñó su ojo. "No sería un festín, de lo contrario."

Toothless agachó su torso. "¿Qué esperamos?"

Volar con Toothless fue reajustarse a ser sí mismo. El helado firmamento golpeó su rostro, y Hiccup respiró hondo en delicia. Olvidó las complicaciones que había dejado en Fuerte Sinister y de las complicaciones que seguirían de vuelta en Berk. Decidió tomarse esta noche para pausar todo. Decidió cerrar el recuerdo de Furious y aquellos susurros, que estaban comenzando a circular.

Toothless compartió su buen espíritu. El descanso que había tomado mostró haberlo reanimado. Se tomaron su tiempo antes de aterrizar en la enorme hoguera que se había preparado frente al templo Uppsala. Navegaron el firmamento, poniendo a pruebas sus heridas. Calificaron qué tanto habían mejorado camino a las Islas.

El torso de Hiccup aún se quejó con los movimientos demasiado agudos, pero gracias a los ungüentos que Eret había re-aplicado, la molestia fue manejable. Hiccup retó a su propio cuerpo.

Toothless rugió, amando ser Uno con la noche. Donde pertenecía.

A lo lejos, rugidos fueron réplicas a su llamado. Hiccup sonrió al escucharlos.

"¿Qué te parece si los saludamos?"

Toothless gruñó con interés, su lengua colgando de su hocico con el placer del vuelo.

Se dirigieron a la bahía. Hiccup dio un chiflido, encontrando a un grupo de los dragones rescatados de Sinister aventurándose a volar sobre el barco anclado en la playa. Hiccup los alentó a volar junto a ellos.

Así lo hicieron.

Siendo nuevos en interactuar con Toothless como su Alfa, Hiccup compartió ciertas maniobras en el aire para lucir algunos de sus trucos. Al reconocer a cierto Windwalker entre el grupo, Hiccup le pidió a Toothless ser gentil con él.

"Ha sufrido tanto. Es bastante tímido y fácil de asustar."

Toothless resopló. "Windwalker fuerte. No es Bebé."

Hiccup rodó sus ojos. "Algo susceptible esta noche, ¿huh?"

Sobrevolaron la nave por unos momentos, prosiguiendo después de vuelta al corazón de Uppsala. Windwalker fue de los pocos dragones en sentirse valiente, siguiéndoles a una velocidad más reducida.

"¡Eso es, amigo! ¡Vuela con nosotros!" Hiccup sacudió su brazo para alentarlo. Toothless aligeró su velocidad para ayudar a que el Windwalker los alcanzara.

Suavemente, el Windwalker pió en su dirección. Preguntando en dragonés algo de gran importancia.

"¿Sal-Món?"

Hiccup carcajeó. "Todos son iguales, pensando con el estómago."

Si uno podía guiarse por el olor, el salmón estaba de sobra en el menú del festín. Puerco asado. Pollo rostizado. Pescador frito. El estómago de Hiccup gruñó al inhalar tan deliciosas tentaciones viniendo de la fogata gigante de Uppsala. Toothless recorrió su propio hocico por su lengua en anticipación, y algo de la baba golpeó a Hiccup en el rostro.

"¡Ugh, Toothless! ¡Ya sabes que tu baba no se puede lavar!"

El Night Fury estaba muy ocupado aterrizando en una protuberancia de piedra. Hiccup peinó sus mechones para mirarse presentable frente a toda la muchedumbre. Para su suerte, todos lucían bastante ebrios. La mejor opción para que no quisieran reclamarle el asunto de Dagur, o la victoria que había obtenido contra la Princesa Bog-Burglar.

No era de sorprenderse. La rapidez con la que vikingos y vikingas cambiaban de parecer, si ale estaba involucrado.

"Así que, estaba pensando." Fishlegs le recibió en la tierra firme, esperando a Hiccup ya con un tarro de cerveza. "Necesitaremos más establos en Berk."

"Estoy completamente de acuerdo." Para Hiccup era tan natural como respirar seguirle el hilo de pensamiento a su amigo. Más establos, porque en Berk estaban por habitar el doble de dragones que ya tenían en residencia. "Además, ocuparemos reabastecernos de metal de Gronckle. Necesitaremos toneladas."

"¿Toneladas?" Fishlegs tosió ligeramente su cerveza. "¡Ooooh! ¿Quién es este nuevo amiguito?"

"Es tímido." Hiccup advirtió de nuevo. "Lo llamamos Windwalker por ahora."

"Original."

Hiccup hizo brindis de su tarro con el de Fishlegs. "Tuffnut tiene el privilegio de escoger otro, pero todavía no puede pensar en un buen nombre."

"¿Tuffnut?"

Hiccup se encogió de hombros. "Él fue quien lo salvó. Esos dos parecen haberse conectado rápidamente. El Windwalker confía en él."

"Wow." Fishlegs lo acompañó hacia los asadores de carne de puerco, donde Hiccup buscaba por un brocheta. Toothless brincó hacia los cestos de salmón con los que los demás dragones se estaban alimentando. "Así que Tuffnut tiene un nuevo dragón. No quiero estar cerca cuando Ruffnut lo averigue."

Hiccup, masticando apresurado parte de la brocheta, hizo una mueca de simpatía. "¡Tal vezーMmmーNo sea tanーMmmmーMalo!"

Fishlegs le golpeó la espalda para ayudarle a pasar la brocheta por su garganta. "¿Hablas en serio?"

Hiccup tragó con fuerza y luego suspiró. "A Tuffnut pareció agradarle el tiempo lejos de su hermana. Tal vez ya sea hora de que no compartan un dragón. No todo el tiempo, claro. Barf y Belch podrían sentirse abandonados. Pero, por lo menos ahora, tenemos más opciones durante una batalla. Además, Ruffnut ha estado entrenando con Cloudjumper, ¿cierto? Mi mamá me lo contó. ¿Como va eso?"

"Honestamente, no tengo idea." Fishlegs lució intrigado. "¿Ruffnut y Cloudjumper, dices? ¿Tuffnut y Windwalker? Mmm. Suena algoー"

"¿Adecuado?"

"¿Y poético?"

"Eso si es algo que nunca pensé juntar en una oración. Los Thorston y poesía." Hiccup rió junto a su amigo. Echó un vistazo a sus espaldas.

Toothless estaba arrastrando un cesto con salmones para compartirlo con Windwalker, quien había elegido mantenerse escondido en los arbustos. Si Hiccup no hubiera sido flechado por Freya ya, este momento ciertamente hubiera provocado la inexplicable revelación de lo que mucho que adoraba a aquel enorme lagarto. -Por la majestuosa Freyja, vaya que siempre fui un gran idiota.

"ーcon las orgías."

Hiccup escupió la última mordida de puerco asado al suelo. "¿Or-Orgías?"

Fishlegs carcajeó. "Sabía que esa palabra te sacaría de tu propia cabeza, Hiccup. ¡No te preocupes, no son obligatorias!"

Hiccup sintió su rostro llenarse de calor con la confirmación. "Orgías y sacrificios humanos. Las Bog Burglar si saben como divertirse."

"¡Por supuesto! ¿Cómo crees que se reproducen sin tener que casarse con un hombre?"

Oh. Hiccup vació su tarro de cerveza para esconder su incomodidad. "Ah, que tribu tan más creativa. He, he."

Entraron a la enorme carpa que habían levantado para los invitados del festín. La música y el calor de tantos cuerpos en un solo lugar golpearon a Hiccup en la cara. Escuchó risas y buena música reproducidas de distintos tipos de silbatos de hueso de reno y citaras. Al fondo de la carpa, halló instalada una larga mesa, ocupada por Grandísima Bertha y parte de sus guerreras más leales.

Valka llevaba una buena conversación con todos los presentes, su meta claramente la de afianzar alianza, ya que su hijo no era nada bueno para ello.

Eret, Hijo de Eret, por su parteーnunca había lucido tan miserable, sentado al lado derecho de Bertha, brazos cruzados, y ceño fruncido. Por sus continuas muecas y brincos asustadizos, Hiccup sospechaba que Bertha no estaba tan concentrada en la larga platica de Valka, o la de sus Comandantes, como para dejar de juguetear por debajo de la mesa.

Hiccup se escondió entre las parejas que bailaban para evitar ser el objetivo de más furia vengativa. "¡Ups, disculpen! ¿Me dan permiso de pasar? Graciasーsólo un poco a la izquierdaーPerdón. ¡Con permiso! ¡Lo siento!"

"¿Huyendo, Haddock?"

Recién desenrándose de una Bog Burglar de grandes caderas y un Marginado demasiado ebrio, Hiccup se deslizó hacia un punto ciego de los ojos de Eret con éxito.

"Si lo estuviera haciendo, serías la última en juzgarme, Hofferson."

Astrid sonrió, sosteniendo su tarro de ale con cierta elegancia. "No sé de qué hablas. Estoy disfrutando de la brisa que entra por este pequeño agujero de la carpa."

"¡Qué coincidencia! ¡Yo también!" Hiccup sirvió su tarro de más cerveza de uno de los barriles cercanos. "Espero no le moleste la compañía, milady."

Astrid giró sus ojos en blanco. "Guárdate tus halagos, Hiccup. Sólo avisame con anticipacion si piensas robarte otro rehén favorito de la tribu para preparar la retirada, ¿quieres?"

"Oye, no es mi culpa que sean tan inciviー"

"¡Shh!" Astrid fue rápida en taparle la boca con su palma libre. "¿Estas loco? Ni siquiera bromees al respecto, Hiccup. ¿Quieres que nos usen de sacrificio a nosotros, acaso?"

"Lo siento." Hiccup susurró, ligeramente culposo. Su mirada volvió a enfocarse en Astrid, y no pudo evitar sonreír. "Te extrañé."

"Claro que lo hiciste." Astrid resopló. "Siempre hará falta mi voz de la razón para cuando quieras llevar a cabo tus planes descabellados."

"La necesité." Hiccup murmuró. "Pero hablando de asuntos más alegres, ¿disfrutando de la fiesta?"

Astrid no se mostró impresionada. "Meh."

"Sip." Hiccup asintió. "Lindo ojo morado, por cierto."

El ojo no estaba tan morado. Pero a la cercanía en la que Hiccup se encontraba, todavía rastros de hinchazón alrededor del ojo derecho de Astrid, era distinguible.

"Gracias." Orgullosa, Hofferson infló su pecho. "¿Quieres oír la historia?"

"¡Por supuesto!"

"¡Chicos, por aquí!" Fishlegs vociferó desde el este de la carpa, bastante entusiasmado por poder correr suficiente gente de una de las mesas para ser usada por unos cuantos Hairy Hooligans. "¡Apresúrense! ¡El Puerco se enfría!"

De escuchar la emocionante historia de la llegada a las Islas Bog Burglar, la tormenta que los había perseguido y la batalla cuerpo a cuerpo entre la primera fila de defensa y el ejército de Dagur, Hiccup tuvo su atencion totalmente absorta un buen rato.

Tan absorta, que cuando menos lo esperó, se encontró rodeado de toda una multitud de Bog-Burglars y Uglithugs, también atentos a la narración de Ingerman.

La Princesa Tantrum, en algún momento, se había escabullido detrás de Fishlegs sin que este aún se percatara. La mujer, vistiendo un despampanante vestido de terciopelo rojo al igual que sus cabellos hechos trenzas, robaba el aliento de muchos. Irónicamente, la Princesa sólo tenía ojos para Fishlegs y su excelente don para reproducir una historia.

Justo cuando llegaron a la parte de Camicazi haciendo frente a las provocaciones de Dagur en el campo de batalla, Hiccup buscó por alguna señal de la chica en cuestión en el festejo. No la encontró.

"No está aquí, Hiccup."

Hiccup parpadeó con sorpresa. Se tornó ligeramente hacia la oreja de Astrid. "Se encuentra bien, ¿cierto? Tengo entendido que la baba de Seadragonus sólo causa inmenso sueño. No me digas que hubo efectos secundarios."

"Se encuentra bien." Astrid le cortó en seco. Hiccup frunció su ceño, para nada tranquilizado.

Astrid suspiró. "De acuerdo. ¿Cómo quieres que esté? Van dos ocasiones que la humillas públicamente. No está de humor para una repetición."

"No fui mi intención humillarla." Hiccup gruñó. "¡No me dejó otra alternativa, Astrid!"

Astrid encontró el fondo de su tarro de cerveza muy interesante. Ciertamente más interesante que ver a Hiccup a la cara. "Lo sé, Hiccup. Pero ocuparás darle tiempo a Camicazi. Eventualmente recordará que eres su amigo y no su enemigo."

Hiccup dio un sorbo de su ale. "Mmm. No sabía que ustedes dos habían llegado a conocerse así de bien. ¿Qué no se odiaban?"

La serie de tosidos que prosiguieron solo le avivaron la curiosidad. "¡Podemos-cof-madurar-cof-Hiccup!"

"De acuerdo… Si tú lo dices." Hiccup levantó su mano para gesticular que no quería entrar en más riñas. "Por Thor, Fishlegs está a punto de tener la noche de su vida, y no tiene idea, ¿cierto?"

Astrid dejó salir una risilla divertida. "¡Déjalo en paz! ¡Lo tiene bien merecido!"

La Princesa Tantrum aparentaba a un tiburón, meneándose con interés alrededor de Fishlegs con aire depredador. Poco sospechaba Ingerman, que esta noche sería probablemente arrastrado a la nave Uglithug como presa.

"Hay algo en el aire. Tal vez, las feromonas. Quizás los trucos de Loki. Nah… Muy probablemente las feromonas." Hiccup susurró.

"¿Qué estás haciendo aquí entonces?" Astrid, más relajada con la cerveza, le cuchicheó. "¿No deberías estar entrenando tus nuevas 'tácticas aerodinámicas' con Toothless?"

"Oye, no todo es sexo místico con mi dragón. Sí entrenamos." Hiccup eructó. "¡Lo hacemos! ¡No me mires así, mujer de mente sucia!"

"Sí, sí, sí." Astrid rodó sus ojos. "¿Y acaso dijiste sexo místico? ¿No puedes hacer nada normal? ¿Todo tiene que ser ultra especial?"

Hiccup sonrió de oreja a oreja. "No lo desprecies hasta que lo pruebes."

"Eso lo dudo." Astrid rió. "No tengo ninguna clase de pasión prohibida por Stormfly, idiota."

Hiccup parpadeó. Stormfly. Huh. Sintió que debía recordar algo importante involucrándola, pero su cabeza estaba demasiado entumecida con los ungüentos y la cerveza. Y el calor. ¡Por Thor, la carpa estaba tan calientes como sus hornos! "¿Quién sabe? Puede que en el futuro encuentres otro dragón que pueda cumplirte tus más ardientes fantasías."

"Oh, cállate, Hiccup!" Astrid le dio un codazo. "¡Te haz convertido en un pervertido!"

"¿Un Monstrous Nightmare, quizás? Largo y puntiagudoー"

"¡Cierra la boca!"

Hiccup no sabía quien estaba riendo más descontroladamente.

Por las barbas de Odín, que bien se sentía estar de regreso con sus amigos.

Astrid parpadeó al escuchar la nueva melodía de tambores y flautas. "¡Oh! Vamos, Hiccup." Le jaló del brazo para obligarlo a levantarse.

Hiccup no era un buen bailarín, pero al menos quiso menear su cuerpo para fingir tener algo de ritmo en sus caderas. Fishlegs no tardó en unirseles, creando un círculo para bailar en grupo.

"¡Abranle paso a los expertos!" Teniendo el elemento sorpresa de su parte, Snotlout empujó a Fishlegs a un lado, tan ebrio como el resto de los vikingos. Su aparición, junto con Tuffnut, creó una serie de alaridos de celebración de los Hairy Hooligans presentes. Snotlout levantó su tarro, gritando "¡Skull!", y el público enloqueció.

"¡Ho-ho-ho, Hairy Hooligans Ganan con Sudor y Sangre, OI OI OI!" Snotlout cantó a todo pulmón.

"¡OI OI OI!" Todo Hairy Hooligan, incluyendo a Hiccup, Astrid, Fishlegs, Valka, y a Tuffnut, repitieron el coro, culminando en más cerveza siendo servida.

"Nunca pensé que lo diría." Astrid liberó entre risas, al oído de Hiccup. "Pero lo extrañé."

"¡GRRRNK, THUNKKK!" Tuffnut tenía una pierna de puerco entre sus dientes y su propio tarro para festejar. Siguió gruñendo múltiples porciones de conversación entre la carne rellenando su boca. Hiccup admiró su perseverancia, aunque no se le estuviera entendiendo absolutamente nada.

"¡Me alegraーHICーtanto, pero TANTO que ninguno de nosotrosーHICーhaya muerto!" Snotlout fue levantado del piso por Fishlegs para apretarlo en un fuerte abrazo.

"Suéltame grandulón empalagoso." Snotlout carcajeó, su rostro aplastado al pecho de Ingerman. "Por Thor, ¿te haz bañado últimamente, Fish? ¡Apestas!"

Tuffnut eructó poco después de pro fin dejar pelón el hueso de su pierna. "Oye, manos lejos de la mercancía, Ingerman."

Hiccup empujó a Astrid del hombro para llamar su atención. Con una ceja alzada, señaló sutilmente hacia el mellizo, quien ya estaba encima de Fishlegs para jalonear la libertad de Snotlout.

Astrid frunció su ceño, confundida.

"¡No se preocupen, chicos! ¡Hay suficiente Snotlout para todos!"

"¡Te creería si fueras más alto!" Tuffnut terminó siendo abrazado por Fishlegs, al querer desvincularlo de Jorgenson. Resignado, el rubio regresó el apapacho. "De acuerdo, de acuerdo. ¡Hártate, gordito!"

"Me alegra que todos se estén divirtiendo, mientras mis partes privadas están siendo manoseadas." Un petulante Eret apareció detrás de Hiccup.

"¡Eep!" Hiccup retrocedió un paso, iniciando su escape. No llegó lejos. Fue jalado de regreso por la parte trasera de su blusón. "Jejeje, sólo recuerda que la noche ya casi termina. Es más, estoy seguro que ya estamos de mañana."

Eret le robó su tarro con cerveza deliberadamente. Acto seguido, se concentró en vaciar hasta la última gota, tragando la bebida de manera tan exageradamente lenta, que Hiccup no pudo despegar su mirada de su gruesa garganta.

Al terminar, le regresó al tarro vacío a Hiccup con una sonrisa satisfecha. "Mmm."

"La… Ejem... ¿La disfrutaste?" Hiccup rascó su propia garganta. A su lado, Astrid lució atónita en igual mesura.

"Un poco. Sabía demasiado a amigo traicionero para mi gusto."

"Aw, Eret. ¡No puedes seguir enfadado conmigo!"

"Oh, de que puedo, puedo, HaddockーAlto ahí, Ingerman. Ya me abrazaste hace rato. Llenaste tu cuota por hoy."

Nada era más intimidante que el brazote de Eret parando tus malas intenciones. El puchero de Fishlegs no tuvo ningún efecto en el Navegante.

"¿Eh, chicos? ¿Soy yo, o la gente de por aquí se está quedando sin menos ropa?"

La observación de Snotlout los llevó a todos a mirar a su alrededor con más detenimiento. En efecto, pieles y cueros estaban comenzando a cubrir el piso y no a los vikingos. A su vez, los invitados ya no estaban tanto comiendo de sus platos, sino más bien comiéndose… unos a los otros.

Hiccup tragó saliva abochornado, riendo con nervios. "Creo que las orgías han sido inauguradas."

Los ojos de Astrid le comunicaron pánico total. "Oh, Freyja. ¡Hiccup, tu madre!"

"¡Nooooo!" Hiccup cubrió sus oídos de inmediato. "¡NO QUIERO VER!" Hizo lo más sensato que se le pudo ocurrir.

Salir corriendo de la carpa.

Las carcajadas de Astrid lo persiguieron hacia la noche, al poco tiempo siendo mezcladas con las risas de todos los demás.

"¡Tu cara!" Astrid salió de la carpa sosteniendo su estómago. "¡Por Loki!" Las malditas carcajadas no la dejaban siquiera atar oraciones.

Eret estaba limpiando lágrimas de las comisuras de sus ojos, apoyándose de Fishlegs para mantener su equilibrio. Snotlout y Tuffnut se revolcaban en el pasto.

Hiccup le sacó la lengua. "¡Te odio! ¡Los odio a todos!"

De repente, las risas de Snotlout se frenaron. "Eh, Tuff… ¿Es ésa tu hermana?"

Hiccup siguió el dedo de Snotlout hacia una de las tantas fogatas que estaban encendidas afuera de la carpa. Primero distinguió una espalda desnuda corriendo alrededor del fuego. Luego, la silueta se dio la vueltaー "¡Whoa!" Hiccup nunca había planeado ver los senos de Ruffnut Thorston rebotar frente a sus inocente ojitos, pero Loki estaba haciendo de las suyas esta noche.

"¡HICCUP, DEJA DE VER LOS SENOS DE MI HERMANA!" Tuffnut se interpuso en su línea de visión, sus brazos extendidos.

"¡Ya desvié la mirada!"

"Pff. Por favor. Yo ya he visto todo." Snotlout inyectó su comentario desde el pasto.

"Tsk, tsk. Le dije que descansara más de sus heridas." Fishlegs musitó con desaprobación. "Podría enfermarse con este frío."

Tuffnut no se tocó el corazón para ir a arruinarle la fiesta a su melliza. Toda clase de reunión que se podría pensar entre los dos evolucionó a una de las rabietas más conmemorativas de la noche. Sólo Odín supo de dónde Tuffnut extrajo un mazo en su trayecto a la fogata. Pronto, Marginados semidesnudos salieron corriendo despavoridos.

Y luego Tuffnut se les unió, al ser perseguido por su propia hermana y su propia hacha.

Hiccup bostezó, dándose vuelta en semicírculo. Parpadeó al notar la ausencia de Astrid y de Eret. Huh.

"Creo que es hora de que… Eh… vaya a hacer guardia a nuestro campamento."

Hiccup se dirigió a Fishlegs con una mirada escéptica. "Por supuesto. El deber llama."

"¡Ajá! Uno nunca sabe cuando invasores quieran saquear nuestros artículos personales."

"Tienes toda la razón." Hiccup se cruzó de brazos. "Uno de nosotros debe actuar como el único adulto responsable."

Fishlegs estaba retrocediendo en las sombras con la diligencia de un gato. "¡Exacto!"

"¿Fishlegs?"

Su amigo se detuvo unos momentos. "¿Sí, Hiccup?"

Hiccup le guiñó un ojo. "¡Buena suerte en tu cita con la Princesa Tantrum!" Prosiguió a producir besos al aire. "¡Muak, muak!"

Fishlegs casi besa el pasto al tropezarse con una piedra. Freyja lo bendijo con destrezas secretas esta noche, sin embargo. Su amigo logró escapar sin más daños a su ego, nunca confirmando o negando, las declaraciones de Hiccup.

"Será mejor que intervenga entre esos dos tontos, antes de que Ruffnut me lo castre." Snotlout se levantó del pasto, sacudiendo sus pieles. "¿Qué le pasa a esa mujer? ¡Ni siquiera he probado la mercancía yo mismo!"

Hiccup hizo una mueca. "Ugh. Malas imágenes mentales, Snotlout."

"Oye, tú eres el que se imagina las cosas." Snotlout le sonrió pícaramente en despedida. "¡Tu mente ya está sucia, Haddock!"

A solas, sólo la frescura de la noche le hizo compañía.

Y los gemidos.

"Ugh. Por Odín."


[+]+[+]


"Lamento lo que sucedió con Skullcrusher, Eret. Mientras terminaba mi último patrullaje… Fishlegs me contó que no había regresado con ustedes."

Eret arrojó una piedra al mar, negro como el mismo cielo. Se limitó a ondear sus hombros en aceptación. "Hiccup insiste en que continúe siendo jinete, pero honestamente… No estoy seguro."

A diferencia de Hiccup, Astrid no insistió en lo contrario. La rubia le imitó, recogiendo un bulto de piedras pequeñas en sus manos para después arrojarlas por el acantilado, directo al mar.

"¿Qué hay de ti?" Eret cambió el tema, su voz menos pesada que momentos previos. "¿Cómo te va con la Bog-Burglar Junior?"

Si no estuviera tan oscuro, Eret estaba seguro de que podría ver bochorno en las mejillas de la vikinga. "Es complicado."

Eret rodó sus ojos. "Que shock."

"¿A qué te refieres?" Astrid gruñó.

"Todo es complicado para ti. Así es como te gusta." Eret bromeó.

Ante el silencio que prosiguió cuando Astrid debió de haber bromeado de regreso, Eret comenzó a imaginarse escenarios no tan graciosos.

"Oye, ¿necesito ir a patear su trasero?"

Astrid suspiró ruidosamente. Continuó arrojando piedras. "Eres dulce por pensarlo. Pero, no. Puedo patear su trasero yo misma."

Eret se sintió más tranquilo. Eso sonó más como la Astrid que conocía. "Sé que cuando me contaste sobre ella no actué… Bueno, no reaccioné de la mejor forma."

"No te apures. Muchas cosas estaban sucediendo al mismo tiempo. Después de estar con Hiccup por tanto tiempo, debió ser una gran sorpresa escuchar sobre Camicazi."

"No, no fue eso." Eret sacudió su cabeza. Caminó más cerca de Astrid. "Eres la persona más estúpidamente obstinada que conozco. Por eso sospeché que si te decía sobre el fenómeno conocido como El Rebote, no estarías muy perceptible a mi consejo."

"¿El Rebote?" Astrid repitió.

"Así es, amiga mía. Ese fenómeno donde te aferras al primer cuerpo caliente que se atraviesa para poder olvidarte del ex."

Astrid emitió un gemido ahogado. Las piedras restantes de sus manos fueron arrojadas con más aire vengativo. "Soy una idiota."

"Nah. Todos recorremos ese camino de la vergüenza en algún punto de nuestras vidas. Algunos, en más de una ocasión." Recordar sus aventuras de más joven le trajo una sonrisa. Había caminado unas cuantas planchas por sus conquistas, pero al menos se había divertido. "Temía que salieras lastimada tan pronto después de tu ruptura con Hiccup. Pero es tú vida, Astrid. Tienes derecho de vivirla como se te dé la gana. Además, nada mejor que la experiencia en tu propio pellejo para atravesar tu cabeza dura."

"Creo que también ha sido una experiencia para ella." Astrid refunfuñó. Eret analizó el lenguaje corporal de la chica. No tan cerrada y tiesa como era de esperarse. "¡En fin!" Astrid exhaló, imitando una aire casual. Estiró sus brazos debajo de su cabeza, acomodando sus manos entrelazadas en su nuca. "Camicazi es una Princesa y yo una simple jinete de dragones. Nunca hubiera funcionado algo más serio. ¡Freyja sabe que seguirle el paso fue exhaustivo!"

"No sé, lucías enganchada con ella. ¿Segura que te quieres dar por vencida tan fácil?"

La rubia se tomó un preludio, observando el mar. Descendió sobre la vegetación para sentarse. "Ella tiene sus responsabilidades, Eret." Dejó caer sus espaldas, momentos después. "Y yo tengo las mías. No dejarán de existir sólo porque Cami y yo quisiéramos seguir divirtiéndonos."

"De acuerdo, si tú lo dices." Eret arrojó su última piedra. No tardó en seguir a Astrid sobre la hierba fresca, sentándose de piernas entrecruzadas. "Vaya que merecías divertirte, amargada."

Recibió una patada inmediata, aunque no fue tan mortal como la antigua Astrid hubiera tenido la intención.

"¡Lo digo en serio! La vida es muy corta para estarse arrepintiendo de tomar riesgos."

"Lo que usted diga, Abuelo."

"¡Exacto! Respeta a tus mayores." Eret rió, evadiendo otra patada.

Los alaridos viniendo del Templo Uppsala rompieron con la semitranquilidad de la noche. Los sacerdotes parecieron haber comenzando con uno de sus tantos ritos. Probablemente incluyendo más orgías.

"Eret. ¿Qué sucedió en el Fuerte Sinister?"

Vaya cambio de tema. Eret sacudió su cabeza para despejarse. Astrid y sus extremos cambios de humor. El Ex-Cazador de Dragones arrancó pequeñas ramas con sus dedos, pensando bien en qué decir, antes de abrir su bocota.

"¿Me estás preguntando porque ya intentaste sacarle la historia a Hiccup, sin éxito?

"Por supuesto que no."

Eret alzó una ceja crítica.

Astrid suspiró. "Intenté hablar del tema, ¡pero tú mismo lo viste! Está completamente ebrio. No puedes sacarle nada importante cuando se pone así de bobo."

"¿Por qué debería decírtelo? Si Hiccup quiere esperar a que estemos de regreso en casa, debe tener sus razones."

Astrid se retorció en su lugar. Su boca hizo pucheros sutiles, mientras cruzó sus brazos de manera obstinada. "De acuerdo." Cedió con hombros caídos. "Esperaré."

-Eres una maldita malcriada, Astrid Hofferson. Eret mordió sus labios para no hacer obvia su sonrisa de victoria. Era bueno saber que Astrid lo respetaría cuando Eret dijera No. No quería dar la impresión de ser igual de manipulable que el resto del equipo de jinetes.

"El Dragón Furious apareció."

"Oh, no." De inmediato, los brazos de Astrid cayeron laxos a sus costados, plantando sus manos en la tierra para sostenerse.

"Se comió a Alvin y a la mayoría de los Romanos." Eret carraspeó su garganta. "No fue nada bonito."

"Por los Dioses."

"Todavía no te cuento lo peor." Eret se acostó sobre la vegetación. "Furious ha comenzando a formar su ejército de dragones, Astrid. Por eso apareció en Sinister. Buscaba reclutar a los dragones que nosotros estábamos rescatando de los Romanos."

Le dio un momento a la chica para procesar el reporte.

Astrid fue consisa. "¿Cuántos dragones tiene hasta ahora?"

"Se marchó con al menos doscientos dragones." Escuchó a Astrid tragar una bocanada de aire fresco. "Hubiera doblado la cifra si Hiccup y Toothless no se hubieran ganado la lealtad de los dragones en Sinister."

"Doscientos… Eret, si tan sólo está comenzando a reclutar dragones. ¿Cuantos más se sumarán a su ejército en un año?"

-Exactamente. Eret compartía su preocupación. "Ése Seadragonus, Astrid, está completamente obsesionado con Hiccup."

"Aye. Lo odia por 'domesticar' a los dragones."

"No." Eret recordó la forma en la que Toothless y Furious habían discutido mientras se enfrentaban en el cielo. Como dos perros por un solo hueso. Y dicho hueso era Hiccup Haddock. "No creo que odio sea lo único que tenga a Furious tan fijado en él. Hay algo más tóxico en el asunto… ¡Pero, bah! Ya me duele la cabeza de pensar en esa pesadilla."

"Eret."

La suave oración lo atrajo a la vikinga físicamente. Encontró a Astrid abrazando sus piernas flexionadas, su mentón sobre sus rodillas. "Puede que no sepa los detalles aún, pero Fishlegs mencionó que Skullcrusher había muerto defendiendo la Isla."

"Hicimos lo que cualquiera de nosotros hubiera hecho." Eret murmuró.

"No deja de ser increíblemente valiente." Astrid insistió.

Incómodo, Eret restregó su mano por su propia nuca, encontrando piel sudada. "Un cumplido, ¿eh? Las festividades te están afectando."

Su broma volvió a caer en oídos sordos. Astrid levantó la mirada de la intensa examinación de sus rodilleras.

Eret rebuznó. Hora de provocarla. "¿Qué pasa contigo? Deja de verme así, te quedarás bizca."

Funcionó. Enfado enchuecó ligeramente las facciones de Hofferson. "Sólo diré que el Eret que conocí lo hubiera pensado hasta cuatro veces ante de hacer un acto tan digno como ése…. Sigues sorprendiendome."

El impacto de tal declaración le golpeó fuerte el esternón. "Nah. Jorgenson merece su propio crédito. Tuffnut también. Cada uno de nosotros hizo su parte. Trabajamos como un equipo junto con los dragones y los Marginados."

Una enigmática sonrisa floreció en la jinete.

"¿Ahora, qué?" Eret gruñó. "¿Tengo algo en mi cara, Hofferson?"

"¡Ahora lo tienes!" Y un manojo de ramas lo golpeó en la cara. Con una carcajada, la jinete fue habilidosa en su escape. Eret escupió las ramas, tallando su rostro de cualquier hoja silvestre.

"¿Pero qué mosca le picó?" Eret murmuró. Aceptó el desafío. Se levantó para correr tras la mercurial muchacha.

En serio, estos niños lo iban a matar.


[+]+[+]


"Sól tér sortna, sígr fold í mar,

hverfa af himni heiðar stjörnur;

geisar eimi ok aldrnari,

leikr hár hiti við himin sjalfan."

Los tambores no descansaban. Hiccup siguió el punto de origen de la música, las voces de los sacerdotes hipnotizándolo. A su alrededores, habían cuerpos haciendo el amor, bebiendo y riendo.

Hiccup había descubierto que el truco era no enfocarse en los rostros, si es que quería verlos a la cara por la mañana. No quería saber detalles. No quería reconocer a nadie.

"Bræðr munu berjask ok at bönum verðask,

munu systrungar sifjum spilla;

Skelfr Yggdrasils askr standandi,

ymr it aldna tré, en jötunn losnar."

Brincó sobre el cuerpo de una joven acostada el suelo, mirando la luna con risillas, inducida por los hongos mágicos. Hiccup trató de disculparse, pero la joven está completamente ida en su propio placer. Al librar ese obstáculo, se dio la media vueltaーY al chocar con un Marginado, Hiccup tiró el resto de su cerveza sobre su propio blusón.

Suspirando, Hiccup siguió su camino al Templo.

Encontró a un grupo de sacerdotes afuera del templo. Cada uno realizaba una tarea distinta. Mientras unos cantaban, otros se encargaban de arrojar sangre de becerro sacrificado por las llanuras alrededor del perímetro. Hiccup había leído de estos rituales de muy pequeño.

Los sacerdotes estaban purificando la tierra. Los cuerpos uniéndose carnalmente de sus hermanos vikingos y hermanas vikingas representaban la pronta concepción de nueva vida. Un honor a Freyja.

La sangre representaba la sangre de los Caídos durante la batalla. Vidas que se habían ofrecido a ser sacrificios de la guerra, sus ojos simbólicamente cubiertos como los del becerro antes de degollarlo. Un honor a Odin.

Hiccup lo había leído, más era impactante experimentarlo en carne propia.

Al entrar por primera vez al Templo, sostuvo su respiración.

Encontró los pilares de los Dioses de lo más intimidante.

Se obligó a caminar hacia el centro, siguiendo a la velas alumbrando su sendero.

Tras inspeccionar cada pilar detenidamente, Hiccup suspiró. "Desearía…"

Nadie completó la oración por él. Hiccup frotó su frente. "Desearía poder hablar contigo, papá."

¿De qué servían estos monumentos, si uno no podía comunicarse con sus seres queridos que ya no vivían en este plano? No tenía ningún deseo que pedir a los Dioses, y no tenía nada para sacrificar.

"Tenías razón cuando me acusaste de querer Guerra. Parece que es mi don. Encontré este dragón llamado Wodensfang. ¡Es increíble! Conoce partes de la historia del Archipiélago Vikingo que nunca antes hubiéramos imaginado que hubiesen existido… ¡Era el dragón de Hiccup I! Sí, oyes bien, papá. Nuestros antepasados han convivido con dragones desde hace más de cien años. Oye, odio decirte Te lo dije, pero..."

Imaginó la cara que su padre hubiera puesto al escuchar tal revelación. Se hubiera mostrado escéptico primero, luego intrigado. Al final, se hubiera aburrido. Stoick había sido un hombre práctico. Se hubiera enfocado en el presente, en las construcciones de las defensas que ocuparían para proteger Berk.

"Esta vez me prepararé para luchar, papá." Hiccup se acercó al pilar perteneciente a Odín. Tocó la base, sabiendo que Stoick el Vasto debía estar emborrachándose con todos sus antepasados en el Valhalla. "Protegeré a todos. Cuando Furious venga por nosotros, estaré listo."

Ningún evento sobrenatural ocurrió. El espíritu de su padre no se manifestó para gritarle por no aprender más temprano de sus errores, ni para apretarlo en un asfixiante abrazo de oso. Acongojado con decepción, Hiccup aguantó sus ganas de golpear el pilar.

Marchó de regreso por donde había entrado.


[+]+[+]


Estaba por cruzar el umbral de los portones, cuando fue embestido por otro tipo de aparición.

"Dioses, Toothless. ¡Casi me detienes el corazón del susto!" La queja de Hiccup se perdió entre la inmensa planicie de escamas que lo aplastó contra el piso.

"¿Por qué yo?" Las orejas del grandote se alzaron en acto inocente. "Buscándote en todas partes. ¡Te olfateaba, pero nada de TI!"

"Déjame levantarme." Hiccup rió, empujando al Night Fury. "No sabía que me estabas buscando, Señor Alfa. Creí que estabas disfrutando de tu nueva vida social."

Toothless rebuznó. Se levantó del cuerpo de Hiccup, pero en cuanto el jinete estuvo de pie, se miró rodeado de un dragón en busca de atención. "¿Qué pasa contigo?"

Toothless deslizó su cuerpo contra cada parte de Hiccup con gracia felina. "Tu olor, extrañaba."

"Estás en mi mente, Toothless, si deseabas encontrarme, solo tenías que preguntar." Hiccup frenó la cabeza de su Munr, atrapándola con sus manos. Se concentró en el calor que pensar en Toothless siempre provocaba y lo liberó por todo su ser. Su Sál, sonmolienta, se estiró en sus recovecos de hueso y carne. -"¿Ves?"

Toothless ronroneó. "No es tan divertido como encontrarte yo."

"Aaaaah." Hiccup acarició la trompa con ternura, rascando justo aquellos puntos que derretian al Grandulón. "¿Esa clase de diversión, cariño?"

Toothless respondió con acciones, empujando a Hiccup con su hocico hacia atrás. Sus pupilas dilatadas lo presionaron a obedecerlo. Hiccup tragó saliva, agradeciendo la poca iluminación del lugar. No pudo evitar el surgimiento de emoción al saber que estaban por cometer algo extremadamente ilícito.

Aun así, intentó ser la voz de la razón. "Toothless, estamos en un Templo."

"¡Pfffft! Luce como Choza cualquiera para mi." El Night Fury murmuró, cero impresionado con la buena obra de carpintería que los rodeaba.

Ambos fueron tragados por las sombras, Hiccup cubriendo su boca para evitar que sus risas se rastrearan por los sacerdotes. Cómplice, Toothless le jaló de su gancho con insistencia hasta que Hiccup lo montara.

El Alfa lo transportó por las vigas y las armaduras del Templo en saltos juguetones.

Su Munr parecía estar inspirado por la atmósfera tejida en el exteriorーlas risas, la música, los parloteos exuberantes, y las -ejem- orgías. La Sál de Hiccup fue atrapada por la curiosidad, más despierta que antes.

Se alojaron en la parte alta de las vigas, donde estaban construidos compartimentos para albergar paja y mantener protegido el Templo del frío.

Hiccup se dejó caer sobre la paja. "Hola, caballero. Qué extraña coincidencia encontrarlo por aquí."

Las aletas de Tootles brillaron azul incandescente entre las sombras. El Dragón flexionó sus alas sin prisas. Hiccup lo percibió acomodarse a su lado, cayendo sobre su costado. Una garra frontal se posó en el torso del humano, y su ala derecha prosiguió a hacer lo mismo, escondiendo a Hiccup de cualquier otro ojo foráneo, fuera éste de los Dioses o de meros mortales.

Acurrucados, la expectativa fue grande. Los jadeos de ambas criaturas compartieron el misma desasosiego, buscándose entre las penumbras. Por un momento, se sintió como la primera vez.

Llamas rojas abrieron el esternón de Haddock; un fuego que no destruía.

Toothless produjo un sonido de placer, el azul de su Sál siendo recíproca. Brotó de las escamas negruzcas acelerada, las llamas índigas estirándose hacia las escarlatas.

"Hiccup." Su Frigg ronroneó, restregando su trompa por la cabeza del jinete. Luego, algo más solemne salió de su conexión mental. -"Mun þú mik… Hugr, man ek þik… Unn þú mér, Munr, ann ek þér…

Al reconocer los votos de su Ritual de Comunión, Hiccup tragó saliva alrededor el nudo de su garganta.

Toothless rebuznó contra su fleco, pausando como si estuviera buscando bien por su memoria la parte que seguía.

Hiccup lamió sus labios. "Hamr nos ha moldeado. Nos separó en nacimiento. Pero, Líkarm nos ha traído hasta aquí."

"¡Sí, sí, esa parte!" Toothless gimió satisfecho. Hiccup rodó sus ojos.

"Te saltaste esa parte, querrás decir."

"¡Ssh! Quiero ser Romántico. Estás arruinándolo."

La Sál de Hiccup coqueteó con las llamas índigas, proyectando el humor de su dueño. "Bonita ocurrencia. ¿Yo, arruinando la velada? Yo no soy quien no se acuerda de nuestros votos matrimoniales..."

Silencio!" Un lengüetazo cubrió el perfil de Hiccup de baba.

"Aw, Toothless, ya sabes que tu baba no se enjuagaー"

Los lengüetazos se repitieron; la perfecta venganza. Hiccup retorció su cuerpo para huir del asalto, pero Toothless lo tenía justo donde quería.

"¡Basta!" Hiccup susurró con urgencia. Le brindó al Night Fury unos buenos manotazos. "¿Qué no intentabas ser romántico? ¡Tu baba no lo es, tonto!"

La Sál de Toothless vibró con energías, sus pechos rozando con más fricción, conforme el espacio entre los dos se limitaba.

Pronto-Pronto-Pronto.

Hiccup enredó su pierna completa sobre el costado del Night Fury. En un parpadeo lo escaló sin problemas, cambiando sus posiciones a una donde Hiccup tuviera el control. Toothless gruñó sobre vikingos tramposos.

Luego se percató de que Hiccup había retirado su blusón y estaba siguiendo con sus pantalones. Al final, de su cuerpo entero sólo vistió el fuego de su Sál.

"Sí, Dioses." Vino de la garganta del jinete, presionando su regazo contra el torso del Night Fury. Placer físico se entremezcló con placer inmaterial. Sus Sáls se abrazaron, todavía danzando juntas sin llegar a la Consumación. Hiccup sintió su miembro endurecer; su piel comenzar a sudar.

Toothless gruñó a lo bajo, sus escamas delineandose de azul. Permitió al humano descargar sus frustraciones, disfrutando del espectáculo de manera descarada. La estimulación continua de sus Sáls lo mantuvo cautivo en otro tipo de placer.

"Maldición, se siente tan rico, Tooth'." Hiccup jadeó, embistiendo con meneos más prolongados. Con su propia mano, pellizcó uno de sus pezones. La chispa de placer lo sorprendió. Lo volvió a hacer, nunca separando su mirada de la de su Munr.

Que Toothless lo estuviera observando, le calentó la sangre de las venas, a más no poder.

"¿No tenías algo más que decir?" Hiccup exploró con sus manos el punto donde el miembro de Toothless debía arder con la misma intensidad que su propio cuerpo. Lo encontró, húmedo con lubricación natural. Toothless casi lo tumba al ser víctima de las destrezas del vikingo. Hiccup carcajeó, masajeando el ancho miembro sin precipitarse. "Ah, no todavía. Di las palabras mágicas."

Tramposo!" Toothless gruñó.

Hiccup apretó su captura con más dedicación. Sus Sáls fueron víctimas de lo rápido que su pasión estaba creciendo. No durarían mucho a la deriva. Había transcurrido mucho tiempo desde la última vez que habían tenido Comunión. El autocontrol no solía ser el fuerte de ninguno de los dos. "Ahora, Toothless."

"¡Kyss mik!"

"Nop, intenta de nuevo." Hiccup gruñó. "Deja de saltarte partes."

Pobre Toothless. Fue obvio que Hiccup no estaba ayudando con su necesidad de concentración. "Kyss, kyss…" Los gruñidos frustrados continuaron. "Ost min…"

"Muy bien." Hiccup unió su propio pilar con el del dragón, su objetivo el de duplicar la fruición. El tamaño entre ambos miembros fue un contraste considerable. Algo que Hiccup exploraría más minucioso en otra noche. "Muy bien… casi, Toothless, casi…"

"Ost min… Ost¡Ost min, kyss mik!" El rugido victorioso, hizo a Hiccup estremecer.

Hiccup sonrió para sí. "Con gusto."

Entonces, separó sus erecciones. Decidido, Hiccup cambió su posición encima de Toothless, quedando de espaldas a su cabeza. Había pensando en esto antes; Hiccup creía que lo había leído en alguna parte, o tal vez lo había soñado.

La primera lamida a la punta del miembro del Night Fury, fue un estupor para ambos.

Toothless se comportó diferente, al sentirlo besar su recoveco más primitivo. Se paralizó.

El sabor fue extraño. Hiccup se aventuró más allá de lamidas ligeras. Besó la punta con más intención, con su lengua agregando más dimensión a su tortura. Dioses, Toothless todavía estaba creciendo, y Hiccup lo decía en todos los sentidos. No se engañó a sí mismo, creyendo que podría cubrir todo el pilar con sólo su boca, así que, sus dedos tuvieron que complementar el acto.

Toothless jaló de su Sál, colapsando en una llamarada multicolor. Las llamaradas aún no eran púrpuras.

Casi-casi-casi.

Hiccup acarició su propia virilidad con su mano que le restaba. Todo un reto para su coordinación físicaー¡Que bueno que Hiccup era perseverante! El calor aumentó de temperatura a tal punto que Hiccup sentía las gotas de sudor caer por su frente. A lo lejos, los coros etéreos de los sacerdotes eran distinguibles aún.

Entre ofrendas a Odín, Thor, Frey y Freya, Hiccup se preguntó qué Dios Nórdico les brindaba este regalo especial.

¿A quien le debía Hiccup un gran banquete, por ser Munr? ¿Qué Deidad se encargaba de bendecir a los Dragones con esta conexión a los hombres comunes?

Hiccup tuvo que respirar en algún punto. Sintiendo la culminación pisarle los talones, soltó el miembro de Toothless.

NoParesNoPares!"

"Espera, espera." Hiccup volteó su cuerpo a la inversa de nueva cuenta. "Quiero intentar algo." Hiccup se estremeció al colocarse sobre Toothless, la punta rozando su ano. "Ya sé que necesito más preparaciónーUghーLos Dioses saben que no pude sentarme a gusto en tu silla de montar por una semana. Pero al menos. Al menos quiero… ¡Ah!"

Hiccup dejó caer más su peso. La punta atravesó su primera franja de músculos internos.

¡SíMierdaSíSI!

"Hiccuuuuup."

Estrellas aparecieron por dentro de sus párpados cerradosーUn eco de lo que Toothless sentía al paralelo. Ladeó sus caderas, Toothless alzó su cuerpo, y ya no hubo vuelta atrás. Hiccup emitió un chillido totalmente vulnerable, púrpura explotando por todas partes. El ángulo era perfecto, Toothless fue perfecto, armando un ritmo tranquilo pero constante.

Comunión los aisló en una sensación de caída libre, la ambrosía tan exquisita y vertiginosa que Hiccup pudo jurar que estaba volando.

"Uh… uh…" En lo incorpóreo, Hiccup no ocupó saltar, sólo bastó un deliz para saborear su orgasmo, sus nervios echando chispas por dentro. Los truenos de Thor lo recorrieron. Desde las hebras de sus cabellos, hasta lo profundo de sus vísceras.

Toothless lo recorrió, sus pensamientos transfiriendose a los suyos.

-MIOHiccup.

-SíSI.

Esta Comunión de almas no fue liderada por impaciencia. Ninguno de los dos fueron aquellos amantes principiantesーHiccup siendo un manojo de nervios y muchas hormonas, Toothless temeroso de ser rechazado por no ser lo conveniente para un humano. Tampoco fue apresurada por eventos traumáticos. Toothless no fue regido por su bestia interior, sino por algo más meloso.

Hiccup mordió su labio inferior con regocijo con la embestida que lo terminó de tumbar al éxtasis, un punto en su interior quemando de manera deliciosa. "¡Mmmmm, Freyja!"

Las emisiones de Toothless rebasaron los límites que el cuerpo de Hiccup pudo contener. El vikingo lo dejó ir, sintiendo la semilla salpicarle los muslos. Su propia semilla brotó entre sus regazos y Hiccup volvió a gemir con la sensación.

Toothless le inyectó un reflejo, una copia de cómo lucía desde los ojos del Night Fury. Le hizo sonrojarse. El amor reflejado en la mirada del Alfaーla lava que regía la pasión de aquella criaturaーfue algo muy difícil de asimilar de golpe. Hiccup presionó su frente contra el torso del dragón, abrazándolo.

Recuerdos de sus Comuniones transpiraron en sus mentes, susurros del pasado que no tuvieron tantas influencia como las visiones que habían experimentado previamente. No hubo acertijos de Hiccup I; ni el fantasma de Hiccup II les prestó alguna visita.

Sólo fueron ellos dos, Hiccup Horrendous Haddock III y el Night Fury Toothless.


[+]


Afuera, un último rito fue ofrecido a los Dioses, tejiendo más de un Destino en una Profecía de Cosas Perdidas.

"La Era de los Dragones se acerca,

y sólo Seggr puede salvarte ahora.

Por las Cosas Perdidas, se encontrará:

un Dragón sin colmillos,

la cosa que hace Tick,

la segunda mejor espada de un Rey,

el kransen de una Fenrir,

la Llave-Que-Abre-Toda-Cerradura,

Un ojo de Dragón,

el trono,

la corona,

el aliento de Thor,

la piedra del corazón.

Y por último y lo mejor de todo,

la Joya del Dragón

que salvará a todos los hombres."


[+]+[+]

Continuará…

[+]+[+]


NdA:

a. Primero que nada, quiero aclarar que Hiccup sólo tomó la puntita. xD No quiero que se me desfonde. No quiero ser tan poco realista. Por eso hasta el mismo Hiccup lo menciona. "Solo la puntita, grandulón!"

b. Flasbacks del pasado:

-Mun þú mik, Hugr, man ek þik. Unn þú mér, Munr, ann ek þér: Recuérdame, Pensamiento. Yo te recuerdo. Ámame, Deseo. Yo te amo.

-Óst min, kyss mik: Mi amor, bésame.

Estos fueron los votos que Hiccup y Toothless utilizaron en el Capitulo IV. Todo completo sería algo así:

Hamr (nuestra forma fisica) nos ha moldeado. Nos separó en nacimiento. Pero, Líkarm (el ciclo de la vida) nos ha traído hasta aquí.

Recuérdame, Pensamiento. Yo te recuerdo.

Ámame, Deseo. Yo te amo.

Mi amor, bésame.

Sí, derritanse conmigo OTRA VEZ.

Además, traducciones de los cantos en noruego de los sacerdotes de Uppsala:

Sól tér sortna, sígr fold í mar,

hverfa af himni heiðar stjörnur;

geisar eimi ok aldrnari,

leikr hár hiti við himin sjalfan.

El sol se oscurece, se hunde la tierra en el mar,

se agitan del cielo las brillantes estrellas;

surge vapor furioso, el fuego se alza,

y llega el calor hasta el mismo cielo.

Bræðr munu berjask ok at bönum verðask,

munu systrungar sifjum spilla;

Skelfr Yggdrasils askr standandi,

ymr it aldna tré, en jötunn losnar."

Surgirán entre hermanos luchas y muertes,

cercanos parientes discordias tendrán,

un tiempo de horrores, de mucho adulterio,

de hachas, de espadas -escudos se rajan-;

los lobos anunciarán el derrumbe del mundo,

ningún hombre se respetará entre sí.

-Extractos de la canción "Völuspá", autor: Wardruna.

Correspondencia de Friggs:

ReynaFantasma.

Me alegra mucho que esté gustando esta historia, bienvenida! Espero disfrutes este capitulo tambien.

Abraham32000:

Ahi te va más lemon! Jajaja. Prometo incluir más material sensualón, siempre y cuando la trama lo amerite. Gracias por leer.

Abel Ciffer:

Para mi pediche favorita, creo que ahi te cumplí por lo menos una petición: Que TANLEGS SUCEDA. Wiiiii.

Ruffnut con el cabello corto - Lo pensaré. Creo que es canon que usa extensiones xD.

Wodensfang encontrando similitud física entre la Ruffnut presente con Barrnut - Ufff, eso sería un deleite.

Un POV de Furious - En progreso.

Thuggory o Atali (o al menos saber si saldrá Mala o le harás una mención) - Thuggory ya viene (+Heather), no te preocupes. De Mala y Atali, todavía no estoy segura, pero lo consideraré. Amo Race to the Edge demasiado como para no incluir más material.

Nuriko Hamilton

Eretstrid ya empezó, baby!

Soy YO-SARIEL:

Camicazi es exactamente eso. Por lo menos, en estos momentos. Es una pequeña bola de odio por ahora, jajaja. Gracias por leer.

Uff, me cansé.

Besitos a todos, y Feliz Año 2020 Friggs.