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Re-subido por los errores que no me di cuenta que cometí. ¡Les pido una disculpa!
Casi no había opciones en el juego que Harry James Potter había decidido jugar,
Cuando tenía once años Harry fue empujado al terror de reconocer que estaba inmerso en un nuevo mundo, con su pequeño cuerpo golpeado y herido caminó de la mano de un gran hombre con un corazón noble, en ese momento Harry no reconocía su destino, pero muy pronto lo haría.
"Ah, señor Potter sobre su bóveda ..." Hagrid jalo a Harry hacia atrás, su cara en pánico cuando el goblin hablo intentando detenerlos.
"Después" exclamo con la voz en alto "tenemos que comprar sus útiles escolares ¡Estará asistiendo a Hogwarts muy pronto! Sabes lo mucho que Dumbledore y todos los demás han esperado este momento" así que Hagrid hablando entre dientes saco al pequeño niño de allí usando como siempre el nombre de Dumbledore para que la gente comprendiera cuan 'importante' era la situación.
En retrospectiva Harry debió haber mostrado al menos un gramo de interés, pero su joven mente impresionable y crédula se dejó impactar por colores, aromas y conocimientos sobre el maravilloso castillo Hogwarts de magia y hechicería que era dirigido por el hombre más valiente de todos los tiempos, un mago de la luz, un erudito y talentoso hombre que sus padres habían querido.
Harry podría burlarse de sí mismo en este punto si hubiera podido, si no estuviera recordándolo todo recostado en una camilla en San Mungo con un montón de gente corriendo a su alrededor intentando salvarle la vida. Había sido tan pequeño y bobo, le llenaron la cabeza de fantasías, de sueños imposibles y magia.
Luego se lo arrebataron todo.
Podrían grabar cintas de cine con sus desventuras, podrían hacer mucho dinero vendiéndolo al público y de hecho eso fue justamente lo que eso hicieron, no la parte de las cintas muggle, pero si la parte de vender su fama al mundo. Lo apodaron 'El-niño-que-vivió' ¿Acaso era algo así como un super héroe en miniatura? Porque no era un buen nombre para ser un super héroe 'El chico de oro' era probablemente mucho peor. Harry no era un chico y definitivamente no estaba hecho de oro. Más bien era como adamantium, si eso existiera claro, que a este punto no le sorpendería ¿Por qué habría de hacerlo? La magia era real ¿Qué otros mundos lo eran también? Harry en su mente medio nublada decidió que quería volverse un X-Men, por favor, por favor sáquenlo de aquí y vuélvanlo un X-Men .
Divagaba, probablemente por culpa de esa poción verde con sabor asqueroso que le dieron de tomar para intentar detener el sangrado masivo que estaba teniendo. ¿Quién necesita la sangre? Todo ese líquido rojo que se desbordaba probablemente seria noticia de primera plana: "¡Nos mintieron, nuestro príncipe salvador no tiene sangre azul!"
Harry recordaba sus once como si hubiera pasado hace algunos días. A sus once años Harry fue el claro vencedor en contra de una cabeza malvada pegada al cuello de alguien y envuelta en un turbante como un árabe-profesor-malvado-poseído. También fue esa la primera vez que escucho el comentario de Albus Dumbledore. "Lo hiciste bien mi muchacho" Harry no sabía cuánto podría llegar a odiar esas palabras hasta años más tarde.
Harry estuvo cursando el segundo año en un parpadeo con la amenaza de la locura en voces que le susurraban al oído, en una niña pelirroja y confusa que fue secuestrada, su mejor amiga petrificada y su mejor amigo viéndolo como si hubiera perdido la cabeza (quizás lo había hecho, quien sabe). Su pelea con el basilisco fue claramente épica por decirlo suavemente. Todo había sido como: corre, corre, salta, que no te mate, ¡bum GANADOR! Y el discurso del villano también había sido toda una revelación como un mal comic de ciencia ficción, incluso había armas involucradas: una gran espada que solo un descendiente podía sostener y una piedra mística con un nombre no muy inventivo.
Harry había estado recostado en la cama de la enfermería otra vez con los ojos borrosos por sus gafas torcidas, los castaños rizos de Hermione Granger casi ahogándolo cuando se lanzó a abrazarlo. "¡Era un basilisco Harry!" chillo la niña de casi trece años con sus ojos muy abiertos y asustados.
"Si Herms, quiero decir. Yo estaba allí, de hecho, lo mate antes de que casi me matara también" Harry no había dicho esas palabras, hubiera sido grosero, pero estaban en su mente mientras la abrazaba y le preguntaba si estaba bien. Esa aventura en lo personal era la más tranquila, al menos no asesino a un hombre poseído reduciéndolo a cenizas, aunque casi muere… pero eso ya no era novedad así que no contaba.
Los ojos verdes vieron a la misma niña castaña ahora una mujer adulta con lágrimas corriendo por su rostro gritando a un sanador palabras que no pudieron llegar al herido muchacho a punto de morir. Su corazón iba tan lento y Hermione era muy lista, si el corazón empezaba a fallar entonces ella tendría que llorar en su funeral. Harry se sintió un bastardo por pensar en eso.
Así que volviendo al recuento de su vida: El tercer año definitivamente fue sacado de la mente de alguna mujer de mediana edad con un amor por joderle la vida.
Harry no recordaba nada más frustrante a sus trece años que su nombre siendo escupido por el Cáliz de Fuego, le resultaba en jaqueca incluso ahora muchos años después solo recordarlo. Y no era por ser malvado u oscuro, pero gracias mortifago malvado de encubierto que me deseaba la muerte en secreto, pero que se esforzaba para mantenerme con vida para ser un sacrificio de sangre, si no fuera por Ojo Loco falso Harry hubiera muerto en la primera prueba o quizás en la segunda. Y la parte más divertida de todo el evento quizás fue Malfoy siendo un hurón. ¿Debía mencionar de paso que Ojo Loco era como un nombre de pirata? Un pirata loco y sádico lo cual era una descripción bastante correcta del sujeto ya sea él falso o él de verdad.
Harry salió abruptamente de sus recuerdos no tan divertidos y entrecerró los ojos hacia Hermione que estaba siendo corrida de la sala de operaciones. "¡Estas causando un alboroto, denle una poción calmante y que se mantenga fuera de aquí hasta que terminemos!" gritaba el sanador.
"No" Harry intento decir, el pánico subiéndole por la garganta "Ella es mi hermana, tiene que estar aquí" una sanadora le puso una mano en el hombro viéndolo con preocupación.
"No te esfuerces Harry" El muchacho quería decirle que por favor la trajera de vuelta, que Hermione no tenía la culpa, ella solo quería que él se curara. Harry solo pudo escupir sangre.
Otra droga le fue dada, Harry floto en sus sueños de ser un X-Men y querer a Hermione aquí para despedirse. En cambio, comenzó a recordar más cosas pasadas en sombras que se movían a su alrededor.
En su tercer año junto a ese torneo también llegaron las pesadillas más malas, fue tan desastroso que Harry no podía pensar en un chiste al respecto. La muerte lo había tocado de forma profunda cuando Cedric murió ante sus ojos, había sido tan rápido, más rápido de lo que él pudo reaccionar. Cedric había estado allí un momento y luego ya no. Simplemente no podía entenderlo en ese momento, la injusticia de que un chico inocente hubiera muerto por su culpa fue más de lo que pudo aguantar por un tiempo. No sabía que debería cargar con más muertes parecidas a lo largo de los años y tampoco sabia que entre ellas estaría Sirius Black.
"No está reaccionando al tratamiento" dijo una voz histérica, alguien joven quizás unos pocos años mayor a Harry. "¿Aumentamos la dosis?" Harry quiso decirle que no, que estaba bien, pero en contra de su voluntad otra poción le fue dada.
"No podemos administrar más" Sonaban tan sombríos.
Harry intento reírse, en cambio escupió más sangre y sollozo con el corazón adolorido y la sensación de estar muriendo atascada en su cuerpo. Era peor que los dementores y eso era decir mucho ya que Harry les tenía un frio terror a las bestias oscuras.
Dementores, eso le recordaba su cuarto año. Él estaba jugando cuando esas cosas aparecieron sobre él tratando de robarle un beso de muerte, las malvadas sabanas rotas con necesidad de besos eran toxicas para su pobre alma, literalmente se la robaban. Lamentablemente siguieron teniendo encuentros cercanos del tipo quiero chuparte lentamente el alma del cuerpo mientras tú te recuestas y mueres. E intentaron matar a Sirius lo cual no era necesario porque Harry logro eso por sí mismo un año después, lo que probaba que a) No necesita ayuda de los dementores para asesinar a las personas, b) Dormir sin pesadillas estaba sobrevalorado y c) No tenía que confiar en nadie, ni siquiera en sus propios sueños ya que tendían a estar llenos de hombres sin nariz que querían atraerlo a trampas que podían matar al único tutor que lo amaba.
¿Cómo se llamaba la cosa esa? Wow, las pociones estaban realmente fuertes. Oh si, el velo de la muerte. Muy apropiado, Sirius Black cayo por el velo de la muerte.
"No podemos hacer otra cosa" Decía alguien trayéndolo de regreso a la conciencia.
"¡Su tutor mágico es Albus Dumbledore!" Grito una persona desconocida.
"El está muerto y a falta de otro adulto responsable las leyes nos impidieron que nosotros administráramos el antídoto a tiempo" Harry quería reírse, pero estaba demasiado ido para eso así que solo escucho como Albus Dumbledore había puesto en peligro su vida una última vez. "Ya no hay otra cosa que hacer…" Harry se aferró de todos modos, por estas cosas odiaba que ellos hicieran cosas estúpidas, si hubieran dejado a Hermione despedirse Harry podría partir a su muerte y reencontrarse con su seres queridos, en cambio lucho para mantenerse vivo.
Solo quería despedirse maldita sea, ella ya había perdido a su mejor amiga ya su novio en esta sangrienta guerra. Ella no era tan fuerte como Harry, Harry sabía que sin él ella no lo lograría, ella podía ser más inteligente, pero él era más fuerte.
"No hay nada que hacer" Harry apretó los ojos cerrados negándose a creer en esa posibilidad.
Harry estaba sufriendo dolores insoportables cuando se le ocurrió que le dolía todo el cuerpo excepto las manos, eso le hizo recordar a Umbridge y su lema de 'no debo decir mentiras', por un tiempo esa cicatriz había sido una de las peores en su cuerpo, ahora mismo era una pequeñez en el gran esquema. El sapo rosa había sido la peor persona que se le hubiera cruzado y eso contaba a Voldemort dentro de una rabieta para matarlo y a Dumbledore manipulándolos a todos. Lo que había hecho tan mala a la bruja con rostro desafortunado fue que se metió con su lugar no muy seguro, con su hogar y los suyos, aquellos que caían bajo su protección. Infiernos, Harry había querido matarla más que nada cuando ella insulto a Remus y los hombres lobo. Remus era de los suyos, Remus era todo lo que le había quedado.
Claro que él estaba muerto ahora.
Espera. Harry lucho para quedarse en ese pensamiento ¿Remus no había tenido un hijo? Su ahijado si no recordaba mal. Maldición, eso estaba muy, muy mal ¡No se podía morir sin conocer a su ahijado! Sirius por lo menos lo conoció durante un año y medio antes de tomar la peor decisión de su vida dejándolo en manos de Hagrid y yendo a buscar venganza.
Harry intento fruncir el ceño, pero incluso eso dolía ¿Conocía el nombre de su ahijado? Si era sincero no lo recordaba ¿Con quién se quedaría si él moría?, ¿Tenia otra familia? Y si lo hacía ¿Era una buena familia?
De repente Harry decidió que no era un buen día para morirse, era Miércoles lo que lo hacía un día entre semana donde todos estarían ocupados y causaría demasiados inconvenientes para los trabajadores que quisieran acudir a su funeral, Hermione no podía llorar más tiempo porque la pobre podría secarse y quedarse sin lágrimas, tenía que conocer a su ahijado y además ¿Por qué debería darle a Dumbledore el placer de decir 'lo hiciste bien muchacho' de nuevo al otro lado del velo? No, no valía la pena.
Harry tomo un tembloroso respiro y conjuro una neblina blanca alrededor de la cama. No era lo suficientemente fuerte para ser un Patronus corpóreo, pero funcionaria el tiempo suficiente para que Harry enviara por algo de ayuda, lo que pudiera conseguir seria muy bueno sobre todo porque se estaba muriendo y Harry no estaba en posición de ponerse exigente. "¡¿Qué es eso?!" Rugieron los sanadores como si no fueron magos y no pudieran identificar un Patronus. Si no hubieran sacado a Hermione de la habitación ella estaría dándoles una catedra sobre el hechizo.
"¡Es un Patronus!" Grito una mujer desconocida. Harry podría darle puntos por su inteligencia.
"¡Es imposible!, ¡El chico está muriéndose, no puede ni levantar un dedo de la cama!" Harry hizo un ruido ofendido ¡Claro que podía levantar un dedo! Hum, está bien, no, no podía.
La luz blanca brillo intensamente y Harry la dirigió con su ultimo esfuerzo, estaba literalmente poniendo todo de sí mismo en esa pequeña bola brillante de luz así que se aseguró de hacer las cosas bien. Harry no estaba muy seguro de como funcionaria, pero valía la pena intento el intento, él implanto unas pocas palabras en ella emitiendo algunas órdenes y esperando que estas se cumplieran a pesar de que no las decía en voz alta. Harry era consiente de que esta era una descarada muestra de magia no verbal junto a magia sin varita. Harry sintió sus hombros relajándose cuando la misma sanadora que buscaba desesperadamente salvarlo se atrevió a tocar la pulsante magia que Harry libero en la habitación y desapareció en el acto.
Harry escucho el caos a su alrededor queriendo desesperadamente callarlos, pero ahora mismo estaba más concentrado en hacer que la sanadora regresara con ayuda. No sabia exactamente a donde la mando, solo sabía que su versión del Patronus llegaría a cualquier parte del mundo para buscar ayuda que pudiera salvarlo.
Harry ya no era un estúpido, no lo había sido desde hace mucho y con la mente clara Harry sabía que no podía confiar más que en un puñado de personas a su alrededor y eso solo era hasta cierto punto, la única capaz de llegar a Harry sin que él desconfiara inmediatamente era Hermione. Ni siquiera los restantes de la llamada Orden Del Fenix o los Weasley tenían el nivel de confianza que Harry le daba a Hermione.
Harry divago de nuevo incapaz de evitarlo debido al fuerte medicamento administrado, recordaba la guerra mucho mejor que su época en la Orden del Fenix ¿Qué clase de nombre super ultra mega secreto es 'La orden del fénix' de todos modos? Ellos deben ser más creativos al respecto, no es que Harry fuera excepcionalmente creativo solo que… okay no tenía argumentos, su mente ya estaba demasiado cansada para pensar más cosas y su fragmentada atención iba y venía con las pociones. ¿La sanadora no debería haber vuelto ya? Podía sentir la magia acumulándose y regresando con su ayuda, viajando hasta él, pero comenzaba a sentirse tan cansado.
Esperaba que se diera prisa antes de que la inconciencia lo reclamara. Solo quería no morir todavía, Neville le debía veinte galeones.
"Hum ¿Hola?" saludo alguien desconocido justo cuando el hechizo de Harry se desvanecía en el aire dejando atrás a dos personas, un montón de sanadores chillaron en absoluto terror. Harry intento mirar al recién llegado, pero con su cuerpo tan herido era pedirse demasiado.
"¡ES UN VAMPIRO!" Grito alguien en pánico.
Harry dudo un poco cuando escucho el grito ¿Vampiro? Cuando le ordeno a su magia buscar ayuda no quería decir exactamente eso. La verdad no sabía mucho de vampiros además de que estaban en un bando neutral de la guerra, no eran amenazas inmediatas y no se atravesarían repentinamente en el camino de Harry, los hombres lobo tenían más presencia asi que cuando Harry mando su magia había pensado de hecho que traería a algún hombre lobo, no se le ocurrió un vampiro.
"¡TIENEN QUE SACARLO DE AQUÍ ANTES DE QUE MUERDA A…!" Un ruido sordo llego más tarde como un golpe de un cuerpo cayendo al suelo y luego a alguien ahogándose y retorciéndose. Harry hubiera querido ver que le paso al sanador porque sonaba doloroso y bastante familiar.
"Por favor" Dijo una voz conocida para Harry. Hermione. Su Hermione estaba allí. Probablemente hermosa, viciosa y sobreprotectora. "Él es todo lo que me queda" Dijo ella rompiéndose por un breve momento "Por favor, por lo que más quiera" Rogo, Harry no estaría sorprendido si ella se estuviera dirigiendo al vampiro "No lo puedo perder a él también" Lloro ella . El corazón de Harry se rompió al escucharla suplicar. Su Hermione no merecía suplicar, ella debería estar ordenándole a todo el mundo hacer su trabajo, gritando órdenes y siendo fuerte. Esto solo cimiento la decisión de Harry, no la dejaría sola.
Hubo un tenso silencio, probablemente el vampiro estaría molesto o dudoso por haber sido secuestrado y traído aquí, Harry solo podía esperar lo mejor.
"No puedo convertir a nadie sin su consentimiento" dijo el desconocido por fin, aunque no sonaba muy convencido probablemente porque todos los vampiros han convertido a alguien de vez en cuando sin el consentimiento de la persona.
El solo hecho de que no se estaba negando en seco le dio a Harry esperanza.
"No estaría aquí si él no lo consintiera" Dijo Hermione apresuradamente.
"Ya no será el mismo" Explico. Harry quiso suspirar de agotamiento, de hecho, estaba muriéndose por aquí por favor saltarse la parte moral para poder curarlo.
"Él ya es diferente" explico Hermione, sonaba más controlada, más fuerte ahora que el vampiro estaba al parecer cediendo. Ninguno había tratado con un vampiro antes, pero suponía que se extendía el mismo concepto de los hombres lobos: no eran lo que los libros decían. "Por favor" pidió una vez más.
Harry quiso tomar a Hermione de la mano y decirle que etaria bien, él no se rendiría y no moriría sin dar pelea ¿La gente creía que abrazaría a la muerte como una vieja amiga? Harry estaba viendo los ojos muertos de ella ahora mismo y le estaba sacando el dedo medio sintiéndose ofendido de que ella siquiera se presentara como si por alguna razón esperara llevárselo. Todavía no era su hora, los dos sabían eso y no era por miedo a morir, era porque los dos entendían que Harry no estaba listo.
"¿Tienes una jeringa?" Harry en el silencio casi podía ver a su castaña amiga convocar o transfigurar una, hubo un momento de pausa aun más largo y luego al parecer todo comenzó. Los sanadores fueron corridos y Harry no estaba sorprendido si al intentar hablar con alguien de lo que estaba pasando se dieran cuenta de que no podía, esa era la clase de cosas que Hermione hacia para cuidarlo y era por eso es que Harry le confiaba más allá de su vida a ella.
"Su nombre es Harry" Dijo Hermione en voz baja. Harry sintió el apretón en su mano, doloroso, pero más soportable que las tajadas de horror en su pecho. "Tiene veintiún años" Estaba diciendo ella, balbuceando más que nada con el vampiro rondando alrededor de la figura inerte de Harry "Es alérgico a algunos venenos como el de la cobra que se encuentra en México o las nueces" Harry se quería reír de esa lista de alergias, se escuchaba tan tonta incluso ahora en su muerte.
El control del herido sobre su conciencia se debilito cuando sintió un pinchazo en el brazo, lentamente moviéndose hacia otras áreas. Sus parpados pesados y algo caliente en su sangre que se mezclaba con las pociones lo llevaron de vuelta a sus recuerdos, más específicamente a un año que no quería recordar, prefería luchar sus sueños en contra del basilisco mil veces, creerse a sí mismo un super héroe y burlarse de su infantil ingenuidad, todos los recuerdos incluso Umbridge o un poco del cementerio eran bienvenido mientras Harry no pensara en la guerra o su carrera buscando los horrocruxes. Lamentablemente no tenía control sobre lo que las drogas mágicas le hacían a su cerebro y se encontró allí de nuevo.
En su recuerdo Hermione estaba justo a su lado peleando codo con codo con su grupo de amigos buscando desesperadamente una salida a su emboscada, habían corrido un largo camino hasta ese sendero huyendo de los Mortifagos y cayeron en un tonto circulo de protecciones con más de seis mortifagos rodeándolos, no era una pelea justa, pero ¿a quién le importaba? Después de todo era una guerra. Se defendieron con violencia, la misma violencia que los mortifagos usaban en ellos, Hermione tiro dos con una velocidad que Harry admiraba, su inteligencia la respaldaba, Ginny a la derecha estaba con Ron gritando improperios mezclados con hechizos. Harry vio a Dolohov cruzarse por la espalda a punto de tirar a Herms asi que se movió para cubrirla y fue cuando paso.
Un hechizo luminoso los cegó temporalmente, Hermione lo desterró y en ese momento en que los ojos verdes de Harry subían para verificar a sus compañeros a través de los bordes blancos y manchas negras de su visión Bellatrix Lestrange puso un hechizo divertido que de divertido no tenía nada justo en el cuello de su compañera y Harry la había visto derrumbarse hacia abajo con las manos ensangrentadas sosteniendo su garganta cortada. Harry recordaba los hilos de sangre y como corrió hacia ella arrodillándose a su lado y jalándola a su regazo, la había tomado en sus brazos mientras Ron apenas se daba cuenta de que algo andaba mal. Harry le rogo a ella que no se rindiera, pero la risa oscura a su espalda era cruel y la muerte ya los acompañaba desde hace mucho.
Harry recuerda mirar la vida salir de su cuerpo, sus ojos aterrados ponerse vidriosos y sus manos caer dejando que la sangre fluyera a pesar de los mejores intentos de Harry para cauterizar, algunos hechizos oscuros se resistían a las mejores técnicas de curación, su corazón detenido sin remedio y ella en sus brazos con una mueca de horror ahora vacía y sin vida.
Fue el último día que Bellatrix Lestrange respiro.
Harry no podría llamarse realmente cruel hasta ese día. Había luchado con tanto odio, con el rencor, con la sangre de Ginny Weasley pegada a sus manos y sus brazos, escurriendo por su ropa y haciendo sangrar su corazón. No importo lo dolorosa que fue la muerte de Bellatrix, no importo cuanto grito y rogo por piedad Harry sabía que eso no le devolvería la vida a Sirius o a Ginny y cuando la mortifago estuvo muerta Harry se arrodillo y grito . Grito como si no pudiera tenerlo dentro de su pecho, como si la sangre en sus manos fuera veneno y él estaba esperando que lo matara, lo consumiera, le castigara.
"Solo una mordida más" escucho Harry decir al vampiro entre la bruma sacándolo de ese recuerdo destrozado. ¿Cuántas mordidas le había dado hasta ahora? Se pregunto lejanamente, esperaba que no demasiadas, no era una especie de juguete para morder.
Sus pensamientos no tuvieron sentido porque entonces el verdadero dolor se hizo presente. El dolor y la agonía anterior eran un chiste malo contado en un pub de Goblins malhumorados.
Voldemort está muerto. Harry se repitió eso varias veces como un mantra cuando la primer onda de agonía lo atravesó, estaba muerto para siempre a pesar de sus intentos de hacer más horrocruxes y esta no era una de sus torturas. Voldemort está muerto . Voldemort esta muerto.
Esto dolía como si no lo estuvera.
"Esta hecho" se dijo y Harry necesito un esfuerzo sobrehumano para evitar gritar que podía sentirlo y dolía como si le estuvieran quemando desde el interior, el veneno corriendo por sus venas era como fuego lamiendo sus órganos, matándolos y convirtiéndolo en algo más allá de lo que el mismo habría creído posible, no un X-Men sin duda, nada tan cool como Wolverine. Okay, la broma había acabado de deteriorarse y morir ahora mismo con el dolor volviéndose cuchillo y acabando con todo. "Solo queda esperar" La muerte le dio a Harry un asentimiento confiado y se le acerco.
-Tomar sin dar nada a cambio esta mal, afecta el equilibrio- Explico una voz de ultratumba. Harry quería que se callara porque dolía demasiado para ponerle verdadera atención. -Acepto tu humanidad para balancear el universo de nuevo, toma tu inmortalidad y tu poder Harry James Potter amo de la muerte- Harry lo único que quería tomar era un trago de cerveza de mantequilla con Luna Lovegood, cazar lo que sea que a ella se le hubiera ocurrido y llevar a Hermione de compras. Toda una tarde de chicas. -Solo tienes una regla: No puedes traer a nadie a la vida con tu poder- y ella se desvaneció como si no hubiera estado allí en primer lugar.
A pesar del dolor Harry abrió lo ojos por algunos segundos y le dio a la viajera de otra tierra una mirada feroz antes de que se perdiera. 'Hermione esta fuera de tus garras' le advirtió, ella se burlo, podía darle todo un nombre super poderoso, pero Harry todavía no era libre de su control.
-Nadie lo está, ni siquiera tu- y con eso el ultimo retazo de su presencia se fue para siempre.
Harry cerro los ojos queriendo llorar. No había llorado antes, al menos no por sí mismo, no lloro cuando se volvió un asesino a sus once años o a los diecisiete, no desde que Ron tomo un bombarda por él, para salvarlo a él ya Hermione, para darles tiempo de correr a salvarse y de eso hace tanto tiempo.
Fue la ultima vez que Harry recuerda llorar, fue cuando el dolor se volvió tangible, estaba allí a su alcance enroscándose firmemente a su alrededor como si no fuera a dejarlo ir.
Su dolor se volvió ira no mucho después y con los ojos cerrados Harry lo destruyo todo incluso a sí mismo. No le hubiera importado acabar con todo, soltar la muerte y destrucción cuando Ron se desvaneció en una lluvia de muerte. Hermione no había sido la misma desde entonces. Nadie lo había sido ¿Y lo peor? Harry acabo con Voldemort en esa última pelea, con pocos ojos viéndolos y Ron regado por todas partes.
Por lo que Harry sabia no había un conteo de muertos oficial todavía, Harry no sabía con certeza quienes estaban muertos y quienes no a pesar de que podía usar su mano para contar a algunos y ahora con la muerte involucrándose personalmente Harry podía sentirlos palpitar a su alrededor, presentes en su conversión.
Harry los reconoció y luego se detuvo cuando no pudo sentir a alguien en especial.
Oh… ya quería ver la cara del mundo mágico cuando milagrosamente Albus Dumbledore renaciera de entre los muertos, con su historia de valentía, heroísmo y luz. Harry creyó que conservar la vida como una criatura oscura podría darle a todos un buen susto ¿Quizás Dumbledore tendría un infarto y se moriría de verdad? Tentador.
El dolor lo azoto otra vez. Los recuerdos siguieron corriendo por su mente, recuerdos de su vida, de sus aventuras, de los rostros que conoció y perdió. Era tan confuso cuando su cabeza quería pensar en los hechos del presente, pero seguía girando al pasado de nuevo como si no pudiera quedarse en un solo sitio por mucho tiempo.
Harry estaba allí tendido sin mover un músculo consciente de su entorno a pesar del dolor, consciente de lo poderoso y abrumador que sería cuando despertara y entonces la explosión en su pecho paso de ser dolorosa a pacifica en un abrumador segundo.
Allí Harry lloro una ultima vez. Por su humanidad, por la forma en que las almas que murieron por él le sonreían desde el velo saludándolo por última vez viéndose tan claramente como si estuvieran parados a un solo paso de distancia. Harry rompió su corazón solo una última vez.
Roto por la mitad y al mismo tiempo en paz por fin se unió brevemente a todos sus seres queridos, su mamá le deseo lo mejor apretándolo en sus brazos y llenándole la cara de besos empalagosos que le provocaron risas y llanto, Sirius, Remus y su padre muy cerca reían y mandaban amor haciendo bromas de vampiros que demasiado eran malas como el propio sentido de humor de Harry, Ginny le rogo decirle a su familia que la amaba, Fred detrás de ella solo se le acercó para pedirle que cuidara de George y Ron le sacudió el cabello como cuando eran unos niños esperando el tren a Hogwarts a la siguiente gran aventura, Tonks lo atrapo en un abrazo emocionado, le dijo que Teddy estaba a su cuidado y que seguro sería un gran padre para su pequeño.
Abrumado, desolado y con la certeza en boca de todos de que hacia lo correcto al quedarse con vida Harry los despidió, de verdad los despidió viéndolos marchar sin querer irse con ellos como esperaba ni queriendo tomarlos con él jalándolos de vuelta, su tiempo se había agotado, pero Harry aun tenía cosas que cumplir y ellos entendían eso.
Su madre limpio su frente dejando un beso en la cicatriz. "yo voy contigo a donde tu vayas" prometió ella con su dulce voz y sus ojos tan verdes como los de él. Feroz y protectora, asegurándole que no la había perdido nunca, que ella siempre viajaba a su lado.
Luego su corazón se detuvo y sus ojos se abrieron.
Hermione estaba inclinada en la cama a pesar de las más serias amenazas del vampiro para que se fuera, la sed de sangre le advirtió el hombre seria atroz para Harry e intentaría comérsela, a ella poco le importaban las amenazas no dejaría que la corrieran de nuevo. Ella solo quería tomar su mano por muy helada que estuviera, mirar su cara ir volviéndose cada vez más pálida y llorar por no saber si estaba funcionando o si lo estaba perdiendo.
"Lo siento" susurro Hermione sorbiendo por la nariz acomodando el cabello negro de su hermano fuera de su rostro "lo siento Harry" siguió diciendo ella. Se había congelado y lo sabía, cuando vio a Voldemort poner esas trece dagas en Harry se congelo porque los cortes y la sangre le llevaron un violento shock donde ella cayo en su propia mente recordando a todos los que había perdido de la misma manera.
Hermione había visto a Bellatrix matar a Ginny y luego vio a Harry asesinar a Bellatrix con la ira cruda más violenta que pudo haber imaginado. Ella jamás se lo reprocho a Harry, no le dijo que matar a Bellatrix de esa manera fue cruel, ella lo había disfrutado, la sensación de que su hermano estaba haciendo a la perra pagar. Ellos ingresaron a Ginny porque no pudieron mandar el cuerpo a casa, Harry hizo un santuario para ella, una tumba llena de flores y luego partieron tan rotos como estaban solo manteniéndose en su misión porque no querían que las vidas perdidas fueran en vano.
Hermione había visto a Ron explotar en pedazos cuando estaban llegando a Hogwarts y vio a Harry perder el control de su magia por completo, él se volvió un monstruo para matar a los monstruos que intentaban cazarlos.
"Somos tu y yo" le había dicho Harry seriamente, la sangre de Amycus Carrow pegada en su mejilla "esta guerra va a acabar con nosotros dos solamente" exclamo Harry tomándole las manos suavemente, ella recordaba que temblaba como una hoja y Harry la sostuvo dándole confort "así que terminemos con esto y matémoslo. Démosle un respiro al mundo mágico. Vamos a ser nuestros propios héroes, por los que perdimos, por los que se salvaran, por nosotros." Y Hermione se abrazó a su cuello solo sacando fuerza de la propia fuerza de Harry.
No se había dicho en voz alta, pero era una promesa. Eran héroes para los que se fueron y para los que se quedaron, héroes para ellos mismos. Harry estaba diciéndole que lo haría, que esto se acaba allí, Horrocruxes atrás de su espalda y la vida lista para ser vivida justo delante de ellos. Para llorar a sus caídos y sepultarlos como lo merecían, para soportar los gritos de dolor y los de esperanza.
La guerra no fue una de sus aventuras, fue una de sus tragedias. La guerra trajo la oscuridad a Harry ya ella.
Y las opciones del juego que estaban decididas a jugar eran escasas, pero las harían funcionar a su favor. Hermione no tenía dudas al respecto.
"Lo siento" susurro ella intentando limpiarse la cara, no quería ser débil, no quería volver a llorar otra muerte. No quería perder a Harry, él era todo lo que le quedaba en este mundo. "Te falle" jadeo ella intentando tragar saliva por su garganta seca.
Hermione con sus ojos café chocolate enrojecidos por el llanto, los labios agrietados y deshidratados, sus rizos llenos de barro y la cara herida miro a su mejor amigo en esa camilla convirtiéndose lentamente en un vampiro y se juró a si misma que si él salía de esta y no la mataba al despertar pasaría una y mil vidas compensándole por no haber corrido hacia él cuándo tuvo que hacerlo. Voldemort casi lo había matado antes de que Harry con locura y maldad destrozara al monstruo.
"El proceso es lento, no se cuánto tardara, cada persona es diferente" explico el vampiro regresando a la habitación, ella ni siquiera noto que se había ido en primer lugar "Temo que no pude traerte más que un café, la gente está huyendo de mi como si temieran contagiarse del vampirismo solo con mirarme" Hermione tomo el líquido marrón. Carlisle se inclino diciendo en voz baja "¿Puedo saber dónde estoy? Temo que la señorita que me atrapo en el hospital no dijo demasiado".
"Lamento eso, asumo que Harry tuvo que usar su última tarjeta de emergencia enviando a su magia a encontrar ayuda. Por alguna razón tu fuiste traído" Explico Hermione.
"Disculpe mi ignorancia, pero ¿Magia?" Hermione dudo solo un momento antes de dejar que su varita cayera en su mano, la agito conjurando alegres mariposas que revolotearon alrededor y luego se convirtieron en pompas de jabón que explotaron lentamente a su alrededor. "Imposible" Hermione le sonrió, un gesto agotado.
"Improbable" corrigió con suavidad.
"¿Cómo?" pregunto el vampiro.
"Somos una comunidad muy cerrada, una que estaba al borde de una extinción masiva que se detuvo abruptamente hace exactamente…" Hermione convoco la hora, una rápida suma mental y luego continuo "seis horas" El vampiro lucio un poco más incrédulo.
"¿Es eso lo que le paso?, ¿Es un soldado?" Hermione no supo de donde salió su risa, no era una que hubiera hecho antes. Más grave y ronca, menos divertida.
"Es él soldado" explico ella "El gran salvador del mundo mágico, quien detuvo la guerra y nos salvó a todos" el vampiro podía escuchar el dolor en la voz, la burla oscura en cada palabra. Hermione se sacudió quitándose esos pensamientos al menos hasta más tarde cuando no estuviera preocupándose obsesivamente por el pulso de su hermano "Disculpa mis modales, creo que no he tratado con alguien civilizado en… un par de años" dijo ella con una mueca incomoda "Mi nombre es Hermione Granger "se presentó. Extendió la mano para él. "Y a quien has ayudado es a mi hermano Harry James Potter". Explico "te estaré agradecida de por vida y espero que algún día yo pueda pagarte el gran favor que has hecho por mí y por mi familia"
"Soy Carlisle Cullen" el vampiro devolvió la cortesía aceptando su mano. "Soy un médico y vampiro" ella no mostro asombro ni dudo de su palabra, la tomo como verdadera y eso fue todo. A juzgar por la expresión del hombre eso no le pasaba a menudo, las preguntas solían brotar de los que lo escuchaban decir que era un medico sabiendo de su vampirismo o al menos se mostraba un gramo de curiosidad, en esta ocasión no había nada parecido en la joven bruja.
"Te debo una deuda de vida Carlisle Cullen" dijo ella seriamente. Carlisle sintió un tirón en sus manos y ella lo soltó después. "Ahora dime, ¿Qué debo esperar para cuando despierte?"
Carlisle no pudo responder. Harry eligió ese momento para abrir los ojos.
Lo primero que Harry vio fue la fea mancha roja en la cara de Hermione y los ojos asustados de la misma. Luego le llego al aroma de la sangre y su estómago retumbo hambriento, podía sentir los colmillos en su boca detrás de sus labios y la ponzoña viajando hacia ellos muy lentamente, apenas formándose sin fuerza en su boca, sabia sin que se lo dijeran que había despertado antes de que el cambio se completara.
"Te daría un abrazo" dijo Harry muy bajito, su voz apenas perceptible "pero si me acerco a tu cuello te daré un mordisco" Hermione estallo en una risita tonta y luego gruesas lagrimas corrieron por su cara.
"¿Estas bien?" pregunto ella con la voz rota, apenas conteniendo de saltar a sus brazos y ahogarlo en un asfixiante abrazo.
"E-es imposible" Los interrumpió una voz asombrosamente dulce, Harry miro hacia el costado encontrando al atractivo hombre mirando hacia el con incredulidad.
"Improbable" corrigió Harry "Lo imposible no existe junto a mi nombre" Harry se sentó, asombrado de poder hacerlo solo con una sensación fantasma de dolor. Los ojos verdes se escanearon abriendo y cerrando los dedos e incluso contándolos para asegurar que tenía todos, su pecho tenía diez gruesos cortes ya cicatrizándose.
"Lograste el cambio en tres horas" susurro Carlisle "nadie jamás atravesó el cambio a vampiro en ese tiempo antes, toma días que la ponzoña haga efecto en el cuerpo y lo convierta" Harry movió el cuello un poco sintiéndose entumecido.
"No estoy totalmente cambiado, más bien estoy… en proceso todavía" dijo Harry abriendo y cerrando la boca acostumbrándose a los colmillos más largos "¿Cómo hablas sin morderte la lengua?" Pregunto Harry sintiéndose incómodo. "Sabes...no importa ¿La sed vendrá de golpe cierto? Puedo escuchar la vena palpitando en Hermione y los ruidos de este piso son bastante claros ahora, aunque no más allá de eso, supongo que eso cambiara" El vampiro que lo convirtió se acercó con una expresión que Harry habló ligeramente divertida, en otro momento Harry se quedaría y hablaría con él, le agradecería su ayuda, pero ahora su agenda estaba llena así que su Sire debería que esperar. "Lamento que no te puedas quedar, pareces agradable" Harry se acercó con sus ojos roji-verdes brillando anormalmente "Te buscare pronto, iré a ti para saldar nuestra deuda" murmuro en una promesa antes de desatar su magia provocando el primer desmayo en el vampiro.
Los brazos del recién convertido atraparon al otro antes de que chocara contra el suelo.
"¿No lo dejaras quedarse?" pregunto Hermione sin impresionarse, ayudo a su amigo a dejar al hombre en la camilla.
"Puedo escuchar a los aurores venir corriendo, vienen a matarlo" Harry podía escuchar cosas como 'amenaza para nuestro salvador' y 'no permitiremos que un vampiro lo mate' "¿Se te olvido atar la lengua de alguien?" pregunto Harry curioso sin juzgar a su hermana en lo más mínimo. Hermione frunció el ceño viendo a la puerta con curiosidad y ya empezando a protegerla fuertemente.
"No, pero estaba demasiado preocupada y podría haber perdido a alguno" dijo ella juzgándose, Hermione no podría decirlo con certeza y eso le disgustaba, tenia que estar más alerta
"Esta bien Herms" Harry le toco el brazo, siendo muy cuidadoso porque no sabia como era su fuerza actual. "Uno o dos aurores no me molestan, al menos no ahora mismo" confeso "vamos a poner a mi Sire a salvo de regreso a casa y luego desapareceremos hasta que haya comido o bebido un poco de sangre" Harry hizo una mueca al decir el final, tendrían que acostumbrarse a eso.
Hermione tomo su palabra y se acercó al vampiro inconsciente, uso un pedazo de su ropa (sin importarle perderla más ya que estaba desgarrada de todos modos) para convertir un traslador pasándoselo a Harry para que pusiera la dirección. Harry tomo el pedazo de tela y lo miro por un buen rato escuchando a los aurores cada vez más cerca.
"No se de dónde viene" gruño Harry impregnando su firma mágica en el traslador firmemente y luego colocándolo en las manos del vampiro inconsciente. "Potter Manor" gruño viéndolo desaparecer. Dio un paso atrás justo a tiempo para que la puerta fuera azotada con violencia.
Hermione estaba de pie allí luciendo encantadora a pesar de estar herida y miro a los aurores con un total desapego emocional, como si no le importaran en lo más mínimo.
"Lo lamento caballeros" dijo Harry fríamente "creí que al menos unos minutos con mi hermana serian respetados desde que acabo de salvar el mundo otra vez" Harry rompió el resto de su camisa hacia atrás no teniendo sentido usarla a jirones y luego la lanzo hacia atrás dejando que ellos vieran lo mal herido que estaba, Hermione amablemente transfiguro algo para él. Harry le agradeció y regreso a los aurores parados en shock "Pero al parecer es demasiado pedir" Harry miro a todos y cada uno de ellos a los ojos, todos parecían listos para salir corriendo, como si cualquier cosa los fuera a asustar, malvadamente Harry dijo "boo" sobresaltando a algunos, apenas y evito reírse.
"¿P-Potter?" Pregunto uno de ellos, Harry asintió sin reconocerlo lo cual no era una novedad porque el mundo entero lo conocía y él solo conocía a un puñado de personas. "D-dijeron que moriste junto a q-quien tu sabes. Que estabas muy mal herido, dijeron que un vampiro..." Harry rodo los ojos cuando el resto de los aurores buscaron la presencia del vampiro en la habitacion.
"Honestamente" bufo interrumpiendolos "¿Tienen algo para mí, caballeros? ¿O solo quieren quedarse allí parados mirándome?" pregunto cambiando de tema sin aparente esfuerzo "Tengo que reunirme con algunas personas hoy y preferiría no llegar tarde" el más alto de todos se aclaró la garganta.
"Mis disculpas" dijo con respeto "solo nos asegurábamos de que estaba a salvo durante su recuperación" Harry les dio una poco impresionada mirada
"Derrote a Voldemort" dijo Harry "no deben preocuparse por mí, sino por los mortifagos que seguramente empezaran a correr como pollos sin cabeza ahora que no tienen un señor que seguir" Los aurores se estremecieron ante el nombre, pero amablemente dieron sus disculpas y se marcharon en silencio. Harry espero hasta que los escucho bajar de piso y entonces se giró a Hermione. "Vamos directamente a mansión Potter y luego a la madriguera" Dijo con expresión sombría,
"¿Te dirigirás a la prensa en algún momento?" pregunto Hermione ya acercándose para seguirlo.
"Quizás" fue toda la respuesta que obtuvo y ella no presionó al respecto, poco le importaba a Hermione y la única razón por la que lo menciono fue por las especulaciones que comenzarían a correr pronto. "Ahora nos vamos" Hermione desecho sus pensamientos mas preocupantes, se acurruco en el costado de Harry, a la suficiente distancia para no tentarlo demasiado con su sangre y lo suficiente para usar la aparición directamente a través de las barreras más poderosas.
"Cuidare de nuestro huésped mientras cazas" Harry asintió. Podía hacer eso, mansión Potter colindaba con algunos nuevos barrios muggles con algunas personas un poco malas que el mundo no extrañaría. "Toca si me necesitas" Harry le sonrió e hizo un murmullo de acuerdo ante el pequeño código secreto compartido.
"Volveré" Harry desapareció dramáticamente y Hermione rodo los ojos.
"No eres Terminator" dijo al espacio vacío.
Espero disfruten la nueva historia, el resto de las parejas están por decidir, la única que es 100% segura es Harry / Draco / Edward. ¡Revisen!
