Los soldados iban a explorar el norte de las murallas partiendo desde Karanesse. Aunque fue todo un lío para conseguir esta expedición, pero viendo la situación en la que estaba la humanidad, los del Gobierno y la Reina Historia Reiss aceptaron la misión. No podían negarse a las declaraciones por parte de tu nueva comandante, y tu jefe de escuadra.
Salían por la puerta Oeste de la Muralla María.
Las tropas estaban formadas y los jefes de escuadra con sus subordinados.
Habías contado aproximadamente 60 soldados y estabas algo emocionada por el echo de que era tu primera vez saliendo de estos muros.
Aunque te importaba un poco más como irían las cosas al llegar al supuesto cuartel en el que se hospedarían, esperas que no haya ningún titan activo por la noche o que este cerca.
Ya habían abierto la puerta principal por completo, tú y los demás estaban en posición. Era de esperarse que los jefes empezarían con sus discursos motivadores, aunque tú no les prestabas tanta atención, estabas concentrada en tu objetivo.
--¡¡AVANCEN!! ¡Comienza la expedición al norte de las murallas! - gritaba Hange para animar a los soldados como lo hacía Erwin antes de morir. A ti te aturdían sus gritos ya que eras parte de una escuadra de el frente, pero comprendías porque lo hacía; ser comandante no sólo es dar órdenes y gritar, es cargar con todo el peso y la culpa de tus decisiones, llevar la valentía y coraje de tus compañeros al máximo para estar con perfecta coordinación, sin mencionar el sacrificio que puedes obtener.
-¡¡ ENTREGUEN SUS CORAZONES!!- exclamó de nuevo Hange al ver que la tropa de la legión estaba por completo fuera del distrito de Karanesse y las puertas se cerraban detrás de ellos.
-¡Tomen la posición a larga distancia!- Se escuchó una nueva orden de Hange, que lanzó una bengala de humo verde, para indicar el camino hacia delante, a lo que los soldados respondieron. Rápidamente se observaron las cuadrillas de tres o cuatro personas separarse y tomar su posición, al igual ver el color verde en el cielo.
Los soldados avanzaban, cada uno en sus caballos que relucían a la luz del sol penetrante, que hacía sudar a a cada uno de los mencionados. Menos a ti y a otras dos personas.
Entre galopadas y capaz verdes, había un caballo negro... feroz e imponente, y sobre el montaba tu superior.
Tú te preguntabas que era lo que pensaba aquel azabache, era demasiado serio y nunca lo habías visto expresar emociones positivas, pero como era de esperarse de ti, estabas más concentrada en tu objetivo...
-¡Capitán Levi!- anunció Sasha-Un titan de 13 metros ¡es un anormal!, se acerca rápidamente -terminando con esto último, la chica tomó su arco y agarró una flecha, apuntando directamente a sus ojos para cegarlo. Disparó una flecha para acertar con presición y una seguida para dejarlo completamente ciego. Tú te quedaste algo impresionada por su puntería, aunque pensabas en desafiarle más adelante.
En el cielo se veía la vengala de humo negro, disparado por ese hombre pequeño con cabeza rapada que te parecía estúpido.
-Oi Jean cuida de mi caballo -dijo el pelinegro -Y tu Mikasa no dejes que reciba ningún rasguño ese mocoso - ordenó el ojos de zafiro. Para ti era más que obvio, cuando se refería con mocoso y ningún rasguño, era el preciado titán cambiante, te parecía como si fuera una princesa, pero comprendías en la situación en la que estaban, no se podían dar el lujo de perder a Eren.
- Si, señor -gritaron los dos cadetes al unísono.
-Amanda... cambia a equipo de maniobras tridimensional cuando el titan este cerca... aún no se ha regenerado por completo, pero sigue corriendo hacia acá ese pedazo de mierda.
-Por supuesto, capitán -respondiste, y te colocaste sobre tu caballo.
Antes de que el titán estuviera cerca volteaste a ver detrás tuyo; viste a Mikasa obsevar tu cabello negroazulado. Cuando cruzaron miradas ella abrió ligeramente los ojos y volteó a ver a Eren.
Tu caballo blanco seguía cabalgando a velocidad.
El Titán ya estaba lo suficientemente cerca como para que tú superior diera la siguiente orden.
-Ahora... -Los dos clavaron sus ganchos en la piel del titán, cada uno en los costados de su espalda tú en una rápida expulsión de gas estuviste en la parte trasera de los tobillos del gigante, y cortaste con habilidad. Se escucho un estruendo y una nube de polvo con rocas que se elevaba por los aires. Y como por arte de magia Levi enganchó en la nuca y rebanó la mencionada. Habilidosamente los dos volvieron a sus caballos.
-¿Qué se siente ser parte del escuadrón de élite Amanda?- preguntó aquella a la que le dicen, "chica patata".
- ... Nada en especial -respondiste algo indiferente. La chica se sintió penetrada por una mirada fría, a lo que frenó un poco las galopadas de su caballo y se colocó a un lado de Connie. Los otros chicos menos Levi se quedaron estupefactos ante tu respuesta.
Escuchaste a unos murmurando a lado tuyo. Y viste a eso dos muy amigos y hermanos hablando de alguien llamado Armin.
-¿Mikasa, donde decías que estaba Armin?-preguntó aquel ojiverde.
-Ya te lo he dicho, en la parte trasera de la formación con el segundo escuadrón de élite.
Y ahí fue cuando recordaste quien era él y las posiciones del la legión, tanto en el terreno como por comandos.
El escuadrón de élite principal; comandado por el líder de escuadra o mayor Levi se encontraba en la retaguardia central, como siempre el lugar más seguro; aunque también se podían encontrar unos cuantos titanes a la hora de dividirse. El escuadrón de Hange estaba ubicado en el frente; ya que ella es la nueva comandante de la legión y tenía que dar sus órdenes. Y por último el escuadrón de investigación y élite secundario; comandado por el capitán Armin y lo que muy pocos sabían, el Titán colosal. El resto de la legión estaba a los costados.
-Amanda... Mikasa, ustedes dos son las que me ayudarán a eliminar a los titanes que se aparezcan en estos rumbos...aunque esperemos que no... los del costado izquierdo y derecho deben de hacer su trabajo...- el azabache hizo una pequeña pausa para voltearlas a ver, a ambas y cuando vio que estaban atentas al sonido de su boca, volvió a mirar al frente para continuar. -Cuando lleguemos a donde nos estableceremos respasaremos una vez mas el plan, ¿entendido?-dijo el ojos de zafiro para así alargar más su discurso. -Esto también va para el resto... ¿de acuerdo?- terminó.
-Entendido, señor -afirmaron todos a la vez.
Al caer la noche los soldados apenas estaban llegando a un Castillo antiguo que ocuparían para resguardarse. Tú estabas un poco curiosa de como se decubrió este Castillo fuera de los muros. Pero preguntarías a la comandante Hange al siguiente día, cuando estén repasando el plan.
Roderon y revisaron el supuesto Castillo, tu té quedaste a hacerle compañía a tu mayor.
Una vez revisado se dio la señal de que era seguro...,por lo que apenas se irían estableciendo.
Gracias por leer~ Jhafer
