El Príncipe Demonio
Capitulo III
Desembarco del Rey
Daemon se encontraba meditando, solo en una sencilla habitación del castillo real, meditaba sobre la vida, como esta podía dar un giro de 180° de un día a otro. Después de todo, una mañana te levantas siendo Jon Snow, el bastardo de Invernalia, y al siguiente día eres Daemon Targaryen, el verdadero heredero al trono de hierro, sí, la vida que conocías podía cambiar sin que lo esperaras.
La rebelión Greyjoy finalizo con la victoria de Robert Baratheon, que bueno para el tonto ciervo, mal por el estúpido incompetente de Renly, indiferente para Stannis, y sobretodo, excelente para Daemon Targaryen. La suerte estaba echada, había dejado lo mejor de sí en esa ridícula rebelión, ayudo a diseñar un plan que le facilito la victoria a Robert Baratheon y salvo la vida de su tonto hermano menor, claro que fue el mismo que puso la vida de ese medio hombre en peligro, pero eso no lo debía saber nadie más que él, y bueno, el tullido hombre que una vez fue Renly de la casa Baratheon.
En las guerras se dan las mejores recompensas, eso lo sabía cualquier persona, Daemon esperaba al menos que Robert le permitiera ser el escudero de un caballero de reputación media, carajo, antes hubiera aceptado ser el escudero de un caballero de rango bajo, pero se la jugó con todo en esa guerra, se merecía al menos eso.
Balon Greyjoy ya había sido juzgado, encontrado obviamente culpable por sus crímenes hacia la corona, tuvo que ver como asesinaban a su heredero y dos hijos más, su último heredero, un chico llamado Theon Greyjoy seria pupilo de su tío en Winterfell.
Robert quería matar a Balon y finalizar el legado Greyjoy, pero Jon Arryn lo convenció de lo contrario, y eso fue curioso a los ojos de Daemon, perdonaron a Balon Greyjoy y no a los inocentes hijos de Elia Martell, ¿Por qué? Daemon sabía que el valor político de Balon es sumamente inferior al valor político que los hijos de Rhaegar hubieran tenido de haber vivido, sin embargo, ¿Por qué dejarlo vivo? ¿Acaso querían que los Siete Reinos olvidaran lo que sucedió en la rebelión de Robert? Era eso, ¿Querían que Robert fuera recordado como un Rey justo? No había honor, solo hipocresía, eso era el honor del Sur, pura y barata hipocresía.
Jon Arryn aparentaba ser un hombre amable de buen corazón, justo y honorable, pero Daemon lo supo con solo verlo una vez, ese hombre, ese detestable anciano no era nada más que un hipócrita señor con aires de grandeza, y pagaría, porque era igual de responsable de todo lo que había pasado.
— Jon, voy a pasar — La voz de Ned Stark llego a los oídos de Daemon — Parece que fue hace años que salimos del Norte.
— Bueno, tu saliste del Norte, yo me cole como un polisón — Dijo Daemon, sacándole una pequeña sonrisa a su tío.
— No creas que he olvidado eso, Jon. Cuando regresemos al Norte te castigare por esa estupidez, pusiste tu vida en riesgo.
— Lo sé, y lo entiendo. Aceptare cualquier castigo que creas necesario, se de antemano que lo que hice estuvo mal — Daemon suspiro levemente — ¿Por qué viniste, Lord Stark?
— ¿Acaso no puedo venir a ver cómo estás?
— No, no es eso. Solo dudo que hayas podido librarte del Rey Robert solo porque si, ¿Pasa algo?
— A veces eres muy perspectivo, Jon — Comento Ned — Es cierto. Robert me pidió de favor que viniera a buscarte, dará unas recompensas por la ayuda y desea que estés presente.
— ¿Yo? — Daemon fingió ignorancia — Soy un bastardo, Lord Stark. Lo menos que quiero es causar conmoción en la sala del trono, no merezco estar ahí.
— No digas eso, Jon — Su tío lo miro con simpatía. Ahí estaba otra vez, esa mirada de dolor, Daemon estaba seguro que podría usar esa culpa en un futuro a su favor — Robert es un buen hombre justo, tú lo ayudaste antes, y él no ha olvido lo que hiciste.
— Sí, es un buen hombre — Daemon hizo todo lo posible para no morir de la risa ahí mismo — Entonces vamos, no quiero hacer esperar al Rey.
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Sala del Trono
— Hemos demostrado que nadie puede venir y declarar la guerra como si nada — Las palabras de Robert Baratheon eran dichas en voz alta — Nuestra es nuestra furia. El lema de mi familia demostró ser letal nuevamente, ni los engendros de dragones o los falsos kraken pudieron con nosotros, ¡Un aplauso por la victoria!
Un coro de aplausos acompaño las palabras del Rey.
Cersei Lannister, la esposa de Robert, se encontraba sentada cerca de su esposo, miraba de manera indiferente la escena que se llevaba a cabo en frente de ella, a su lado se encontraba el príncipe Jofrey, un mocoso mimado de cabello rubio y ojos verdes, los colores familiares de su madre, y curiosamente, la calca exacta de su tío, Jaime Lannister.
— Ahora, ¡Que vengan las recompensan…! — Exclamo el ciervo — A ti, mi hermano menor, Stannis de la casa Baratheon, se te designo como Lord de Dragonstone hace más de una década, deber que has llevado a cabo ejemplarmente, pero teniendo en cuenta la condición actual de Renly, nuestro hogar ancestral, Fin de la Tormenta ha quedado desprotegido, por eso, aquí y ahora te nombro Stannis de la casa Baratheon, Lord Regente de StormˋEnd.
Durante casi una hora el Rey recompenso a cada uno de sus aliados, ya sea con títulos de caballeros, monedas de oro y algunas pequeñas tierras, a su tío se le ofreció un lugar en el consejo del Rey, pero termino rechazándolo, argumentando que su hijo era muy pequeño para hacerse caso de Winterfell, y esta vez Daemon tuvo que darle la razón, Robb es un joven inteligente y hábil, pero aun es inmaduro para gobernar un Reino tan bravo como el Norte.
— Ahora, Jon Snow, da un paso al frente — Dijo Robert, ocasionando sorpresa en Daemon, después de todo no esperaba ser llamado — Mientras muchos hombres supuestamente leales a mí me han estado lamiendo el culo, tú nos diste el plan que ayudo a finalizar más rápido esta remedo de rebelión, y no solo eso, salvaste a mi hermano Renly de una muerte segura, pocos habrían hecho lo que tu hiciste, y esa deuda debe ser saldada.
— Sus palabras son suficientes para mí, Rey Robert — Daemon se arrodillo frente al trono forjado por sus antepasados — Solo seguí las enseñanzas de mi padre, cumplí mi deber como soldado leal a mi Rey, que ahora me encuentre aquí, siendo felicitado por el hombre que mi padre llama su hermano, es la recompensa más grande que un bastardo como yo pudo haber recibido.
— Bastardo o no, eres hijo de Ned, el hombre que he llamado hermano desde niño, sin duda alguna Ned te ha criado con honor, mucho más honor de lo que la gran mayoría aquí puede presumir — Robert se levantó del trono, algo que no había hecho desde que esta reunión inicio — Mi hermano Stannis posee Fin de la Tormenta, pero dicha reagrupación dejo un Reino vacío, uno pequeño, el más pequeño de los Siete Reinos, pero un Reino de igual forma.
Los presentes captaron hacia donde iban las palabras del Rey, incluso Daemon se había dado cuenta, ¿Acaso Robert Baratheon lo hará? Imposible, simplemente imposible, ¿Acaso tenía tanta suerte? La mente de Daemon no podía dejar de dar vuelta, mientras esperaba que el Rey finalizara sus palabras.
— Robert — Cersei Lannister hablo por primera vez — ¿Qué estás haciendo? — Tal parece la Reina se había percatado de la locura que su marido estaba a punto de hacer — Lo que vas a hacer es…
— Calla, mujer — Robert sentencio las palabras de Cersei, avergonzándola públicamente en la corte real — Soy el maldito Rey de los Siete Reinos, y la deuda que tengo debe ser saldada.
— Su Excelencia — Jon Arryn, la mano del Rey, para sorpresa de todos apoyo las palabras de Cersei — No creo que sea sensato lo que quiere proponer.
— ¿También tú, Jon? Pensé que siendo hijo de Ned no te opondrías.
— Es un hijo bastardo, Robert — A pesar de haberlo dicho en voz baja, los presentes escucharon las palabras de Jon Arryn, Daemon por su parte miro de reojo a su tío, dándose cuenta que las palabras dichas por Jon Arryn lo habían afectado un poco, algo que definitivamente usaría a su favor — Por eso…
— Siendo un bastardo demostró más honor que muchos hijos verdaderos, que muchos presentes… — Robert los miro a todos, específicamente a Jaime Lannister — ¡Que muchos caballeros! ¿Verdad, Kingslayer? El honor es difícil de llevar, manchaste tu espada con la sangre del coño Targaryen.
Jaime Lannister comprimió sus puños con rabia, tragándose las palabras que quería decir.
Viendo que nadie más hablaría, Robert siguió tomando el rumbo de la conversación.
— Stannis se ira a Fin de la Tormenta, Dragonstone es un Reino que lucho codo a codo con los Targaryen, si lo dejo a cargo de cualquier Lord o segundo hijo, pueden los pocos leales Targaryen usar eso en mi contra, por eso — Fijo su mirada en Daemon — Necesito alguien leal, un muchacho joven que pueda crecer y moldear ese Reino, que me sea leal hasta la muerte, y tú, Jon Snow, eres el elegido.
— Rey Robert, me honra, pero soy un bastardo, alguien llamado Snow no será respetado por los nobles de Dragonstone — Dijo Daemon con falsa modestia.
— Entonces te hare aquí mismo un Stark — Un jadeo colectivo invadió la sala — O eso me gustaría decir, pero no es posible, ¿verdad? Sin embargo, puedo darte un nombre, así que ven, Jon Snow, ¿Aceptas lo que te estoy ofreciendo? ¿Aceptas serle leal a tu Rey?
La primera opinión que Daemon tubo de Robert fue que era un guerrero hábil, poco inteligente, pero bueno en la guerra, durante la rebelión su opinión no cambio, solo vio que Robert demostró ser imprudente, quiso usar eso a su favor, esperaba ser llamado escudero, pero que tonto fue, Robert Baratheon era solo un tonto fanfarrón, y sin darse cuenta demostró que el karma es una perra.
— Soy leal a la corona, hoy y siempre — Daemon tenía honor, por eso juro a la corona, la corona de su familia, no al Rey Robert ni a la casa Baratheon — Acepto, Rey Robert.
— Entonces dime, ¿Qué nombre deseas, Jon Snow?
— Dragonstone fue reinado por los Targaryen durante prácticamente 300 años, me gustaría llevar el nombre Stark, pero entiendo que no puedo llevarlo, al igual que un derivado, no le ocasionare problemas innecesarios a mi padre o a mi hermano Robb, por eso, para no olvidar de dónde vengo, quiero que mi nombre sea… — Daemon miro fijamente a Robert — Pendragon, Jon Pendragon.
— ¿Pendragon? — Robert alzo una ceja — ¿Por qué quieres resaltar a un Dragón?
— Para que los pocos leales Targaryen que queden se den cuenta de lo bajo que ha caído su dinastía, tan bajo que un bastardo legitimizado como yo puedo llamarse así mismo uno — Las palabras de Daemon eran las palabras que Robert amaba escuchar, y la sonrisa que adorno los labios del Robert Baratheon le demostró a Daemon que su elección de nombre había sido la correcta.
— Yo, Robert de la casa Baratheon, Rey de los Andals, Rhiones y los Primeros Hombres, Protector del Reino, te nombro a ti, Jon de la casa Pendragon, ¡Lord Regente de Dragonstone! — Exclamo emocionado el Rey ciervo.
Los presentes tuvieron que tragarse su orgullo y dignidad mientras aplaudían el triunfo irreal de un bastardo, un niño bastardo, un hecho que sin duda quedaría grabado en la historia y en la memoria colectiva de todos los presentes.
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Dragonstone – Castillo Velaryon
La casa Velaryon, una casa hermana de la casa Targaryen, su fundador según los textos históricos fue un Targaryen, un segundo o tercer hijo. Desde la conquista de Aegon el Conquistador y sus hermanas-esposas, Visenya y Rhaenys Targaryen, la casa Velaryon ha sido un abanderado fiel a los Dragones.
El actual Lord Velaryon, Lucerys Velaryon, miraba con recelo la carta que le había llegado el día de hoy de Desembarco del Rey, su ceño fruncido demostraba que el contenido de la carta no había sido de su agrado.
Lucerys es un hombre apuesto de complexión fuerte, su mirada violeta oscura contractaba con su cabello negro.
— Esposo, ¿Pasa algo malo? — Su esposa, Lady Eleanys Velaryon pregunto — ¿Qué dice la carta?
Eleanys poseía una figura delgada, pecho generoso, ojos color azul y un llamativo cabello rubio platinado
— El Usurpador gano, los Greyjoy fueron aplastados — Respondió Lucerys a su esposa — Renly fue herido de gravedad, no especifica que le ocurrió, solo que ya no es Lord de Fin de la Tormenta, Stannis fue nombrado Lord Regente de su hogar ancestral por orden del Usurpador.
— Oh — Dijo Eleanys — Entonces, ¿Qué pasa con Dragonstone?
— Robert Baratheon creyó prudente darle Dragonstone a un niño de 12 años, ¿Puedes creerlo? — Lucerys tiro la carta al fuego que calentaba su estudio — Pero eso no es lo peor, si no que le dio el hogar ancestral de los Targaryen a un niño bastardo, el bastardo de Ned Stark. Aun cuando Stannis era Lord de Dragonstone, el Usurpador trataba este Reino como basura, no conforme con eso ahora nos denigra colocando un bastardo como Lord Regente.
— El ciervo quiere mostrarle a Westeros que somos el desecho de los Siete Reinos, ya no me sorprende — Medito Eleanys — ¿Cómo es el niño?
— ¿El bastardo de Ned Stark?
— Sí. ¿Cómo es él?
— No lo sé, la carta no especifico eso.
— Lucerys, debemos jugar con lo que tenemos a nuestra disposición, sabíamos que el usurpador nos trataría como ratas, hemos sobrevivido más de una década siendo infravalorados. El niño podrá ser un bastardo legitimizado, pero podemos ver que tan útil puede llegar a ser.
— ¿Piensas usar al niño?
— Aegon y Rhaenys fueron asesinados por Tywin Lannister, quien luego se convertiría en el padre por matrimonio del usurpador, juramos vengar a la casa Targaryen, y si Robert Baratheon quiere hacernos menos dándonos como Lord Regente a ese niño, entonces usaremos las pocas piezas que tenemos a nuestra disposición para ganar ese juego.
— Así es el Juego de Tronos, ¿verdad, mi amor?
— Sí. Así es el Juego de Tronos.
Lo que ninguno de ellos sabia, es que ese niño seria la carta del triunfo para su causa, y que fue el mismo usurpador quien les dio la pieza ganadora para entrar por la puerta grande al juego.
Sin que Lucerys o Eleanys se dieran cuenta, una figura escucho a escondidas la conversación, dicha figura pertenecía a una niña de piel blanca y figura delgada, teniendo como mayor atractivo su largo y sedoso cabello plateado, que hacían juego con su radiante mirada color violeta.
«Hielo y Fuego son la clave»
«El niño nacido de la canción de Hielo y Fuego deberá unirse a la madre de Dragones»
«Reviviendo nuevamente la canción, y trayendo consigo el renacimiento de su casa»
Esas palabras llevaban días en su mente, las escuchaba cada noche cuando caía dormida, ¿De donde provenían? Ella no lo sabía, ¿Qué querían decir? Eso también era un misterio.
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Dragonstone
Daemon vio por primera vez el hogar ancestral de los Targaryen, de su familia.
Si tuviera que definirlo en una palabra, sería sin duda alguna "majestuoso", no era el castillo más grande ni el de mejor arquitectura, pero Dragonstone tenía ese algo, su presencia, o más, una esencia mágica que solo había sentido en el castillo de los Stark en Winterfell; las historias afirman que los Stark poseían magia en su sangre, de ahí que su castillo tenga una esencia especial, y si los Stark la tuvieron en el pasado, sin duda alguna los Targaryen también, fueron legendarios jinetes de dragones, por supuesto que su hogar ancestral estaría repleto de magia.
— Es más impactante de cerca — Dijo su tío, Ned Stark — Nunca había estado aquí, lo que se de Dragonstone lo leí en libros, había ilustraciones de su castillo, pero la imagen se queda corta.
Daemon debía darle la razón a su tío, este lugar es sencillamente impactante.
— Creo que la decisión del Rey causara un fuerte revuelco, Lord Stark — Dijo Daemon — Luego de que me diera Dragonstone, prácticamente obligo a los otros Lores a no infravalorarme y aceptar comercializar con mi Reino, pero esos Lores lo ignoraran, intentaran hacer que fracase solo por mi antigua condición de bastardo.
Ned lo miro en silencio, las palabras de Daemon lo hicieron pensar en ese hecho, un hecho que no había analizado. Daemon se convirtió oficialmente en Jon Pendragon, pero los Siete Reinos no olvidaran que fue presentado al mundo como Jon Snow, le harán la vida imposible, de seguro sus tratados y negocios serán poco fructíferos, y aunque Ned intentara ayudarlo, su ayuda sería prácticamente inexistente, en lo que refiere a grano y trigo el Norte es un Reino pobre, y Ned se lamentaba por eso, por no poder apoyar financieramente al hijo de su hermana.
— Jon, sé que no es mucho, pero la madera del Norte es la mejor madera de Westeros, no puedo prometerte un cargamento enorme ya que eso dejaría en rojo los números del Norte; pero puedo hacer que trasladen cierta cantidad de madera y que la distribuyas aquí, puedes construir escudos de alta calidad y dárselos a los hijos de tus abanderados, un obsequio de su parte debe hacer que al menos te den una pequeña oportunidad — Opino Ned Stark — ¿Qué dices?
— Eso no lo había pensado — Daemon fue sincero, la idea planteada por su tío no era mala — Es una idea maravillosa, Lord Stark; le prometo que le pagare esa madera en un futuro.
— Por dios, Jon. No necesito que me la pagues, considérala un regalo de mi parte, ya veremos que más cosas pueden ser enviadas desde el Norte, Robert pudo haberte regalo un Reino, pero te lo dio con las manos vacías, Dragonstone es un Reino que hasta la caída de los Targaryen bebía de la bóveda Real, debes implementar contratos de comercio o tus números se irán a pique rápido.
— Parece que no hay mucho descanso en la vida de un Lord Regente, ¿cierto, Lord Stark?
— Esa parte evitas contársela a tu heredero, lo último que quieres es que salga corriendo por el miedo — Bromeo Ned — Solo eres un niño, Jon. Sin embargo, ¿Sabes que debes casarte con alguna casa vasalla?
— Sí. Lo he estado pensando desde que salimos de Desembarco del Rey, la casa con mayor poder en Dragonstone es la casa Velaryon, una casa hermana de la casa Targaryen, Lord Stannis ya era un adulto y dicha casa no tenía una hija que ofrecer para sellar una alianza, pero hoy la historia es otra, pregunte y descubrí que la casa Velaryon tiene una hija de mi edad.
— He escuchado sobre ella, nunca ha salido de Dragonstone, dicen que su salud es muy frágil, según lo que dicen los otros Lores, Lord Stannis solo la pudo ver una vez y eso fue hace años.
— ¿Tan grabe esta? Espero no sea tan preocupante su condición, me gustaría que su familia y yo no empecemos con el pie izquierdo.
— Hay otra cosa, aunque sería lo de menos.
— ¿Qué es?
— No es nada grabe, es sobre la apariencia de la niña.
— ¿Tiene algo raro en la cara?
— Lo opuesto, dicen que es muy hermosa. Lord Stannis dijo que cuando vez a la niña es como ver a las princesas Targaryen de antaño, Lord Velaryon tiene ojos violetas y Lady Velaryon posee el cabello rubio platinado, la niña parece haber heredero los mejores rasgos de sus padres y la fusión de eso fue una belleza Valyria, la bella Valyria de los Targaryen.
Daemon prefirió guardar silencio, meditando para sí mismo sobre ese hecho, un hecho muy peculiar que ahora no podía sacar de su cabeza.
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Horas Después – Castillo Velaryon
— Lord Lucerys, ha llegado Lord Stark — Anuncio un sirviente de Lucerys Velaryon — ¿Qué desea que haga?
— Hazlo pasar — Dijo Lucerys.
— Como usted ordene, Lord Lucerys.
Al poco tiempo Eddard Stark ingreso a la habitación.
— Con permiso — Ned dio un paso al frente — Espero no importunar, Lord Velaryon.
— Para nada, Lord Stark — Lucerys le ofreció asiento, uno que Ned tomo y ambos quedaron sentados, uno frente al otro — Debo decirlo, Lord Stark; y espero no tome a mal mi comentario, pero usted es un hombre con mucha suerte.
— ¿A qué se refiere? — Ned ya se hacía una idea, pero lo mejor era seguir la corriente.
— Bueno, no es extraño que los Señores como usted y yo tengan bastardos, por mi parte no tengo ninguno, pero mi señor padre que en paz descanse tuvo 3 bastardos, todos muertos en la rebelión del Rey Robert. Sin embargo, tener bastardos no es lo curioso, es que a ese bastardo se le dé un Reino propio, lo admito, Lord Stark; siento un poco de envidia de usted — Explico Lucerys.
— Los Velaryon — Ned odiaba divagar, y por eso hablaría francamente — Soy posiblemente muy diferente a los Lores con los que está acostumbrado a hablar, por eso quiero ser franco y no hacerle perder el tiempo. Usted y yo sabemos en el predicamento que el Rey Robert no puso a ambos, le dio Dragonstone a mi hijo; sin embargo, es un Reino que no lo respetará, sea un bastardo o no, por eso debo imaginar que usted ya se hace una idea de porque estoy aquí.
— La casa Velaryon en el pasado fue una casa que le dio varias Reinas a la casa Targaryen, siempre hemos sido una casa cadete en Dragonstone, pero mientras el hijo del próximo Rey crecía, éramos nosotros, los Velaryon quienes mandábamos en Dragonstone. Sin embargo, hoy el día mi casa no espera darle una Reina a la dinastía Baratheon, sabemos que es imposible, pero dígame, Lord Stark, ¿Qué sentiría usted si tuviera que darle su hija en matrimonio a un bastardo legitimizado? De ver nacer futuras Reina pasamos a darle una esposa a un bastardo.
Ned no respondió al instante, sabía que Lord Velaryon entendía la situación en la que ambos se encontraban, él podía negar el compromiso el día de hoy, pero solo bastaba la orden de Robert para que aceptara, y si esperaba a eso su casa seria avergonzada públicamente una vez más.
— El Norte no es un Reino rico, usted sabe eso, el clima evita que produzcamos productos que en el Sur son comunes. Sin embargo, que un hijo del Norte sea Lord Regente de un Reino en el Sur es un honor, y estamos dispuestos a ayudarlo en todo lo posible — Comento Ned, sacando la estrategia que anteriormente planeo junto a Daemon — La madera del Norte es la que mejor calidad tiene en Westeros, este año no creo poder enviar un cargamento a Dragonstone, pero puedo enviar lo suficiente para que cada hijo de las casas cadetes reciban un escudo de práctica como regalo, un escudo de madera del Norte dura hasta 3 años más que un escudo normal. La cerveza del Norte es fuerte, tiende a embriagar 5 vasos más rápido que la Cervera sureña, la receta es privada, pero podemos compartirla ahora que Jon será Lord de Dragonstone, formar un negocio privado desde el Norte hasta Dragonstone, crearla en Winterfell y distribuirla usando las rutas marítimas de Dragonstone, por lo pronto propongo eso, ¿Usted qué piensa?
— Veo que no es un hombre simple, Lord Stark; tenía todo planeado — Dijo Lucerys, analizando la propuesta hecha por Ned — Son puntos válidos, la cerveza del Norte solo se consigue en el mismo Norte o en algunos casos en Riverdall, eso por la alianza matrimonial que usted tiene con Lady Catelyn, que ahora sea distribuida por nuestras vías marítimas nos dejara un amplio margen de ganancia, y tomando en cuenta los escudos que gratuitamente planea regalarle a los hijos de las casas cadetes, será un gesto que sus padres agradecerán.
— ¿Entonces?
— No soy tonto, Lord Stark. El Rey Robert pudo no haberlo dicho, pero todos saben que la única forma que Jon Snow, no, que Jon Pendragon logre que Dragonstone lo acepte es casándose con mi hija, una niña que curiosamente posee su edad, si lo rechazo aquí y hora, el Rey me obligara y mi casa saldrá avergonzada, luego de todo lo que ha pasado, no le traeré deshonra a mi casa — Dijo Lucerys serenamente — Mi hija sabe que tiene un papel que cumplir como hija de los Velaryon, ya hable con mi esposa y está de acuerdo, nuestras casas se unirán en matrimonio.
— Eso me quita un peso de encima, lo menos que deseaba es que el Rey se viera inmiscuido en estos asuntos, pienso que cualquier indiferencia puede ser resulta entre nosotros — Comento Ned — Pienso que podríamos organizar una comida el día de mañana, mi hijo sin duda estará encantado de conocer a su futura esposa.
— Acepto su invitación, mi familia y yo iremos mañana en la noche — Lucerys asintió — Su muchacho, ¿Qué puede decirme de Jon Pendragon?
— Jon es un muchacho tranquilo y callado; sin embargo, puede presumir de tener un honor intachable, nunca me ha causado problemas y su relación con mi heredero, Robb Stark, es una relación sana entre hermanos, confían mutuamente entre ellos.
— Ya veo, entonces por sus palabras puedo suponer que Jon Pendragon no es un bastardo que envidiaba a su hermano verdadero, ¿cierto?
— En lo absoluto, ambos siempre han sido muy unidos, el sueño de Jon antes de venir aquí era el de convertirse en un caballero y servir en el futuro como maestro de armas en Winterfell.
— Bueno, veo que ese sueño ya no podrá hacerse realidad. Pero no todo es malo, lo cambio por algo mejor, de un futuro y simple maestro de armas a ser un Lord soberanos de uno de los Siete Reinos de Westeros, dije que usted tenía mucha suerte, pero el que parece haber nacido bendecido fue su hijo, ansió conocerlo pronto.
— Sé que Jon desea lo mismo.
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Listo, finalizado en Capitulo III.
Obtuvimos más de 10 Reviews, ¡Gracias por Todo! Sin embargo, fue después de cumplir la fecha planteada, así que no pude publicar a tiempo, un trato es un trato, mis amigos.
Sin embargo, ese logro no debe hacerse menos, superamos los 10 Reviews, si ya logramos eso no existe enemigo que no podamos derrotar juntos, espero contar con su apoyo de aquí en adelante.
Un giro de trama ultra impactante, ¿cierto? Daemon es oficialmente Lord de Dragonstone, quería alargar un poco más esa trama, pero pensé que sería aburrida de seguir y me fui con fuerza, después de todo, pronto deberán regresar a Desembarco del Rey y ahí podre armar las culebras políticas que hicieron grande a Game Of Throne.
Ned, ¿Qué hacer con Ned? Créanme, eso me tiene loco la cabeza, ¿Lo mato? ¿Lo dejo vivir? El personaje de Ned inclina mucho la balanza en direcciones opuesta a la que deseo llevar mi historia, pero por otro lado, no deseo matarlo, veremos qué hacer cuando llegue el momento.
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Ahora los Reviews:
CHRISTOFELD:
Tarde un poco, 31 días para ser exacto, pero aquí está el capítulo, mi amigo.
Aegon I Targaryen:
Gracias, aquí tienes la continuación. Por cierto, adoro tu nombre de usuario, ¿Lo creaste cuando GOT aún no era famoso en Fanfiction? Pregunto porque es perfecto, Aegon I Targaryen, si alguien lo hubiera intentado crear en los últimos 3-4 años le habría salido que ya estaba tomado.
Guest:
Me tientas, me tiendas… ¿Sera? ¿O mejor no? Dios, me tientas, amigo.
Gaby:
Wow, un seguidor extranjero. Gracias por tu apoyo, my friends.
Guest:
Inserte meme de Auronplay: "¡Me estoy poniendo nervioso!". Siento que Martin va a estirar la pata antes de concluir Vientos de Invierno y Sueños de Primavera. Sé que el hombre es ateo, lo ha dicho muchas veces, pero Diosito dale salud y vida a ese gordito, no puede morir aun.
trinity seven:
Jejeje, eso es lo que esperaba, gracias por notar el paralelismo, amigo mio.
carlos t:
Ned como personaje es uno muy humano, desgraciadamente debido a eso comete errores fatales. Existe una teoría, una que afirma que Ned es un villano en la historia, que todo su honor y palabra fueron una actuación para quitarle Winterfell a Brandon y casar a su hija con la futura descendencia de Robert, pero claro, es una teoría, pero quien sabe, George R.R. Martin es diabólico y siempre afirma que lo blanco puede ser negro y lo negro gris, pero que nadie es completamente puro.
YAMI:
Tremendo, un Reviews ultra largo, los adoro. Primero, logre llegar a los 10 Reviews, pero como no fue en el tiempo pautado, no publique, Segundo, mi internet es un asco (vivo en Venezuela y creo no debo explicar más). Sobre tu primer PD, gracias, lo tomare en cuenta para no atrasarme más de lo necesario, siéntete libre de opinar y aconsejar todo lo que desees, yo disfruto saber que tengo seguidores como tú, mi amigo. Sobre tu segundo PD, solo puedo decirte que te lances con todo, escríbela, publícala y avísame para leerla porque estoy seguro que me tendrás como un ultra fan, suerte en tu proyecto.
MatNot:
Gracias, me esforzare para darle un desarrollo creíble de aquí en adelante, porque como sabemos vendrá política, política de la buena.
Blackbird:
Súper, gracias por la publicidad, amigo mío. Espero contar con tu apoyo.
Nancy:
Yo amo, súper amo a Dany, aborreceré el Season 8 con todo mi corazón, si iban a volverla una Loca Tirana al menos hagan 3 Temporadas encaminándola en esa dirección, no la cambien de un capitulo a otro.
Leslie08:
Aquí estoy con la continuación, espero no te haya defraudado, amigo. Daenerys vendrá con todo pronto, espero no quedar debiendo con ella, jejeje.
LianaFSM:
Hago el intento, quiero que Daemon sea un personaje completo, no un tonto honorable, sino un tipo que sacrifique a quien deba sacrificar y sea justo con quien lo merezca de verdad.
Samos39:
Cool, gracias amigo mio.
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Voy a sincerarme con ustedes, lo hago con el corazón en la mano. Tranquilos, no es nada malo, en lo absoluto, en realidad es algo bueno, grandioso de hecho.
Amigos, compañeros, seguidores del Fanfic, gracias por todo su apoyo, logramos llegar a los 14 Reviews, ¡14 Reviews! Nunca creí eso posible, fue un sueño hecho realidad, no sé cómo pagarles todo lo que han hecho por mi, solo puedo decirles gracias y darles este capítulo como agradecimiento.
Es por eso que vengo aquí con el corazón en la mano a pedirles un favor: ¿Podriamos intentar llegar otra vez a los 14 Reviews nuevamente? Sé que pido mucho, pero sería maravilloso lograrlo otra vez.
Lo dije la última vez, ustedes son usuarios reales, personas que valen la pena, ¿Saben por qué? Hay muchos que solo entran, leen y se van, pero ustedes no, ustedes se toman en tiempo de comentar dejándome un Reviews, eso los hace diferente, los hace especiales, y para mí, su humilde servidor… los convierte en mis héroes.
¡Espero contar con ustedes nuevamente!
¡Mil Gracias de Verdad!
