Preparativos
La desastrosa primera ofensiva había hecho que Equestria perdiera casi todo el territorio del norte después del inicio de la guerra, se había perdido contacto con Cadence. Vanhoover, junto a muchos otros pueblos y ciudades pequeñas habían caído en los cascos de Sombra.
La situación de la guerra se había vuelto desesperada, las dos Hermanas ahora comandaban en distintos puntos de la guerra, Luna al este, Celesta al oeste, compartiendo las dos mando en el centro del frente. Viendo la desesperada Situación las tres princesas acordaron cambiar completamente la estrategia, prepararse para defender la que sería llamada la línea Armor, siendo el general Shining Armor quien propusiera la idea.
Así tropas en retirada y nuevas divisiones fueron enviadas a preparar la defensa de la Linea Armor, fue así como las tres hermanas Pie se unieron al conflicto, Limestone, Maud y Pinkamena Diane Pie, las tres en el mismo grupo. Al llegar a la línea Armor, se encontraron con largos campamentos militares, apenas llegaron se les entrego una pala a cada una y se les llevo a la posición a defender.
Los nuevos se encontraron con millares de ponis cavando en línea hasta donde alcanzaba la vista.
-¿Entonces el plan para la Línea Armor, es cavar un agujero y esperar al enemigo? – Cuestionó Limestone
-Nos queda bien, mas considerando que toda nuestra vida hemos trabajado con piedras – respondió Maud en su típico tonó
-Bueno, solo me gustaría saber si Marble la lleva mejor en la unidad médica, lástima que no pudimos parar a ver – añadió Pinkie – ¡pero, vamos equipo ánimo, tenemos trabajo que hacer!
Dicho esto, las tres se unieron a la obra, sin embargo, cavar pronto se volvió monótono, las horas pasaban muy lento estando ahí y a pesar de las Pie estar acostumbradas a la obra, el solo cavar, les era aburrido, en la granja de piedras tenían mucha más variedad de trabajos.
-¿Soy yo o el tiempo se volvió mil veces más lento? – alegó Limestone recargándose en la pala.
-¡Miren lo que hice! –exclamo Pinkie emocionada, mostrándoles un Poni que había esculpido en una pequeña roca, un poni soldado.
-Pinkie toda sabemos esculpir en piedra con nuestros cascos- añadió Limestone.
-No, no, solo mira – respondió Pinkie señalándole un mini ejército de ponis piedra.
-¡¿Cuánto tiempo llevas haciendo eso en lugar de cavar?! – cuestionó Limestone
-¿debíamos cavar? – respondió Pinkie.
-¡Pinkie!
-Silenció- interrumpió Maud – Miren
Pinkie y Limestone se asomaron junto a Maud y vieron a todas las tropas que venían en retirada, y refugiados de las ciudades y pueblos ocupados. Entre todo esto vieron que se acercaban varios carromatos médicos.
-¿Es posible que Marble venga en alguna?-preguntó Pinkie
-Tal vez – respondió Maud
Mientras más se acercaban, al campamento, más atención recibían, algunos incluso parecían buscar con la mirada, entre los que venían del frente, buscando encontrar tal vez algún conocido, un amigo, o incluso un familiar. Las Pie no eran distintas, permanecieron observando los grupos médicos esperando ver a Marble, lo que vieron fue demasiados heridos, rostros desesperanzados, almas rotas.
-Eso no se ve muy bien…- comentó Pinkie como si los ánimos se le fueran.
-No se podía esperar otra cosa – le contesto Limestone, regresando a cavar.
Finalmente llevando un carromato medicó se encontraba Marble, caminando junto a ella estaba Fluttershy y dentro del carromato, estaba Readheart atendiendo a dos pegasos, una siendo Rainbow Dash, quien había perdido la conciencia poco después de ser sacada del frente.
-Ahí, esta Marble – dijo Maud, con su ánimo incambiable.
-¡Marable! – grito eufórica Pinkie moviendo rápidamente uno de sus cascos a modo de saludo.
Marable la alcanzo a ver, se sonrojo y siguió caminando regresando al mismo tiempo el saludo con una pequeña sonrisa nerviosa. Limestone volvió a asomarse viendo así a su hermanita, le tranquilizaba que estuviera bien y a pesar de que le hubiera gustado estar todas juntas, entendía que Marble prefiriera el cuerpo médico antes que tener que luchar.
Una vez cruzada la zona en la que se establecerían las trincheras, el cuerpo médico se dividió del grupo y se fue estableciendo unos kilómetros atrás de las posiciones de artillería y comando, donde establecerían el hospital militar, no estaban demasiado lejos ni demasiado cerda del frente, lo que en caso de necesitarse, les daría tiempo de retroceder. Para cuando el grupo de Readheart llegó ya estaba armada gran parte del hospital, por lo que solo tuvo que mover a sus heridos dentro y acomodarlos.
Primero bajaron al pegaso de crin gris, lo acomodaron dentro y regresaron por Dash, la pegaso cian era la más grave de los dos heridos que traían.
-¿Entonces se conocieron en la academia de vuelo? – preguntó Readheart a Fluttershy
-Sí, éramos muy buenas amigas, siempre me defendía y llegó a ser la única que me apreciaba en la academia. – respondió Fluttershy.
-¿Qué paso?
-Cuando descubrí mi talento con los animales me llevó a terminar mudándome a Ponyville, donde adquirí mi choza y la volví una especie de refugió para animales, después de eso mantuvimos algún contacto, sin embargo, a pesar de Clousdale y Ponyville no estar tan apartados uno de otro, Rainbow no baja demasiado a Ponyville.
-¿Pero, no se ha roto la amistad?
-No, Rainbow es una poni muy apegada a aquellos que considera amistades o familia, nos hemos seguido viendo, a veces siento que solo baja a Ponyville para visitar, ya que Clousdale en general tiene lo pudiera necesitar, no tiene necesidad de ir a Ponyville por nada. O no tenía… -rectificó Fluttershy al final mostrando una gran preocupación por la pegaso.
Cuando llegaron a la que sería la cama de Rainbow, Marble quien se había adelantado ya había preparado todo, ellas dos solo se encargaron de pasarla de la camilla a la cama. Readheart hizo un rápido chequeo en sus dos pacientes y procedieron a marcharse, estando en el frente podían llegar a salvar más ponis de las garras de la muerte. O al menos esa era la forma de pensar de Readheart. Antes de partir, sin embargo, se acercó nuevamente a Fluttershy y le dijo:
-Sí, quieres puedes quedarte junto a Dash por un tiempo, Marble y yo nos ocuparemos en el frente, asegúrate de cuidar nuestros heridos aquí, te comunicare por radió si necesitamos que prepares otra cama… y Fluttershy, tu amiga, estará bien, vivirá.
Fluttershy mostro una pequeña sonrisa que sus ojos tristes delataron como falsa, ella sabía que Rainbow, quien estaba básicamente casada con el cielo, no le gustaría nada tener que vivir lejos del mismo.
Las trincheras para el día siguiente ya tenían una mejor forma, ya habían dejado de cavar y habían pasado, a plantar picas y alambres de espino enfrente de su posición. Se instalaron algunas ametralladoras a lo largo de la trinchera y estaban empezando a traer madera para darles mejor forma. Sin embargo ya se podía ver el ejército de sombra a lo lejos desde los pequeños montes cercanos a las trincheras, con ayuda de unos periscopios, no les daría tiempo de terminarlas, tendrían que apañárselas con lo que habían avanzado.
El ejercito de sombra estaba formado principalmente por draugen, criaturas que el mismo rey había creado a base de necromancia para luchar, armadas con armas robadas de los territorios del imperio que no habían desaparecido con la ciudad y de momento las armas fabricadas para el ejercito de sombra solo las poseían los umbrums, criaturas espantosas con forma de ponis cadavéricos de pelaje oscuro que servían fielmente a sombra, algunos decían que sombra era de su especie, que su forma de unicornio era una simple fachada. Por último se encontraban los ponis bajo el control mental de sombra, sin embargo, el rey prefería usarlos como esclavos en sus minas y fábricas, así que las unidades de ponis bajo control mental eran pocas, sin embargo, sombra las usaría a su favor en más de una ocasión, pues sabía que los ponis de Equestria dudarían en matar a un poni inocente que no tiene control de sus actos, aunado a esto les daba un entrenamiento mayor que a los draugen a los que enviaba en masa con poco entrenamiento.
Sin embargo, los que de verdad aterraban a los ponis eran los umbrum, esas malditas criaturas no mostraban ninguna clase de miedo o remordimiento, los draugen eran peligrosos, pero solo en grupos grandes, si se veían superados inmediatamente huían, un poni medianamente bien entrenado podía resistir contra tres draugen a la vez, los ponis victimas de control mental llegaban a resistirse a sus órdenes y a veces a liberarse, pero los umbrum eran temibles, los que habían sobrevivido contra ellos, contaban que eran más resistentes que una piedra, más fuertes que un Grifo y más crueles que cualquier changeling. Los más escépticos decían que esto no era más que delirios de los soldados, como sea, los ponis en las trincheras estaban cerca de averiguarlo.
Las hermanas Pie, subieron junto con otros varios soldados a los pequeños montes y observaron desde ahí a lo que algunos comenzaban a llamar el ejército invencible. Incluso desde esa distancia, parecía que eran más que los ponis defensores de las trincheras.
-¿de verdad tenemos una oportunidad contra eso? – preguntó Pinkie preocupada
Ni Maud, ni Limestone respondieron solo siguieron como lentamente se acercaba el temible enemigo.
