La Propuesta
Los días pasaron, el ejército de sombra no hiso movimientos importantes, algunos pequeños ataques a lo largo del frente, bombardeos de artillería, pero nada de gran importancia, casi como si intentaran desgastar las líneas de Equestria, poco a poco.
Sin embargo, los reportes de los exploradores habían levantado alarmas a todo el alto mando de Equestria, que sus enemigos replicaran su estrategia era preocupante, pues volvería la guerra mucho más dura para ambos bandos. La principal preocupación, sin embargo, era que esto pudiera de hecho dar nuevamente la ventaja a sombra, puesto que su ejército de por si había demostrado ser más fuerte que el Equestriano, Celestia y Luna ya habían hablado incluso de replantear toda la estrategia de defensa, sin embargo, la mayoría de las propuestas involucraban ceder más terreno para poder retroceder a áreas más fáciles de defender o mejor preparadas, zonas fortificadas.
Al final las estrategias no fueron cambiadas, ni Celestia, ni Luna estaban dispuestas a ceder un centímetro de tierra sin pelear. Para aquellos en las trincheras esto solo significaba que estarían ahí por un largo tiempo todavía.
Hasta ahora su estancia en ese sitió ni siquiera pasaba de los dos meses, todavía estaban frescos, a pesar de unos cuantos la mayoría aun no tenía mayor problema en quedarse ahí, pero si la guerra se alargaba demasiado eso no tardaría en cambiar, una guerra de desgaste en ese agujero, la simple idea era preocupante para muchos… pero no tenían opción.
Para las hermanas Pie la situación no cambiaba demasiado, la granja de piedras las había a acostumbrado a trabajar en condiciones similares, en condiciones duras, su estadía en las trincheras no sería más dura que la lucha por sobrevivir en general.
En los últimos ataques que habían sufrido, Pinkie había logrado acoplarse un poco mejor, sin embargo, su ánimo no mejoraba, Limestone, a pesar de su temperamento intentaba animarla cada que podía, Maud por su parte se mantenía vigilante la mayoría del tiempo.
RedHeart y Marble por su lado se encontraban en el campo médico, se encontraban en movimiento constante, del campo iban al frente y del frente al campo, siempre regresaban con al menos dos heridos.
Rainbow seguía ahí, al cuidado de Fluttershy quien también atendía a otros seis ponis, aunque a veces intercambiaban tareas Marble y ella, RedHeart era la única que siempre viajaba al frente.
Rainbow estaba mal, a pesar de los cuidados de su amiga la pegaso no parecía recuperarse, la noticia de su ala parecía haberle drenado cualquier otra fuerza que tuviera y empeorado su estado. Fluttershy, sin embargo, no se daba por vencida e intentaba de todo para levantar a Rainbow.
RedHead se preparaba para partir de nuevo al frente, sin embargo, antes de que pudiera salir un poni de pelaje café y crin de un marrón, la detuvo y le preguntó:
-¿Usted es la encargada de una pegaso llamada Rainbow Dash? Sus superiores me mandaron con usted ya que su paciente es la pegaso mejor capacitada para la prueba que haré.
-¿Qué? ¿Qué prueba? Si Rainbow está al cuidado de mi equipo, pero no fui informada de ninguna prueba. ¿Es una clase de tratamiento? Si es así dudo mucho que la ayude a curar su herida, además no estoy segura de que me agrade la idea de probar tratamientos nuevos en pacientes bajo mi cuidado.
-No, no, no es un tratamiento, es más que eso, además ya conseguí la aprobación de sus superiores solo necesito que usted me ceda el cuidado de la paciente, confíe en mi nada le pasara.
-¿Tiene algo que prueba lo que me está diciendo? Porque perdone, pero no cederé una paciente en el estado de Rainbow a lo que quiera que vaya a hacer.
El poni saco entonces un documento firmado que confirmaba lo que decía, RedHeart lo observó detenidamente, percatándose que todo era verdad, sintiendo entonces cierta impotencia y enfado al saber que su superior había cedido la jurisdicción de Rainbow sin consultarla y para celestia sabía que.
-Está bien, sígame ah…
-Whooves, Doctor Whooves
RedHeart entonces le guio por el hospital militar hasta donde se encontraba Rainbow, quien en ese momento se encontraba con Fluttershy, la pegaso se extrañó un poco cuando vio entrar a RedHeart con aquel poni, desconocido para ella:
-Ven Fluttershy, ya no nos corresponde cuidar de Rainbow
-¿Qué? Pero RedHeart Rainbow todavía necesita cuidados, no está en condiciones de salir.
-No saldrá, solo recibirá… otros tratamientos.
-¿Qué tratamientos? – cuestionó shy preocupada.
-No se preocupe, es perfectamente seguro, Rainbow estará en buenas manos – alegó Whooves
Fluttershy busco aprobación a esto con RedHeart, pero esta solo hizo un ademan con la cabeza dándole a entender que tenían que irse. Con esto hecho Fluttershy no muy feliz se dispuso a seguir a RedHead. Sin embargo, Rainbow se apresuró a alcanzar con un casco el casco de Shy y le dijo:
-¡Espera! ¿Vuelve a verme cuando tengas tiempo si? Y cuídate mucho
Fluttershy le regresó una sonrisa a su vieja amiga y asintió con la cabeza al tiempo que decía:
-Claro Rainbow, vendré a verte y estaré bien no te preocupes por mí.
Dicho esto tanto RedHeart y Fluttershy partieron dejando a Rainbow con Whooves, la pegaso solo se recostó sin despegar su mirada del poni, Whooves se acercó y explicó:
-Saludos Rainbow, soy el doctor Whooves, veras mi equipo y yo hemos estado desarrollando un proyecto, que puede ponerte de regreso en el cielo
-¿Qué? – cuestionó Rainbow ahora intrigada.
-Veras estuvimos desarrollando prótesis biónicas, empezamos con cascos y piernas en general, pero nos estamos expandiendo, serás la primera en la que probaremos un ala biónica, también tenemos intenciones de desarrollar cuernos biónicos, pero por el momento tenemos el proyecto de las alas y fuiste seleccionada porque cumples todos los requisitos. Has perdido un ala, sin embargo tu cuerpo fuera de eso, está casi intacto, no tendrás problema alguno resistiendo la operación, no habrá riesgos mayores.
-¿Pero, si soy la primera, como saben que el ala funcionara?
-Lo hará, apostaría mi vida, a que lo hará
Rainbow se quedó perpleja, pensativa, no sabía bien si le gustaba demasiado la idea, prestarse para ser la prueba de algo que tenía todas las posibilidades de Salir mal. Sin embargo, pensándolo de otra forma… no le quedaba mucho que perder.
-¿Cuándo seria? ¿Cuándo me pondrían el ala?
-En cuanto lleguemos al laboratorio empezaremos las preparaciones, para cuando te des cuenta estarás volando de nuevo – respondió Whooves con seguridad.
Rainbow observó el lugar donde antes hubiera estad su ala, sintió todo sentimiento en ese pequeño momento, tristeza, frustración… ira
-Entonces ¿Aceptas ser parte del proyecto?
-Acepto – respondió Rainbow, dando por hecho que aquella podría ser su única oportunidad de volver a volar.
