Prótesis

Rainbow fue llevada por el doctor hasta un hospital de Canterlot, estando tan lejos de las trincheras, Rainbow pudo notar un contraste muy fuerte, desde el día que partió hasta ese momento no había visto las zonas civiles de nuevo. Pueblos de pura alegría como Ponyville se habían vuelto grises y tristes, era como si Equestria entera estuviera de luto.

No era para menos, habían perdido una gran porción de terreno, muchos habían visto familiares y amigos partir al frente sin saber si los volverían a ver.

Por otro lado también logró ver zonas donde parecía que la guerra no existía, escuelas, parques, los pequeños parecían seguir siendo felices, algunos simplemente seguían sus vidas como si su vida no fuera afectada por el conflicto.

Rainbow por su parte era de las más, no había perdido a alguien, pero si parte de su cuerpo. Ya en el hospital el doctor asigno a Rainbow un cuartó donde la dejó esperando, mientras estaba sola la pegasos solo observó la ventana, la ciudad de Canterlot era probablemente donde más contrastaba todo lo que estaba pasando.

Al ser la capital de Equestria todo lo que pasaba en el reino se reflejaba ahí, la ciudad estaba llena de carteles de todo tipo, en su mayoría propaganda de toda clase, algunos promocionando el ejército, otros que acusaban al gobierno de Celestia de ser incapaz de salvaguardar Equestria.

La estabilidad del reino estaba débil, la capital reflejaba todo esto, ponis patrióticos desilusionados por las derrotas protestaban, trabajadores cuyo labor se había hecho más dura desde que la guerra inicio hacían lo mismo, otros solo se escondían en sus hogares aterrados por un mañana incierto.

En la clase alta de Equestria no era mucho mejor, algunos Vivian como si no les importara, otros trataban de hacer lo posible por apoyar al esfuerzo de guerra y otros simplemente trataban de sacar un provecho.

El Doctor a pesar de no ser de la más alta sociedad, se movía bien entre ambos contactos, los que querían solo provecho y los que tenían una seria preocupación por la posible caída de Equestria. Fue así como había logrado agrupar el dinero para llevar a producción su idea, idea que hasta ahora había dado resultado y que estaba a punto de llevar al siguiente nivel.

Con cuidado el doctor transportó en un recipiente de metal blindado el ala biónica, la primera que había fabricado, la que estaba seguro después de muchas pruebas que funcionaria.

Whooves volvió con Rainbow y procedió a explicarle:

-En esta caja de seguridad, traigo la primera alá biónica completamente funcional, terminada, todo está preparado para realizar el implante, solo necesito saber si usted lo está Rainbow Dash.

La pegaso se acercó al doctor, por un pequeño momento dudo, pensó que de no funcionar podría pasarle algo terriblemente malo, podía simplemente pasar que no lograra siquiera alzarse del suelo, pero si lo lograba y el alá fallaba en vuelo, muy probable era que muriera. Sin embargo, la duda se disipó más rápido de lo que tardó en llegar

-Sí, estoy lista… hay que hacerlo.

Dicho esto, Rainbow fue llevada por el doctor a una sala especial, una sala de cirugía específicamente adaptada para llevar acabó la operación necesaria para implantar el ala biónica.

En la sala Rainbow fue llevada hasta la cama en la que sería tratada, la pegaso tuvo una última oportunidad ahí de arrepentirse, pero no lo hizo, lo más relajada posible se acostó, permitiendo que la sedaran.

Apenas estuvieron seguros de que la conciencia y los nervios de la pegaso estaban completamente dormidos comenzaron la operación, abriendo nuevamente la herida extrayendo lo que quedaba del ala original, abriendo paso así para la biónica, con cuidado buscaron cada uno de los nervios y venas que antes conecto con el ala de Rainbow para fijarlos al ala biónica.

Era un proceso complicado, pero el doctor lo había tratado a con cascos y había servido, tenía que servir. La operación duro un promedio de cinco horas, solo para lograr implantar el ala biónica en el torso de la pegaso, el lugar donde antes había estado su ala fue remplazado por acero frio, el ala biónica se extendía incluso por parte de su lomo y su costado.

Terminada la operación Whooves salió de la sala ahora solo era cuestión de que Rainbow se despertara y probaran el ala en acción. Si su proyecto funcionaba podía incluso ir más lejos, las posibilidades podían ser infinitas.

La pegaso no despertó hasta pasadas otras dos horas, de inicio no sintió como si nada hubiera cambiado, de hecho no se sentía diferente en lo absoluto. Sin embargo, cuando vio el ala, aquella replica de acero, un escalofrió recorrió su cuerpo al pensar que ahora parte de su cuerpo era artificial.

No paso mucho tiempo antes que el Doctor entrara a ver como estaba su "paciente" la pegaso se veía bien a su parecer, algo agotada tal vez, pero sana.

-¿Cómo se siente Dash? – cuestionó

-No me siento muy distinto, no siento que esta ala remplace la que perdí.

-Entonces tal vez deberías probarla, ven vamos afuera.

Rainbow Siguió a Whooves sintiendo cierta incomodidad en el lomo y en el costado, la sensación que le provocaba su nueva ala era algo completamente distinto a como se sentía su verdadera ala. A lo largo del hospital lograron atraer algunas miradas que se fueron directo al ala biónica, Rainbow no lo notó de inmediato, pero cuando lo hizo no pudo evitar sentirse algo incomoda.

Ya fuera del hospital el doctor dio media vuelta dándole un vistazo a Rainbow y su nueva ala antes de decir:

-Adelante, vuela

Rainbow le regresó la mirada insegura. ¿Cómo sería que aquello funcionaria? ¿Funcionaria siquiera? La pegaso dudo un poco, respiro profundamente, extendió sus alas sintiendo cierto sobre peso del lado de la mecánica y entonces lo intentó se impulsó hacia el cielo. El movimiento del ala combinado con las señales que enviaba su cerebro a los nervios que conectaban con la misma hizo que se activara el mecanismo que dio al ala biónica la capacidad de volar iluminándose por zonas con un color azul cian, como si ocultos entre las plumas metálicas hubiera una especie de propulsores.

Rainbow estaba sorprendida, pero su sorpresa fue pronto remplazada por emoción y su emoción por una alegría eufórica, podía volar… y eso era todo lo que importaba, podía volver a sentir el aire rozar su cuerpo mientras ella surcaba los cielos.

Y Whooves, un mundo de posibilidades se había abierto a él, su ala funcionaba.