Un día más

En las trincheras el tiempo comenzó a volverse lento, los minutos parecían horas y las horas parecían días, la situación de los soldados se comenzaba a volver precaria. Día tras día pasaban ahí sin poco o nada que hacer más que esperar el siguiente ataque y suplicar no les tocara morir.

Cada nuevo ataque las bajas aumentaban, los heridos eran atendidos apenas con tiempo por las unidades médicas entre ellas RedHead y su equipo formado por Fluttershy y Marble Pie, a los que podían los atendían ahí mismo, a los demás se los llevaban.

RedHeart seguía haciendo lo posible por salvar cuantos ponis le fuera posible, ya fuera en las trincheras o en el campamento, donde diariamente llegaban más heridos. En tiempos de preguerra ya había visto muchos traumatismos severos causados por accidentes, pero mucho de lo que había visto desde empezada la guerra superaba sus experiencias anteriores.

Sin tomar en cuenta, que al estar el campamento relativamente cerca a las trincheras, el sonido lejano de los disparos llegaba al campamento, así como los pequeños temblores causados por cada bombardeo de artillería, con el tiempo el personal médico se había acostumbrado a esto, incluyéndola. Cada día era escuchar el infierno a escasas millas de distancia, Sin embargo RedHeart sabía que nada se comparaba a estar ahí, lo que había visto en sus misiones de rescate en las trincheras, nada de sus experiencias pasadas podían competir contra eso.

Para Marble y Fluttershy fue aún más difícil, cuando fueron reclutadas fueron al cuerpo medicó ambas sabiendo que en el campo les hubiera sido imposible sobrevivir, imposible siquiera resistir lo que iban a pasar, pero estar en el cuerpo médico, no era más sencillo, ni siquiera menos peligroso. No era raro que un médico de campo fuera alcanzado por el fuego enemigo intentando hacer su labor en el frente.

Por otro lado estaban las hermanas Pie, atoradas en las trincheras, para Pinkie Pie específicamente, era como sí el mundo y la vida misma hubieran perdido su color, así como su crin y su pelaje perdieron su brillo.

En cada defensa que debían soportar, cada que Pinkie disparaba sentía como sí un pequeño trozo de su persona, de su alma, fuese desgarrado. Sobrevivía preguntándose de que valía si se perdía a sí misma en el progreso, intentaba conservar lo más que podía de su ser.

Para Limestone a pesar de ser de carácter fuerte, llegaba a sentir muchas veces que todo eso la sobre pasaba, en ocasiones cuando se sentía lo suficientemente bien, intentaba animar a Pinkie, pero nada servía, Limestone tenía el humor de una roca y la dulzura de un limón. Maud por su parte lograba alegrarlas y distraerlas a ambas, incluso con su personalidad tan inexpresiva, simplemente había algo en ella que las hacía sentir mejor, aunque sea por un momento.

Una de tantas noches les tocó hacer un recorrido nocturno a Red Heart, Fluttershy y Marble, las tres se dirigieron a las trincheras, los últimos días habían empezado a tener casos de enfermedades surgiendo ente los soldados, tenían que revisar a los que pudieran y buscar algún herido que pudiera haber quedado sin atención de los últimos ataques.

Cuando llegaron a las trincheras comenzaron a moverse primero hacia la izquierda, revisando a los ponis que encontraban visiblemente enfermos y a los que se les acercaban creyendo estarlo o con alguna herida menor.

En la primera hora atendieron a al menos veinte ponis entre las tres, en su mayoría se acercaban por heridas menores, solo habían tenido uno que tenía algo medianamente serio al cual atendió Red Heart. Una hora más paso, más o menos, después fueron hacia el flanco derecho donde eventualmente se encontraron con el resto de las hermanas Pie. Marble observó a Red Heart diciéndole todo con una mirada, aun no llegaban con ellas, sin embargo, Red Heart sabía lo que quería Marble, así que simplemente asintió con la cabeza, no pasaría nada por dejarla ir a ver como estaban sus hermanas.

Marble corrió hacia donde estaban abrasando a Maud que fue la primera a quien encontró, Limestone que en ese momento estaba dormida se despertó por el ruido de los cascos de Marble, un poco mal humorada

-¡¿Es que nunca puedo dor.. - Limestone no termino de quejarse, cortando la frase cuando vio a Marble, poniéndose de pie y acercándose a ella lentamente.

Marble separo el abrazo con Maud y volteó a ver a Limestone con una sonrisa en el rostro, Limestone solo se acercó y le dijo aparentando su actitud de siempre:

-Marble ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar atendiendo ponis o algo?

Marble estaba a punto de contestar, Pero Limestone no se aguantó mostró una sonrisa y la abrazo diciendo:

-Ven acá hermanita… no sabes cuánto me alegra verte.

El abrazo se mantuvo por casi un minuto hasta que Limestone finalmente lo separo, con unas lágrimas escapando de sus ojos, Marble lo notó limpiándole una que bajaba por su mejilla en ese mismo momento, entonces Limestone se limpió sola rápidamente volviendo a un rostro más serió diciendo para su propio orgullo:

-No eran lágrimas… Solo estaba… sudando… sí…

Marble solo le sonrió ahora buscando con la vista a Pinkie la cual se encontraba dormida un poco más adelante, acto seguido, se acercó lentamente a su hermana sentándose en esfinge junto a ella, despertándola cuidadosamente con uno de sus casco. Cuando Pinkie despertó y la vio de inmediato se lanzó a darle un abrazo enterrando su rostro en su pelaje y soltando a llorar en su abrazo. Marble sonrió ahora ella también con unas lágrimas queriendo salir de sus ojos viendo que todas sus hermanas estaban a salvo. Tanto Maud como Limestone se acercaron uniéndose al abrazo, teniendo un pequeño momento de paz entre las cuatro.

Red Heart vio desde unos metros esta cálida reunión no pudiendo contener una pequeña sonrisa antes de ver al cielo deseando con toda su alma que esa familia pudiera sobrevivir a todo eso. Que ella misma pudiera sobrevivir a todo eso…

Fluttershy por su lado atendió un par de ponis más, antes de acercarse también y ver la escena, lo cual la hizo acordarse de Rainbow, preguntándose como estaría, ¿estaría bien?

Después de un rato regresaron al campamento medico las tres solo para que en el momento que llegaran uno de los médicos en jefe se acercara a ellas y les dijera:

-¡Nos pidieron ayuda en la costa Este, a unos kilómetros del frente, aparentemente decenas de barcos llenos de civiles acaban de arribar a puerto hay muchos heridos, incluyendo potrillos!

Red Heart sintió como si algo en su interior se quebrara, hasta ahora no había visto más que soldados afectados, era la primera noticia que tenía de civiles que venían de territorio ocupado, y el simple hecho de oír que la situación era tan grave como para que comenzaran a mover unidades médicas de todo el frente, la hizo estremecerse.