Llegada a Canterlot
El último día del verano Twilight, Trixie y Starlight llegaron a Canterlot, el tren las dejaría tras las murallas de la ciudad deteniéndose en la estación principal de Canterlor. Una vez el mismo dejó de moverse completamente, las tres descendieron de su vagon junto con varios ponis más, antes de adentrarse en la ciudad Twilight se detuvo un momento en la puerta de la estación.
Fue inevitable para ella, nacida en Canterlot, notar la cantidad de carteles de propaganda, periódicos y grafitis que ahora había en las paredes de casi cada edificio de la ciudad.
La inestabilidad en la ciudad era alarmante, el pueblo estaba asustado así como en el resto de Equestria, pero aquí en específico el descontento se estaba haciendo notar. Twilight siguió avanzando volteando la vista hacía todos lados, la ciudad contrastaba consigo misma, por lados había cuadras enteras completamente vacías, los ponis se encerraban en sus hogares. Por otro lado había secciones de la ciudad completamente levantadas en protestas, entre más cerca al castillo más ponis encontraban, muchos llevando carteles, otros solo gritando a coro.
El pueblo estaba asustado y con razón, Equestria no había experimentado algo así en milenios y la derrota inicial había levantado el pánico. No solo eso, en algunos carteles y periódicos vieron que ya se sabía de la caída de Ponyhattan en la ciudad capital, lo cual había elevado aún más el pánico.
Las tres unicornio caminaron por las calles sin detenerse, Twilight quería llegar al castillo cuanto antes, aun desconociendo como iba a lograr si quiera que la dejaran entrar. Para su mala suerte, lo que encontraron fue un puente levantado, el castillo estaba completamente cerrado y a todo lo largo del rio que le separaba del resto de la ciudad había protestantes.
-¿Cómo piensas pasar eso? – cuestionó Starlight.
Twilight no respondió solo se quedó pensativa, la verdad es que no tenía la más mínima idea, un pegaso normalmente podría intentar pasar volando, pero ellas no lo eran y además, los guardias pegaso estaban manteniendo a raya a todos los que llegaban a tener esta creativa idea, fue cuando. Indecisa y confundida Twilight intento lo primero que se le ocurrió, en su desesperación, teniendo solo los recuerdos de lo que le había dicho Cadence, sabiendo que si no lograba obtener la ayuda todo podía estar perdido para ella.
-¡Guardias! ¡Por favor guardias escúchenme! - gritó Twilight adentrándose en la muchedumbre- ¡Vengo del imperio de Cristal! ¡Por favor escuchen! – continuaba gritando, esperando que alguno de los guardias en lo alto de la muralla volteara a donde ella estaba. - ¡Aun hay territorio aliado en el imperio! ¡La princesa Cadence vive y está en peligro ella y miles más! – Twilight busco desesperada con la vista algún indicio de que alguien la había escuchado, pero no había ninguno, sus gritos se perdían entre los de toda la multitud que igual que ella gritaban desesperados, buscando información sobre seres queridos, buscando una respuesta a todo lo que estaba pasando… buscando una esperanza - ¡Alguien puede escucharme! ¡La princesa Cadence necesita refuerzos urgentes! – volvió a repetir pero fue inútil.
Ambas Trixie y Starlight la alcanzaron entre la muchedumbre y la sacaron de ahí, Twilight se resistió un poco pero viendo que era inútil lo que intentaba, termino siguiéndolas fuera del alboroto.
-No vas a lograr obtener su atención, no así, necesitas pensar otra cosa. – dijo Starlight
Twilight se quedó observando a su alrededor, buscando algo que le pudiera ayudar a hacerse notar, cualquier cosa, finalmente detuvo la vista en una carreta.
-Ayuden me a acercar eso a la multitud – solicitó Twilight corriendo inmediatamente después de terminar la frase hacia la misma.
La carreta era un tanto grande, sin embargo, no les costó demasiado moverla, probablemente eran necesarios solo dos ponis conductores para poder tirar de ella. Llevaron la carreta lo más cerca que pudieron de la muchedumbre, hecho esto Twilight volvió a buscar alrededor algo que pudiera usar para llamar la atención cualquier cosa, su vista se centró en un cartel parcialmente arrancado de la pared, corrió hacia él y lo termino de despegar de la misma, ahora solo necesitaba algo para escribir.
-¿alguna tiene un plumón? ¿Un lápiz? ¿Algo?
Ni Starlight ni Trixie contaban con algo así no en ese momento, buscaron alrededor, la búsqueda fue inútil por lo que Twilight finalmente opto por usar un hechizo que le permitió plasmar el mensaje que quería escribir en el cartel.
Hecho esto lo sostuvo con su magia subió a la carreta volviéndose mucho más visible entre aquella muchedumbre y levantando el cartel que ahora decía: "soy mensajera de Cadence, Cadence vive" al mismo tiempo Twilight volvió a alzar la voz tratando de que le hicieran caso, al ver que no volteaban a verla la unicornio finalmente decidió que llamaría su atención a la mala.
Twilight disparó un proyectil elemental que paso cerca de uno de los guardias en la muralla, inmediatamente varios de los guardias pegaso fueron hacia ella. Twilight no tuvo tiempo de reaccionar antes que la embistieran y sometieran, desesperada dijo ya en el suelo:
-¡Esperen, traigo información, vengo de parte de la princesa Cadence!
Al ver que los guardias hacían caso omiso ambas Trixie y Starlight intentaron ayudar causando últimamente que los guardias también las tomaran en custodia a ellas.
Una vez sometidas fueron llevadas a la comisaria de Canterlot donde las tres fueron puestas en una celda, todo el transcurso Twilight intento que le hicieran caso pero fue inútil.
Twilight hizo un último intento de ganar su atención ya encerrada en la celda gritando a los guardias:
-¡¿Que están sordos?! ¡Traigo un mensaje de la princesa Cadence, lo traigo en mis alforjas, el contenedor en el que viene trae el sello real de Cadence si no me creen véanlo!
Fue entonces cuando finalmente alguien le hizo caso, el capataz del lugar volteó inmediatamente cuando termino esta frase, fue directo a las bolsas que había cargado Twilight desde Rainbow Fall y saco de ellas el contenedor del mensaje, intento abrirlo, pero no pudo.
-Solo se puede abrir con un hechizo que solamente conocen las tres princesas, necesito entregárselo a Celestia.
El Capataz volvió su vista a ella, pero no le respondió solo se dirigió a la puerta llevándose el mensaje consigo:
-¡Espere! ¡Por favor es importante que lo reciba de mí! ¡Celestia debe ser consciente de la gravedad del asunto!
-Es inútil Twilight, no va a escucharte – dijo Starlight quien simplemente fue al fondo de la celda y se sentó.
Trixie observó alrededor y añadió tratando de aligerar un poco el ambiente:
-Al menos ya no hay que preocuparnos por donde pasar la noche.
Estuvieron encerradas por al menos tres horas antes de que un grupo de guardias regresara a la cárcel abrieran la celda y uno dijera:
-Ustedes tres al castillo, ahora.
Ninguna protesto, al contrario Twilight se sintió aliviada, probablemente la princesa había solicitado verlas, podría decirle todo lo que paso en la ciudad de cristal y la situación de Rainbow Fall.
Los guardias procedieron a sacarlas de ahí y escoltarlas hasta el castillo, el cruce por la muchedumbre fue algo complicado, sin embargo, los guardias lograron hacer camino para bajar el puente abrir las puertas y pasar directo al castillo.
Una vez dentro de la residencia real, las tres fueron guiadas hasta el salón del trono donde se encontraron a casi toda la corte real rodeando a ambas princesas, discutiendo, había varias mesas a lo largo del salón que habían sido llevadas ahí después de iniciada la guerra, cuando el asunto se estancó en un frente casi completamente inmóvil, cuando todo comenzó a ir mal.
Había políticos y militares de todos los rangos en aquella sala, generales, comandantes, almirantes, los consejeros reales, los senadores de toda Equestria y los gobernadores de las ciudades ocupadas que habían logrado llegar a Canterlot en busca de refugio. El caos dentro del castillo no era menor al que había afuera.
-¡Princesa aquí están las unicornios que quería ver!
-¡Orden! – dijo imponente Luna con su voz de Canterlot todos los presentes guardaron silencio al momento y pasaron su atención hacia las princesas.
Celestia de inmediato se abrió paso hacia las tres unicornios, la monarca las observó a las tres y procedió:
-¿Quién de ustedes era la portadora de la nota y como lograron pasar atraves de las líneas enemigas?
-Soy yo, yo traía la nota, soy la estudiante de Cadence, estuve en la capital del imperio durante la caída, y vengo desde Rainbow Fall, ellas se unieron a mí en el camino, sin embargo, en ningún momento supieron que contenía la carta. Logramos cruzar junto con los refugiados de Ponyhattan, estuvimos las tres en la caída de la ciudad, logramos cruzar con cautela las filas enemigas y llegar a territorio aliado, después de eso embarcamos y escapamos de la ciudad. –explicó Twilight.
-¿En qué condiciones se encuentra Cadence? – cuestionó Celestia.
-No en las mejores, Rainbow Fall está llena de refugiados, todos los que lograron escapar de la ciudad de cristal junto al ejército, o lo que queda de él. La ciudad cayo demasiado rápido, los poderes de sombra fueron demasiado, el escudo de Cadence cayo, apenas hubo tiempo de prepararnos y organizar un escape medianamente ordenado.
-¿Cuántos soldados tienen? ¿Cuántas armas? –continuó Celestia
-No demasiadas, mucho se perdió en la caída de la capital, y parte del equipo de los soldados se perdió de camino a Rainbow Fall, sé que Cadence tenía un plan me hablo un poco de el de camino a Rainbow Fall pero… solo retrasara a sombra, no durara para siempre, necesita ayuda. – termino de explicar Twilight.
La expresión de Celestia entonces cambio a una más triste, volteó a ver a luna y dijo:
-¿Qué piensas hermana? ¿Deberíamos dejar a Cadence a su suerte? ¿Debemos seguir el combate pretendiendo que no sabemos de su existencia?
-Ya perdimos Ponyhattan, el pueblo está desesperanzado, enfadado, creen que no hemos hecho suficiente para mantener su seguridad, si dejamos a Cadence olvidada y la noticia de que una ciudad de cristal seguía libre y simplemente les abandonamos sale a la luz, el pueblo se desesperaría, el temor a que hiciéramos lo mismo con nuestras propias ciudades empezaría a existir y la estabilidad del reino iría en picada.
-Sí, me permiten unas palabras altezas, temo recordarles que apenas tenemos tropas para defendernos, no podemos enviarle nada a Cadence, la situación en el frente especialmente en el este va empeorando, no veo manera de que podamos voltear la situación lo suficientemente rápido para llegar a Cadence – opinó uno de los generales presentes.
-Podemos intentar calmar al pueblo con propaganda, que los periódicos se centren en publicar las victorias que tengamos, eso podría calmar el miedo surgido tras la caída de Ponyhattan. – sugirió uno de los delegados presentes
-¿Y abandonar a nuestros aliados del norte a su suerte? ¿No puedes estar hablando enserio? – se quejó otro de los políticos presentes.
-Podríamos organizar un contraataque general, eso le daría a los periódicos algo que decir, hemos hecho algunos reconocimientos aéreos de las líneas enemigas, sabemos dónde concentrar los mayores grupos de ataque para romper sus defensas, con algo de suerte, será suficientemente eficiente para abrir paso hasta Rainbow Fall.– añadió otro general presente.
-Hay otra forma de llegar, podemos enviar refuerzos por mar, veo más probable que logremos retomar control marítimo a retomar control del frente terrestre.- dijo otro de los generales.
Celestia por su lado regresó con las tres unicornios y les dijo:
-Les agradezco la información traída pueden descansaran aquí en el castillo pues las puertas no volverán a abrirse en un tiempo, mientras decidimos que hacer.
-¡por favor princesa, ayude a Cadence!, no podrá resistir mucho tiempo…
Celestia se detuvo en secó con un tono triste solo pudo responder a Twilight.
-Hare lo que este a mi alcance.
Hecho esto las tres fueron conducidas fuera del salón del trono y llevadas a un ala del castillo donde se podían quedar, a pesar de haber cumplido su objetivo, la verdad era, que Twilight no se había quedado demasiado tranquila.
