Un año de guerra

Una semana después del arribo de Twilight, Starlight y Trixie a Canterlot, la noticia llegó a las trincheras, una gran ofensiva estaba planeada, sin embargo, nadie sabía para cuándo, bajo la necesidad de aumentar la capacidad ofensiva de Equestria se apresuró el entrenamiento de nuevas unidades, y se formó con ayuda de los soldados más experimentados equipos elite especializados para el avance contra los draugen de sombra.

Entre los equipos que se formaron, estaban escuadrones de infiltración, escuadrones de abordaje de zeppelins, escuadrones de unicornios expertos en magia y escuadrones de asalto especializados.

Para la segunda semana desde la llegada de las tres unicornios a Canterlot, todos estos equipos empezaron a ser movilizados, algunos tuvieron que ser completados en números a última hora con reclutas a medio entrenar, algunos generales ya pensaban que la acción había tardado demasiado en tomarse otros querían más tiempo de preparación no queriendo arriesgar a otra perdida.

En el palacio real, Celestia se preparaba, ella y Luna iban a guiar el próximo ataque, ambas a la cabeza de las principales cargas, el plan era romper las filas enemigas, rodear unidades y destruirlas antes de continuar el avance. Para esto las tropas de mayor valor acompañarían de cerca a las princesas apoyando las cargas principales mientras el resto del ejército aplicaba menor presión, manteniendo las unidades del ejército de sombra en posición.

Sin embargo, había un escuadrón específico de unicornios que Celestia aún no lograba completar, uno que ella misma había formado, con su pupila como líder del mismo, fue cuando se le ocurrió, podía completarlo con las tres unicornios que habían llegado a su castillo, las tres supieron bien moverse en territorio de sombra, llegaron hasta ella y habían visto la maquinaria bélica enemiga desde dentro. No solo eso, sabía que al menos una de ellas ya había servido en combate.

La regente preparo todo y fue al cuarto de las tres unicornios, al entrar las tres se inclinaron ante ella, Celestia les permitió levantarse y ordenó a sus guardias entrar, estos les entregaron a cada una sus uniformes, Twilight vio a la princesa extrañada y preguntó:

-¿Qué es esto?

-Desde el inicio del conflicto comencé el entrenamiento de un grupo de unicornios de habilidades mágicas excepcionales, Sin embargo, desde hace unos días todos los programas de entrenamiento de alto nivel tuvieron que apresurarse pues pretendemos ser capaces de poder mandar ayuda a Cadence a tiempo, queremos crear una brecha, avanzar y crear una ruta segura hasta Rainbow Fall. Los escuadrones elite se han estado rellenando con soldados experimentados del frente o ciudadanos talentosos de las tres razas que sobre salgan en su respectiva labor, pegasos grandes voladores, terrestres de gran fuerza y resistencia y unicornios con grandes capacidades mágicas.

De ustedes sé que al menos una ya participo en combate y Twilight tu eres alumna de Cadence, si es así tus habilidades mágicas deben ser justo las indicadas para este equipo. De la tercera no se mucho, sin embargo, espero tenga algo que aportar, algo es seguro, las tres estuvieron dentro de territorio enemigo, se movieron entre sus filas, evitaron a sus hordas de la muerte y llegaron hasta nosotros, el camino que recorrieron no fue corto, saben más que cualquiera del grupo como opera nuestro enemigo. –explicó Celestia

Las tres se vieron la una a la otra, aunque era verdad lo que Celestia decía, no les había sido fácil, y la mayoría del tiempo habían basado su supervivencia en sigilo, no habían combatido suficiente. Sin embargo, Twilight animada por la idea de ayudar a Cadence aceptó, Trixie y Starlight la siguieron.

Celestia sonrió, se retiró un momento para que pudieran prepararse y luego las llevó con el resto del escuadrón, no sin antes pedirles un favor más, que una redactara todo lo que habían pasado y visto en su camino, una información que podría ser de gran valor para las fuerzas de Equestria, Twilight aceptó el cargo.

Una vez llegaron a los barracones del castillo Celestia abrió la guío hasta el ala donde tenían alojado el escuadrón de unicornios, Starlight por su lado se quedó muda al entrar, había alguien que ella conocía ahí, Sunburst un unicornio de pelaje amarillo y crines naranjas, el cual también se sorprendió en gran medida, Twilight también logro ver a alguien conocida. Una unicornio de pelaje casi blanco y crin roja con franjas azules, Moondancer.

En el caso de ellas, solo intercambiaron miradas, habían estado en la infancia juntas en el jardín de niños, pero se separaron cuando Twilight no logro entrar a la escuela de Celestia y paso a ser pupila de Cadence.

La líder de escuadra pronto pasó al frente a recibirlas, una unicornio amarilla cuyas crines eran de este mismo color con franjas rojas.

-¿Supongo que son mis últimas reclutas, maestra?

-Así es Sunset, las ultimas integrantes de la escuadra, den les el recibimiento adecuado y prepárense para salir en cualquier momento, el frente espera. – respondió Celestia.

Sunset asintió y así Celestia partió, no hubo casi cambió de palabras entre ninguno de ellos, Sunset de inmediato ordeno a todos regresar a sus literas, Twilight, eligió una de las que indicaron vacías y comenzó a escribir, Starlight, y Trixie solo eligieron y decidieron descansar, Starlight sin embargo, intentó dar completamente la espalda a Sunburst, quien solo en una ocasión intento acercarse.

Mientras todo esto pasaba, Luna por su lado fue al barrio gótico de Canterlot, la zona más vieja y también más oculta de la ciudad, la mayoría de los habitantes preferían más los barrios victorianos y rococós, siendo que tenían más iluminación que la zona gótica y barroca de la ciudad que estaban construidas más cerca de la ladera de la montaña, estando la gótica completamente dentro de esta

Sin embargo, había una raza especial que le encantaba la oscuridad natural de esta zona, los batponi, la raza menos apreciada de todas las que conformaban la población de Equestria, pero en gran medida apreciados por luna, siempre estuvieron ahí, incluso cuando fue Nightmare Moon la apoyaron, eran sus súbditos más leales y por esa razón formaban la guardia personal de la regente de la noche así como un brazo de ejercito completamente independiente al Equestriano y bajo control de Luna.

Muchos ponis inevitablemente los vieron como amenaza después de lo de Nightmare Moon, donde le dieron su apoyo incondicional a la Princesa Luna, ¿pero que tenían estos ponis de distintos? Para empezar su historia, no compartían la misma historia del resto de razas de Equetria, ellos ya habitaban en el interior de las montañas Equestrianas, donde construían sus ciudades góticas, mucho antes de que llegaran los demás, el renacimiento de las civilizaciones poni combinado con las costumbres y estilos arquitectónicos de los batponi fue lo que origino el barroco en Equestria. Sin embargo, batponis y Equestrianos estuvieron casi mil años viviendo uno alado del otro sin conocerse, no fue hasta que los mineros encontraron por accidente una ciudad de los misteriosos ponis de la noche que se conocieron por primera vez.

Su convivencia fue pacífica hasta que paso la transformación de Luna en Nightmare Moon, a pesar de que el perdón les fue concedido por Celestia, muchos de ellos dejaron de aparecer en compañía de los demás ponis, pues se les veía mal, la desconfianza por ambas partes era grande.

Sin embargo, para Luna, eran sus súbditos más leales y ahora, los volvía a necesitar, la princesa creía que si se mostraban como aliados, podría reparar el daño alguna vez hecho por Nightmare Moon a su imagen, que podría regresarlos a la sociedad y reparar la separación.

Muchos de sus batponi se acercaban a ella mientras caminaba por las calles de su barrio, o mejor dicho, de su gueto, los batponi que compartían ciudades con las demás razas, eran los que más habían sufrido, siendo rechazados en las partes de la ciudad que no les perteneciera, sus barrios no habían decaído simplemente porque ellos no lo habían permitido, eran completamente capaces de cuidar lo suyo sin ayuda de los Equestrianos que se apartaban de sus barrios y al mismo tiempo la guardia batponi formada por ellos mismos, no pasaba al resto de la ciudad, si un delincuente de un lado pasaba del lado batponi al equestriano o viceversa, pasaban a la jurisdicción de la otra guardia.

Parecía una especie de fronteras dentro de la misma Equestria, un estado dentro de otro. Luna quería detener esta segregación, fue hasta la plaza central del barrio y se posicionó en un placo en el centro del foro.

Los batponi se acercaron y la observaron, algunos potrillos posicionados muy cerca de ella intentaron alcanzar los curiosos cabellos mágicos de su crin y cola, algo que jamás habían visto en persona.

Luna para la ocasión vestía una armadura de cuerpo completo, hecha del más fino acero, forjada con las técnicas de sus batponi y decorada con las características que estos empleaban en las armaduras.

-Mi pueblo, hijos de la noche, han vivido mucho tiempo separados del mundo, les debo una gran disculpa y jamás me cansare de pedir su perdón pues es mi culpa que el resto de Equestria les diera la espalda, es mi culpa la segregación en que se encuentran. Sin embargo, ahora podemos cambiarlo, podemos mostrarles que no son enemigos si no aliados, mostrarles que podemos nuevamente avanzar juntos y luchar por la misma y justa causa.

Sí las armadas de la muerte llegan a ocupar toda Equestria, sí, primero sufrirán los pegasos, los ponis, los unicornios, pero tarde o temprano la bestia dará con las ciudades subterráneas de vuestro pueblo y cuando lo hagan, no duden que trataran de hacerlos esclavos también. Es ahora o nunca, levantarnos y enfrentar juntos el peligro antes de que nos consuma a todos, porque juntos seremos más fuertes, juntos podremos derrotarlos.

Ustedes mis hijos tienen una habilidad que el resto no, algo que puede ayudarnos a movernos incluso en territorio enemigo, su gran oído no puede ser negado por su sombras, su agilidad y sigilo naturales son inigualables, combatamos a las tinieblas con tinieblas, combatamos a la corrupción que ciega el día y la noche. Si no luchan por Equestria luchen por mí, porque mis estrellas que les regalo no sean segadas, porque nuestro astro de blanca y pura luz jamás sea vencido.

Luchen ahora, por su libertad, muestren que no son los indignos hijos de Equestria, si no, los gloriosos hijos de la noche, ciudadanos de este reino y valerosos guerreros, en una semana más, Equestria marchara contra el enemigo ¿Quién marchara a mi lado? –Sentenció Luna terminando el discurso para su pueblo olvidad.

Lo siguiente que se escuchó fueron los cascos golpeteando el suelo en mil aplausos rellenando el lugar, después la muchedumbre comenzó a alzar cascos al grito de "Ave Selene"

Lejos de la capital en las trincheras ya muchos habían sido informados de lo que pasaría, para algunos, era una operación más, para los más optimistas y patrióticos una oportunidad de recuperar terreno y dar un duro golpe al ejercito de sombra, pero para otros, solo significaba que se aproximaba una terrible y sangrienta barbarie.