Bienvenidos a esta nueva serie de historias inspiradas en "Vatanim Sensin" y el amor entre Azize y Cevdet. En esta ocasión se trata de momentos que ameritaron más detalle, o un final distinto, según mi opinión, claro.
Para el primer capítulo elegí aquel glorioso diálogo de Azize y Cevdet en el carruaje, cuando él la llevó a su casa luego de la fiesta en la mansión griega en la que ella dejó en claro sus pensamientos . Vale aclarar que me tomé la licencia de olvidar el famoso incendio por el que esta escena se ve interrumpida... el resto es igual...
Capítulo 1 "En el carruaje"
-Dijiste que nos divorciaríamos, me lo prometiste- Azize estaba tan enojada que sintió que él terminaría disculpándose con ella.
-¿Tú quieres el divorcio? - le gritó él enojado.
-¡Sí! - contestó ella.
-¿Entonces qué pasó? ¿No me quieres? - siguió gritando él y ella sintió un nudo en la garganta antes de contestar.
-No te quiero…- le dijo con furia.
-Pues no me divorciaré de ti, tú eres mi esposa y lo serás hasta la muerte, Azize…- le dijo cada vez gritando más y ella se perdió en sus ojos.
-Ni lo sueñes…
-No me divorciaré de ti…
-Iré donde un juez- lo amenazó ella.
-Ve donde quieras, no me importa…
-¿Por qué me estás haciendo esto, Cevdet? ¿Qué es lo que quieres de mí? Dime ¿qué es lo que quieres?
-Si piensas casarte con alguien más, olvídalo… no lo permitiré…- le dijo él bajando el tono, pero todavía muy enojado.
Azize se perdió en sus ojos unos instantes, deseó besarlo hasta perder el sentido… eran tantas las emociones dentro de su corazón que no sabía como manejarlas…
-Sí, estuve cerca de casarme…- le reconoció- estuve cerca de casarme con Tevfik…
-Sí…- dijo él enojado.
-¿Me siento avergonzada?, no… no podía sola con todo, con los niños y con la casa… Tevfik se ofreció generosamente a ayudarme… los griegos iban a llegar…- le dijo mientras lo empujaba con rabia- no tuve otra opción…- dijo y él la tomó del brazo- tuve que pensar en mis hijos como tú no fuiste capaz de hacerlo…- agregó mientras él la zamarreaba enojado.
-¿Por qué no me lo dijiste? - le gritó él- ¿por qué no me lo dijiste antes?
-Porque no pude…- dijo y él se quedó mirándola, azorado- pero en realidad nunca lo quise, siempre seguí siendo tu esposa…- dijo llorando- Dios sabe que te digo la verdad…
-Entonces me seguirás viendo como tu esposo, Azize… y vas a estar con tu esposo…- le dijo él en tono más calmado, mirándola de cerca, tomando su muñeca aún… y ella no pudo evitar mirar sus labios y Cevdet se dio cuenta y la imitó.
-Cevdet…- dijo ella en un susurro. Él no podía obligarla a soportar esa situación…
-Ya basta, Azize… han pasado siete largos años…- le dijo respirando sobre sus labios, aún tenía su muñeca sujeta pero más suavemente.
-Por favor…- intentó ella, casi sin poder ocultar el deseo que tenía de sentirlo cerca.
-Por favor…- le dijo y comenzó a besar sus labios con suavidad, haciendo uso de toda su fuerza de voluntad para soportar su deseo- por favor… volví a ti… llevo una vida entera echando de menos tus besos…- le dijo y la escuchó suspirar, rendida a sus caricias.
La tomó de la cara y separó su boca de la de ella. Azize lo miró y acercó sus labios a los de él, de alguna manera reclamando más y Cevdet no pudo esperar un segundo más y la besó con pasión, desesperado por revivir ese fuego que siempre había existido entre ellos…
Ella jadeó en el beso y lo tomó del cuello, acercándolo a su cuerpo con desesperación mientras le brindaba acceso a su boca y sentía su intensa exploración…
Cevdet tiró de ella y la sentó sobre sus rodillas. Separó su boca de la de ella y la miró. Azize apoyó su frente sobre la de él y entreabrió sus labios, agitada.
-Quiero estar contigo… lo necesito… mi vida…- le dijo sobre sus labios y esta vez fue ella quien tomó la iniciativa de besarlo. Cevdet suspiró y se dejó explorar por ella…
El carruaje se detuvo y ellos tardaron un poco en conectar con la realidad, Cevdet sobrepasado por las sensaciones que ella le causaba y Azize dándose el gusto de besarlo como había anhelado durante tantos años…
Cevdet se bajó del carruaje y la ayudó a bajarse.
-Azize… mi vida…- le dijo tomándola entre sus brazos frente a la puerta de su casa.
-Cevdet… Hilal y tu madre están allí dentro… no creo que sea bueno que te vean…
-Es cierto… pero a esta hora probablemente estén durmiendo…
-Bien… igual… será mejor que entre…
-¿Me dejarás con las ganas de acariciarte? ¿Cómo cuando éramos novios?
-Esos eran otros tiempos…
-Hace unos minutos todo volvió a ser como era… tú… tú eres mi mujer…- le dijo y ella sintió que se estremecía cuando él la besó allí, sin importarle que cualquiera los viera.
Azize le devolvió el beso con ímpetu y cuando sus bocas se separaron, lo tomó de la mano y lo llevó, rodeando la casa, para entrar por la puerta de atrás…
Abrió la puerta y sintió que él la rozaba, caminando por detrás de ella y entraba. Pasaron por la cocina y vieron a mamá Hasibe durmiendo en el sillón del living…
Cevdet miró a Azize y apoyó un dedo sobre sus labios. Subieron la escalera sin hacer ruido y cuando llegaron a la habitación de ella, Azize cerró la puerta con cuidado, trabándola y lo vio acercarse a ella.
-Cevdet…- dijo y él la tomó de la cintura y acercó sus labios a los de ella.
-Me muero por sentir a mi Azize… no me lo niegues… sé que a pesar del enojo tú también necesitas de mí…
-Demasiado…- confesó ella y sintió las manos de él desabotonando su abrigo y colándose por donde podían para acariciarla.
Durante un buen rato se perdieron uno en brazos del otro y volvieron a experimentar aquel viejo sentimiento de que se pertenecían uno al otro…
Se quedaron hablando bajo un buen rato, él preguntándole sobre su vida en esos años de distanciamiento… ella contándole las correrías de sus hijos, las enfermedades, las penas y los deseos de creer que él no había muerto…
Cevdet sonrió al ver que ella tenía los ojos llenos de lágrimas luego de que ambos se quedaran un rato en silencio…
-Mi vida… siento que ha llegado el momento en que dejemos de sufrir… durante siete años se nos negó el amor… aunque por supuesto seguimos sintiéndolo… y ahora debemos retomarlo… ser felices… nos lo debemos…
-¿Tú crees que yo podría estar a tu lado y separar las cosas? - le dijo ella llorando.
-Azize… hay muchas cosas que no sabes y no puedes saber por ahora… pero algún día me comprenderás… y sabrás que todo tiene un sentido…
-Es muy difícil, Cevdet… verte vestido con ese uniforme fue una desilusión muy grande…
-Lo se… lo sé…- dijo él y se posicionó sobre ella.
-Cevdet…
-Ahora no tengo puesto el uniforme… olvidémonos de la ropa… un momento más...- le dijo y la besó demostrándole nuevamente su deseo.
Azize suspiró y en un rincón de su cerebro, el que todavía quedaba sin focalizarse en lo bien que se sentían las caricias de él, supo que había algo que él quería decirle y que no podía…
Cevdet se ocultó bajo las mantas y besó su piel con devoción, prestando atención a cada gesto de ella, reconociendo aquellos lugares que casi había olvidado pero que conocía de memoria…
El tiempo se pasó demasiado rápido y Azize se quedó dormida en sus brazos, agotada luego de una intensa sesión de amor… cuando despertó, lo echó de menos, pero supo que él se había marchado para no traerle problemas…
Encontró un papel en su almohada y lo acercó a su nariz, sintiendo el aroma de él antes de leerlo y sentir lágrimas en sus ojos…
"Soy un hombre afortunado por tener tu amor. Yo también te amo. Te amaré siempre"
Espero que les haya gustado. Este capítulo se terminó pero actualizaré esta historia con otras escenas que dejaron volar mi imaginación e inspiración. Gracias Flor, como siempre por bancarme en todas y ayudarme con mis ideas!
