Esta escena ocurre cuando Cevdet se queda en casa de Azize a dormir, luego de que Hilal recuperara su libertad y tienen una discusión en la que ella le confiesa que lo delató con Vasilli... espero que les guste!

Capítulo 3 "Todavía eres mi esposa"

-¿Por qué estás en esta casa? ¿eh? ¿qué es lo que buscas? - le preguntó Azize con seriedad y lo vio sonreír con picardía.

-Sigues siendo mi esposa, todavía…- le dijo con un dejo de ternura en su voz- no lo vayas a olvidar!

-Ya lo hice…- le dijo ella con rabia- en lo que a mi respecta ya no soy tu esposa…. No fuiste capaz de proteger a tu hija, este matrimonio es una mentira…

-Azize, Hilal está aquí, está aquí sana y salva… ¿qué más quieres? - dijo y acercó su mano a la de ella en el sillón y ella la quitó, el rechazo y el enojo eran más importantes…

-Déjame, jamás vuelvas a tocarme… le advirtió- no fuiste tú quien salvó a mi hija, tú te quedaste ahí mirando lo que pasaba…- dijo y él siguió sonriendo, parecía que no la escuchaba- fui a delatarte con el general Vasilli… ¿sabías? Pero claro, no me creyó…

-¿Me delataste?

-Le dije que mentí- Azize sintió placer al ver que el gesto de él cambiaba a enojo y preocupación- que el día que ocurrió la explosión esa tú no estabas conmigo aquí…

-¿Cuándo le dijiste eso?

-Hoy por la mañana, antes de que llevaran a mi hija a la plaza…

-¿Por qué Azize? ¿por qué dijiste eso?

-Porque ellos iban a matar a mi hija…- le dijo con rabia.

-¿Así es que crees que yo volé ese hangar? ¿crees que yo lo hice explotar y que luego salí caminando como si nada y vine a esta casa a hacerte el amor, eso es lo que crees, Azize?

-Silencio… silencio…

-Te dije que mantuvieras la boca cerrada… ¿no fue eso lo que dije? Habíamos acordado que no le diría nada al general Vasilli- dijo y la tomó de la muñeca.

-Suficiente…

-Azize te dije que, si el general sospechaba de mi, el precio lo pagarían ustedes…- Cevdet no podía dejar de gritar, tenía mucha rabia.

-Bien… y así fue…- le gritó ella- ah… ¿qué otro precio podríamos pagar, Cevdet? Si le hubiera pasado algo a mi hija, ¿crees que habría podido vivir en paz? ¿crees que hay algo peor que perder a una hija? Y por si fuera poco ahora secuestraron al teniente…

-¿Cómo te enteraste de eso?

-La señora Verónica… sí, porque en algún lugar, patriotas de verdad se movieron para salvar a mi hija de la muerte ¿y tú qué hiciste?… ¿tú qué hiciste, eh? Tu hija iba a morir…- ella siguió hablando y él no pudo escucharla…

-Suficiente…- la detuvo- aún no entras en razón, mujer… y ten cuidado con lo que dices porque podrías arrepentirme…

-Me haré cargo de mis palabras como me hice cargo de mis hijos… Cevdet, no te tengo miedo…- le dijo y se fue…

Cevdet quiso golpear la pared y romperla, pero supo que no conseguiría nada…

Se recostó en el sillón, dispuesto a dormir allí, nadie le quitaría la posibilidad de dormir en su casa, con su familia, aunque ardiera en deseos de abrazar a su mujer para poder descansar una vez como correspondía…


Azize se acostó en su cama y se quedó pensando. Sentía que no se equivocaba cuando había pensado en que Cevdet era el autor de la explosión… y que luego había ido a su casa y habían hecho el amor… él lo había hecho quedar como algo ridículo pero en su interior, ella deseaba que fuera así… lo amaba tanto, lo echaba tanto de menos, a pesar del enojo, de la traición, de la desilusión...

Se cambió dispuesta a irse a dormir y se dio cuenta de que no podría hacerlo.

Pensó en llevarle unas mantas a Cevdet… que estuviera enojada no significaba que él tuviera que tener frío…

Tomó unas mantas y una almohada y bajó despacio las escaleras…

Cevdet abrió los ojos cuando la escuchó, pero prefirió hacerse el dormido, estaba seguro de que ella lo trataría mejor en esa circunstancia…

Extendió las mantas sobre él y lo vio moverse, agradeciendo la calidez. Se quedó mirándolo un momento, acariciando sus facciones… lo adoraba tanto…

Tomó la almohada y levantó despacio su cabeza para acomodarla debajo…

Él no se movió y ella se agachó a su lado y lo miró de cerca. Levantó su mano y acarició su barba con ternura, se moría de ganas por hacerlo…

Cevdet suspiró y ella se mordió el labio…

-Mi vida…- dijo en voz baja y él quiso llorar de alegría.

Azize siguió acariciándolo y lo miró un rato más…

-¿Por qué nuestra historia tiene que ser tan triste? ¿por qué un amor como el nuestro tiene que echarse a perder así? - le dijo con lágrimas en los ojos.

Cevdet quiso decir algo, pero la dejó continuar…

-Te amo, Cevdet… es imposible amarte más…- dijo con lágrimas en sus ojos y cuando se estaba por levantar sintió su mano tomando su muñeca con suavidad y quiso morirse en ese instante…

-Azize… cariño…- le dijo él con sus ojos perdidos en los de ella, la tenía tan cerca…

Quiso irse corriendo pero lo conocía tanto que supo que él no se lo permitiría…

-¿Por qué me haces esto?- le preguntó.

-Te sentí venir… quise escuchar tus verdaderos sentimientos hacia mí… me alegra haberlo hecho…- le dijo él y la acercó más a él.

-No debiste hacerlo…

-¿Te sientes avergonzada?

-Sí… mucho… pero no de ti… sino de mí, por no poder arrancarte de mi corazón como debería…

-Nuestro amor es más fuerte que nada en el mundo, deberías saberlo… - insistió él.

-¿Qué quieres de mí? ¿qué hagamos el amor cada tanto para no olvidar que alguna vez pudimos estar juntos? No quiero…

-Hacer el amor contigo fue el regalo más preciado que pude tener aquella noche… por supuesto que me encantaría repetirlo… pero sin engaños… yo sigo enamorado de ti como el primer día… y tú me sigues amando… cambió solo mi uniforme…

-Cambiaron muchas cosas…

-Necesito dormir en tus brazos, mi vida… te necesito a ti… aquella noche que estuvimos juntos fue maravilloso, pero me faltó eso, dormir en tus brazos, sentir la calidez y la fragancia de tu piel en la mía… ¿puedes entenderlo? ¿no podemos olvidar todas nuestras diferencias a favor de nuestro amor por una vez y dormir abrazados, apretados, como antes?

-Cevdet…

-Por favor, mi vida… prometo no molestarte… no me interpondré en tu camino…

Azize se puso de pie y caminó hacia la escalera… él se quedó mirándola un momento y ella giró para hablarle…

-¿Vas a venir o no?

-Sí…- dijo él y sonrió, se levantó rápidamente y la siguió hacia arriba…


Azize entró en su habitación y cuando él pasó, cerró la puerta y la trabó…

-No me gustaría que nadie nos viera… no entenderían… yo tampoco entiendo por qué hago esto…- dijo y él la tomó de la cara y la miró de cerca.

-Lo haces por nuestro amor… ese amor que desafía todo y que sigue adelante, aún sin nosotros, a veces…- dijo y rozó sus labios suavemente con los de él.

Azize se soltó con suavidad y abrió la cama. Se recostó y él hizo lo mismo, luego de quitarse el uniforme…

Cerró los ojos cuando lo sintió pegado a su cuerpo, buscando algún lugar por donde acariciar su piel…

-Gracias…- murmuró él en su oído y ella apretó sus labios. Sería una noche tremendamente larga…


Espero que les haya gustado! Nos vemos en la próxima! Gracias por leer!