Esta es una escena que siempre me pareció que debería haber sido distinta, como tantas otras. Cevdet busca a Azize en el hospital y la lleva a una cabaña para que atienda las heridas de Yakup, ella está muy enojada y discuten intensamente antes de que ella cediera a curar al soldado... bien, acá les dejo mi versión...

Capítulo 4 "Discusiones"

-¡Suéltame… no me toques!… ¿lo olvidaste? Estamos divorciados…- le dijo con enojo ella.

-No, claro que no… lo estabas esperando ¿cierto? Estás muy emocionada por casarte con Tevfik…- Cevdet estaba herido, aunque no pudiera decirle la verdad.

-¿En serio te atreverás a juzgarme? - dijo ella algo sorprendida y ofendida.

-Eso hago…- dijo con enojo- prometiste una vez no casarte con Tevfik… no pasó ni un minuto desde nuestro divorcio.

-¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera? ¿Ah? ¿Crees que tienes el derecho de decirme algo así? ¿quién eres? - le dijo ella, acercándose a él, enojadísima y tuvo que salir de la cabaña, la tristeza y la impotencia se apoderaron de ella.

Azize sintió que las lágrimas salían sin poder ocultarlas cuando salió y cuando trataba de recomponerse escuchó sus pasos detrás de ella…

-Azize…- le gritó él- Azize…- repitió y la tomó del brazo para detenerla- ven…

-Suéltame…- jadeó ella y trató de soltarse.

-No te soltaré…- dijo él y la sostuvo por ambos brazos.

-¡Suéltame! - dijo luchando contra él.

-¡No te soltaré! - insistió él sin darle el gusto.

-Déjame ir…- Azize quería escaparse como fuera.

-Me vas a escuchar…- le dijo él acercándola a él, estaba enojado, pero sufría por hacerla sufrir a ella…- mírame bien… ¡Mírame bien! Así es que no sabes quien soy…- dijo mientras ella secaba sus lágrimas y sin soltarla- mírame y recuerda, soy yo, Cevdet… tu esposo, el hombre al que tanto amabas… el que temías que fuera a la guerra...

-Lo eras, pero ahora solo eres una mancha en mi vida…- le dijo ella dolida.

-No he hecho nada que me avergüence, Azize… regresé después de 7 años como tu esposo y como el padre de nuestros hijos… pude soportar todo tu desprecio y obstinación porque sabía que me amabas, porque sabía que aún había algo ahí, pero ahora se que ya no está… es de ti de quien me siento avergonzado…- dijo y ella lo miró atónita- porque fuiste incapaz de amarme tal como soy, nunca lo quisiste decir porque eres una cobarde…- le dijo tirando de su brazo,

-Dime ¿qué es eso que no pude decirte? - ella no podía dejar de llorar, estaba demasiado herida.

-Que todo el tiempo estuviste buscando al antiguo Cevdet… mientras yo llegué aquí conociendo cada uno de tus pecados, vine aquí buscando a mi esposa, pero ni siquiera encontré una foto de ella… ni siquiera una miserable foto ya que ni siquiera eres su sombra…- ahora era él quien estaba enojado y le gritaba- ¿por qué no te fuiste? ¿ah? ¿por qué no llevaste a nuestros hijos a Anatolia? ¿Cómo te atreves a ponerlos en peligro por Tevfik?

-No tienes idea de lo que dices… no tienes idea de lo que dices…

-Azize ¿quién está pensando en ellos? ¿quién se desvió del camino? - le dijo a los gritos y ella no soportó más la presión y lo tomó de ambos lados de la cara.

-¡Eres un imbécil, eres un imbécil, te odio! - le gritó- ¿me escuchaste bien?

-Azize… contrólate…- le gritó, estaban tan cerca que él miró su boca y de pronto no pudo hacer otra cosa que fantasear con besarla, no quería discutir más, solo quería sentirla.

-Te odio con toda mi alma…- gritó ella una vez más, llorando

-Azize…- le dijo y no pudo evitar que sus labios se adueñaran de los de ella de forma tan intensa que Azize creyó que se había olvidado de respirar…

Ella pareció resistirse al principio, él creyó que se liberaría de su abrazo y le pegaría una cachetada, pero no fue así. Ella no luchaba contra él, sino contra ella misma y Cevdet no pudo evitar comprenderla…

La apretó contra su cuerpo mientras la exploraba con una mezcla de necesidad y pasión, con enojo, furia y angustia también…

Se sintió en el cielo cuando los brazos de ella lo tomaron del cuello y sintió sus dedos entrelazándose en su cabello, acariciándolo tenuemente, casi sin darse cuenta…

Azize comenzó a responder sus besos, no quería pensar, no quería que él la dejara pensar más, era tanta la necesidad de estar en sus brazos que no le importaba nada, ni donde estaban, ni el frío, ni el uniforme griego, ni esa sensación de traición que sentía cada vez que miraba sus labios con deseo, anhelando sus besos…

Él separó sus labios de los de ella y la sintió temblar, no era de frío... por supuesto que no era de frío…

-Azize…- le dijo y ella focalizó su mirada en sus labios.

-No…- jadeó, incapaz de seguir hiriéndolo y de dejar que él siguiera haciéndolo con ella.

-Te amo demasiado… es un momento tan complicado… tan terrible… hay… hay tantas cosas que quisiera decirte…

-¿Me amas? ¿Dices que me amas?

Él asintió y volvió a besarla. Pero esta vez ella no se resistió, lo abrazó y lo besó con la misma intensidad con que él lo hacía, volviendo a olvidarse de todo…

-Te amo…- jadeó él otra vez, con la frente apoyada sobre la de ella, los ojos entrecerrados, los labios entreabiertos, jadeando por la agitación que le habían provocado los besos.

-Que Allah me perdone… yo también…- dijo ella y él la miró con lágrimas en los ojos.

-Azize…- le dijo y se inclinó, mordisqueando sus labios, quería seguir besándola toda la vida, pero se rebelaba contra eso.

-Cevdet… por favor… no me lastimes más…

-Mi vida…- dijo y acarició su cara.

-Necesito tu ayuda ahora… ese hombre es un aliado muy importante… me salvó la vida… necesito que me ayudes y lo atiendas…

-Pero…

-Azize… me dijiste que sigues amándome… ¿no te alcanza con saber que este hombre me salvó la vida?

-Es verdad…- jadeó ella sobre sus labios, él la mantenía cerca y ella no se resistía…

-¿Lo harás entonces?

-Dime, ¿qué no haría yo por ti? - dijo ella que se sintió vencida, sin poder hacer nada para seguir rebelándose.

-De hecho, hay otra cosa que podrías hacer por mi…- dijo él, su mirada dulce, había cambiado por completo luego de los besos.

-Cevdet… no…

-Una sola más…- le dijo él, besando suavemente su mejilla.

-¿Y tú? ¿qué harás por mi?

-¿Qué te gustaría? - dijo mirando sus labios y ella apretó un poco los ojos, tratando de no arrojarse en sus brazos y empezar con una lista interminable de cosas que quisiera que él hiciera por ella.

-La verdad…

-¿La verdad? - preguntó él, sabiendo perfectamente a lo que ella se refería.

-Tu verdad…- le dijo y miró sus labios otra vez.

-Azize…

-Te escucho…

-Te prometo que hablaremos de esto cuando podamos…

-Cevdet…

-Mi vida… confía en mí…

-¿Qué otra cosa querías pedirme?

-No te cases con Tevfik…

-Cevdet…

-No lo hagas…- le dijo y le volvió a besar y ella se entregó al beso y lo disfrutó también…

Se separaron algo agitados y él entrelazó sus dedos con los de ella antes de entrar a la cabaña…

Azize inspiró hondo y se dedicó a hacer lo que él había pedido, se sentía una loca por confiar en él a pesar de todo, pero algo en sus ojos, en la forma en que le hablaba y en lo que le hacía sentir, la hacían tener esa confianza en él, que racionalmente, ni estando loca tendría…


Espero que les haya gustado! Nos vemos en la próxima historia! Gracias por leer!