Esta es la escena de la noche en la mansión, previa a la misión de Cevdet en la que se va, dejándole el anillo y "robándole" su pañuelo a Azize.

Capítulo 6 "Soñando contigo"

Azize estaba enojada con la idea de que Yildiz se casara con León, sobre todo porque, además de ser griego y no ser musulmán, era el elegido por Cevdet, y además lo era por interés, para congraciarse más con el General Vasili…

Cevdet siguió en lo suyo y se desvistió mientras ella le daba la espalda enojada.

-Que las niñas estén contigo cuando no esté… me iré al atardecer… ¿no preguntarás adonde voy Azize? - le dijo sentándose en la cama.

-No- dijo ella enojada.

-¿No sientes nada de curiosidad?

-Para mí ya estás en el infierno, ¿qué importa?

-¿Entonces quieres que me vaya al infierno?

-Me da igual donde vayas…- dijo y se quedaron en silencio un momento- hoy llevaron a una muchacha…- dijo y le contó lo que había sucedido en el hospital- ¿me escuchaste?

-Te escuché…- dijo acomodándose boca arriba en la cama, su gesto de rabia e impotencia.

-¿Eso es todo lo que dirás? ¿en qué momento perdiste tu humanidad, Cevdet? ¿cuándo se murió tu conciencia? - dijo mientras lo sentía girar para darle la espalda, al igual que ella hacía con él.

Enojada como estaba, Azize tardó un poco en dormirse. Trató de imaginarse una vida distinta, más justa en la que Cevdet volviera a ser su Cevdet… sintió su respiración acompasada un rato después y deseó que el tiempo volviera atrás.

Ella no recordaba haber dormido tan alejada de Cevdet… sí era cierto que habían pasado demasiadas noches separados, pero las que pasaban juntos eran siempre abrazados.

Azize giró para su lado y se dio cuenta de que él había girado, estaba de frente a ella. Observó con tristeza la espada, que le recordaba que esa distancia no era solo de unos cuantos centímetros… ellos estaban en veredas opuestas ahora… ¿y el amor?

Cerró los ojos y trató de soñar lindo… esa era su única posibilidad de ser un poco más feliz, o, aunque sea, de estar más tranquila…

Recordó la última vez que él había vuelto con su batallón de la guerra. Ese abrazo y beso que habían compartido, esa necesidad casi inmanejable de acariciarse, de sentir al otro… ese baño cálido, lleno de promesas, de miradas, esas conversaciones en voz baja, al oído… y luego esa entrega total a la pasión…

Se quedó dormida pensando en sus ojos, como lo había hecho infinitas veces durante los siete largos años de su ausencia.

Cevdet acariciaba su cara y la despertaba con ternura. Ella se perdía en sus ojos, sonriente y él le sonreía también…

-Mi vida… quiero pedirte perdón por todo lo que te hago sufrir…- le decía con dulzura y ella sentía que su piel se erizaba.

Cevdet…- llegaba a decir.

-No digas nada… quiero decirte que todo esto ocurre por una razón, mi vida… estoy en una posición difícil… necesito que confíes en mi, todo esto me duele tanto o más que a ti…

-¿Qué significa eso?

-No soy lo que aparento ser, mi Azize… no soy un traidor como piensas… por favor confía en mí… vuelve a ser mi esposa… te necesito…

-Quiero volver a serlo, Cevdet… por favor no me mientas más…

-No quiero hacerlo…- le dijo él y ella lo vio mover la espada a un costado y colocarse sobre ella, rozándola con su cuerpo, causándole más necesidad de él.

Cevdet se inclinó y capturó sus labios con firmeza. La exploró de manera insistente mientras sus manos la acariciaban y la hacían despertar de esa pesadilla en la que había quedado inmersa por siete largos años…

Ella se aferró a él y luchó por quitarle su ropa, anhelando sentirlo sobre su piel…

Cevdet la liberó a ella de su camisón y se quedó mirándola un buen rato… su deseo casi al límite de lo imaginable…

Azize sonrió y lo buscó con sus labios. Se dedicaron todo el tiempo del mundo a reencontrarse y luego se abrazaron bajo las sábanas…

Cevdet abrió los ojos un momento después y la vio agitada. Se acercó suavemente a ella y notó que ella hablaba en voz baja…

Decía su nombre… estaba soñando con él… no pudo evitar fantasear con dejarse llevar y acariciarla, hacer el amor con ella, dejar de desearla sabiendo que hasta que ella no supiera la verdad, era muy difícil que algo sucediera entre ellos…

Acarició su cara y ella suspiró. Le dijo tantas cosas en silencio…

Le juró que la seguiría amando por el resto de su vida… ella se inclinó, disfrutando de su caricia y así como estaba, casi sobre ella, Cevdet se quedó dormido…


Se despertó a las pocas horas, ella estaba entre sus brazos, su nariz en su cuello y la escuchó suspirar.

Quiso detener el tiempo allí, que los segundos no pasaran y finalmente tuvo que levantarse, tenía otra misión por cumplir…

Se vistió mientras la contemplaba dormir. Ella suspiró un par de veces y lo hizo sonreír.

Se acercó luego de haberse puesto el saco y se sentó a su lado en la cama.

Azize, mi Azize, es tan hermoso verte dormir- se dijo a sí mismo mientras se inclinaba sobre ella y aspiraba su aroma- no tengo que apartar mi mirada, puedo verte y acercarme sin mentirte sobre lo que siento… si logro cumplir mi misión, pagarán por lo que le hicieron a esa muchacha- deslizó su mano sin tocarla, pretendiendo que acariciaba su cara- por cada gota de sangre, por cada vida que hemos perdido… por cada centímetro de tierra que nos han quitado…

Cevdet recordó una de las tantas veces en que ella lo despedía antes de irse a una misión, estrechándolo entre sus brazos y el dulce beso de él en su frente y entonces vio un pañuelo de ella descansando sobre la mesa de noche.

Lo tomó, aspiró su aroma y supo que tomándolo y llevándoselo, se llevaría una parte de ella con él… la tendría cerca, como las circunstancias aún no le permitían tenerla, aunque durmiera a su lado…

Sacó de su bolsillo su anillo, el que había recuperado para ella y lo dejó en lugar del pañuelo, sonrió observándola un momento más y se fue… tratando de tardar lo menos posible… quería volver a ella, como todas las otras veces…

Azize se despertó un buen rato después… tardó en tomar contacto con la realidad, frotó sus ojos y se sentó en la cama, tenía que reconocer que era bastante cómoda…

Casi no se había acostumbrado a la claridad que entraba por la ventana cuando recordó el sueño que había tenido… entrecerró los ojos fantaseando con que algo de eso hubiera sucedido realmente… y suspiró… no hubiera sido lo mejor… ninguno de los dos estaba preparado para algo así todavía… aunque se amaran más allá de cualquier duda…

Miró hacia su mesa de noche y vio el anillo… su corazón se aceleró cuando lo levantó entre sus dedos y observó el grabado que decía "Cevdet".

De pronto recordó la insensibilidad de él y se angustió. No era el momento de volver a usar el anillo, aún no… solo esperaba que ese momento llegara algún día…


Espero que les haya gustado! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!