La idea de esta escena es la invitación de Cevdet a Azize y su familia a la recepción en la mansión griega. Espero que les guste mi versión.

Capítulo 9 "Bailemos"

Azize salió de su casa luego de haberse cubierto la cabeza y él estaba sentado afuera, esperándola. Tuvo que reprimir la tentación de sentarse a su lado, rozarlo con su cuerpo, el anhelo de sentirlo cerca era demasiado profundo… le dijo que no estaba dispuesta a ir a ninguna fiesta con él…

-Si me acompañas, Azize, te daré el divorcio que quieres…- dijo mirando el suelo y ella se estremeció, ¿acaso él quería divorciarse?

-¿El divorcio dices? - preguntó con tristeza.

-Si haces lo que quiero, Azize… haré lo que tú quieras…- le dijo mirándola a los ojos.

-No iré a ninguna parte contigo…- dijo ella de forma categórica.

-Pensé que querías divorciarte…- le dijo mirándola a los ojos.

-Por supuesto, eso quiero…- dijo ella molesta- Allah sabe que me divorcié de ti mucho antes de la formalidad de todos modos…

-¿Ya te divorciaste de mí? - dijo él mirando otra vez el suelo- dime cuando fue…- le dijo otra vez con sus ojos en los de ella.

-Cuando mataste al joven Capitan Yusuf en el hospital…

-He matado muchos soldados enemigos… también muchos jóvenes… he perdido la cuenta… pero nunca antes me odiaste… ¿qué pasó Azize? ¿tu juramento depende el color de la sangre que derramo?

-El juramento dependía de ti, Cevdet… yo dependía de un hombre justo, valiente y confiable… desde que tenía 16 años… pero tú ya no eres el mismo. ¿Te has mirado al espejo últimamente? No me busques más ni te preguntes qué me pasó Cevdet…- le dijo y él, que se había puesto de pie otra vez, la miró de cerca.

-La decisión es tuya Azize, yo puedo cambiar…- le dijo y se fue, dejándola angustiada, sin esperanzas, aunque todavía estuviese enojada…

Azize luego se desahogó hablando con mamá Hasibe… ella tenía una leve esperanza de que él todavía estuviese enamorado de ella, pero si él le estaba proponiendo darle el divorcio por una tontería, entonces el amor se había esfumado…

-Hija… no te rindas… no desfallezcas…- le dijo mamá Hasibe- tal vez con tu amor podamos despertar a Cevdet…

-No madre… esto no tiene cura… solía tener recuerdos hermosos, pero ahora ya no tengo nada…- le dijo refugiándose en sus brazos…

Azize tardó en dormirse, la angustia la sobrepasaba. Cevdet no lo pasó bien tampoco, sobre todo porque a la mañana siguiente, recibió la visita de su madre que luego de enrostrarle su desamor por su familia y sobre todo su esposa, le rogó que se despertara y no se divorciara de Azize.

La situación no mejoró demasiado cuando Azize fue a ver al general Vasili a reclamarle por unos medicamentos que el hospital no había recibido y cuando Cevdet intervino, el general le pidió que "le explicara la situación".

Azize estaba tan nerviosa que siguió discutiendo con él en privado. Por un lado estaba triste y molesta por el divorcio, pero por otro sentía que tenía razones para desquitar su amargura en contra de él…

-Basta Azize…- le dijo él e intentó explicarle que había prioridades antes y ella se ofuscó aún más… le reclamó su falta de conciencia y él le dijo que lo pensaría y le recordó que la esperaba esa noche en la fiesta…

Para empeorar las cosas, Cevdet fue hasta el hospital y les dijo que a partir de ese momento sería un hospital griego y que gracias a Azize, tendrían los medicamentos…

Ella salió tras él y lo tomó del brazo en el pasillo…

-Detesto ser tu esposa…- le dijo con enojo, sus ojos centelleantes de rabia.

-No será por mucho tiempo más… piénsalo dos veces antes de irrumpir en la oficina del General…- dijo y se fue.

Azize se quedó tan enojada que pensó en una posible solución, ir a la fiesta no le resultaba tan desagradable ahora, sobre todo si quería tomar algo de revancha…


Esa noche, en la recepción, Cevdet se desanimó cuando vio llegar solamente a su hija Yildiz, que se sentía demasiado cómoda con los lujos y los vestidos, más de lo que a él le hubiese gustado. Luego llegó Ali Kemal, él estuvo más satisfecho de que al menos dos de sus hijos lo acompañaran… pero Azize no había ido… y eso le dolía, seguramente, ella no lo hacía porque su intención era demostrarle que en el fondo no quería divorciarse… eso lo tranquilizó…

Un rato después, cuando él hablaba con Tevfik, Vasili se le acercó y llamó su atención…

-Veo que aún tiene ascendiente con su esposa, coronel… lo felicito…- le dijo y él sintió un golpe en su corazón y casi se queda sin aire cuando la vio.

Azize vestía de negro, muy formal… no recordaba haber visto ese vestido y estaba incómoda… pero se veía tan adorable que él quiso estrecharla entre sus brazos…

-Bienvenida…

-Aquí estoy…- dijo con seriedad ella.

-Dijiste que no vendrías…

-Dijiste que nos divorciaríamos si lo hacía… así que aquí me tienes…- le dijo y él sintió que su corazón se desgarraba de dolor, pero solo sonrió- ¿Y qué? ¿no me presentarás en sociedad? - le dijo y se tensó cuando él entrelazó sus dedos con ella para llevarla a donde estaban el general y otros invitados…

Cevdet hizo la presentación y el único momento incómodo lo vivió con Verónica que le hizo uno de sus comentarios ácidos y molestos…

Una música agradable comenzó a sonar y Yildiz se acercó a ellos. Hizo el intento de bailar con su padre, pero Cevdet le pidió disculpas y tomó de la mano a Azize…

-Querida… no te lo tomes a mal, pero he esperado durante años poder volver a bailar con tu madre…- le dijo y Yildiz sonrió y asintió.

-Cevdet… no…- dijo Azize, pero él la condujo al centro del salón y la tomó entre sus brazos para bailar.

Azize sintió que todas sus resistencias se iban quebrando cuando él se perdió en sus ojos…

-Creí que solo querías que estuviera aquí…- le dijo con incomodidad.

-Así es… pero si esto me va a salir tan caro como darte el divorcio… espero disfrutarlo de principio a fin…- le dijo y acarició con suavidad su espalda y miró sus labios, desesperado por besarla.

-No quiero hacer esto… ¿qué quieres demostrar? ¿quieres que los griegos se enorgullezcan de tu poder sobre tu mujer turca?

-No me trates mal, Azize… olvidémonos de todo por esta noche… ¿acaso no te das cuenta de que quiero estar contigo?

-Y usas esto como una excusa…- dijo ella todavía enojada.

-Por supuesto… cualquier excusa es buena para tenerte en mis brazos…- le dijo él con una sonrisa.

El se quedó mirado sus labios mientras se seguían moviendo al compás de la música y ella sintió que no podía reprimirse más... odiaba que él la conociera tanto y que supiera que ella estaba a punto de flaquear…

Se separó de él y saló apurada. Algunos de los presentes la observaron y él salió tras ella y llegaron a la puerta de la mansión.

-¿Adónde vas? - le dijo él, tomándola del brazo.

-Suéltame, necesito aire…- le dijo y bajó las escaleras. Él la siguió hasta pasar la reja y cuando no hubo soldados cerca, la volvió a tomar del brazo y la arrinconó contra la pared. Estaba oscuro, pero igual se perdió en sus ojos.

-Azize…- jadeó sobre sus labios.

-¿Qué estás haciendo?

-Lo que ambos queremos que haga, desde que volvimos a vernos…- le dijo y sus labios capturaron los de ella con tanta pasión que Azize no pudo hacer otra cosa que responderle.

Lo tomó del cuello y lo acercó más a ella, completamente inconsciente de lo que hacía y donde estaba…

Cevdet apoyó su cuerpo sobre el de ella, necesitaba sentirla, tanto que su piel le ardía… pensó en llevarla a algún lado, ayudarla a recordar lo que se sentía al estar juntos… pero supo que aun no era el momento…

-¿Aún quieres el divorcio? - le preguntó sobre sus labios, cuando se separaron en busca de oxígeno.

-¿Y tú? - le preguntó ella agitada.

-Nunca lo quise… pero no quiero forzarte a nada… necesito a mi Azize… a mi mujer a mi lado… por favor piénsalo… estoy dispuesto a respetar tu decisión… aunque me rompa el corazón en mil pedazos…- le dijo él y ella asintió.

-Me voy a casa… no quiero quedarme…

-Está bien…- le dijo y entrelazó sus dedos para conducirla a un carruaje que esperaba en la puerta.

Cevdet acarició su cara antes de dejarla subir y ella sonrió apenas….

-Te amo, Azize…- le dijo y le dijo instrucciones al cochero de que la llevara a su casa.

Azize cerró los ojos no bien el carruaje se movió. Inspiró hondo y giró la cabeza para observarlo a él, de pie junto a la puerta de la mansión… debía aclarar sus ideas, y rápido…


Bueno, hasta aquí llegamos! Nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!