Este capítulo se basa en cuando Cevdet fue a buscar a Azize a su casa, y la encontró con Tevfik...

Capítulo 13 "Celos irracionales"

Cevdet se apuró a llegar a la casa en donde sabía que encontraría a Azize. Supo que ella estaba adentro porque vio luz y tocó la puerta llamándola.

Azize había tenido una conversación con Tevfik en la que le coronel había accedido a mantener a salvo a Cevdet, pero a cambio de la ayuda de ella, y Azize, con tal de salvar a su marido era capaz de cualquier cosa…

-Azize… abre la puerta…- dijo Cevdet golpeando con fuerza.

-Azize…- le dijo Tevfik tomándola de los hombros- ahora debes elegir de qué lado estás… de la patria o de tu esposo traidor…

-Optaré por proteger a mis hijos…- dijo ella con firmeza.

-Azize…- escucharon a Cevdet desde afuera- abre la puerta…

-Llevaré este secreto a la tumba…- le dijo y él asintió.

-Bien… juntos protegeremos a nuestra patria…

Tevfik se apresuró a ver a Eftalya, que había comenzado a hacer ruido para llamar la atención y Azize se dirigió a la puerta.

-Azize… abre la puerta…- repitió Cevdet y sacó su arma con la intención de entrar como fuera.

Pero en el momento en que iba a disparar en la cerradura, Azize abrió la puerta y se quedó mirándolo…

-¿Qué pasa, Cevdet? ¿qué quieres?

-¿Qué estás haciendo aquí, Azize?

-Quería saber si faltaba algo en la casa…

-¿Sí? Entonces déjame ayudarte…- le dijo y entró. Azize se puso nerviosa, no quería que él se diera cuenta de que Tevfik estaba allí…

-¿Por qué viniste? - le dijo luego de seguirlo hasta la sala.

-Desapareciste sin decir nada a nadie…

-Vine a mi casa, Cevdet… la que quemaron por tu culpa…

-No van a volver a aquí, Azize… tú tampoco vuelvas…

-No puedes impedirme nada…

-No pongas a prueba mi paciencia, no irás a ninguna parte sin antes avisarme, ni siquiera respirarás si no tienes a alguno de mis guardias a tu lado, ¿entendiste?

-Entendí… ya entendí… y si ya terminó, coronel…- dijo y le indicó la puerta- vámonos…

Azize se encaminó hacia la puerta y él la siguió. Pero escucharon un ruido que provenía de la habitación y Cevdet la miró con enojo…

-¿Quién está ahí, Azize?

-Cevdet…- dijo sin saber qué hacer cuando lo vio acercarse a la puerta y entonces Tevfik salió.

-Ah… Cevdet…- le dijo con una sonrisa- buenas noches…- agregó y Azize quiso morirse al ver la expresión de su marido.

-¿Qué estás haciendo tú aquí?

-Es cierto…- dijo con una sonrisa- estaba preocupado por mi casa… Azize… revisé las tablas de arriba…- le dijo- lo arreglé… si hay algo más que necesites…

-No necesita nada más de ti, Tevfik… -le gritó Cevdet y el coronel miró a Azize.

-Te escuché…- le dijo a él y luego volvió a mirar a Azize- si necesitas algo…

-No lo necesita, Tevfik...

-Cevdet está bien…- dijo Azize con calma- mamá Hasibe debe estar preocupada…-dijo y Cevdet le dio un golpe en la cara a Tevfik, tenía tanta rabia que casi no podía controlarse- Cevdet… Cevdet no…- gritó ella sosteniéndolo para que no siguiera pegándole- ¿qué te pasa? Cevdet…

-Si te atreves a venir otra vez a mi casa…- le advirtió alzando su dedo con enojo- es lo mínimo que te vas a llevar… suéltame Azize…- le dijo y ella se acercó a la puerta…

-Deja que el coronel Cevdet destile su odio… ¿por qué estás enojado, Cevdet? ¿porque desapareciste siete años? No sabes lo que pasó con tu familia ¿es eso? Perfecto… te lo diré… en Salónica casi los linchan, ¿sabías? Yo los ayudé a escapar en tren… ¿es eso lo que te enoja? Vinieron a Esmirna ella sola con tres hijos, una suegra enferma, no tenían nada… ni identificación ni propiedades, nada…y yo los ayudé, ¿es eso lo que te enoja? Deberías agradecerme…

-Y qué esperas ¿qué te de una medalla?

-Mientras tú besabas la bandera griega, esta mujer estaba cuidando a tus hijos día y noche… mientras tú vendías a tu país, Azize sanaba heridas de soldados turcos…- dijo y Azize salió, incapaz de seguir escuchándolos- ahora háblame con la verdad, Cevdet… esa rabia que sientes, ¿es hacia mí o hacia ti, hermano? - Cevdet se acercó a él y le habló marcando cada palabra.

-Bajo cualquier condición que fuera… a quien dice ser mi hermano y compañero del alma, jamás debió habérsele pasado por la cabeza casarse con mi mujer, Tevfik… sea que yo muera, sea que me vaya al séptimo círculo del infierno… te mantendrás alejado de Azize porque es mi esposa… ¿entendiste, hermano? - le dijo y se fue.

Tevfik lo escuchó gritarle a Azize, que seguramente se había ido sola para la mansión con tal de no verlo…


Cevdet se subió al caballo al ver que Azize se iba caminando y la siguió de cerca…

-Azize… Azize…- la llamó para captar su atención.

Ella giró para mirarlo y cuando él llegó a su lado, trató de calmarse.

-Tú vienes conmigo…- dijo y extendió su mano, ella lo miró con rabia y no dijo nada, él no insistió, pero esperó a que ella se decidiera a subir.

Azize supo que tenía un largo camino y que terminaría yendo hacia el mismo lugar que él. Inspiró hondo y tomó su mano. Él la ayudó a subir y ella sintió un estremecimiento cuando su cuerpo rozó el de él al acomodarse detrás y lo abrazó apretadamente…

Cevdet no pudo evitar sonreír y sentirse agradecido de tenerla tan cerca, era tanto lo que la extrañaba que ya no era sano seguir ocultándolo…

Se encaminó hacia la mansión y la sintió temblar levemente, su cabeza apoyada sobre el hombro de él…

-¿Estás bien? - le preguntó y la escuchó suspirar.

-¿Cómo podría estar? Orgullosa de que mi marido haya golpeado a su mejor amigo enfrente de mí solo por un ataque irracional de celos…- le dijo y volvió a temblar.

Cevdet aminoró el trote del caballo y lo hizo detenerse. Se bajó y la ayudó a bajarse…

-¿Qué haces, Cevdet? Por si no te diste cuenta tengo frío y sueño, y quiero llegar a la mansión…-dijo ella enojada y fastidiada.

-¿Ataque irracional de celos? Voy a buscarte preocupado a esta casa, pensando que te había pasado algo y te encuentro a solas con Tevfik… ¿a eso llamas irracional?

-Soy tu esposa y te respeto… aunque si quieres el divorcio estaré feliz…

-¿De verdad lo estarás? - dijo y la tomó entre sus brazos, apretándola contra su cuerpo…

Azize pasó del frío al calor extremo al sentir la calidez del cuerpo de él contra el suyo y suspiró.

-¿Qué más podría desear? Ser la esposa de un traidor no me da demasiada elección…

-Te preocupa el qué dirán… ya no nuestro amor…

-Nuestro amor… claro…- dijo fingiendo indignación y él eligió ese momento para callarla y la besó impetuosamente, con desesperación.

Azize quiso resistirse, empujarlo, insultarlo, pero lo único que pudo hacer fue apretarse a su cuerpo y devolverle los besos con idéntica desesperación…

Se separaron al poco tiempo agitados, y él sonrió al ver el vapor que despedían por sus bocas…

-¿Era necesario esto? - fingió indignación ella, por segunda vez.

-Absolutamente… ¿no tenías frío, acaso? - se quejó él y ella suspiró.

-Claro… fue por el frío…- dijo y sacudió la cabeza.

-En tu caso sí, en el mío fue porque necesito de ti… te he necesitado desde que volví y te mantuviste esquiva… pero ahora sé que no me rechazas… y voy a luchar por ti…

-No harás nada… me dejarás en paz…

-Vamos a casa…- le dijo él sin prestar atención

-Cevdet…- dijo y él la volvió a tomar entre sus brazos y la besó, sacándose el gusto de volver a callarla.

Azize disfrutó del segundo beso ya sin pensar en resistirse y cuando terminó, él sonrió sobre sus labios y la ayudó a subir al caballo…

-¿Sigues teniendo frío? - le preguntó cuando ella lo abrazó apretadamente al ponerse en marcha.

-Ya no…- dijo y no pudo evitar sonreír hasta que llegaron a la casa…


Bueno, ¿A quién no le hubiese gustado que esto pasara en la novela? A mí sí... gracias por seguir leyendo! Nos vemos en el próximo!