Esta es mi versión de lo que debería haber pasado luego de la intimidad compartida entre Azize y Cevdet, sus reflexiones, sentimientos, sensaciones...
Capítulo 14 "Hasret"
Cevdet se sentó en su escritorio con una sensación de sosiego casi incontrolable. Demasiadas cosas le habían ocurrido en las últimas horas. Algunas importantes, relacionadas con su misión… y ese reencuentro con Azize…
¿Podía ser que no hubiera podido quedarse con ella, hablar, convencerla de que no había uniforme ni bandera que pudiera separarlos más? ¿qué estaba equivocada si creía que él era un traidor? Tenía ganas de gritarlo a los cuatro vientos… que era más patriota que cualquiera de los "rebeldes" y quería que ella volviera a mirarlo con esa profunda admiración… la que solía mostrar cuando lo miraba años antes…
Cerró los ojos y se tomó la cabeza, la migraña amenazaba con aparecer y quiso escaparse… trató de relajarse un poco… sus pensamientos comenzaron a vagar… hasta que deslizó sus manos por su cara, buscando frotarse los ojos y entonces sintió el aroma de ella, ese perfume suave, tan suyo y Cevdet cerró los ojos con desesperación… hacía menos de dos horas que la había dejado, seguramente la cama todavía estaría tibia y ya añoraba tenerla otra vez en sus brazos…
Sintió los besos delicados de ella en su cara y su cuello mientras él la cubría con su cuerpo, besando la piel de su brazo, haciéndole cosquillas con su barba, porque sabía que ella lo disfrutaba…
Sintió que se quedaba sin aire al rememorar el momento en que ella se perdió en sus ojos y él pudo sentir su estremecimiento al alcanzar el clímax... provocado por él… por esa intensa pasión que compartían…
Se la imaginó esperándolo en la mansión, para otra sesión apasionada de amor… y suspiró con impotencia…
Azize se retiró a su habitación de la mansión a descansar… se preguntó si él regresaría esa noche y con qué cara lo miraría… se sentía totalmente expuesta ante él y eso no era bueno pero la realidad es que su cuerpo se había despertado de un interminable letargo y ahora le reclamaba con furia todas esas caricias que se había perdido de él los últimos años…
Se cambió y se acercó al espejo. Sentía su piel sensible, erizada aún, en algunas partes enrojecida por la intensidad de sus besos y entrecerró los ojos recordándolo…
Apartó su cabello mientras sentía los labios de él sobre su cuello, hablando sobre su piel, diciéndole cuanto la deseaba, lo dolorosos que habían sido todos esos años imaginándose con ella…
Y ella lo comprendió, porque le había ocurrido lo mismo… habían sido incontables las noches en las que lo había extrañado, tantas en las que había terminado desahogando su necesidad pretendiendo que sus manos eran las de él, anhelando sus caricias…
Azize sintió que temblaba cuando su mano se deslizó por la piel de su brazo y la hizo estremecerse, recordándolo hacer lo mismo, entrelazando los dedos con ella luego, suspirando y luego besándola con una pasión que casi ninguno de los dos podía manejar más…
Sintió lágrimas en los ojos, se sintió vulnerable por ese amor… porque ese amor la volvía débil… ante él y ante todo… y ella no podía permitirse eso… ya no más…
Lloró un buen rato mientras acariciaba con suavidad su piel frente al espejo, imágenes del encuentro apasionado con Cevdet inundando sus sentidos…
Decidió irse a acostar. Trató de secarse las lágrimas, pero todavía seguía angustiada, no podía olvidar ese momento tan intenso en el que ambos habían dejado todas las diferencias de lado y se habían dedicado uno al otro, a recordar, a revivir su amor…
Azize acarició la almohada del lado en que él apoyaba su cabeza y no pudo evitar desear que él volviera… aunque solo fuera para discutir con él, echarle en cara que seguía siendo el mismo, que nada había cambiado, aunque hubiesen vuelto a compartir intimidad…
Apagó las luces, se sentía más cómoda en la oscuridad, y cerró los ojos, intentando conciliar el sueño…
No lo escuchó llegar, no porque se hubiese dormido, sino porque estaba distraída recordándolo…
La puerta se abrió y ella agradeció que las luces no estuviesen encendidas…
Cerró los ojos y lo escuchó cambiarse, quitarse la ropa… quiso tener el valor de girar y darle la espalda, para ser fuerte y al no verlo, todo sería más fácil… pero no pudo y cuando lo sintió acostarse a su lado y taparse, también sintió sus manos buscándola…
-Azize… mi vida…- le dijo y cuando ella abrió los ojos despacio, fingiendo que se despertaba, notó que él estaba totalmente desnudo bajo las sábanas…
-Cevdet… ¿qué haces? - le dijo cuando él la atrajo a su cuerpo y sus manos acariciaron aquellos lugares en los que ella había comenzado a necesitar más atención…
-Te necesito…
-No… no… ya cometimos este error hace un par de horas… no puede volver a pasar…
-¿Error? ¿de qué hablas Azize? Esto es amor… deseo, pasión… todo lo que siento por ti y sé que sientes por mí… no te equivoques…
-Tú no lo hagas… Cevdet… fue un error dejarnos llevar… ya no nos une más que un pasado en común….
-¿Y entonces por qué volviste aquí? ¿por qué siento que te estremeces cuando te toco? No intentes engañarme, Azize… y no lo hagas contigo…
-Cevdet…
-Escucha… yo sé que esto es difícil de asimilar… pero ambos seguimos siendo los mismos… somos Azize y Cevdet… el amor sigue siendo el mismo….
-No lo somos…- le dijo y él se posicionó sobre ella- este amor… es solo… necesidad…
-¿Estás segura? - le preguntó.
-Lo estoy…- dijo y suspiró cuando sintió cuan estimulado estaba él directamente sobre su abdomen.
-Mientes… te conozco mi vida… es tanto lo que sientes por mi, que te da rabia admitirlo… pero te repetiré que te amo hasta que admitas que tú también me amas y que estás dispuesta a jugarte por este amor…
-¿Y tú, Cevdet? ¿estás dispuesto a jugarte por este amor?
-Absolutamente…
-¿Y qué estarías dispuesto a hacer?
-Tanto… tanto… mi vida…- le dijo y la besó con intensidad.
Azize se olvidó por un momento de todo lo que él le decía y se entregó a sus caricias… Cerró los ojos al sentir la sensibilidad de su piel ante cada roce con sus manos o sus labios… él le quitó el camisón y la acarició intensamente...
-Me siento débil ante ti… por amor… mi Azize…- le dijo cuando le hizo descender sobre él, y ella lo miró desde arriba, sobrepasada por las sensaciones…
-¿Tú te sientes débil? Te he esperado por siete años, Cevdet…. ¿cómo crees que me siento yo?
Él se incorporó para besarla y se olvidaron del mundo por un buen rato. Cevdet hundió su nariz en su lugar favorito del cuello de ella para sofocar un jadeo placentero cuando alcanzó el clímax y ella tembló en sus brazos al alcanzar el suyo.
Se quedaron en silencio, abrazados, acariciándose hasta que él se desconectó y le sonrió con complicidad. Ella apretó sus labios, no queriendo pensar en nada más que disfrutar de ese momento…
-Necesito que vuelvas a ser mi esposa, Azize…
-Lo soy… no nos hemos divorciado…
Pero hemos perdido un buen tiempo discutiendo, y no quiero que eso siga así… yo no te pido que compartas lo que hago, porque entiendo que no estás de acuerdo… pero quiero que, de las puertas para adentro de nuestra habitación, sigamos siendo nosotros… y dejemos de lado todo lo que nos separa…
-Es difícil…
-Lo es… pero nuestro amor lo vale… ¿no te parece? - le dijo y ella asintió sonriendo- ¿lo prometes?
-Cevdet…- le dijo y él comenzó a besar sus labios mientras sus manos volvían a acariciarla intensamente.
-Por favor, Azize…
-Lo prometo… espero poder cumplirlo…
-Te ayudaré a hacerlo… te amo… eres el amor de mi vida…
-Lo sé… tú también lo eres… te amo…- dijo y él sonrió con sus ojos perdidos en los de ella…
Se acurrucaron juntos y se pasaron la noche despiertos, uno en brazos del otro, fantaseando con una vida mejor, lejos de la guerra, del sufrimiento y de todo lo que los separaba…
Bueno, espero que mi versión haya sido de su agrado. Muchas gracias por leerla! Nos vemos en el próximo!
