Este capítulo está inspirado en la dura escena que compartieron Azize y Cevdet en la oficina de él cuando se enteraron de que Hilal había sido apresada y probablemente sería ejecutada...
Capítulo 15 "Desahogo"
Cevdet miró hacia el frente cuando la puerta se abrió e hicieron entrar a Azize. Ella lo miró a él y luego a Vasili sin comprender qué hacía allí…
-Enfermera Azize, la he traído aquí para hacerle una pregunta…- le dijo cuando ella se quedó de pie al lado de Cevdet y lo miró, esperando esa pregunta.
-Dígame…- le dijo con seriedad…
-¿Dónde estaba usted en el momento en que el galpón con el armamento griego estalló? - Azize quiso mirar a Cevdet, quiso echarle en cara muchas cosas, sin embargo él era su marido y debía apoyarlo.
-Con Cevdet en mi antigua casa…- contestó y a pesar de que no lo estaba mirando, sintió el alivio en el semblante de su marido.
-Bien…- dijo y en ese momento entró el teniente León.
Ni Azize ni Cevdet pudieron entender por qué acusaban a Hilal de la explosión, pero Cevdet se quedó hablando con el general y mandó a Azize a esperarlo a su despacho, y ella primero se quedó esperando, pero luego comenzó a golpear la puerta, pidiéndole al soldado que la custodiaba, que la dejara salir para hablar con su marido…
Los minutos le parecieron horas a Azize hasta que lo escuchó volver. Ella quiso salir, tenía que ver a su hija, pero él la empujó un poco y cerró la puerta detrás de él, tenía que averiguar hasta qué punto alguien había pensado en perjudicar a Hilal, porque, claramente, él sabía que ella no había sido la culpable de la explosión…
-Azize… por favor, siéntate…- le dijo con dureza, quería respuestas.
-No quiero, Cevdet… necesito ver a Hilal ¿no entiendes?
-Te digo que te sientes… ¡la situación es grave, mujer! - le dijo Cevdet a los gritos, tomándola de las muñecas- recuerda, Azize, si quieres ayudar a tu hija deberás colaborar… responder preguntas- Azize se secó las lágrimas sin mirarlo.
-A la orden…- soltó con sarcasmo.
-¡No me provoques! Hilal fue atrapada con un muchacho esta noche, su nombre es Mehmet… ¿lo conoces o no?
-No lo conozco…- negó Azize.
-¿Y de dónde salió ese muchacho?
-No lo conozco…- insistió.
-Azize, entonces Hilal ¿de dónde lo conoce? Estaban en una taberna abandonada, con explosivos, en medio de la noche… de nuevo ¿de dónde lo conoce?
-Te dije que no lo sé…- siguió llorando Azize.
-Piensa… tienes que saberlo… yo no estaba en medio del escudo humano cuando empezaron esa rebelión en el hangar… no le preguntaste a tu hija ¿con quién vienes? ¿de dónde los conoces? ¿no le preguntaste? - le gritó- porque lo importante para ti es contra quien se rebela… ¿verdad? ¿estoy equivocado?
-Estás en lo cierto…- le reconoció- estaré siempre del lado de quien esté en tu contra…
-¿Sabes cuál es el castigo por volar un arsenal griego? Dime Azize, ¿sabes quién será castigada? ¿a quién van a ejecutar?
-Basta…- dijo y se levantó llorando y él le pegó una patada a la mesa que tenía enfrente, se sentía tan impotente, y al hacerlo, el portarretratos con la foto de la familia se cayó y Azize se agachó a recogerlo. Se quedó mirándolo en silencio y luego se acercó a donde Cevdet se encontraba, frotando sus ojos con sus manos, desesperado, sin saber qué hacer…- Cevdet… no lo vas a permitir, ¿cierto? No dejarás que dañen a tu hija…- le dijo llorando.
-Esto va más allá de mi poder… es prácticamente imposible convencer al general…
-Cevdet…- dijo y bajó la voz- Olmez Hasan me dijo que… que sabía un secreto sobre ti… dijo que mi esposo no era quien yo creía… sentí que era mi corazón el que hablaba… creo que lo que quiso decir… es que tú nunca nos traicionaste… - dijo y él miró hacia la puerta, preguntándose si alguien podría haberla oído- tu comportamiento, ese uniforme… dime… ¿estás en una especie de misión?
-Azize…- dijo y la tomó de la cara con un poco más de fuerza de la que debería y ella se retrajo, algo asustada- dices cosas como esas y nos pones en peligro…
-Cevdet… -exhaló ella y él la tomó de la cara mirando sus labios.
-No hables más…- le dijo y la besó con ímpetu.
Azize intentó reaccionar, pero sintió ese beso como un desahogo de él. ¿Acaso ella estaba en lo cierto? ¿acaso sus sospechas que habían sido confirmadas por ese hombre, Olmez Hasan eran así? Si Cevdet no era un traidor, ella lo estaba exponiendo… y si lo era, estaba forzando una situación que no les permitiría ayudar a Hilal…
Él terminó arrodillándose frente a ella, ambos en el suelo dejándose llevar por ese momento de contención, de desahogo…
Cevdet la apretó entre sus brazos y cuando el beso se terminó y él separó sus labios de los de ella, Azize se perdió en sus ojos…
-Cevdet…
-Azize… por favor… no digas más nada…
-No diré nada más…- le prometió ella y él miró sus labios con deseos de seguir besándola, pero se reprimió, consciente de que tenían algo muy importante que resolver.
-Necesito que vayas a verla… necesito que encontremos la clave que nos ayude a liberarla… necesito tu ayuda… el general Vasili necesita culpar a alguien y si no encuentra al verdadero culpable, entonces se desquitará con nuestra hija…
-Haré lo que pueda para ver si me dice algo que nos sirva…
-Azize…- dijo él cuando vio que ella se alistaba para salir.
-¿Sí?
-Prométeme que no dirás nada más…
-Lo prometo… creo que a pesar de nuestras diferencias, te demostré más temprano que podías confiar en mí…
-Cuando le dijiste al general que estabas conmigo en el momento de la explosión…
-Exacto… y tú y yo sabemos que no fue del todo así…
-¿Acaso crees que yo podría haber volado ese galpón?
-En mi teoría de que estás en una misión…- le dijo en voz baja.
-Azize…
-Tú me preguntaste…- se quejó ella y él hizo una mueca emulando a una sonrisa.
-Por favor, ayúdame… te necesito…- le dijo y extendió sus brazos para que ella se apretara a él.
Azize lo hizo y sonrió, eran raras las ocasiones en las que Cevdet le ofrecía ese tipo de apoyo, pero también era claro que él también lo necesitaba…
Cevdet cerró los ojos, rogando que pudiera encontrar una forma de salvar a su hija, porque no podría sobrevivir si su hija pagaba el precio de su misión…
Se separaron luego de un par de minutos de estar fundidos uno en brazos del otro y él besó su frente…
-Ve a ver a Hilal… te pido que averigües todo lo que puedas… necesitamos encontrar la forma de salvarla…
-Sí…- dijo ella perdida en sus ojos.
-No debería decir esto… pero te prometo que no me quedaré tranquilo hasta hacer que la liberen…
-Gracias…
-No tienes que agradecer… por favor, ve a ver a Hilal…- le dijo y se quedó mirándola cuando ella se recompuso un poco y se dirigió a la puerta para cumplir con su pedido.
Porque era mejor callarla con un beso... en fin, espero que lo hayan disfrutado! Gracias por seguir leyendo! Nos vemos en el próximo!
