Bueno, tengo que admitir que me tomé la libertad de escribir este capítulo porque a pesar de la magnifica actuación de Bergüzar Korel en esta escena, odié profundamente la situación y comencé a pensar en alternativas... espero que les guste!

Capítulo 18 ¿Divorcio?

Azize sintió una revolución interna en su cuerpo que se le antojó demasiado feliz cuando escuchó la puerta esa mañana, sin duda alguna, Cevdet había creado demasiadas expectativas al pedirle de reunir a la familia y, sobre todo, luego de haberle pedido que le enviara el uniforme, su viejo uniforme militar del ejército otomano…

Inconscientemente se arregló el vestido sencillo que traía puesto y quiso pellizcar sus mejillas para verse más rozagante, más predispuesta hacia él, pero no se atrevió a hacerlo delante de su suegra y sus hijos…

Ellos le dedicaron una mirada de pregunta, al ver que no se levantaba a abrir la puerta y Azize decidió que ya lo había hecho esperar suficiente…

Se levantó despacio y los pasos desde la sala hasta la puerta se le hicieron infinitos… inspiró hondo, casi creyendo que dejaría de hacerlo en cuanto lo viera…

Abrió la puerta y sus ojos lo recorrieron… se desilusionó la no verlo con el uniforme puesto, ella creyó que Cevdet se vestiría con él, había fantaseado con eso…

Él se perdió en sus ojos y ella sintió que algo no andaba bien, pero no se atrevió a preguntar. Se hizo a un lado y lo dejó entrar…

Cevdet la rozó apenas con su cuerpo y ella quiso arrojarse a sus brazos, lo necesitaba tanto que le dolía el cuerpo…

Lo siguió hasta la sala y se detuvo al ver las miradas algo ansiosas de sus hijos…

-Dinos, Cevdet… ¿qué es eso tan importante que nos querías decir? - le dijo y él se perdió en sus ojos. Lo notó contrariado, no relajado como estaba las últimas veces que habían hablado, y que ella le había echado en cara por no estar más preocupado por toda la situación que vivían…

Cevdet se quedó mirándola un momento más y cuando Ali Kemal estaba a punto de decir algo, en señal de protesta por estar allí parados sin recibir las famosas noticias que tenía que darles su padre, tomó la mano de Azize y ella sintió que sus piernas se aflojaban y que no podría mantenerse en pie…

-Azize…- dijo y ella y todos los demás sintieron que su voz se quebraba por la tristeza o la emoción…

Azize asintió, queriéndole dar a entender que lo estaba escuchando…

Cevdet levantó la mano de ella y besó sus dedos, y también su anillo de bodas, ese que por nada del mundo quería quitarle o que ella se quitara…

Sintió un nudo en la garganta y no pudo articular palabra. Cayó de rodillas frente a ella, sosteniendo su mano, sin soltarla y ella se quedó mirándolo sin saber qué ocurría…

-Cevdet…- dijo y miró a mamá Hasibe que observaba todo como si estuviese viendo uno de esos cortos cinematográficos que había visto en el pueblo.

-Perdóname Azize…- le dijo besando su mano y llorando, todavía de rodillas ante ella.

-Cevdet no…- dijo ella que no sabía cómo hacer para calmarlo…

-Perdóname por todo lo que te hice sufrir este tiempo… esto… esto es tan difícil para mí…

-Cevdet… escucha… esto… yo…

-Escúchame tú, mi vida… hoy… cuando nos vimos por última vez ayer te pedí que reunieras a la familia, porque había algo importante que decirles…

-Lo recuerdo… por eso estamos todos aquí…

-Esa situación de la que te hablé… y que nos hizo ilusionar a ambos, y por eso te pedí que me enviaras mi viejo uniforme del ejército otomano, ha cambiado…

-¿A qué te refieres, Cevdet?

-Mi vida… había venido hasta aquí para decirte que todas esas veces en que dudaste de mí y de mi cambio de bando en esta guerra…

-Papá…- escucharon decir a Hilal y Cevdet la miró, como rogándole en silencio que no interrumpiera.

-Tenías razón… el hecho de estar usando el uniforme griego es parte de una misión secreta… y aspiraba a que esa misión hubiese terminado para este momento… estaba casi seguro de que así sucedería, por eso… por eso es que te dije todo lo que te dije…- dijo y sus hijos se miraron unos a otros y también lo hicieron con mamá Hasibe.

Azize abrió la boca y los ojos de una manera, demostrándole su sorpresa, pero a la vez se sintió agradecida de haber confiado en su instinto, tantas veces, cuando todo el mundo, incluidos sus hijos y su suegra, no hacían más que creer ese papel de duro coronel del ejército griego…

-Cevdet… no puedo decir que me sorprende porque te lo he dicho varias veces en estos meses, yo sentía que no podías haber cambiado de bando, no está en tu naturaleza…

-Pero cuando creí que volvería a tus brazos… a devolverte a tu marido, a tu felicidad, y que volvería a tenerlos como familia, las cosas se complicaron… y yo… debo quedarme aquí… y seguir pretendiendo que soy quien no soy… por eso te pido disculpas, no tengo palabras para expresar mi dolor…

-Cevdet… mi vida… - dijo tirando de su mano para hacerlo levantar- ven aquí…- y lo abrazó apretadamente mientras ambos lloraban, ya libres de todas las mentiras.

Ali Kemal se abrazó con Yildiz y mamá Hasibe abrazó a Hilal. Se acercaron abrazados a sus padres y finalmente se le tocó a cada uno abrazar a Cevdet…


Cevdet pidió de tener una conversación a solas con su esposa y ella lo llevó a su habitación, deseosa de escucharlo… quería abrazarlo y besarlo como había deseado tantas veces, sobre todo ahora que sabía la verdad…

Ella cerró la puerta y él se quedó mirándola…

-Había planeado esto tan distinto a lo que fue…- le dijo tomando sus manos.

-Lo sé… lo sé mi vida… pero al menos pudiste quitarte el enorme peso de confiar en los tuyos… y te prometo que te ayudaremos, como sea…

-Azize… el general Vasili me ha dado un ultimátum para que me divorcie de ti…

-Cevdet…

-Escucha… yo no quiero hacerlo… simplemente pretenderemos que estamos divorciados, por favor necesito que sea creíble porque sino tendrás que irte de Esmirna y será más difícil que podamos vernos hasta que todo esto termine…

-Está bien… prometo que será creíble… y hablaré con nuestros hijos y mamá Hasibe para que colaboren…

-Mi vida…- dijo y la tomó entre sus brazos, deslizando sus manos por los costados de su cuerpo y su nariz perdida en el hueco de su cuello, su lugar favorito para sentir su aroma…

-Cevdet… te amo…

-Yo te amo tanto, Azize… estos meses desde que volví han sido una tortura… una tortura, y no quiero ni pensar lo que fueron para ti…

-No hablemos de eso ya…

-¿Entonces me perdonas?

-¿Qué podría no perdonarte yo a ti? - le dijo y él la besó urgentemente…

La apretó contra su cuerpo y la escuchó suspirar, ella estaba tan necesitada de él como lo estaba Cevdet…

Se miraron a los ojos largamente y él volvió a besarla…

-Necesito a mi esposa… me duele el cuerpo de deseo por ti…

-¿Ahora?

-Me encantaría… pero supongo que no es el momento… quizás esta noche… si me recibes…

-Eres mi marido…- le dijo ella con una sonrisa- ¿por qué no lo haría? - preguntó ella alzándose de hombros.

-Porque se supone que nos estamos divorciando…

-Entonces serás mi amante…- le dijo y lo miró con picardía.

Volvió a apretarla entre sus brazos y sostuvo cerca de su corazón. Luego la besó con pasión y cuando ambos tenían deseos de seguir adelante, apoyó su frente sobre la de ella y sonrió…

-Me siento más liviano… te amo, Azize…

-Yo también… siempre lo supe… ahora puedo entender por qué era que mi corazón se rebelaba y no podía dejar de amarte…

Él la miró antes de irse y le prometió que volvería esa noche para poder dar rienda a esa pasión tan contenida y dejada de lado, que ya no lo sería más… no de ahora en adelante…


Espero que la hayan disfrutado. Gracias por leer!