—¡Asami! Que gusto tenerte aquí….
—¡POR RAAVA! ¡TENZIN! ¡BAÑO, BAÑO, BAÑO!
—E-eh… A-al fondo, donde siempr…
Sin embargo, el alto patriarca de los nómadas aire no pudo completar su frase puesto que una ráfaga de rojo, negro y… ¿Eso era azul? Pasó como bólido a su lado, rumbo al interior de la casa.
Suspiró.
Cuando recibió la llamada desde la caseta del muelle por parte de la CEO anunciando que irían de visita urgente, se le hizo sumamente extraño… desde que Korra se había mudado con Asami, esta casi no iba a la isla (a menos que fuera por alguna fiesta de cumpleaños).
¿Esa urgencia era porque quería ir al baño?
Incongruente coger el ferry para tal acto…
¿Quizás le dio un mal estomacal a mitad de camino?
¿Un mareo por andar en aquel navío?
Raro, muy raro.
Además ¿Qué harían allí? se supone que estaban en un "Fin de semana romántico", como su pupila tanto había vociferado con ojitos de bisonte volador enamorado, en los días previos al viernes anterior… recordando eso… ¿Se le habría propuesto? ¿Habría encontrado el valor?
Y hablando de ella… ¿Dónde estaba Korra? No la veía por ningún lado…
Tras esperar un par de minutos para ver si su pupila llegaba y con algunos pensamientos envolviendo su mente, entró a su morada y fue directo a la mesa de té, donde Pema estaba sirviendo la cálida bebida.
—Cariño, ¿Ese estruendo significa que Korra y Asami ya llegaron?
—Asami sí, a Korra no la vi, pero quizás se entretuvo en el muelle y ya mismo viene.
Su esposa pegó un agudo gritillo que le hizo pegar un brinco
—¿Le viste el cuello o el anular? ¡¿Se lo dijo?! ¡¿Lo hizo?!
—No sé, apenas y si la alcancé a ver porque ella entro corriendo pidiendo prestado el baño…
Su explicación se vio truncada ya que la susodicha ingeniera entró a la estancia.
—¡Hola! un gusto verlos a ambos
—¡Asami, cariño! -Saludó Pema, levantándose para abrazarla (y para confirmar, para su desgracia, de cerca la ausencia de simbolismos de boda ¡Esa muchachita no se lo había pedido por ahora!)- Ven siéntate, cuando avisaste que vendrían preparé té para todos.
La pelinegra asintió agradecida y se sentó viendo los dóciles movimientos con que la mujer mayor servía la bebida.
—¿Ya estás mejor? -preguntó preocupado Tenzin, reanudando la conversación tras beber un poco de su infusión.
—¿Eh? ¿A qué te refieres? -Cuestionó la ojiverde, levantando una ceja.
—A que viniste corriendo como alma que lleva Vaatu pidiendo el baño… -le recordó el mayor
—¡Ah! -Asami se dio un golpecillo en la frente por su despiste- Lo siento por eso, no era para mí, era para la necia de Korra… -Comentó la mujer pasando de un tono de disculpa a uno de reproche mientras se cruzaba de brazos.
Pema la observó inquisitivamente, mientras Tenzin pasó por alto el detalle.
—¿Korra está aquí? Qué raro, no la vi entrar…
Asami casi se atraganta con su té. ¿Cómo podía haberse olvidado? ¡Si por eso vino! Aunque claro, con la urgencia de la necia de su novia… Pero bueno, ahora sí tocaba entrar en materia y explicar.
—Pues justamente de eso les quería hablar…
—¡Uff! ¡Eso estuvo cerca Asami! Un minuto más y me habría lanzado al mar a hacer pis en el agua… ¡Ups! ¡H-hola!
Una pequeña morenita de pancita regordeta pasó de la alegría a la vergüenza mientras se quedaba en el marco de la entrada de la estancia mirando a los adultos presentes.
Tenzin miraba a la menor de edad con una mezcla entre curiosidad y extrañeza mientras que, por su lado su esposa pegaba nuevamente un gritillo que le erizó los vellos de la nuca.
—¡Que niñita para más adorable! -Espetó Pema, emocionada, mientras se levantaba y corría a donde la castañita para alzarla en brazos- ¿Es su hija? ¿La adoptaron? No es el orden más común… -mencionó meditando sobre la ausencia de anillo o collar de compromiso- pero el orden de los factores no altera el producto… ¡Es una monada!
Mientras observaba a la CEO esperando una respuesta, la mujer abrazaba a la nenita, restregando con cariño su mejilla con la de ella, mientras la estupefacta pequeña tenía en su rostro una tensa y torcida sonrisa.
Asami no sabía ni por donde empezar a aclarar esa confusión, pero para su fortuna el hasta ahora callado maestro aire, con voz tranquila declaró.
—Tu eres Korra… ¿Verdad?
Pema se quedó quieta y apartó a la niña estirando los brazos para verla mejor.
—S-Sí soy yo
—Oh… -La mujer, con ojos de platos colocó a la niña en el suelo y sin apartar la vista de la pequeña tanteó su camino de vuelta a su asiento.- lo siento Korra, cariño…
—No importa Pemma -restó importancia la niña, mientras rascaba su nuca de forma nerviosa para luego mirar a su maestro- ¿Cómo lo descubriste? -Preguntó intrigada la menor
—No te has de acordar, pero cuando eras así de pequeña fui una o dos veces a verte… además esa sonrisa es inconfundible -explicó el hombre mayor con tono afable
—P-pero… ¿Cómo tu…? -preguntó Pema, aún anonadada.
—Eso es justamente por lo que vinimos aquí… -Interrumpió la CEO, dando unas palmaditas a sus piernas cruzadas para que Korra se sentara encima. Habiendo acomodado a la niña y tomando una gran bocanada de aire inició su explicación.
Era increíble como en menos de media hora había podido resumir con tal claridad los hechos de las casi 72 últimas horas. "Deberían darme un premio por esto" -pensó, orgullosa.
—Es increíble el poder de los espíritus… -Reflexionó Tenzin, acariciando su barba.
—Dímelo a mi… -suspiró el pequeño Avatar
—¿Y ustedes creen que en verdad tiene reversa? -cuestionó su esposa
—Eso no lo sabemos… -mencionó la castañita, algo nerviosa recordando que había partes de las palabras de aquel espíritu que no le había mencionado ni a su novia- Pero por ahora nuestra única esperanza es que Iroh regrese de su travesía y nos ayude.
—Sí y hasta que eso suceda, necesito su ayuda -la CEO miró seriamente a la pareja mayor-lamentablemente por cuestiones de trabajo no puedo quedarme todo el día en casa y no puedo dejar a Korra sola allí si quiero encontrar domicilio al cual regresar; y como no creo que sea conveniente involucrar a los sirvientes lo mejor sería si se quedara aquí…
—¡¿ME VAS A ABANDONAR EN LA ISLA?! -La niñita interrumpió a su pareja dándole un gran puchero con ojitos de Perro oso Polar lastimero.
—¡¿Qué?! ¡No! ¿Me dejas acabar, cariño? -la pelinegra carraspeó y continuó antes de que a la morenita se le salieran las lágrimas- Como decía, lo mejor sería si se quedara aquí mientras ando trabajando, yo vendría a dejarla y recogerla diariamente… Claro, si no es mucha molestia.
—¡Claro que no lo es! -Mencionó Pema, juntando sus manos con gran ánimo- ¡Será un gusto cuidar a Baby Korra!
—¡Oye! No soy una bebé… ¡Y no necesito una niñera!
—Pues por lo que Asami nos contó, si nadie te vigila eres capaz de destrozar la mansión entera -le increpó Tenzin, arqueando una ceja- además sería bueno probar si podemos desbloquear tu aire control nuevamente… ¿En serio ni una corriente puedes hacer brotar?
La pequeña decaídamente negó y luego suspiró
—Está bien… me quedaré… -aceptó con un puchero menos profundo que el anterior pero aún notorio
—Oh, vamos Korra, te vas a divertir aquí con los niños…
—No te confíes Pema, es como tener un Meelo morenito, solo que con trastorno de hiperactividad diagnosticada y un voraz apetito. Ni bien te descuidas y va a querer rasurar un pobre Bisonte Volador desvalido.
Pema rió al ver como Korra refunfuñaba sin atreverse a negar nada en voz alta.
—Sería también bueno contárselo a los niños, tal vez Jinora, haya leído algo sobre ese espíritu- acotó el maestro aire, puesto que estaba seguro que su hija, en su aún corta vida, había por lo menos duplicado la cantidad de escritos que él había estudiado.
—Por eso no te preocupes, creo que no hará falta… -ante la mirada confusa de su marido, la esposa habló a la nada en voz alta- ¡Ya salgan niños!
Tres jóvenes maestros aire salieron de su escondite de entre los paneles del techo hacia la pequeña versión del Avatar.
—¡¿Qué rayos?! -mencionó asustada la morenita, saltando del regazo de Asami.
—Vaya que interesante… -Cuestionó Jinora con curiosidad observando de cerca a Korra
—¡Al fin soy más alto y fuerte! ¡Ahora Asami será mi novia! -el niño se adelantó para compararse con la ahora ceñuda Korra, pero fue aplastado por la más hiperactiva de sus hermanas.
—¡AHHHH QUE LINDA! ¿En verdad eres tú Korra? ¿Volverás a vivir permanentemente en el templo aire? ¿Te adoptará papá y mamá? ¿Serás mi hermanita menor? ¿Podré jugar a ponerte vestiditos de princesa? -mencionó con preguntas a tropel, casi abalanzándose a la pequeña para estrujarla si no fuese por la interrupción de su hermana mayor, la cual también estaba sosteniendo de una oreja al pequeño conquistador.
—Contrólense chicos- bufó la hermana mayor, alejando definitivamente a sus hermanos antes de que la mini Korra, que dicho sea de paso se veía cada vez más molesta (lo cual no causaba miedo sino ternura), intentara matarlos.
—Hmmm… ¿Cuánto escucharon, chicos? -cuestionó divertida la CEO mientras volvía a agarrar a Korra por debajo de las axilas y la sentaba en su regazo, dándole caricias en la cabecita para calmarla
—Desde tu "¡Hola! un gusto verlos a ambos" -espetó sonriente Ikki, sin cargo de consciencia por estar espiando. Su hermano le dio un pisotón disimulado y su hermana volteó los ojos al ver que como siempre su hermana demás había hablado.
Su padre anotó mentalmente un posterior regaño para aquel trío que se suponía estaban en el campo de entrenamiento, practicando. Pero por ahora simplemente carraspeó, continuando.
—Entonces, ¿Conoces algo sobre ese espíritu, Jinora?
La adolescente colocó un dedo sobre sus labios, pensando.
—Hmmm no que yo recuerde, pero investigaré en los textos más antiguos sobre espíritus para ver si encuentro algo de utilidad.
Entonces si no hay más por ahora, terminaré de preparar el almuerzo. Ustedes se quedan a comer chicas… ¡Y no hay pero que valga! -Acotó al ver que Asami se iba a disculpar, pero finalmente sonrió al ver que la ingeniera aceptó- Jinora, Ikki ayúdenme a terminarlo más rápido por favor. Tú Meelo ve a ver a tu hermano por favor y cuídalo, ya mismo se va a despertar de su siesta.
—¡Sí mamá!
Los tres jóvenes nómadas gritaron los tres al unísono, pero antes de salir todos de la habitación, Pema se detuvo y miró inquisitivamente a las visitantes.
—Ahora que lo pienso me queda una duda… ¿Por qué entraste corriendo?
Asami sonrió de lado, ya habiendo superado su enojo anterior y viendo la situación con gracia.
—Pues verás…
Flashback
—¡Lo quiero!
—Korra… -susurró la ojiverde con tono amenazante.
—Vamos Asami… ¡Por favoooor! ¿Si….?
Asami suspiró, debía ir a llamar a Tenzin de la caseta para confirmar que estaba en la isla y avisarle que irían a visitarlos para no ser descortés… pero justo a su novia se le ocurrió estar antojada de jugo de lichi… No la culpaba, hacía calor… y le había prometido comida… sin mencionar que la idea de ir en ese estado a la isla no había sido para nada de su agrado, aumentando así una raya al tigre foca de su temperamento infantil malhumorado… pero al final la había convencido… Así que su solicitud no era descabellada, era hasta justa… aún así esto era más importante… Claro que ¿Cómo razonas sobre la importancia de una llamada con una Korra antojada, enojada y agotada? Y encima con esa carita… Maldita debilidad.
—Bieeen…. -la pelinegra sacó con desgano un billete de 20 yuanes, no tenía cambio así que no quedaba de otra- Cómprate un jugo pequeño y verifica que te den bien el cambio… -la niña asintió vigorosamente y comenzó a irse corriendo- ¡Y no te alejes mucho!
Al ver que la pequeña la ignoró, suspiró y se dirigió a la caseta con la consigna de una llamada rápida para no quitarle por mucho tiempo el ojo de encima a su enamorada.
Tras la corta llamada confirmando la presencia del actual cabecilla de los nómadas aire en el recinto y anunciando su pronto arribo, salió a buscar a Korra encontrándola sentadita en una banca, como toda una buena y ejemplar infanta… eso si ignorabas el vaso tamaño "Meca tanque" de jugo de Lichi que esta vigorosamente tomaba.
"OH MIERDA, ¡PERO SI EL PUTO RECIPIENTE ES MÁS GRANDE QUE ELLA!"
—¡KO… RAKO!
La niña no se dio por aludida, ignorante de su propio nombre inventado por la alegría del jugo deseado.
Asami rechinó los dientes y caminó rápidamente hacia ella
"¡ESTA NIÑA ME VA A SACAR CANAS VERDES! ¡LE DIJE PEQUEÑO! ¡PE-QUE-ÑO!"
"Pero quizás compró uno grande para compartirlo… si tan solo el vaso fuese transparente para ver el contenido…"
"QUE VA, DE SEGURO SE APROVECHÓ DEL BILLETE DE ALTO RANGO Y SE COMPRÓ EL VASO MÁS GRANDE QUE HUBO… MENOS MAL NO LE DI UNO MÁS ALTO O SE COMPRABA TODO EL MALDITO CARRITO DE VENTA"
"Pero debo tener fe y apelar a su consciencia y razonamiento de que tanto jugo no le haría bien…"
Mientras avanzaba, sus pensamientos se refutaban unos a otros, a favor y en contra de la castaña, pero finalmente al pararse delante de ella y ser saludada con un potente eructo sus más maliciosas sospechas fueron confirmadas.
—¡SAAAAMIIIIIII!
La llamada desgarradora de la niña la despertó de la corta cabeceada que había dado mientras eran transportadas en el ferry. Eso de cuidar niños no era nada fácil.
—¡¿Qué te sucede?! ¡¿Estás bien?!
—¡NO!... Mencionaba la niña, hecha bolita y con voz lastimera
—¿Te duele el estómago?
—N-no…
—¿Entonces? - replicó preocupada por la angustia reflejada en el rostro de la pequeña
—Y-yo… yo…
—T-tú…
—¡YO QUIERO HACER PIPÍ!
El shock invadió a la ojiverde.
—… ¿Me estás jodiendo?
—¡N-no! ¡En verdad necesito ir!
—Pues te aguantas- refunfuñó la mayor, reacomodándose en su asiento- Eso te pasa por tomarte el maldito vaso más grande que encontraste. Además, ya vamos a llegar….
—Pero, pero… en verdad quiero… ¡Ya sé! ¡Me tiraré al agua a hacer pis como los peces! ¡O como los niños en las piscinas!
—¿Pero qué rayos? Eso es asqueros… ¡Korra no!
Fue un duro trabajo luchar para que la niña no se sacara las prendas y se tirara al mar a orinar, costó calmarla y convencerla de que la isla ya estaba cerca, muy cerca… y una vez encallado el transporte la agarró en brazos y corrió más rápido que cualquier Satokart de su empresa.
Todo sea por el bien de la vejiga y los riñones de aquella necia noviecilla embustera.
Fin del Flashback
—¡ASAMIIII! -La ojiazul bajó del regazo de su novia y se paró a su lado, reprochándole con puños apretados- ¡Te dije en el baño que no se lo dijeses a nadie!
—Y yo te dije que no iba a hacerte caso porque esa carrerita que me hiciste pegar me la iba a cobrar. -menciono tranquilamente la pelinegra viendo con gracia la furia de su pequeña avatar y decidiendo pinchar un poquito más… después de todo la niña adulta debía aprender a las reglas acatar - Agradece mas bien que, aún siendo "Baby Korra", tienes estómago de acero y no te dio mal estomacal.
La carcajada de los niños y la disimulada por la pareja mayor tiñó de rojo las regordetas mejillitas morenas. Pero no le quedaba de otra que vivir con la tragicómica experiencia y no volver a pedir un jugo tamaño "Meca Tanque" a menos que haya un baño cerca…
Pero igual era inevitable enojarse por la vergüenza.
Una Korra cabizbaja y con celo fruncido se cruzó de brazos mientras sus mejillas se inflaban y su puchero se pronunciaba. Concentrada en su propio enojo no se fijó en los pasos detrás de ella hasta que sintió el suelo desvanecerse bajo sus pies mientras era elevada por unas delicadas manos que no eran de su novia.
—Muy bien Baby Korra, ya que es mejor prevenir antes que lamentar vamos a darte por si acaso esa medicina para el mal estomacal -Canturreo Pema, con dulce voz mientras acomodaba a la más pequeña de los menores presentes en sus brazos.
—¡Qué no soy una be…! Espera… ¿H-hablas de esa cosa horrorosa? ¿Ese asqueroso brebaje que nos hiciste tomar a Bolin y a mi cuando hicimos la Col-atón? -el rostro de la pequeña, de miedo, palideció.
—¿Quién los mandó a hacer competencia de quien podría comer más ensalada de Col? Nadie. -reprochó la madre de los jóvenes maestros aire- Y "ese brebaje" fue el único que evitó que destruyeran el baño… Además, no es tan malo…
—Los mocos de Jugoso tienen un aspecto más apetitoso…
—Suficiente jovencita, ahora tomarás dos cucharadas.
—¡¿Pero qué?! ¡Tú no eres mi mam…!
—¿Quieres que sean tres? -la mujer preguntó con tono dulcemente amenazante
Korra colocó sus manitas encima de sus propios labios para evitar hablar y mientras era llevada en brazos y acompañada por los jóvenes y mal disimulados sonrientes maestros aire le dio una última mirada de "Salva…me…" a su novia, antes de desaparecer por la corrediza puerta.
Ahora solos en el salón una mirada cómplice se dieron el maestro aire y la ingeniera antes de reír ambos con la elegancia correspondiente de sus status.
—Vaya -dijo Asami, recuperando finalmente la compostura- Pema es buena.
—Después de cuatro niños ya está curtida y blindada contra pataletas -admitió el hombre de puntiaguda barba, aunque nunca se atrevería a decir en voz alta que cuando su esposa se enojaba hasta él se asustaba.
—Es difícil tener mano dura, supongo la experiencia en verdad ayuda.
—Sin duda alguna, pero creo que tu no lo estás haciendo nada mal, de seguro cuando Korra y tu tengan sus propios retoños tu serás la autoridad en el hogar.
Ante el comentario afable pero pícaro del maestro aire, Asami se sonrojó. Tener una familia con Korra le hacía tanta ilusión… pero primero era el matrimonio, ese bendito vínculo que tanto deseaba con su novia pero que hasta ahora ninguna había hecho el movimiento preciso.
—Eso espero… -susurró simplemente para dar por terminado ese tema de ensueño y su mente volvió a los actuales hechos- pero hay algo que me preocupa de esto…
—Oh, la situación es preocupante en sí, y muy delicada ya que no hay que dejar que esta información caiga en manos de malintencionados terceros… pero algo me dice que tú, siendo tan consciente de todos los hechos no te refieres a algo tan obvio como eso…
—Exacto –asintió la CEO, agradecida por el ensalce recibido por aquel hombre que en miembro honorario de su familia la había convertido, pasando incluso a los tuteos porque todos en esa casa eran parte de sus seres queridos- y creo que es algo que tú también lo notaste en las partes que contó Korra… que ella oculta algo.
Tenzin asintió cerrando los ojos. Conocía muy bien a su discípula, era una pésima mentirosa debido a ese corazón puro y a los vestigios de inocencia que ni todas las vicisitudes del pasado no habían podido arrancar completamente de su esencia.
—Sí, creo que está omitiendo alguna información… la pregunta aquí es ¿Por qué? Todo dato podría ayudarnos a ayudarla…
—No lo sé, y confrontarla no creo que funcione, sabes lo terca que es…
—Sí- El hombre suspiró- Creo que solo nos queda esperar a que de ella nazca sincerarse… mientras tanto Jinora y yo estaremos investigando y no te preocupes por ella, aquí estará bien cuidada mientras estés trabajando y todos los que vivan en la isla sean acólitos o maestros guardarán el secreto. Además, solo permitiremos el ingreso a personas de confianza para mayor seguridad. Sabes cuanto le debemos a Korra, para todos nosotros es más que el avatar, la queremos en verdad. Igual a ti Asami.
El corazón de Asami se regocijó, definitivamente había tomado la decisión adecuada, aunque aún faltaba algo… después de todo, toda la carga de cuidado del "Batallón" llamado Korra, a Pema no se la podía siempre cargar.
—Gracias en verdad y no quiero sonar aprovechada, pero aprovechando que estoy aquí… ¿Puedes prestarme la radio de largo alcance?
—Por supuesto- mencionó Tenzin, poniéndose de pie y ayudando a Asami a levantarse- ¿A quién quieres llamar? -preguntó mientras caminaba con la joven y luego subían las escaleras hacia la torre de comunicación.
—A los refuerzos, creo que más temprano que tarde los vamos a necesitar.
El almuerzo transcurrió con normalidad. O al menos con la normalidad suficiente que una "Baby Korra" podía otorgar. El resto de la familia de Tenzin, Bumi y Kya, se habían unido al grupo y ahora ya estaban enterados de la situación (Incluso de la anécdota del jugo de lichi y la vejiga rebosante, para desgracia de la pequeña avatar) y Korra había recibido las dosis suficientes de "Awws" y de burlas que su pequeño ser adulto podía aguantar.
Así que, acordando volver mañana temprano para entregar a Korra y que en el transcurso del día ellos les contarían a los habitantes de la isla sobre la situación pidiendo discreción (porque Korra debía poder moverse en el terreno sin problema… una pequeña avatar encerrada entre cuatro paredes resultaría un tremendo problema para cualquiera); agradecieron a la familia, se despidieron y partieron rumbo al ferry.
Después de un viaje sin incidentes, ambas féminas fueron al garaje en el muelle (propiedad de Industrias Futuro) donde estaba guardado el Satomovil, se subieron al vehículo y con el animado sonido de la radio, partieron rumbo a la mansión.
Después de todo a Asami aún le quedaban compras por sacar y cosas por ensamblar y alistar si quería estar lista para esta nueva semana poder afrontar.
¡Hola!
Un nuevo capítulo de este fic que me hace reír y enternecer mientras lo escribo (Es que Korrita bebé es un amor sin duda alguna)
Por si acaso no estén claros con las fechas: Korra fue con Asami al mundo espiritual el día Viernes y pasó lo que pasó. Luego un sábado de desastroso acoplamiento, ahora un domingo para conseguir "armas" para esta "guerra" y mañana (no literalmente, no sé cuándo actualizaré de nuevo lol) un lunes donde tocarán nuevos retos.
Espero les haya gustado el cap y de ser así gustosa estaré de leer sus reviews.
Saludos.
Le chat et l'abeille.
