Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a Riichiro Inagaki & Boichi. La historia de "Una carta inesperada" es de mi autoría.
Nota: Senku esta construyendo una nave aeroespacial casera. Puede hacerse, pero debes tener un buen presupuesto y conocimientos muy avanzados en muchas ramas de la ciencia.
VI
Kohaku realmente no podía creer que Senku había estado a tan solo unos metros de ella.
Era fascinante.
Lo había visto entrar al restaurante que ella había mencionado en sus cartas. Quizá él realmente la estaba tomando en serio y visito ese lugar pensando en su persona. Y aquello le daba las esperanzas necesarias para seguir con su plan.
Aún no tenía planeado como lo conocería en persona y muy en el fondo, tenía miedo de hacerlo. Pero Senku era todo lo que ella esperaba de un chico, era esa persona que al verla, hacía que su corazón se acelerara y sus palmas comenzaran a sudar, sentía su cuerpo débil con la presencia del científico y unas inmensas ganas de abrazarlo la dominaban en cada momento.
Chrome le advirtió que tuviera cuidado, que no todo parecía ser lo que era y Senku podía ser extremadamente frió si se lo proponía, además de las constantes afirmaciones por parte del adolescente en su falta de interés por el romance. El chico no quería novias o citas. Pero a Kohaku no la convencía del todo esas palabras, todos en el fondo deseaban ser amados por alguien, tener a esa persona con la cual compartir logros y fracasos.
Kohaku quería ser esa persona para Senku.
Y por ello que estaba en ese momento con Ruri buscando consejos.
Aunque su hermana parecía divertida con la situación, no pudo evitar que una mirada de preocupación apareciera en su rostro.
-¿Por qué no hablaste directamente con él, Kohaku?- preguntó mientras tomaba un pequeño sorbo de su té.
Kohaku la miro avergonzada.
-No podía hacer eso, Ruri-nee- respondió, froto sus manos con nerviosismo y quiso escapar en ese mismo instante.- Senku rechaza a todas las chicas que se le declaran, incluso Chrome me lo ha dicho.- menciona, recordando las palabras de su amigo sobre aquellos escenarios- Ese habría sido mi resultado si yo hubiera decidido confesarme a Senku, con el hecho de que no nos conocernos…
-Entonces la situación se hubiera tornado incomoda- concluyó Ruri por ella.
Kohaku asintió dándole la razón a su hermana.
-No quiero que suceda- la miro con una mueca en su rostro y el ceño fruncido- Es la primera vez que tengo sentimiento por alguien y además…- sacó la carta que Senku le escribió y se la mostró a Ruri, aunque al principio estaba indecisa, sabía que su hermana le daría el consejo correcto.- Él respondió mi carta. Fue bastante amable en sus palabras y no rechazo el hecho que yo lo haya visto anteriormente- lucio un poco apenada por eso antes de seguir hablando- No se cierra a la idea de conocerme…
Ruri no dijo nada, en cambio, estudio las expresiones de su hermana menor.
Es cierto que jamás había visto a Kohaku tan emocionada por un chico, aunado al hecho que pretendientes no le faltaban. Pero su hermana dedicaba su tiempo y alma al deporte. Así que cuando la descubrió viendo a un chico a la distancia, todas las alertas en su cabeza se dispararon.
Ishigami Senku.
No lo conocía personalmente, pero varias de sus amigas le habían contado acerca del brillante chico y su amor por la ciencia. Por lo que no entendía cómo es que Kohaku estaba encantada con él, cuando eran todo lo opuesto.
Ruri leyó la carta del chico por petición de su hermana.
Y aunque las palabras de Kohaku eran ciertas y Senku se había mostrado curioso. No pudo evitar pensar en las posibles consecuencias que la situación conllevaría si eso continuaba avanzando y si su hermana se hacía ilusiones más grandes.
Sintió un deseo enorme de protegerla, justo como Kohaku hacia con ella. No podía ocultarle sus inseguridades y menos si la veía con ese rostro esperanzado.
-No quiero que salgas dañada- declaró, una vez que hubo terminado de leer la carta- Se que este chico te gusta, pero necesitas entender que no se conocen realmente y tú solo lo has visto a distancia- le recordó- No conoces sus verdaderos sentimientos o su personalidad.
-Pero…-
-Y él podría romper tu corazón- la interrumpió- Necesitas pensar con claridad en esta situación.
No iba a ceder. No podía hacerlo.
Kohaku se mantuvo callada, ninguna con la energía suficiente para seguir hablando del tema.
Pasaron algunos minutos hasta que Ruri decidió abandonar la habitación. No quería tener una discusión con su hermana menor.
Se detuvo en la puerta de la habitación, viendo como Kohaku seguía en la misma posición sobre su cama.
-Te amo con todo mi corazón, Kohaku- sus ojos brillaron ante las lágrimas contenidas- Y es por eso que me lastimaría tanto si alguien dañara tus sentimientos, trata de no ilusionarte tan rápido…por favor…
Kohaku entendía la preocupación de Ruri.
Ella también había pensado en varias posibilidades y una de ellas, era que Senku rompiera su corazón.
Pero, es por ello que seguía trabajando duro, concentrándose en la escuela, en su club de artes marciales y en no perder la esperanza de ganarse el corazón de aquel científico de cabellos extraños.
No es que contara con un plan detallado sobre lo que podría hacer.
Estaba siguiendo lo que su corazón le dictaba y es por esa misma razón decidió dejar aquel obsequio en el casillero de Senku, con la nueva carta dentro del envoltorio.
Había estado paseando por el centro en busca de algo para distraerse y encontró una tienda en particular que llamo su atención. Tenían cosas de todo tipo, desde libros hasta figuras coleccionables. Fue demasiado entretenido recorrer todo el lugar. Pero cuando decidió regresar a casa, fue ahí donde lo vio.
El regalo perfecto para Senku.
No dudo en comprarlo y envolverlo.
Y ahora estaba ahí, revisando que no hubiera nadie alrededor para dejar el obsequio.
En ese momento, mientras abría el casillero con cuidado para no hacer ruido, fue entonces que lo vio. Un nuevo sobre, dirigido hacia ella.
Dejando el regalo con cuidado dentro del casillero, tomo aquel sobre y lo guardo.
Su corazón latía con rapidez y sus ojos se llenaron de lágrimas. Se aferro a ese sobre con fuerza, sabiendo que dentro tenía una carta para ella, con las palabras de Senku.
-Todavía tengo esperanza…Ruri-nee- dijo en voz baja.
Kohaku sonrió.
Si, todavía la tenía.
La carta tenía la misma caligrafía elegante que la anterior.
Y estaba demasiado nerviosa cuando comenzó a leerla.
Señorita K
Te doy diez billones de puntos por el restaurante que recomendaste en una de tus cartas.
Fue un lugar esplendido para comer y creo que tengo que llevar a mi viejo, apenas regrese de viaje.
Debo de admitir que creí por un momento que te habías dado por vencida con lo de las cartas. Pero algo me dice que eres más feroz de lo que me imagino…como una leona. Por lo que no dejarías esto tan fácil.
¿Cómo es eso que estas por dejar Química? Es algo demasiado sencillo. No deberías dejar que alguien se interponga, por lo general eso tiende a desanimar a las personas. Además, cada uno de nosotros tiene sus fortalezas y debilidades en ciertas cosas.
Yo soy alguien con una suerte de mierda. Y no tengo la mejor condición física de todas.
No sé si me arrepentiré de esto, para mi es ciertamente molesto.
Pero, si tienes alguna duda…dime de que se trata y tratare de ayudarte lo más que pueda por medio de estar cartas. Aunque creo que sería más efectivo si tuviera un contacto más inmediato contigo.
Otro punto que deseaba tratar en esta carta es sobre su necesidad de saber cosas acerca de mí.
No hay mucho que contar, pero puedes hacerme las preguntas que se te hagan necesarias y yo responderé lo más que pueda.
Al menos, lo intentare.
Sin más que añadir.
Hasta luego, señorita anónima.
Senku~~
PD. Tengo más pistas acerca de ti.
Tachann ~~
Nuevo capitulo, espero lo disfruten.
