Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a Riichiro Inagaki & Boichi. La historia de "Una carta inesperada" es de mi autoría.
XVI
Kohaku podía decir que aquel día no estaba resultando del todo bien, había tenido una semana atareada y fue incapaz de hablar con Senku debido a que se lo había pedido. Pero, no imaginaba que esa semana seria decisiva para el científico.
Irse a Estados Unidos.
No sabía si encontrarse triste, angustiada, feliz, emocionada o terriblemente mortificada.
Apenas habían transcurrido algunos minutos desde la confesión de Senku, y aunque podía admitir que se encontraba curiosa sobre porque se iría a otro continente, un gran peso se había instalado sobre sus hombros de manera abrupta. Era como si un balde de agua fría le hubiera caído desde las alturas, despertándola de aquella ensoñación.
La realidad le daba nuevamente una bofetada en el rostro, haciéndola ver que fue estúpida al no revelar quien era ante Senku antes, parecía una cosa casi perdida. Era un tanto extraño pensar que toda esa confianza que poseía se había ido con tan solo unas palabras.
Si Senku sonaba tan decidido, significaba que una gran oportunidad estaba frente a él, aguardando por su llegada.
Y ella era egoísta al pensar que lo quería con ella a su lado.
Kohaku no podía hacer eso, no podía evitar que él fuera a cumplir sus sueños. Si eso era lo que Senku quería, ella lo apoyaría con todo su corazón.
—Me alegro por ti— Le dijo ella con sinceridad. —¿Te iras apenas pase la graduación?
Senku se tomó unos instantes antes de responder.
—Si— Admitió. —Me han ofrecido una beca y trabajar dentro de la NASA—
Kohaku asintió con una sonrisa en su rostro, tenía que ser importante si se trataba de esa reconocida institución.
—Eso es genial Senku- Exclamó con voz suave. —Seguramente te ira genial, podrás trabajar en donde siempre has soñado—
—Recibí el correo hace unos días, es por eso por lo que necesitaba pensar bien en la decisión que tomaría— Comentó. Kohaku se dio cuenta que el trataba de llegar al tema principal de la conversación. —Estuve hablando con un amigo…creo que lo que me dijo fue lo que me hizo darme cuenta de lo mucho que necesitaba pensar las cosas.
Kohaku escuchó de manera atenta, sintiéndose nerviosa por lo que Senku tenía que decir.
—¿De verdad? —Preguntó ella sin poder evitarlo —¿Qué es lo que tenías que pensar?
—Todo acerca de nosotros— Dijo, con la voz un poco entumecida. —Acerca del porque nunca te he visto, de la razón detrás de ello y como esto ha cambiado cierta parte de nuestras vidas.
Kohaku resopló con miedo, sintiendo impotencia consigo misma. Después de todo, aquella situación se la había buscado ella sola. La verdad, es que pudo haber hecho las cosas de una manera más sencilla, confesándose ante Senku de manera formal. En cambio, había mandado una carta que sello parte de su destino.
-Fui cruel.- Murmuró y Kohaku agradecía de tener buenos sentidos, de lo contrario, jamás habría escuchado aquel débil susurro por parte de Senku— Jamás quise verme envuelto en una situación romántica, nunca le vi el sentido a ello. Siempre me guie en base a la ciencia y pretendía ser indiferente a este tema. No lo consideraba necesario para mi camino científico…
Kohaku se llevó las manos al rostro, tratando de detener los sollozos que amenazaban con escapar de su boca, sentía como sus ojos se anegaban por las lágrimas y sus labios temblaban por el llanto contenido.
—Lo siento ¿vale? — Musitó Senku con cierto nerviosismo en su voz. —Jamás me di cuenta de que sentías miedo por mi reacción ante tus sentimientos…lastime a muchísima gente con mi actitud y sé que debería disculparme por todo. Pero me siento feliz de que me dejaras aquella carta meses atrás.
Se dio cuenta de la cercanía de la voz de Senku.
Probablemente estaba pegado a los tanques, en la espera de ella.
—Quedas perdonado— Exclamó con cierta dificultad, dejando escapar una ligera risa para aligerar el ambiente. —Yo jamás me arrepentiré de haberla escrito…pude conocerte y hacerme quererte más de lo que ya lo hacía.
Senku dejo escapar una ligera risa en respuesta.
—Eres tan bondadosa, pensé que no me perdonarías…leona.
—Jamás te perdonare por ese bobo apodo.
—Es genial, tienes que admitirlo.
—¡Nunca lo hare! — Terminó por decir ella con un enorme sonrojo adornando sus mejillas.
Las risas continuaron durante un rato antes de extinguirse por completo, dejándolos a ambos en un largo silencio.
—Necesito verte de frente, leona— Añadió Senku, todavía apoyado en aquellos tanques. —Déjame verte…
—No lo hare— Confesó Kohaku- Sera más fácil para ambos una vez que te vayas…
Senku también había llegado a esa conclusión en algún momento, pero después estuvo decidido a que quería verla. Sin importar lo que pasara.
—Eso es injusto ¿No lo crees? —Cuestiono sin ocultar su molestia — Llevamos haciendo esto durante meses, yo sin poder verte…y tu sabiendo quien soy. No creo que sea algo diez billones porciento justo.
—Bueno…
Pero Senku no había terminado.
—Dijiste…—Comenzó antes de que ella pudiera terminar su frase. —Dijiste que me enamorarías por medio de cartas, y creo que lograste tu objetivo desde hacía ya algún tiempo. Debiste darte cuenta de eso…
Kohaku casi se atraganta con su propia saliva al escuchar a Senku confesarle sus sentimientos, parecía algo casi irreal escucharlo decir aquello.
Contuvo un pequeño grito que amenazo con salir.
—Me declaró vencedora— Cerró los ojos, porque era lo único que su cuerpo le permitía realizar después de shock inicial, si alguien la viera en aquel instante no estaría nada preocupado por la situación. Tenía su expresión en blanco y los sollozos se habían esfumado con rapidez, pero aún no terminaba de asimilar la noticia y parte de su interior se estaba desmoronando poco a poco. —Creía que este momento jamás llegaría…pero vaya situación en la que ha sucedido.
En algún momento de sus palabras, sus pensamientos se volvieron más tormentosos.
—Esto podría no ser un adiós…— le dijo Senku esperando alguna de señal por parte de ella, pero nadie salió de aquellos tanques. —No quiero que sea un adiós.
—Pero lo parece— Señalo ella con la voz entristecida. —Por más que trates de negarlo, es una despedida.
Senku estaba odiando la forma en la que las cosas se habían tornado, no creía que aquello ocurriría. Tenía en mente varias cosas para decirle, después de todo, eso era en lo que había estado pensando aquellos días.
Estaba comenzando a estresarse ligeramente.
—Eso no tiene sentido en un diez billones por ciento— Y era la verdad, no creía que fuera un "adiós", incluso, la ligera esperanza de que ella se mostrara por primera vez se había hecho presente en su mente con suma facilidad.
Pero ahora veía que no ocurriría.
—Te ira genial en los Estados Unidos— dijo ella, ignorando las palabras de Senku. —Eres alguien brillante…
—¿Quieres dejar de evitar el tema? —
—No estoy evitando nada…
—¡Si lo haces! — Exclamó Senku sin poder contenerse más tiempo. —Es lo que has hecho durante todo este tiempo…evitando lo que sabíamos que pasaría tarde o temprano, dando pistas aquí y allá, diciendo que aún no es el momento.
Kohaku abrió la boca queriendo responder, pero nada salía. Se había quedado sin palabras.
—¿Cuándo será el momento correcto? ¿Ahora? ¿Nunca? — Se quejó, sintiéndose cada vez más ansioso. — Si realmente no tenías intención de decírmelo, me hubieras informado desde un principio…
—Senku…estas malinterpretando todo esto —
—¿Malinterpretando? — la voz de Senku había adquirido un tono acido. —Mas bien, es mi respuesta ante tus obvias intenciones, leona.
¿Es que acaso no entendía que tenía sentimientos por ella y quería verla?
—No quiero que esto interfiera con tus planes— Contestó ella, mientras trataba de alejar las lágrimas de sus ojos. —Y tampoco quiero que duela tu partida, Senku.
Senku escucho atentamente sus palabras, pero para él, seguían siendo excusas.
Su expresión molesta, fue reemplazada por una serena y tranquila, sus ojos mostraban un sentimiento amargo que prefería mantener a raya. En realidad, estaba deseando salir de aquel lugar y por primera vez, no quería escuchar lo que ella tenía que decir.
Menuda mierda, pensó con resignación.
—Te he dicho que siento algo por ti— Resopló Senku sin muchos ánimos. —Incluso sé que eso no cambiaría si te llego a conocer en persona, pero existe un límite con lo que alguien puede soportar en una situación como esta.
—¿Situación? — cuestionó Kohaku confundida. —¿A qué te refieres?
Senku dejo escapar una risa.
—Que fuiste una acosadora desde el principio.- Dijo sin mucho miramiento, dejando salir las palabras como un golpe directo hacia ella. —Comenzaste a verme y seguirme, hasta el punto de conocer mis horarios y sitios que frecuentaba. Aun sabiendo todo esto, decidí seguir hablando contigo porque me pareciste interesante y ese sentimiento fue el que termino transformándose en algo más que simple curiosidad—
—Pero…
—No te estoy echando nada en cara, realmente no lo hago— Senku bufo y dio media vuelta, tenía el enorme impulso de salir de ahí. No creía poder aguantar mucho más, en su vida jamás había experimentado algo como eso.
Desilusión.
Ni siquiera cuando sus más grandes experimentos fallaban.
—Nunca me imagine estar en una conversación de este tipo.- Explicó, dejando escapar una ligera risa que sonó más como un suspiro prolongado. —No te lo tomes a mal, olvida todo lo que dije. Tiendo a decir tonterías cuando me enfado— explicó —Tsukasa me dijo que era momento de que yo hiciera algo con respecto a nosotros…No pensé que todo esto se saldría de control…pero debí haberlo supuesto después de la decisión que he tomado.
Dirigió su mirada indeliberadamente hacia los tanques frente a él. Sabiendo que nada de lo que dijera, haría que ella saliera de ahí.
—Solo…solo quería que lo supieras— Alzo su vista hacia el cielo, perdiéndose de manera breve en este— Supongo que al final esto si se convirtió en un adiós.
Un ligero sollozo se dejó escuchar antes de que K respondiera.
—Es un adiós…Senku—
El invierno fue más cruel que en los años anteriores, o al menos Senku lo sentía de esa manera. Los vientos soplaban con fuerza y los cielos se teñían de grisáceo.
—¿Cómo te fue? — Tsukasa se acercó a él con cautela, la mirada en sus ojos debió darle la respuesta ya que el castaño sonrió a manera de consuelo.
—Fue nuestra despedida— consiguió decir tratando de ocultar la tristeza en su tono—Al final, ella creía que lo mejor para ambos era que jamás me dijera su nombre o apariencia…algo con respecto a volverlo más fácil para el día en que tuviera que partir.
Senku se apoyó en el respaldo del sofá. La cafetería estaba casi vacía y la poca gente del lugar estaba más concentrada en sus actividades que en las conversaciones ajenas.
—Fue muy sensato de su parte — Respondió el castaño
—¿Sensato? — Arqueo una ceja mirando a Tsukasa como si a este le hubieran brotado dos cabezas de la nada —Es diez billones por ciento seguro que no hay nada de sensatez en la decisión que ella tomo, es estúpida e ilógica…
Ambos se quedaron en silencio. Senku se tragó sus palabras al ver la mirada que el castaño le dirigió.
—Para ser alguien sumamente habilidoso en cualquier rama de la ciencia… eres un completo inútil en las relaciones personales—
—¿Huh? —
Tsukasa se tomó su tiempo en responder.
—Imagina que la persona que amas se va al extranjero — Comentó de repente— No sabrás de esa persona en un largo tiempo y sus horarios cambiaran, lo más seguro es que no coincidan la mayoría de las veces debido a las responsabilidades o actividades que cada uno tenga…la partida de alguien querido o amado no siempre es sencilla.
—Pero por eso existe la tecnología, es…
—La tecnología no puede reemplazar ciertos aspecto de las relaciones afectivas— Lo interrumpió antes de que el científico soltara un discurso sobre los beneficios de las nuevas tecnologías— Algunas personas necesitan del contacto físico o del cariño de su pareja. Es más sencillo dejar ir algo que nunca has tenido, que perder algo a lo que estas acostumbrado.
Ta dannnn
Escribí este capítulo con demasiada inspiración. Fue una muy buena semana la verdad y me la pase viendo series en mi tiempo libre. La verdad es que he andado medio obsesionada leyendo libros que tenía pendientes.
Al fic le quedan creo dos capítulos más o uno muy largo, más el epilogo.
Ahora, este capítulo esta un poquito inspirado en lo que yo haría, jamás permitiría que alguien estuviera atado si eso implicara detener sus sueños o metas. Tomar una decisión siempre es difícil, porque no sabes si te arrepentirás de ella en el futuro.
No les voy a revelar nada más acerca del fina, ustedes pueden sacar sus propias conclusiones y no odien a Senku.
Por cierto, tengo una novela de ciencia ficción la cual me gustaría adaptar al mundo de Dr. Stone. ¿Les gustaría?
Una vez que termine mis otros dos fic claro.
Bueno. Me despido por ahora.
¡Hasta el siguiente capítulo!
