"Este fic participa en el minirreto de marzo para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Protagonista: Oliver Wood

Personaje Sorteado: Susan Bones

Rated: K

Palabras: 385

Beta: Miss Lefroy Fraser


¿Dirás que sí?

Susan se ve tan hermosa como el día en que la conoció, con su cabello rojo escarlata cayéndole sobre los hombros y sus hermosos ojos color ámbar sonriéndole cálidamente.

Se acerca hasta ella, el corazón latiéndole desbocado dentro del pecho.

¿Dirás que sí? —pregunta, se siente tan increíblemente nervioso que le tiemblan las rodillas.

Ella le sonríe tímidamente, sin comprender qué es lo que está sucediendo.

Estoy tan enamorado de ti —suspira, y la sonrisa en los labios de la chica se ensancha.

Un rayo de sol brilla detrás de ella, iluminando su silueta casi de forma angelical. Todo parece tan perfecto que Oliver lo sabe en ese momento; tiene que preguntarle.

Toca los bolsillos de su pantalón, pero no hay ninguna caja ahí. Busca en el interior de su chaqueta, pero no puede encontrar nada.

Esperé demasiado —se lamenta—. Esperé demasiado y ahora es muy tarde.

Susan lo mira sin comprender.

¿Muy tarde para qué?

Oliver se siente tan apenado que está seguro de que comenzará a llorar.

Creo que lo he perdido —confiesa.

¿De qué estás hablando? —vuelve a preguntar ella, acariciando su mejilla.

Tenía un obsequio para ti, pero no puedo encontrarlo.

Está bien, no importa —le dice con voz dulce, intentando consolarlo.

Pero quería preguntarte...

¿Por qué no me preguntas ahora?

Susan le sonríe de nuevo, con esa forma especial que tiene de hacerlo, que lo hace sentir como el hombre más especial en el mundo entero.

¿Dirás que sí?


Oliver se despertó con una extraña urgencia inundándole el pecho. Brincó fuera de la cama, yendo directo a mirar dentro de su armario.

—Oliver, ¿qué ocurre?

Había despertado a Susan, pero no tenía tiempo para disculparse.

La chica pelirroja se incorporó y encendió la lámpara en su mesita de noche.

—¡Oh, gracias a Dios! —exclamó él de pronto, sintiéndose imposiblemente aliviado.

—Es la mitad de la noche, Oliver, ¿qué pasa?

—¡Tengo que preguntarte algo! —exclamó el chico, apresurándose a volver a la cama.

Susan lo estaba mirando como si hubiera perdido la cabeza, hasta que notó la caja de terciopelo rojo abierta sobre la mano del chico. Había un hermoso anillo plateado brillando en su interior.

Oliver contuvo la respiración. Y entonces, la sonrisa más brillante que había visto nunca iluminó el rostro de la chica.

Y Susan respondió que sí.


¿Review?


400 palabras son muy pocas, así que la historia de como Oliver Wood llegó a enamorarse de Susan Bones tendré que guardarla para después.

¡Vamos Gryffindor!