Disclaimer: Solo la idea es mía, el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.
"Este fic participa en el minirreto de enero para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black"
Personaje: Ginny Weasley.
Palabras: 496.
Beta: Nea Poulain.
Para este reto, debíamos escribir sobre una profesión mágica inventada. Yo escribí sobre un buscador de snitch perdidas.
Otra clase de buscador
Una snitch dorada profesional no es cualquier cosa. Es fabricada y hechizada cuidadosamente por manos expertas y no se adquiere en cualquier tienda de artículos de quidditch; no responde al hechizo accio, por supuesto, y puede alcanzar velocidades de hasta cincuenta kilómetros por hora. Es tan escurridiza que puede ocasionar que un partido se extienda por semanas e incluso meses. Algunas veces, cuando el rugido de la audiencia la asusta, o cuando el zumbido de un abejorro la distrae y la arrastra lejos del estadio, la snitch dorada puede perderse.
Ginny apenas lo llamaría un trabajo; la paga es terrible y pasa tanto tiempo sin escuchar de la oficina que a veces olvida que está trabajando.
Cuando escuchó sobre el empleo por primera vez casi pensó que era mentira. Un puesto en el Departamento de Seguridad Mágica para el encargado de recuperar las snitch perdidas. Suena ridículo, pero el Ministerio no puede dejar pelotas aladas revoloteando en medio de algún pueblo muggle o, al menos, tiene que intentar evitarlo, y ese es justo el trabajo de Ginny.
Los incidentes, como suelen llamarlos, son bastante raros (los buscadores de quidditch profesionales son profesionales por algo) y en los tres años que ha trabajado para el Ministerio no la han llamado más de diez veces.
En esas circunstancias, casi siempre la snitch puede darse por perdida , de ahí que Ginny no reciba su pago hasta enviar de vuelta a la escurridiza pelotita. Hay un hechizo que solo ella puede utilizar, que permite que su varita se convierta en una especie de brújula que apunta en la dirección donde se encuentra la snitch, pero no siempre es muy efectivo.
De esas diez veces, apenas ha encontrado cuatro, pero ahora, sentada fuera del diminuto hotel donde pasó la noche, en un pueblito de Suiza de nombre extraño, cercano a donde finalizó un partido de siete semanas apenas el día anterior, no puede quejarse. La vista es hermosa y el olor de su desayuno maravilloso.
Cuando ve a Luna salir de la cafetería, con dos tazas de líquido humeante en las manos, no puede ocultar una sonrisa.
Después de la guerra, cuando cada uno estaba ocupado intentando descifrar como continuar con su vida, Ginny la invitó a ir con ella a su primer trabajo, una snitch perdida en Florencia después de un partido de casi cuarenta días. Luna dijo que sí, y, desde entonces, sabían que estarían juntas toda la vida.
—¿A dónde me llevarás ahora? —le pregunta con una sonrisa mientras se sienta al otro lado de la mesita de madera.
Ginny se inclina sobre la mesa entre ambas para robarle un beso, solo porque sí, porque se ve hermosa esa mañana. Luna sonríe aún más.
—No lo sé.
Nunca lo sabe; lo cierto es que hay algo de emocionante en eso.
No necesita mucho, tiene a Luna a su lado, su mochila y sus gafas de sol, y eso es suficiente para recorrer el mundo buscando snitch doradas fugitivas.
¿Review?
Mucha suerte a todos en el reto, y gracias por pasarse por aqui.
Un beso, Fer :)
