DISCLAIMER: los personajes usados pertenecen a Masashi Kishimoto, autor de Naruto.

Esta historia esta inspirada en la canción kuma_ Kumao no hatsukoi kumatta na de Kokia, que es el que más me complicó en hacer una historia, ya que se me venía mucho ideas, porque la canción me da la idea que habla sobre un amor imposible y a la vez un amor puro, al fin decidí por esta idea que muestra un amor no correspondido y otro que es correspondido. Espero que le guste.

Este fanfic, el último que presentaré, participa en el reto #voiceforyou# organizado por la pagina de Facebook Shikatema: Hojas de Arena.

Gracias por darle la oportunidad de ser leído, espero que le guste, su comentario son bienvenidos.


El timbre de un mensaje entrante la despierta de su concentración en la lectura que llevaba desde hace dos horas, había entrado a la sala de lectura con su grupo de amigos, o los amigos de Itachi que por alguna razón esté se estaba comportando más simpático con ella.

Aunque Itachi siempre fue amable a diferencia del hermano menor de este que era una molesta piedra en el zapato cuando debía tratarlo, sobre todo cuando tenía que hacer de niñera del menor Uchiha, y ella había pensado que cuidar de adolescentes menores tres años que ella sería pan comido, después de todo cuidar de sus hermanos era un reto pero había salido airosa y creyó ciegamente que podría tratar con el problema de otros matrimonios. Gran error, sobre todo al cuidar de Sasuke y Naruto, uno era un depresivo que deseaba mandar a todas las mujeres al demonio, hasta creía que tenía un serio problemas con las mujeres o con todo el mundo, y el otro era un torbellino de energía que mandaba al tachó de basura la poca paciencia que tenía y juraba que algún día lo echaría en una fosa o encerrarlo en el sótano de la casa Uzumaki, pero por suerte era alguien lista y encontró la mejor manera de tratar con el rubio y su incansable energía, el buen líquido que asemejaba el eterno sueño de la bella durmiente, el cloroformo era su gran aliado para tratar con el único hijo de los Uzumaki.

Apartó su vista de las letras del texto y la dirigió hasta su lado derecho donde descansaba su celular, no pudo contener la sonrisa pequeña que salió al leer quien era el remitente, dejó el libro aun lado y se dispuso a leer el mensaje y contestar lo más antes posible.

Al oír el silente sonido de una silla siendo recorrida levanta su mirada del libro que leía para saber quien se había levantado. Su sorpresa fue mayor al darse cuenta que esta vez no era el inquieto de Deidara que no le gustaba estar en una biblioteca que cortaba toda su inspiración.

-¿Ya te vas?-Pregunta en un tono bajo para no ser escuchado por la bibliotecaria.-Temari.

-Si, es que me recordé que tenía otro asunto más urgente.-Se excusa torpemente guardando sus libros.-Lo siento, quedamos para otro día nuestra sección de lectura, chicos.-Propuso cerrando el cierre de su mochila.

-No te preocupes.-Contesto Izumi con una sonrisa dulce, era alguien tan dulce y comprensible, algo que Temari no sabia que hacía dentro de un grupo que se vivía la vida molestando y haciendo escándalo dentro de la escuela y fuera de la misma.

-¿Quieres que te lleve?-Propuso Itachi levantándose de su asiento, tomando por sorpresa a Temari y un pelirrojo que bajo el libro que leía para mirar al pelinegro con una ceja levantada.-Es que como has dicho que era un asunto urgente, y he traído la moto.-Dio explicación.

-No, no hace falta.-Contesto Temari mirando la hora en su celular.-En realidad no es muy urgente pero me urge irme.

-¿Te urge?-Pregunto Deidara con una sonrisa perversa.-Uh, Temari no sabia que fuese de esas chicas, eh.-Le guiño el ojo.

-¡Deja de meterte conmigo!-Grito furiosa Temari con los puños levantados.

-¡Silencio!-La orden de la bibliotecaria hizo eco en la sala de lectura que hizo que todos quedarán quietos.

-Mira lo que hiciste.-Dijo Temari en un tono de voz baja. Deidara sonríe triunfal, le gustaba cabrear a las personas, que exploten.-Será mejor irme.-Sin esperar respuesta toma los libros que había sacado para llevarlo a su casa y ponerse a leer en la noche, cuando terminará de atender la urgencia que había salido sin haber planeado.

Guardo los libros en su mochila mientas salía de la biblioteca, suerte que hoy no tenía que cuidar de nadie más que de sus hermanos, pero eso era pan comido, solo bastaba una amenaza para tener en raya sobre todo a Kankuro que estaba incontrolable por la rebeldía que estaba cursando.

-Temari.

No pudo contener un bufido y volteo a ver al quien la estaba llamando.

-¿Ahora qué?-Pregunto un tanto fastidiosa por haberla retenido.-No tengo tiempo, Itachi. Si tienes algo que decir, mandalo en un mensaje.-Sugirió la rubia.

-Si no tienes tiempo, entonces deja que te lleve.-Insistió Itachi.-O acaso la gran y temible Temari tiene miedo a subir a una moto.-Pico Itachi.

Temari lo fulmina con la mirada, no le gustaba cuando se metía con ella.

-Andando.-Ordenó caminando hasta el estacionamiento de la biblioteca. Atrás suyo Itachi iba con una sonrisa en el rostro.

...

El recorrido fue silencioso, Itachi conducía la moto aun con la sonrisa calcado en su rostro, atrás suyo estaba Temari, con un casco que hacía juego con la de él. Lo único malo es que Temari sabía muy bien como sujetarse en una moto sin tener que rodear el cuerpo de adelante, ya que sus manos estaban bien sujeta en la parte trasera de la mató que tenía dos sujetadores que uno pensaría que es un adorno más de la estética de la moto, sin duda no era la primera vez que la rubia se subía a una.

Los únicos momento que entablaron conversación fue cuando Temari le dijo donde detenerse. El lugar al que fueron estaba lejos de la ciudad, era un lugar silencioso, había más casas que edificios, y el lugar donde tuvo que detenerse era una pequeña plaza que solo había banquillos, mesas para acampar, y una colina que se elevaba hasta un bosque. Nada más estacionarse, Temari bajo de un salto y se quitó el casco para devolverlo a Itachi que se quitó el casco también.

-¿Con quién te vas a ver? Ya va hacer muy tarde y no hay mucha personas.-Dijo él mirando con desconfianza el lugar que solo habían algunos ancianos sentados en el banquillo que había mirando el ocaso que pronto tendría lugar en el cielo.

-Por ese motivo no quería que me acompañes.-Dijo Temari un tanto molesta.-Descuida no es algo que no pueda manejarlo sola. Después de todo soy la temible Temari, ¿o no?

Itachi ríe y se relaja.

-Es verdad, eres una mujer muy temible, tiene a todos los hombres temblando y no te das cuentas.-Soltó alguien detrás suyo que había salido del lugar que estaba descansando.-Creí que te tardaría más, problemática.

-Shikamaru, quiero verlo.-Se precipitó Temari volteando a verlo con una sonrisa que desbordaba en su labios que no pudo contener.

-No seas problemática, he tenido que bajar y pensé que me daría tiempo para descansar.-Se quejo.

-Nadie te dijo que bajes.-Dijo la rubia.-Yo puedo ir sola.

-La última vez que dijiste eso, te perdiste en el bosque.-Recordó Shikamaru con una sonrisa burlona.-No sabe lo fastidioso y demoroso que fue encontrarte. Prefiero bajar y volver a subir, así estaré seguro que no te vas a perder.

-¡Uhh! solo fue una vez.-Aclaro Temari.-Y fue porque estaba siguiendo un cervatillo que parecía herido pero por suerte no estaba.-Contó.-¡Y será mejor que mueva el trasero que ya quiero verlo!-Exigió.

-Problemática.-Shikamaru soltó un suspiro y rodó los ojos, ya sabiendo que sería una tarde muy pesada.

Itachi que se mantuvo atento a la conversación y mirando la interacción de estos dos, un celos creció dentro suyo, sabía que Temari se veía con el único hijo que tenía el matrimonio Nara, un amigo más de Naruto, pero no creyó que su hermano tenia razón, en realidad pensó que Sasuke le estaba haciendo una broma de mal gusto, pero ahora sabía que tenía razón. El adolescente quería algo con ella, lo podía ver en sus ojos marrones cuando miraba a Temari. Era algo imperceptible pero él era muy observador que no pudo ignorarlo ni menos dejarlo pasar, después de todo no era cualquier adolescente que se babeaba por Temari.

-¿A quién irán a ver?-La pregunta de Itachi fue una sorpresa para ambos que voltearon a verlo como si fuera que recién se dieron cuenta de su presencia.

Ambos volvieron a mirarse, Shikamaru se encogió de hombros, Temari lo tomo como un permiso para contarle.

-Hace una semana atrás encontramos un cervatillo, al parecer había caído en una trampa de algún inconsciente cazador ¡Y eso que es una reserva!-Dijo furiosa Temari apuntando al bosque que estaba detrás suyo.-Es que no saben leer.-Se cruza de brazos y suelta un bufido.

-No sabía que te gustaba los animales.-Itachi estaba sorprendido por ese dato. Había creído que Temari era alguien sencilla que no le gustaba los animales, después de todo el perro que tenía en casa no dejaba que se acurruque en su regazo.

-Claro que me gusta.-Soltó Temari rápido.-Me encanta, después de todo Gaara tiene un gato, y es un gato muy huraño y arrisco, una vez quise acariciarlo y me arañó la mano.-Levanto su mano derecha donde aún se podía ver un profundo rasguño que estaba cicatrizado.

-Leí que los gatos sienten la malas vibras de las personas que quieren hacerle daño.-Hablo Shikamaru.

-¡Oye!-Molesta Temari gira a verlo.-Yo siempre lo trato bien, es solo que ese gato es huraño.-Se defendió.-Sino me crees, entonces ven a mi casa después de ver al cervatillo y veremos si el gato te quiere.-Propuso Temari de brazos cruzado y muy confiada que Shukaku, el gato de Gaara, lo arañe.

-Bien, te tomo la palabra.

A Itachi no le gusto para nada esa propuesta, después de todo era un adolescente, y los adolescentes pensaba más con sus hormonas calientes. Si o si debería estar ahí.

-Les acompaño.-Tan solo al soltar esas simple palabras, Shikamaru volteo a verlo con cara de querer matarlo.

-¿Adónde?-Pregunta cauteloso Shikamaru.

-A ver al ciervo.-Contesto Itachi.

-Es cervatillo.-Corrigió Temari.-Es aún muy pequeño para considerarlo ciervo.-Explico dichosa de al fin hacer ver a Shikamaru que ella también sabía algo de los ciervos. Y una idea se le vino a la cabeza, puso la manos detrás de su espalda y con una sonrisa de oreja a oreja dice.-Por supuesto, puedes venir con nosotros, pero debes realizar movimientos ligeros y no acercarte con brusquedad, los cervatillo son curiosos pero suelen asustarse con facilidad.-Explico dichosa y mira de reojo a Shikamaru que estaba serio, y un tanto molesto.-¿Sucede algo?-Pregunta molesta Temari con una mano en su cadera, no podía creer que se haya equivocado, había leído mucho sobre ciervos, cervatillo y lo mejor para su cuidado.

Shikamaru desvío la mirada y busco una rápida solución, y lo encontró en esa fabulosa moto que la mayoría de los chicos que se vivían la vida de ser un casanova lo usaban para que las chicas volteen a verlo, y lo cuidaban como un tesoro irreemplazable.

-¿Qué hay de tu moto? No hay un parqueo cerca, y si te esperamos nos vamos a demorar. No es muy bueno recorrer el bosque en medio de la noche.-Shikamaru tuvo que forzar en no soltar su sonrisa de victoria al notar que Itachi hizo una mueca.

-Puedes dejarlo en la casa de Shikamaru, vive a dos calles de aquí.-Soluciono Temari, no dejaría que se escape la oportunidad de brillar delante de Shikamaru.

Itachi sonríe feliz de saber que Temari quería que los acompañe, mira al adolescente que suelte un suspiro desganado.

-Problemática.-Soltó Shikamaru para dar la vuelta.-Vamos.

...

Una vez dajado la moto en la casa de Shikamaru, fueron directos al bosque. Temari disfrutaba recorrer el lugar, ya que podía apreciar las flores silvestre, sentir la frescura del lugar, la brisa que sacudía ligeramente las hojas de los árboles altos. También se podía percibir leves sonidos de los animales que habitaban el lugar.

-Sabias que las astas de los ciervos pueden medir más de un metro, y con ellos se puede saber en que edad están los ciervos.-Comento Temari a Itachi que se mostró sorprendido.

-No lo sabía.-Contesto.

-También se sabe que los ciervos son animales muy astutos, y a pesar que siempre huyen cuando ven a algún humano acercase, cuando entran en confianza se te acerca nada mas al verte.-Volvió a contar. Shikamaru rodeo los ojos, no le gustaba que Temari intentaba verse lista frente a un sujeto que no le interesaba nada sobre los ciervos ni menos de cuidar uno.

Temari bufo molesta al notar que Shikamaru no había volteado a verla, ni siquiera para alegar por sus recientes conocimientos. Miro alrededor en busca de una prueba mucho más exigente, y lo encontró.

-Esta bayas moradas son adecuadas para comer, muchos lo confunde con las bayas rojas, esas son venenosas. Recuerdalo.-Dijo Temari sacando algunas bayas y se la dio a Itachi.-Pruébalo, son dulce.

Itachi se sentía en el cielo, al fin Temari le estaba prestando atención. Con gusto comió las bayas.

Mientras Shikamaru estaba teniendo una discusión interna y burlándose del comportamiento de Temari al querer verse bien delante de ese chico.

"Pero que esperaba, ella solo te ve como un adolescente que tiene la misma edad que sus hermanos.", dijo la voz interna de Shikamaru bajando sus ánimos.

Temari molesta de ser ignorada, avanza más rápido hasta alcanzar a Shikamaru y le da una fuerte palmada en la espalda que lo saco de su ensimismamiento.

-¡Ite! -Soltó adolorido y volteo a ver a su bravucona.-¿Por qué lo hiciste?

-Porque no me hace caso.-Contesto con un leve fruncido y de brazos cruzado.-¿En qué tanto piensas? Déjame adivinar, ¿de chicas?, es lo que hacen siempre los adolescentes.-Y frunció más su ceño al notar las mejillas rojas de Shikamaru y sus ojos se abrieron de par en par.

-C-claro que no.-Contesto torpe. Temari no tenía que saber nunca que él pensaba en ella, si algún día lo descubría de seguro que nunca más volvería a hablarle.

-Eres de lo peor.-Dijo Temari furiosa y se adelantó, dejando a Shikamaru atrás y confundido.

-¿Quieres bayas?-Ofreció Itachi. Shikamaru volteo a verlo molesto, si tan solo hubiera sido solo él y Temari de seguro que sería un paseo como los otros, solo ellos dos en el bosque.

Abrió la boca pero miro las bayas.

-Son venenosas.-A cambio dijo y siguió a Temari.

Itachi se quedo de piedra, dejó caer el resto de las bayas al suelo y escupió la que tenía en la boca. Y casi se enloquece sino fuera por su voz de razonamiento que lo tranquilizó, porque si fuera venenoso, de seguro que Shikamaru hubiera exigido regresar e ir al hospital. Mas calmado siguió al par, aunque muy molesto con el susto que le dio.

...

Una vez que llegaron hasta donde descansaba el cervatillo, Shikamaru cambio el vendaje de su patita mientras Temari le daba algunos mimos, Itachi se dio cuenta que a unos metros se podía ver una cabaña sencilla pero grandes además había un almacén que de seguro ahí dormía el pequeño cervatillo o los ciervos heridos. Temari se dio cuenta de la mirada curiosa de Itachi.

-El padre de Shikamaru trabaja como guarda bosque.

-En su tiempo libre.-Corrigió Shikamaru.-Yo ayudo en lo que puedo.-Agregó.-En realidad está parte esta prohibido ingresar, y si ingresas sin mi o sin ni una compañía de un guarda bosque te pueden multar o llevar a la cárcel.-Informo a Itachi.

-Gracias por el dato.-Contesto Itachi.-Y yo que pensaba realizar un pequeño almuerzo en el bosque, es tranquilo y muy bonito el lugar. A qué no te gustaría tener una cita aquí, Temari.

Nada más acabar de decirlo, Temari deja de alcanzarle las semillas secas que le estaba dando al cervatillo, Shikamaru casi apreta con fuerza las vendas en la pata de pequeño animalito que se movió un poco.

Temari suelta una pequeña sonrisa sin apartar su mirada de Shikamaru que estaba concentrado en su tarea.

-Sí.-Dijo ella en un tono bajo.

-Lastima que no se permite esa clase de actividad en este lugar, sobre todo para los universitarios como tú, que lo único que hacen es dejar el lugar hecho una basura y un desorden, además que ni tienen respeto por los animales.-Se quejo Shikamaru.

Itachi no dijo nada, simplemente miro a Temari que seguía mirando a Shikamaru que seguía refunfuñando sobre las personas jóvenes y la falta de respeto por el medio ambiente. Algo dentro de Itachi se rompió, pero no tiraría la toalla tan rápido, después de todo tenía un factor para ganar, y eso era que Shikamaru aún no se había dado cuenta de los sentimientos de Temari, tal vez por ser un adolescente inseguro. Y Temari era como todas las mujeres que se cansaban de esperar a que el chico que le gustaba le corresponda y peor cuando ese chico era inseguro, Temari necesitaba un hombre seguro, despierto y sobre todo que le de seguridad, y él era el único que le podía dar.

Con esos pensamientos en mente, se armo de valor para agacharse cerca de Temari, tomar su rostro y acercar su rostro a una sorprendida Temari que a lo segundo le volcó el rostro con una bofetada que resonó asustando al pequeño cervatillo que dio un salto al igual que Shikamaru que volteo a verlos.

-¡Y a ti que te sucede!-Ofuscada dijo Temari mirando con enojo a Itachi.

Itachi paso su lengua sobre sus labios y se sentó en el pasto. En sus mente había planeado ir despacio pero su cuerpo actuó solo, si tenia que decir algo a su favor es que nunca actuaba sin ni un plan, era tranquilo y siempre llevaba las cosas con calma, y sobretodo los asuntos que se relacionaba con chicas con mucho más calma. Hasta soltó una risa dolida al saber que se sentía acorralado por un adolescente que según su hermano era un vago que siempre se quedaba durmiendo en las clases y pasaba el curso con la mínima nota, era todo lo contrario a él.

-Temari.-No había vuelta atrás, debía confesarse.-Me gusta.-Soltó mirando a sus ojos que se suavizaron.-Realmente te quiero, desde que te vi siempre creí que eres alguien especial y cuando llegue a conocerte, supe que eres el tipo de mujer que siempre quise tener a mi lado.

-¿Y cuál es ese tipo de mujer que quisiste tener?-Pregunta Shikamaru dejando su tarea de lado.

-No te metas, niño.-Soltó despectivo Itachi.

-Me meto porque Temari es importante para mi y no voy a permitir que un tipo como tu, que solo le gusta jugar con las chicas le rompa el corazón.-Soltó Shikamaru levantándose. Itachi molesto de escuchar que estaba ensuciando su nombre se levanta también y agarra a Shikamaru del cuello de la camiseta que tenía.

Itachi sonríe con superioridad al notar que él era más alto que Shikamaru.

-Será mejor que bajes tus humos, no sabes de que estas hablando y será mejor que te mantengas lejos de esto, entiendes niño.

-No te tengo miedo, Uchiha.-Dijo Shikamaru retando con la mirada.

-Quieren parar.-Dijo Temari levantándose también, había quedado embobada por la simple palabras de Shikamaru, era importante para él, no sabia que una simples palabras podía acelerar su corazón, y más cuando el mismo Shikamaru lo decía, sin duda él también era importante para ella.

-Itachi suéltalo.-Ordenó la rubia. Itachi molesto lo suelta con brusquedad.-Acompáñame.-Dijo Temari que sin dar explicaciones se aleja un poco del lugar.

Shikamaru los vio alejarse, empuña las manos molesto de saber que Temari aceptaría los sentimientos de Itachi, él no lo iba permitir, pero sabía que no podía hacer nada, Temari era alguien fuerte y con un espíritu de hierro, sabía cuidarse, aún así no quería verla llorar por un idiota que no sabia cuidarla. No lo iba a permitir. Y antes de caminar hacia ellos, sintió una lamida en su mano, al bajar se encontro con el pequeño cervatillo que con su cabeza acariciaba el puño.

-Lo siento.-Se disculpo dejando de apretar su mano, y acaricia la cabeza del pequeño animal.-Me gusta mucho pero no soy suficiente para ella.-Se hincó hasta ponerse al mismo nivel del cervatillo.-Pero estaré ahí para ella cuando me necesite.-Juro con una voz rota ya prediciendo el resultado.

...

El regreso fue más tenso, caminaron hasta la casa de Shikamaru, Itachi saco su moto de la cochera y se subió a la moto, y saco su casco para colocarse.

-Me llevará a casa.-Dijo con torpeza Temari a un Shikamaru desalentador, después de todo antes que Temari e Itachi volvieran los vio abrazarse. Un abrazo muy largo.

-Esta bien.-Soltó Shikamaru.-Me llamas cuando llegues a casa.

-Si.-Temari se volteo a ver a Itachi que la estaba esperando, aún tenía dándole vuelta las palabras de Itachi. Volvió a mirar a Shikamaru que estaba muy concentrado mirando el suelo.-Shikamaru.-De solo pensar en las palabras su corazón se aceleraba y sus mejillas comenzaba a arder, de seguro ya estaba roja. Pero debía decirlo, a pesar que se hacía un nudo en la garganta por los nervios.-T-te quiero.-Soltó aquella palabra que siempre habían pasado por su cabeza desde que se dio tiempo en conocer aquel vago que era un compañero de grupo de su hermano Gaara y que lo había encontrado durmiendo en el sofá de la sala en vez de hacer la tarea con los demás.

Shikamaru no supo si esas palabras fue un vil juego de su mente, pero los cálidos y suaves labios de Temari le confirmaron que la confesión era tal real como aquel suave beso que correspondiendo rodeando la espalda de Temari con sus brazos.

-A mi también, te quiero Temari.-Dijo Shikamaru cuando el beso terminó.

Itachi toco la bocina de su moto para no ser un espectador de como Temari recibía afecto de otro tipo que no sea él. Vio como una Temari feliz corrió hasta la moto después de despedirse de Shikamaru. Una vez subida y con el casco puesto, dio marcha sin importar que el adolescente quería decirle algo, él no era un celestino ni cupido.

El recorrido fue en silencio, Itachi en realidad ya no le importó, tenia el corazón algo roto, sí, le gustaba a Temari porque era hermosa y extranjera, todos darían por tener una novia extranjera con buenas curvas y unas piernas de infarto. Lastima que él no tendría la oportunidad de probarlas.

Detuvo la moto en un semáforos rojo. Y antes de suplicar que cambie de luz de inmediato para dejar a Temari a su casa como prometió, sintió sus brazos rodear su cintura, podía sentir la cercanía de ella, sus pecho ser aplastado por su espalda.

-Gracias, Itachi.-Dijo Temari abrazando con fuerza al susodicho que quería que el abrazo se vuelva eterno.-Al fin le he dicho mis sentimientos a Shikamaru, creí que nunca me animaría.-Soltó entre risa ella.-Estoy muy feliz.

Itachi lo sabía, lo podía deducir por el abrazo. Y a pesar que Temari no sería su novia, estaba feliz por ella, además podía joder al adolescente inseguro hasta el hartazgo. Con esa idea en mente dio marcha a la moto cuando el semáforos cambio de luz, con una sonrisa malévola en su rostro, sin duda era todo un Uchiha, le gustaba fastidiar la vida de otros para su simple diversión. Después de todo el adolescente había arruinado su plan de acercarse a Temari.

Fin