Preparativos
Sumary: Himawari tiene muchos planes para navidad, Kawaki no sabe nada.
A Himawari le gustaba la navidad. Había tantas cosas que disfrutaba que no sabría escoger cuál era su favorita y la amaba tanto que comenzaba con los preparativos desde inicios de noviembre, poco después de que Halloween, festividad que también amaba, terminara. Subía al ático y tomaba la caja de decoraciones, las limpiaba y arreglaba las que estaban deterioradas. Boruto siempre decía que podían comprar más, pero no le importaba. Los adornos que había en la tienda podían ser más bonitos, no lo negaría, pero dudaba que tuvieran el valor sentimental de un adorno que habían usado por años o uno hecho en casa.
Estaba llevando las cajas de adornos cuando Boruto y Kawaki entraron a la casa. Ambos habían regresado de una misión en las afueras de Konoha. Verlos había hecho que se sintiera feliz pues temía que no pudieran participar de la celebración navideña, o peor aún, que les hubiera pasado algo durante la misión o durante el regreso a casa.
—¿Qué son esas cajas? —preguntó Kawaki, en sus manos sostenía una de las medias que solían Naruto solía llenar de dulces la noche de navidad, aunque esto era algo que Himawari desconocía —. Estas medias no parecen prácticas.
—Es que no son para usar, son para llenar de dulces.
—Creo que prefiero las bolsas tradicionales, no quisiera que mis chocolates huelan a pie.
—No debes preocuparte, las medias están limpias y son para que Santa Claus las llene con golosinas y regalos.
—Déjame ayudarte, son demasiado pesadas —sugirió Boruto mientras le quitaba a su hermana la caja que cargaba.
—Claro, un poco de ayuda no está mal.
Lo primero que hizo Boruto al ver a su padre fue golpearlo. Al ver que desaparecía se desanimó un poco, sentimiento que desapareció al ver a varios Naruto cargando con los adornos. Escucharlo reclamar por lo que le hizo al clon le hizo saber que era el original. Su padre había prometido estar allí ese día y, aunque solía pasar más tiempo con ellos, temía que el trabajo como Hokage volviera a abarcar la mayor parte de su agenda.
—¿Qué haces tan temprano? —preguntó, quiso sonar molesto, pero al final su voz delató la alegría que sentía.
—Ayudar con las decoraciones —respondió Naruto como si fuera obvio —, es algo que hacemos todos los años.
—¿No tienes trabajo?
—Dejé unos clones y Shikamaru me dijo que me llamaría si necesitaba mi presencia.
—¡Vamos, todavía quedan muchas cajas! —comentó Himawari emocionada antes de tomar las manos de Boruto y de Kawaki y llevarlos a rastras hasta el ático.
Hmawari, Boruto, Kawaki y Naruto pasaron varios minutos sacando los adornos del ático. En más de una ocasión Himawari hizo que Kawaki devolviera varias cajas pues bajó cajas que no eran necesarias.
—¿Qué es navidad? —fue la pregunta que Kawaki hizo mientras que Naruto y Boruto se encargaban de colocar el árbol en el centro de la sala.
—¡Es la mejor celebración del año! —comentó Himawari con ilusión, sentimiento que desapareció casi de inmediato siendo sustituido por una expresión de tristeza —. ¿Nunca has celebrado navidad?
—No —comentó Kawaki con amargura, pensar en Kara siempre le causaba esa sensación.
—No te preocupes, yo te enseñaré todo lo que tengas que saber —respondió Himawari con determinación.
Y cumplió con su palabra. Hizo que Kawaki pasara toda la tarde a su lado arreglando los adornos navideños que comenzaban a deteriorarse. Habló sin parar durante horas, su deseo por contagiarle al joven su amor por la navidad era inmenso.
—Les traje galletas —Hinata los interrumpió, ver a los dos tan concentrados con los adornos le provocaba ternura.
—¿Qué bien, muero de hambre!
En pocos minutos las galletas desaparecieron. Himawari las amaba y Kawaki estaba hambriento. Aunque al principio sospechó que la comida de Hinata tuviera veneno con el tiempo comenzó a convertirse en su favorita. No tenía recuerdos de su madre, pero estaba seguro de que, de tenerla, se sentiría parecido a lo que sentía cuando estaba con Hinata, algo que no estaba dispuesto a admitir en voz alta.
—Están quedando hermosos —comentó Hinata mientras que sostenía uno de los ángeles a los que Himawari le había arreglado las alas —. ¿Necesitan ayuda?
—No, ya casi terminamos.
Decorar el árbol fue una situación caótica. Boruto y Kawaki no dejaban de discutir acerca de la distribución de los regalos y Himawari no dejaba de colgar adornos, incluso en las ramas que comenzaban a doblarse por el exceso de peso.
—¿Por qué la estrella iría en la punta? —se quejó Kawaki —, se ve mejor atada en el tronco.
—Por qué así lo dice la tradición.
—Una tradición de mierda que debe cambiarse.
—No digas estupideces, colocar la estrella es la parte más importante.
—Niños —los interrumpió Hinata, su byakugan estaba activado lo que le daba un aspecto más intimidante.
Kawaki y Boruto, que estaban a punto de recurrir a los golpes se detuvieron y por unos instantes solo fueron capaces de observar a Hinata, esperando no haberla hecho enojar de más. Una cosa que Kawaki había aprendido después de vivir con lo Uzumaki era que las madres podían llegar a ser aterradoras.
—Cada uno puede hacer una estrella y colocarla en el lugar que más les guste —agregó Hinata.
Ni Boruto ni Kawaki se animaron a contradecirla.
—¿También pudo hacerlo yo? —preguntó Himawari.
—Claro —la mirada de Hinata volvió a ser dulce y gentil.
—¿Y yo? —preguntó Naruto, en su rostro lucía una de sus típicas sonrisas zorrunas.
—Todos haremos una.
Construir las estrellas les tomó bastante tiempo. Kawaki quería que la suya fuera perfecta, Himawari que fuera adorable, Boruto quería hacer la mejor estrella. Hinata y Naruto no se preocuparon tanto por lo que hacían, pero para ambos era inevitable distraerse con lo que hacían los menores. La situación era caótica, pero ambos estaban acostumbrados a ello y disfrutaban del tiempo en familia.
El árbol se cayó. Era alto y fuerte, pero no lo suficiente para cargar con todos los adornos y el caos provocado por la familia Uzumaki. Afortunadamente nadie salió herido, solo el árbol y algunos adornos terminaron rotos.
—¿Deberíamos ir por otro árbol? —sugirió Kawaki.
—¿Por uno más grande y grueso? —lo apoyó Boruto.
—No —negó Naruto —, un poco de cinta adhesiva y estará como nuevo.
