CAPÍTULO 3
LA GUERRA
(Estimados lectores les escribe el autor de este Fanfic, Arikado Toonboy, vengo a informarles que este capítulo va a estar dividido en partes las cuales las nombrare como "Crónicas". He tomado esta decisión por el simple motivo de poder publicar el fanfic el menor tiempo posible y gracias a estas "Crónicas" tardaré menos en publicarlas ya que si no hago esto este capítulo sería demasiado largo y tardaría como d meses en publicarlo. Bien ¿de qué se tratan estas famosas "Crónicas"? Se trataran de describir las batallas y eventos más importantes en las que participó el Capitán Vanguard Red durante el periodo de la guerra llamada "La caída de la Armonía", dichos sucesos o "Crónicas" empezarán y terminarán con un informe descriptivo del propio Capitán Vanguard, las "Crónicas" terminaran en este capítulo y terminando empezaremos normalmente con el siguiente capítulo del fanfic. Por el momento estimados lectores el capítulo 3 empezará de forma normal, gracias por su atención)
Hoy la vida llueve penas
Gotas de desesperación
Mis lágrimas son ríos, venas
Desangrándome el corazón
Estando en una vieja casa destruida a las afueras de Canterlot, el Capitán Vanguard Red estaba sentado en el piso, recargado sobre una pared destruida casi a punto de colapsar, estaba sosteniendo un pequeño pedazo de papel quemado con una estrofa de un poema escrito tal vez por un pony poeta que habitó alguna vez aquella casa. Al leerla, Vanguard notó tristemente que las cosas que escribió aquel pony poeta, tal vez durante el enfrentamiento con los rebeldes y la Guardia de Celestia, describía la época oscura en la que estaban viviendo actualmente.
Vanguard leía una y otra vez aquel pequeño pedazo de poema mientras sacaba una goma de mascar y se lo llevaba a la boca para masticarlo; se veía cansado, sus ojos estaban adornados con bultos negros y su pelaje de la cara sucio salpicado con algunas manchas de sangre y ceniza, su armadura que antes era plateada y brillante, ahora luce opaca, abollada y rayada por los constantes ataques durante varias batallas.
Mientras masticaba su goma de mascar, sacó de una pequeña alforja que traía colgando cerca de su espada un pequeño cuaderno y un bolígrafo, teniéndolo en sus cascos lo abrió y empezó a escribir mientras descansaba sentado en el piso de aquella destruida casa.
"Han pasado dos años y seis meses desde que dejé a mi esposa en Poniville para venir a Canterlot a apoyar al ejercito de Celestia en esta guerra contra los rebeldes. Durante el viaje a Canterlot los rebeldes atacaron nuestro tren militar, murieron muchos de nuestros soldados en la defensa, por suerte yo y otros guardias sobrevivimos y aniquilamos al enemigo, el tren no llego a Canterlot. Al llegar a la capital me reuní con mis antiguos mentores en el arte de la guerra: El Capitán Gradius Stone y el Capitán Fire Slash, ambos capitanes se alegraron de verme sano y salvo después de que se enteraran de que nuestro tren fuera atacado y descarrilado a mitad de camino, fue una reunión muy agradable ya que pude convivir con mis antiguos maestros que me ayudaron hacer el pony que ahora soy. Le escribí a mi esposa por correspondencia ya que las líneas de teléfono habían sido saboteadas y el correo era el único medio para comunicarse con el resto de las ciudades; bueno también estaba la radio pero solo era de uso oficial del ejército; los ponies pegasos carteros volaban en rutas seguras para llevar la comunicación con las ciudades de Equestria, gracias a ello le escribía a mi esposa cada semana y ella hacia lo mismo dándome detalles sobre su embarazo y el estado de salud de mi hijo o hija que venía en camino y no solo eso, me preguntaba cuando volvería. Las batallas contra los rebeldes para defender los caminos y las vías ferroviarias eran muy fáciles de ganar ya que ellos no tenían experiencia militar y la mayoría no sabía usar una espada o una ballesta pero aun asi teníamos bajas y esos malditos eran buenos saboteando estrategias con sus bombas caseras, creíamos que terminaríamos rápido pero no fue asi ya que otros rebeldes aparecían casi de la nada y volvían a atacar; parece que la princesa Twiligth aún no ha encontrado algún motivo el cual explique este fenómeno y a estas altura temo a la frase que dijo ese rebelde que asesine en Poniville sean verdaderas "La Armonía está muerta".
El gusto de escribirle a mi esposa Misty no me duró mucho ya que a los seis meses de mi llegada a Canterlot los ponies pegasos carteros empezaron a tener miedo ya que reportaban que los rebeldes asesinaban a sus compañeros carteros en sus rutas donde entregaban la correspondencia, debido a esto el departamento postal de Equestria suspendió el servicio postal a toda Equestria para evitar que los rebeldes lastimaran a sus empleados. Después de eso no había forma de comunicarme con mi esposa y conforme pasaba el tiempo mi preocupación crecía al no saber cómo estaba ella o mi hijo que ya había nacido, la incertidumbre me mataba al igual que las ganas de conocer a mi primogénito, lloraba en silencio en las noches al soñar que lo cargaba en mis cascos y lo abrazaba; ahora las ganas de conocer a mi hijo o hija me dan la fortaleza cada día de sobrevivir todas las batallas en las que participo pues no moriré sin conocer a mi hijo o hija y tenerla sobre mis cascos. Ahora después de tantos años y después de una feroz batalla en las afueras de Canterlot, estoy aquí sentado en el piso de una casa destruida por las bombas caseras de los rebeldes, escribiendo en mi diario todas mis ideas que me vienen a la cabeza; entre los escombros voló sobre mí un pequeño fragmento de un poema el cuál describe la situación actual en la que vivimos, un mundo desesperado donde se matan dos bandos mientras que en el fuego cruzado afecta a las verdaderas víctimas que son los civiles que no participan en esta guerra"
Vanguard soltó el bolígrafo de su boca y escupió en su casco la goma de mascar que masticaba y la puso en la hoja donde estaba escribiendo para pegar el pedazo con el fragmento del poema que había encontrado en la casa destruida, ya con el fragmento del poema colocado en su diario de guerra lo leyó una vez más mientras recordaba lo que pasó en su última misión.
-¡Vanguard cúbrete!- Gritaba el Capitán Gradius Stone a Vanguard para que se cubriera de la lluvia de flecha que lanzaron los rebeldes hacia su posición. -¡Vanguard tienes que usarlos si quieres avanzar, ahora!
Gradius Stone era un pony unicornio corpulento y enorme a comparación en tamaño de Vanguard o cualquier otro guardia. Su fuerza e inteligencia estaban equilibradas pero más que pelear le gustaba inventar cosas, peligrosas y letales pero le gustaba inventar ese tipo de armas.
Ambos ponies se cubrieron con los escudos que tenían fijados en sus patas delanteras izquierdas mientras que las flechas se clavaban y rebotaban al hacer contacto con sus escudos.
-¡Vanguard tienes que usarlos para repeler y atacar!- Gradius le insistía que usara sus nuevas armas explosivas portátiles llamadas granadas.
-¡Olvídalo Gradius no usaré esas cosas!- Le decía mientras sostenía su escudo con fuerza mientras las flechas chocaban
-¡Úsalas son más potentes y seguras que las bombas caseras de los rebeldes! ¡Si no los usas ¿Cómo avanzaras para contraatacarlos?!
La lluvia de flechas paró pero no por mucho ya que los rebeldes tenían suficientes flechas que se habían robado de una Armería de la guardia de Celestia.
-¡Avanzaremos poco a poco y usare a los arqueros para que ataquen con una lluvia de flechas!
-¡¿Eres estúpido o qué?! ¡¿No ves dónde están atrincherados?! ¡Están dentro de esas casas, ni si quiera con flechas de fuego podrás hacerlas arder!, amigo por favor úsalas- Gradius le pasa con telequinesis una bolsa llena de sus granadas
Vanguard mira la bolsa algo inseguro pero de pensarlo rápidamente por fin accede a usarlas.
-¡Aghhh está bien las usare!
-Solo quita el seguro con tu boca y tienes entre cinco y diez segundos para arrogarla o salir del rango de explosión
-¡No quiero volar en mil pedazos como los rebeldes y sus bombas!
-¡No te preocupes mis bombas son más seguras y a prueba de explosiones por coalición!
Vanguard toma la bolsa con su casco derecho y se la amarra rápidamente a su cinturón.
-Avanzaré solo, cuando oigan la primera explosión, Gradius harás avanzar a las tropas.
-¡Entendido compañero!
Vanguard asiente con su cabeza y rápidamente se pone en marcha en acercarse a las primeras casa que estaban a cien metros de donde estaban atrincheradas sus propias tropas. El capitán trotó rápidamente cuando vio que los rebeldes lanzaron otra lluvia de flechas y él aún no estaba fuera del rango, asi que se sienta y pone su escudo cubriéndose el cuerpo y la cabeza mientras las flechas chocaban violentamente contra su escudo que cada vez se iba abollando y quebrando.
-¡Maldición no resistirá más!- Preocupado cubriéndose de la feroz lluvia de flechas
Las flechas chocaban en su escudo y caían por todos lados, pareciera que no iba a acabar y Vanguard estaba preocupado de que su escudo no aguantaría más ya que a pesar de ser de metal el golpe de cientos de flechas que caían a gran velocidad desgastaba y dañaban su escudo hasta el punto casi exacto de romperlo al terminar la lluvia de flechas enemigas.
Vangurd se reincorporó rápidamente y se quitó su escudo que ya se estaba cayendo en pedazos; avanzó rápidamente rompiendo con sus cascos al avanzar las flechas clavadas en el suelo, avanzó hasta llegar a la primera casa donde estaban algunos rebeldes atrincherados, se pegó a la pared cerca de la ventana y sacó de la bolsa que le dio su amigo Gradius una granada.
-¿Cómo me dijo que se usaba esta cosa?- Se decía a sí mismo mientras la sostenía con sus cascos y la empezaba a girar para revisarla. –Ya… creo que tengo que quitar este anillo con la boca y lanzarla… maldito Gradius es un loco de remate por andar jugando con explosivos, pero necesito esperar a que el enemigo ataque con otra lluvia de flechas para que no sospeche, espero que mis guardias y Gradius resistan otra lluvia.
Vanguard esperó en silencio mientras escuchaba como los rebeldes preparaban sus arcos de largo alcance y a los que estaban atrincherados dentro de la casa solo se burlaban y apostaban sobre cuantos intentos con ataque de flechas aguantaría el ejercito de Celestia antes de que se retiraran. La siguiente lluvia de flechas empezó, los rebeldes dispararon con arcos de largo alcance varias flechas a la vez mientras que sincronizados entre ellos cargaban y disparaban para no dejar un hueco en dicho ataque. Vanguard aprovechó el ataque para lanzar la primera granada a la casa asi que quito el anillo de seguridad con sus dientes y la lanzo por la ventana.
-¡Muévete, muévete, muévete!- Gritaba mientras salía trotando con mucha desesperación para apartarse del rango de la explosión.
Al trotar rápidamente en su camino se encontró con un rebelde de espaldas que vigilaba la zona armado con una lanza, el capitán desenvainó su espada mientras trotaba con gran velocidad y justo cuando el pony rebelde estaba a punto de voltear, Vanguard lo apuñalo con su espada en el pecho y lo derribo tacleándolo y cayendo encima de él mientras que al mismo tiempo la granada explotó en la casa donde la había arrojado, destruyendo la mitad de la casa haciendo volar por los aires no solo a los ponies que estaban dentro de ella sino también muchos escombros despedazados que salían despedidos violentamente por los aires y las zonas cercanas.
Los arqueros rebeldes detuvieron el ataque al escuchar aquella estruendosa explosión, algunos que estaban cerca de la explosión voltearon a ver a Vanguard que estaba tirado encima de uno de los suyos que había asesinado, rápidamente los arqueros preparaban sus arcos para disparar flechas hacia Vanguard y otros daban el aviso a los de infantería que un intruso había cruzado el perímetro.
Vanguard al saber que ya lo habían descubierto, rápidamente saco otra granada de la bolsa y le quitó con los dientes el seguro para arrojárselas pero en ese momento un arquero alcanzó disparar una flecha hacia Vanguard que rosó y rasguño la pata derecha al momento de lanzarla lo cual provocó que con el dolor del rasguño de la flecha el capitán no lo lanzara con la fuerza suficiente la granada y cayendo a medio camino entre Vanguard y los arqueros.
Al explotar la granada Vanguard rápidamente se tiró al suelo mientras que la explosión levantaba un muro de fuego y humo que dejaba sin visión a los arqueros que lo estaban apuntando directamente. Ser levantó aturdido y algo sordo por la estruendosa explosión cerca de él y al mirar de reojo a su derecha observó que tres rebeldes armados con espadas trotaban rápidamente en dirección hacia el para matarlo. El capitán se reincorporó rápidamente aun estando aturdido y tomó con su casco derecho el mago de su espada que aún estaba enterrada en el cuerpo de aquel guardia rebelde que había asesinado, la desenterró sin problema y bloqueo el primer ataque del rebelde que venía hacia él, el segundo rebelde atacó a Vanguard para apoyar a su compañero pero el capitán con agilidad estiró una de sus patas traseras para conectarle una patada en su cara y repeler su ataque, aprovechó la patada para impulsarse y derribar al primer atacante para rematarlo en el suelo, volteó haciéndose a un lado y logró esquivar el tajo del tercer rebelde que venía a atacarlo y al ver que logró esquivar el tajo y su oponente perdió el equilibrio en el ataque, el capitán blandió su espada y le hace un corte profundo en su lomo para que el rebelde caiga muerto en el acto.
-¡Maldito! ¡Me rompiste la nariz!- Gritó el segundo rebelde y avanzó rápidamente hacia Vanguard. -¡Te matare!-
Vanguard bloqueo su tajo con su espada y con un movimiento circular de su espada le quitó su guardia y lo apuñalo en el pecho matándolo instantáneamente.
-No moriré hoy ¡Me oíste!- Dijo Vanguard enfadado mientras sacaba su espada de su cuerpo muerto
En ese instante ponies rebeldes postrados en los techos de las casas apuntaban sus ballestas a Vanguard, el capitán un poco asustado al saber que le iban a disparar se puso en guardia para poder esquivar las flechas pero en ese momento unas flechas atravesaron los cuerpos de aquellos ponies rebeldes. Vanguard volteo hacia arriba y vio a varios pegasos de su tropa surcando los cielos armados con ballestas y disparando a los rebeldes en tierra, entre esos pegasos notó que habían unos con uniforme negro y en el pecho un rayo pintado multicolor con protectores en el pecho y patas delanteras, el casco del uniforme era redondo con una mica protectora para los ojos, venían armados con ballestas y espadas pero su forma de volar era mucho más habilidosa que la de los otros guardias.
-No es cierto… ellos son…- Decía Vanguard al verlos volar y atacar.
Un pony rebelde se estaba acercando al capitán por la espalda cuando este estaba distraído mirando al cielo, estaba a punto de apuñalarlo cuando de repente una estela de color negro bajo a gran velocidad impactándose con el pony rebelde que al impactarse levantó tierra como si un meteorito se impactara. Vanguard se cubría los ojos con sus alas y tosía mientras que la tierra se dispersaba en el aire.
-¡Capitán Vanguard Red! ¿Cierto?- habló una voz femenina que provenía de aquella bola de polvo y tierra y solo se veía una silueta que envainaba su espada.
-¡Si, soy yo!- Contestó el capitán mientras se cubría los ojos con sus alas para que no le entraran tierra, veía que la silueta se acercaba a él. –Ustedes son…-
-Me presento capitán, soy la capitana Shooting Fire líder de los Wonderbolts y del escuadrón elite "Dash"- Le decía mientras se quitaba los googles polarizados de su cara y los bajaba a su cuello dejando ver sus ojos color naranja y del casco le sobresalía un mechón en su frente de color naranja con amarillo.
Vanguard se descubrió poco a poco sus ojos para verla bien y notó que su uniforme era un poco diferente a los demás Wonderbolts, lo único que cambiaba era su casco que no tenía una mica protectora para sus ojos por la cual ella usaba googles polarizados y una placa en el lado izquierdo de su pecho con la imagen de una ala encerrada en un escudo rojo con contorno rosa y arriba del escudo sobresalían unas pequeñas letras "C.M.C".
-Un placer capitana Fire- Vanguard le hace un saludo poniéndose firme y alzando su casco derecho sobre su cabeza.
La capitana Fire le devuelve el saludo.
-He escuchado mucho sobre usted Capitán Red, un hábil guerrero y estratega, experto en el arte de la esgrima y en defensa personal, toda una leyenda en este par de años pero muy distraído en combate.
-Oiga sé que no tengo escusa por ese error que tuve hace un momento pero…
-Si no fuera por mí estuviera muerto en este instante- Le interrumpió contestándole de una forma arrogante. –Vamos tenemos que apoyar a las tropas en este asalto.
-¡Espera! Creí que los Wonderbolts estaban ocupados protegiendo otras áreas de Canterlot ¿Qué hacen aquí? Para ser sincero no los esperaba y gracias por venir a apoyarnos.
-La comandante suprema Scootalo nos dio órdenes de apoyarlos en la defensa final de Canterlot y me envió a mí y al equipo de elite "Dash" a apoyarlos en la lucha- La capitana Fire se acomodó sus googles y se fue volando a la batalla.
-¡A la victoria Capitán!- Gritaba Shooting Fire mientras volaba
-¡A la victoria!- Le regresó el grito Vanguard mientras desenvainaba su espada
Todo el ejército de la princesa Celestia, tanto infantería como fuerza aérea, atacaban el complejo de casas donde estaban atrincherados los rebeldes, cada soldado combatía uno a uno contra ellos, atacaron a los arqueros para impedir otra lluvia de flechas que podría ser mortales para el ejército de Celestia. Vanguard trotaba y blandía su espada matando a todo aquel que se interpusiera en su camino, era un caos total, el sonido de los choque de las espadas se escuchaba en todo el campo de batalla, gritos de soldados heridos de ambos bandos pidiendo ayuda médica y al poco rato se escucharon explosiones en diferentes puntos del campo de batalla.
-¡Cúbranse, están usando explosivos!- Unos guardias gritaban por todo el campo de batalla y sus gritos callaban cuando una fuerte explosión se hacía presente.
Varias explosiones se veían en la batalla, casas despedazadas e incendiándose, parecía un infierno y más cuando las explosiones hacían que varios guardias salieran despedidos por los aires cubiertos de fuego o despedazados y los más afortunados vivían sufriendo varias amputaciones en su cuerpo
Vanguard mientras luchaba notó que una casa la protegían celosamente y que varios rebeldes impedían que las tropas de Celestia avanzaran hacia esa dirección, notó que varios ponies pegasos rebeldes salían de esa casa con varias bolsas y salían volando a varias partes de toda la zona de batalla.
-Ahí es donde está el polvorín, tengo que destruirlo ya- Se decía mientras se abría paso luchando y estar más cerca de aquella casa.
Entró por un pequeño callejón donde tenía una vista perfecta para ver aquella casa.
-¿Cómo entraré para sabotear su polvorín?- Se preguntaba mientras veía que varios de sus guardias intentaban abrirse paso para poder entrar pero unas flechas disparadas desde el interior del inmueble les cortaron el paso y la vida en un instante.
-Están muy defendidos y hay varios centinelas vigilando el perímetro- Volteó al cielo a mirar. –Los pegasos y los Wonderbolts están muy ocupados luchando en el aire para fijarse en esa casa. ¿Qué hare? ¿Qué are?
Pensando en una idea efectiva recordó que tenía la bolsa con las granadas que le había dado su amigo Gradius.
-¡Eso es!- se tapó rápidamente la boca para que los rebeldes no se dieran cuenta de que estaba cerca. –Pero aún estoy muy lejos para arrojarlas y volar… no, es una pésima idea veo a varios con ballestas en tierra y los que custodian el cielo puede ser un problema- Al agachar su mirada ve un arco y una flecha tirada en el piso, lo toma con sus cascos mientras se le viene una idea a la mente.
-Con esto podre destruir su polvorín- amarró la bolsa con granadas en la flecha y a una granada le quitó el anillo de seguridad para que en pocos segundos estallara.
-¡Rápido, rápido!- Se decía mientras con sus cascos delanteros sostenía el arco y con el hocico y dientes jalaba la flecha hacia atrás para soltarla y saliera disparada.
Soltó la flecha y salió disparada hacia una ventana de aquella casa la cual se incrustó en la pared y antes de que los ponies rebeldes giraran su cabeza para saber de dónde venía aquel disparo, la explosión de la granada hace una reacción en cadena haciendo estallar todo en la casa, una gigantesca bola de fuego consume todo a su alrededor como lo que tenía arriba de la estructura, quemando así a todos los ponies rebeldes que estaban en el rango de explosión.
Vanguard rápidamente salió del callejón y se recargó en la pared de una casa que estaba a dar la vuelta y se cubrió la cara mientras que el fuego de la explosión pasó de largo sin hacer algún daño. Al pasar la explosión se reincorporó y se asomó al callejón para ver cómo quedó la casa, se sorprendió al mirar pues la casa ya no estaba, era un cráter en llamas y las casas que habían alrededor estaban destruidas e incendiándose, no había cuerpos solo cenizas volaban y caían del cielo, era un infierno en ese lugar pero por lo menos había conseguido que los rebeldes ya no fabricaran sus bombas caseras.
-Esto no ha acabado- Se decían mientras se daba la vuelta y desenvainaba su espada para continuar la lucha.
En ese instante un rebelde lo golpeo con un tajo de su espada en la cabeza lo cual solo aturdió al capitán ya que su casco lo salvó de una herida mortal en el cráneo, Vanguard algo aturdido contraatacó a su oponente que bloqueó su ataque con su espada y sorpresivamente otro rebelde lo toma por la espalda y lo somete desarmándolo y sujetándolo de ambas patas delanderas y recargándolo sobre la pared.
-¡Suéltenme malditos traidores!- Gritaba Vanguard enfurecido mientras luchaba por zafarse
-Así que tú eres el responsable de destruir nuestro polvorín ¿eh?
-¡Qué te importa!- Le respondía enfadado mientras trataba de escaparse
-Bueno parece ser que no tienes miedo a morir, vamos a darte el mismo destino que a nuestro polvorín- El unicornio rebelde saca de su alforja una pequeña bolsa café y utiliza su magia para encenderla y empieza a salir humo de ella.
Vanguard hacía todo lo posible para liberarse de sus captores pero sin ningún resultado y estaba desesperado al ver aquella bomba casera encenderse.
-¡Sujétenlo con fuerza! Hoy vas a morir- Le decía a Vanguard mientras se acercaba para colocarle la bomba encendida en su alforja.
Desesperado el capitán le dio una patada en la cara al unicornio que se acercaba a él.
-¡Hoy no voy a morir!- Gritó mientras con todas sus fuerzas libero un casco que un pony rebelde le estaba deteniendo, al liberarla lo golpeo en la cara fuertemente noqueándolo, volteó rápidamente para golpear al segundo que sostenía su otro casco el cual lo aturdió y se agacho a tomar su espada.
-¡Aquí moriremos todos!- Gritó el unicornio balanceándose a Vanguard
-¡Yo paso!
Vanguard tacleo al rebelde que había aturdido, abrazándolo y protegiéndose con su cuerpo a la explosión del unicornio que se hizo inmolar a propósito para tratar de asesinarlo. Ambos salieron por los aires a varios metros de altura y al caer el rebelde con el que se protegió se rompió el cuello quedando muerto y tendido mientras que Vanguard cayó de golpe fuertemente perdiendo un poco el aire de sus pulmones, estaba aturdido y veía borroso, solo escuchaba ecos de la batalla y no podía levantarse por lo adolorido que estaba.
-¿Estoy vivo?- Se preguntaba mientras se tocaba varias partes del cuerpo para comprobarlo y también para comprobar que estaba completo.
Al intentar ubicarse estando tirado en el suelo, ve a lo lejos que un pegaso se acerca con mucha velocidad hacia el con una lanza en su casco.
-¡Muere!- Gritaba el pegaso rebelde mientras se acercaba a el rápidamente
Vanguard adolorido y al no poder levantarse ve su espada que cayó casi aun lado de él pero pese a los esfuerzos por alcanzarla no podía tomarla ya que estaba demasiado lejos.
El pegaso rebelde trotando con la punta de su lanza apuntando hacia Vanguard se acercó muy rápido al capitán el cual este desvió el golpe mortal a tan solo unos centímetros de que la punta atravesara su cuello, el capitán lo desvió a su izquierda clavándose la punta en la tierra y al ver que no tenía con que defenderse toma con su casco un cuchillo que llevaba en la alforja de su agresor y se lo clava en su cuello.
-¡Te lo devuelvo!
Vanguard hace a un lado el cuerpo del pegaso que quedo encima de él y con mucho trabajo se reincorpora, toma su espada para envainarla y camina a la puerta de la casa más cercana; al entrar y caminar por el pasillo voltea a ver las habitaciones que una vez fueron usadas como salas o cocinas, al seguir avanzando le llama la atención una habitación adornada con libros y en sus paredes decoradas con marcos que protegían muchos títulos universitarios y en el fondo de aquella habitación un escritorio de fina madera y arriba de él el cadáver de un unicornio recargado con un cuchillo en su espalda.
-Pobre sujeto, víctima de los rebeldes y… la guerra- Decía en voz baja y cansada el capitán mientras seguía avanzando.
En la enorme casa siguió al final del pasillo donde entro en una habitación, cansado se dejó caer recargándose en la pared, al sentir una brisa del aire levantó su mirada y pudo observar que la habitación estaba destruida por la mitad producto de una explosión y volteo para ver la pared y vio que estaba igual destruida a punto de colapsar, la habitación que parecía una biblioteca ardía en pequeñas fogatas sobre los libros y madera, la ceniza volaba por todo el ambiente junto con pedazos de papel quemados, uno de esos papeles quemados que volaban por toda la habitación se estrelló en la cara de Vanguard, él la leyó y se dio cuenta que era un fragmento de un poema.
-Estoy cansado de esta guerra- Decía mientras sacaba un pequeño libro de su alforja y empieza a escribir.
"…Y aquí estoy sentado y recargado en esta pared casi a punto de derrumbarse, hoy sobreviví un día más pero estuve a punto de morir. A veces pienso si en verdad esta lucha vale la pena pero al leer este fragmento de poema y ver cómo están las cosas me impulsan a decir que no quiero que este mundo de terror y muerte gobierne Equestria, solo espero que esta guerra termine pronto para volver con mi familia"
Vanguard soltó el bolígrafo de su hocico y cerro su pequeño libro para guardarlo en su alforja, puso su espada desenvainado entre sus cascos y cerró sus ojos para descansar un rato.
-¿Capitán?
Gradius lo mueve un poco al encontrar a Red dormido y recargado en aquella pared pero el capitán Red reaccionó rápidamente y asustado, blandió su espada mientras que Gradius detuvo su casco para detener su golpe mortal.
-¡Capitán soy yo, Gradius!- Le gritó asustado para que reaccionara Red.
Vanguard reaccionó al ver a su amigo enfrente de él y vio que la hoja de su espada se detuvo en tocando el cuello de Gradius corriendo un poco de sangre.
-¡Gradius! ¡Maldición, carajo no me vuelvas a asustar así!- Vaguard le retiró la espada de su cuello. –Mira lo que te hice otro poco y te decapito- Recuperó el aliento de lo asustado que estaba y envaino su espada
-No pasa nada amigo pues actuaste de la manera correcta- Le decía mientras se limpiaba la pequeña herida del cuello
-Lo siento capitán Gradius estuve tan cansado que dormí a mitad del combate. Díganme ¿Pasa algo en el frente?
Vanguard se reincorporaba muy adolorido y se tallaba los ojos para poder volver al trabajo.
-jajaja no amigo no pasa nada, esta batalla ya acabó
-¿Estás hablando enserio?
- Claro amigo, después de que destruiste ese polvorín pudimos someterlos y hacer que se rindieran.- Gradius le pone un casco sobre su hombro –Eres muy valiente para hacer esa locura Red, sabes estábamos muy preocupados por ti al no verte después de esa explosión.
Varios guardias reales llegaron a la casa donde se había atrincherado Red después de la explosión y empezaron a vitorearlo.
-¡Si lo hiciste capitán, eres el mejor!
-Capitán Red veo que vas ganando mucha popularidad entre las tropas de Celestia- Le hablo la Capitana Shooting Fire mientras aterrizaba cerca de él
-Yo solo hago mi trabajo capitana Fire, yo solo quiero volver a casa.
-Un capitán tan modesto, eso no se ve todos los días y más aún cuando lleva puesta la armadura de la Guardia Real de la Princesa Twiligth en las filas de Celestia.
Vanguard extrañado se mira su uniforme que esta algo sucio y opaco por las violentas batallas que participó.
-¿Hay algún problema con eso capitana?
-No, creo que no pero me sorprende que utilice ese uniforme en lugar del uniforme de Celestia. Dígame ¿Hay algún motivo?
-Si Vanguard responde, esa pregunta me la he hecho todos los días cuando te veo- Le dijo Gradius estando algo emocionado
Vanguard al ver todos muy atentos al escuchar su respuesta solo suspiró antes de hablar.
-Yo sé que mi ciudad natal es Canterlot y que todo mi entrenamiento se lo debo a los cuarteles militares de Celestia, ustedes saben que yo en persona me negué a recibir el uniforme de capitán de la guardia de Celestia de la mismísima Princesa Celestia y no lo hice porque odio Canterlot o me creo mejor que los guerreros de esta ciudad, lo hice porque Celestia me encargó cuidar de Poniville y de la princesa Twiligth, además es porque en Poniville está mi familia que espera impaciente mi regreso. Es por eso que uso esta armadura para no olvidar por quienes lucho y doy mi vida en el campo de batalla.
Todos los guardias que estaban reunidos lo miraban sin decir nada después de dar su explicación.
-Por mucho que odie decirlo Capitán Red es el acto más noble y honorable que he presenciado en mi carrera como wonderbolt y capitana. Pues le tengo noticias Capitán usted regresara a Poniville con su familia.
Vanguard al escuchar eso sintió un gran alivio y una enorme emoción que le recorría el cuerpo.
-¿Es verdad Capitana Fire?
-Las ordenes vinieron directamente de Celestia usted puede irse a retomar su puesto en Poniville después de reunirse con la Princesa Celestia en el castillo.
-Iré inmediatamente al castillo, gracias por la noticia capitana Fire. ¡Todos regresemos al castillo y llévense a los prisioneros!
Vanguard galopaba con dirección al castillo cuando por sorpresa la capitana Fire lo abrazó con su ala derecha.
-Capitán es una lástima que tenga familia
-¿Por qué lo dice capitana?- le pregunta algo extrañado
-Pues pensaba en convertirlo en mi futuro esposo, sabe usted es muy apuesto y es muy popular en Canterlot, probablemente toda Equestria- Le decía al capitán con voz coqueta y provocativa- Pero parece que alguien ya se me adelantó con usted.
El capitán sudaba con esas palabras incomodas de la Capitana Fire que no sabía que responderle.
-Pero sabe podríamos divertirnos un poco antes de que se vaya a Poniville- Susurrandole a su oído –Nadie se enterará.
Vanguard al escuchar eso se apartó rápidamente de la Capitana Fire.
-Capitana… perdón pe… pero soy un pony felizmente casado… y… bueno ya sabe… soy fiel a mi… esposa- El pobre capitán tartamudeaba nerviosamente cuando supo las intenciones de la capitana Shooting Fire.
-Vamos capitán o ¿acaso no me considera atractiva?- Le seguía diciendo en voz baja al oído mientras se pegaba más a su lado.
-Con… todo… respeto… Capitana no… puedo- El capitán seguía nervioso mientras trataba de apartarse de ella disimuladamente
-Qué lástima, eres aburrido Capitán Red pero debo admitirlo tu esposa tiene suerte de tener un esposo como tú. Je Tus padres si te educaron bien.
-Soy huérfano Capitana Fire y nunca conocí a mis padres pues desde que tengo memoria crecí en un orfanato de Canterlot, la única cosa que me inspiró a ser un Guardia Real fue el libro "Viam Gladio" para seguir los pasos de mi héroe Brave Sword Hooftes.
Mientras caminaban la capitana Fire escuchaba sus palabras y se empezó a reír cuando mencionó el "Viam Gladio" y al protagonista Brave Sword.
-jajajaja Capitán ¿Aún crees en cuentos de potrillos? Brave Sword Hooftes nunca existió además de haber existido fue un asesino espadachín a sueldo ¿Qué pudiste aprender de él para admirarlo? ¿Su rudeza? Jajaja. Yo también leí el libro capitán, buena historia con mucha acción e increíbles personajes secundarios sin mencionar al misterioso pony peregrino que lo acompañaba en sus viajes pero solo fue una historia para potros adolecentes que soñaban vivir las aventuras de ese antihéroe.
-Piénsalo cómo quieras Capitana Fire, para mí Brave Sword fue más que un antihéroe pues él me enseñó a ser fiel a mi familia y a las personas que más estimo, a ser valiente ante las adversidades y pelear siempre con honor.
-¿Honor? Si claro, él vendía su honor por dinero- Le interrumpió la capitana Fire
-Puede que tengas razón Capitana pero aún asi es mi modelo a seguir, mi héroe de la infancia.
Avanzando mientras hablaban llegaron a un punto de control de la guardia donde los esperaban varios guardias de Celestia como el escuadrón "Dash" de los Wonderbolts que esperaban a su capitana.
-Veo que eres algo ñoño Capitán Red- Se reía entre dientes- Pero aun así eres un gran guerrero, claro no tan hábil como tu héroe Brave Sword.
La capitana Fire se reunió con su equipo en el punto de control y le dio señas de que se preparasen para volar.
-Una última cosa Capitán- Se volteo a mirar a Red –Salúdame a tu familia.
Shooting Fire despegó del suelo rápidamente al terminar de hablar con Red y de ahí le siguieron todos los miembros de su equipo.
-Lo hare Capitana- Decía Vanguard mientras se dirigía a una enorme carreta transporte que se dirigía al castillo de Celestia.
-¡Amigo Vanguard, no me dejes atrás!- Le gritó su amigo Gradius mientras se apresuraba a seguirle el paso.
-Casi me olvido de ti amigo- Sonreía mientras miraba a su amigo un poco agotado
-Galopas muy rápido Red- Se sube a la carreta y se sienta a lado de Vanguard –Que bueno que ya acabó todo
-Acabó en Canterlot pero aún no ha acabado- El capitán se quita su casco y se limpia un poco el sudor de su frente.
Varios Guardias empiezan a subir a la carreta de transporte militar para dirigirse a las barracas centrales del castillo de Celestia, los guardias unicornios que se encargan de tirar de la carreta esperaban a que se llenara para poder irse.
-Odio este medio de transporte- Le decía a Vanguard para cambiar un poco de tema –Sabes Red, tengo un prototipo para hacer que este transporte se mueva más rápido.
-¿Otra vez con tus locos inventos Gradius?- Le contesto Red de forma sarcástica
-Oye respeta las ideas de tu maestro y además te prometo que este invento no explota.
-Claro que te respeto pero parece gracioso que tengas una mente brillante y una enorme fuerza y destreza en ese brusco cuerpo- Se empieza a reír –Amigo eres único pero tus últimos inventos han sido un desastre.
-¿Desastre? Y ¿Mi granada qué, no te salvo la vida hoy?
-Bueno admito que ese artefacto explosivo fue de gran ayuda y es un invento muy conveniente para esta oscura época pero vamos amigo sé que tienes tantas ganas de presumirme tu invento, ahora ¿Qué clase de basura has inventado?
Gradius lo miraba con enojo mientras Vanguard sonreía de forma burlona pero amigable, sin más que hacer el pobre de Gradius no se aguantó las ganas de presumirle su nuevo invento.
-Hay amigo y antiguo alumno no sé qué voy hacer contigo, si no fueras un capitán de castigaría rigurosamente por faltarme al respeto- Se empieza a reír –Pero creo que sería inútil ya que no recuerdo cuantos castigos te di en tu época de cadete.
-Jajajaja si tienes razón Gradius era un rebelde en tus filas jajajaja y ahora mírame, soy el Capitán de la Guardia de la princesa Twiligth.
-Si tienes razón y lo tienes bien merecido ya que aunque fueras un rebelde eras muy responsable en tus misiones de entrenamiento- Le sale una lágrima
-Amigo no vengas con sentimentalismos ahora mejor cuéntame de tu nuevo y loco invento que revolucionara el transporte de tropas según tú.
-Está bien te lo diré- Mientras se seca aquella lágrima que había salido de su ojo derecho –He creado una máquina capaz de darle impulso a una carreta sin necesidad de que varios ponies la tiren para darle impulso.
Vanguard se le quedaba viendo con una cara de que no sabía de lo que estaba hablando o si en verdad había perdido la cabeza.
-¿Es broma cierto?
-Claro que no amigo, justo en este momento en el cuartel tengo un prototipo hecho y utiliza combustible fósil o magia si es un unicornio.
-Eres un loco sin remedio amigo
Al llenarse la carreta militar avanzaron hacia el castillo de Canterlot donde la princesa Celestia esperaba al Capitán Red. Llegaron a las puertas del castillo que estaban rigurosamente protegidas con varios guardias armados, hacían revisión de las carretas que llegaban inspeccionando por todos lados descartando una posible trampa u emboscada.
-Aunque haya terminado la defensa de la ciudad aun la princesa toma medidas rigurosas, sí que es buena ¿cierto Gradius?
-Asi es, más vale prevenir que lamentar
Bajaron de la carreta militar varios guardias se formaron en filas estando un poco cansados y sucios por la batalla, Vanguard en el mismo estado superviso a los guardias que se formaban esperando órdenes.
-Gradius te encargo a los muchachos iré a ver personalmente a Celestia
-Pero ¿no te vas a cambiar o te ducharas?
-No creo que le importe mucho eso amigo además quiero terminar con esto para regresar a casa con mi familia.
-Entiendo, buena suerte amigo
Vanguard solo le hizo una seña de despedida a su viejo amigo Gradius mientras avanzaba a la entrada del palacio de Canterlot, en la entrada dos ponies armados con lanzas vigilaban precavidamente y mostraron respeto con un saludo al Capitán mientras pasaba con galope cansado, adentro varios guardias estaban postrados a cada 5 metros en los pasillos del palacio, mirando fijamente hacia el frente y haciendo un saludo con su casco mientras el capitán pasaba enfrente de ellos.
-No merezco tal respeto- decía en voz baja mientras seguía avanzando hacia el salón del trono.
Casi llegando a la puerta se topó con Shooting Fire saliendo de la sala del trono.
-Capitán Red terminé de dar mi reporte personal a la Princesa Celestia aunque parece que mi trabajo aún no termina pero tengo tiempo libre ¿seguro no quieres divertirte?
-Eh jeje no Capitana ya… tengo planes…- El capitán estaba avergonzado
-Es broma Capitán Red solo quería incomodarte y lo logre jajajaja
-No me hagas eso Capitana Fire- Limpiándose el sudor de su frente
-Bueno Capitán Red nos veremos en algún momento combatiendo juntos, me saluda a su familia- La capitana Fire se terminó de despedir de Red y salió galopando tranquilamente por el largo pasillo del palacio.
Vanguard ansioso y un poco nervioso se detuvo en la puerta del salón del trono poniendo su casco con la intención de empujar la puerta, suspiro antes de abrirla y tomo aire para recuperarse y cambiar un poco su estado de ánimo enfrente de la princesa Celestia. Al entrar vio que no solo Celestia se encontraba en dicho salón si no también su hermana Luna, ambas estaban discutiendo en voz baja pero por su mirada de ellas parecía que estaban molestas por alguna cosa.
-Hermana te dije que enviaras a tus guardias batpony a apoyar… -Celestia interrumpió su conversación con su hermana al ver entrar a Vanguard.
-Hermana terminaremos esta discusión en otro momento
-Como quieras hermana pero aun así mi decisión no cambiará
La princesa Luna se retira de su trono pasando cerca de Vanguard como si lo ignorara.
-Capitán Vanguard Red es un honor tenerte en mi presencia
-Se equivoca Princesa, el honor es todo mío al estar ante usted- Hace una reverencia
-Eres muy halagador con una actitud humilde Capitán Red- Celestia siempre hablando amablemente con una sonrisa en su rostro -¿Puede darme su reporte capitán?
-Enseguida Princesa, la misión fue un éxito, hemos derrotado a los rebeldes y capturamos algunos en el campo de batalla pero aunque la misión haya sido un éxito sufrimos numerosas bajas de nuestra armada.
-Uhmmm tiene razón Capitán esta victoria nos costó muchas bajas pero me alegro de que Canterlot esté segura otra vez.
-Princesa ¿Han encontrado alguna relación de por qué este cambió tan agresivo en esos ponies rebeldes?
-No aún no Capitán, ya hemos interrogado a varios prisioneros pero se comportan de una manera hostil dejándose llevar por la ira y la violencia. Me preocupa no encontrar el motivo de su cambio y ahora tomé la decisión de proteger a mis súbditos de esos rebeldes que eran antiguos aliados, me duele tener que matarlos.
-Así me siento yo alteza, no me da placer matar antiguos aliados pero no puedo permitir que tomen mi vida o la de algún otro inocente pony. Dejando eso aún lado ¿Tiene noticias de Poniville?
Celestia lo veía con alegría a pesar de estar en una época oscura pues sabía que Vanguard jamás sucumbiría ante tal cambio maligno que sufrían algunos ponies. Al preguntar Vanguard sobre Poniville, Celestia sonrió amablemente para decirle las buenas noticias.
-Poniville sufrió varios ataques durante tu ausencia pero tranquilo Twiligth y tu suplente Leaft Speed se encargaron de repeler los ataques- Celestia utiliza su magia para pasarle una carta a Vanguard- Esta carta es para ti Capitán es de tu esposa Misty.
Vanguard toma la carta con su casco
-Pe… pero ¿Cómo? Si ya no hay correspondencia…
-Spike, el antiguo asistente de Twiligth fue a Poniville a visitar a la Princesa y aprovechó su habilidad mágica para que tu esposa pudiera enviarte esta carta, la carta llegó ayer Capitán junto con varios reportes sobre lo que sucedió en Poniville.
Vanguard no espero demasiado asi que rápidamente abrió el sobre y empezó a leer el contenido de la carta.
"Querido Vanguard, sé qué hace mucho tiempo perdimos el contacto pero te aseguro que estoy bien, la Princesa Twiligth ha mantenido su palabra en protegerme y proteger a sus súbditos de Poniville. Twiligth ha cambiado para bien y ya no abandona sus deberes reales aunque se preocupa al no encontrar explicación al repentino cambio que se está viviendo. Cuentame algo ¿Estas bien? ¿No te han herido gravemente? ¿Cuándo volverás? La verdad te extraño mucho pero me reconforta saber, gracias a la Princesa Celestia, de que estás bien.
Te tengo una buena noticia que te ara alegrar tu día, ¡Por fin nació tu hija!; así es fue yegua ¡Eres padre oficialmente! nació muy sana y fuerte creo que lo heredó de su padre, lamento que no estuvieras ahí para contemplar su nacimiento y cargarla entre tus cascos pero no te preocupes en este año y medio que nació le he mostrado fotografías tuyas y le hablado mucho de ti, deberías verla se emociona mucho cuando escucha el nombre de su padre y de las increíbles hazañas que ha hecho; hace poco dijo su primera palabra "mama" si lloré de alegría deseaba que estuvieras a mi lado para presenciar este momento, sé que luchas por el futuro de nuestra hija y que sobrevives pensando en algún día volvernos a ver, espero que sea pronto. Aun no encontramos un nombre para la pequeña pero Twiligth empezó a llamarla "Fate", espero que elijas un nombre para tu hija. Twiligth se encariñó tanto con ella que le enseña cosas básicas en educación yo le digo que es muy pronto para eso pero ella dice que es la edad perfecta para aprovechar su inteligencia, no lo sé solo dejo que se distraiga un rato con la pequeña.
Vanguard amor mío espero que regreses pronto a nuestro lado y perdón por no mandarte una foto de nuestra hija fue una carta escrita de último momento, por favor cuídate mucho y recuerda que la pequeña Fate te espera con muchas ganas de conocerte.
Siempre tuya Mysty"
Debajo de la carta estaba estampada la huellita del casco de su hija como firma. Vanguard al leerla derramó lágrimas, no podía creerlo se perdió muchas cosas junto a su familia en su ausencia, ya era padre y su hija ya había crecido un poco para decir su primera palabra. Celestia lo veía como cambió su apariencia al leer esa carta.
-Dígame Capitán, ¿acaso son buenas noticias?
Vanguard se limpió las lágrimas con sus cascos
-Si… Princesa, por fin mi hija ha nacido y he estado año y medio lejos de ella, no ha tenido un padre a su lado en este tiempo. Espero que no me vea como un extraño al reunirme con ella.
-Capitán Red los hijos saben muy bien quienes son sus padres y le aseguro que su pequeña lo reconocerá como su padre. Está en la sangre Capitán ya verá lo que le digo es cierto. Y dígame ¿Cómo se llama su hija?
-Fate, Princesa la han llamado Fate
-"Destino", que curioso nombre y a la vez hermoso ya que dependen de nuestras acciones que hacemos en vida para cambiar el rumbo y llegar a nuestro destino y usted Capitán Red sus acciones en estos últimos dos años y medio lo llevaron con su hija, su "Destino". No lo olvide nunca Capitán.
-Gracias princesa que hermosas palabras.
-Guíe a su hija en esta época oscura y dele mucho cariño que lo va a necesitar. Capitán Vanguard Red ordeno que vaya a Poniville inmediatamente a reunirse con su familia.
-¡Enseguida Princesa!- Vanguard hace un saludo militar y una reverencia antes de dar media vuelta y retirarse.
-Valla con cuidado Capitán y recuerde que esta guerra aún no termina
-No se me olvida eso y gracias por entregarme esta carta.
Vanguard se pasó a retirar de la sala del trono, se guardó la carta en la pequeña alforja donde guardaba su diario de guerra, galopó hasta la salida principal mientras pensaba mucho en su esposa y se imaginaba como sería su hija.
-Debo ducharme- Se decía mientras se veía en el reflejo de las ventanas del palacio –Mi uniforme está muy gastado y sucio, no me dará tiempo de lavarlo si quiero irme ya… no importa, no hay más remedio solo me duchare.
Cansado pero algo animado fue a ducharse para salir en el primer tren militar hacia poniville y pues al no contar con otro uniforme se puso el mismo pero eso no le molesto en absoluto pues su deseo de conocer a su hija lo mantenían de buen humor.
Salió de los cuarteles de Celestia despidiéndose de su amigo Gradius y de algunos de sus soldados que tuvo el honor de luchar a su lado. Se dirigió a la estación de trenes donde lo esperaría un tren militar que llevaría provisiones hacia Poniville; subió al tren como un pasajero más entre varios guardias que custodiaban las proviciones y se fue al carro de carga a acostarse sobre el heno mientras leía la carta de su esposa hasta quedarse dormido durante el viaje.
El viaje a Poniville fue muy tranquilo, no hubo problemas durante el viaje, el tren cruzó su camino sin que ningún rebelde lo interrumpiera de hecho fue un viaje muy tranquilo, el Capitán Vanguard dormía muy tranquilamente sin que el pitido del tren o la fricción de las ruedas del tren con los rieles lo despertara, era la primera vez en mucho tiempo que el Capitán Red dormía tranquilamente.
Después de horas de viaje el tren llegó a Poniville, los guardias que custodiaban el tren empezaron a movilizarse para descargar el tren y fue en ese momento cuando el Capitán Red despertó; se levantó del montón de heno que estaba acostado, tomó sus cosas y salió del tren; no había nadie esperándolo oficialmente en la estación solo veía que varios guardias de la Princesa Twiligth descargaban las provisiones y llenaban el tren con otras provisiones. Los guardias parecían nuevos ya que ninguno reconocía al capitán que galopaba por las calles de Poniville, la ciudad tenía un aspecto gris y triste, la guerra cambió a muchos, todos los ponies trabajaban haciendo su parte en las granjas cercanas, empacando las provisiones, llevando información por toda la ciudad o a los que no les quedaba de otra se enlistaban en las filas de la Guardia Real. En las calles se veían a varios nuevos reclutas marchando y vigilando, las casas estaban protegidas con varios tablones clavados en las ventanas y había mucho movimiento de civiles asustados corriendo de un lado a otro con tan solo oír el galope sincronizado de los guardias marchando por las calles.
-Cómo ha cambiado este hermoso pueblo, ¡Maldita guerra!- Se decía así mismo el capitán mientras avanzaba por las calles.
-Espera ¿es él?
-Creo que si
-¡Por fin volvió la leyenda!
Algunos guardias que estaban en las calles reconocieron al capitán que estaba galopando en la calle y se acercaron a él para confirmar de lo que veían era real.
-Capitán, señor- Hacen un saludo –Bienvenido a casa.
-¿Quién es el?- Preguntó un nuevo recluta de la guardia a sus compañeros
-Más respeto novato- Le dieron un golpe en la nuca –Es el Capitán Vanguard Red líder de la Real Armada de la Princesa Twiligth y toda una leyenda en los campos de batalla de Canterlot.
Vanguard veía sorprendido a sus viejos soldados que lo recordaban aún y más cuando lo recibieron con tal respeto.
-Hola chicos ¿todo en orden?- Les sonrió
-Tuvimos unos pequeños ataque de rebeldes mientras estuvo ausente pero todo en orden hasta el momento señor- Le contestó uno de los guardias presentes
-Me alegro mucho de escuchar eso soldado
-Capitán Red ¿Regresó para guiarnos, cierto? –Preguntó otro guardia que estaba con ellos
-Si soldado he vuelto a casa para dirigir y luchar junto a mi gente, he venido a defender mi hogar- Suspira –Claro si es que me dan su apoyo
-¡Nuestras espadas y nuestras vidas se las ofrecemos señor!- Gritaron todos los guardias presentes –Señor ¿Quiere que avisemos a la princesa sobre su llegada?
-No es necesario soldado quiero que mi presencia sea una sorpresa
-¡Como usted ordene señor!- Gritaron todos al mismo tiempo
Los guardias se apartaron y dejaron que su capitán continuara su camino hacia el castillo de la amistad. Vanguard cada vez que avanzaba y se acercaba más al castillo de Twiligth su corazón latía más rápido y empezaba a temblar de nervios ya que por fin se reuniría con su esposa y conocería a su hija.
Por fin llegó a las puertas del castillo y vio que había muchos guardias custodiando la entrada y mientras se acercaba más los guardias levantaban sus lanzas y le apuntaban de forma amenazante.
-¡Alto ahí, es una orden!- Con voz firme le gritó un guardia que vestía una armadura diferente a los demás
Vanguard obedeció y alzó su mirada para ver el rostro de aquel pony que le gritó. Aquel pony que le alzó la voz notó que el pony que le había ordenado que se detuviera llevaba puesto la misma armadura y empezó a temblar al darse cuenta de quién era él.
-¿U…u…usted es?
-¡Leaft Speed! ¡¿Cuánto tiempo sin verte compañero?!- Gritó Vanguard al ver a su antiguo cadete prodigio.
-¡Capitán Red! Lo siento mucho- Leaft se encuadró e hizo un saludo militar mientras sudaba nervioso –Por favor discúlpeme no sabía que era usted, señor.
Todos los guardias veían el cambió de actitud de su Capitán Leaft que se quedaron confundidos mirándose entre ellos sin saber qué hacer.
-¡Idiotas bajen sus armas y muestren respeto a su Capitán aquí presente!- Les gritó Leaft a sus guardias.
Los guardias bajaron sus armas que apuntaban a Vanguard y se cuadraron haciendo un saludo militar.
-¡Descansen soldados!- Ordenó Vanguard con voz firme –y Leaft no tienes que disculparte conmigo solo hacías tu trabajo- Vanguard vio la armadura de Leaft con orgullo –Mírate Leaft te queda muy bien esta armadura de capitán, estoy orgulloso de ti, sabía que dejaba la seguridad de la Princesa y de esta ciudad en buenos cascos.
-Gracias señor pero aún no soy Capitán oficialmente, solo soy su sustituto y como ya regresó mi trabajo como Capitán de la Guardia Real de la Princesa Twiligth ha terminado.
-Tiene razón cadete pero puede conservar la armadura pues se la ha ganado con muchos méritos, ahora cadete necesito hablar con la princesa Twiligth y con mi esposa ¿Se encuentran en el castillo?
-Sí señor, ellas están en el salón del trono- Le respondió Leaft
-Gracias amigo
Vanguard avanzó y entró al castillo para seguir galopando por un largo pasillo de cristal que lleva hacia el salón del trono; los guardias que estaban dentro del castillo estaban sorprendidos al ver el regreso de su capitán.
Siguió avanzando el capitán hasta llegar a la puerta de la habitación del trono, se detuvo por un momento enfrente de la puerta, preparándose para ver una vez más a su familia, estaba aterrado pero también muy ansioso, solo tomó aire y abrió la puerta para entrar.
-¡Soldado no queremos interrupciones!- Gritó Misty al escuchar que la puerta se abría mientras estaba arreglando unos documentos. Twiligth se quedó sin palabras al ver entrar a Vanguard. -¡Soldado les dimos la orden de que nadie nos interrumpiera ya que estamos ocupadas organizano to…!- Misty volteó y vio a Vanguard en la entrada e inmediatamente se quedó muda.
-Hola amor- Le dijo Vanguard sonriendo muy tranquilo mientras estaba parado en la entrada.
Misty rápidamente soltó los documentos que traía en sus alas y galopó rápidamente a abrazar a su esposo con lágrimas en los ojos.
-¡Vanguard!- abrazándolo mientras lloraba de emoción por ver su regreso -¡Volviste, sabía que regresarías sano y salvo!
Vanguard la abrazó y la besó por un largo tiempo.
-Si amor he vuelto para estar de nuevo junto a ti. Te extrañe mucho y cada día temía que nunca te volvería a ver
-También yo amor te extrañe mucho, todas las noches miraba Canterlot desde el balcón de nuestra casa para que sintieras que yo estaba ahí protegiéndote.
-Siempre estuviste en mis pensamientos mi vida, eras tú la que me motivaba a sobrevivir un día más.
-Dime mi amado esposo ¿Recibiste mi carta?- Le preguntó a Vanguard mientras se limpiaba las lágrimas con su casco
-Si amor, claro que la recibí –Decía muy contento Vanguard –Quiero conocer a mi hija ¿Dónde está mi bebe?
Twiligth se bajó de su trono y se acercó al Capitán.
-Vanguard me alegra que regresaras sano y salvo de Canterlot y quiero que conozcas a tu primogénita- Twiligth sonrió mientras volteaba su mirada al lado derecho como si estuviera mirando a alguien detrás de ella -Puedes salir pequeña, quiero que conozcas a alguien- Ordeno Twiligth dulcemente
Detrás del cuello de Twiligth se asomó una pequeña potra pegaso de color blanco y melena de color amarillo con las puntas negras montada sobre el lomo y aferrándose sobre el cuello de Twiligth. Al verla, Vanguard se acercó con temor y la cargó en sus cascos, la bebe de año y medio solo lo veía confundido.
-Hola Fate sé que no me reconoces porque estuve afuera mucho tiempo pero sabes yo soy tu papi Vanguard- Le decía con voz dulce
La pequeña bebé solo lo miraba confundida hasta que Misty se acercó a Vanguard abrazándolo con su ala.
-Hija él es tu padre Vanguard el héroe de tus historias que te contamos antes de dormir.
La bebe al escuchar eso mostró una enorme sonrisa de felicidad mientras movía sus cuatro patas en dirección a Vanguard solo para decirle una palabra que conmovería a su padre "papa". Al escuchar esa palabra, Vanguard derramó lágrimas de sus ojos y soltó el llanto mientras abrazaba a su pequeña hija con sus alas; Twiligth y Misty al verlo llorar también derramaron lágrimas al presenciar ese hermoso encuentro entre padre e hija.
-Perdóname hija por estar este año y medio lejos de ti- Le decía a su hija mientras lloraba de felicidad
La bebé se aferraba con un abrazo a la armadura de su padre mientras que felizmente le decía "papa, papa"
-Celestia tenía razón ella me reconocería aunque estuviera todo este tiempo ausente. Gracias Princesa Twiligth por proteger a mi esposa e hija.
-No hay de que Capitan Red- Le decía mientras se limpiaba las lágrimas –Nosotras le pusimos el nombre de Fate pero si quiere elegir un nuevo nombre para ella está en su derecho.
-El nombre de Fate es hermoso Princesa, no hubiera elegido un nombre mejor que ese- Alza a la bebe con ambos cascos- Te llamarás Fate Sword hija.
La pequeña reía de alegría mientras su padre la alzó y le dijo su nombre.
-Que hermoso nombre amor- Le decía Misty mientras abrazaba su esposo
La princesa Twiligth se acercó a la pareja para decretar lo siguiente:
-Yo la Princesa de la amistad Twiligth Sparkle decreto que la hija del Capitán Vanguard Red y Mist Rain lleve por nombre Fate Sword-Twiligth con su cuerno brillando con un aura morada de magia, acercó su cuerno en la frente de la bebe para sellar su registro de su nombre oficialmente –Que este nombre te acompañe durante toda tu vida y mantenlo en alto con cada acción buena que hagas para que cuando lo pronuncien te sientas orgullosa de portarlo.
La bebé solo se reía mientras Twiligth hacia oficial la ceremonia; Vanguard la cargaba abrazándola con sus alas, no lo podía creer por fin era padre y tenía en sus cascos una nueva vida que tenía su sangre. Vanguard abrazó a su esposa Misty mientras sostenía con su ala a su hija poniéndola en medio de ambos.
-Hija mía sé que esta época donde te toco nacer es muy difícil, está lleno de guerra, muerte y destrucción pero no te preocupes que yo lucharé para dejarte un futuro donde no existan las guerras, un mundo pacífico donde puedas jugar, hacer amigos y recorrer el mundo sin temerle a cualquier peligro y siempre recuerda esto yo estaré contigo pase lo que pase- Le decía mientras con su casco le señalaba su corazón.
-Serás fuerte y valiente como tu padre, Fate Sword Bienvenida a la familia.
Amigos espero que les haya gustado mi fanfic, sé que no soy un escritor profesional o que me falta mucho por aprender en esto de escribir historias pero me ayudaría mucho saber su opinión. Si les ha gustado mi trabajo quiero que lo compartan con sus amigos y si no les ha gustado compartanlo con sus enemigos. Muchas gracias por tomarse el tiempo y leerlo. Arikado Toonboy
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